1285 - 18.02.2018 - Infiltrados e infiltradas

Los artículos de la columna de Pérez-Reverte en ‘El semanal’ y otros escritos suyos

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Rogorn
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1285 - 18.02.2018 - Infiltrados e infiltradas

Mensaje por Rogorn » Dom Feb 18, 2018 7:49 pm

INFILTRADOS E INFILTRADAS

Se me acaba de caer otro mito, oigan. Uno más. El asunto, esta vez, es que en mi acrisolada ingenuidad tenía la convicción de que infiltrar policías en bandas de atracadores, traficantes, terroristas y gente así, era un asunto que se llevaba en el más absoluto secreto. Estrictamente confidencial, vamos. Lo pensaba no por haberlo visto en el cine, que también, sino por experiencia propia. En mis tiempos de reportero tuve ocasión de conocer a varios de esos serpicos. Recuerdo a uno que estuvo dentro de una peligrosa banda de atracadores, jugándose el pescuezo, hasta que los trincaron a todos en un atraco en el que él conducía el coche. Y de otro que, en un final muy a la española, estuvo dentro de un comando de ETA hasta que lo llamó su jefe a las cuatro de la mañana para decirle: «Pírate de ahí ciscando leches, porque mañana sale tu nombre y tu foto en un reportaje de 'Interviú'».

Creía, como digo, que eso de infiltrar maderos o picoletos entre los malos era una cosa delicada, que por razones obvias se llevaba a cabo con discreción extrema. Siempre supuse que un comisario, tras observar el comportamiento y condiciones humanas de uno de sus elementos o elementas –también conocí a una infiltrada que trabajó en Melilla y tenía más ovarios que el caballo de Espartero–, le echaba el ojo y lo preparaba para el asunto, o éste se presentaba voluntario porque le iba la adrenalina, la marcha o la pasta a cobrar. En cualquier caso, que todo se llevaba a cabo con la clandestina opacidad necesaria. Sin embargo, me equivocaba. Errado andaba. Porque esto es España, oigan. La del telediario. El paraíso de los ministros de Interior bocazas y de los tontos del ciruelo.

¿Adivinan ustedes cómo se recluta en España a policías para infiltrarlos entre delincuentes y terroristas? Pues sí, lo han adivinado: mediante convocatorias públicas que además salen en los periódicos. «Interior selecciona a 40 policías para infiltrarlos en grupos criminales», titulaba sin complejos un diario hace un par de semanas. A continuación exponía los criterios de selección –idiomas, pruebas psicotécnicas y psicológicas– y luego, eso es lo más bonito, detallaba en qué iba a consistir la tarea de quienes superasen tales pruebas: identidades falsas, negocios y empresas pantalla, vehículos con matrículas chungas y cosas así. Y para rematar, señalaba objetivos concretos: tráfico de órganos, trata de seres humanos, secuestro, prostitución, narcotráfico, pederastia en Internet, terrorismo y otros palos. Todo un programa de infiltración, como ven. Bien desmenuzado, a fin de que no haya dudas. Un alarde admirable de transparencia informativa, para que luego no vayan diciendo que en España no lo sometemos todo a la luz y el escrutinio públicos. Aunque si uno rasca, siempre encuentra algún resabio fascista por ahí; como cuando, para completar tan necesaria información, uno de los diarios que publicaron la noticia preguntó a la Policía cuántos agentes encubiertos hay en activo –los ciudadanos y ciudadanas españoles y españolas tienen derecho y derecha a saber–, pero el portavoz policial, en un censurable acto de oscurantismo predemocrático franquista, se negó a dar esa información. Por lo menos, ahora sabemos que habrá cuarenta más de los que hay. Algo es algo.

Dicho lo cual, no sé a qué esperan los políticos. A qué aguardan los cancerberos de nuestra integridad moral para entablar un debate parlamentario sobre el asunto. Para preguntar cómo y por qué, en flagrantes usos policiales del pasado, se infiltra pasma encubierta en grupos malevos; para pedir una lista de sus nombres y apellidos y comprobar si cumple el concepto de igualdad, con tantos infiltrados como infiltradas; para establecer hasta qué punto eso no atenta contra los derechos de los que, aunque nos pese, también deben gozar los delincuentes, a los que –buscando siempre su reinserción y nunca la venganza social, que es mala, Pascuala– debemos combatir cara a cara y a la luz del día, con limpias prácticas democráticas y no con tenebrosos subterfugios y engaños propios de otras épocas. No sé a qué esperan, insisto, para tener allí largando al ministro Zoido, que con ese verbo ágil que tanto bien hace siempre a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado a los que dirige y representa, nos tranquilice al respecto, el artista. Porque infiltrados, sí, vale. De acuerdo. Pero con convocatoria oficial, luz y taquígrafos, y dentro de un orden.

Creo haberlo escrito ya alguna vez; pero, con su permiso, vuelvo a escribirlo ahora: en España llevamos mucho tiempo siendo gilipollas por encima de nuestras posibilidades.

XL Semanal, 18 de febrero de 2018

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Rogorn
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Re: 1286 - 18.02.2018 - Infiltrados e infiltradas

Mensaje por Rogorn » Dom Feb 18, 2018 7:51 pm

Interior selecciona 40 policías para infiltrarlos como ‘topos’ en organizaciones criminales
Óscar López-Fonseca - elpais.com - 31/01/2018

La Dirección General de la Policía ha convocado el primer curso específico para seleccionar y adiestrar a 40 agentes encubiertos. Según detalla la convocatoria, a la que ha tenido acceso 'El País', el proceso selectivo se realizará “a lo largo del año 2018” y obligará a los aspirantes a superar cuatro fases para formar parte de la Unidad de Agentes Encubiertos, un grupo creado hace más de 10 años para combatir a las redes criminales desde dentro.

La actividad de los agentes encubiertos está delimitada por el artículo 282 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal desde 1999. En él se recoge que estos policías podrán disponer de identidades falsas —durante seis meses prorrogables y siempre autorizadas por un juez o la Fiscalía—, de negocios y empresas pantallas, de vehículos y otros instrumentos que les permitan relacionarse con las redes criminales e infiltrarse en ellas. También que quedarán “exentos de responsabilidad criminal por aquellas actuaciones que sean consecuencia necesaria del desarrollo de la investigación, siempre que guarden la debida proporcionalidad con la finalidad de la misma y no constituyan una provocación al delito”. La ley destaca que ningún agente podrá ser obligado a actuar como agente encubierto.

En la convocatoria del curso —fechado el 23 de enero— la Policía busca esos voluntarios. El texto detalla que los aspirantes podrán ser de las escalas ejecutivas, de subinspección y básica, y que deben tener más de tres años de “servicio activo”. El escrito destaca como uno de los requisitos que el agente que se presente esté destinado en la actualidad en algún grupo de Policía Judicial (dedicados a la persecución de delitos no terroristas) y que tenga una experiencia acreditable de investigación de al menos tres años. Finalmente, se le pide “vocación de permanencia en la unidad, disponibilidad absoluta para el desempeño de la tarea y compromiso para el desarrollo de esta labor”.

Los que reúnan estos requisitos pasarán una primera fase de “preselección”, en la cual los responsables de la Unidad de Agentes Encubiertos decidirán qué candidatos resultan “idóneos” a la vista de los datos aportados en el currículum. Los que superen este primer paso serán sometidos en la siguiente fase de selección a “pruebas de carácter psicológico, psicotécnico, idioma extranjero y entrevista personal”. La convocatoria recalca que un certificado médico debe acreditar “su capacidad física para llevar a cabo ejercicio físico de carácter moderado y prácticas de defensa personal”.

En la tercera fase, denominada “a distancia”, los candidatos recibirán “un temario” del que serán examinados en una prueba presencial que será la que determine si inician el curso de adiestramiento. Este es la cuarta fase de la preparación. El documento policial destaca que el curso “tendrá carácter eminentemente práctico y requiere disponibilidad plena”. La Dirección General de la Policía alerta de que durante el curso habrá “pruebas de control, con el objeto de comprobar el aprovechamiento del mismo”. En caso de no superarlas, el aspirante causará baja “de forma inmediata”. Al final del curso, una prueba determinará quiénes se convierten en agentes encubiertos. Portavoces de la Policía han declinado facilitar el número de policías que componen actualmente la unidad.

El artículo que regula la actividad de los agentes encubiertos ha sufrido varias modificaciones desde que se redactó en 1999. La última, en 2015 para crear la figura del “agente encubierto informático”, con autorización para intercambiar archivos ilícitos en la lucha contra ciberdelincuentes como los pederastas. La ley autoriza utilizar estos agentes en la persecución de 15 delitos siempre que sean cometidos por redes de delincuencia organizada, entendidas estas como bandas de “tres o más personas que actúan de forma permanente o reiterada”. Son los de tráfico de órganos, trata de seres humanos, secuestro, prostitución, contra el orden socioeconómico, contra la propiedad intelectual, contra los derechos de los trabajadores, contra los derechos de los extranjeros, el tráfico de flora y fauna, el de material radiactivo, el narcotráfico, la falsificación de moneda, el tráfico de armas, el terrorismo y contra el patrimonio histórico.

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agustinadearagon
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Re: 1285 - 18.02.2018 - Infiltrados e infiltradas

Mensaje por agustinadearagon » Lun Abr 23, 2018 11:10 am

De traca. Sólo falta lo que dice el jefe, que publiquen lo nombres y si se exija paridad de sexos en la selección....

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