1219 - 13.11.2016 - La merienda del niño

Los artículos de la columna de Pérez-Reverte en ‘El semanal’ y otros escritos suyos

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Ada
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1219 - 13.11.2016 - La merienda del niño

Mensaje por Ada » Lun Nov 14, 2016 9:56 am

LA MERIENDA DEL NIÑO

Divorciado. Mi amigo Paco -lo llamaremos Paco para no complicarle más la vida- es divorciado desde hace tiempo, de ésos a los que la mujer, un día y como si no viniera a cuento, aunque siempre viene, le dijo: «Ahí te quedas, gilipollas, porque me tienes harta», y se largó de casa. Al principio, como tienen un hijo de ocho años, la cosa funcionó en plan amistoso, pensión de mutuo acuerdo y demás, tú a Boston y yo a California. Pero la ex legítima, cuenta Paco, se juntó con unas cuantas amigas también divorciadas que empezaron a crear ambiente. Cómo dejas que ese hijoputa se vaya de rositas, sácale los tuétanos, y cosas así. Lo normal. Además, una de las compis era abogada, así que Paco lo tenía claro. Su ex lo pensó mejor, se le puso flamenca, y al año de separarse le había quitado la casa, el coche, el perro, las tres cuartas partes del sueldo y la custodia del niño. «Y no me quitó la moto -dice Paco-, porque me arrastré como un gusano, suplicando que me la dejara».

Desde entonces, un día a la semana, mi amigo va a recoger a su hijo al cole. En Madrid. Se trata, me cuenta, de uno de esos colegios pijoprogres de barrio ídem, por Chamberí, con papis modernos y enrollados -«como lo era yo, te lo juro, hasta que esa zorra me dio por saco», matiza Paco-, donde a las criaturas se les quita horas de Lengua, de Historia y de Ciencias para darles Valores y Buen Rollito, Estabilidad Emocional, Dinámica de Grupo, Gramática de Género y Génera, Convivencia de Civilizaciones, Acogida a Refugiados y otras materias de vital importancia.

Paco tiene mala imagen en el cole de su hijo. Seguramente se debe a que el curso pasado, en la fiesta de Halloween, o de Acción de Gracias, o del Ramadán, una de ésas -Navidad o Reyes no eran, seguro, pues no se celebran para no ofender a los padres y niños no creyentes-, donde el asunto para disfrazar a los niños eran los piratas del Caribe, a Paco se le ocurrió vestir a su hijo, que le tocaba en casa ese día, con un parche en el ojo y una espada de plástico. Y cuando la profesora vio llegar al niño de la mano de su padre, lo primero que hizo fue quitarle el parche y la espada. El parche, dijo indignada, porque podía herir la sensibilidad de las personas con alguna minusvalía de visión ocular; y la espada de plástico, porque en ese colegio las armas estaban prohibidas. Y cuando Paco argumentó que los piratas llevaban armas para sus abordajes y masacres, la profe zanjó el asunto con un seco: «También había piratas buenos».

Pero la peor fama de Paco en el colegio de su hijo, piratas y parche aparte, viene de la cosa alimentaria: la merienda. No hay una sola madre con hijo allí que no sea una talibán de la alimentación sana; y como el gran enemigo de las madres progres son la harina refinada y las bebidas carbonatadas, cuando acuden a buscar a los niños todas van provistas de fruta ultrasana, zumo de papaya virgen, pan de pipas, pan integral con levadura madre enriquecida con semillas, jamón york ecológico, queso de leche de soja o tortilla de huevos de gallinas salvajes que viven en libertad, igualdad y fraternidad. Los carbohidratos, naturalmente, sólo se consienten en los cumpleaños; y según cuenta Paco, basta pronunciar la palabra Nocilla para ganarte una oleada de miradas asesinas. Al principio, dice, esperaba a su hijo en la puerta del cole con la moto y un donut o un bollicao. «Y como los otros críos miraban al mío con envidia, no puedes imaginarte el odio con el que me trataban algunas madres. Como si fuera un terrorista. Hasta dejaron de invitar a mi hijo a los cumpleaños y fiestas de pijamas». Alguna, incluso, hasta se ha chivado a la del niño: «Deberías vigilar lo que le da de comer tu ex marido».

Así que, en los últimos tiempos, Paco y su vástago han pasado a la clandestinidad en cuestión de meriendas, utilizando entre ellos una jerga en código que los protege de la Gestapo materno-escolar. Cuando el enano sale de clase con los compañeros, ya está adiestrado para preguntar a su padre cosas como «¿Qué hay de lo que tú sabes?», a lo que Paco responde, tras mirar prudente a un lado y a otro: «Tranqui colega, ahora te lo paso». Entonces el zagal le guiña un ojo y pregunta, susurrando esperanzado: «¿Foskito?». Pero Paco mueve la cabeza: «Hoy toca zoológico», responde. Y mientras suben a la moto, clandestinamente, ocultándolo bajo el anorak de su hijo, le pasa la pantera rosa o el tigretón.

XL Semanal, 13 de noviembre de 2016
Consuela saber que nadie a quien amas se quema en lo que arde. http://adacaramelada.blogspot.com.es

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grognard
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Mensaje por grognard » Lun Nov 14, 2016 9:59 am

Gracias, Ada.

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Lun Nov 14, 2016 6:09 pm

Herrera y Reverte se mofan de las hordas pseudo-progres que han acosado al escritor por su último artículo
R Marbán - periodistadigital.com - 14/11/2016

Carlos Herrera y Pérez-Reverte han preferido tomarse a guasa los ataques recibidos por el escritor tras su último artículo publicado en el suplemento 'XL Semanal'. "El artículo es fascinante", ha dicho Herrera entre risas. "Yo no estoy exagerando", le ha correspondido Reverte. "En esta Europa del disparate el esperpento es tan cotidiano que no le prestamos atención. Hay un acojonamiento. Nos asustamos por ver si nos van a tachar de, y cada vez nos autocensuramos más nosotros mismos. El otro día, a Jacinto Antón le dio por decir 'nenaza' y se le echaron encima". "Es que ahora cualquier comportamiento es machista. Si no se puede ser machista todas las horas del día", añadió el presentador de 'Herrera en COPE', que ha recibido a Pérez-Reverte en su estudio de Sevilla, desde donde realiza habitualmente el programa, con la intención de presentar 'Falcó', su última novela.

Pérez-Reverte incendió este 13 de noviembre de 2016 las redes sociales por un texto titulado 'La merienda del niño', donde da cuenta de un caso real protagonizado por su amigo Paco, divorciado de su mujer. "Pero la ex legítima, cuenta Paco, se juntó con unas cuantas amigas también divorciadas que empezaron a crear ambiente. Cómo dejas que ese hijoputa se vaya de rositas, sácale los tuétanos, y cosas así. Lo normal. Además, una de las compis era abogada, así que Paco lo tenía claro. Su ex lo pensó mejor, se le puso flamenca, y al año de separarse le había quitado la casa, el coche, el perro, las tres cuartas partes del sueldo y la custodia del niño."

Además, a Paco los padres de los otros niños del colegio donde estudia su hijo le miran mal porque le lleva de merendar alimentos poco saludables: "No hay una sola madre con hijo allí que no sea una talibán de la alimentación sana; y como el gran enemigo de las madres progres son la harina refinada y las bebidas carbonatadas, cuando acuden a buscar a los niños todas van provistas de fruta ultrasana, zumo de papaya virgen, pan de pipas, pan integral con levadura madre enriquecida con semillas, jamón york ecológico, queso de leche de soja o tortilla de huevos de gallinas salvajes que viven en libertad, igualdad y fraternidad." Los carbohidratos, naturalmente, sólo se consienten en los cumpleaños; y según cuenta Paco, basta pronunciar la palabra Nocilla para ganarte una oleada de miradas asesinas. Al principio, dice, esperaba a su hijo en la puerta del cole con la moto y un donut o un bollicao.

En Twitter le cayó una buena tunda de parte de los de siempre, pero muchos otros aplaudieron a rabiar al periodista de Cartagena.

Extracto en audio: http://www.periodistadigital.com/period ... cope.shtml

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Mar Nov 15, 2016 6:26 pm

El pan nuestro de cada día
desobedientenoia.blogspot - 14/11/2016

(la otra cara del artículo de Pérez-Reverte)

Casada. Mi amiga Pepa –la llamaremos Pepa para no complicarle más la vida- está casada desde hace tiempo, de esas a las que el marido, un día tras otro, como si no viniera a cuento, aunque siempre viene, la trata como una mierda, como una esclava, como un ser creado para facilitarle a él la vida 24 horas al día. Al principio, cuando eran novios, todo era bonito, amor, caricias y buenas palabras. Pero el marido legítimo, cuenta Pepa, “se juntó con sus amigotes del bar, también casados, y empezó a cambiar”. LO NORMAL. Además, uno de los amigotes era un alcohólico y un maltratador, y le encantaba fanfarronear de lo bien educada que tenía a su esposa mientras todos le reían las gracias. El marido de Pepa pensó que estaba siendo demasiado flojo con ella, así que empezó a montarle pollos cuando llegaba y no tenía la cena preparada, o si la sopa estaba fría, la ropa no estaba planchada, o si hablaba demasiado por teléfono con su madre… Incluso llegó a prohibirle ir a la peluquería, pero al final le dejó ir una vez al mes porque ella se lo pedía con lágrimas en los ojos, y porque tampoco quería que la gente pensara que él estaba casado con un adefesio.

Desde entonces, un día a la semana, el marido de mi amiga le propina una paliza a Pepa. En España. Sí, aquí, en el primer mundo. Uno de esos países pseudo-progres donde el machismo ya no existe, donde el feminismo no es necesario, donde los hombres modernos tratan a las mujeres como iguales… Un país donde 'Sálvame' es líder de audiencia, donde la gente sale antes a la calle porque ha ganado la selección que por una manifestación contra la violencia de género, donde periodistas misóginos cobran un pastizal por vomitar su bazofia en los mass media...

Pepa tiene mala imagen en el cole de su hijo. Seguramente se debe a que el curso pasado, antes de las vacaciones de Semana Santa, o Todos los Santos, o la Inmaculada Concepción, o de alguna festividad religiosa de esas que disfrutamos en un país constitucionalmente laico, organizaron una fiesta de disfraces y al niño se le antojó ir vestido de la princesa de 'Frozen'. Y cuando el profesor vio llegar a ese niño de la mano de su madre, lo primero que hizo fue quitarle la corona y la varita con forma de estrella. Porque “¿Qué iban a pensar los demás niños y sus padres si ven vestido a un chico como una chica?”. Porque, en ese colegio, como en tantos otros, “no se aprueban las conductas sexualmente desviadas, no vaya a ser que sean contagiosas”. Y cuando Pepa argumentó que era un disfraz, y que simplemente era porque al niño le gustaba esa mujer y que era una heroína, el profe zanjó el tema con un seco: “Eso es de mariquitas”.

Pero la peor fama de Pepa en el colegio de su hijo, princesas y mariquitas aparte, viene de la cosa de las clases extraescolares: el ballet, más concretamente. No hay un solo padre con hijo allí que no sea un talibán del fútbol, y ya se sabe que la gran enemiga de los paletos de la España profunda es la diversidad. Y allí se reúnen todos cuando acuden a buscar a sus hijos, provistos de sus botas de tacos, de sus palmadas fuertes en la espalda mientras les llaman “machote” o “campeón”, y de sus piques con otros padres a ver quién es más neandertal. Pero al hijo de Pepa no le gusta el fútbol, a él le gusta bailar, siempre le gustó hacerlo en casa y un día le pidió a sus padres que le apuntaran a ballet. Evidentemente el marido de Pepa se negó en rotundo porque “¡su hijo no es ningún maricón!”. Pero, Pepa, que quiere que su hijo sea libre, le apuntó a escondidas y, cuando le llevaba a clase, le decían a su padre que iban a clases de karate (que ya aceptó a regañadientes, porque él lo que quería es que su niño fuera futbolista, como todos). Un día, uno de los hombres unineuronales de los que paran en el bar con el marido de Pepa y el resto de puteros alcohólicos, vio a mi amiga y a su hijo entrando en la academia de ballet y, cuando se encontró con el progenitor de la criatura en la taberna le dijo “Deberías vigilar a tu mujer, que va a hacer a tu hijo un maricón”. Todos se rieron tanto del marido de Pepa que, cuando llegó a casa, le propinó una paliza a mi amiga que la dejó en cama cuatro días, y a su hijo le puso un ojo morado y el pobre tuvo que mentir en el cole y decir que se lo había hecho en karate.

Así que, en los últimos tiempos, Pepa ya no va a buscar a su vástago al colegio, ahora va su padre y le lleva a fútbol como los demás. Y, cuando la Gestapo paterno-maltratadora está fuera de casa, ella y su hijo fantasean con que huyen de ese lugar, de ese monstruo, y con que él es un bailarín famoso. Y el niño hace piruetas para su madre, que le aplaude aguantándose las lágrimas porque sabe que, en esta mierda de país, todavía se sigue coartando la libertad y discriminando a las personas que son diferentes y, por el contrario, se sigue premiando la mediocridad, el encefalograma plano, y se sigue idolatrando a escritores que dan una visión sesgada de la realidad haciendo alarde de su misoginia, y jactándose de sus palabras como si estas no fuesen violencia machista.

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Mensaje por Rogorn » Mié Nov 16, 2016 5:42 pm

Pijas y progres
Gema Peñalosa - elmundo.es - 16/11/2016

Cuando era pequeña tenía una amiga que templaba los ánimos con una maestría que no he vuelto a ver. Le caía bien a todo el mundo porque decía a cada uno exactamente lo que quería escuchar. Después me confesaba sus verdaderos sentimientos mientras yo retorcía la bolsa de chucherías.

Hace dos días me revolví con el último artículo de Arturo Pérez-Reverte, en el que nos ponía a las mujeres como el mismísimo demonio en un proceso de divorcio. Durante la carrera de Periodismo, el escritor y académico fue un semidios para mí gracias a su mítico 'Territorio comanche', al que mis compañeros y yo convertimos en una especie de biblia. Quería ser como él. Consiguió que me metiera en su piel. La cosa es que ahora aquel reportero intrépido nos presenta desde su sillón como unas sacacuartos, histéricas, pijas, progres y radicales de la fruta frente a un padre buenrollista y victimizado. Flaco favor hace con este tipo de reflexiones en un campo tan sensible y tan lleno de matices.

Los juzgados de Familia median cada día en estos conflictos y, por supuesto que habrá mujeres que vayan a por sus ex maridos a saco, pero cortar a todas por un mismo patrón no es justo, como tampoco lo es decir que todos los hombres son machistas. Ni una cosa ni la otra. Cada uno es libre de escribir lo que quiera -me gusta mucho su pluma- pero los tópicos que a veces afloran en algunos textos no contribuyen al cambio que, en teoría, perseguimos para los que vienen detrás. Es importante escribir con responsabilidad.

Esta vez Pérez-Reverte me ha gustado tan poco como los jueces cuyas supuestas afinidades políticas convierten a la Administración de Justicia en un mercado de dimes y diretes. Hablo de Concepción Espejel y Enrique López. Otra vez. No juzgarán la rama de Gürtel que afecta a la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia en 2006, donde Juan Cotino está imputado. Ellos dicen que se retiran por una cuestión de economía procesal, para no retrasar más las cosas, pero obvian que la mayoría del Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional les sacó de otras cuatro piezas de la trama liderada por Francisco Correa por su cercanía con los de Rajoy. No querrán volver a pasar por semejante bochorno. De nuevo, la politización de la Justicia que tanto se empeñan en negar los políticos y que tan presente está en el día a día. Pasaba lo mismo con Baltasar Garzón pero al revés. Al fin y al cabo todo es lo mismo.

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Mensaje por Rogorn » Mar Nov 22, 2016 9:32 am

El escritor que no respetaba a las mujeres. La merienda de Pérez Reverte
mamasfulltime.com - 21/11/2016

No sé si es un artículo de opinión cargado de mala baba o una historia de ficción en la que el cinismo se pone a favor de los sentimientos del que escribe, pero lo que ha publicado Arturo Pérez-Reverte estos días en la prensa reparte estopa al sector femenino como si no hubiera un mañana. Después de leerle me queda claro que ha adoptado la pose del escritor que no respetaba a las mujeres, porque lo de amarlas ni lo sé ni me importa, bastante me ha hostilizado ya con esta lectura superficial de su defensa del bollo industrial.

Leer a Arturo Pérez Reverte estos días se está convirtiendo en una costumbre en mi caso y claro, no siempre el resultado es del gusto de la lectora, o sea yo. Sí, no había leído nada suyo hasta que cayó en mis manos su libro sobre la Guerra Civil española escrito para jóvenes y he de reconocer que me ha gustado el tono y la forma. Como me está gustando 'La tabla de Flandes', en la que estoy sumergida estos días, disfrutando con el misterio y el ajedrez de la mano de Julia. Cuando me topé con el tuit de la RAE enlazando a un artículo de uno de sus académicos en el que se suponía que se hablaba de la merienda del niño, me picó la curiosidad. Pero no caí en la cuenta de que en el caso de Pérez-Reverte, la curiosidad puede picar como si fuera una avispa y así fue.

Todos podemos tener un amigo al que “llamaremos Paco para no complicarle más la vida”. Un amigo divorciado desde hace tiempo. Lo que no tenemos, ni siquiera el autor, es un amigo al que un día le vino su mujer a decirle “Ahí te quedas, gilipollas, porque me tienes harta” sin que Paco supiera por qué. Siempre se sabe por qué, antes o después. Pobre Paco, qué mala suerte, él estaba ahí repanchingado en su sofá y llegó su mujer, a la que amaba por encima de todas las cosas, y le soltó esa fresca así, a bocajarro, como solo saben hacerlo las mujeres, con maldad, premeditación y alevosía. Más o menos es lo que viene a supurar el texto sobre este tema, pero no se queda ahí ¡aún hay más!

Todo el mundo sabe, sobre todo el mundo en el que se mueve Pérez-Reverte al ver lo que escribe, que las mujeres cuando nos juntamos unas cuantas, sacamos las marmitas y nos ponemos a preparar bebedizos y conjuros para atacar a los pobres hombres desvalidos. Somos unas brujas en el más amplio sentido del concepto, Pérez-Reverte lo resume en que una de ellas siempre será la inspiradora que pregunte “Cómo dejas que ese hijoputa se vaya de rositas, sácale los tuétanos..
Y una es mala y la otra es boba y hace lo que dice la mala, porque las mujeres para el autor somos así, o malas o tontas, no hay mucho más donde rascar... o talibanas, perdón. ¡Uy, sí! ¡Me dejaba el otro papel de la mujer según el académico!

El pobre Paco se ha quedado con una mano delante y otra detrás después de que esas arpías recién llegadas aconsejaran a la “sinsal” de su mujer y ahora a él le toca ir una tarde a la semana a buscar a su hijo al colegio. Un colegio en una zona céntrica de una ciudad como Madrid, extrapolable a cualquier zona céntrica y de renta media-alta de cualquier otra ciudad española. Un colegio de papis modernos y enrollados que llaman “zorra” a su exmujer, todo en su sitio. Lo de la relación y responsbailidad de Paco con los disfraces de su hijo es pura ciencia ficción, no se lo cree nadie, ni Paco, ni Arturo, ni el sumsum [sic] corda que pasara por allí pero venga, vale, aceptamos pulpo como animal de compañía y nos planteamos que es una licencia literaria del autor para darle más dramatismo a lo que nos va a contar después.

Y después llegan las “madres talibanas” (recuerden, el colegio es de “papis modernos” y “madres talibanas”, no perdamos de vista los conceptos) las que tienen como gran enemigo a la harina refinada y las bebidas carbonatadas. Aquí el autor se suelta la melena y deja volar la pluma, sin ponerle freno a la burla y sin tener en cuenta ni de lejos las cifras de obesidad infantil, las de diabetes en niños o enfermedades relacionadas con la mala alimentación (que no desnutrición, que eso es otra cosa) de los escolares españoles ¿para qué?¿a quién le importa eso si no es una madre talibana? ¿Qué mierda es esa de la fruta ultrasana o el pan integral pudiendo ser el “papi moderno” y enrollado que le de bollería industrial a su hijo? ¡Eso sí que mola! Y más así, de tapadillo, como si estuviéramos haciendo algo ilegal, a espaldas de la autoridad, a espaldas de mamá que no tiene ni puta idea de alimentación ni de nada porque todo se lo han metido en la cabeza las brujas con las que se ha juntado después del divorcio.

Pudiéndome hacer gracia la pelea que mantiene Arturo Pérez Reverte con el asunto del género a la hora de expresarnos, creo sinceramente que se le va la mano a la hora de mostrar un mínimo de respeto, que no digo empatía, al empeño que muchas madres están poniendo en la alimentación y la educación de sus hijos. Madres y padres, es cierto y quizás algunos se llamen también Paco, puede ser.

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Mar Nov 29, 2016 5:36 pm

Mentiras sobre divorcios y custodia compartida. Respuesta a Pérez Reverte y su artículo 'La merienda del niño'
Marta Carmona Hernández - locasdelcoño.com - 29/11/2016

Estimado Pérez-Reverte:

Me gustaría poder decir que me ha sorprendido su artículo titulado 'La merienda del niño', pero la verdad es que no lo ha hecho, pues sigue en su línea de misoginia constante y cuñadismos al más puro estilo español. Supongo que, ya que no me conoce, primero debo presentarme.

Me llamo Marta y gran parte de mi vida son las letras, los idiomas y la lingüística en general. No soy amiga de la DRAE, no sólo por ser una institución tremendamente machista y racista, sino porque su mera concepción es absurda y con cariz prescriptivista, cosa de la que estoy altamente alejada, pues las lenguas, mi señor, son entes vivos. Llegados a este punto, considero que no necesita más información sobre mí para leer este artículo, si es que llega a leerlo alguna vez.

Hablemos de su amigo Paco, por favor. Voy a dar por hecho que este caballero no ha crecido al margen de la sociedad actual, en una mitológica y alejada de la realidad donde el machismo no impera y donde las relaciones de poder en las parejas, especialmente las heterosexuales, no existen. Voy a asumir que se ha criado en la misma sociedad que usted y que yo, donde todas estas cosas están vigentes y son el pan de cada día. Daré por supuesto, también, que usted sólo conoce la versión de Paco, y que como seguramente ya sabe, pero prefiere ignorar, conocer una sola de las versiones de la historia no es conocerla, no se puede tener una versión global de los hechos y mucho menos objetiva, más aún teniendo en cuenta que Paco es su amigo y que ambos gozan de una posición de privilegio social que es normal que no quieran abandonar.

“Cómo dejas que ese hijoputa se vaya de rositas, sácale los tuétanos” es una frase que usted piensa que las amigas de, llamemos a la ex Rosa, han dicho para promover que ella se pusiera “flamenca”. Le quiero explicar, señor Reverte, que cuando uno acaba de salir de una relación no ve las cosas con perspectiva, pero con el paso del tiempo uno se acaba aclarando y esa neblina que envuelve todas las rupturas termina desapareciendo. Y esto ocurre haya sido una buena relación o haya sido de maltrato. No es sólo soberbio pensar que sus amigas la han instado a dejar al pobre Paco sin nada, sino que además es tremendamente misógino. Lo que es más probable que haya ocurrido es que con el paso del tiempo, Rosa, se diera cuenta de que sola no llegaba a fin de mes, y que Paco se negara en rotundo a ayudarla, así que tuvo que interponer una denuncia por la manutención de los hijos, que son responsabilidad de ambos.

Me gustaría saber -y lo digo con la mano en el corazón- en qué universo vive usted dónde [sic] es válido y aceptable no pagar por la manutención de unos hijos que son tuyos. En qué universo este juez lo ha hecho mal, pues permítame que ponga en duda que le haya quitado “la casa, el coche y hasta la custodia del niño”, cuando de base la custodia es compartida y, a menos que haya algún peligro, esto sigue siendo así. De hecho, leyendo su artículo, es más que probable que tenga la custodia compartida en el régimen habitual: entre semana con uno de los progenitores y fines de semana alternos con el otro, compaginando la mitad de las vacaciones escolares y algunas tardes después de clase. Así que no intente colarnos que no tiene la custodia, y mucho menos que le ha quitado la casa, cuando lo habitual es que o bien la casa se otorgue asigne [sic] al progenitor custodio conservando ambos la titularidad de la vivienda hasta que los hijos se independicen (por aquello de no dejar a los niños viviendo debajo de un puente, ¿sabe usted?), o bien que se ponga en venta o que uno de ellos le pague al otro por su compra -aquí hay clara excepciones [sic], como por ejemplo que uno de los progenitores no tenga acceso de otro modo a una vivienda-.

Pasemos ahora a la historia de los piratas, porque tiene tela suficiente para todos los disfraces del carnaval de Tenerife, y créame cuando le digo que esos son muchos disfraces. Cuando un colegio tiene una festividad esto es notificado a los padres, por medio de una circular o un e-mail. En este aviso se aclara el porqué de ella, las normas de vestimenta o si es necesario que lleven algo especial, y si esta es la notificación estándar en los colegios públicos, asumo que en uno “pijoprogre” serán aún más explícitos. ¿Se interesó Paco por leer la circular? Quizá la tenía Rosa, ¿intentó llamarla para ver cuáles eran las normas? No voy ni a comentar lo del parche y la espada de plástico porque evidentemente no ocurrió y es un claro fruto de su inventiva. Así que sobre esto sólo nos quedan dos opciones: o su amigo Paco no tiene absolutamente ningún interés en los asuntos escolares de su hijo, o esta parte es mentira. Permítame decantarme por la segunda.

¡Por fin! Hemos llegado a la merienda. No sé si usted sabe que existe una media del 25% de niños y niñas que sufren sobrepeso según la Organización para la Cooperación y el desarrollo Económicos. Debemos hablar de esto, y también debemos hablar de como Paco no sólo no está fomentando unos buenos hábitos alimenticios en su hijo, sino que además lo está convirtiendo en un juego “prohibido”, lo que lo hace mucho más interesante y emocionante para el niño. Probablemente Paco no crea que esté haciendo nada malo, pues con este juego, aumenta la complicidad con su retoño y ¿quién no quiere eso? La realidad es que le está enviando el mensaje de que comer ese tipo de productos calóricos y prefabricados a diario no está mal, es divertido y no tiene repercusiones, además, claro, del mensaje subyacente de que él es mucho más divertido que mamá, y que esta es malvada por querer que se coma un sándwich de paté y una manzana.

Es evidente, señor Reverte, que siente odio hacia las mujeres, puede que no sea consciente, pero ahí está. Y si su amigo Paco existe, parece que también las odia. Palabras como “zorra” y “Gestapo materno-escolar” usadas para referirse a una mujer que sencillamente se ha divorciado y que no ha obtenido más de lo que un juez consideraba justo, y al centro escolar y su búsqueda por los mejores hábitos alimenticios para los críos le delatan.

De nuevo, sólo hay un puñado de opciones para este artículo: quizá Paco existe, y esta sea su versión; quizá usted, con su magnífico uso de la palabra, ha convertido una historia completamente normal en una hipérbole que fomenta el falso rumor de que las mujeres divorciadas son seres despiadados que en este Estado pueden dejarte con una mano delante y otra detrás; o quizá, sencillamente, se ha inventado esta historia al completo para justificar su actitud misógina y sexista que se empeña en sacar a la luz con relativa constancia.

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Mensaje por Rogorn » Mar Nov 29, 2016 8:08 pm

Paco, la zorra, las brujas y las talibanas
Lorena Moncholí - 20minutos.es - 28/11/2016

Paco está triste, le han divorciado. No fue su culpa, él es la víctima. “¿Cómo osa la zorra (sic.)?”. Así la llama, por haberle dejado. Paco tiene un amigo importante, con silla en la RAE, premios y algún que otro libro. ‘Tranquilo, Paco, voy a ponerles verdes a todas, ¡por nuestra amistad!’, le dice el periodista. ‘¡Que tengo columna y nada que escribir esta semana!’.

Paco era feliz con su moto y sin asumir responsabilidades. Con descendencia, pero sin saber ni cómo alimentarla, que de eso ya se ocupaba la otra. Cuando una jueza le explicó que divorciarse no era ‘vivir los nuevos 30’, sino destinar las tres cuartas partes del sueldo a seguir manteniendo a su hijo, Paco se enfadó mucho. También, cuando le explicó, por sentencia, que los hijos deben quedarse a vivir en su casa de siempre y con los que sepan criarles y darles de comer de caliente, que para tigretones y foskitos ya hay una tarde a la semana.

Paco le echa la culpa de su tragedia a las brujas de las amigas, que manipularon a su inocente mujer que no sabía pensar por sí sola. O eso creía. Quizás, si la hubiera aislado de ellas, como hacen esos maltratadores de la tele, otra hubiera sido su suerte. Paco tiene una personalidad muy débil. Antes de que le echaran, era un pijoprogre orgulloso. Eligió a conciencia un colegio para su prole, pero ahora, como ‘la zorra’ le ha dejado, ya no le gusta. Quiere fastidiar.

Antes le preocupaba mucho concienciar a su hijo sobre el sufrimiento de los refugiados de guerra y a su amigo también, o por lo menos eso creíamos cuando nos enseñaba sangre en directo para obligarnos a reflexionar en horario de comida, o cuando nos contó cómo le afectaba todo lo que retransmitía. Ahora a los dos les parece digno de burla e inútil. Ahora quieren la sangre para que a esos niños holgazanes les entre la letra. Paco, como todo hombre blanco heterosexual de 40, estaba acostumbrado a ser el centro de todo. Ahora es el último mono de nada. Y su amigo esto no puede soportarlo. Y nos lo inventa como la víctima de las talibanas más crueles, como una Malala Yousafzai cualquiera, pero en hombre y sin balazos en la cara por querer estudiar, que eso de perder casi la vida (o morir asesinadas) es cosa de mujeres. Él vive amenazado, en un colegio también, pero por las meriendas que le da a su hijo.

Las madres del colegio, en realidad, pasan mucho de Paco. Sí puede que estén preocupadas por la pandemia de obesidad infantil, que provoca que, hoy, sus hijos, tengan menos esperanza de vida que la que tienen ellas mismas. Pero Paco cuenta que le vigilan, le intimidan, le amenazan, le discriminan. Qué duro es para un hombre imaginarse lo que cada día viven de verdad cientos de miles de mujeres en el mundo. El machismo de su amigo, el que escribe, es tal, que no puede ni concebir que haya padres recogiendo a sus hijos de la escuela. Sólo hay madres en el cuento chino de Paco. El Señor de la T tiene columna y libertad de expresión para perpetuar los estereotipos de género (no génera, que dan sillas a cualquiera), que matan a las mujeres.

Nosotras, también tenemos. Hasta para reírnos de su misoginia y androcentrismo, mientras seguimos llorando, serias, a nuestras muertas. Esas a las que sus asesinos también llamaron zorras, por dejarles, como hace Paco y nos cuenta, orgulloso, su amigo. Esas que también estuvieron tristes, pero de verdad y, desgraciadamente, sin alas.

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Mié Nov 30, 2016 6:10 pm

Cuñadismo Ilustrado: Pérez Reverte
María Sánchez Arias - vozpartisana.info - 29/11/2016

Pérez-Reverte, cuñado, intelectual (o eso dicen), escritor y académico. En otros tiempos periodista y a ratos columnista. Muy español, como diría Rajoy, y murciano, de Cartagena. También, conocido como el escritor de Alatriste(-mente, como diría Rico). Sus quejas sobre la tilde del "sólo", su misoginia, quiero decir, sentido común, su inquina contra el uso de académicos y académicas, sus comentarios semicultos, su necesidad de mujeres como las de antes (Javier Marías, otro “ilustre” escritor, comparte, también, la opinión de su colega) y un largo etcétera le han convertido en el cuñado ilustrado por antonomasia. Además de las mujeres, también, son víctimas de sus ataques iracundos los refugiados, a los cuales compara con los godos del Emperador Valente, algún académico que no le ríe las gracias, más conocido como el escritor del 'Quijote'-aunque mejor no hablar de su 'Quijote' apto para niños de quince años- , el “matonismo feminista” y un sinfín de temas.

El polifacético escritor se empeña en dárselas de erudito pero, en cambio, no es más que un cuñado que escribe bien, sí, muy bien y que sabe utilizar el lenguaje narrativo. De ahí que su discurso digno de cualquier forocochero parezca erudito y no una suma de bobadas sin argumentación, pues sus artículos, columnas, y demás formas escritas, carecen de referencias, notas o argumentos. Su amigo Paco y la tirana de su ex-mujer “pija-progre” es la última muestra del estilo cuñado ilustrado por antonomasia: una historieta de un pobre hombre que quiere disfrazar a su hijo de pirata con espada y su cruel ex, que le quitará hasta la casa y no contribuirá a la mala alimentación de su hijo. No me detendré a desmontarlo, pues las compañeras de Locas del Coño ya lo hicieron pero sí destacaré del artículo revertiano que, como bien muestra la compañera, no es más que una historia, probablemente falsa, en la que insulta a las mujeres y al movimiento feminista sin argumentarlo.

Tras cuatro años estudiando filología hispánica, más de literatura que de lingüística, y de haber escuchado una y otra vez el nombre de este señor (he de decir que en la mayoría de ocasiones iba acompañado de un adjetivo con una gran carga negativa) me ofende tener que estudiarlo al lado de, esta vez sí, grandes escritoras (en femenino). Ello no se debe a que tenga nada en contra de su escritura, la cual no comentaré, pero sí en contra de su constante y lamentable muestra de ignorancia. De hecho, uno de sus últimos libros, donde explica la Guerra Civil a niños, es prueba de que no se enteró muy bien de lo qué pasó (Chirbes, sí y por ello ni es académico ni olió la fama, tampoco la necesitaba), una vez más. Y, ahora sí, como feminista, filóloga, enamorada de la lectura, proyecto de filósofa me reafirmo en que es muy triste que un cuñado ilustrado sea un referente intelectual y no ese ser clasista -clasista son los comentarios del señor con respecto a Belén Esteban-, es ser decente. Decente, por saber que cuando no se sabe, no se emiten juicios de valor, puesto que un discurso vacío, aunque bien adornado y escrito, sigue siendo una mierda, en este caso, muy afín al Régimen y a sus compañeros de Forocoches, que escriben bastante peor.

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agustinadearagon
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Mensaje por agustinadearagon » Lun Dic 12, 2016 4:56 pm

Me llena de gozo el comprobar que pasan los años y sigo concurriendo con el Jefe en opinión. Lo del pijoprogre o giliprogre que viene a ser lo mismo me repatea el hígado. Mucho. Debo ser una alienada, ya no de las de Marx, que de esas también, por lo de vender mi tiempo, si no por lo de que no comulgo con lo que al parecer es lo corriente. Yo si fuera madre me quitarían a la criatura los de los servicios sociales, porque yo iría más allá, e incluso le daría para merendar pan con vino y azúcar, que yo lo tomé, y estoy bien....o no. :wink:
"Fuera del perro, el libro es el mejor amigo del hombre. Dentro del perro quizá esté muy oscuro para leer". G.M.

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