1104 - 31.08.2014 - Es la guerra santa, idiotas

Los artículos de la columna de Pérez-Reverte en ‘El semanal’ y otros escritos suyos

Moderadores: Targul, Mithrand, Moderadores

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14308
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Mensaje por Rogorn » Dom Ene 11, 2015 11:24 pm

“Es la guerra santa, idiotas”
J Eduardo Ponce Vivanco - diariocorreo.pe (Perú) - 11/01/2015

Es la furibunda advertencia del intelectual español Arturo Pérez-Reverte a raíz de los ataques terroristas en París. Si estamos frente a una guerra -sigue- debemos afrontarla como tal: “…que diablos vamos a negociar. Y con quién”, se pregunta. Recordando actitudes terminales de la civilización romana, afirma que “es contradictorio, peligroso, y hasta imposible, disfrutar de las ventajas de ser romano y al mismo tiempo aplaudir a los bárbaros”. Porque bárbaros son los terroristas que en nombre de cualquier fanatismo asesinan y esclavizan a hombres y mujeres, como en Medio Oriente o en Nigeria. “Es una guerra…. Y la estamos perdiendo por nuestra estupidez. Sonriendo al enemigo”. “Europa, donde nació la libertad, es vieja, demagoga y cobarde; mientras que el Islam radical es joven, valiente, y tiene hambre, desesperación, y los cojones muy puestos en su sitio”, protesta con hiriente lucidez.

Sufrimos las guerras contra la Libertad que, con mil pretextos, la Civilización Occidental evade. Que los islamistas se autoexcluyen porque son marginados, que una cultura superior no puede emplear las mismas armas, que los países víctimas no participan paritariamente en las acciones, que la agresión anticristiana debe enfrentarse con el diálogo, que la violencia solo engendra violencia, que la guerra de civilizaciones debe oponerse una alianza con las civilizaciones agresoras, en fin... Es obvio que no se escucha a los estrategas enemigos cuando dicen “utilizaré tu democracia para aniquilar la democracia” o “no conviene formar estados porque el terrorismo es una táctica más eficaz contra los estados”, según recomendaba Bin Laden.

El discurso sobre democracia solo hace sentido cuando tiene claro que el valor supremo que se defiende es la Libertad. Que la democracia es importante por ser el sistema político en que la Libertad del Ciudadano es respetada y garantizada por el Estado a través de un orden jurídico que la autoridad hace cumplir. Cuando la libertad y los derechos fundamentales de todos son atacados por fanáticos terroristas que se proclaman islámicos, los gobiernos de Occidente tienen la obligación imperiosa de defendernos con eficacia. Edward Snowden demostró que la privacidad es un mito cuando se trata de seguridad. Pero la realidad evidencia que la información acumulada por sofisticadas tecnologías no se utilizan debidamente. Sacrificar la intimidad de los ciudadanos para no defenderlos de morir en manos terroristas es una broma insoportablemente pesada e indignante.

Si el terrorismo es la III Guerra Mundial, como se afirma, los gobernantes occidentales deben pasar de la condena retórica al planeamiento concertado de una estrategia inteligente y adecuada a las características de un enemigo no convencional que busca las ventajas de la guerra asimétrica y la propagación selectiva del terror asesino.

Occidente tiene la obligación perentoria de vencer al oscurantismo de los fanáticos que atacan nuestra libertad y matan inocentes. Los musulmanes ya lo condenaron y se distanciaron de la perversión terrorista. No ha servido de mucho. El desafío pendiente es para las fuerzas de Occidente.

Avatar de Usuario
agustinadearagon
Mensajes: 2636
Registrado: Vie Sep 05, 2008 11:00 pm
Ubicación: Madrid

Mensaje por agustinadearagon » Jue Ene 15, 2015 9:03 pm

Nos van a dar hasta en el cielo de la boca.
"Fuera del perro, el libro es el mejor amigo del hombre. Dentro del perro quizá esté muy oscuro para leer". G.M.

Avatar de Usuario
El_Curioso_Impertinente
Mensajes: 6241
Registrado: Dom Dic 07, 2008 12:00 am
Ubicación: Regne de Mallorques

Mensaje por El_Curioso_Impertinente » Lun Ene 19, 2015 1:10 pm

remolina escribió:
El_Curioso_Impertinente escribió:
Una mujer en Twitter escribió:-Hace tres días unos marroquíes me llamaron puta delante de mis hijos por llevar un pantalón corto.


En una situación así considero que no es xenofobia ni racismo ni nada que se le parezca contestarles que "si no te gusta como voy ¿qué haces en mi país?"


Me parece que en ese caso, en España aún hay mucho "marroquí" autóctono, porque decirlo, no sé, pero pensarlo, ya te digo yo que hay muchos de aquí que si pudieran también lo dirían.

:cry:


Supongo que no había visto tu post, Remo, te respondo ahora. Pues se le contesta una versión de lo mismo: "si no te gusta como voy, crea un partido político o afíliate a uno ya existente y propón que se prohíban los pantalones cortos, las minifaldas, los escotes, las transparencias y el arroz con leche. En lo del arroz con leche, hasta te apoyo, mira qué te digo. Mientras tanto, me visto como me sale de tal sitio, y si no te gusto te duchas con agua fría, que es buena para el alma y quita los ardores y lo mismo hasta te quita ese tufo a rancio que echas, que aunque no está contemplado en el Código Penal echa patrás, que creo que voy a pedir yo que lo castiguen con prisión menor".
Todos los seres humanos cometen errores, pero algunos seres humanos cometen más errores que otros y a ésos se los llama "tontos" (Fray Guillermo de Baskerville).

Avatar de Usuario
Victoria
Mensajes: 1305
Registrado: Jue Mar 01, 2012 12:00 am
Ubicación: Por tierras de España.

Mensaje por Victoria » Vie Ene 30, 2015 7:04 pm

No sé si esto va aquí, pero si no es su sitio que lo mueva la autoridad pertinente. :roll:


Estudio Crítico del Discurso: endo y exo definiciones religiosas y libertad de expresión
Reacciones xenófobas al asesinato masivo de "Charlie Hebdo"

Ígor Rodríguez Iglesias


http://www.rebelion.org/noticia.php?id= ... %3C%2Fi%3E

Los atentados de París de los últimos días han provocado reacciones de todo tipo en la sociedad europea occidental. (Vaya por delante aquí mi condena a los atentados).
La primera reacción fue xenófoba y racista: en Francia, Le Pen y su Frente Nacional; en el Reino Unido, Farage y su Ukip; o en Alemania, Pegida y su AfD. Son tres ejemplos, entre muchos, porque durante estos días hemos atendido estupefactos a una oleada de discursos particulares visibles a través de las redes sociales donde ciudadanos de a pie exponían su parecer, compartiendo todo tipo de elementos gráficos, normalmente contra el Islam y también contra las personas de origen árabe. Enseguida se pudieron ver algunos enlaces de opiniones anteriores en el tiempo, como aquellas palabras del escritor español A. Pérez-Reverte diciendo “es la Guerra Santa, idiotas” –porque se lo dijo un amigo de cervezas- y “seremos todos decapitados”.
Los periódicos, las radios y las televisiones hicieron lo propio. En un momento en el que más que nunca prima la inmediatez (antes era la radio la que tenía el margen de error por la rapidez al informar), se antepone publicar literalmente ‘lo que sea’ antes que información veraz y contrastada. No es el fin aquí analizar el hilo de las publicaciones en función de los citados acontecimientos, por lo que no nos detendremos en tal cuestión, interesante, por otra parte. A las informaciones les sucedían o les iban acompañando las opiniones: tanto de los colaboradores de las secciones de Opinión como de los propios lectores.

Si alguna vez alguien quiso tener a su alcance un corpus de discursos racistas actualizado al instante, está de enhorabuena: los comentarios de los sitios web son una fuente de riqueza textual en relación a ese contenido.

A tales comentarios se acompañaban ilustraciones de los dibujantes de los periódicos y otros medios gráficos, que, al igual que los enlaces de noticias, eran compartidos por los usuarios de las redes sociales.

Los lingüistas que nos dedicamos a estudiar los discursos sabemos que todo lo dicho, lo escrito o lo representado gráficamente comporta un orden social, una ideología. Ese día y el siguiente fluyeron ideologías de la desigualdad, promulgándose el racismo, la discriminación religiosa y la xenofobia, focalizándose hacia los musulmanes y árabes. Ni que decir tiene que muchos de los discursos observados asimilaban musulmán y árabe y, con ellos, fundamentalismo y terrorismo.

Comenzó a fluir un discurso de la endo o autodefinición y de la exodefinición.

En el ejemplo de Pérez Reverte, cuyas palabras no correspondían a estos días, pero sí eran compartidas, comentadas y asumidas al hilo de los sucedido en la revista Charlie Hebdo y otras ubicaciones parisinas, se puede observar esta definición de un grupo (nosotros, los romanos, literalmente) frente a ellos (los no romanos).

Este artículo de ABC, del 9 de enero, de Ignacio Camacho presenta esta dicotomía simplista (europeos vs. bárbaros) en estos términos: “Esta civilización, la occidental, la democrática, es con todos sus defectos mejor que las demás […] una sociedad abierta, culta, desarrollada, cívica, a veces fútil pero no tan estúpida como para dejarse destruir en nombre de su propia trivialidad”. Es decir, se presenta a todo aquello que no es Europa y europeo como cerrado, inculto, subdesarrollado, incívico y trivial. Este etnocentrismo no oculta la radicalidad de este pensamiento eurocéntrico y de su postura, que “significa negarse a comulgar con las verdades declaradas del relativismo”, que, como se infiere, es presentado como negativo frente a un positivo eurocentrismo.

Las críticas al relativismo y la exaltación del eurocentrismo frente a las otras formas (desvalorizadas, deslegitimadas) también forman parte del aparataje discursivo de otro opinador de ABC, el locutor de Onda Cero Carlos Herrera, que el mismo día, 9 de enero, escribía esto:

“Occidente, en su permanente reinvención del relativismo, da muestras a diario de su insoportable complejo de pecado original, de una permanente expiación de culpas alimentadas por su propia factoría histórica; sin percatarse de que, mediante ese perverso mecanismo, acabará sucumbiendo al desmontaje milimétrico de valores irrenunciables que han caracterizado su progreso. Cuando ese sistema se desmenuce, otros lo acabarán ocupando y lo harán con normas ajenas a todo lo que la única civilización presentable ha conseguido”.

Esta “única civilización presentable” es colocada frente a “otros […] con normas ajenas” y se explicita ideológicamente para el autor que es “funesto [el] multiculturalismo”. Para Herrera existen “perfectos cómplices”: “los que desde Occidente alimentan a diario esta absurda conciencia de culpabilidad”, “la izquierda europea, esa cosa tan amorfa en plena descomposición descontrolada”. Y todo, en su opinión, con un fin: “la búsqueda de nuevos proletarios”, que, según el autor, vendrían a ser los islamistas, a quienes, según Carlos Herrera, esa izquierda europea vería como “una nueva forma de protesta social”, algo incomprensible para el locutor de Onda Cero y articulista de ABC, ya que de este modo estarían “defendiendo culturas extraordinariamente ajenas a sus utopías revolucionarias y desatendiendo la propia, la que le ha hecho llegar hasta aquí en mucho mejores condiciones que sus supuestos protegidos”.

Esta última frase es reveladora de una estrategia de condescendencia, que refleja la relación de fuerza de clases y sólo se emite desde la dominante: Herrera le concede a esas “utopías revolucionarias” logros, incluyéndolas en el resto del endogrupo.

Se cita a Serafín Fanjul, especialista en filología semítica y se le legitima por ello, por sus conocimientos históricos y textuales de la cultura árabe, que nada tiene que ver per se con el terrorismo y los fundamentalismos. Siendo otra firma habitual en los últimos años de ABC, Fanjul ha criticado con ironía el multiculturalismo y ensalzado, por ejemplo, una propuesta, entonces desde la oposición, de Mariano Rajoy (PP): el “contrato para la integración”, que, “amén de moderado y sensato, puede tomarse como un medio de facilitar la estancia de los forasteros en España y la relación fluida y distendida con nosotros, algo más que deseable”, escribía en aquel periódico el 1 de marzo de 2008. Son las ideologías dicotómicas y exodefinidoras: nosotros y los otros, los problemáticos.

Esta construcción discursiva, con este determinado componente ideológico, llega a su máximo apogeo, ya adelantado por Reverte: “es la Guerra Santa, idiotas”. Camacho, el 8 de enero, ha publicado en ABC que, efectivamente, en su opinión, sin lugar a dudas, “hay una guerra y la podemos perder porque nosotros dudamos y ellos no”. Puede parecer al lector, hasta ahora, que hayamos forzado esta dicotomía en los discursos de estos articulistas de opinión del periódico conservador español. Ni mucho menos: el propio Ignacio Camacho define el endogrupo y el exogrupo desde su particular punto de vista:

“Nosotros: los europeos, los occidentales, los partidarios religiosos o laicos de organizarnos en democracia y vivir en libertad. Ellos: los integristas islámicos, los fanáticos del Corán y su yihad que crecen y se multiplican en las sociedades libres aprovechando su flexibilidad multicultural”.

No obstante, en este “ellos” queda excluida la mayor parte de la población de los países donde una considerable parte de la población se dice practicante del Islam, países puestos en entredicho. Se excluye también a las comunidades y grupos de extranjeros y -en España, Francia, etc.- procedentes de países árabes ­­–un 20% del total musulmán aproximadamente- y sus descendientes, que, obviamente no son extranjeros y que están plenamente integrados en las sociedades europeas, con independencia del dios al que recen. Es clave esa demonización del multiculturalismo, que, curiosamente, estos autores hacen definidor de aquellas sociedades que presentan ante sus lectores (consumidores de ideología), paradójicamente, como cerradas. Por su parte, la democracia y libertad europeas son presentadas como contrapuestas al multiculturalismo en estas particulares visiones.

El discurso de Camacho no solo polariza los grupos en europeos/yihadistas, sino que habla de multiplicación, lo que implica que hay personas que de no ser “integristas islámicos” pasan a serlo. ¿Quiénes son: los llamados moderados, los cómplices de los que habla Herrera? Se enciende el foco de la sospecha sobre los musulmanes en general: incluso el especialista (Serafín Fanjul) no lo tiene claro: “Si existen mulsumanes moderados, que aparezcan” (ABC, 19 de septiembre de 2006). Para ser justos, Pérez-Reverte sí habla de ellos: “Se trata también de proteger al Islam normal, moderado, pacífico” (XL Semanal, 28 de septiembre de 2014).
La dicotomía se propagó rápido tras el asesinato masivo de París en las redes sociales a través de viñetas como ésta, en la que se presenta a un musulmán como un asesino al volante

La pregunta es, ¿cuántos mulsulmanes que conducen sus vehículos por las carreteras españolas o francesas han arremetido contra los peatones en un acto de asesinato masivo? Alguien dirá que lo hizo uno (!) en Canadá hace tres meses y para el imaginario discursivo de Herrera y compañía podría ser una cifra pertinente. En rigor, obviamente, no lo es.

Ese imaginario no se corta a la hora de ensalzar su dicotomía, con referencias históricas, como esta de Puebla en ABC, donde se puede ver a Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, a caballo, a luchar contra ¿“300 moros”?
Todo acompañado de multitud de comentarios xenófobos, racistas y acusadores a diestro y siniestro.
Algunos ya hablaron de “Tercera Guerra Mundial”, idea que sostiene Pérez-Reverte, acompañada de un “idiotas” para los que discrepan.

Muchos quisieron ver a un “islamista” en el autor de los envíos de paquetes “sospechosos” a redacciones periodísticas de Madrid el mismo día del suceso parisino. Luego se supo que el individuo autor de tales envíos no tiene nada que ver con el Islam y no es árabe ni extranjero: es español, como el Cid (nota: en rigor, el Cid no era español, sino castellano). Incluso, muchos recordaron cómo apenas una semana antes un hombre con enfermedad mental sembró el caos en Atocha, en Madrid, al decir que tenía una bomba encima. Resulta que era de origen magrebí, donde, al parecer, no puede haber personas con problemas psiquiátricos.

En medio de este maremágnum opinador, los servicios de información de agencias de noticias tan importantes como Europa Press y todos los periódicos volvieron a amplificar y dar cobertura mediática a los tuits y entradas de Facebook de un actor español: Guillermo Toledo. ¿Por qué sucede esto? La pregunta no es baladí y sería interesante un análisis del discurso específico de cómo se construye la imagen negativa de una persona por parte de los medios. Algún hecho socialmente relevante ha tenido que haber protagonizado el actor para despertar tanto interés, normalmente negativo. Y, efectivamente, el hecho ‘relevante’ –está claro que no es un hecho trascendente- es haberse posicionado a favor del Sáhara, Palestina, Cuba y la Venezuela bolivariana. Se le acusa de salidas de tono, pero, al final y al cabo, lo hace en sus cuentas personales y no es el representante de ningún colectivo. En lo que nos ocupa, es interesante no ya la evocación de la imagen de Guillermo Toledo en esta viñeta, al que se le llama el “arma más destructiva” de España, sino la presentación de terroristas diciendo “Alá es grande”.

En este contexto se produjeron gestos discursivos (palabras) a favor de la libertad de expresión, con la reproducción de algunas viñetas que los musulmanes (no los terroristas, sino los musulmanes en general) consideran ofensivas, dadas sus creencias. Se reproducían algunas portadas de Charlie Hebdo, como ésta:

Un pequeño experimento, por llamarlo de algún modo, realizamos con la inclusión de imágenes ofensivas para los católicos y que formaron parte de una exposición que se vio atacada y fue denunciada por el PP.

Estos días se ha recordado otros ataques y amenazas a Leo Bassi, que también ha usado el humor para la crítica, esta vez contra el catolicismo. Parece que la gracia deja de tener gracia cuando se ve aludido el endogrupo. De hecho, algunas personas nos manifestaron lo ofensivo que eran esas imágenes para ellas. En estos casos, primaba para estas personas su derecho al respeto a su creencia religiosa sobre el derecho a la expresión (artística). En el caso de la representación de Mahoma, ¿se reconoce ese derecho?

Es preciso puntualizar que la mayor parte de los musulmanes no encienden hogueras con estas cuestiones (1.000 millones son muchos). Tras varios días de polarizaciones e incitaciones a la venganza –o, directamente, apología de la misma, por parte del propio ABC-, este periódico se hizo eco de las declaraciones del presidente de la Asociación de Jóvenes Musulmanes de Madrid, Mohamed Said Alilech, que casi han pasado desapercibidas, pero en donde se puede leer las palabras de éste representante de la citada asociación: “Ellos no son el islam, son terroristas. Mahoma es el profeta de la paz”, “repulsa total y contundente [al] cruel atentado” o “Las bases del islam no predican la violencia. Todo lo contrario. Los extremismos y la radicalización, por desgracia, existen en todas las ideologías, religiones y colectivos. Los que actúan de forma violenta en nombre del islam, malinterpretan los textos sagrados” (ABC, 11 de enero). El periódico tardó cinco jornadas en recoger estas declaraciones y tonos similares, que no fluyen con la misma fuerza en la red (de hecho, las hemos tenido que buscar a conciencia). El daño ya estaba hecho. ¿Queriendo o sin querer?

La apología de la venganza, de la violencia, en definitiva, la encontramos en la propia portada de este periódico conservador del día anterior, 10 de enero: “Francia venga a sus muertos”. El silencio de las asociaciones de prensa es indignante, no así el de periodistas que particularmente han llamado la atención sobre estos asuntos.

La Asociación Cultura Crítica UAM, en su perfil de Twittwer (@aculturacritica), puso de relieve el 8 de enero las tendencias en Twitter de los hashtags en Francia y España: con una reacción mucho más xenófoba y discriminatoria en este segundo país que aquel en el que se produjeron los hechos.
En diversas ciudades españolas estos días han surgido pintadas, como las de las ilustraciones
Otras se pueden ver en este enlace de Diásporas Magazine: http://www.diasporas.es/2015/01/el-clim ... adena.html

Estas palabras que escribo sólo pretenden ser un llamado a la responsabilidad de las llamadas élites simbólicas, de los que están en uso de la palabra con proyección colectiva. Me temo que a los autores señalados (Herrera, Camacho, Fanjul) poco se le podrá pedir, pero sí es preciso que personas con los conocimientos suficientes o con, al menos, la intuición de que ese no es modo de proceder alcen la voz contra estas formas de injusticia: la de unos discursos que alimentan el odio, que polarizan, que se sitúan en una posición en la que pretenden hablar por todos (los europeos) y sólo están sirviendo a sus propios intereses de grupo social (clases dominantes), no a la humanidad misma y el deber y derecho que tienen los pueblos de entenderse, cooperar y convivir.
La única salvación de los vencidos es no esperar salvación alguna.

Avatar de Usuario
grognard
Mensajes: 4077
Registrado: Dom May 01, 2011 11:00 pm
Ubicación: emporiae

Mensaje por grognard » Vie Ene 30, 2015 8:04 pm

(nota: en rigor, el Cid no era español, sino castellano).


:lol: :lol: :lol:

:lol:

:lol:

Avatar de Usuario
aik
Mensajes: 2334
Registrado: Dom Feb 18, 2007 12:00 am
Ubicación: En la Hansa

Mensaje por aik » Sab Ene 31, 2015 8:53 am

Se excluye también a las comunidades y grupos de extranjeros y -en España, Francia, etc.- procedentes de países árabes ­­–un 20% del total musulmán aproximadamente- y sus descendientes, que, obviamente no son extranjeros y que están plenamente integrados en las sociedades europeas


Toulouse por la tarde/noche después de un partido (de fútbol, claro) de esos de un mundial. Miles de personas (la prensa diría que unos 10000) se manifiestan "alegres" por las calles celebrando la victoria de su equipo (nacional). Lo celebran como suelen celebrarse estas cosas, bloqueado las calles, rompiendo cosas y etc., lo normal. Son franceses, al menos es lo que dice su pasaporte. la mayoría tiene padres y abuelos con pasaporte francés, o sea, de segunda o tercera generación.
Resulta que el partido de marras fue entre Francia y Argelia.
Ganó Argelia. O perdió, tampoco es importante.
¿Por quién se manifiestan alegremente estos hijos de Francia?
Pues por Argelia. Si ganan, porque han ganado y si pierden, por eso mismo.
En otras ciudades francesas hay más de lo mismo.
Normal.
No, si son franceses, no hay más que verlo... :roll:

El mapa no es la geografía como tampoco el pasaporte es la nacionalidad.
"Son Españoles los que no pueden ser otra cosa". (Cánovas)

Avatar de Usuario
Ada
Mensajes: 5717
Registrado: Jue Ago 16, 2007 11:00 pm
Ubicación: Madrid
Contactar:

Mensaje por Ada » Mar Feb 24, 2015 9:37 am

Consuela saber que nadie a quien amas se quema en lo que arde. http://adacaramelada.blogspot.com.es

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14308
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Re: 1104 - 31.08.2014 - Es la guerra santa, idiotas

Mensaje por Rogorn » Dom Ago 20, 2017 11:40 am

Es el Estado de Derecho, caballero
Pedro Moreno Brenes - sur.es - 20/08/2017

Otra vez. Estos asesinos siguen su rueda macabra y nos vuelve a tocar a nosotros en España. Atentado del terrorismo yihadista en Barcelona este jueves, 14 muertos y más de 120 heridos. Estos malos bichos saben dónde golpear, quien va a Barcelona se pasea por Las Ramblas, es lo propio. No hay consuelo ante la maldad, fría, inhumana, a matar mientras más, mejor. Pero sí hay que destacar que el trabajo callado de las fuerzas de seguridad ha evitado muchos atentados al detener y desarticular células terroristas en España en los últimos años.

Los especialistas e institutos de investigación en terrorismo, junto a la inmensa mayoría de la sociedad, no necesita un modelo econométrico complejo para deducir algo elemental: estos asesinos que apelan al Islam como fundamento no se pueden confundir de ninguna manera con los más de 1.300 millones de fieles musulmanes en el mundo. Es más, como destaca el director del Chicago Project on Security and Terrorism (CPost) de la Universidad de Chicago (que recoge información desde 1982 y está financiado por el Pentágono), a esta gentuza le da igual matar a musulmanes, es infiel todo el que no piense como ellos. Si seguimos el mapa siniestro de los atentados, a pesar de que en Europa y en EEUU han sido cometidos varios de ellos (matando a víctimas de distintos orígenes, religiones y nacionalidades), la mayoría de los ataques y los más letales se sufren en países de mayoría musulmana, por lo que es fácil deducir que es esta comunidad la más afectada entre las víctimas.

Pero según el académico de la RAE A. Pérez-Reverte (cuyo artículo 'Es la guerra santa, idiotas' de hace tres años se ha convertido en el icono "teórico" de los aguerridos cruzados de nuevo cuño), estamos inmersos en la ignorancia, en la cobardía, no tenemos cojones. Mantiene el escritor que en Occidente somos unos cobardes caducos y hay que reaccionar frente al Islam (todos mezclados, víctimas y verdugos) a las bravas, no con sonrisas. ¿Son sonrisas los terroristas detenidos y condenados, los comandos desarticulados, la respuesta armada en casos extremos de peligro para la vida, la recogida de información...? No, estimado académico, eso se llama Estado de Derecho, lema que parece no le tocó informar en el Diccionario del español jurídico de la RAE. Se le olvida contar a Pérez-Reverte que los del Estado Islámico y demás ralea que matan en Occidente son los que multiplican la carnicería en Siria, Irak y otros países de mayoría musulmana, y que puestos a indagar, a estos matarifes los alimentó en origen la CIA cuando mataban comunistas en Afganistán, eran recibidos con elogios en la Casa Blanca por Ronald Reagan y siguen apoyados por Arabia Saudí (terrorismo de estado en estado puro). Conviene que comprendan el mencionado académico, Isabel San Sebastián y los de similar catadura que a esta chusma terrorista, en su nivel dirigente, no le inspira la divinidad, sino el negocio de la droga y el tráfico de armas.

Responder