La Reverteca

Noticias, entrevistas, artículos y material diverso sobre Arturo Pérez-Reverte

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Mié Dic 02, 2015 9:48 pm

Ser el abuelo Cebolleta
emitologias.com - 02/12/2015

Acabo de leer la entrevista de 'JotDown' a Arturo Pérez-Reverte y no puedo evitar dejarme llevar por su bien entendida mala leche. A un señor que ha sido corresponsal de guerra, entre otros sitios en Irak y en los Balcanes, hay muy pocas cosas que le puedas contestar, no digo ya rebatir, claro. Más bien hay que sentarse, escuchar (o leer) y callar. Aunque te caiga mal, aunque no te gusten sus formas, aunque te parezca un perfecto gilipollas (o no). Y a mis treinta y tres años, lo que me produce leerle es una mal velada afinidad por ser un rancio, todo un abuelo Cebolleta como el de los tebeos. Lees que se ha negado a aceptar “este”, “ese” y “aquel” sin tilde cuando funcionan como pronombres y te recorre un gustillo por el espinazo difícil de clasificar. No hace falta dejarse llevar por su complaciente autorretrato de aventurero indómito, basta leer dos o tres de esas verdades “incómodas” (comillas más necesarias que nunca) para que afloren todos esos conatos de odio que nos vemos obligados a reprimir a diario.

"Yo leo mucho, me he leído todo Zafón y mi libro preferido es ‘Los pilares de la Tierra’". Y a lo mejor no sabe cómo se llama el presidente de Francia, pero “lee” mucho de eso que la gente cuenta que vale para ser un gran lector. Si lees veinte artículos de periódico al día (más allá del titular y del retweet) pero no vas en el autobús con un tocho no eres el gran lector que dices, si has leído cien veces cuatro o cinco poemas que han evitado que enloquezcas en algún momento de tu vida con suerte serás sólo un tipo raro, si crees que la gente no debería ni asomarse a un colegio electoral sin haber estudiado durante un mes el 'Crátilo' de Platón no puedes esperar que no te miren mal.

La persona de Pérez-Reverte es una exhortación a ser uno mismo, aunque sólo en el caso de que uno sea un déspota ilustrado (más o menos amable), a decir lo que se quiere sin preocuparse de todos aquellos que no entenderán jamás lo que tienen escrito delante de sus narices porque tienen la misma comprensión lectora de un escáner, a conformarse con llegar (de verdad) a unos pocos en vez de buscar la popularidad entre los ignorantes. A darse cuenta de que no hace falta escribir novelas y venderlas para considerarse un escritor con todas las letras.

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Ada
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Mensaje por Ada » Mié Dic 16, 2015 5:47 pm

El perfil de Arturo Pérez Reverte: cabeza pequeña pero grandes ideas
Álvaro Rivas - elmundo.es - 16/12/2015

No tiene por qué dar miedo escribir sobre un académico, pero tratándose de Pérez-Reverte me tiemblan las canillas, entiéndaseme. Hay en él una mezcla de rufián bueno, de verdades carnívoras como la metralla, de los que se niegan a llamarle al pan zusf y al vino, frolo. No es un escritor imprescindible -pocos lo son-, pero sí es un personaje fundamental en el juntaletrismo español, tan escaso de carácter. Pérez-Reverte entona un canto certero al individualismo, es Walt Whitman en hetero, pesimista cual Baroja y Alatriste espada en ristre.

Dios le guarde muchos años, hombre de acción, que parece que nada se calla. Grandes ideas en cabeza pequeña, casi reducida por jíbaros, espigado como un junco, sonrisa irónica, algo desdeñosa, y mirada con cierta tendencia al enfoque constante, muy propia de los miopes que odian las gafas que han usado toda la vida. Ese esfuerzo visual nos da un aire interesante pero a la larga lo pagas, porque nos cuesta una higa conducir de noche.

Narra mucho la historia de España y tiene además libro, 'La guerra civil contada a los jóvenes', con bellas ilustraciones y papel de mucha riqueza, de lujo. Es un libro eficaz que llega donde nunca llegábamos en la escuela. El mes de junio siempre nos atropellaba estudiando la Restauración.

Le espío sus artículos en 'Patente de corso'. Hay algunos de su quinta para los que todo el monte es pleonasmo. Pero él, no. Arturo es escritor de palabra descarnada, de charla de barra de bar mal iluminado, entre zarajos. Habla de putas y no de prostitutas, de descojone en vez de desorden y se acerca al vulgo, a la masa salarial, hablando de gabachos y no de franceses. Es lo que tiene el sillón T de la Academia, escribes como te sale del trabuco, pero se te entiende (aunque luego escribe cosas como «que cada perro se lama su órgano», en plan finolis. Culo, se dice culo).

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Jue Dic 31, 2015 3:19 pm

Tantas guerras perdidas
José Belmonte - laverdad.es - 29/12/2015

Nadie podrá reprocharle jamás no haber sido fiel a unas ideas forjadas desde bien temprano. Fiel a un estilo, a una estética que ya había expresado cuando publicó sus primeros relatos: planteamiento, nudo y desenlace, y las comas en su sitio. O lo que es lo mismo: escribir los libros que a él le gustaría leer y contar historias en las que sucedan cosas, y que interesen a la gente. Historias de enigmas, de tesoros hundidos, de aventuras. Decía Juan Marsé -a quien él tanto admira- que en una novela está todo permitido, menos el aburrimiento.

Se cumplen estos días treinta años del comienzo de su andadura como escritor de novelas. Era, hasta entonces, ese chico de los telediarios, con un micrófono en la mano y rostro tenso, que informaba al pie del cañón y en medio de la batalla esquivando balas. No en vano, la guerra está presente en casi todas sus novelas, como una obsesión, como un modo de explicarnos el mundo, por qué el hombre es lobo del hombre. La guerra de los Balcanes ('Territorio comanche'), la guerra de la Independencia ('El húsar', 'La sombra del águila', 'Un día de cólera'), la guerra contra los holandeses ('El sol de Breda'), la guerra contra los turcos en los tiempos de Cervantes ('Corsarios de Levante'). O todas las guerras a un mismo tiempo: desde Troya hasta ayer mismo ('El pintor de batallas').

Pérez-Reverte es un escritor al que le seduce la acción, llevar a sus personajes hasta extremos imposibles, empuñando un florete, una pistola o una bomba de relojería. 'La guerra civil contada a los jóvenes', su obra ensayística sobre nuestro conflicto armado del 36, ha sembrado la polémica -y, al mismo tiempo, la más profunda admiración y el respeto por parte de la inmensa mayoría- porque nadie, hasta ahora, había escrito con tanta valentía, con tanta delicadeza, con esa objetividad y ese conocimiento que le permite llamar a las cosas por su nombre, recurriendo a esa tercera vía, auspiciada por el periodista Chaves Nogales, tan apreciado por él.

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Mié Ene 13, 2016 9:52 pm

Reading Pathways: Arturo Pérez-Reverte
Kelly Anderson - bookriot.com - 13/01/2016

[Reading Pathways is a regular Book Riot feature in which we suggest a three-book reading sequence for becoming acquainted with certain authors. Check out previous entries on Toni Morrison, Edith Wharton, John Steinbeck, and others.]

I discovered Arturo Pérez-Reverte in Paris. I was in the second month of my study-abroad program, just reaching the point where the romance of being in Paris (omg) had started to die away, and the rather harder reality of trying to eat and pass classes in a country where I only sort-of spoke the language was setting in. But since I’d watched an escape-to-Paris-and-find-yourself movie or two (…or five), I decided to go walking around the city regularly in order to fall back in love with it again. And you know what? It actually worked. On only my second walk, I discovered there was an English language bookstore within a half mile. And because I discovered they had the entire catalog of Arturo Pérez-Reverte’s work. Something I discovered as I returned again and again until I bought all of them and they were forced to tell me that there actually were no more in existence. (I think they tried to persuade me as to the merits of, like, Flaubert or somebody. Fools.)

Why did this work so well? Arturo Pérez-Reverte creates what are, for me, pretty much the perfect range of escapist books, encompassing mystery, suspense, thriller and adventure, all of them with a noir and gothic twist of conspiracy and danger. His heroes have generally been through a thing or two, and touch the story with their bitter experience, and his narrators give us the awe and drawn-breath excitement that allows them to act as our stand-ins and exclaim out loud for us when things get really good. (Which they do, frequently). On many levels, his books are full on pulp, cloak-and-dagger dime-store stories - and that’s clearly where his heart is. But the quality of the writing, his penchant for genre-remixing, and his ability to cleverly lay out puzzles that keep the reader turning pages long into the night. If this sounds like your bag, you’ve got to read on. I am telling you. You’re missing out if you don’t. So, without further ado, here are three novels to get you started:

'The Flanders Panel': I have to recommend that you start with the one that started the obsession for me, 'The Flanders Panel'. To this day, it remains my absolute favorite of his. It’s an art-and-literary mystery puzzle that continually reveals itself to have more and more layers along the way. Our protagonist is an art restorer who has recently been through the wringer in her personal life, but in a piece of actual good luck in her life, has been hired to restore a piece of art in advance of its auction. And while restoring it, she finds a hidden message in a painting, something that hints at a murder-mystery centuries old. The thing is that after her discovery, suddenly there’s plenty of fresh murder and crime to deal with. Someone, (or something) appears to not want this mystery to be solved. This is a story that takes place under streetlights and under fedoras, with swirling smoke and in rooms of aging glory, and populated by scholars, artists, policemen, an awkward chess expert, and not-quite-so aboveboard businessmen. The eventual answer to the puzzle is gasp-worthy and excellent and I wouldn’t dream of getting anywhere near revealing it. You’ve got to read this one for yourself.

'The Club Dumas': This is, as is perhaps suggested by the title, Pérez-Reverte’s most overt homage to the Dumas-worship that inspires so much of his writing (except for perhaps his Dantes-as-a-modern-woman spin in 'Queen of the South'), and it’s also his most famous. There was even a Polanski film ('The Ninth Gate') based on it. (The book is better! *booknerd fist bump*). It centers on Corso, a dealer in rare books with a lot of wealthy clientele, who's willing to bend a lot of rules for his obsessive clients to get what they want. This book centers on the outcome of Corso’s work for two clients: one who has him working on authenticating a supposed draft of 'The Three Musketeers', and the other, well, the other hires him to find perhaps the rarest book of all: the one authentic copy of a book that can actually summon the devil. As you might imagine, as Corso begins to push his inquires on these books, things quickly get deeply odd and increasingly dangerous. Lovers of Dumas will find plenty of homages to delight them, but those who haven’t read them will have plenty of intrigue and mystery to sustain them.

'Captain Alatriste': At the other end of his spectrum of pulpy inspiration is Perez-Réverte’s first installment in the adventures of Captain Alatriste. Captain Diego Alatriste y Tenorio is a mercenary soldier who once fought with Spain’s armies in the Thirty Years’ War, and now lives by his sword and his wits in 17th century Madrid. In this first installment (based on real life events of the period, as it turns out), Alatriste is hired by a shadowy conspiracy to attack some new arrivals to Madrid. As it turns out, these people are more important than he’s bargained for, and the choice he makes that night has far-reaching consequences for both himself and Europe at large which follow him through the rest of the novel. This has echoes and homages of Cervantes and his beloved Dumas, but mostly this is a role that makes me sad that Errol Flynn in his full half-piratical glory isn’t around to play. Swashbuckling and duels abound and if you like this one, there’s several more books in the series to devour after it.

So go on! Get out of here and escape into these! It’s the perfect, dark and shadowy time of the year to do it- not that there’s a bad time of the year for these excellent adventures.

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Ada
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Mensaje por Ada » Jue Ene 14, 2016 9:55 am

Daniel Jiménez: "Meterse con Pérez-Reverte es como robarle el bolso a una vieja: algo feo y gratuito"
Karina Sainz Borgo - vozpopuli.com - 14/01/2016

El escritor Daniel Jiménez ha ganado el segundo Premio Dos Passos a la primera novela con 'Cocaína', una ficción que reivindica la furia y la ira como material literario. El libro se presenta este jueves, a las 19.00 horas, en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés, en Madrid. En tiempos de libros blandos e inofensivos; en tiempos de escritores que escriben sobre escritores; en tiempos de demasiadas presentadoras de televisión que escriben demasiadas malas novelas; en tiempos así, como estos, hacía falta un libro como éste. Se trata de 'Cocaína' (Galaxia Gutenberg), el manuscrito con el que Daniel Jiménez (Madrid, 1981) se alzó con el II Premio Dos Passos a la Primera Novela y que llega esta semana a manos de los lectores cargada de furia y belleza.

'Cocaína' narra la historia de Daniel, un joven que vive en el Madrid actual; alguien que colecciona empleos marginales y gasta una media de 60 euros diarios en un gramo de farlopa. Un hombre solo, mutilado por sus temores, alguien que se habla a gritos a sí mismo, atrapado en una infancia eterna y paralizante. Daniel tiene 30 años, unas ganas inmensas de reventarle las rodillas al mundo y la plena conciencia de que sólo la literatura será capaz de sacarlo de ese pozo de mierda en el que vive y que él mismo se procura. Que el mundo le deba algo es lo de menos, que su hermana fuese una suicida y él un despojo también. Aquí importan otras cosas.

Auténtica como la rabia, 'Cocaína' está bien escrita, magníficamente bien escrita. No ocurre a menudo, pero cuando la primera novela de un autor desconocido consigue publicarse y alumbrar al mundo con su ira y su genialidad, es justo en ese momento cuando recuperamos la cólera, esa palabra sobre la que alguien levantó hace más de dos mil años el acantilado de la literatura. 'Cocaína' no es una novela de superación, no es una historia de redención, mucho menos un alegato romántico sobre las bienaventuranzas de la vocación. No es Julián Sorel consumiendo speed, tampoco una versión castiza de Burroughs o Irvine Welsh, mucho menos la estampita que alguien ha colgado del altar de Roberto Bolaño. No es un panfleto, ni una novela sobre la crisis. 'Cocaína' es mucho más que eso.

Escrita con arrebato y vehemencia, con el puro músculo, 'Cocaína' no desecha el humor. En sus páginas Juan Soto Ivars puede convertirse en una especie de tirano imaginario, Mara Torres en musa del héroe estropeado y Arturo Pérez-Reverte en el objeto preferido de desprecio de quienes se formaron leyendo a Perec. Sobre este último punto, valga decir, se levanta la confirmación de una sospecha: odiar al autor de 'La tabla de Flandes' es, a su manera, una forma de postureo literario, aunque Daniel Jiménez se ría al escucharlo o quizá justamente por el hecho de que lo haga. “Sí, es verdad, meterse con Pérez-Reverte es como robarle el bolso a una vieja: algo feo y gratuito”, dice el escritor en la que es, de momento, la tercera entrevista de la mañana.

Que personaje y narrador sean una misma persona, puede y puede no ser. Lo que sí comparten ambos, Daniel Jiménez y su creación literaria, es una profunda conciencia de autor. En las páginas de este libro, el perseverante y atormentado protagonista se compara con José Ángel Mañas –aquellas 'Historias del Kronen' que marcaron a una generación que se ha hecho vieja- y lo hace porque la voluntad de abrirse paso a patadas es todavía mayor que la voluntad de destruirse. ¿Hay otra forma de irrumpir en la literatura que no haya sido siempre así? No. Y es justamente por eso, por la autenticidad y la urgencia que se resumen en ese intento, que 'Cocaína' tiene valor y belleza.

-Esta novela es razonablemente autobiográfica.
-Parte de experiencias propias y las trasciende en el momento en que se convierte en una ficción. Comienza como un diario, mi diario. Sin embargo se crea un personaje que es un monstruo y debe hablar por sí solo. El protagonista se sigue llamando Daniel pero es un Daniel que entra y sale de la cocaína, de lugares, de personas. Ese ya no soy yo. Es un personaje de ficción.

-Daniel está lleno de furia, una que no se alivia con nada. ¿De dónde proviene su malestar? ¿Quién tiene la culpa de su mala leche?
-Viene de muchas situaciones dramáticas que lo han llevado hasta allí. Además de la cocaína, que le genera unos efectos secundarios terribles; del suicidio de su hermana; la distancia de su familia; el recelo hacia sus amigos; la desaparición de su novia… Además de todo esto, de quedarse completamente solo, lo que más le estropea la existencia a Daniel es el mundo literario: saber que está al margen de él.

-Al que se muere por entrar de una vez por todas.
-Él se cree un escritor con mucha valía y sin embargo ve que sus ambiciones literarias están frustradas y pueden seguir estándolo. Su lucha se basa en la idea de que la cocaína es su herramienta de supervivencia y la literatura es la válvula de escape, lo que lo va a ayudar a salir adelante, a ser una persona diferente y no seguir ahondando en el odio y la rabia.

-¿Realmente es tan importante la literatura?
-Para quién. ¿para el personaje?, ¿para mí?

-Justo ahora se están instalando Las Cortes y mírenos hablando de literatura, como si eso pudiera cambiar la vida de alguien.
-Ya, deberíamos estar nosotros en Las Cortes hablando de literatura y ellos aquí sentados.

-Hay cierta candidez en Daniel: la idea de que la literatura redime, cuando en verdad tal cosa jamás ocurrirá, ni siquiera en su libro.
-Creo que sí, que se le da la posibilidad de redimirse, porque termina creando una novela que da sentido al sufrimiento que ha padecido. Es una pequeña salvación. Es verdad que hay cierto romanticismo mal digerido. Pero la literatura es importante: es la posibilidad de construir la personalidad de alguien que quiere ser mejor, que quiere ser otro.

-Sólo la química o la ficción alivian la furia que le ocasiona a Daniel su periferia. Ya sea por sí mismo o las circunstancias, él vive en la marginalidad. Muy de estos tiempos, ¿no?
-Hay muchos personajes que aunque no recurran a drogas se sienten igual de inadaptados que Daniel. No les va bien laboralmente, con la familia tienen relaciones difíciles, sus amigos están dispersos. Daniel es un personaje representativo de una generación, de unas ilusiones perdidas, del síndrome de la promesa incumplida.

-Daniel como personaje tiene plena conciencia literaria. Él se compara con Mañas, por ejemplo.
-La literatura para él es una lucha entre generaciones, quiere quitar de en medio a unos cuantos para poder entrar él. El sitio es pequeño y hay hacerse hueco a toda la velocidad. Daniel tiene conciencia literaria. Tiene un deseo terrible de convertirse en autor. Si no fuera por esa pulsión no tendría escapatoria. Pero sabe que para que eso sea posible tiene que bajar a la mierda, rechazar muchas imposturas y superar esas ganas terribles de morir poco a poco consumiendo cocaína.

-'Cocaína' habla sobre la precariedad y la marginalidad sin nombrarlas. Nos devuelve la sensación de que la literatura joven que nos cae en las manos es demasiado correcta, ¿eso ocurre acaso porque los verdaderamente huérfanos, los verdaderamente marginados, no publican?
-Hay escritores que escriben con mala hostia y rabia, pero es mucho menor. Creo en la escritura como aquello que te zarandea y te obliga a cuestionarte tu lugar en el mundo. Me gustaría escribir algo que haga dudar, tomar una posición, enrabietarse. Soy un escritor joven y es mi obligación: intentar destruir castillos de naipes en los que la gente está cómodamente sentada. No quiero libros perfectos, quiero novelas que te agarren de los pelos y te hagan sufrir.

-En la novela hay un resabio bolañista, aunque no lo suficientemente profundo como para que se coma la historia ¿Cree usted que su generación tiene menos afectos literarios?
-Hemos heredado algún mito que otro, pero tenemos bastante más orfandad que otras generaciones. En el fondo eso está bien.

-La muerte de la novela es un tema recurrente, pero todo apunta que sigue siendo el género codiciado para la consagración, mire su caso.
-Estos dos meses han sido muy extraños. He asistido un poco perplejo a la entrada al mundo literario. Tenía expectativas gigantes, pero a veces me pregunto si valía la pena tanto esfuerzo por un hecho tan trivial como publicar un libro.

-Ni usted se cree lo que está diciendo.
-Puede sonar un poco petulante, porque ahora es que toca defender el libro, enfrentar las críticas negativas, pero cuando ves ese objeto, el libro impreso, hay algo extraño.

-En la novela Juan Soto Ivars es una especie de conciencia para su protagonista. ¿Es un elogio o una ironía?
-Juan Soto Ivars se ha hecho un hueco, bastante grande. Creo que es un tío muy profesional y con mucha valía.

-¿Mara Torres no le ha escrito tras verse tan excelsamente mencionada en el libro?
-No.

-¿Pero habrá tenido la decencia de enviarle un ejemplar?
-¿Se lo mando?

-Por cierto, no faltan dardos contra Arturo Pérez-Reverte. Dígame, ¿odiar los libros de Pérez- Reverte es algo así como un signo de gusto literario?
-(…) –Daniel Jiménez ríe-.

-Hay tanta pose en leerlo como en denostarlo. ¿No?
-Eso es cierto, pero es que me hacía mucha gracia. En la novela, el padre de Daniel no se atreve a entrar a la habitación de la hija muerta para coger un libro imprescindible de Pérez-Reverte y al final es Daniel quien lo lee. Pero… sí, es verdad, meterse con Pérez-Reverte es como robarle el bolso a una vieja: algo feo y gratuito.

-¿En 'Cocaína' contó lo que quería contar o lo que pudo contar, lo que le permitió la técnica?
-La técnica está ajustada a lo que quería decir: la enumeración, la recurrencia. Quería escribir un libro así y me parecía que iba en consonancia con el discurso del personaje . La segunda persona del singular me parecía fundamental para separar al narrador del protagonista.

-¿Tiene miedo de tener que sobreponerse de sí mismo como tema literario?
-Sí, pero tampoco creo que lo vaya a hacer. No sé hasta dónde voy a llegar, pero mi próxima novela también está protagonizada por un personaje llamado Daniel. También hay camellos y drogas...

-¡Ah, por cierto! Eso de llamar al camello para hablar de literatura es muy grande. ¿Alguna vez lo hizo con algunos de los suyos?
-Es una licencia poética que me permití -risas-, porque humaniza al camello.

-Ya.
-Los camellos no sólo hablan de droga, también hablan de otras cosas.
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Mensaje por Rogorn » Jue Feb 04, 2016 6:02 pm

William Chislett o Pérez-Reverte, entre los apoyos a Arturo Barea
Patricia Gardeu - blastingnews.com - 04/02/2016

Yolanda Sánchez e Isabel Fernández se conocieron trabajando juntas. El gusto por la lectura y sus espíritus inconformistas las convirtieron en amigas. De compartir lecturas, surgió 'La forja de un rebelde', de Arturo Barea. “Te va a encantar”, fueron las palabras de Yolanda a Isabel. “Fue una deliciosa sorpresa encontrarse con un relato singular: el Madrid pobre y trabajador de principios de siglo XX -el de Lavapiés- y otro un poco más acomodado -el barrio de Palacio-, retratado con la perspectiva y la mirada de un niño: desenfadada, sin contexto, atemporales, sin premeditación y sin concesiones a las razones de los adultos", explica Isabel, que continúa: “Luego nos sorprendió con su relato de la Gran Vía financiera, del mundo de la banca en la que se agitaban las conciencias de los trabajadores frente a la injusticia, que Barea tuviera la suerte de ser testigo de otros tantos hechos importantes en la historia de España: la guerra de Marruecos y el golpe de Estado en Madrid, la defensa agónica en las que se respiran las necesidades vitales más elementales: la necesidad de un niño de ser amado, respetado en su individualidad, y alentando su inmensa curiosidad y su capacidad para comprender el mundo gracias al amor y la consideración que los demás le dan”.

Así, de la lectura llegó la reivindicación, la de una figura como Barea, que merecía su espacio. Se han reunido con un miembro de Podemos por Ahora Madrid para pedirles ayuda a la hora de explicar la petición entre los vecinos del distrito centro. El camino acaba de empezar, pero ya han conseguido la implicación de personalidades como William Chislett, Gibson, Preston, Elvira Lindo, Muñoz Molina, Javier Marías, Cercas y Arturo Pérez-Reverte, entre otros

El objetivo, que sepan quién fue Barea y por qué "se merece una calle, una plaza, una placa, un homenaje; en fin, que Madrid se acuerde de uno de sus buenos escritores y periodistas”.

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Mensaje por Rogorn » Dom Feb 07, 2016 9:54 am

Antonio Resines: "El cine debe ser una cuestión de Estado al margen de partidos"
EFE - 07/02/2016

El presidente de la Academia del Cine, Antonio Resines, ha asegurado esta noche en la gala de los Goya que el cine sí es cultura, y como tal, debería ser una cuestión de Estado al margen de partidos e ideologías. En su primer discurso como presidente de la Academia del Cine, que coincide con la 30ª edición de los Goya, Resines ha pedido que se luche de una vez "en firme" contra la piratería.

Antonio Resines ha explicado que en 2015 se descargaron 1.900 películas ilegalmente al minuto en España y ha dicho que el cine español está en un buen momento, pero que estaría "infinitamente mejor" si no fuera por el IVA del 21 por ciento, un asunto sobre el que ha dicho que no iba a dar "más el coñazo". No obstante ha afirmado que todo iría mejor si el IVA "se pusiera en su sitio" y se empezara a tener claro que el cine "sí es cultura". "Se han hecho cosas", ha reconocido Resines dirigiéndose al ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, presente en la gala, "pero hay que hacer más". "La ley de propiedad intelectual existe y las leyes están para cumplirlas y los autoridades están para que se cumplan, se deben encargar de hacer que se cumplan con firmeza".

Al igual que el cine, también está en un buen momento la Academia, en la que se ha creado una fundación para llevar a cabo proyectos de tipo asistencial, uno de cuyos objetivos es hacer accesible la cinematografía, ha asegurado. El presidente de la Academia ha destacado también la apuesta que ha hecho esta institución por la memoria del cine español en colaboración con otras entidades como la SGAE, y ha agradecido su apoyo a los patronos de la Fundación, entre ellos los actores Penélope Cruz, Antonio Banderas y Ricardo Darín, así como los escritores Mario Vargas Llosa, Arturo Pérez-Reverte o Javier Marías.

Además, ha recordado "a los que, con gran esfuerzo, siguen manteniendo abiertos videoclubs en España", y ha agradecido a Televisión Española la realización del programa "Historia de nuestro cine", un proyecto que ha considerado muy importante. Para finalizar, ha reconocido que tenía una mala noticia, y aún siendo consciente de la decepción que iba a causar ha anunciado: "No voy a terminar el discurso con un rap. Lo siento mucho amigos", ha dicho Resines.

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Mensaje por Rogorn » Lun Feb 08, 2016 5:49 pm

Resines anuncia en los Goya la creación de la Fundación Academia de Cine
panoramaaudiovisual.com - 08/02/2016

El presidente de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, Antonio Resines, enumeró en su discurso en la Gala de los Goya los proyectos de la Academia, que pasan por la creación de la Fundación Academia de Cine “cuya finalidad será llevar a cabo proyectos educativos, orientados principalmente a la infancia y la juventud, así como labores de tipo asistencial para nuestro colectivo”. La Fundación contará con la participación de patronos de excepción como Penélope Cruz, Antonio Banderas, Alejandro Amenábar, Ricardo Darín, Elena Foster, Arturo Pérez-Reverte, Javier Marías y Mario Vargas Llosa.

Además, el presidente de la Academia avanzó que ya están preparando Nuestra memoria. El cine español, “un proyecto que realizamos con la colaboración de la Fundación SGAE, el canal TCM y la Universidad Europea, y en el que a través de entrevistas a profesionales de nuestra cinematografía, podremos conocer su vida y su trabajo”.

Resines reclamó por enésima vez la bajada del IVA cultural porque “el cine sí es cultura y debería ser una cuestión de estado, al margen de las ideologías”. También abordó el problema de la piratería, ya que España es uno de los países donde más descargas ilegales se producen. Abogó por incidir “en la lucha contra la piratería”. Terminó su alocución con un “lamento comunicaros que no voy a terminar con un rap. Lo siento”. El director hacía así un guiño humorístico al rap que interpretó en la gala de 2012.

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Mensaje por Rogorn » Dom Feb 28, 2016 6:26 pm

Pérez-Reverte, sin cruzar el Rubicón
castillaresiste.wordpress - 28/02/2016

Arturo Pérez-Reverte es un gran escritor. Conoce bastante a fondo la Historia de España. Es más, debido a ello es uno de los pocos hombres de izquierdas que ama a España. Y la ama porque no le gusta. Como ya le sucediera a hombres como Unamuno, Ortega o José Antonio Primo de Rivera.

Arturo Pérez-Reverte abomina de la actual casta política que nos gobierna. Porque ve en ella bastante más mezquindad que en las anteriores y efectúa duros diagnósticos sobre el origen de la misma. Es más, coincide con que esa casta es producto del pueblo que la elige. Con lo cual en realidad el diagnóstico es sobre el propio pueblo español. Pueblo al que en más de una ocasión ha calificado de ignorante y manipulable. Como efectivamente lo es.

Al igual que Fernando el Católico, cree que el pueblo español es un pueblo apto para la guerra. Es más, nos califica de "pueblo de trinchera". Somos tan guerreros, que si no encontramos enemigo al que combatir, lo hacemos contra nosotros mismos. Y en parte tiene razón. Aunque olvida las palabras de Fernando de Aragón, advirtiendo que si la nación es apta para la guerra, se deshace cuando carece de una voluntad firme al frente de la misma. Y esta es una de las carencias de Pérez-Reverte. Él, como decía, es hombre de izquierdas. De modo que entiende la vida en dos divisiones y no en una totalidad. Extraño en alguien que tiene una gran visión total de la Historia de España.

Esa pertenencia a las izquierdas también le limita bastante a la hora de analizar los últimos siglos de España. Siempre se lamenta de que en nuestro país hubiese habido una revolución que decapitara sistemáticamente a curas y monjas como en Francia. Para él es condición indispensable el asesinato masivo de clérigos para que el país alcance la iluminación de la que al parecer andan sobrados los franceses (por eso hoy son, al igual que nosotros, un país ocupado y sin soberanía). Y ese es uno de los grandes demonios de Pérez-Reverte, su anticlericalismo. Anticlericalismo que le impide ver esa pequeña revolución habida en España entre 1931 y 1939, donde en nombre de la revolución, la Ilustración y la supuesta luz del conocimiento, fueron masacradas más de 6.800 personas de religión católica (entre ellos 13 obispos, más de 4000 sacerdotes, más de 2000 frailes y 283 monjas). Quizá a Pérez-Reverte le parezcan pocos. No lo sé. Y es una pena, porque es lo que le falta para poder cruzar el Rubicón. La fe de la que él carece.

Cuando supere ese demonio o eso demonios, Pérez Reverte cruzará la línea de lo políticamente correcto, sin posibilidad de marcha atrás. Y no se quedará con una pierna en ambos mundos. Porque a España no se la puede entender de ninguna de las maneras sin el Cristianismo. Esa fe que infundía valor a Don Pelayo, a Fernán González, a Isabel y Fernando o a esos Tercios de Flandes que él tanto admira, sin llegar a veces a entender del todo porqué eran tan fieros en el combate y tenían tan alto sentido del honor, que les prohibía rendirse ante el enemigo.

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Mensaje por Rogorn » Mar Mar 01, 2016 7:53 pm

El Museo del Ejército mostrará desde marzo la misión española en Afganistán
Efe - 01/03/2016

El Museo del Ejército albergará a partir del próximo 17 de marzo la exposición '14 años de presencia del Ejército en Afganistán', una muestra que busca dar a conocer a la sociedad civil la labor del Ejército en el país asiático, el trabajo desarrollado y homenajear a los soldados que murieron en la misión.

La exposición se inaugurará el 16 de marzo y estará abierta al público entre el 17 de marzo y el 17 de julio en las dependencias del Museo del Ejército, ubicado en el Alcázar de Toledo, según han dado a conocer hoy el general Juan Valentín-Gamazo, director de la institución museística y el comisario de la muestra, el coronel Pero Pérez García. El general Valentín-Gamazo ha dicho que con la muestra se quiere reflejar lo que ha supuesto la presencia española en Afganistán, el sacrificio humano, las bajas y muertes que ha habido, así como lo que ha significado en aspectos como medios y material utilizado y en el adiestramiento para el Ejercito de Tierra la misión desarrollada entre los años 2001 y 2015. "El Ejército de Tierra que empezó hace 14 años la misión no tiene nada que ver con el que la dejó el año pasado, y ese esfuerzo es el que queremos reflejar", ha comentado Valentín-Gamazo.

Por su parte, el coronel Pérez García ha puntualizado que la exposición no va destinada a militares, sino que se ha pensado para "el español que no es militar" y para el público civil. Y ha aclarado: "No es una exposición sobre España en Afganistán, de por qué estamos, no es una exposición del mucho trabajo que ha hecho España en la reconstrucción de Afganistán, no es una exposición de las fuerzas armadas en Afganistán, donde también han intervenido la Armada y el Ejército del Aire, es una exposición sobre el Ejército de Tierra". Pérez García ha explicado que la exposición se ha estructurado en cuatro bloques temáticos, con tres recorridos dedicados respectivamente al escenario, a la misión Fuerza Internacional de Asistencia (ISAF) y al desarrollo de la misma.

El cuarto bloque será una muestra exterior en la que se expondrán vehículos y réplicas de instalaciones como un pasillo de preparación para la lucha contra artefactos explosivos, una esquina de puesto avanzado (OP) o una garita. También se exhibirán vehículos militares utilizados durante el desarrollo de la misión como URO, VAMTAC, BMR, LMV Lince y RG-31. Una parte del recorrido interior estará destinado a rendir homenaje a los soldados que sobresalieron en el cumplimiento de sus obligaciones y merecieron un reconocimiento especial, así como a 102 militares que murieron durante el desarrollo de la misión.

Además, en la exposición se exhibirá por primera vez el cuadro 'La patrulla', del pintor Augusto Ferrer-Dalmau, que el artista pintó tras una estancia con las tropas españolas en Afganistán en 2012 y que ha donado al Ejército Español, que a su vez lo ha depositado en el Museo del Ejército. Ferrer-Dalmau, que ha asistido también a la presentación de la exposición, ha escrito en el reverso del cuadro los nombres de los 102 militares españoles fallecidos, cumpliendo una promesa que había hecho al escritor y periodista Arturo Pérez-Reverte, según ha comentado el propio artista. El pintor ha relatado que intentó reflejar unas de las situaciones con más riesgo que asumían las tropas españolas, que era la del patrullaje, en este caso cuatro soldados españoles patrullando a pie "en un paisaje hostil". En la exposición temporal, la obra se colocará de forma que puedan contemplarse tanto la creación de Ferrer-Dalmau como el reverso del cuadro con los nombres de los militares muertos, ha avanzado el coronel Pérez García, que ha puntualizado que casi todas las muertes fueron por accidentes, entre ellos las de los 62 militares que viajaban en el Yak-42 que se estrelló en Turquía.

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Mensaje por Rogorn » Vie Mar 18, 2016 5:53 pm

Pérez Reverte y ser uno mismo
Marisa Navarro - diarioinformacion.com - 18/03/2016

Leo en una entrevista que Arturo Pérez-Reverte vive en una casa que recuerda el universo de sus novelas, con maquetas de barcos, y armas antiguas, y un montón de artefactos maravillosos, como el viejo catalejo ballenero que le regaló su amigo Javier Marías, y responde al periodista, y a concretas preguntas, que la melancolía o la nostalgia quedan compensadas por la lucidez, que somos lo que queremos ser y que cada uno tiene el mundo que se merece.

Y tengo ese recuerdo al atender a un paciente que me cuenta triste y preocupado que muchas veces no consigue ser él mismo, y le digo que ello se obtiene al conectar con su esencia, es decir, con sus valores, su individualidad y sus dones, capacidades y pasiones, para lo que tiene que conocerse y quererse con independencia de que haya cosas que quiera mejorar, pues solo desde la aceptación podrá cambiarlas. En ocasiones no somos nosotros mismos, para contentar a otros, y creamos un personaje o representamos una función, y nada resulta más frustrante, por lo que tenemos que, con entereza, aceptarnos con la firme intención de crecer y mejorar, pues no hay nada que me haga ganar más seguridad que ser fiel a mí mismo, sin que sirvan las comparaciones con los demás, porque somos únicos y diferentes y vemos el mundo con los ojos de nuestra experiencia, distinta a la de cualquier otro.

La persona que se niega a ser ella misma no puede tener autoestima, porque sabe que es solo una imagen, y ser fiel a uno mismo implica un sentimiento de valoración, respeto, reconocimiento y consideración hacia la persona que somos, y la recompensa de ser uno mismo está en que resulta gratificante tener cerca a personas con las que podamos ser naturales, mostrando nuestros defectos y aun así sentirnos aceptados, lo que nos dará paz, serenidad y tranquilidad emocional, así como relaciones estables y satisfactorias. Como en la película 'Hitch', donde Will Smith interpreta a un frívolo agente de citas neoyorquino especialista en seducción, que acaba reconociendo que la mejor habilidad es la confianza y la voluntad para ser uno mismo. O como ese reportero, periodista y escritor, llamado Arturo Pérez-Reverte, que percibo personal, valiente, complejo, seguro de sí mismo, intelectual e independiente.

O como ese paciente que me dice, atento y sonriente, que ya no está triste y comprende que la mejor actitud para sentirse bien es ser natural consigo mismo, auténtico y sincero con su propia y definida personalidad.

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Mensaje por Rogorn » Lun Abr 11, 2016 2:43 pm

24 horas en la vida de Arturo Pérez Reverte
*O, al menos, así nos las figuramos.
José Manuel Ruiz - revistagq.com - 11/04/2016

7.00 AM. Despierto temprano, mientras el sol se filtra a través de las persianas, y empiezo a desperezarme en mi cama con dosel. Es una buena cama, sin duda, con travesaños hechos con madera de galeones españoles. Es una cama pensada para el descanso de un Hombre. Por desgracia, tuve que prescindir del poderoso canto del gallo (del tipo combatiente español, raza Gallus gallus) que me despertaba antaño, debido a las quejas de los vecinos, y optar por un despertador digital con snooze. Decadencia, en esto como en todo.

7.01 AM. Busco a tientas los escarpines, con cuidado de no tropezar con el orinal de loza inglesa. Compruebo que el trabuco sigue debajo de la almohada de plumón de ganso, pensada para las cervicales de un Hombre. Nada de guarradas viscoelásticas ni cojines ortopédicos. Tengo el cuello de un atlas. Cuello de Hombre.

7.05 AM. Ya en pie, me dirijo al galán de noche para elegir mi vestuario. En realidad, las opciones son pocas: verdes de caza y marrones cívicos, algunos grises. Los paños, adustos: panas, franelas, tweed y espiguillas. Me aseo con minuciosidad, vertiendo agua de la jofaina. A continuación, me afeito. Con bayoneta. En seco. Nada de after shave. Si acaso me refresco con una leve salmuera. “Esta piel está curtida por la metralla”, pienso mientras me miro al espejo.

7.30 AM. Hora del desayuno. Devoro lo que un tanto irónicamente llamo breakfast estilo Carlos V: caldo de capón con leche, morteruelo con muesli y varios huevos duros, de buen calibre (nunca son suficientes). Siempre con café turco, negro como el orto de Francis Drake. Le pongo algo de bromuro para aplacar la pujanza de mi mosquete, el que siempre va conmigo.

8.00 AM. Rápido vistazo a la prensa. Constato el lento pero inexorable declive de la nación, cuyos muros, si un tiempo fuertes, ya están desmoronados, de la carrera de la edad cansados, por quien caduca ya su valentía. Siento mucho dolor de España, para el cual no hay analgésico posible. En Flandes se ha puesto el sol. Fantaseo con lo que un puñado de hombres y yo podríamos hacer.

8.30 AM. Hora de despachar el correo. Por desgracia, las viejas mensajerías han sido reemplazadas por el frío y antipático correo electrónico. Reviso mi bandeja de entrada y respondo a los mensajes, no sin antes verter lacre sobre la superficie de mi laptop.

9.30 AM. Pesco al vuelo mi abrigo loden, me calzo los náuticos y salgo a la calle a tomarle el pulso a la vida nacional.

10.00 AM. Tras deambular por el centro, constato que vamos de mal en peor. Han desaparecido los majestuosos Café Levante y el Lion, y en su lugar proliferan como hongos unos establecimientos horrendos y clónicos donde algunos muchachos consumen caffè latte indiferentes al drama de la nación.

11.00 AM. Pequeño parón para tomar un almuerzo en la botillería más próxima.

12.00 AM. A casa a trabajar. Aparto los incunables de la mesa, los astrolabios y las maquetas de barcos con un poderoso gesto. Acaricio el catalejo de ballenero que me regaló Javier Marías. Me lleva mucho tiempo la documentación de mis obras, que siempre acometo rigurosamente: estudio taxidermia, hablo con reventadores de cajas fuertes, alterno con narcos… Si necesito saber cómo degollar a un tipo sin hacer ruido, siempre sé a quién dirigirme.

17.00 PM. Sesión en el salón de plenos de la Real Academia. Por fortuna, ocupo el muy robusto, marcial y vigoroso sillón “T” mayúscula. Es una buena letra, con la que arrancan palabras que me definen significativamente: Templanza, Tenacidad, Testosterona, Trinquete. Converso con ese tipo nuevo, Azúa, el de las pescaderías, AKA “H” mayúscula, un poco demasiado intelectual para mi gusto, muy esteta. Creo que voy a regalarle cosas de tíos: pistolas y cosas de ese estilo, a ver si lo enderezamos un poco.

18.30 PM. Levanto la voz, como otras veces, ante el cariz que toma la reunión. Últimamente estamos adulterando el idioma admitiendo como válidas demasiadas voces incultas de la calle: almóndiga, uebos, amigovio, toballa, apechusque, apartotel o papichulo. “¡Córcholis! –grito desencajado–, ¡pardiez!”. Estos descastados pretenden ahora incluir en el diccionario la palabra “follamigo”. Mi enmienda no es tanto de índole culta como sociológica: yo, que he batido entraña en Bosnia, sacudido el matambre en Angola y lustrado la manija en Sinaloa, saliendo a escape después, no termino de entender que un hombre se avenga a desempeñar ese papel mixto. No puedo tolerarlo. Hasta hemos admitido ‘este’ y ‘ese’ sin tilde. Gimferrer y Vargas Llosa intentan sujetarme tironeándome de las mangas, pero de un manotazo los aparto. Lamento que se haya perdido la tradición de llevar armas blancas para poder asestar mandobles. Decadencia en todas partes.

19.30 PM. Apenas sosegado, me dirijo a casa y me recluyo en la biblioteca, para leer, entre cartapacios, primeras ediciones y la colección completa de Tintín con lomo de tela, como debe ser. Pienso una vez más en cómo se ha degradado la sociedad, cómo se ha vuelto más cobarde, más superficial… Algunos hablan de la Casta y puertas giratorias, pero yo sé que todo empezó en el Concilio de Trento y empeoró con el Tratado de Utrecht.

21.00 PM. Ceno frugalmente, generalmente algún animal que haya matado personalmente, con mi ballesta.

22.00 PM. A la cama, no sin aprensión. Últimamente me asedian pesadillas en las que me persiguen tanques serbios.

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Mensaje por Rogorn » Jue Abr 21, 2016 5:02 pm

Muñoz Molina, Pérez-Reverte y Marías optan al "Cervantes de los Lectores"
elpais.com - 21/04/2016

Los escritores Antonio Muñoz Molina, Javier Marías y Arturo Pérez-Reverte, todos académicos de la Real Academia de la Lengua y nacidos en la década de los cincuenta, merecerían recibir el Premio Cervantes, el máximo reconocimiento a la labor creadora de autores españoles e hispanoamericanos, a juicio de los seguidores de Librotea, la librera digital de 'El País'.

Ese es el resultado que ha arrojado por el momento #MiCervantes, un concurso lanzado en las redes sociales el pasado miércoles 13 de abril que deja en manos de los lectores la "entrega" simbólica de este prestigioso galardón instituido en 1975 que el próximo sábado recibirá el escritor mexicano Fernando del Paso.

La convocatoria, que ha contado con una alta participación de usuarios de Facebook y Twitter de Librotea y 'El País', entra ahora en una segunda fase. Los seguidores de Librotea, que dejaron en tres las más de cuarenta candidaturas propuestas, deberán elegir ahora al escritor ganador, cuyo nombre será difundido el próximo viernes 22 de abril, justo un día antes de la entrega del máximo galardón de la literatura en español. Quienes acierten entrarán en el sorteo de 10 libros de una de sus obras.

Los participantes deben decidir entre tres de los mejores escritores contemporáneos de este país: Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaén, 1956), autor de 'El invierno en Lisboa', 'El jinete polaco', 'Sefarad' o 'Como la sombra que se va', y Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2013; Javier Marías (Madrid, 1951), traductor, editor y autor de 'Todas las almas', 'Tu rostro mañana' y 'Los enamoramientos'; y Arturo Pérez Reverte (Cartagena, 1951), periodista e ideólogo de la saga 'Las aventuras del capitán Alatriste', 'Territorio Comanche' y 'La Reina del Sur'.

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Mensaje por Rogorn » Mar May 10, 2016 1:16 pm

Eduardo Inda: el éxito de OKdiario es que matamos a noticias a los rivales
Efe - 10/05/2016

El director de Okdiario, Eduardo Inda, ha asegurado que el éxito de este digital es que cada día "mata a noticias a los rivales" y ha destacado que a pesar de ser un proyecto "low cost" ha conseguido en siete meses de vida situarse en octava posición entre las ediciones digitales.

En un encuentro informativo, presentado por el director del área de informativos de la Sexta, Antonio García Ferreras, quien ha destacado la versatilidad de su compañero, Inda ha explicado que este diario digital ha pasado de tener 600.000 usuarios únicos una semana después de arrancar, a los más de 5 millones que registró el pasado mes de abril.

"Esto es una historia de éxito", ha valorado el director de este proyecto, bautizado con "la palabra más escrita en el mundo", que arrancó el 22 se septiembre de 2015 con 2,7 millones de euros de capital social y en el que quiere contar como columnista con Arturo Pérez-Reverte. "Lo único que les inculqué a mi gente es que hay que matar a noticias a los rivales", ha insistido Inda.

El que fuera director de 'El Mundo' en Baleares, se ha referido a la huelga que secundaron el pasado miércoles los trabajadores del diario para mostrar su rechazo al ERE anunciado por Unidad Editorial y que prevé el despido de 224 empleados. "Es una tragedia que haya que llegar a esto", ha opinado Inda, quien ha deseado que no haya más huelgas y ha apelado al consenso de trabajadores y de la dirección de 'El Mundo' para evitar "tirar por la borda este proyecto".

El director de Okdiario.com ha asegurado que no le ha llegado todavía la querella anunciada por el líder de Podemos, Pablo Iglesias, por publicar una noticia en la que afirmaba que había recibido un pago a través de un paraíso fiscal y ha recordado que Carolina Bescansa también le dijo hace dos años que se iba a querellar contra él y "se ha debido perder por el camino". "¿Que si me mantengo en la información?, por supuesto, ahí están los documentos", ha insistido Inda, quien les han instado a ir a los tribunales. "Les vamos a ganar la querella, es más en los próximos días tendrán noticias nuestras". Ha recordado que son "un periódico muy combativo" y por ello han tenido que enfrentarse a varias querellas, pero ha advertido de que no han perdido "ni una, cero".

--

Eduardo Inda, director de 'okdiario.com': "Somos un proyecto low cost, humilde, y vamos como Simeone, partido a partido"
Europa Press - 10/05/2016

El periodista y director de 'okdiario.com', Eduardo Inda, ha asegurado este martes 10 de mayo que su nuevo periódico digital es "un proyecto 'low cost', humilde" y ha añadido que el equipo que dirige trabaja como el entrenador del Atlético de Madrid, Diego Pablo Simeone, "partido a partido". Así lo ha explicado Eduardo Inda en un desayuno informativo celebrado en Madrid, en el que ha sido el ponente principal. El periodista ha apuntado también que le gustaría "fichar como columnista al tipo que mejor escribe en este país, que es Arturo Pérez-Reverte", a quién "todavía" no ha tanteado porque "para estas cosas hay que tener dinero" y también capacidad de seducción.

"Nosotros somos un proyecto 'low cost', humilde, y vamos como Simeone, partido a partido", ha apuntado el director de 'okdiario.com' durante su ponencia, una intervención en la que ha explicado que, en varias ocasiones, ha rechazado abordar públicamente el proceso de creación de este proyecto porque no le gusta crear "falsas expectativas". Sin embargo, ahora que lleva "velocidad de crucero", Eduardo Inda considera que es el momento para presentarlo, "un negocio, una apuesta liberal y ética".

En este sentido, ha aclarado que "todo" empezó en la primavera del año 2014 cuando, perteneciendo aún a la plantilla de el diario 'El Mundo', una persona -cuya identidad no ha revelado- le planteó la posibilidad de poner en marcha un medio digital propio. Tras dibujarle el panorama de Internet en España, el periodista vio que había "nicho, hueco sólido". Así, el también exdirector de 'El Mundo' en Baleares ha señalado que, finalmente, en febrero de 2015 se crea la sociedad Dos Mil Palabras S.L., con un capital social de 2,7 millones de euros. El diario salió el 22 de septiembre del pasado año y, según ha subrayado, las "cifras hablan por si solas", ya que el diario digital cerrará el mes de abril con alrededor de 5,3 millones de usuarios únicos. "Las cifras que tenemos en este momento son las que teníamos presupuestadas para 2018", ha remachado.

"Esto es una historia de éxito", ha manifestado el periodista, para después desgranar los puntos que marcan su línea editorial e ideológica. De este punto, Eduardo Inda ha explicado a los asistentes que 'okdiario.com' es liberal y apuesta por "menos Estado y más individuo"; por la lucha "sin cuartel" contra la corrupción; por la economía libre de mercado; por la bajada de impuestos; por la España constitucional y unida; por la 'marca España'; y por una España "integradora pero no multicultural", entre otras cuestiones. Por otro lado, en el turno de preguntas, el director de 'okdiario.com' se ha mostrado partidario de prohibir la publicidad institucional en los medios de comunicación privados porque, desde su punto de vista, "si no, no hay verdadera libertad de expresión".

Además, Eduardo Inda ha insistido en que "por supuesto" mantiene la información que publicó relativa a que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, habría cobrado 272.325 dólares de Venezuela a través de una cuenta en un paraíso fiscal; y ha añadido que la demanda anunciada por Iglesias no ha llegado aún.

Sobre la influencia que su presencia como tertuliano en otros medios de comunicación tiene en la repercusión del diario, ha declarado que sí da cierta "notoriedad", pero también contribuye al "rechazo" de personas que piensan de forma diferente. También ha defendido la importancia de los videoblogs porque, según ha apuntado, Internet "ya no es solo" un espacio de prensa escrita online, sino un "espacio de pequeñas televisiones". Inda ha sido presentado por el director del programa 'Al rojo vivo' (laSexta), Antonio García Ferreras, quien ha defendido que la relación entre ambos es de amistad, pese a que están en posiciones "casi antagónicas" y ha añadido que comparten la idea de que "pese a quien pese" cuando algo es noticia hay que contarlo. Por último, García Ferreras ha afirmado que Eduardo Inda, periodísticamente, es de las personas con "más versatilidad" que conoce y ha mostrado su respeto hacia el director de 'okdiario.com' por haber tenido la "osadía" de convertirse en editor y poner en marcha su propio medio de comunicación.

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Mensaje por Rogorn » Jue May 12, 2016 10:16 pm

La biblioteca de Arturo Pérez-Reverte
David García Bragado - vestirseporlospies.es - 11/05/2016

“Un caballero auténtico es aquel a quien, siéndolo, no le importa serlo o no” -Arturo Pérez-Reverte.

Escribo ARTURO PÉREZ-REVERTE con letras mayúsculas. Todas. Como la T del sillón que ocupa en la Real Academia de la Lengua desde 2003. Sé que no debo opinar sobre literatura, Dios me libre. Sin embargo escribiré sobre lo que he disfrutado leyendo sus novelas y artículos, soñando con su biblioteca y recordando su elegante detalle conmigo. Pérez-Reverte representa para mí lo que para él confiesa que significó Joseph Conrad. El cual, por cierto, no me caló con su obra 'El corazón de las tinieblas'. De manera que, yo no cambio un libro del escritor español por una docena del polaco.

La primera novela que leí del de Cartagena fue 'La piel del tambor' (1995) y Vísperas (su protagonista) sí que me enganchó. Incluso tomé ese seudónimo para mis primeros artículos en el diario CLIP que editaba la Diócesis de León. Fueron personajes como el sacerdote de esa novela los que captaron mi atención y me llevaron a leer más. Y a proseguir con los libros de Reverte. 'El capitán Alatriste' (1996) significó un antes y un después para mí. Me volqué en la lectura. Y consiguió que volviese a leer como se lee cuando se es joven. Porque lo mío fue una vocación tardía. Antes la mayor parte de mi tiempo libre era para el deporte. Si hoy devoro todo cuanto cae en mis manos -quisiera disponer de más tiempo para leer, pero eso es otra cuestión-, es por culpa de Arturo Pérez-Reverte.

Confieso que no pude con 'La tabla de Flandes' (1990), pero que lloré de la risa las repetidas veces que leí 'La sombra del águila' (1993), tardé en leer 'Territorio Comanche' (1994) y 'El asedio' (2010) me parece una obra épica. Acabo de leer en el tiempo que se reza un avemaría su último libro de 'La Guerra Civil contada a los jóvenes' (2015). Me quedan aún por leer un par de novelas suyas, pero tendrán que esperar porque no repito seguido dos libros del mismo autor. Y hay cola, lo aseguro. Con pocos autores me entretuve y aprendí tanto que con el caballero cartaginés. Quizá, también con Santiago Posteguillo, pero le tengo menos confianza. Compartiremos que la relación lector/escritor, como las buenas amistades, requieren de mucho tiempo de correrías.

Diego Alatriste es el fiel reflejo de los hombres que saben perder. Perderlo todo salvo su honor, y vender caro su pellejo. Pero jugándoselo en cada lance. Quedará como ejemplo de la mayor gloria y vergüenza de nuestro país. España. Reverte es sobre todo un escritor valiente, lo demuestra en cada artículo semanal de opinión que tiene Patente de Corso. Su condición de reportero de guerras le llevó a ver lo peor de la condición humana, pero también aquello que nos encumbra como especie. De su pluma aprendí que si quieres escribir bien, tienes que arrimarte. Vivirlo de cerca. Por eso escribe obras maestras como su última novela: 'Hombres buenos' (2016), donde nos revela cómo documenta cada detalle con sus viajes a los escenarios.

Arturo es, además, uno de los nuestros. De los que cuida su imagen. Sin alardes, pero con educación. Siempre en su sitio: discreto y sencillo. Correcto, con mesura. Repasando sus fotos en Google Imágenes podemos comprobar que en ninguna destaca pero tampoco desentona. Luego elegante. Magistrales son algunos de sus artículos sobre el tema que nos ocupa. Por todo esto, que el autor del que más libros pueblan mi biblioteca personal -de largo- me escriba diciendo que el único que yo he escrito está en la suya, me hace sentirme feliz, orgulloso y … pensar en que todo esfuerzo mereció la pena.

“No será el escritor más honesto ni el más piadoso, pero es un escritor valiente”, y para mi: uno de los GRANDES. Muchas gracias y buena suerte,

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Mensaje por Rogorn » Jue May 12, 2016 10:24 pm

Pérez-Reverte, el pintor de batallas
Francisco Martínez Hoyos - lasoga.org - 11/05/2016

Tantos años como corresponsal de guerra le han dejado un regusto amargo y una visión muy negra del ser humano, al que conoce bien en toda la amplitud de sus contradicciones. ¿Bondad? ¿Maldad? ¿Quién podría separarlas con una línea precisa? Cuando estuvo en Eritrea, en 1977, hizo amistad con los guerrilleros. Estos, durante una acción bélica, arriesgaron su piel para que no le faltara agua a aquel corresponsal español. Un gesto de generosidad desconcertante si tenemos en cuenta que eran las mismas personas que después cometían todo tipo de atrocidades, violando y matando.

Se estrenó como novelista con 'El húsar', publicada por Akal en 1986. Era una historia ambientada en la guerra de la independencia. El libro, salvo una recensión favorable en la revista 'Quimera', no tuvo eco. Arturo Pérez-Reverte, según confesión propia, lo escribió pensando en un personaje perdido en una guerra, lo mismo que él en el conflicto que acababa de cubrir como corresponsal.

'El maestro de esgrima', su segunda obra, recreaba el Madrid de Isabel II. La presentó al premio Herralde y quedó entre los diez finalistas, pero Anagrama rechazó la novela porque el género histórico no encajaba su línea editorial. Por suerte, Mondadori sí se mostró interesada. Publicada en 1988, vendió unos tres mil ejemplares al principio, antes de convertirse en un bestseller y reeditarse una y otra vez.

El crítico Rafael Conte, entusiasmado con su siguiente libro, 'La tabla de Flandes', le planteó un dilema. Si quería dinero, debía ir a Planeta. Si buscaba prestigio, Alfaguara era la mejor opción. Como el periodismo ya le aseguraba económicamente la vida, optó por Alfaguara.

Después de estos inicios dignos, pero discretos, 'El club Dumas' supuso la entrada de Pérez-Reverte en el restringido club de las megaestrellas. Una astuta e intensa campaña promocional contribuyó al éxito de la novela. A partir de entonces se suceden los éxitos, la sucesión de premios prestigiosos como el Pelle Rosenkranz o el Jean Monnet. Sus obras, traducidas a varios idiomas, sirven de inspiración a diversas películas.

Su personaje más conocido, Alatriste, aparece en 1997. El primer volumen de la saga está firmado también por su hija Carlota, quien se encarga de buscarle parte de la documentación. La tirada inicial, al igual que ocurrirá con las próximas entregas de la saga, alcanza los doscientos cincuenta mil ejemplares. Cifras de venta mareantes, acompañadas de ingresos igualmente sustanciosos: anticipos de cien millones de pesetas por cada novela.

Con el paso del tiempo, su trabajo como periodista dejó de tener sentido para él. Leyéndole, no es difícil adivinar el motivo. Se hartó de aguantar todos los días a jefes de encefalograma plano, preocupados por cualquier cosa menos por el rigor y la verdad. En sus libros, por ello, abundan las invectivas contra unos medios de comunicación que descartan las imágenes más crudas de las guerras para no molestar a sus anunciantes, porque mostrar el salvajismo es políticamente incorrecto, o sencillamente para que a los telespectadores no se les atragante la cena. En sustitución de la realidad descarnada, un mundo virtual de contornos suavizados.

Más que ser reportero, Pérez-Reverte quería escribir, navegar, leer… Las tres actividades que dan sentido a su vida. Así que decidió abandonar Televisión Española y hacer lo que le gustaba. Porque sí. Sin pretender pasar a la historia de la literatura, porque sabe historia y la historia enseña dónde acaban muchas veces los sueños de inmortalidad: bajo los escombros de cualquier guerra absurda que se lleva por delante el arte y la civilización.

Ha vendido millones de libros, pero no se le ocurriría considerarse un autor de bestsellers al estilo, por ejemplo, de Ken Follett. Pone mucho cuidado en marcar las distancias: «Soy un escritor europeo, con una memoria de tres mil años». Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Según él mismo ha reconocido, no tiene inconveniente en utilizar técnicas narrativas del bestseller estadounidense. Se apropia de ellas sin el menor complejo.

El escritor de novelas va de la mano con el periodista que colabora en 'El Semanal', suplemento que se vende todos los domingos con más de veinte diarios españoles. Su firma es un reclamo para muchos lectores, fascinados por su talento literario pero también porque dice las cosas con desparpajo, sin pelos en la lengua. Sus textos retoman una tradición crítica con la realidad, atenta siempre a denunciar los males del país y sus aspectos más mediocres, que arranca de muy lejos. Comienza en el siglo XVIII con la Ilustración, continua con Larra y culmina con la generación del 98. En todos hay un rasgo en común: el dolor por España, esa nación siempre mal gobernada por sus reyes imbéciles, tan lejos de la cultura y avanzada Europa. Pero cabe preguntarse si perpetuar esta tendencia, como hace nuestro autor, corre el peligro de caer en el anacronismo. La España de hoy poco tiene que ver con la de Cadalso, Fígaro o Unamuno. Tras el éxito de la transición, la historiografía empezó a cuestionar el tópico del Spain is different, el pesimismo melancólico del que se siente heredero de una Historia con un final siempre triste. Aunque, vista la duración y el alcance de la crisis actual, se nota ya un resurgir del viejo pesimismo hispánico.

En sus artículos, Pérez-Reverte se muestra muchas veces arrogante, incluso mal hablado, pero según sus propias declaraciones estas son las reglas de su columna, un género literario particular. No hay que pensar que él, en la vida real, trate a la gente a patadas o hable con estilo barriobajero.

En más de una ocasión ha tratado de poner distancia entre su persona y sus escritos, asegurando que el escritor «no siempre es responsable de lo que dicen sus personajes». ¿Hasta qué punto es sincero? ¿Busca, tal vez, una coartada? Lo cierto es que el lector tiene la sensación de que pone mucho de sí mismo tanto en sus novelas como en sus textos periodísticos. En 'La piel del tambor', por ejemplo, aparece el protagonista, Quart, en el Sarajevo devastado por la Guerra Civil yugoslava. El sacerdote, encargado de una de sus misiones diplomáticas de alto riesgo, conoce a una chica a la que consigue algunos productos de primera necesidad. Cuando ella le pide ducharse (la primera vez que lo hace en un mes), en su habitación, él la contempla seducido por su belleza. Le gustaría hacerle el amor, y podría, pero se niega. No porque no la desee, sin por una cuestión de principios. «Sencillamente, ciertas cosas no podían hacerse a cambio de medio cartón de cigarrillos y un ración de comida». ¿Seguro que a Pérez-Reverte no le pasó algo así alguna vez?

Mucho de sí mismo, está claro. Pero también toneladas de documentación. La que necesita el profesional riguroso, con la disciplina del buen soldado. Si una sola línea requiere la información de varios libros, hay que leer esos libros. Este afán por bucear en las bibliotecas le permite recatar hechos históricos nada conocidos por el gran público, como la existencia, en el siglo XVII de esos corsarios españoles borrados de nuestra memoria. Hasta el punto de que instintivamente creemos que los piratas siempre eran turcos o ingleses.

Por desgracia, con Pérez-Reverte, el personaje que se ha construido siempre corre el peligro de devorar al escritor. Una mirada superficial nos descubriría al hombre soberbio, lleno a rebosar de lo que en lenguaje vulgar llamaríamos chulería. Pero, por favor, continuemos mirando, escarbando un poco más en la superficie de lo aparentemente obvio. Descubriremos entonces la ternura, el lirismo. A un romántico incurable que encuentra sentido a la vida en las páginas de un libro o en los brazos de una mujer. De alguna de sus heroínas fascinantes, como la Olvido Ferrara de El pintor de batallas, por las que vale la pena arriesgarlo todo: «Cualquier hombre se habría dejado matar por ella o por su risa».

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Mensaje por Rogorn » Vie May 13, 2016 4:22 pm

Fernando Múgica, el último reportero clásico
Alberto Rojas - elmundo.es - 13/05/2016

Sáhara español. Año 1975. Una jovencísima Christine Spengler se acerca a un fotógrafo que retrata a un legionario que duerme al sol en mitad del desierto, con la espalda desnuda y llena de tatuajes.
-Hola. Me gustaría ser fotógrafa como tú. ¿Qué debo hacer?
-Tienes que hacer fotos y mándalas a la agencia Sygma de París. Te daré la dirección. Entonces ya serás fotógrafa.

Aquel tipo con barba rubia y ojos azules era Fernando Múgica. "He conocido a muchos fotógrafos durante mi vida", afirma Spengler. "La mayoría eran ególatras e individualistas. Una vez conocí a uno en el Sáhara que no lo era. Se llamaba Fernando". Aquel encuentro lo recordaba bien el fotoperiodista navarro: "Tengo aquel momento grabado en mi memoria. La chica francesa. Años después, en un viaje al Líbano, recuerdo que me dieron en el avión la revista 'Paris Match'. La portada era una fotografía de Christine. Trabajaba en la misma agencia que yo. Me alegro mucho de haberla ayudado".

Hoy Christine Spengler es un mito del fotoperiodismo gracias a aquel gesto. La anécdota ilustra bien el perfil humano de un reportero de leyenda. No es la única. El escritor Arturo Pérez-Reverte compartió con Múgica 20 años de trabajo, guerras, aventuras y respeto: "Con la muerte de Fernando se nos va el último gran clásico del periodismo español. Nunca perdía el sentido del humor, incluso en las situaciones más trágicas o peligrosas. En el Sarajevo asediado por los serbios nos enteramos de que llegaba al hotel Holiday Inn en un avión y fuimos a por él en el Nissan blindado. Cuando íbamos de vuelta comenzaron a caer bombas a un lado y al otro de la calle. El conductor empezó a acelerar y a esquivar los morterazos a 180 kilómetros por hora en una ciudad a oscuras. Fernando iba detrás, de lado a lado. En aquel momento dijo: 'Esto lo habéis montado vosotros para acojonarme, ¿no?'".

El fotoperiodista Gervasio Sánchez lo recuerda como uno de los últimos veteranos de la célebre "tribu". "Formaba parte de aquella generación de periodistas que habían informado sobre la guerra mítica [Vietnam] como Manu Leguineche o Diego Carcedo. El más joven de todos ellos. Conocí a Fernando hace más de 25 años cuando yo empezaba mi carrera profesional". Líbano, Irán, Chad, Liberia, Sudáfrica, Irak, Camboya, Colombia... Pocos reporteros atesoran más chinchetas en el mapa que Colodión, como le llamaban sus compañeros de 'La Gaceta del Norte'. Ramón Lobo, reportero durante décadas del diario 'El País', también comparte con Múgica parte de su geografía vital: "Fernando siempre contaba una anécdota de su primera cobertura. Siendo un adolescente viajó a la guerra de Vietnam por su cuenta, con una mochila. A su vuelta, después de haber publicado muchas crónicas, llegó a Barajas. Había 400 personas esperando en el aeropuerto. Pensó que era por él. Cuando se enteró de que esperaban a algún actor o algún cantante, tuvo una lección de humildad, una cualidad que ya nunca abandonó".

"Cuando empecé a hacer fotos me produjo una gran emoción encontrarme con alguien que había estado en la guerra de Vietnam y había cubierto la retirada estadounidense", recuerda Gervasio Sánchez. Así fue: Múgica formó parte del pasaje de uno de los últimos helicópteros cargados de yanquis que salieron de Saigón en 1975. "Cuando lo conocí, dedicó más tiempo a alabar mis trabajos primerizos que a hablar de sus fotos. Me pareció un profesional humilde y amable que le gustaba iluminar el camino de los que empezábamos", recuerda el fotoperiodista Gervasio Sánchez. "Fue mi primer jefe cuando empecé como corresponsal. Me reconfortaba hablar con él porque sabía perfectamente por lo que estabas pasando, pero no te dejaba que te tomaras demasiado en serio", rememora David Jiménez, corresponsal en Asia durante 17 años y hoy director de 'El Mundo'. "Un día, en Afganistán, me dijo que me cuidara mucho y, cuando iba a largarle un rollo sobre el coraje periodístico, respondió: 'Digo que te cuides de las tartas del hotel, que te mandan al baño y luego no mandas la crónica a tiempo'". Múgica era experto en robar toallas de los hoteles y en burlar la censura en los aeropuertos más peligrosos. Daba el cambiazo al carrete y entregaba uno sin usar a la policía mientras que el rollo con el reportaje ya viajaba a salvo en el equipaje de otro pasajero.

Pérez-Reverte recuerda que "Fernando era el único al que permitía usar mi teléfono satélite de TVE para mandar sus crónicas a 'El Mundo'. Los vínculos eran fuertes entre nosotros como lo eran con Márquez [su camarógrafo], Alfonso Rojo o Julio Fuentes. Su humor vasco, su nobleza y su cordialidad nos unieron". Gervasio Sánchez también destaca ese hilo invisible entre ellos: "Nos hemos visto en múltiples ocasiones, demasiadas veces en funerales de amigos como Julio Fuentes, José Couso, Ricardo Ortega. Siempre arropando a los familiares y amigos golpeados por el duelo. Aunque él estuviera tan golpeado como los demás. Así era Fernando: un hombre bueno que siempre se preocupa de los demás sin darle importancia a sus propias fatalidades".

Durante los últimos años de su carrera, ejerció su magisterio como profesor de fotografía en el Máster del diario 'El Mundo'. Fernando llevaba colgadas sus viejas Leica para enseñar a los alumnos el funcionamiento de la fotografía analógica, el inicio de todo, antes de pasar a las digitales. Alguno de aquellos estudiantes disfrutó del préstamo de aquellas cámaras legendarias como su dueño: "Estos trastos te obligan a mirar. Dentro de dos años me las devuelves y me enseñas las fotos que hayas hecho". A la vuelta, las revisaba una a una, sin ser demasiado duro pero, a la vez, sin dar palmaditas gratuitas en la espalda: "Esto puedes hacerlo mejor. Intenta llegar más lejos", decía.Javier Espinosa, corresponsal en Asia de este diario, recuerda una escena en la guerra de los Balcanes: "Fue él quién consiguió calmar a un soldado croata que parecía decidido a escarmentar a un jovencito alocado que no había respetado el control militar y pretendía adentrarse en Mostar sin permiso. Me contó que había tenido que gritar al uniformado cuando ya se encontraba rodilla en tierra y apuntando su fusil para que no la emprendiera a tiros con mi vehículo".

Múgica viajó hasta Sierra Leona, con fajos de billetes repartidos por todo el cuerpo, para pagar el rescate de Javier Espinosa, secuestrado allí por un grupo rebelde. Finalmente no hizo falta sobornar a nadie porque Espinosa se autoliberó tres días después."Siempre he sido de la opinión de que existen dos clases de reporteros de guerra: los que habían estado en Vietnam -como Fernando- y el resto. Pero precisamente por eso, porque había vivido experiencias inigualables, Múgica nunca alardeó de ello. Resultaba tan complicado arrebatarle alguna historia de Vietnam que al final tuve que contentarme con leerme sus vivencias cuando se cumplían los consabidos aniversarios y le hacían escribir para recordar esas fechas o daba alguna entrevista. Formó parte del reducido grupo de informadores que arriesgó su vida en ese conflicto y como él mismo dijo, contribuyó a ponerle fin 'a costa de muchos compañeros muertos'".

La reportera Mónica G. Prieto describe a Múgica como un hombre que "disparaba sus consejos profesionales con el tono reposado de quien los ha aprendido a fuerza de hambre, de sueño y de miedo por su vida. Pocas veces presumía, sin embargo, de su experiencia. Como si su cobertura del conflicto de Vietnam no fuera suficiente carta de presentación". Arturo Pérez-Reverte cierra el retrato de Múgica sobre la azotea del Holiday Inn de Sarajevo. "Estábamos los reporteros charlando allí cuando comenzó un bombardeo serbio. Nos quedamos mirándonos, en plan a ver quién es el acojonado que se va el primero. Fernando, con el cuello del abrigo subido, comenzó a dar vueltas en dirección hacia la puerta bailando y canturreando: 'Nos van a dar una somanta de hostiaaas...'".

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Mensaje por Rogorn » Mar May 17, 2016 8:46 am

Juan Estelrich: «El protagonista de 'Bombay Goa Express' podría ser Pérez-Reverte»
Javier Villuendas - hoycinema.abc.es - 17/05/2016

Un viaje de tren entre Bombay y Goa con dos personajes que no se conocen, un escritor y una viuda, casualmente españoles y la una admiradora de la obra del otro, le sirve de excusa a Juan Estelrich para tocar algunos temas importantes, divinos y humanos, como la soledad, la nostalgia de un pasado que sí existió y que nunca volverá tal cual, la atracción sexual o la sensación abisal del futuro incierto. 'Bombay Goa Express' se estrena este viernes.

El protagonista, con un bagaje en la mochila existencial de vivencias del propio director y de lo que ha visto en sus viajes por la India, también tiene un toque Arturo Pérez-Reverte, entre otras cosas por la rotundidad de sus opiniones: «Es un viajero, muy aventurero sobre todo en su época de periodista... Podría ser Pérez-Reverte, estoy de acuerdo, es muy adecuado».

Con esta cinta, muy teatral, Estelrich quería hablar de «esa persona que ves y que desparece de tu vida. Quería explicar la incomunicacion y el lenguaje no verbal que al final habla. Es una historia de amor que sirve para contar el paso del tiempo». ¿Cree en las segundas oportunidades? «Creo que no. La relación que has tenido con una mujer, cuando ya se ha hecho un daño, nunca es igual. No recuperas esa alegría que tuviste en un tiempo», dice el cineasta.

La película, protagonizada por el propio Juan Estelrich (aunque en los créditos ponga Julián Chester al reordenar las letras de su propio nombre), no ha contado con financiación gubernamental. «Para levantar la financiación tardas cinco años, estás con el agua al cuello hasta el último día, que no sabes si se va a hacer la película. Y cuando pasan cinco años tengo que hacer esta película que ya no me interesa nada, que incluso pienso lo contrario.», cuenta el Estelrich.

En la cinta, el escritor protagonista mata a un crítico literario que le fustiga continuamente por tres veces. ¿Qué entendemos aquí? «No tengo nada en contra de los críticos, lo que pasa es que algunas veces cuando cogen tirria a la obra... Por muy crítica tiene que ser constructiva. Yo tenía un amigo que le hicieron una crítica y acabo volviendose loco en serio. Julio Cardín tiene un problema consgio mismo, la inseguridad del creador... Esa angustia se ve reflejada en el crítico que le machaca y en el pensamiento siempre le gana.

Sobre la temática del filme, que aborda temas enjundiosos, Estelrich también se pronuncia: «Estoy cansado un poco de tantos Torrentes y Carminas, porque creo que los españoles no somos solo así. No solo somos graciosos. Aunque se pueda hablar de cosas profundísimas de todas las maneras, hay que elevar un poquito el nivel y no por pedantería. También puede haber otro tipo de cine».

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Mensaje por Rogorn » Mié May 18, 2016 9:10 am

'Salvados': Entrevista a Arturo Pérez-Reverte
Ester Álvarez - esterfi.wordpress - 17/05/2016

En esta entrada reflexionaremos sobre la entrevista que realizó Jordi Évole al escritor y periodista Arturo Pérez-Reverte en el programa 'Salvados'. Se trata de una entrevista muy interesante donde Pérez-Reverte expone las causas que, en su opinión, impiden que en España se produzcan cambios importantes tanto a nivel político, como social o económico.

En primer lugar, el escritor deja claro que piensa que España, y el mundo en general, necesita cambios drásticos en muchos aspectos. Uno de los problemas más graves es que las élites políticas son corruptas y no miran por el bien común. Y para más inri, estas élites políticas coinciden con las élites económicas del país. Otro problema es la educación de la sociedad, que no se fomenta el espíritu crítico, que no tiene ideales ni valores positivos por los que luchar, etc.

Sin embargo, defiende que este tipo de cambios drásticos y generalizados (similares a los que se produjeron por ejemplo en la Revolución Francesa) ya no son posibles en el mundo de hoy en día. Esto se debe a que, aunque las cosas estén mal actualmente, la gente tiene cosas que perder y a que no existen líderes que empujen y que guíen a la sociedad en general a llevar a cabo una revolución. No hay ninguna persona que defienda unos principios y unos valores que sean comunes a la sociedad en general. Un ejemplo bastante claro fue lo que ocurrió con el movimiento del 15-M. Al principio todos los participantes del movimiento, luchaban por algo común (básicamente una democracia más real que no fuese bipartidista y que no estuviese dominada por entidades bancarias y corporaciones), por lo que, en sus comienzos, el movimiento tuvo bastante fuerza. Sin embargo, con el paso de las semanas, el movimiento fue dividiéndose para defender otro tipo de principios e ideales. Y una vez perdida la unidad, el 15-M fue perdiendo cada vez más fuerza.

En esta situación también influye el hecho de que la sociedad española es, en cierto modo, extremista (en el sentido de que la gente en un conflicto, suele posicionarse sin intentar comprender las dos partes en lugar de optar por una posición intermedia más beneficiosa). Y es que según Pérez-Reverte, los españoles somos de posicionarnos en una postura y odiar la contraria. De ahí que la sociedad no se ponga de acuerdo en luchar por algo común y consensuado, ya que, más que a estar unida, tiende a dividirse y a luchar cada uno por lo suyo. Aquí podemos mencionar el grave problema que tenemos en la legislación sobre educación. Si los políticos se centran en su visión y “odian” la contraria, y además solo están interesados en sí mismos y en su entorno y no en el bien común, se hace imposible que todos los partidos lleguen a un consenso para crear una ley de educación común a todos, que no cambie cada vez que se produce un cambio de color en el gobierno.

La conclusión de todo esto, es que, ya que un cambio drástico parece imposible, debemos hacer un cambio a largo plazo mediante la educación. Y aquí el papel de los profesores y de los padres es esencial. La solución a esta situación sería una educación de calidad, que formase personas honestas, cultas, respetuosas, que fuesen ciudadanos comprometidos con el bien común. De esta manera, estas personas se convertirían en los políticos del futuro y la situación cambiaría. Porque, tal y como dice Pérez-Reverte, la clase política que nos gobierna es tan solo una representación de lo que es la sociedad.

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Mensaje por Rogorn » Lun May 30, 2016 8:20 am

Juanita, una entre todos
Raúl del Pozo - elmundo.es - 30/05/2016

Las noticias son sagradas, pero hay que publicarlas antes que los otros. Si disparas 30 segundos antes que la competencia, eres alguien; 30 segundos después es demasiado tarde. El periodismo clásico se va a pique, entre otras razones, porque describió 10 horas después de que se viera en televisión el instante en que Ronaldo se rompió la camiseta y se tiro al césped de San Siro después de marcar el penalti de la victoria. La decadencia quizás empezó cuando se publicaron noticias que ya habían destripado las redes sociales. Relatamos los incendios de Gràcia cuando los contenedores ya han ardido ante los ojos de los espectadores.

En periodismo todo se perdona, menos el pisotón. No se lee menos porque no haya talleres y linotipias, sino porque internet va más deprisa que las rotativas, porque se les da a los lectores cada día un bosque de Canadá cuando necesitan síntesis y que no se les cuente lo que ya saben. Además, el periodismo sigue amenazado por los tópicos de siempre: la primera página de anteayer sólo valdrá para envolver un periquito muerto, el periodismo es una profesión que hay que dejar a tiempo, en la época áurea de la Humanidad -la de Atenas- no había periódicos. Ahora las webs se actualizan a cada momento y leer la prensa digital es ir a un parque de atracciones, pero la oruga no termina de convertirse en mariposa. El papel es como el certificado de autenticidad y las estrellas vuelven a relucir en plomo.

Ayer mismo comí con Juanita Biarnés, que a los 81 años ha descubierto la gloria. El documental que han hecho sobre su vida -'Una entre todos'- ha ganado varios premios. Un grupo de adolescentes fue a verla y le dijeron: "Después de ver su película, ya sabemos lo que vamos a ser: periodistas". Juana Biarnés, reportera de culto, es una superviviente de aquella profesión bronca, valiente, hecha de olfato y de oficio que describe Arturo Pérez-Reverte -que también estuvo en el diario 'Pueblo'-, cuando Yale se coló vestido de enfermero en el primer trasplante que realizaron en España el doctor Barnard y el Marqués de Villaverde. Yale le advirtió a Arturo: "Llevas tres días aquí y aún no tienes el teléfono de Lola Flores. Tú, chaval, eres una mierda de periodista". "Cada vez que me tropiezo con el teléfono de Lola Flores en la vieja agenda -escribió Arturo- sonrío a la memoria de las viejas putas que me enseñaron el oficio más duro, más ingrato y más hermoso del mundo". Raúl Cancio me envía su carnet de socio-niño del Real Madrid: "No podría ser un desertor", me dice. El gran reportero gráfico de fútbol recuerda a Juanita: "Yo la vi en el estadio haciendo fotos. Le llamaban "guarra" y le decían: 'Vete a fregar". Ahora se inaugura una exposición de fotografías de Juana en el Fernán Gómez y se cuentan las hazañas de su vida: dejó como mariposas pinchadas con el alfiler de su cámara a los Beatles, a Orson Welles, a Jackie Kennedy, a Louis Armstrong, a Cayetana de Alba...

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