110 - 13.08.1995 - Ropa cómoda e informal

Los artículos de la columna de Pérez-Reverte en ‘El semanal’ y otros escritos suyos

Moderadores: Targul, Mithrand, Moderadores

Responder
Avatar de Usuario
Rogorn
Mensajes: 14331
Registrado: Jue Feb 01, 2007 12:00 am
Contactar:

110 - 13.08.1995 - Ropa cómoda e informal

Mensaje por Rogorn » Sab Abr 09, 2016 10:50 am

ROPA CÓMODA E INFORMAL

En invierno, al menos, van con chándal. Y lo cierto es que el arriba firmante empieza a echar en falta esa prenda, con la que tanto me ensañé en esta misma página en otra ocasión. Sostengo y no enmiendo que el chándal para uso extradeportivo, o sea, ir de compras al Hiper el domingo con el BMW, o viajar en Iberia como si fueses directamente y sin ducharte del gimnasio a la clase turista, es una ordinariez y una horterada. Pero reconozco que, comparado con la indumentaria que gastamos en verano, el chándal es el frac de Fred Astaire, pero en moderno.

Antes sólo eran los guiris y uno decía, bueno, qué le vamos a hacer. No creo que este tiñalpa, con la pinta de matao que lleva, las chanclas y la camiseta y el calzón ese de flores, se quede en España más de una semana. Igual se le acaba el dinero para comer hamburguesas y roba una panadería y lo trincan los geos de la policía municipal y lo torturan salvajemente antes de aplicarle la ley de extranjería, para que no vuelva. O a la gorda esa del tanga, la camiseta donde pone "Kiss me" y la riñonera malva, la asalta un yonqui recién salido de Alcalá Meco con su tatuaje de amor de madre, y le pincha con una jeringuilla en la teta, y la tía se pira a Illinois a contárselo a su amiga Jennifer y nos pone verdes, y así no vuelven nunca ni ella, ni Jennifer, ni la madre que las parió.

Total, que uno se consolaba con tan piadosas intenciones porque es un xenófobo y un cabrón que no cree en eso del turismo como fraternidad e intercambio cultural. Más bien lo considera, tal y como se plantea hace tiempo, un molesto fenómeno que relega al individuo en beneficio de la chusma, y deja tras de sí un rastro de botellas de agua mineral vacías, envoltorios de hamburguesas, pintadas en monumentos, y es capaz de arrasar o envilecer, en cinco minutos, lo que generaciones de seres humanos lucharon por conservar durante siglos con amor y con esfuerzo.

Pero me desvío del tema. Estábamos con la murga de la indumentaria; y les decía, pues eso, que al principio uno se consolaba diciendo que las chanclas, y el calzoncillo de flores y la camiseta para salir a cenar arreglao pero informal, eran la inevitable escoria que arrastra el turismo estival en su modalidad cutre. Como mucho, algo extensivo a aborígenes locales en territorio playero o aledaños. Pero hete que no. Resulta que el asunto se ha convertido en uso urbano nacional. Detenerse a tomar algo en un bar de carretera español, por ejemplo, supone un descenso automático a los infiernos. Familias enteras bajan de los automóviles exhibiendo sudorosas vergüenzas, matojos asomando por los tirantes de la camiseta, michelines mal embutidos entre minicamiseta y minipantalón, y pantorrillas peludas. Enanos raperos, horteras básicos de bermudas hawaianas y riñonera, o de más nivel, Maribel, con pantalón de dobladillo en la rodilla, zapastos náusticos y lacoste molón. Sólo algunos abuelos –camino del asilo, supongo, donde van a dejarlos de paso- mantienen la dignidad, aun con sus vestidos estampados y abanicos, ellas, o con sus zapatos de rejilla, sus pantalones ligeros y sus entrañables camisas blancas, ellos. Especies amenazadas, listas de papeles, extinguiéndose como el oso pirenaico, o las focas.

Pero lo delictivo del asunto es que ya no hace falta irse a los bares de carretera, o a Marbella, Benidorm o Torrevieja. Uno se sienta por ejemplo en la Plaza Mayor de Madrid, o en la calle Sierpes de Sevilla, o en la Gran Vía de Bilbao, y asiste a un desfile fascinante de sobacos y pantorrillas, de chancletas, zapatillas y camisetas mugrientas, lucidas con desparpajo sandunguero por fulanos que se llaman Eufrasio, Maripili, Manolo, Jordi, Vanesa. So pretexto del calor, con la pasión que en este país dedicamos a todo cuanto se nos pone entre ceja y ceja, los españoles nos hemos lanzado a una carrera desaforada de horterez indumentaria que ya quisieran para sí los concursos de la tele. La gente sale así, tan campante, a comprar el periódico, al banco, al cine, a ver a su abogado, a cenar. Con dos cojones.

Hay que ver. Cuando era tierno y jovencito abominaba de los veranos siempre tan apacibles, tan aburridos y formales, porque los mayores eran unos carcas y unos puñeteros y unos fachas que nos obligaban a vestirnos de forma decente al volver de la playa. Y ahora resulta que añoro como un ceporro aquellos atardeceres de camisas blancas, y señores con calcetines que se quitaban el sombrero de paja al entrar a un restaurante o para saludar a otra gente, y señoras a las que uno podía llamar señoras sin tener que aguantarse la risa. A veces soy tan antiguo que me doy asco.

El Semanal, 13 de agosto de 1995

Avatar de Usuario
aik
Mensajes: 2334
Registrado: Dom Feb 18, 2007 12:00 am
Ubicación: En la Hansa

Mensaje por aik » Sab Abr 09, 2016 12:37 pm

un molesto fenómeno que relega al individuo en beneficio de la chusma


Sabias palabras.
"Son Españoles los que no pueden ser otra cosa". (Cánovas)

Avatar de Usuario
agustinadearagon
Mensajes: 2636
Registrado: Vie Sep 05, 2008 11:00 pm
Ubicación: Madrid

Mensaje por agustinadearagon » Lun Abr 11, 2016 4:54 pm

Yo también me aviejuno a zancadas. Cada vez me molestan más cosas modernas. Tanto las pintas como las actitudes, las poses. Las chonis y los canis. Que ahora se les llaman así a los chulos de la gorrilla esa que llevan a medio poner, que dan ganas de meterles un capón para encajársela bien.

Me incomoda también, y quizá aquí peque de algo, feministas o sexista o vete a saber, pero no me gusta nada visualizar los pinrreles de los varones en verano. Las sandalias para mujeres bien, pero para hombres no las aguanto. Menos aún en chanclas. Ya puede estar el mozo para pasarle por la máquina expendedora, que como lleve los pies al fresco me entra la nausea.

Yo soy muy refranera, como buena hija de Castilla, y dice ese que: según el ato, así te trato.

Pues eso.
"Fuera del perro, el libro es el mejor amigo del hombre. Dentro del perro quizá esté muy oscuro para leer". G.M.

Avatar de Usuario
aik
Mensajes: 2334
Registrado: Dom Feb 18, 2007 12:00 am
Ubicación: En la Hansa

Mensaje por aik » Mar Abr 12, 2016 3:26 pm

[quote="agustinadearagon"
Las sandalias para mujeres bien, pero para hombres no las aguanto. Menos aún en chanclas.
Pues eso.[/quote]

Y si son con calcetines tampoco? :roll:
"Son Españoles los que no pueden ser otra cosa". (Cánovas)

Responder