El capitán Trueno

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juanan
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Mensaje por juanan » Mar Sep 14, 2010 2:55 pm

Por si alguien le interesa, pongo un enlace a la bitácora de Amigos del Capitán Trueno,donde se puede encontrar más información sobre la película: entrevistas y fotos de rodaje que se va ronvando continuamente.

http://amigosdeelcapitantrueno.blogspot.com/

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nexus6
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Mensaje por nexus6 » Dom Abr 17, 2011 9:49 am

El País.com

ENTREVISTA: VÍCTOR MORA Guionista de tebeos
"Nunca pensé que hablaríamos del Capitán Trueno 50 años después"
TONI GARCÍA - Barcelona - 17/04/2011

"Lo primero que quise ser fue dibujante. Y a base de dibujar mal, llegué a dibujar bastante bien. Pero los editores me decían: 'Sus dibujos no nos interesan. Eso sí, ¿quién le hace los textos?'. Yo tenía que ganarme la vida, así que fui escritor". Víctor Mora (Barcelona, 1931) es una de esas personas cuyo corazón sigue empujando mucho después de que sus piernas hayan dicho basta. En 1956 le encargaron poner voz y voto a un nuevo personaje salido de su cabeza, un guerrero inspirado en Terry y los piratas, Flash Gordon o El príncipe valiente, aunque con ADN 100% patrio. De los pinceles de Miguel Ambrosio Zaragoza y el alma de Víctor Mora nació el Capitán Trueno, un personaje que les sobrevivirá a ambos y que se ha convertido en un icono de las viñetas españolas que ya supera -como el que no quiere la cosa- el medio siglo de vida.

Ayer sábado, y con la excusa del próximo estreno de la adaptación cinematográfica, Mora abandonó la paz de su casa para meterse de lleno en el barullo (cariñoso) que se cocía en el Salón del Cómic de Barcelona. El escritor y guionista catalán llegó en silla de ruedas, acompañado de los suyos, y especialmente de Armonía, su mujer, compañera y cómplice desde siempre. Mientras, sonriente, él navegaba entre apretones de manos y muestras de admiración. "Son más de 50 años, ¿sabes? Nunca pensé que estaría aquí hablando del Capitán Trueno 50 años después", dice Mora, lúcido, contento pero aún prudente, paladeando cada palabra.

El guionista estuvo en la cárcel el mismo año en que su tebeo vendía 300.000 ejemplares a la semana (por "comunista y masón") y su carrera profesional (como su vida) quedó convertida en una lucha constante, probablemente la misma que experimenta ahora contra los mandobles de la edad, un adversario que acaba venciendo por pura insistencia. Algo de eso, de su condición de guerrero, con espada o sin ella, ha quedado en los ojos de Mora; ojos de un azul intenso, que dicen muchas más cosas de las que se pueden poner por escrito. "En estos tiempos el Capitán haría lo que siempre ha hecho, deshacer entuertos. Hay muchos, ¿verdad? Y desear siempre que las cosas cambien. ¡Es posible! Solo hay que desearlo con mucha fuerza y reunirse con otros que piensan igual", comenta el padre de Trueno, Sigrid o Goliath cuando se le pregunta qué haría hoy su hijo con la que está cayendo.

A Mora le gusta hablar de todo, empezando por lo inevitable: el fútbol. "¿Que con quién iría el Capitán Trueno en un Barça-Madrid? Pues creo que con los dos. Estos caballeros andantes son la monda"; y siguiendo por algo más genérico: "Lo que más le gustaría al Capitán es que la humanidad dejara de pelearse y de matarse sin ton ni son. Él nunca peleó sin una causa noble, y procuró no matar. Siempre estuvo a favor de los débiles y oprimidos y en contra de los que abusan de la fuerza y quieren ser amos de todo. ¡Y estamos en el siglo XXI y cada vez peor, ahora dueños del átomo supuestamente para la paz, pero si viniera otra guerra...! ¡Qué vergüenza! ¿Cómo podemos mirarnos al espejo?".

El Capitán Trueno, dirigida por Antonio Hernández y protagonizada por Sergio Peris-Mencheta, Natasha Yarovenko y Manuel Martínez en los papeles del Capitán, Sigrid y Goliath respectivamente, tiene previsto su estrenio en otoño. Al hablar del filme, Mora se debate entre el amor a su criatura y sus dudas: "Solo espero que la gente se divierta y que les guste la película. A veces tengo miedo de que no sea suficientemente buena porque quiero mucho al Capitán Trueno". Independientemente de los resultados, Mora seguirá conversando -"casi cada día"- con Trueno, aunque estén condenados a no ponerse de acuerdo: "¿De veras no quieres que te ascienda?', le digo. Y me responde: '¡Qué va! Sigrid me encuentra muy bien así, dice que estoy guapísimo".

Palmarés del Salón del Cómic

- Mejor obra española y mejor guion: El invierno del dibujante, de Paco Roca (en la foto).

- Mejor dibujo español: Blacksad 4. El infierno, el silencio, de Juanjo Guarnido.

- Mejor autor revelación: David Sánchez, por Tú me has matado.

- Trayectoria: Jordi Longaron.
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.Es hora de morir

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nexus6
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Mensaje por nexus6 » Vie Ago 12, 2011 8:13 am

ABC.es

Ya puedes ver un adelanto de «Capitán Trueno», que se estrena el 7 de octubre
El héroe másfamoso del tebeo español es encarnado por Sergio Peris mencheta
efe 10/08/2011

La distribuidora de «Capitán Trueno y el Santo Grial», película dirigida por Antonio Hernández y basada en el popular cómic de los años 50 y 60, acaba de lanzar nuevas imágenes y el trailer de este filme que, protagonizado por Sergio Peris Mencheta, llegará a las salas el 7 de octubre.

«Capitán Trueno y el Santo Grial» completa su reparto con Natasha Yarovenko, como la bella Sigrid; Manolo Martínez, campeón de España de lanzamiento de peso y responsable de encarnar a Goliath, y Adrián Lamana, que se mete en la piel del joven Crispín.

Tras muchos años de pruebas fallidas y proyectos inconclusos, el héroe más famoso del tebeo español llegará por fin a las salas cinematográficas y lo hará con el beneplácito de su creador, el escritor Víctor Mora, que alumbró al personaje junto al ilustrador Miguel Ambrosio Zaragoza «Ambrós».

«Hay muchísima acción, tanta como en los cuadernos. Se ve que Pau Vergara (guionista de la cinta) fue un lector atentísimo de las aventuras de el Capitán Trueno. ¡No se le escapó detalle! La Sigrid de la película, que es bellísima, nos va a hacer soñar más, si cabe, que la del papel de los tebeos», celebra Mora en una nota difundida por Maltés Producciones y Sorolla Films.

La película se desarrolla durante la II Cruzada en Palestina, donde el Capitán rescata de una fortaleza a un moribundo cristiano llamado Juan de Ribera, quien le encomienda la misión de devolver a España un cáliz mágico que dice ser el Santo Grial y que fue robado a una orden milenaria.
http://www.abc.es/20110810/cultura-cine ... 01854.html
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aik
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Mensaje por aik » Vie Ago 12, 2011 1:10 pm

nexus6 escribió:
La Sigrid de la película, que es bellísima, nos va a hacer soñar más, si cabe, que la del papel de los tebeos


No me lo recuerdes, no me lo recuerdes... :oops: :D
"Son Españoles los que no pueden ser otra cosa". (Cánovas)

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nexus6
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Mensaje por nexus6 » Dom Sep 25, 2011 7:09 pm

XL Semanal

El capitán Trueno cabalga de nuevo

El gran héroe del cómic patrio ya tiene película.Después de 55 años, más de 100 millones de ejemplaresvendidos y varios intentos de llevarlo al cine, porfin lo veremos en la pantalla grande. Con ese motivo hablamos con su autor, Víctor mora, que a los 80 años nos da las claves desconocidas de un personaje que derrocaba tiranos en plena dictadura.

Víctor Mora nació en Barcelona el 6 de junio de 1931, trece años antes del desembarco de Normandía. Ambos acontecimientos no guardan relación alguna, pero a Mora le gusta subrayarlo. consecuencia, probablemente, de su querencia por la Historia y la vitalidad que al veterano autor y guionista de leyendas del cómic patrio como `el Capitán Trueno´, `Jabato´ o `el Corsario de Hierro´ le proporcionan sus recuerdos.

Estos fluyen en avalancha al verse rodeado por sus personajes. Mora observa al capitán Trueno, Sigrid, Goliath, Crispín; los ve deambular por el estudio donde tiene lugar esta entrevista como si no se creyera que están vivos. Sin embargo, están más vivos que nunca, o eso le hacen ver Sergio Peris Mencheta, Natasha Yarovenko, Manuel Martínez y Adrián Lamana, los actores que han revivido en el cine [El capitán Trueno y el santo grial se estrena el 7 de octubre] las aventuras surgidas de la pluma de Mora hace 55 años. Por aquel entonces, tenía 25 y ya había vivido la Guerra Civil, la ocupación nazi en Francia, la muerte de su padre, el regreso a casa en el franquismo y la incorporación precoz a la editorial que marcaría la historia del tebeo en España: Bruguera. Después vendrían el éxito, la militancia política, la cárcel, más personajes populares, sus primeras novelas y premios literarios y los problemas de salud. Sus recuerdos sobrevuelan la estancia, despejan su cerebro de 80 años, esforzado superviviente a un derrame que, hace más de una década, casi le cuesta la vida. Mora ha perdido audición, motricidad –se mueve en silla de ruedas– y facilidad de palabra, pero conserva la lucidez y a su eterna compañera, Armonía Rodríguez. Sus miradas y las atenciones que se prodigan dan fe de la fortaleza de su vínculo. Tan sólido como el que une a los cuatro personajes y a su autor.

XLSemanal. Creó al capitán Trueno en 1956. Después de 55 años, ¿cómo es esto de ver a sus personajes en vivo?
Víctor Mora. Muy extraño. Estoy como en una nube. Cuesta creer que me rodeen mis creaciones, mis hijos. Desde luego, ellos han envejecido mejor que yo [se ríe]. Los actores están muy bien elegidos, me encanta estar aquí, tomando fotos todos juntos y hablando contigo.

XL. ¿Alguna vez visualizó al capitán en la persona de un actor? No sé, Richard Burton, Sean Connery, Harrison Ford…
V.M. Nadie pensaba en hacer películas con personajes de cómic en los 50 o 60. De hecho, nadie dijo nada hasta los 90. Pero, mire, el rostro de Trueno salió un poco de José Antonio [Primo de Rivera], Rock Hudson, Gregory Peck y Cary Grant. Cualquiera de los que menciona, de todos modos, lo habría hecho bien. Pero Sergio me gusta mucho.

XL. Es el tercer intento de hacer una película en 15 años. ¿Por qué ha costado tanto?
V.M. El primer proyecto fue con Juanma Bajo Ulloa, pero no nos llegamos a entender. Él quería rodar una historia dominada por la relación del capitán con su madre y en la que el capitán no aparecía hasta la mitad. No entendí nada. Luego, con Daniel Calparsoro tampoco cuajó. Nunca sentí que se tomaran las cosas en serio.

XL. ¿Cómo nació El capitán Trueno?
V.M. Los caballeros medievales, como El príncipe valiente, que defendían la libertad frente a la tiranía, siempre fueron mis héroes favoritos. Yo tenía 25 años. En aquella época, a Bruguera le funcionaban ese tipo de historias y les propuse al capitán Trueno. Era uno más de tantos guiones y personajes que había entregado en los más de seis años que llevaba allí. El capitán les gustó mucho, pero nadie esperaba tanto de él. Fue un éxito absoluto, algunas semanas vendía más de 350.000 ejemplares semanales. Una barbaridad para la época.

XL. En España incluso hoy es una barbaridad. Una serie que duró 13 años con millón y medio de lectores semanales...
V.M. No sé, era un personaje progresista, por no decir subversivo para la época; un justiciero que se oponía al poder autoritario y brutal, estaba a favor de la democracia y defendía a los débiles. Así es como yo entendía su éxito, aunque igual no fue eso, claro.

XL. No sé si sabrá que en algunos lugares de España, como el País Vasco, o entre alguna gente de izquierdas se identificaba a su héroe con el régimen...
V.M. [Se ríe]. Igual esas personas no saben que estuve en la cárcel por militar en el PSUC [Partido Socialista Unificado de Cataluña] o que mi padre fue republicano y que murió en el exilio en Francia. Pero bueno, en España siempre ha habido mucha confusión. Yo, desde luego, amo a Cataluña y a España.

XL. ¿No le controlaban entonces lo que escribía en los guiones?
V.M. Siempre tuve libertad total. Intentábamos pasar inadvertidos. Mis jefes eran de izquierdas, habían militado siempre en el lado republicano, pero los Bruguera, que llevaban tres décadas en el negocio, tenían dinero e influencias y esto les permitía ciertas cosas. Les dejaban en paz, vamos, pero jugábamos para driblar la censura.

XL. El capitán Trueno gritaba: «¡Santiago y cierra España!». ¿Fue un ardid para contentar a la censura?
V.M. No, no. Esa es una frase histórica, la pronunciaban las tropas españolas de la Reconquista y consideré que encajaba con el personaje, sin más. Nadie me lo impuso ni pretendía hacerlo más cristiano o más patriota español.

XL. ¿Algún censor le dio muchos dolores de cabeza?
V.M. Hubo uno especialmente, digamos, inteligente que ordenó borrar todas las armas –espadas, puñales, mazas...– que sujetaban los personajes de El capitán. Cuando vio que todos salían con el puño en alto, se lo pensó dos veces [se ríe]. ¡Es que eran imbéciles! También tú ibas aportando cosas al personaje para que te dejaran tranquilo.

XL. Personajes como Trueno, el Corsario de Hierro o Jabato nunca se casaron y tenían novias con convicciones propias. ¿Le dio problemas esta, digamos, ‘liberación femenina’?
V.M. Fueron muy pesados, sí [se ríe]. Para que Sigrid y Trueno se dieran un beso, ¡madre mía! Y un abrazo, ¡atención, eh! Ni tocarse. Nunca ocurría nada y no se veía lo que hacían por la noche, claro [se ríe]. Nunca los casé, aunque al Ministerio de Información y Turismo no le hiciera gracia que anduvieran juntos sin vínculos matrimoniales, como publicó en un oficio. Ni siquiera cuando se reencontraban, tras meses sin verse, se podían besar. Era ridículo, se saludaban desde lejos –«Hola, Sigrid»–, a metros de distancia. Sigrid me trajo de cabeza.

XL. O sea, que se pasó años queriendo llevarlos a la cama.
V.M. Es que daban muchas ganas solo por el hecho de que te lo prohibieran. Al final de los 60, cuando la censura se relajó, los puse en una cama dándose un beso. Todo muy correcto, sin pasarse, claro.

XL. Si le parece, vayamos al principio. Entró en Bruguera antes de cumplir los 18. ¿Y esa precocidad? ¿No había mucha competencia?
V.M. [Se ríe]. Bueno, les gustó mi trabajo. Con 24 años, incluso llegué a jefe de redacción. Me decían: «Hay que hacer 75 páginas de tal cosa». Pues me sentaba y, ¡hala!, 75 páginas. Siempre escribí con una facilidad extraordinaria por haber leído mucho desde niño. Se lo debo a mi padre, que amaba los libros y me los hizo amar a mí. En mi barrio me apodaban ‘el abogado de los pobres’ porque siempre iba leyendo. Pasé de niño casi sin escolarizar a escritor. De pronto, escribir me salía automático. Les ocurre a muchos escritores.

XL. Pero ¿cómo entró en la editorial?
V.M. Bueno, cuando murió mi padre vivíamos en Limoges, en la Francia ocupada por los nazis –recuerdo bien cómo nos adoctrinaban en la escuela–, y regresamos a Barcelona. Como mi madre era viuda de un funcionario de la República, policía de la Generalitat, como castigo no le concedieron cartilla de racionamiento. Era obstinada, alquiló un puesto en el mercado de la Boquería y sacó adelante el negocio. Yo quería ayudar, me angustiaba aquella situación. Estuve de aprendiz de muchas cosas. No volví a la escuela, pero leía sin parar. Cuando la hacía enfadar, me decía: «Parece mentira, Víctor, ¿de qué te sirve leer tanto?».

XL. Por lo visto acabó por servirle de algo, ¿no?
V.M. Así es. Mi pobre madre [suspira]. Yo escribía y dibujaba historias como las que leía en los tebeos, y a la gente le gustaba. Ofrecí mis servicios a Bruguera y las cosas se arreglaron para nosotros. Primero me dejaron colaborar, hasta que me hicieron redactor. Aquello fue un pasó de gigante en mis aspiraciones.

XL. ¿De ser escritor?
V.M. Yo ya me sentía escritor, pero también dibujaba. El redactor jefe, Rafael González, periodista a quien el franquismo prohibió ejercer por socialista y tuvo que pasarse al tebeo, siempre me repetía: «Mora, usted es escritor». Así que dejé el dibujo de lado.

XL. ¿Cómo era el trabajo en la editorial? Con tantos personajes propios, ¿no sufría estrés?
V.M. No sé bien qué es eso. Yo disfrutaba con mi trabajo. Saltaba de una historia a otra y de un personaje a otro sin problemas. Cada uno eran diez páginas por semana. El guion mostraba la acción viñeta a viñeta con su correspondiente texto, si lo tenía. Todo era muy claro y preciso y, si tenía documentación gráfica o algo requería bocetos explicativos, se los daba al dibujante.

XL. ¿Cómo funcionaba entonces el tema de la autoría?
V.M. Yo me preocupé solo de mi trabajo, siempre fui un buen chico, hasta que vi todo el dinero que Bruguera ganaba a cambio de mi sueldo. «A lo mejor haces el tonto con este tema, Víctor», me dije. Fueron años de lucha. Cedí cosas, pero también conseguí otras. Al irme de la editorial, todos mis personajes estaban a mi nombre.

XL. ¿Acabaron mal?
V.M. No. Es cierto que me exprimieron mucho, pero también les debo mucho.

XL. Los primeros números de El capitán no iban firmados, ¿tiene algo que ver con esto de los derechos?
V.M. Es que el editor veía como una grosería por tu parte que quisieras firmar tu trabajo. Ahora nos suena absurdo, aunque en España no haya aún mucho respeto por el autor.

XL. Empezó a firmar con seudónimo: Víctor Alcázar. ¿Tanto le costó usar su propio nombre?
V.M. Y el seudónimo ya fue una gran victoria en la lucha contra la cara dura. Lo de Víctor Alcázar fue un guiño a los censores. Me dije: «Víctor Alcázar les gustará» [se ríe].

XL. Como escritor, ¿nunca le angustiaron los corsés que le imponía su trabajo?
V.M. No recuerdo aquellos años con rencor. Hice lo que pude, pero es cierto que cuando empecé a escribir novelas, en los años 60, sentí una libertad inédita. Pensar solo en la historia en sí misma despertó muchas cosas en mí. De pronto, me sentí un escritor de verdad. De todos modos, las historias del capitán gustaban a mucha gente y, supongo, también a los censores. Por eso no me molestaron mucho.

XL. Pero fue a la cárcel, ¿no?
V.M. Sí, pero no por mi trabajo. Con todo lo que viví, rechacé el fascismo de una forma natural y me atrajo todo lo que se oponía a ello. Mi mujer y yo nos afiliamos al PSUC, que en los años 50 estaba prohibidísimo. Nos detuvo la Brigada Social por masonería y comunismo. Pasamos seis meses presos [sonríe].

XL. ¿Cómo fue?
V.M. Me amenazaron mucho, pero no recibí ni una bofetada. Debió de ser influencia de la gente de Bruguera, algo movieron. A Armonía, sin embargo, le dieron una buena hostia en el ojo. Claro, es una mujer dura y para hacerla callar la sacudieron. Tuvo suerte porque en aquella época a la gente le daban unas palizas brutales en prisión. Luego, de vez en cuando, la Policía venía a casa de noche, a registrar.

XL. Dice que no lo detuvieron por su trabajo, pero sus novelas no eran nada amistosas con el régimen...
V.M. Así es, pero mi etapa de novelista fue después de eso, ya en los años 60. En el franquismo puro y duro de los 40 y 50 no habría podido publicar esas cosas.

XL. Antes hablaba de su madre. Y de su padre, ¿qué recuerdo le queda?
V.M. Tengo grabado lo que me dijo antes de morir. Llegó un día y me soltó: «Víctor, papá se va a morir. Has de ser valiente». Eso intenté siempre. Me decía que no llorara, pero he llorado más de una vez por él. Lo eché mucho de menos. Me influyó mucho, aunque solo viviéramos diez años juntos.

XL. Y Armonía, ¿ha sido su Sigrid?
V.M. No. No tiene nada de Sigrid, ni yo de capitán Trueno [se ríe], pero también es una mujer extraordinaria. Cuando me dio el ataque en 1996, me caí por una cosa en el cerebro, y me sacó adelante. Sin ella estaría muerto o tonto [sonríe]. Cualquier otra me lleva a un asilo y que me cuide mi tía. Ya le dijeron los médicos: «Y usted, ¿qué va a hacer con este señor?». Y Armonía: «Se queda conmigo. Nos vamos a casa y nos iremos arreglando». Llevamos juntos toda la vida, nos conocimos en Bruguera; ella también era guionista, estuvimos juntos en la cárcel, en fin.

XL. Bueno, Víctor, pues eso es todo. Muchas gracias.
V.M. Ah, bien, ya hemos charlado. Tienes mucha paciencia.

Fernando Goita

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El autor Víctor Mora junto al reparto de la película.
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nexus6
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Mensaje por nexus6 » Mar Oct 25, 2011 7:17 pm

El País.com

El pestiño del Capitán Trueno
Los productores del filme de aventuras atacan a González Macho, presidente de la Academia, por descalificar la película
GREGORIO BELINCHÓN - Madrid - 25/10/2011

Enrique González Macho nunca ha tenido pelos en la lengua. Ni como responsable de Alta Films (productora, distribuidora y exhibidora), empresa con la que ha logrado, por ejemplo, 17 Espigas de Oro en la Seminci de Valladolid, ni en su cargo institucional de Presidente de la Academia del cine. El sábado recibió en Valladolid una Espiga de Honor por su carrera. Y dio numerosas entrevistas. En una de ellas calificó Capitán Trueno de pestiño: "Hay un sexto sentido en la gente que detectó que no era una película lo suficientemente atractiva, la que se merecía el Capitán Trueno. Los que hemos leído los tebeos de niño esperábamos algo muy fuerte, como Tintín, que seguro que es la hostia. La gente se olió que era un pestiño. De todas formas, en el cine español se nos pide que todas las películas sean geniales". Esta tarde, los productores de El Capitán Trueno y el Santo Grial, de las empresas Sorolla Films y Maltés Producciones han exigido que rectifique inmediatamente. "Parece que represente a la Academia de Hollywood al menospreciar una película española frente a una americana", dicen en un comunicado el que dudan que González Macho haya visto su filme y piden su dimisión si no realiza esa rectificación: "No es capaz de discernir sus intereses profesionales del cargo institucional que desempeña".

El PAÍS se ha puesto en contacto con González Macho, que no conocía el comunicado. "Lo único que puedo decir es que tal vez debería haber usado el término fallida en vez de pestiño". ¿Debe un presidente de la Academia del Cine español dar su opinión de una película española? "A título personal, sí. Y esa entrevista era por la Espiga de Honor, no por mi cargo, que sí entiendo que es difícil de simultanear". González Macho asegura que sí ha visto Capitán Trueno: "No cumple las expectativas. Y lo he dicho a posteriori, pasado su estreno". El responsable de Alta Films reitera en la necesidad de decir la verdad: "Si digo que el filme es grande, cualquiera pensaría que soy gilipollas".

La película es el resultado de un largo y convulso proceso de producción. En diversas épocas, el personaje de tebeo creado por Víctor Mora pasó por las manos de Juanma Bajo Ulloa, Daniel Calparsoro, Steven Spielberg o Antonio Banderas, antes de ser dirigida por Antonio Hernández. Durante el rodaje, realizado a trancas y barrancas, el equipo llegó a calificar el proyecto como Capitán Chispitas. Durante la promoción, el actor protagonista, Sergio Peris Mencheta, envió este mensaje vía Twitter: "Que Pau Vergara pague lo que debe y se aleje para siempre del cine español".

Por su parte, Vergara, el productor del filme, ha insistido en conversación con EL PAÍS que un cargo como el de presidente "debe respetar todas las películas". "El capitán Trueno no se merece ese desprecio". Pero es cierto que la película no ha funcionado en taquilla. "Eso son cosas independientes. A nosotros nos ha sentado muy mal ese comentario. No sé por qué debe calificarla. Hemos tenido críticas bestiales negativas y las respetamos. Pero él parece que quiere torpedear el cine español".
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Mensaje por nexus6 » Mié Feb 06, 2013 7:30 pm

ABC.es

El Salón del Cómic de Barcelona rendirá homenaje al creador del Capitán Trueno
ep / barcelona Día 06/02/2013
El certamen vuelve a reconocer a Ambrós, quien fue el dibujante de las aventuras ideadas por Víctor Mora como guionista

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Imágenes del cómic de Ambrós.

El Salón Internacional del Cómic de Barcelona rendirá homenaje en su 31 edición a Miguel Ambrosio Zaragoza 'Ambrós' (1913-1992) con una exposición que se celebrará del 11 al 14 de abril en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona, en la que se repasará la trayectoria del artista valenciano, del que se conmemora el centenario.

Ambrós es uno de los grandes clásicos españoles y autor de obras como importantes 'El Jinete Fantasma' y el famoso 'Capitán Trueno', de los que se presentarán, entre otros, páginas originales y objetos de 'merchandising' cedidos por Ediciones B.

En 1989, el Salón Internacional del Cómic de Barcelona ya rindió homenaje a Ambrós, otorgándole el Gran Premio del certamen como reconocimiento a la labor de toda su vida. Miguel Ambrosio Zaragoza 'Ambrós' empezó a publicar historietas en 1945, colaborando para editoriales como Rialto, Valenciana y Fantasio. En 1947, y junto al guionista Federico Amorós, crea la serie de cuadernillos 'El Jinete Fantasma', que se convirtió en su primer gran éxito.

Ligada a ésta aparece 'Chispita', que Ambrós dibujó entre 1951 y 1955, y que estaba protagonizada por el hijo del Jinete Fantasma. En 1954 inicia su colaboración con Editorial Bruguera. Tras realizar algunas historietas del Oeste y un tomo de la colección 'Historias', recibe el encargo de dibujar las aventuras de un nuevo personaje creado por Víctor Mora, 'El Capitán Trueno'. Así, en 1956 se inicia esta popular colección apaisada, cuyo éxito generará la presencia de este personaje en revistas como 'Pulgarcito' o 'El Capitán Trueno Extra'.

Decidido a convertirse en pintor, Ambrós abandonó la serie en 1960, aunque volvió a dibujar al Capitán Trueno posteriormente en algunas historietas sueltas. Tras volver momentáneamente a colaborar con Bruguera (ilustrando libros de colecciones como Héroes o Historias), en 1965 se concentró en trabajar para Editorial Valenciana, en la que dibujó series como Los colonos o Héroes del deporte, esta última con guiones de Pedro Quesada. En 1970 Ambrós retornó a Bruguera, donde de nuevo junto a Víctor Mora, crea otro personaje de gran fuerza estética y literaria, 'El Corsario de Hierro', que realizó entre 1970 y 1981, año de su retiro de la profesión. En 1989 el Salón Internacional del Cómic de Barcelona le concedió el Gran Premio del certamen como reconocimiento a la labor de toda su vida.
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