1184 - 13.03.2016 - Cervantes, Shakespeare y Rajoy

Los artículos de la columna de Pérez-Reverte en ‘El semanal’ y otros escritos suyos

Moderadores: Targul, Mithrand, Moderadores

Responder
Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14595
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

1184 - 13.03.2016 - Cervantes, Shakespeare y Rajoy

Mensaje por Rogorn » Dom Mar 13, 2016 10:41 am

CERVANTES, SHAKESPEARE Y RAJOY

No hace mucho, el primer ministro británico, David Cameron, pronunció un discurso y escribió un artículo, distribuido en todo el mundo, sobre Shakespeare y el cuarto centenario de su muerte, que estos días está a punto de cumplirse. En su discurso y su artículo, Cameron subrayó la importancia universal del autor inglés, expresó el orgullo de saberse su compatriota, y demostró que las tareas de gobierno no sólo se refieren al pasteleo político, a cobrar impuestos y todo eso, sino que incluyen, y hasta lo exigen, apoyar y difundir el rico patrimonio nacional que a cada uno le tocó en suerte, rindiendo homenaje a la cultura y la memoria.

Y ahora, oigan, con un acto de poderosa voluntad, imaginemos a Mariano Rajoy Brey -que no sé si a estas alturas seguirá siendo presidente en funciones o se habrá ido a tomar por saco-, pronunciando un discurso o escribiendo un artículo sobre los cuatrocientos años, que también se cumplen ahora, de la muerte de Miguel de Cervantes. Imaginen si pueden -yo, la verdad, no puedo- a Rajoy, con ese agudo punto cultural que tiene, dejando a un lado el 'Marca' y la camiseta de ciclista para ocuparse, por una vez en su puta vida, de algo relacionado con la palabra cultura. Imaginen -insisto que con titánico esfuerzo, quien sea capaz- a ese estólido estafermo, a ese pétreo don Tancredo, a ese primer presidente de gobierno que en cuatro años de mandato nunca visitó la Real Academia Española, del que no consta una foto en un estreno teatral, un concierto, una sala de cine, una librería, contándonos cómo le emocionan las peripecias del ingenioso y desdichado hidalgo, sus diálogos con Sancho Panza, la ternura heroica de la ensoñación y el fracaso. Recordándonos, como Cameron con Shakespeare, que el hombre que escribió la más moderna y más espléndida novela de todos los tiempos era español. Rindiendo homenaje a ese hombre extraordinario, soldado en Lepanto, oscuro funcionario de ventas y caminos, autor inmenso que va a hacer ahora cuatro siglos justos murió pobre, ninguneado, más respetado en el extranjero que por sus ingratos, miserables compatriotas.

He dicho alguna vez, o varias, que si la mayor parte de los gobiernos españoles desde la democracia se mostraron indiferentes con la cultura, el de Mariano Rajoy ha pasado cuatro años agrediéndola directamente. Su desprecio absoluto llega a la bofetada ruin, al escarnio infame. La campaña de extorsión económica dirigida por el ministro Montoro contra escritores, músicos y cineastas, la canallada de la ministra Fátima Báñez al retirar las pensiones e imponer multas a los escritores jubilados que cobran legítimos derechos de autor, la pasividad ante la piratería que esquilma y arruina, la asfixia económica impuesta por los ministros de Cultura a la Real Academia Española (que hace el Diccionario, la Ortografía y la Gramática, y mantiene el delicado e importante vínculo -alto asunto de Estado- con 500 millones de hispanohablantes), y otras cosas que no caben en esta página, vienen siendo, desde el principio hasta el fin, de una avilantez inaudita. Y como traca final, esta legislatura se despide con la vergüenza internacional del Año Cervantes.

Hay que decirlo y repetirlo hasta que a estos idiotas les zumben los oídos. Frente al anunciado 'Shakespeare Lives' británico, en el que van a participar 140 países con los ingleses echando la casa por la ventana, el ministerio de Cultura español maneja un programa de actividades descoordinado, casposo hasta la náusea, de iniciativas sueltas, metiendo a última hora todo cuanto se le ocurre, por cutre que sea, para engordar el programa desatendido hasta ahora. Porque siempre les ha importado Cervantes un carajo. Y para más recochineo, a las críticas por haber llegado hasta aquí de esta manera, el Gobierno hasta ahora en funciones arguye que es complicado cuadrar agendas, que hay riesgo de politizar el centenario y que la interinidad gubernamental ha complicado las cosas; o sea, como si las cosas se pusieran en pie de un día para otro y en el último momento. Y ahora resulta que después de cuatrocientos años sabiendo que estos días se cumplirá el cuarto centenario cervantino, nadie ha tenido tiempo suficiente para preverlo.

De todas formas, cuando uno lo piensa, quizá sea mejor así. El mejor monumento a Cervantes y a su 'Quijote', lo que da sentido exacto a ese libro extraordinario, es precisamente la patria que lo hizo posible: este lugar desmemoriado, ingrato, desleal, miserable, insolidario, analfabeto hasta el suicidio, sin el que nunca habría podido escribirse el libro que mejor nos retrata. Una España donde hoy, como hace cuatrocientos años, seguimos siendo consecuentes con nuestra propia infamia.

XL Semanal, 13 de marzo de 2016

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14595
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Mensaje por Rogorn » Dom Mar 13, 2016 10:44 am

‘Shakespeare lives’
David Cameron - 05/01/2016

This year’s four hundredth anniversary of the death of William Shakespeare is not just an opportunity to commemorate one of the greatest playwrights of all time. It is a moment to celebrate the extraordinary ongoing influence of a man who - to borrow from his own description of Julius Caesar -“doth bestride the narrow world like a Colossus.

Shakespeare’s legacy is without parallel: his works have been translated into over 100 languages and studied by half the world’s schoolchildren. As one of his contemporaries, Ben Jonson, said, “Shakespeare is not of an age, but for all time.” He lives today in our language, our culture and society – and through his enduring influence on education.

Shakespeare played a critical role in shaping modern English and helping to make it the world’s language. The first major dictionary compiled by Samuel Johnson drew on Shakespeare more than any other writer. Three thousand new words and phrases all first appeared in print in Shakespeare’s plays. I remember from my own childhood how many of them are found for the first time in Henry V. Words like “dishearten,” “divest,” “addiction,” “motionless,” “leapfrog” – and phrases like “once more unto the breach,” “band of brothers” and “heart of gold” – have all passed into our language today with no need to reference their original context. Shakespeare also pioneered innovative use of grammatical form and structure - including verse without rhymes, superlatives and the connecting of existing words to make new words, like “bloodstained” - while the pre-eminence of his plays also did much to standardize spelling and grammar.

But Shakespeare’s influence is felt far beyond our language. His words, his plots and his characters continue to inspire much of our culture and wider society. Nelson Mandela, while a prisoner on Robben Island, cherished a quote from Julius Caesar, which reads, “Cowards die many times before their death, the valiant never taste of death but once.” Kate Tempest’s poem “My Shakespeare” captures the eternal presence of Shakespeare when she wrote that Shakespeare “…is in every lover who ever stood alone beneath a window…every jealous whispered word and every ghost that will not rest.” Shakespeare’s influence is everywhere, from Dickens and Goethe to Tchaikovsky, Verdi and Brahms; from “The West Side Story” to the Hamlet-inspired title of Agatha Christie’s “The Mousetrap” – the longest-running theater production in London’s West End today. While his original plays continue to entertain millions, from school halls across the world to the overnight queues as hundreds scrambled for last minute tickets to see Benedict Cumberbatch play Hamlet at London’s Barbican last year.

But perhaps one of the most exciting legacies of Shakespeare is his capacity to educate. As we see from the outreach work of the Royal Shakespeare Company and Shakespeare’s Globe and the impact of pioneering British charities like the Shakespeare Schools Festival, studying and performing Shakespeare can help improve literacy, confidence and wider educational attainment.

So this Jan. 5, the Twelfth Night and every day throughout 2016, Britain is inviting you to join us in celebrating the life and legacy of William Shakespeare. Today, we are launching “Shakespeare Lives” – an exciting global program of activity and events to highlight his enduring influence and extend the use of Shakespeare as an educational resource to advance literacy around the world.

The program will run in more than seventy countries, led by the British Council and the GREAT Britain campaign. You can share your favorite moment of Shakespeare on social media, watch never-before-seen performances on stage, film and online, visit exhibitions, take part in workshops and debates, and access new Shakespearean educational resources to get to grips with the English language.

The Royal Shakespeare Company will tour China; Shakespeare’s Globe will perform across the world from Iraq to Denmark. Young people will reimagine Shakespeare in Zimbabwe. A social media campaign called “Play your Part” (#PlayYourPart) will invite the next generation of creative talent to produce their own digital tribute to the bard and, in partnership with the British charity Voluntary Services Overseas, we will raise awareness of the huge challenge of global child illiteracy and use Shakespeare to increase educational opportunities for children around the world.

Beyond the great gift of language, the bringing to life of our history, his ongoing influence on our culture and his ability to educate, there is just the immense power of Shakespeare to inspire. From the most famous love story to the greatest tragedy; from the most powerful fantasy to the wittiest comedy; and from the most memorable speeches to his many legendary characters, in William Shakespeare we have one man, whose vast imagination, boundless creativity and instinct for humanity encompasses the whole of the human experience as no one has before or since.

So, however you choose to play your part, please join us in 2016 in this unique opportunity to celebrate the life and enduring legacy of this man; ensuring that, as he himself put it, “all the world’s a stage” and that through his legacy, truly, Shakespeare Lives.
Última edición por Rogorn el Dom Mar 13, 2016 11:14 am, editado 1 vez en total.

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14595
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Mensaje por Rogorn » Dom Mar 13, 2016 11:06 am

Jesús Ruiz Mantilla en elpais.com:

Mucho Shakespeare y poco Cervantes
27/01/2016

Con mucha seguridad en sí mismo debió escribir William Shakespeare estos dos primeros versos de uno de sus gloriosos Sonetos: “Ni el mármol ni los regios monumentos son más indestructibles que estas rimas”. Cuando 400 años después, el primer ministro británico David Cameron, lanzaba un artículo a nivel mundial para anunciar que 2016 será un año dedicado en cuerpo y alma a la conmemoración de la muerte de su autor universal, muchas reliquias que no han durado tanto pueden decir lo mismo.

Parece que no ocurre igual con el homenaje a Miguel de Cervantes Saavedra, muerto el 22 de abril de 1616, mientras Shakespeare habría fallecido entre el 23 de abril y el 3 de mayo del mismo año. Aunque la leyenda dice que ambos murieron el 23 de abril. En España, diferentes instituciones se muestran entre ofendidas y preocupadas ante el secretismo con que se llevan las conmemoraciones de Estado. Cuando aún no se han anunciado públicamente iniciativas ni estrategias, algunos califican el debido homenaje a Cervantes de fracaso.

Poco se sabe de los trabajos de la Comisión dedicada al cuarto centenario del autor de 'Don Quijote'. Desde el ministerio de Educación, Cultura y Deporte adelantan que próximamente se anunciarán, pero en varios círculos califican de caótico y poco efectivo su funcionamiento. La prueba es que pasado un mes, apenas nada se sabe al respecto salvo que hay 130 proyectos aprobados, de orden académico, cultural, turístico o educativo.

Desde la Real Academia Española (RAE), advierten de que llevan dos años avisando. Si director, Darío Villanueva, muestra cierta pesadumbre: “El tiempo empieza a correr y la conmemoración de Estado no se conoce mientras que con preocupación vemos como desde el Reino Unido, el primer ministro ha comparecido para anunciar los fastos del año Shakespeare”.

Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, realizó unas declaraciones en octubre de 2015 en las que alertaba sobre el retraso de los trabajos de la comisión. Desde la secretaría de Estado de Cultura mostraron su molestia. Pero cuando va a finalizar enero de 2016 y todavía no se conocen más que leves esbozos, el tiempo le ha dado la razón, pese a que en su última comparecencia para presentar el anuario del Cervantes, García de la Concha atribuyera el retraso al vacío de poder.

Un poco de previsión no hubiese resultado de más. Después de todo, un acontecimiento así puede preverse con siglos de antelación si se toma más o menos en serio. Desde la secretaría de Estado de Cultura no aportan datos económicos concretos más allá de que aplicarán fuertes deducciones de hasta el 90% a patrocinadores por tratarse de un acontecimiento especial, contemplado así por el ministerio de Hacienda. Pero desde instituciones como la RAE también apuntan que a cambio de ese trato fiscal de favor, han retirado una partida presupuestaria específica.

La comisión está formada por diversos organismos. La integran representantes de diferentes ministerios y gobiernos autónomos, así como miembros del Instituto Cervantes, la Biblioteca Nacional, el museo del Prado, Acción Cultural Española o el ayuntamiento de Alcalá de Henares.

La estrategia con respecto a Shakespeare ha arrancado con toda la fuerza de penetración global de la que es capaz el Gobierno británico. El programa Shakespeare lives, anunciado por Cameron en su artículo del día 5, abarca una ofensiva internacional con acciones en 140 países. La parte específicamente española será anunciada hoy en el British Council de Madrid.

Su director, Andy Mackay, destaca que la estrategia de Shakespeare lives trata de acercar la obra del autor de Hamlet principalmente a las nuevas generaciones: “Más allá de emplear brillo de su obra como forma de conocimiento de nuestro idioma, la idea es hacerlo encajar en el mundo de hoy en torno a temas absolutamente contemporáneos, como los problemas de género, la emigración o la democracia”, asegura Mackay.

La difusión de su obra a través de los medios de comunicación –la BBC es una de las instituciones públicas implicadas en la conmemoración, al tiempo que no existe ni rastro de RTVE dentro de la estrategia española con Cervantes- y las nuevas tecnologías son algunos de los pilares del año Shakespeare. “También penetrar en barrios deprimidos y convertir su obra e inspiración en un motor de cambio social”, agrega Mackay. El encuentro entre las obras de ambos autores también será abordado en actividades conjuntas y foros como la Universidad de Alcalá o el Hay Festival de Segovia.

Mientras las comparaciones y semejanzas meramente literarias entre ambos superan cada vez con mayor fuerza la prueba del tiempo, conviene no abordar las de otra índole. Como cuenta el propio Alonso Quijano en un pasaje del Quijote: “Digan lo que quisieren, que desnudo nací, desnudo me hallo. Ni pierdo ni gano, aunque por verme puesto en libros y andar por ese mundo de mano en mano, no se me da un higo que digan de mí”. Parece que por parte de la comisión del centenario, ya entrado de sobra el año, poco tienen que aportar. Así que estos meses tendremos mucho Shakespeare y poco Cervantes.

--

“Que los ingleses se queden a Cervantes; lo tratarán mejor”
28/01/2016

El retraso en el anuncio de estrategia y programa respecto al año Miguel de Cervantes ha provocado una catarata de reacciones de indignación. Escritores y miembros de la Real Academia Española (RAE) se muestran decepcionados, escandalizados y dolidos ante la falta de información, los retrasos y la escasa ambición de miras respecto al autor del Quijote. La Comisión del Año Cervantes, es decir, 2016, cuando se cumplen 400 años de su muerte, no ha anunciado ninguna iniciativa, lo que ha levantado protestas en el ámbito de la creación y el mundo académico.

Javier Marías, escritor y miembro de la RAE:
“Hace algunas semanas escribí un artículo titulado Reino de los muertos. En él denunciaba el olvido e ingratitud con el que en España hemos tratado a nuestras mejores figuras y particularmente a los que han muerto. No me extraña. En los últimos tiempos, a ninguno de los partidos políticos que han concurrido a las elecciones se les ha escuchado hablar de cultura. Este olvido respecto a Cervantes puede deberse a que en los últimos años se han celebrado sucesivas conmemoraciones, aunque hayan pasado sin pena ni gloria. Durante los años ochenta y los noventa pareció que íbamos a prestar más atención a estas cosas, pero compruebo que hemos vuelto al desdén, al olvido, a la injuria y en estos últimos cuatro años a una hostilidad equiparable a la que existió hacia el mundo de la cultura en la época del franquismo. No me lo acabo de explicar”.

Arturo Pérez-Reverte, escritor y miembro de la RAE:
“Todos los últimos Gobiernos españoles han despreciado la cultura; pero el actual la agrede directamente”.

Manuel Gutiérrez Aragón, cineasta, escritor y miembro de la RAE:
“Me he enterado por el EL PAÍS de que la conmemoración de Cervantes estaba en pañales. La verdad es que a estas alturas confío más en la voluntad de los maestros y profesores que en cualquier otra cosa. Así empezamos a leer el Quijote, poco a poco y con cariño, gracias a los enseñantes. En los últimos tiempos parece que ha habido una persecución a las humanidades y a la enseñanza en profundidad. ¿Qué quiere que le diga? Esto debe ser cosa de todos los días y no de unos fastos efímeros. Seguramente lo mejor es contar con la radiotelevisión pública, ¿aún existe?”.

Soledad Puértolas, escritora, miembro de la RAE:
“Es un signo de nuestra incapacidad tanto de visión y valor cultural como económica. Somos un país, primero, que no ha podido encauzar bien la educación y la cultura. Pero tampoco sacar rentabilidad en términos de valor económico a estos fastos. Hay miopía en esos asuntos. Creativamente, además, en relación a Shakespeare, si con el inglés culmina una época con el español comienza toda una era en la narración a nivel universal”.

Javier Cercas, escritor:
“Como cualquier persona, medianamente sensata, no creo que estas cosas en España sirvan para lo que tienen que servir. Si tuvieran que ser de ayuda para algo, lo que está ocurriendo respecto al retraso de la conmemoración, me parece normal: un ejemplo del desprecio que las élites de su tiempo sintieron por Cervantes y más concretamente por el Quijote. Esto me ha resuelto una duda. Me había preguntado muchas veces si los españoles nos merecíamos a Cervantes. Ahora ya sé que no. Es más: que los ingleses se queden a Cervantes; lo tratarán mejor. Lo prefiero. Fueron ellos antes que nadie quienes pusieron en valor el Quijote y lo utilizaron como referencia de lo que consideraron la primera novela moderna”.

Andrés Trapiello, escritor:
“Aparte de la indecencia de nuestros gobernantes, resulta todo un síntoma en un país que parece más entretenido en destruirse que en construirse. Pero también da cuenta de una encuesta del CIS de 2015 que revelaba que sólo dos de cada diez españoles admitían haber leído el Quijote. Las últimas grandes celebraciones en torno a esta obra datan de hace 100 años, cuando formaba parte de la vida nacional. En Reino Unido, Shakespeare está presente en los colegios, en los teatros, con un lenguaje actual, mientras que en España resulta ajeno a nuestros contemporáneos. En vez de dedicarnos a desenterrar sus huesos, los de un cuerpo muerto, deberíamos prestar atención a su obra, que es lo realmente vivo”.

Cuatro siglos después de su muerte, Shakespeare sigue vivo y el British Council lo va a celebrar en España con el programa Shakespeare Lives, en el que danza, cine, debates, exposiciones y, por supuesto, teatro acercarán su figura. La Royal Opera House se ha asociado con el British para retransmitir en directo las obras de esta temporada en cerca de 100 cines. El público podrá disfrutar de clásicos como Romeo y Julieta o del estreno mundial de Frankenstein, de Liam Scarlett.

En la Biblioteca Nacional la exposición Shakespeare en toda letra mostrará ejemplares de las primeras traducciones de El Bardo al castellano, catalán, euskera y gallego. Uno de los momentos cumbre llegará el 23 de abril con la retransmisión del montaje Hamlet, con la actriz Maxine Peake (La teoría del todo) como protagonista.

--

Cultura-Cervantes-RAE, a la greña
28/01/2016

Ante la avalancha de críticas recibidas por la lentitud y la improvisación con la que desde el Gobierno se ha perfilado el IV centenario de la muerte de Cervantes, la secretaría de Estado de Cultura presentó este jueves un esbozo de lo que, dicen, anunciarán el próximo día 9 de febrero cuando se reúna la comisión encargada de organizarlo. José Pascual Marco, director general de Política e Industrias Culturales y del Libro, desgranó algunos de los más de 130 actos y acontecimientos previstos, pero al no estar aún abierta al público ni preparada la página web específica, estos no se pueden consultar todavía.

Lo que sí quiso subrayar el secretario de Estado de Cultura José María Lassalle después frente a los micrófonos fue el carácter, dijo, “transversal, abierto, participativo y democrático” que caracterizará 2016 entorno al autor del Quijote. Antes había achacado cierta incomprensión a otros ámbitos institucionales de “mentalidad más cerrada y jerarquizada”. También diferenció Lassalle su estrategia de la adoptada por los británicos para conmemorar a Shakespeare, frente a la cual, afirmó, “hemos optado por algo más moderno”.

“Tratamos de dinamizar la celebración, una nueva fórmula y filosofía de las conmemoraciones respecto a lo que han sido en el pasado”, afirmó Lassalle. Cuando se le preguntó a qué achacaba que desde instituciones como el Instituto Cervantes o la Real Academia hayan dado varios toques de atención sobre la lentitud de la organización, agregó: “Lo desconozco porque ambas instituciones están presentes en las comisiones conmemorativas. Creo que es más producto de un cierto contraste entre un modelo de conmemoración mucho más tradicional y otro más participativo, comunitario y deliberativo”. No sabe el secretario de Estado a qué se debe esa falta de sintonía: “Quizás a una cuestión generacional, conceptual o de interpretación estratégica, en todo caso, la colaboración existe y también una lealtad institucional de dichas instituciones”.

Esta semana varios miembros de la Real Academia Española han atacado la desidia con la que los responsables del Gobierno están tratando la figura de Miguel de Cervantes. Desde el director de la institución, Darío Villanueva, hasta importantes escritores, duras críticas han sido vertidas contra la actitud oficial respecto al aniversario del más grande autor de las letras españolas. También Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, mostró hace meses su preocupación por la lentitud de los trabajos de la comisión.

Ayer, el Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados pidió al Ejecutivo que se pusiera manos a la obra. “Al Partido Popular, que tanto se le suele llenar la boca con la patria, se le olvida que el castellano lo es de 500 millones de personas en todo el mundo”. Los socialistas presentaron una iniciativa en la que se insta al Gobierno a que presente de forma inmediata y haga públicas las actuaciones de la conmemoración de Miguel de Cervantes”.

--

La RAE pide al Estado un “gesto trascendente”para el Año Cervantes
24/02/2016

Pese a la reciente —y tardía— presentación del año Cervantes el pasado 9 de febrero, no parece que los fastos con centenares de acciones en cartera convenzan a todos los implicados. Una de las instituciones clave en la celebración del cuarto centenario de su muerte, la Real Academia Española (RAE), sigue claramente insatisfecha con la acción coordinada desde el Gobierno en funciones. Su director, Darío Villanueva, volvió a alertar y meter presión a los responsables de la conmemoración y para eso comparó lo que los británicos tienen previsto respecto a William Shakespeare: “Los ingleses pueden sacar los colores a todos los españoles”, aseguró Villanueva.

Lo lanzó durante su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press. Cree que la coincidencia puede ser fatal: “Mala suerte”, dijo. Más cuando en las acciones que se han presentado en torno al prolífico Shakespeare Lives, con presencia en 140 países, demuestran, según explicó Villanueva a EL PAÍS horas después, “ejes ambiciosos y coherentes que no apreciamos en lo referente a Cervantes”.

Una de las críticas se centra en la clara implicación por parte de las altas esferas del Estado en el caso británico. Cuando David Cameron sorprendió con un discurso y un artículo distribuido en todo el mundo acerca del autor de Hamlet, muchos se preguntaron qué hacía el Gobierno español. Cuando en el Ministerio de Cultura se planteó esa comparación, adujeron que en plena etapa de vacío de poder, Mariano Rajoy no estaba en posición de sacar rentabilidad al hecho. Pero otra cuestión pendía en el aire: ¿por qué, sabiendo que todo coincidiría con la formación de un nuevo Gobierno, no se le ofreció protagonismo al rey? Desde la secretaría de Estado de Cultura, que dirige José María Lassalle, se adujo que resultaba complicado cuadrar agendas a ese nivel. Pero, según algunas fuentes, la preocupación en Casa Real con este asunto es creciente.

Respecto a la reacción de la comisión del centenario por las críticas vertidas acerca de la lentitud manifiesta en presentar programas, lo aportado hasta ahora, sigue sin satisfacer a las partes implicadas. “Se ha presentado finalmente un programa de actividades para este año en donde se contemplan muchas intervenciones puntuales procedentes de iniciativas diversas. Eso está muy bien, pero también merece que España, a través de su representación institucional máxima haga algún gesto trascendente y públicamente vistoso de lo que representa su figura”, añadió Darío Villanueva.

El director de la RAE subrayó a este periódico que le “consta” que la Casa Real está “muy al tanto” de este asunto, si bien espera una mayor implicación de otras autoridades. “El Rey es el jefe del Estado y todo lo que venga de él nos representa a todos, pero el Estado no sólo es su jefe, sino que se trata de una organización muy poderosa”, apuntó.

Preguntado sobre el riesgo de politizar el centenario —tal y como se había apuntado desde Cultura que se quería evitar—, el director de la RAE aseguró en Los Desayunos que “ese peligro” no lo ve por ningún lado. “Cervantes está por encima de todas estas cosas y es una figura que lo que representa para nosotros, trasciende universalmente”. A pesar de reiterar que no cree “que no se esté haciendo nada” —destacando iniciativas como por ejemplo la de una novela radiofónica de RNE—, Villanueva no considera que la actual situación política de transición sirva como excusa para que hubiese improvisaciones en las celebraciones. “Hace 400 años que sabíamos que este año era el centenario de la muerte de Cervantes”, advirtió.

Por último, recordó también que este año, entre otras conmemoraciones como las de Cela y Rubén Darío, se recuerda la figura del Inca Garcilaso. Es una celebración en la que la RAE está “muy comprometida” y que no quiere que “quede opacado” por el gran homenaje cervantino. La polémica, desde que el secretario de Estado, José María Lassalle vertiera a su vez críticas ante los responsables de la RAE y el Instituto Cervantes, dirigido por Víctor García de la Concha, parece continuar. Pese a algunas señales de paz en los últimos días, la herida por lo que muchos consideran un desprecio a la figura de Cervantes sigue supurando.

No ha valido la velocidad de crucero que desde la Comisión se puso cuando se comenzaron a verter las críticas a finales de enero. En una reunión con medios en la que se exigió el off the record, presentaron más de 130 acciones, que la semana siguiente, como de milagro se multiplicaron a más de 200. La impresión que dieron fue que todo valía para engordar el catálogo, lo que, por las declaraciones de Villanueva, parece que no ha servido para aplacer los ánimos.

--

Los Reyes refuerzan su respaldo al año cervantino
29/02/2016

En el último capítulo de las glorias y miserias del año cervantino, la semana pasada, Darío Villanueva, director de la Real Academia Española (RAE), pedía un “gesto trascendente” para una, hasta ahora, deslucida conmemoración del homenaje al escritor. El viernes pasado, la Casa del Rey reaccionaba al enviar en su agenda para los próximos días la presencia de los Reyes en un acto crucial: la inauguración de una exposición sobre el autor del Quijote en la Biblioteca Nacional titulada Miguel de Cervantes: de la vida al mito (1616-2016).

“Habrá más”, comentan desde el entorno de la RAE y la comisión que organiza la conmemoración. Pero depende en parte de la situación política derivada de las últimas elecciones y la formación de Gobierno. Felipe VI anuló un crucial viaje al Reino Unido por la ronda de consultas para designar un candidato. Dentro de ese viaje de Estado estaban previstos algunos actos en los que se rendía homenaje conjunto a Shakespeare y a Cervantes, cuyo cuarto centenario de la muerte de ambos, coincide.

Si esta semana marcha todo sin sobresaltos en la agenda política de Felipe VI, los Reyes podrían anunciar su presencia también al Congreso del Español, que se celebrará en San Juan de Puerto Rico entre el 15 y el 18 de marzo. Unas cita, según los organizadores, “con un claro sesgo cervantino”, que reunirá a expertos mundiales en torno a mesas relacionadas con la creación, el lenguaje, las nuevas tecnologías y la creciente expansión del idioma a nivel global.

La Casa del Rey, preocupada ante las críticas vertidas por la estrategia y la organización del debido homenaje a Cervantes, ha decidido tomar más peso en las mismas. El vacío de poder ha coincidido con un deslucido inicio de los actos que ha originado bastantes quejas, a varios niveles, incluido el institucional. El Gobierno en funciones empezó a reaccionar ante las críticas vertidas otorgando a la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría protagonismo en la presentación el pasado 9 de febrero del programa global, con cientos de acciones relacionadas con la vida y la obra del autor en todo el mundo.

Pero todo parece indicar que la implicación de don Felipe y doña Letizia en los actos crecerá a partir de esta semana. Miguel de Cervantes: de la vida al mito, organizada por la Biblioteca Nacional y Acción Cultural Española (ACE), es uno de los acontecimientos estrella del año cervantino. La muestra reúne el más completo conjunto de obras relacionadas con el autor y su fundamental huella literaria. Cuenta con fondos que provienen de colecciones como la propia de la Biblioteca Nacional -la mayor del mundo centrada en el escritor-, que se complementará con materiales de otras instituciones nacionales y extranjeras.

El Archivo Histórico Nacional, la Real Academia Española, el Archivo de Simancas, Museo del Prado, Ayuntamiento de Alcalá de Henares o la Biblioteca Nacional de Francia y el British Museum han cedido una valiosa aportación para participar activamente en la muestra. Se podrán contemplar desde el retrato de Cervantes pintado por Juan de Jáuregui, que durante mucho tiempo se consideró la imagen real del autor, dos ejemplares de la presunta carta que envió al Cardenal Sandoval pocos días antes de su muerte en Madrid, la partida de nacimiento del escritor, conservada en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, un amplio espacio dedicado al Quijote, así como episodios como los de la batalla de Lepanto y su cautiverio en Argel.

--

Cervantes, inquilino de la Biblioteca Nacional
03/03/2016

Así como Saturno devoró a sus hijos, contaba ayer el filósofo Javier Gomá, "en el caso de Cervantes, el padre ha sido engullido por su criatura: don Quijote". Pero los 400 años de su muerte, más allá de ahondar en la huella sobre la literatura que aún hoy provoca su obra, sirven para seguir los rastros de una existencia intensa, nómada, tan serena como atrabiliaria, que, en su día, imitaba en gran medida al arte. Esa, entre otras cosas, es la intención de Miguel de Cervantes: de la vida al mito, la primera gran exposición que, a partir de hoy, ahonda en la Biblioteca Nacional en la figura del escritor.

Más inclinado a guiarse por los caminos de Erasmo de Rotterdam que a mostrarse comprensivo con el Santo Oficio, Miguel de Cervantes condensó en su obra un pensamiento que empujaba a explorar los límites de la libertad humana de manera civilizada. Conoció los tormentos que la Inquisición imponía, ya que su padre, cirujano, asistía a algunos de los sometidos a castigo cuando los amontonaban en celdas con las heridas a punto de supurar.

Desde la partida de nacimiento, custodiada aún en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, donde vino al mundo un 29 de septiembre de 1547, al acta de defunción, donde consta el entierro en el convento de las Trinitarias de Madrid el 23 de abril de 1616, la muestra organizada entre la Biblioteca Nacional y Acción Cultural Española (ACE) constituye la primera gran exposición sobre el autor, a juicio de su comisario, José Manuel Lucía Megías: “Al recibir el encargo, me pregunté por qué y para qué merecería la pena organizar hoy una muestra sobre Cervantes. Además de para animar a su conocimiento y su lectura, para descubrir en sus libros ese ánimo por construir una sociedad más justa e igualitaria”.

No es un motor que se descubra exclusivamente en la monumentalidad necesitada de bajada del pedestal de El Quijote. También ronda en la genética humanística de las Novelas ejemplares o en otras obras suyas como La Galatea y Los trabajos de Persiles y Segismunda, aparte de su teatro o su poesía. “Cervantes es una figura que nos une y nos congrega; eso es muy importante en esta época de disgregación”, comenta Gomá, asesor del comisario para la muestra, como José Álvarez Junco y Carlos Reyero. “Aúna lo mejor del pálpito del presente y lo vemos en esta muestra, la mejor de las posibles que se pueden hacer hoy”, asegura el ensayista.

No se han escatimado fondos, sobre todo de la Biblioteca Nacional, que cuenta con la colección más importante sobre el escritor, asegura su directora, Ana Santos Aramburo. La anfitriona presentó la muestra ayer junto al comisario, los dos asesores y Elvira Marco, responsable de ACE. De todos esos documentos destacan sus autógrafos, los que dan fe de su vida, ejemplares de sus obras. El año cervantino, además de reorganizar el catálogo, servirá para completar una digitalización de los fondos a fin de hacerlos más accesibles.

La exposición, que suma 210 piezas, gira sobre tres ejes: el hombre, el personaje y el mito. De todos queda constancia. Del hombre, a través de los documentos que dan cuenta de su vida. Del personaje, con piezas referidas a su obra y a su pulsión entre crítica y aventurera. El mito se va labrando tras su muerte, a través de cuadros, iconografía o esculturas, como el molde utilizado por el artista Lorenzo Coullaut Valera para el monumento de la madrileña plaza de España.

Argel, Lepanto, Italia, Lisboa, Andalucía, Madrid son estaciones de una vida intensa, que queda recogida en la agudeza de la experiencia y la capacidad reflexiva vertida en las páginas del escritor, marcado por el fracaso en algunos frentes y reconocido al final por el éxito de un artefacto paródico donde se reflejaba con eterna intensidad, ni más ni menos que el mundo.

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14595
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Mensaje por Rogorn » Dom Mar 13, 2016 11:09 am

Cervantes y el diálogo español
Mariano Rajoy - elmundo.es - 05/03/2016

Celebrar a nuestros grandes hombres es celebrar un legado que todos compartimos. Por eso mismo, lejos de constituir un ejercicio de nostalgia, conmemorar la huella de Miguel de Cervantes en su IV Centenario es la mejor manera de encontrar, en nuestro pasado común, inspiración para comprender nuestro presente y afrontar nuestro futuro. No en vano, los españoles -y no sólo los españoles- hemos buscado la lectura de Cervantes, y muy especialmente del 'Quijote', más adecuada a las inquietudes y esperanzas de cada época. Y cuatro siglos después de la muerte del fundador de la novela moderna, la obra cervantina nos habla del papel vertebrador y la proyección internacional de la lengua y la cultura españolas, así como de un afán de libertad, concordia, entendimiento y diálogo presente en nuestra historia. Y, al tiempo que el genio de Cervantes nos invita a mirar con gratitud la aportación española a las grandes obras del espíritu, tampoco deja de afirmar una idea de la riqueza de lo hispánico imposible de olvidar en un año en que celebramos asimismo a uno de nuestros mayores escritores en catalán: Ramon Llull.

Todos estamos familiarizados con Cervantes y sus ficciones. Sus personajes y sus expresiones perviven en nuestro día a día, en nuestra conversación habitual. Nuestra lengua sigue siendo «la lengua de Cervantes», y su nombre está presente tanto en los premios que reconocen la excelencia de nuestros mayores escritores -españoles o americanos- como en la institución que difunde nuestra cultura y nuestras lenguas por el mundo. La música y el teatro, la televisión y el cine nos han dado otras tantas maneras de acercarnos a Cervantes y a su hora de España. Y, ante todo, el 'Quijote' sigue siendo «el más hermoso, el más gallardo y el más discreto» de los libros, por lo que no extraña que, después de la Biblia, sea también el más editado y traducido. Este es un dato bien conocido, pero es aún más importante la realidad que deja traslucir: muy pocos libros, por no decir ninguno, han seducido y reunido en torno a sí a tantos lectores y escritores eminentes como el 'Quijote'. Por eso la obra cervantina ha alimentado de modo extraordinario distintas tradiciones de literatura y pensamiento, de la británica a la rusa, cuyos artífices siempre supieron apreciar la «secreta lección de libertad y humanidad» que, como escribe el hispanista Bataillon, se encuentra en las páginas del más universal de los escritores de España. A decir de los especialistas, incluso Shakespeare -cuyo año también celebramos- habría viajado con el 'Quijote' en sus alforjas.

Pero el llamado «príncipe de los ingenios» no sólo nos da motivos para pensar en esa «provincia entera de la cultura humana» que, según afirmó el premio Cervantes José Jiménez Lozano, es la cultura en español. Ni su grandeza se agota en haber sido, como escribió otro premiado, Juan Marsé, «germen y fundamento de la ficción moderna» en todo el mundo. Cervantes es también figura clave en el diálogo de nuestro país consigo mismo. Su lectura, a lo largo de los siglos, ha contribuido -si se me permite citar mis propias palabras en un reciente acto en el Museo del Prado- a hacer de la nuestra «una sociedad más libre, más crítica y con menos prejuicios». Y la larga tradición de crítica, comentario y recreación de la obra cervantina ha constituido por sí misma uno de nuestros más nobles empeños intelectuales y artísticos, de Saura a Picasso y de Ortega a los trabajos de la Real Academia, entre otras instituciones. Esta continuidad en la relectura de la obra cervantina tiene no poco de gran construcción hispánica, del mismo modo que ya en el 'Quijote', las 'Novelas ejemplares' o los 'Entremeses' vemos la pluma de un escritor capaz de comprender y alabar las distintas modulaciones de nuestra cultura española. Así, tan amante Cervantes de Barcelona, no extraña que uno de sus mejores estudiosos haya sido el barcelonés Martín de Riquer. Ni sorprende que, dada su devoción al 'Tirant lo Blanch', el valenciano Mayans y Siscar compusiera la primera vida cervantina. Igualmente, tampoco nos puede llamar la atención que Miguel de Unamuno, quizá el más quijotesco de nuestros intelectuales, dedicara páginas y páginas a la obra magna de quien «tuvo siempre en tan aventajado predicamento a los vizcaínos» como él. Cervantes, por tanto, se muestra no sólo como gran catalizador de nuestra cultura común, sino también a modo de ideal y espejo en que mirarnos a la hora de entender nuestro país y dar continuidad a su cultura. Una labor que, al modo cervantino, todos -comenzando por los políticos- debemos proseguir desde el diálogo y el espíritu constructivo.

Hay sobrados motivos, en consecuencia, para repasar en este IV Centenario la impronta de Cervantes. Sin duda, nada puede sustituir la lectura individual de 'El Quijote' y del conjunto de su obra. Pero el Gobierno, a través de una Comisión Nacional creada al respecto en abril de 2015, bajo la presidencia de honor de Sus Majestades los Reyes, se ha tomado la conmemoración como lo que en verdad es, un «acontecimiento de excepcional interés público». Los trabajos de la Comisión Nacional, en la que encuentran representación territorios e instituciones vinculadas a la vida y obra de Cervantes, han propuesto más de 220 proyectos y actividades que buscan hacer accesible el legado cervantino y acercarlo a los españoles -ante todo a los más jóvenes- con un énfasis educativo y pedagógico. Así, la exposición central que se inauguró ayer en la Biblioteca Nacional va a ser tan sólo el comienzo de un año cervantino que también tendrá notable presencia fuera de nuestras fronteras, en las embajadas e Institutos Cervantes de todo el mundo. Porque el mensaje humanista de Cervantes y el 'Quijote' refleja la universalidad de una obra que, sin dejar de ser nítidamente española, ha enriquecido a todas las culturas con «lo más noble, bello y justo que alienta en el corazón humano».

-Mariano Rajoy Brey es presidente del Gobierno en funciones.

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14595
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Mensaje por Rogorn » Dom Mar 13, 2016 11:12 am

En Twitter:

-gbuenadicha: A propósito de su "Patente de corso" de hoy, supongo que emitirá una disculpa, ¿no? http://www.elmundo.es/opinion/2016/03/0 ... b45f1.html
cosas del diferido "imaginémonos a Rajoy ... escribiendo un artículo sobre ... la muerte de Cervantes". Hecho cc @marianorajoy
-Mi artículo lo escribí hace casi tres semanas. Cosas de los dominicales. Y de todas formas, la verdad, sigo sin imaginármelo.

-Marchelin78: vaya, que decepción. Esperaba una reflexión autocritica de "Rinconete y Cortadillo". Otra vez. Luis se fuerte
-El único libro que Rajoy podría escribir (y eso, con negro) se titularía "Don Tancredo en el patio de Monipodio"

-LeerCapacita: Por cierto. El de Mariano Rajoy en El Mundo se publicó antes pero se escribió despues.
-Retwitteado por Arturo Pérez-Reverte.

Avatar de Usuario
bowman
Mensajes: 5203
Registrado: Lun Ago 07, 2006 11:00 pm
Contactar:

Mensaje por bowman » Dom Mar 13, 2016 11:28 am

'El de Mariano Rajoy en El Mundo se publicó antes pero se escribió despues'.

Eso me se ha pasao a mí por la cabeza. O sea, que vaya casualidá, ¿no? Una semanita antes de salir el artículo del Reverte, q ya debía estar en máquinas, pum, va el presi en funciones y se nos descuelga con un sorprendente (y mal hilado) artículo a propósito del tema. Artículo extraño y solitario que uno, francamente, no sabe a qué viene... hasta que hoy se desayuna uno con esta patente contundente. No hay q ser Sherlock. O como dijera Salomón en ocasión similar 'piensa mal y acertarás'.

Fino por cierto el uso del verbo 'escribir' en impersonal y no en tercera persona. El artículo
'se escribió' (no por si solo, presumiblemente) en vez de 'lo escribió' (con sujeto elíptico 'él').
<div>El último que apague la luz.</div>

Avatar de Usuario
Ada
Mensajes: 5717
Registrado: Jue Ago 16, 2007 11:00 pm
Ubicación: Madrid
Contactar:

Mensaje por Ada » Lun Mar 14, 2016 1:58 pm

Llevaba mucho tiempo esperando un artículo como éste. Gracias Arturo
Consuela saber que nadie a quien amas se quema en lo que arde. http://adacaramelada.blogspot.com.es

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14595
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Mensaje por Rogorn » Sab Mar 26, 2016 10:47 am

Dos homenajes desiguales
Conxa Rodríguez - elmundo.es - 26/03/2016

Cervantes y Shakespeare, puntas de lanza de la literatura universal, murieron en las mismas fechas: entorno al 23 de abril de 1616. España y Reino Unido se enfrentan, pues, a la vez al compromiso de festejar por todo lo alto a sus principales autores... con desigual éxito. Aunque solo fuera por lo mucho que amaba el teatro (y el poco éxito que tuvo en él), no es mucho aventurar que a Miguel de Cervantes le hubiera gustado tener el don dramático de William Shakespeare. Cuatrocientos años después de la muerte de ambos, si el autor de 'El Quijote' levantase la cabeza, volvería a sentir envidia viendo cómo los compatriotas de uno y otro se disponen a celebrar los fastos de tan merecidos homenajes.

Y es que, si bien en España se nos llena la boca al mentar al padre de Sancho Panza, la fuerza se nos queda justo ahí a la hora de festejar su centenario, frente a la abundancia y calidad de la programación y las numerosas instituciones implicadas en los fastos del autor de 'Hamlet'. Hace justo un año (demasiado tarde, opinan algunos) se creó la Comisión Nacional para la Conmemoración del IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, cuya comisión ejecutiva ha sido la encargada de repartir los carnés de cervantino a las actividades presentadas por instituciones públicas y privadas. Con el reclamo de interesantes incentivos fiscales (hasta un 90% en algunos casos), la comisión ha ido componiendo una lista de actividades que, a la hora de la presentación oficial, sumaban 229 proyectos "para celebrar a Cervantes en todos los países con presencia diplomática española". Además, el Estado ha dedicado un presupuesto de cuatro millones de euros "a las actividades propias del IV Centenario" y ha creado una página web en la que se puede acceder a una biografía del escritor y a las actividades que se celebran. Pero aun así, la falta de entusiasmo gubernamental (que ha justificado en la interinidad del gobierno y en el intento de "no politizar" la figura del autor) ha despertado ampollas en muchas instancias.

El escritor y académico Arturo Pérez-Reverte publicaba lo siguiente: "Frente al anunciado 'Shakespeare Lives' británico, en el que van a participar 140 países con los ingleses echando la casa por la ventana, el Ministerio de Cultura español maneja un programa de actividades descoordinado, casposo hasta la náusea, de iniciativas sueltas, metiendo a última hora todo cuanto se le ocurre, por cutre que sea, para engordar el programa desatendido hasta ahora. Porque siempre les ha importado Cervantes un carajo" ('Patente de Corso', 'XL Semanal'). Y es que se han atribuido cualidades cervantinas a casi cualquier cosa que llevase "Cervantes" o "Quijote" de apellido o que desprendiese un lejano aroma a barroco o manchego. Es el caso de la exposición 'El Quijote en naipes' organizada por el Ayuntamiento de Madrid, que exhibe una baraja de cartas con párrafos de la obra de Cervantes. O de 'Miguel de Cervantes en tu biblioteca', también del consistorio capitalino, que recopila las ediciones modernas de su obra. Y, por supuesto, de 'Los teatros y la arquitectura cervantina', con fotografías de los teatros que llevan el nombre del autor alcalaíno en diversas ciudades. Algunas actividades, incluso, exhiben un lejano parentesco, como la que ha presentado Acción Cultural Española en Salamanca: 'Ignacio Zuloaga y Manuel de Falla: historia de una amistad'. Y es que ambos autores colaboraron en 'El retablo de Maese Pedro', una obra musical para títeres inspirada en un episodio de 'El Quijote'.

El recurso a los contemporáneos siempre es aceptable en estos casos. El teatro en la época de Cervantes, por ejemplo, es una puerta abierta a hablar de todo el teatro del Siglo de Oro español y quedarse tan tranquilo; el concierto 'Danzas y andanzas cervantinas' se presenta con este sugerente e inspirado texto: "Pretende abarcar las diferentes caras del poliedro fascinante que supone el mundo de la danza glosada en la época cervantina". Qué hacen en esta lista los 'Conciertos Conmemorativos' en el Festival de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid merecería una excusa más digna que el hecho de que se celebren en el Convento de las Trinitarias, donde fue enterrado el escritor. Las actividades de divulgación y fomento de la lectura son un mundo aparte, porque además de 85 conferencias en institutos de toda España, incluyen actividades tan naïf como talleres escolares, cuentacuentos, concursos de dibujo, recortables de Cervantes... y un Juego de la Oca cervantino organizado por el Ayuntamiento de Madrid.

Mientras tanto, al otro lado del Canal de la Mancha, los británicos se han dejado de carnés y se han puesto a trabajar. De hecho, no hay una única entidad organizativa, sino que hay distintas entidades que han tomado el liderazgo en sus respectivos campos agrupando iniciativas. 'Comer y beber en tiempos de Shakespeare' es el título de una de las conferencias que se dará dentro del programa 'Shakespeare 400' y que coloca al autor hasta en la sopa, el lugar metafórico que le otorga el don de la ubicuidad. Junto al programa oficial, surgido de la comisión pública-privada Shakespeare's England, se desarrolla el de las escuelas, universidades o iniciativas privadas que van a su bola para celebrar el 400 aniversario de la muerte del escritor. La lista de actividades conmemorativas es ancha como Castilla, y en ella convergen el turismo, la cultura, los negocios, el patriotismo y la Historia. Los focos geográficos se reparten por toda Inglaterra con la ópera de Gales presentando 'Macbeth', de Verdi. Stratford-upon-Avon, donde nació y está enterrado el escritor y tiene la sede la Royal Shakespeare Company, se lleva la palma de las celebraciones durante casi todo el año. Entre las exposiciones destaca 'The play's the thing'. La casa natal del autor y la escuela Eduardo VI a la que asistió se abrirán al público recreando el ambiente y la arquitectura del siglo XVI-XVII. Varios itinerarios por Stratford seguirán la vida de William. Shakespeare' Steps es un tour que lleva a visitar ocho lugares de la ciudad relacionados con el dramaturgo.

No es oro todo lo que reluce en este homenaje, sin embargo: los itinerarios llegan hasta Cotswolds, una zona poco shakesperiana, que se ha apuntado al programa. La ruta que lleva del teatro Globe de Londres hasta el río Avon (217 kilómetros) en Stratford tiene más sentido. Londres fue la segunda ciudad del escritor. Sus teatros, especialmente The Globe, presentan obras adaptadas para la ocasión. La Filmoteca proyecta en sus pantallas los títulos del escritor que han sido llevados al cine. Los itinerarios por Londres abarcan desde El Támesis de Shakespeare hasta El Londres de William. Hasta la reina Isabel II -o sus secretarios- se han incorporado al frenesí shakesperiano que recorre el país este 2016. En la biblioteca del castillo de Windsor se expone la muestra 'Shakespeare en la Royal Library'. Al fin y al cabo, los Tudor inspiraron con copiosa fertilidad al bardo.

Avatar de Usuario
agustinadearagon
Mensajes: 2636
Registrado: Vie Sep 05, 2008 11:00 pm
Ubicación: Madrid

Mensaje por agustinadearagon » Lun Abr 04, 2016 5:28 pm

Si Cervantes levantara la cabeza tendría sobrados motivos para volver a escribirlo.
"Fuera del perro, el libro es el mejor amigo del hombre. Dentro del perro quizá esté muy oscuro para leer". G.M.

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14595
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Mensaje por Rogorn » Vie Abr 15, 2016 6:10 pm

Breve elogio del lector
Francisco Álvarez Francese - ladiaria.com.uy - 15/04/2016

A principios de este año se difundió en varios idiomas un artículo de David Cameron glorificando al bardo, orgullo de su patria y de la humanidad. Recientemente Arturo Pérez-Reverte elogiaba la actitud del primer ministro británico a la vez que atacaba, con su estilo, a Mariano Rajoy y su rutilante analfabetismo funcional. Sin embargo, Pérez-Reverte no se detiene en un factor que considero fundamental: en la apropiación de la obra artística que significa de hecho el discurso de Cameron.

Ahí donde está el poder, no debería estar jamás el arte, justamente porque esa intrínseca libertad de la que hablaba antes es la más magnífica e innegable cualidad de los clásicos. Prácticamente todos los gobiernos españoles e ingleses intentaron, respectivamente, apropiarse de la figura de Don Quijote o de Enrique V, o imitaron (a veces hasta la inmotivada parodia) discursos de Julio César o Antonio, pero la fuerza de los clásicos no depende de esos evanescentes usos, de eslóganes y frases hechas. Ha dependido siempre y únicamente de los lectores comunes, de nosotros. No leerlos, no interpretarlos, no juzgarlos, no criticarlos, no dejarnos vivir por sus aventuras o conmover por sus palabras, no sentir con ellos, con esos personajes que (no podemos cansarnos de decirlo) son ahora más reales que las personas que los crearon, es dejar que otros los lean por nosotros, los interpreten por nosotros, los hagan suyos. Es perderlos.

Hacia el final de 'La tempestad', Próspero exclama “I’ll drown my book”. No ahoguemos los libros; ahoguemos, por un momento, el mundo, abandonémoslo y volvamos a leer, con ojos inocentes, lo más alejados de agendas y modas que podamos, a Shakespeare y a Cervantes. Como Alonso Quijano, sólo correremos un riesgo: no querer volver.

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14595
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Mensaje por Rogorn » Vie Abr 22, 2016 9:35 am

El fantasma de Shakespeare recorre España
David Jiménez Torres - elespanol.com - 22/04/2016

Un fantasma recorre España: el fantasma de William Shakespeare. Como si del padre de Hamlet se tratase, el gran escritor inglés se nos ha aparecido para avisarnos de que no estamos haciendo lo que debemos, que algo huele a podrido en el reino de Rajoy.

O al menos eso es lo que parece, dado que cada vez es más habitual escuchar que los fastos del cuarto centenario de Cervantes palidecen en comparación con lo que están haciendo los ingleses para conmemorar la misma efeméride de la gran figura de sus letras. Un nuevo lugar común que parte de una realidad (que los británicos han dedicado más tiempo y esfuerzo al cuarto centenario de Shakespeare que los españoles) para denunciar lo que supuestamente habría provocado este desequilibrio: nuestros líderes son unos incultos, nuestros jóvenes son unos incultos, nuestros profesores son unos incultos, nuestra sociedad es inculta, y en fin, España es España, ya se sabe. Interpretación que ha sido canonizada por Pérez-Reverte en un reciente artículo que invoca el fantasma de Shakespeare como prueba de que somos un "lugar desmemoriado, ingrato, desleal, miserable, insolidario, analfabeto hasta el suicidio".

Es cierto que el centenario de Cervantes no se ha preparado todo lo bien que se debía, que el programa de actividades es algo casposillo, y que en general se podría hacer mucho más para acercar a nuestro autor más universal a la sociedad. Pero la ubicuidad de Shakespeare en este debate, el hecho de que la comparación con el Reino Unido se haya convertido en un lugar común (hasta Patxi López la esgrime solemnemente), demuestran que hay aquí algo más que la constatación de realidades mejorables. Como casi siempre que nos comparamos con un país extranjero, estamos rozando el terreno de la patología nacional.

No parece casualidad, por ejemplo, que la jeremiada de Pérez-Reverte pertenezca a una tradición de cierto abolengo en la cultura española; una tradición que ha utilizado a Shakespeare como arma contra nuestros supuestos vicios nacionales. Este era, sin ir más lejos, un recurso habitual de los autores que se suelen asociar a la Generación del 98.

Ramiro de Maeztu comparaba a Hamlet y a Don Quijote en su ensayo 'Don Quijote, Don Juan y la Celestina' (1925), para llegar a la siguiente conclusión: "Hamlet, al obrar sobre el público, produce Quijotes, mientras Don Quijote provoca en los espíritus la actitud analítica de Hamlet". Esto explicaba que, en los siglos que habían transcurrido desde la aparición de ambas obras, "Inglaterra ha conquistado un imperio; España ha perdido el suyo". La influencia de Shakespeare había convertido a Reino Unido en una nación cada vez más enérgica y exitosa; la de Cervantes, sin embargo, había sumido a España en la contemplación melancólica de su propia decadencia. Shakespeare resumía el éxito de su país; Cervantes, el fracaso del suyo.

Otro ejemplo, más próximo incluso al estilo de Pérez-Reverte, lo encontramos en el célebre ensayo de Miguel de Unamuno 'En torno al casticismo'. En la tercera de las cinco partes que componen esta obra, aparecida por primera vez en 1895, Unamuno explica que las incapacidades de España para la modernidad se resumen en la comparación entre Calderón y Shakespeare. Mientras el arte escénico de Calderón no logra, según Unamuno, crear verdaderos personajes sino más bien "revestir huesos de carne", de los que sólo "sacaba momias", Shakespeare "pone en escena para que desarrollen su alma hombres, ideas vivas".

En resumidas cuentas, "el rey Lear, Hamlet, Otelo son ideas más ricas que cualquiera de los conceptos encasillables de Calderón". Y ya que, de nuevo según Unamuno, "un hombre es la más rica idea, llena de nimbos y de penumbras y de fecundos misterios", la ausencia de hombres sespirianos en nuestro barroco explica nuestra nacional "poca capacidad de expresar el matiz", nuestra congénita "epilepsia de imaginación que revela pobreza real de ésta". De nuevo, Shakespeare aparece como el profeta que no tuvimos y Gran Bretaña como el país que no alcanzamos a ser.

Evidentemente, se podrían hacer unas cuantas objeciones a la idea de que si Shakespeare hubiese sido español los campesinos de Castilla habrían mutado en sutiles desgranadores de matices; como se podrían hacer también a la tesis de que Hamlet marcó la diferencia en Trafalgar. Del mismo modo, se le podría decir a Pérez-Reverte que la disparidad entre el gasto oficial británico y el español en sus respectivos cuadricentenarios puede tener algo que ver con la considerable diferencia entre la situación económica de ambos países. Y también que es mucho más fácil para la sociedad de hoy acercarse a la obra de un dramaturgo (adaptable, modernizable, trasladable al cine, que exige menos inversión de tiempo…) que a la de un novelista cuya obra magna tiene la envergadura de contenidos del 'Quijote'.

Y ya que Pérez-Reverte compara la actitud de Cameron con la de Rajoy, quizá no esté de más señalar que quien durante sus años en Oxford violó el cadáver de un puerco como parte de un ritual de iniciación no es el mejor exponente de la alta cultura convertida en prioridad política. Pero todo esto da igual, porque en realidad Shakespeare no nos importa. Su fantasma es sencillamente el fantasma del Reino Unido, que a su vez es el fantasma de nuestro propio temor de no ser una nación moderna, culta, europea. Temor que ha generado otra larga tradición en la cultura española: la de rasgarnos las vestiduras ante nuestra supuesta inferioridad frente a otros países. Una actitud que resultaría más productiva si la inferioridad no se presentase siempre como externa a nosotros.

Si se dan cuenta, el responsable del atraso cultural español nunca es el que habla; se echa la culpa a los políticos, a los jóvenes, a los profesores, a la sociedad, a España (¡es que en este país!), pero rara vez encontramos una admisión de posible culpa por parte del jeremías de turno, o una propuesta constructiva para que las cosas se hagan mejor. La constatación de nuestra supuesta inferioridad (demostrada mediante pruebas selectivas y, en ocasiones, tramposas) respecto a otros países se presenta como un problema tan arraigado y omnipresente como para que no podamos hacer otra cosa que rasgarnos las vestiduras. O que adorar al profeta que nos impele a arrepentirnos.

Es evidente que se le debe exigir al Gobierno que fomente el conocimiento de nuestro patrimonio literario. Pero, por regla general, las patologías, las comparaciones tramposas y los "¡arrepentíos, pecadores!" sólo empobrecen el debate. Más constructivo sería que, en vez de tanto aspaviento porque el Estado no hace más por el centenario de Cervantes, nos planteásemos formas de participación más activas por parte de la sociedad civil. Cuando el fantasma se le apareció a Hamlet no fue para pedirle que elevara una queja al Estado, sino para que tomara personalmente cartas en el asunto. Y puestos a comparar, el príncipe danés debía hacerse cargo de una amplia y sangrienta venganza; a nosotros nos basta con coger un libro.

Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14595
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

Mensaje por Rogorn » Sab Abr 23, 2016 2:54 pm

España tiene una deuda con Cervantes
Raphael Minder - nytimes.com - 23/04/2016

Esta semana se celebra en sus países de origen a dos figuras emblemáticas de la literatura occidental: William Shakespeare y Miguel de Cervantes. Se cumplen 400 años de su muerte. Pero mientras en el Reino Unido la figura de Shakespeare se celebra por todo lo alto con un calendario de actividades que se prolongará durante todo el año, las autoridades españolas son criticadas por no hacer lo suficiente por recordar la figura de Cervantes, el escritor de 'Don Quijote de la Mancha', obra considerada como fundacional de la narrativa moderna.

Mientras España comienza su quinto mes sin gobierno electo tras unas elecciones el pasado diciembre que no le dieron a ningún partido la mayoría suficiente para gobernar, las críticas se han tornado políticas. Hace algunas semanas, Juan Luis Cebrián, presidente de PRISA, la empresa que edita 'El País', rindió homenaje a Cervantes durante su junta de accionistas y se centró en la “ausencia y anomia de las autoridades de nuestro país en todo lo que se relaciona con dicho evento”. En enero, los diputados socialistas presentaron una propuesta en el congreso para presionar al gobierno conservador. Querían que mejorara el calendario de conmemoración de Cervantes. José Andrés Torres Mora, uno de ellos, acusó al gobierno de estar “de brazos cruzados”.

Las autoridades insisten en que la crítica está fuera de lugar. Creen que el gobierno nunca trató de tomar control sobre las actividades relacionadas con el escritor ni tomaron en cuenta su conmemoración. José María Lassalle, secretario de Estado de Cultura, dijo en una entrevista telefónica que su objetivo es “romper con la filosofía” de lo sucedido en las décadas de los ochenta y los noventa, años de gobiernos mayoritariamente socialistas. En aquella época, según Lasalle, los proyectos culturales dependían en gran parte de las subvenciones y estaban organizados desde arriba de manera jerárquica. Ahora, el recuerdo de Cervantes debería basarse mucho más en “la propuesta que en la orden”. Para Lasalle supone “un cambio de mentalidad que quizás no se comprende. Hemos buscado algo más transversal, democrático, colaborativo y plural”. De todos modos, el Ministerio de Cultura decidió la semana pasada que añadiría 129 proyectos a la agenda conmemorativa y dejó la cifra total en 329. El gobierno dijo que ha destinado un total de 4 millones de euros para financiar actividades vinculadas con el aniversario. Las comunidades autónomas ejecutan la mitad del presupuesto.

En el Reino Unido, casi todas las instituciones culturales han planeado algún evento relacionado con Shakespeare. El domingo, cuando se conmemora la fecha de su muerte, la Royal Shakespeare Company ofrecerá una actuación con el título de 'Shakespeare Live!' que será emitida por la BBC. Contará con actores como Helen Mirren, Judi Dench y Benedict Cumberbatch. El Príncipe Carlos estará entre el público. El Teatro Nacional, la Biblioteca Británica, el Royal Festival Hall y el Museo Victoria y Alberto, entre otras instituciones, celebrarán actividades esta semana.

En comparación, las actividades españolas son de menor perfil y causan molestia a no pocos de los escritores e intelectuales del país. Arturo Pérez-Reverte, uno de los novelistas españoles de más éxito, escribió en su blog que mientras el Primer Ministro inglés David Cameron ha escrito un artículo de amplia circulación sobre Shakespeare y ha llegado a recitar una serie de juegos de palabras en el parlamento para demostrar cómo el poeta y dramaturgo ofrece “ejemplos útiles para cualquier ocasión” sería impensable que Mariano Rajoy, el presidente español en funciones, le rinda tributo en público a Cervantes. La gestión por parte del gobierno de la conmemoración es, para Pérez-Reverte, “la vergüenza internacional del año Cervantes”.

El miércoles, Rajoy le regaló un ejemplar del 'Quijote' a Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat de Catalunya, defensor del separatismo. En un gesto cargado de lectura política, cuando Rajoy advirtió del riesgo implícito al intento de separación de Cataluña y España. Lasalle dice que lamenta las reacciones negativas por parte de “ciertos círculos intelectuales” y los consideró parte de “un espíritu típicamente español que considera lo nuestro peor que lo que se hace en el extranjero. Eso es algo que nunca hacen los anglosajones”.

Darío Villanueva, director de la Real Academia Española, también ha hecho pública su preocupación sobre la organización de la conmemoración. En enero habló de retrasos en los preparativos y avisó de “perder el tiempo y la oportunidad que tenemos para conmemorar a Cervantes”. En una entrevista telefónica, Villanueva dijo que está “preocupado, pero también un poco más relajado porque creo que todo funciona y va poniéndose en su lugar”. Que España no esté a la altura de Cervantes es, quizás, algo acorde con la propia vida del escritor.

Uno de los eventos más importantes, que se celebrará el 22 de mayo, es una exposición en la Biblioteca Nacional. Se exponen nueve de las 11 cartas que se conservan de las que escribió Cervantes mientras trabajaba como recaudador de impuestos. La muestra sigue los pasos del escritor por el Mediterráneo, no siempre voluntarios. Pasó cinco años preso en Argel como prisionero de un grupo de piratas. La última parte de la muestra, dedicada al mito de Cervantes y su legado señala cómo un grupo de escritores ingleses ha seguido su huella en el ámbito de la ficción. Se incluye entre ellos a Henry Fielding y a su novela 'Tom Jones'.

Un guía explicaba hace poco a un grupo de visitantes que Cervantes recibiría más homenajes si hubiera vivido en Londres y no en Madrid. Y lo decía en el mismo Barrio de las Letras en el que vivió el escritor junto a otros escritores del Siglo de Oro, el siglo XVII de las letras castellanas, como Lope de Vega o Tirso de Molina. José Manuel Lucía Megías, catedrático de filología románica y responsable de la exposición de la Biblioteca Nacional, afirma que el desarrollo del Barrio de las Letras como centro cultural es “el gran sueño que Madrid necesita”.

El año pasado, un grupo de investigadores afirmó haber descubierto los restos de Cervantes en un Convento de Madrid, el lugar donde recibió sepultura en 1616. Pese al revuelo causado en los medios, Fernando de Prado, el historiador encargado de la búsqueda, explicó que el ayuntamiento de Madrid “no se ha hecho absolutamente nada” desde entonces para potenciar el lugar. Sobre todo, según De Prado, “no ha habido ningún esfuerzo por pensar sobre cómo Cervantes y este año tan especial podrían traer beneficios a largo plazo”. Los políticos, añadió, “solo están interesados en lo que sucederá en la política española, para ellos Cervantes no es más que un evento que les permite salir en la foto”.

Villanueva, que es también catedrático de Literatura Comparada, dijo que Cervantes y Shakespeare deberían ser homenajeados como “autores totalmente complementarios”. Cervantes “escribió teatro y poesía, pero reconoció que no estaba demasiado inspirado en esos ámbitos, mientras que Shakespeare no escribió narrativa”. En la muestra de la Biblioteca Nacional no hay nada traducido al inglés, algo que el responsable de la muestra, Lucía Megías, ha calificado como error institucional. “Es un error no pensar más allá del público que habla español. A veces pienso que en este país no hay visión de mercado”. Pero Lasalle, el secretario de Estado de Cultura, argumentó que la muestra en Madrid sale ganando si se compara con la de Shakespeare en la British Library y citó la nueva coreografía que la Compañía Nacional de Danza acaba de presentar con críticas favorables o un festival de verano en Almagro que estará casi totalmente centrado en la obra de Cervantes. Los eventos públicos no reciben demasiada atención por parte de los medios pero, pese a eso, muestran un avance fundamental en la defensa de su figura. Y citó un proyecto para digitalizar toda su obra.

La conmemoración oficial del IV centenario de Cervantes durará hasta mediados de 2017. Sea cual sea el nivel de las críticas, Lasalle cree que la evaluación del impacto de las actividades “deberían hacerse cuando concluyan”.

Avatar de Usuario
endeavour
Mensajes: 946
Registrado: Jue Ene 21, 2010 12:00 am
Ubicación: Valencia

Mensaje por endeavour » Lun May 30, 2016 4:19 pm

Gracias por todos los textos, boss.
Un saludo

Responder