LADCA: Comentarios y análisis

Películas, series, cómics y otros materiales basados en las obras de Pérez-Reverte

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Copons_de_la_Baraja
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Mensaje por Copons_de_la_Baraja » Mié Mar 25, 2015 6:47 pm

QUE?!

No me digas que para ver el final de la serie habra que comprarla...

Sale en DVD o solo blu ray???

:(

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Mié Mar 25, 2015 10:43 pm

Lo de hoy creo que será solo para exprimir 'GH VIP' antes de que acabe. Pero luego el miércoles próximo es Semana Santa. Lo mismo les da por poner los dos últimos juntos. Y si no, pues siempre pueden colgarlos de la web, como los demás.

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Vie Abr 03, 2015 3:07 pm

LADCA 12: La retirada de Madrid

Este episodio fue el único de toda la serie que se emitió fuera de su momento habitual (o al menos de lo que acabó siendo su momento habitual): en vez del miércoles 25 de marzo (día de la final de 'Gran hermano VIP') se pasó al martes 31.

En él comenzamos viendo a Alatriste plácidamente tumbado en la cama mientras María mira por la ventana diciendo que le encanta el olor de esta ciudad, con lo cual no pueden estar hablando de Madrid. Dando que ambos visten de blanco vaporoso, cortinajes y velas incluidos y que dicen estar en Sevilla, todo esto tiene la pinta de ser un sueño. Esto se confirma cuando María comienza a toser y a sangrar hasta que toda la cama queda inundada de sangre.

Copons lo despierta a la dura realidad: están los dos junto a Íñigo, escondidos en una choza en la sierra de Guadarrama, por donde pasa un grupo de mosqueteros franceses, de los de cruz sobre fondo azul en el pecho, acompañando a madame de Brissac, que se está pasando la serie de acá para allá la pobre. Dice que trae la misión de acompañar a los ingleses de vuelta a casa, lo cual es definitivamente muy extraño históricamente. En la fantasía de la serie, este movimiento se justifica porque tras el fracaso del Spanish Match, Francia mueve pieza y es cierto que en la vida real el príncipe Carlos acabaría casándose con una princesa francesa, pero traerse unos milicos gabachos hasta las mismas puertas de Madrid para eso hubiera sido, aparte de imposible, un incidente diplomático casi motivo de guerra.

Después de una escaramuza donde Alatriste llega a usar a la de Brissac como rehén, es cuando se revela que Alatriste, Copons e Íñigo de hecho están en la choza acompañando a los ingleses fuera de España. Y que el príncipe Carlos es el que tiene una tos con sangre, la cual por lo que parece está asolando Madrid. Entre las toses se nos desvela también que al parecer Carlos cree que se marcha de Madrid con una promesa de boda futura con la infanta española, pero que va a ser el pérfido Steenie quien cambie la ruta del viaje para pasar por Francia y casarlo allí con una gabacha. Alatriste promete ir a Madrid y volver con un médico antes de la noche. ¿De Guadarrama a Madrid y vuelta en el día, por esas montañas? Aquí sí que alguien se ha columpiado un tanto. En 'El caballero del jubón amarillo' Alatriste va de Madrid a El Escorial (aunque de incógnito en burro, no en portentoso caballo alado) y tarda dos días en llegar, ida solo. Recuerdo un episodio de 'Águila Roja' donde el Pollo Colorao va a Portugal y vuelve en el día también. Y ya hemos hablado de los continuos viajes de la Brissac hasta París y vuelta. Un poco de cuidado con estas cosas, caramba.

Conectamos con la capital, donde Quevedo solo encuentra enfermos tosiendo por la calle y la taberna está cerrada a cal y canto. La Lebrijana le pregunta a Quevedo por Íñigo, pero no por Alatriste. Luego se aparece por allí Sagrario, la esposa cuernadora de Saldaña, ahora enferma, pidiendo caridad a Caridad, y aunque al principio no quiere dejarla entrar, al final accede y la lleva a la parroquia del dómine, que se ha convertido en ambulatorio de tosedores, incluyendo entre ellos a otro de los veteranos colega de Alatriste, Juan Vicuña, que acaba muriendo. Los otros enfermos, sobre todo las mujeres, no quieren aceptarla allí, dicho sea en plata, por puta. El dómine se pone hecho una furia, con razón, diciendo que "os estáis muriendo a pares y os preocupáis por al lado de quién os morís". Cuando Saldaña se asoma por allí, pasa mucho de su ex, que acaba diciendo a la Lebri toda llorosa: "No seas como yo, Caridad: cuida mucho a tu capitán".

Bocanegra, hablando con el rey Felipe, interpreta la epidemia como una plaga divina, como las de la Biblia con el faraón de Egipto. Aparte de no haber cedido a la boda hereje, Felipe se pregunta qué más puede hacer, y Bocanegra le responde que se trata más bien de "no hacer". Es cierto que Felipe toda su vida anduvo preocupado por sus pecados, pero luego se le pasaba y volvía a reincidir continuamente.

María y su medio hermana Inés por fin están reunidas de nuevo en libertad y planean irse a las Indias. Aparece Cózar anunciando que habrá teatro esta noche, por las "ganas del rey de conocerte". Esto no parece desde luego lo más saludable si hay una epidemia en la ciudad, y en efecto, Felipe, tras su macabra conversación con Bocanegra, decide, a idea de Olivares, irse a El Escorial. Guadalmedina parece muy contrariado por eso y extremadamente interesado en que Felipe conozca a María más íntimamente, tanto que propone que la compañía de Cózar suba también hasta El Escorial a representar la obra, pero Felipe ha entrado en brote místico y pasa.

Mientras, los Alquézar meten a Angélica en un convento, pero no para protegerla de "las miasmas", sino para siempre. Nada más llegar, le ponen su hábito, y a cavar y abonar se ha dicho. Casualmente pasa por allí la infanta y se ponen a charlar. Durante la conversación, Angélica insinúa que lo que María Ana cree acuerdo de boda es una farsa, así que se confirma la impresión: en esta trama a los dos tortolitos les han dicho que sí, que os casamos luego cuando tengamos un rato, pero en realidad ni Felipe ni Buckingham tienen intención de cumplirlo.

Bajando a Madrid, Alatriste sufre una especie de alucinación consigo mismo, lo cual parece indicar que está enfermo también, a pesar de lo cual llega a Madrid como si tal cosa, en un caballo que va al paso y con dos jinetes (el otro es Íñigo). Allí se encuentra con María, que le pide que se vaya a Nueva España con ellas. Diego no contesta, y ella le da de plazo hasta esa noche. Morreostacho. Con miasma y todo. Aparece Quevedo anunciando que el médico ya va camino del campamento en Guadarrama. No solo eso, sino que a Alatriste le da tiempo también a ir al convento con una carta de Carlos para María Ana, y a que ella se disfrace de monja con el hábito de Angélica y se eche al monte también junto a Diego. Pues nada. Todo esto da una nueva dimensión a la coña que tenemos en el foro sobre que en Madrid, al decir de sus residentes, está todo "aquí al lao". Angélica, poniendo una vela a Dios y otra al diablo, tras ayudar a la infanta dándole su hábito, luego se chiva a Bocanegra de dónde ha ido, para así conseguir que la saque del convento, donde ha estado menos de un día.

Felipe ahora cambia de opinión y decide quedarse en Madrid, porque si no, parece que está huyendo, mientras envía a su esposa a El Escorial. Así que hay función. Para el rey solo (y Guadalmedina) (y unos cuantos guardias), a puerta cerrada, y a Felipillo se le caen las babas con María. De nuevo son 'Las bizarrías de Belisa':

Finea:
Sin quitarme el manto vengo
por darte presto el recado.

Belisa:
De prisa, será desdicha
que nunca viene despacio.

Finea:
Hallé la casa -que fue
en Madrid nuevo milagro,
que no sabe del segundo
quien vive e[n] primero cuarto-
dile el papel, abrazóme,
diome este doblón de a cuatro.

Belisa:
¿Oro tiene?

Finea:
¿Por qué no?

Belisa:
Que no se le dio me espanto
a la señora Lucinda.
Muestra.

Finea:
Toma.

Belisa:
Yo le guardo
por ser la primera prenda
que tengo suya.

Finea:
Es cuidado
que te perdonara yo;
y prenda que él no te ha dado
no merece estimación.

Qué bárbaro: Alatriste ya ha llegado, de nuevo montado a dos con Íñigo, al Guadarrama, sin tráfico de Semana Santa ni ná, junto a la infanta camuflada de monja. Los mosqueteros franceses, oliéndose que esta viene a casarse por las bravas (otra vez), echan mano a las espadas, pero así queda todo por ahora. María Ana ficha a Íñigo como padrino, mientras Buckingham intenta hacer entrar en razón a Carlos ("los ingleses jamás aceptarán a un católico en el trono"). Sin cura ni nada, la infanta se pone a recitar latines. Alatriste susurra a Íñigo que coja los caballos y vaya a buscar ayuda a Madrid (insisto, todo esto en el mismo día). Y al fin Carlos para el show y dice que condenaría su alma si sigue. "Tú también me has mentido", llora María Ana, desconsolada. Afuera, aparece Malatesta con una porción de esbirros (de Bocanegra, se supone), el italiano agarra a Íñigo, el rapaz da la alarma, y Malatesta le clava su daga, dejándolo en el suelo desangrándose. Perdido el factor sorpresa ahora sí que todo Dios saca las armas, pero los únicos en palmar son esbirros, mosqueteros y extras así. La gente de Bocanegra pierde la partida (otra vez), y Malatesta huye para poder huir otro día (otra vez). Ante la ruptura definitiva, a los enamorados solo les queda despedirse emotivamente, y finalmente los ingleses se van de España custodiados por los franceses.

En la vida real todo esto fue muy diferente: el rey Felipe, su reina embarazada, su hermano Fernando y Olivares acompañaron a Carlos y Buckingham hasta El Escorial y se dieron un abrazo antes de la partida definitiva. Aún hoy existe un monolito de piedra que rememora aquella despedida, llamado la Columna del Adiós. También, y en contra del frío que aparece en todo el episodio, su marcha se produjo el 30 de agosto de 1623, en medio de un calor que obligó a la reina, en su estado, a no seguir hasta Valsaín, como estaba previsto. Según tengo entendido, el frío corresponde al tiempo real que hizo durante el rodaje del episodio, que ya se acercaba a su término a finales de 2013, y los actores lo sufrieron de verdad. Y sí, al final fue Carlos quien habiendo dejado una promesa más o menos fría de que el casorio español podía continuar, nada más cruzó la sierra escribió a su embajador en Madrid que bueno, que si esto no salía adelante tampoco pasaba nada. La infanta, a la que Carlos vio quizá dos o tres veces nada más en los casi seis meses de su estancia y con la que habló una o dos, no estaba por ningún lado, ni se la esperaba.

Acabada la representación, María e Inés intentan irse de Madrid ya de una vez, pero el rey, mediante su alcahuete Gaudalmedina, requiere la presencia de la actriz "para discutir la obra más en profundidad". No se sabe muy bien cuánto le apetece a María esto ahora, pero al menos se mete en su nuevo papel a fondo: tras mandato de Guadalmedina entra en la alcoba del rey, le dice "estaba pensando en qué ponerme, ha sido una decisión difícil, pensaba en la conversación que vamos a tener, pero creo que he acertado", se quita la capa y está desnuda debajo. Felipe pone cara de "es bueno ser rey" y se pone a la faena, ante el claro desagrado de ella.

Para acabar, Alatriste vuelve de nuevo a Madrid, por segunda vez en el mismo día, con el cuerpo aún vivo de Íñigo para pasar la noche en la taberna del Turco.

--

-¿Habláis francés?
-"Tirad las armas" es la única frase que me basta con franceses.

-"Espagnols de merde"
-(Subtítulos): "Malditos españoles".

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Sab Abr 04, 2015 10:06 am

LADCA 13: Fin de partida

Y finalmente, LADCA acaba su via crucis en plena Semana Santa. Que es por otra parte lo que estaba previsto: se han emitido todos los episodios, y la semana que faltó uno se recuperó la siguiente con dos en días consecutivos.

Mientras un médico intenta curar a Íñigo por el procedimiento de calentar una daga y cauterizar la herida con ella (cosa que se podría haber hecho en el Guadarrama antes de bajar), Alatriste anda todo furioso por Madrid buscando a Malatesta en plan "tú casi mataste a mi casi hijo, prepárate para morir". Cuando Íñigo por fin despierta, Copons le dice que vaya cojones tienes, etc, y que como premio a la herida, y para garantizar que no sea la última, lo van a alistar en el (ficticio) tercio viejo de Cartagena (ficticio creado por Pérez-Reverte en las novelas como homenaje a su patria chica). Incluso Angélica, recién liberada del convento, se asoma por allí, sin dignarse a entrar en la taberna, pero trayendo un ungüento o algo así. No se sabe muy bien cuánto tiempo ha pasado desde al episodio anterior, pero tiene que ser el día siguiente casi por fuerza, debido al médico y su cura. A pesar de esto, se dice que la reina ya ha vuelto a bajar desde El Escorial, adonde subió ayer (42 km en línea recta, 57 por carretera moderna). Además, según Olivares, "la plaga empieza a remitir en Madrid" y Caridad hasta quita el aviso al respecto de su puerta. Visto y no visto este virus.

Con los ingleses ya fuera del cuadro, hace falta una nueva intriga cortesana, y se va a centrar en los caprichos del rey: en el mismo día en el que Bocanegra aconsejó a Felipe más cautela en lo carnal y menos hacer cosas que no debiera, el monarca fue y se cepilló a María de Castro tras mandar para más inri fuera de la ciudad a su reina preñada (aunque en LADCA no se ha dicho que lo esté). El fraile se agarra un rebote de no te menees y le come la oreja a Alquézar sobre el tema, a ver si lo espabila y este hace algo al respecto. A Olivares también le preocupa el rollete, pero más en plan "a ver si Felipillo se va a pillar por ella en serio y luego no da pie con bola en el gobierno". Alatriste, por su parte, parece estar muy ocupado con lo de Íñigo y Malatesta (y Caridad, en cuya taberna está el rapaz) como para andar pensando en María. El único que parece contento con la situación es Guadalmedina, que está encantado de ser el alcahuete real que le consiga a Sumajes las pibitas que le molen. Felipe, por su parte, ordena a María que escriba los nombres de todos sus amantes anteriores, para poder ejecutarlos. WTF, Phil? Ah, no, que era broma. Pero a los que se te acerquen desde ahora sí. Así que cuidadín. Bueno, pues wtf en minúscula solo.

Caridad sabe que Copons se ha alistado, así que ahora le pregunta a Diego qué va a hacer. "En realidad nunca has vuelto de allí", le dice. "Irás a todas las guerras que hagan falta hasta que caigas en una de ellas". "Tú no necesitas que alguien te cuide, y menos alguien como yo", le responde él. Morreostacho. Sin embargo, le promete evitar que Íñigo se vaya a Flandes. Y en estas, Malatesta, con un par, se aparece por la taberna en persona, mientras tañen campanas y los parroquianos se apartan de sus mesas, como en un güéster. Como Diego no quiere hacerle destrozos a la Cari, se salen a un callejón, donde dejan las espadas a un lado y se baten en la modalidad de vizcaína y capa enrollada. Malatesta se adelanta en el marcador, pero Alatriste remonta y toca a su adversario cuatro veces antes de que aparezca la ronda de corchetes, y esta vez es Diego quien se da a la fuga. De todos los lugares del mundo posibles, va a refugiarse al teatro, pero como María no está, se vuelve a la taberna con su herida en el costado mientras Íñigo sigue en la cama. Na más que de sufrir, dice la cara de la Lebri.

En la crónica real, ya hemos comentado que Carlos terminará casándose con una princesa francesa. Por su parte, María Ana acabaría casándose ocho años después con su propio primo, el Emperador Fernando de Habsburgo, con quien tendría seis hijos en su corte de Viena. Pero ahora mismo en la serie está muy disgustada (y es que todos la han estado tomando por el pito del sereno, la verdad, desde su hermano hasta sus ministros, pasando por sus meninas y hasta su noviete) y lo que más ganas le da es de meterse monja. Pero así no se estrechan lazos familiares y dinásticos, así que Olivares encarga a Angélica que le haga cambiar de opinión. Angélica acepta con gusto, ya que si sale esta pareja, ella puede acabar de dama de una emperatriz y por fin perdiendo de vista al incordio de sus tíos. Para terminar de quemar las naves, Olivares tiene un roce con el embajador inglés donde ambos acaban diciéndose "guerra". Bueno, vale, pero esa la declarará Jacobo, el padre de Carlos, ahora en su último año como rey de Gran Bretaña, dentro de seis meses todavía.

El capricho de Felipe por María ha chafado su proyecto de marcha a las Indias, pero Inés aún le insiste que se vayan. María le responde que para ella ya no hay huida posible. Mientras, Alatriste rapta a los Alquézar a punta de pistola para que le digan dónde está Malatesta. Teresa se pone tan histérica que Alatriste la tira del carro y se queda solo con el marido de rehén. Luis le lleva a casa del italiano, Alatriste noquea al secretario y entra en el aposento. Esta escena, la de Alatriste "visitando" a un postrado Malatesta, aparece también tanto en los libros como en la película de Díaz Yanes. Al igual que en ambas, Alatriste rehúsa matar a sangre fría a alguien que no puede defenderse y que sabiéndolo ni siquiera intenta echar mano a sus armas. Es una de las peculiares reglas personales de Alatriste, y para eso están, aunque te jodan. Una pena que su conversación no se alargara un poco más.

De allí se vuelve derecho a la corrala de comedias, esta vez sí encuentra a María, y le planta un nuevo morreostacho. María no se le resiste, y a pesar de lo que le dijo el rey, se acuestan, con lo cual a él lo condena a muerte y a ella misma quizá a un convento. Sin embargo, ella le dice que es la última vez, y en menos que canta un gallo le está echando una bronca porque pensaba dejarla irse a las Indias (él no le dice dónde estaba esa noche, o sea, salvando diversas vidas reales en Guadarrama), y en la conversación sale a relucir el rey, a quien Diego dice deber su lealtad. Por cierto, que María tampoco aprovecha para contarle lo suyo con Sumajes. Estos lo que necesitan, como tantas otras parejas, es hablar un poco más las cosas. Diego se va, María se queda llorando, Inés la consuela, María sale un momento a hacer un pis o algo, aparece un esbirro (va de negro, voz rasposa, un esbirro de manual), pregunta por María de Castro con cara de mala leche, Inés dice "soy yo", y el esbirro la mata de varias puñaladas mientras ella reza, puede que por sus ganas de martirio o dando gracias porque así queda libre para hacer 'El ministerio del tiempo'. Quién sabe. El esbirro sale, se da cuenta de que se ha "equivocado de puta", pero por una vez Cózar vale para algo y mata al esbirro in extremis.

Mientras, Íñigo se levanta de la cama con más ganas que nunca de ser soldado en Flandes, ante el nuevo-viejo cabreo de la Lebri. Se va a contárselo a Angélica, que está toda radiante pensando en su viaje a Viena. De hecho, tan contenta está que hasta le da una prenda de su amor a Íñigo, en forma de cinta violeta y morreíllo adolescente. Luego se encuentra con Alatriste en la cola de la caja de reclutas, donde el capi lo ve tan convencido que lo apadrina como mochilero del tercio. Después, están pasando por el trago de contárselo a la Lebri (que nos vamos a Flandes la semana que viene, lo mismo volvemos que no), cuando aparece Quevedo diciendo que han matado a la Castro. Diego sale de estampida para allá, dejando a la Lebri con doble, o triple, dosis de cabreo. Obviamente, la Castro que han matado es la otra, pero María, toda enlutada, rechaza la promesa de venganza de Alatriste y le dice que no más muerte ni sangre y que la deje en paz ya.

A raíz de este fracaso, a Luis de Alquézar le cae un chorreo de Bocanegra de no te menees. Convencido de que daría igual matar a María, porque tras una meretriz vendrá otra, el fraile ahora trama provocar que Alatriste mate al rey y ya pondremos a otro más comedido en el trono (su hermano Fernando, supongo, ya que la criatura de la que está embarazada la reina no va a llegar a los tres años de edad).

Llega el momento de irse a Flandes, y Alatriste y Copons dejan que sea Íñigo quien entre a despedirse de Caridad, y luego de los demás que se quedan (Quevedo, Saldaña y el dómine Pérez, quien aconseja a Íñigo correr si se ve en peligro, nada de zarandajas). A pesar de todo, Caridad no puede resistirse a salir a la ventana a echarse una última mirada con el capi. El montaje de final de temporada (y serie) continúa con María esperando en la cama a Felipe, la infanta María Ana partiendo para Viena con Angélica, y Malatesta cojeando de sus heridas saliendo a ver la marcha del tercio. Lo último que le dice a Alatriste es que María es la amante del rey, que es sin duda el plan de Bocanegra. "Acordaos de Su Majestad, el buen Felipe, cuando luchéis por él". El resto del mensaje es claro: mientras tú vas a estar como un gilipollas haciéndote matar bajo un sol hereje holandés, tu rey va a estar refocilándose con tu piba. Pringao.

Rostro amenazador de Alatriste, y cliffhanger planteado para una segunda temporada que nunca existirá. Créditos donde en vez del "en el próximo episodio" salen imágenes del rodaje en plan "making of" (demasiado tarde). Fin de fiesta.

Mañana, post-mortem de la serie.

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Dom Abr 05, 2015 10:28 am

LADCA: Post-mortem

Bueno, pues vamos a empezar por lo doloroso, en este Domingo de Resurrección. A nivel de crítica y público, es evidente que LADCA ha sido un gran fracaso. Apenas ha habido comentarios positivos entre quienes escriben habitualmente sobre televisión, y la serie ha tenido la audiencia más baja de la historia de la cadena. A ello, lógicamente, ha ayudado que debido a los primeros malos números Telecinco fuera empujándola más y más hacia la medianoche, con lo cual perdía aún más espectadores. Al final, cual tercio rodeado en Rocroi, solo un grupo de irreductibles ha aguantado hasta el final e incluso ha pedido más. Pero quizá la principal muestra del desinterés general es que esta es, que yo sepa, la única página en todo el universo que ha ido siguiendo y comentando la serie, a diferencia de lo que ha ocurrido con, por ejemplo, 'El ministerio del tiempo' o incluso 'Águila roja' en el pasado.

En principio, LADCA lo tenía todo para triunfar: gran presupuesto, coproducción internacional, decorados espaciosos, personal experimentado y profesional, guionistas veteranos, una saga de libros de ventas multimillonarias, un productor que se ha dejado casi la salud en el empeño y un buen número de actores razonablemente escogidos para sus papeles, dentro de las limitaciones de la televisión en España. Sin embargo, por la razón que sea, el resultado final ha sido menos que la suma de sus partes. Y desde luego, no fue de ninguna ayuda tomar decisiones como toquetear la iluminación del primer episodio para hacerlo, valga la redundancia, más luminoso, o incluir escenas como la del burdel con serpiente nada más comenzar. Tanta gente hubo a quienes esos colorines y tarantinadas le sentaron muy mal que ni acabaron el primer episodio, y ya no volvieron.

El caso es que si esta misma serie hubiera sido original en lugar de una adaptación de una conocida saga de novelas, probablemente habría sido mucho mejor aceptada, e incluso a mucha gente le habría sorprendido agradablemente. Pero, a pesar de que Pérez-Reverte solo es responsable de las palabras que escribe, Alatriste tiene, a través de las ilustraciones de los libros, de los cómics producidos por Joan Mundet, e incluso de la película rodada por Agustín Díaz Yanes en 2005, una imagen visual muy diferente: más austera, más tenebrista (en el sentido pictórico, sin llegar a lo tétrico), más de sombras que manchan el oro de las monedas y de la literatura del tiempo, cosa que no falta en la serie, pero tampoco sobra, y menos al principio. También tienen las novelas una merecida imagen de cuidado con los detalles históricos, y cuando la serie no daba la talla en esos aspectos, las deserciones aumentaban, "porque este no es mi Alatriste". Bandera británica arriba o abajo, un asesor histórico habría sido de gran ayuda, y es una pena, porque conozco gente de este foro, sin ir más lejos, que se habría dejado el alma haciéndolo. Las expectativas, pues, habían puesto el listón muy alto, cosa que no ocurría con series originales. Hay que decir, sin embargo, que la propia serie, a ese gran obstáculo, decidió por lo que fuera añadirse otros como escoger a un Alatriste más joven o convertir en extranjera a María de Castro solamente para poder fichar a Natasha Yarovenko, por no hablar de los extras húngaros doblados después por voces profesionales, que producían una impresión muy cutre y de chapuza "typical Spanish" que el resto de la producción no merecía. Todo esto eran cosas que no se iban a perdonar (en otras series se perdonó y se están perdonando otras cosas, pero con Alatriste no iba a pasar), y no sé hasta qué punto los responsables se daban cuenta. Yo ya mencioné algo parecido en un podcast de 'La órbita de Endor' hace cuatro años: http://www.ivoox.com/lode-1x18-capitan- ... 249_1.html

Tampoco han faltado mensajes para Pérez-Reverte en plan "cómo ha permitido esto". Pues porque no se trata de "permitir". Así no funcionan las cosas con los derechos. No es como comprarse un coche y devolverlo si no funciona. A un autor, tenga el prestigio que tenga, no le van a conceder control absoluto sobre una producción (a no ser que la produzca él mismo con su dinero): simplemente vende los derechos (a quien le convenza con unas mínimas garantías) y a partir de ahí ya son de otro. Es como traspasar un bar o vender un piso: si luego no te gusta lo que hace con él el nuevo dueño, pues lo siento, pero ya no es tuyo. Él es novelista, no guionista (aunque cuando se metió a guionizar su propia obra ganó un Goya con 'El maestro de esgrima'), y si de él podemos leer un libro nuevo al año en lugar de hacerse un GRR Martin, es porque no se despista con otros proyectos, que deja a los profesionales. Dicho lo cual, lo que Reverte aprobó fueron los guiones y el protagonista principal (hasta ahí y poco más llegaban sus atribuciones por contrato), y hay que decir que ambos son de lo mejor de la serie.

Si por un momento uno aparta de su cabeza las partes del diseño de producción que no le gusten o las actuaciones que no le convenzan y se fija en las tramas que han urdido los guionistas, hay que decir que están muy bien trabadas. Hay varias cosas mejorables, como los personajes extranjeros, ingleses o franceses, que hablan entre sí en español con acento guiri, o la falta de realismo con las distancias cubiertas por algunos personajes en algunos episodios, pero por demás, en todo momento los guiones mantienen a varias decenas de personajes con cosas de interés que hacer, en conflicto permanente entre sí y con continuos nudos que desenredar. La denostada María de Castro es uno de los mejores ejemplos, atrapada entre su amor a Alatriste, su rivalidad con Caridad, su lealtad a su hermanastra presa y sus maniobras de superviviente usando las armas que posee -su atractivo físico-, aunque sea a disgusto en cierto casos. Los Alquézar son otro ejemplo: un trío de tíos y sobrina con los mismos objetivos (el medro de su familia, a través de sus empleos en la corte, hasta un día llegar a conseguir si es posible la Grandeza de España), pero tan mal avenidos que a menudo acaban estorbándose mutuamente unos a otros en lugar de remar hacia el mismo sitio. Incluso los personajes más estáticos y menos cambiantes en cuanto a sus lealtades, como Caridad o Copons, intervienen juiciosamente y rara vez están sin nada que hacer. Otros personajes muy poco citados en las novelas, como el del dómine Pérez, aparecen más desarrollados en la serie, que hace buen uso de las 18 horas de que dispone: en su caso vemos a un cura tripón y un tanto gorrón, pero que se lo hace perdonar a base de ser buena gente, generoso con su tiempo, bienintencionado siempre y útil a la comunidad en su parroquia, donde atiende continuamente a los necesitados, sobre todo en el episodio de la epidemia. A veces un tanto inocente, se preocupa sinceramente por sus amigos y nada le gustaría más que ver a Caridad y Alatriste por fin casados como Dios manda. Incluso ha habido algunos personajes nuevos a quienes la ausencia del peso de las novelas ha dejado respirar, como la cortabolsas Dorotea, que han funcionado bastante bien en varios episodios.

En fin, no es necesario ir uno por uno a través de todos los personajes detalladamente, así que de manera rápida: Quevedo logra no ser una caricatura, lo cual era un peligro latente; Íñigo y Angélica dejan ver los primeros seis meses de una relación tormentosa de años (sus personajes son los que más cambiarían en el futuro, lógicamente); Olivares y Bocanegra hacen uso de sus respectivos poderes en medio de circunstancias difíciles; Guadalmedina es un petimetre vividor que usa a gente como Alatriste y María solo en la medidad en que sirvan a sus propios intereses, que son los de perrillo faldero de una familia real, que por su parte navega como puede el tema de la impertinente visita de los ingleses. A mí personalmente me habría gustado más que se hubiera mantenido la imagen real de cómo fue el asunto del Spanish Match, pero hay que reconocer que una vez que se decidió tirar por la historia de amor maldito entre dos amantes atrapados, la cosa incluso funcionaba, con dos actores arrobados el uno con el otro y que al final acababan dando penita, sobre todo ella, tan usada como ficha de ajedrez por todos. Y así con todos los demás: los guiones, dentro de la dificultad de hacer ficción histórica para consumo masivo y de aventuras, han sido sólidos. Ahora, si no se ve la serie por otras cuestiones, pues no se apreciará esto.

La emisión de la serie ha sido muy peculiar por varios otros motivos. Para empezar, se ha emitido entera, acabando incluso en el día previsto, a pesar de tener datos de audiencia con que a otras series no se les habría permitido seguir en antena. Hubo un tuitero que escribió algo del estilo de que "LADCA no ha sido cancelada porque no hay huevos de hacerle eso a Pérez-Reverte". No creo que sea eso, pero sí que en el proyecto se había metido tanto dinero y publicidad que tenía sentido echarla entera. Además, hoy en día, con audiencias de madrugada, segundos canales y páginas web, no hay por qué dejar en los cajones las cosas que no dan buenos resultados. Si no vale para el prime-time en la cadena principal, hay huecos de sobra donde ponerla, y los pocos fieles que pueda llegar a tener una serie al menos se sentirán respetados. Ha habido muchos comentarios sobre que Telecinco no ha respetado a LADCA, pero yo creo que aparte de cagarla con lo de la iluminación y alguna que otra escena añadida (que no fue poca cosa), poco más podían hacer, sobre todo con los números que daba: hubo publicidad, hubo anuncios, hubo entrevistas, hubo moscas en pantalla, y como se ha dicho, se emitió ENTERA y se colgaron los episodios en la página de la cadena, donde aún está. Creo que hasta ahí han cumplido. Yo, personalmente, habría emitido algo en plan "cómo se hizo", antes o después de cada episodio, para que al menos se vea el trabajo que se le ha metido a cada escena, o como muy poco, ponerlo por internet. Me dice gente de la serie que esos documentales existen, así que, a no ser que sean horripilantes, podrían haber hecho algo positivo por la serie. Seguramente se incluyan en el dvd o blu-ray que aparecerá pronto.

Otro motivo de peculiaridad fue lo de 'Gran hermano VIP'. No es la mejor pareja de baile para LADCA en materia temática, desde luego, pero era el programa más visto del momento, y fue su éxito seguramente lo que contribuyó a que la serie siguiera en pantalla, ya que GH VIP ganaba la guerra del prime-time cada vez que se emitía y Telecinco podía encajar las pérdidas de LADCA más tarde. Por muy porculizante que resultara tener que andar esperando a que acabara cada entrega de la Esteban para ver la serie, las cosas son como son. Además, por si fuera poco, LADCA puede acabar incluso de caso de estudio sobre el famoso tema de los "lead-in", o programas que van delante de otros para intentar mejorar la audiencia del segundo. Cuando Pérez-Reverte se quejó de GH VIP, Jordi González lo acusó (en un podcast, no en antena) de no tener ni puta idea de televisión. Bueno, pues mucha tampoco parece tener él, ya que si algo se demostró con LADCA es que la gente tiene un mando a distancia y sabe cómo usarlo: si tras algo que te gusta dan algo que no te gusta o viceversa, cambias de canal y vuelves cuando den lo que te gusta. Los programadores se rompen la cabeza buscando la mejor combinación posible, porque es parte de su trabajo, y a veces hasta funciona y todo con quizá un 1% de la gente, y etcétera, pero al final este es un caso claro de que ya nadie se sienta delante de un canal concreto y se traga todo lo que echen aunque no le vaya. Lo de los "lead-in" ya no se lo cree nadie, de la misma forma que ya nadie cree que ver la tele a la hora que te digan sea la única forma de acceder a sus contenidos. La verdad es que GH VIP no le dio espectadores a LADCA, pero sí que se los quitó a medida que sus programas y galas y resúmenes se iban haciendo más largos y la gente que madruga se fue cayendo de los audímetros. Así que un poco más de cuidado al decidir quién tiene puta idea de las cosas.

Y para aumentar la peculiaridad del recorrido televisivo de LADCA está 'El ministerio del tiempo'. Tanto esperar por un Alatriste televisivo y ahora llegaban dos juntos. Hubo incluso quien escribió que Alonso de Entrerríos estaba haciendo más por Alatriste que la propia serie de Telecinco. Como ya se ha mencionado en otros comentarios anteriores, el parecido no es casual, y hay una gran amistad entre Pérez-Reverte y los hermanos Olivares desde hace años, así que la conexión entre ambos personajes está hecha a propósito y con permiso.

Para acabar, párrafo aparte merece por sí solo, obviamente, Aitor Luna como Diego Alatriste. Desde el principio yo dije que no me parecía bien la decisión de usar un Alatriste más joven (y el éxito de Nacho Fresneda en EMDT demuestra que habría funcionado un Alatriste mayor), pero también soy de la opinión de que el hombre ha cumplido con creces. Es más, oyéndolo hablar en entrevistas, con su tono majete y buenrrollero y su sonrisa permanente, tiene aún más mérito que haya interpretado tan bien a un Alatriste ceñudo, serio y sin alharacas, y sin duda se merece los elogios que Reverte le dedicó desde el principio. Alfonso "Copons" Sánchez, fiel hasta el final como su personaje, lo resumía en este tuiteo el día que acabó la serie: "Un mojon pinchado en un palo pa tod@ aquel/lla q ose afirmar q este tipo no es Diego #Alatriste Hasta siempre Capitan". No es fácil mejorar esto, así que con esa frase terminamos este recorrido. Una amiga forera que conoce a gente que trabaja en EMDT dice que están encantados con el recibimiento de la serie, porque se están dejando los cuernos con ella. No dudo que los involucrados en LADCA hicieron lo mismo, y no han tenido la misma recompensa. Ahora solo espero que ninguno se avergüence de su trabajo y del lugar que le corresponde en su currículum. Gracias a todos por los esfuerzos y si alguno de los implicados quiere añadir algo, aquí tiene el espacio para hacerlo, o que mencione a la serie en Twitter, y se recogerá.

Y los demás foreros, decid algo también, cabrones. Aunque sea en Facebook:

https://www.facebook.com/permalink.php? ... 8070554585

Niño, pon 'La madrugá'.

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