Vida y tiempos de Diego de Alatriste y Tenorio (4ª edición)

Comentarios y noticias sobre la saga de novelas ‘Las aventuras del capitán Alatriste’

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 1:53 pm

1620 ( 38 ) – 20 de enero: El Imperio ofrece una tregua de nueve meses a Gábor Bethlen, dejándole en posesión temporal de sus conquistas militares en Hungría.

Marzo: España decide enviar una tropa de 20.000 soldados al mando de Ambrosio Spínola desde Holanda al Palatinado, lo cual representa un importante paso hacia una guerra total.

27 de abril: Se firma un tratado secreto para que el príncipe Carlos de Inglaterra se case con la infanta María de España.

Junio: Comienza de nuevo la guerra entre Suecia y Polonia.

Verano: Bethlen, con apoyo de los turcos, es elegido rey de Hungría. Volverá a participar en la guerra un par de veces más, siempre contra el Imperio, pero acabará preocupándose más por proteger la independencia húngara tanto de católicos como de turcos.

3 de julio: Tratado de Ulm entre la Liga Católica y la Unión Protestante. Una Francia demasiado liada con sus propias guerras de religión internas apoya tácitamente al Imperio contra los rebeldes, lo cual supone un gran golpe para los protestantes. De todas formas, Fernando II le dice al representante francés, el duque de Angulema, que nada más se va a ganar con tratados y que está resuelto a asegurarse ‘la completa obediencia de sus súbditos, lo cual sólo puede conseguirse con la espada’.

17 de julio: Un ejército de la Liga Católica de 30.000 hombres, al mando de Juan de Tserklaes, conde de Tilly, entra en la Alta Austria. Los hombres de Juan Jorge de Sajonia entran en Lusacia y Silesia, ocupando estas tierras casi sin derramamiento de sangre, excepto Bautzen, la capital de Lusacia, que hay que sitiar. Aún así, Silesia consigue obtener garantías para la supervivencia del protestantismo.

7 de agosto: Batalla de Ponts de Cé en la que Luis XIII de Francia derrota a María de Médicis, seguida por la Paz de Angers tres días después y una nueva reconciliación pública en Brissac. María se vuelve a Angers, mientras que Luis marcha hacie el sur para restaurar el catolicismo en Béarn.

Agosto: Comienza una gran campaña española en la que Ambrosio Spínola conquista treinta plazas fuertes protestantes en seis semanas, ocupando el Palatinado y el valle del Rhin al mando de 30.000 hombres, entre los que se encuentra Alatriste. Sólo Frankenthal, Mannheim y Heidelberg, con apoyo de voluntarios ingleses, resisten a Spínola. Esta ofensiva española asegura que las tropas imperiales y bávaras puedan hacer frente a los bohemios sin temer ataques por su retaguardia.

Entre las conquistas más importantes está el valle de la Valtelina, tomado aprovechando que los habitantes católicos de la zona se rebelan contra sus señores protestantes, la Liga Gris o ‘los Grisones’. España levanta una serie de fuertes a lo largo del valle. Francia no está nada contenta con esto, ya que ella también necesita el paso alpino para comunicarse con su aliada italiana Venecia.

6 de septiembre: Emigración a América de los puritanos británicos desde Plymouth a bordo del ‘Mayflower’.

Octubre: Juan Jorge de Sajonia captura Bautzen.

19 de octubre: Luis XIII anexiona el Béarn, hasta ahora un estado independiente, a Francia, restaurando el culto católico en la región. Lo consigue tan fácilmente que se le anima a intentar nuevas conquistas.

8 de noviembre: Las tropas imperiales y las de la Liga Católica se enfrentan a los bohemios en la batalla de Bílá Hora (la Montaña Blanca), a unos diez kilómetros al oeste de Praga, en la que participan Alatriste, Lope Balboa y Carmelo Bragado. Por los católicos, mandados por Bucquoy y Tilly, luchan 24.800 hombres (6.000 de ellos caballería) y por los protestantes de Cristián de Anhalt 23.000 (11.400 caballería, la mayor parte ligera). La mejor organización y la mayor veteranía de las tropas católicas les dan una victoria aplastante en dos horas de batalla, perdiendo 800 hombres por 4.000 los protestantes, más sus diez cañones. Tras este intento desesperado de resistencia, los rebeldes bohemios pierden su inmunidad, privilegios y tierras. Wallenstein se hace rico de la noche a la mañana adquiriendo tierras arrebatadas a los bohemios.

Las tropas católicas van ahora a por los protestantes alemanes, que intentan recuperar lo que Federico V ha perdido tan ignominiosamente en dos años. Federico, que se ha quedado tanto sin Bohemia como sin el Palatinado, ha de refugiarse con sus parientes holandeses. De hecho, los bohemios no le van a echar mucho de menos, porque además de perder batallas continuamente, su trato de aristócrata orgulloso ha caído bastante mal entre los campesinos.

Estos éxitos militares hacen que la facción pro-guerra de Zúñiga sea cada vez más popular, y nadie duda de que, a pesar de las peticiones por la paz de los archiduques de Flandes y a pesar de que ya hay una guerra en marcha, cuando termine la Tregua de Amberes el año próximo, ésta no será renovada y se luchará en ambos frentes. Es una pena, porque durante estos doce años de paz, los archiduques han tenido un sonado éxito reconstruyendo Flandes, con grandes avances políticos, religiosos y culturales. La población ha aumentado, la agricultura ha mejorado y la industria, sobre todo textil, ha renacido. Amberes, Brujas y Gante se recobran y hasta las partes de Holanda en manos españolas ven una revitalización de la iglesia católica con impulso de los colegios jesuitas. Holanda quedará ya definitivamente como la parte más rica de los Países Bajos, pero el avance se nota, incluso en el nacimiento de una identidad nacional propia, que acabará desembocando siglos más tarde en la actual Bélgica.

25 de noviembre: Se toma la decisión de que los príncipes de Asturias puedan consumar su matrimonio cinco años después de su celebración, así que Felipe, de quince años, e Isabel, de diecisiete, se instalan en el Palacio de El Pardo, donde pasan su luna de miel. Felipe está muy enamorado y esperaba ardientemente el momento (lo cual no significa que llegase al lecho nupcial sin experiencia).

25 de noviembre: Gustavo Adolfo de Suecia se casa con María Eleonora, la hija luterana del elector calvinista Jorge Guillermo de Brandemburgo, lo cual muestra su creciente interés en los asuntos europeos. Dado que había bastantes partidarios en contra de esta unión, anteriormente durante este año, Gustavo Adolfo visitó Berlín de incógnito para arreglar el matrimonio. De paso, se dio una vuelta por varios otros principados alemanes, dejándole una fuerte impresión de la debilidad, intrigas, egoísmo e incompetencia militar que viciaban la causa protestante alemana.

El matrimonio, sin embargo, no será un éxito en absoluto. María Eleonora es una mujer histérica que perseguirá neuróticamente a su admirablemente fiel marido allá donde vaya. No le dará apoyo moral o intelectual y no será capaz de llevar el país cuando él esté fuera. No tendrán hijos varones. Políticamente tampoco dará mucho partido: Juan Guillermo tendrá mucho cuidado que su yerno sueco no le meta en problemas con Segismundo III de Polonia, que por otra parte es señor feudal de parte de sus tierras.

Sin embargo, Suecia en estos momentos se encuentra en una situación mucho mejor que hace una década con Carlos IX, habiendo estabilizado su territorio y su situación interna bajo un rey joven (aún sólo 26 años) y capaz, con ambiciones de llegar a más.

Diciembre: Una asamblea ilegal protestante en La Rochela decide resistir al gobierno francés por la fuerza si es necesario, aunque no todos los hugonotes comparten la decisión. La asamblea ordena reclutar tropas en las ocho regiones militares en la que está dividida la Francia hugonote, bajo el mando supremo del duque Henri de Rohan.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 1:55 pm

1621 (39) – Enero: Jacobo I convoca el Parlamento para tratar de la respuesta inglesa a los sucesos de Bohemia. Dada la mayoritaria opinión anti-católica, los parlamentarios se muestran deseosos de intervenir en la cuestión para defender el honor nacional, mientras que el rey, que es quien tiene a una hija expulsada de sus tierras junto a Federico V del Palatinado, trata de calmar los ánimos. Sin embargo, el Parlamento se muestra muy poco dispuesto a votar el dinero necesario para actuar.

Febrero: La Asamblea Hugonote de La Rochela se declara en rebelión contra Luis XIII de Francia.

1 de marzo: Felipe III cae enfermo de erisipela, aunque a los médicos les preocupa más su deplorable estado de ánimo, considerándose como un rey incapaz y menifestando sus dudas de merecer sepultura en lugar sagrado. No puede conciliar el sueño durante días y no atiende a razonamientos. Su salud empeora durante el resto del mes, y mientras tanto la corte es un hervidero de intrigas, con dos partidos principales: los del duque de Uceda, nuevo favorito, y los de Baltasar de Zúñiga y los amigos del príncipe heredero, esperando hacerse con el poder tras el trono. Tanto sube la tensión que Uceda llega a pedir ayuda a su odiado padre el duque de Lerma, y éste se pone en camino desde Burgos. Zúñiga se entera y Olivares logra convencer al príncipe Felipe para que, aún vivo su padre, dé un mandato regio ordenando a Lerma volverse a su destierro. A pesar de que esto es ilegal, cuando Lerma recibe la orden en Villacastín, obedece y se vuelve a la villa burgalesa cuyo título lleva.

Es ahora cuando el príncipe se siente más desvalido ante unos acontecimientos que teme en su juventud y pusilanimidad y cuando Olivares se hace poco menos que imprescindible a su lado. De hecho, Olivares se la juega pidiendo permiso al príncipe para irse a Sevilla, y tan asustado se siente Felipe que le pide que se quede. Olivares sabe entonces que en breve él será el dueño de la situación. Incluso hay quien dice haberle oído decir ‘todo es mío’ antes del fallecimiento del monarca.

Marzo: Tercera devaluación de la moneda de vellón, por valor otra vez de 800.000 ducados.

30 de marzo: Felipe III llama a su lado a sus hijos para despedirse de ellos, recomendándoles una vida basada en el espíritu cristiano, porque la muerte iguala a todos. Encomienda a su heredero defender la religión católica y velar por el bienestar de sus vasallos.

31 de marzo: El archiduque Alberto de Flandes manda mensaje a la Corte española informando de la ruptura de las conversaciones con Holanda sobre la renovación de la tregua de Amberes.

En la madrugada, muere Felipe III. Fray Antonio de Sotomayor, confesor del príncipe heredero, entra en sus habitaciones para comunicarle la noticia al nuevo rey, Felipe IV, que todavía no había cumplido los dieciséis años de edad.

Todo cambio de rey es en esta época recibido de forma expectante, porque el soberano es la fuente del poder, y algunos incluso creen que con su sola voluntad puede cambiar el curso de los acontecimientos. Por ello, un rey nuevo no supone un simple cambio de una cara por otra, y en este caso, tras una larga enfermedad de Felipe III, se espera con ansiedad ver qué nueva era va a comenzar con Felipe IV. Al igual que hizo su padre, el nuevo rey anuncia su debilidad descargando la tarea de gobernar en un valido ambicioso, trabajador incansable y ansioso de poder, el conde de Olivares, hasta ahora simplemente ‘gentilhombre’ a su servicio. Desde ahora, mientras el nuevo rey se divierte con los placeres de la vida, es Olivares quien alienta tal vida de despreocupación mientras él se dedica a la ingrata y penosa pero también lucrativa tarea de gobernar.

Uno de los primeros objetivos del nuevo hombre fuerte, es dirigir una campaña contra los principales del régimen de Felipe III, sobre todo sus validos, los duques de Lerma (que por cierto le introdujo a él en la corte) y de Uceda, y toda la familia Sandoval, no sólo por el hecho objetivo de los desmanes que ambos han cometido durante sus valimientos, sino también por el despecho personal de que Uceda se hubiera negado a hacer a Olivares Grande de España. El proceso contra Rodrigo Calderón, marqués de Sieteiglesias, se acelera y recrudece, acabando con la horca, y el confesor de Felipe III, el padre Aliaga, es expulsado de la Corte sin contemplaciones. El odio de Olivares no le impide, sin embargo, imitar la política sandovaliana de colocar a amigos y parientes en puestos importantes. Francisco de Quevedo cuenta muchos detalles y pormenores de estas jornadas históricas en su obra ‘Grandes anales de quince días.

1 de abril: Acuerdo de Maguncia: la Unión Protestante alemana acepta dispersar sus tropas si Spínola garantiza su neutralidad. Los príncipes protestantes alemanes rehacen sus tropas por separado, con lo cual la Liga Evangélica queda obsoleta.

5 de abril: Quevedo le envía a Olivares una copia de su ‘Política de Dios’. Poco después se le permite volver temporalmente a Madrid de su destierro en sus posesiones de La Torre de Juan Abad.

6 de abril: Felipe IV recibe un memorial de fray Juan de Santa María titulado ‘Lo que Su Majestad debe executar con toda brevedad y las causas principales de la destrucción de esta monarquía’.

8 de abril: Cortes de Castilla. Se crea la Junta de Reformación, que suscita la simpatía de las ciudades castellanas al retomar las propuestas formuladas por el Consejo de Castilla dos años antes. Por contra, provoca el temor entre la burocracia su intención de exigir un inventario de bienes a todos los que hayan desempeñado cargos administrativos desde 1592 y a quienes sean nombrados en adelante, para así evitar enriquecimientos ilícitos (los resultados de esta medida, sin embargo, serán decepcionantes).

9 de abril: Fin de la Tregua de los Doce Años. Para preparar las nuevas hostilidades contra Holanda, la Corona decreta el secuestro de las remesas de plata que lleguen de América a nombre de particulares, concediendo a cambio monedas de vellón, recientemente devaluadas. Esto demuestra que el reformismo inicial de un rey y un valido en principio jóvenes, idealistas y llenos de buenas intenciones son letra muerta ante las necesidades militares.

A pesar de lo beneficiosa que ha sido la tregua para los Países Bajos, tanto Holanda como España estaban deseosas de volver a la guerra. La razón es que en ambos países están en el gobierno los sectores más radicales, tanto política como religiosamente. La intolerancia religiosa ha aumentado y las posiciones se endurecen contra quien no está contigo. Además, los mercaderes de Amsterdam quieren guerra para que la fuerza militar española esté ocupada y ellos puedan beneficiarse comerciando a sus anchas por todo el mundo.

31 de mayo: Felipe IV es coronado como rey de las Españas.

3 de junio: Se funda la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales.

23 de junio: La plaza hugonote de Saint Jean d’Angély se rinde a las tropas de Luis XIII, y se continúa con más asedios a posesiones protestantes durante el verano, convirtiendo la marcha en prácticamente una cruzada.

Junio: Los últimos éxitos católicos de España y Austria, junto a la no renovación de la Paz de Amberes, alarman a los reyes y príncipes protestantes de Europa. Jacobo I sigue sin desear ir a la guerra, así que intenta convencer al Emperador de que devuelva a Federico V el Palatinado si éste renuncia a la corona de Bohemia, pero no lo consigue. España, además, está absolutamente en contra de devolver el Palatinado, ya que en su nueva guerra contra Holanda lo va a necesitar como pieza clave y estratégica para sus tropas.

Mientras, el Parlamento inglés exige no sólo que se vaya a la guerra con España, sino que se anulen los planes de casamiento de Carlos con la infanta María. Jacobo responde que es un rey veterano y experimentado y que no necesita tales lecciones. A esto se le replica con una protesta oficial diciendo que la libertad de expresión es un derecho indiscutible. Jacobo entonces pide el diario de sesiones, busca la página con la protesta, la arranca y destroza y disuelve el Parlamento (posiblemente azuzado por el embajador español, el conde de Gondomar).

A partir de aquí nadie en Europa se va a tomar en serio ninguna amenaza inglesa, ya que como se ve, el Parlamento ladra mucho y luego pretende morder sin querer pagarse unos buenos dientes antes.

Nuevos eventos en la rivalidad escandinava: tras la paz firmada, Dinamarca y Suecia pugnan ahora por erigirse en el patrón de los desunidos protestantes alemanes. Dinamarca reúne a varios príncipes en Segeberg y logra crear una nueva liga anti-católica bajo los auspicios de Cristián IV y con la participación de Inglaterra y Holanda. Aunque esta alianza no llevará a nada concreto, Cristián consigue los obispados de Bremen y Verden para su hijo Federico, lo cual aumenta sus intereses y aliados alemanes y supone una victoria política sobre Suecia.

Julio: Suecia decide volver su atención hacia Polonia, y tras el desastre polaco contra los turcos en Cecora, decide aprovechar la oportunidad y desembarca en el estuario del río Duna.

4 de agosto: Clairac se rinde a Luis XIII tras diez días de asedio.

21 de agosto: Luis XIII pone sitio a una de las principales plazas hugonotes, Montauban, que resiste denodadamente.

Septiembre: Suecia captura Riga a los polacos y desde ahí comienza a tomar la mayor parte de Livonia. Incluso algunos aliados de Suecia se muestran poco conformes con lo que ven como una puñalada por la espalda de un cristiano a otro que está luchando contra el infiel turco. La toma de Riga es un hecho de bastante importancia, ya que durante un siglo permitirá a Suecia enriquecerse usando este puerto para comerciar con Rusia y Lituania, y además priva a Polonia de un lugar desde el que intentar atacar. Sin embargo, Gustavo Adolfo dice desde el principio que está dispuesto a devolverlo si Segismundo III le concede una paz larga, pero como ello significaría renunciar a la corona sueca, que Segismundo considera suya, tal acuerdo no se produce nunca.

24 de septiembre: Se publica en Londres el ‘Corante’, considerado el primer periódico de la historia.

18 de noviembre: Tras irse desmoronando el ejército de Luis XIII por la peste, las traiciones y las deserciones (sólo quedan 4.000 de los 20.000 hombres originales), Luis ha de retirarse mientras Luynes negocia con Rohan.

15 de diciembre: Muere de fiebres el ministro Carlos Alberto Luynes, que es muy impopular entre la nobleza francesa y el rey. María de Médicis vuelve a la corte y se reconcilia con su hijo, otra vez con la mediación del obispo du Plessis. En este momento no hay nadie a la vista con la capacidad para dirigir el gobierno de Luis XIII, excepto du Plessis, pero el rey le ve como un ambicioso traicionero que ya le ha hecho mucho daño.

España comienza a crear una gran escuadra marina en Dunkerque, puerto que controla. Durante esta década y la siguiente se fabricarán unos cincuenta galeones al año, que hostigarán duramente a las embarcaciones holandesas, incluyendo las mercantes y pesqueras.

Muerte del archiduque Alberto, sin descendencia. Su esposa, Isabel Clara Eugenia, tía de Felipe IV, es nombrada por éste gobernadora de Flandes.

En Holanda comienzan a desecarse grandes extensiones de tierra para ganársela al mar bajo la dirección de Cornelius Vermuyden.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 1:56 pm

1622 (40) – 1 de enero: La cancillería papal adopta el 1 de enero como comienzo oficial del año católico, en lugar del 25 de marzo, como era hasta ahora.

Enero: Jacobo I de Inglaterra arresta al parlamenterio John Pym por criticarle, lo cual resulta un atropello inaudito para las Cámaras inglesas.

Febrero: Ambrosio Spínola conquista Jülich a los holandeses. En esta batalla muere Lope de Balboa, y Alatriste le promete hacerse cargo de su hijo Íñigo. Spínola concede a Alatriste un beneficio de ocho escudos, que serán rebajados a cuatro, y que no cobrará hasta 1623.

9 de marzo: Jacobo I concede New Hampshire, en América, a John Mason.

15 de abril: Luis XIII de Francia derrota a las tropas hugonotes de de Soubise en Riez. Tras ello, se construye Fort-Louis para controlar los accesos por tierra a La Rochela.

6 de mayo: Nueva victoria católica, de España y la Liga (18.000 hombres, 5.000 caballería) sobre Jorge de Baden-Durlach (12.700 hombres, 3.300 caballería) en Wimpfen, cruzando el río Neckar. Mueren 2.000 protestantes, y 1.100 son hechos prisioneros, pero del resto sólo 3.000 se reenganchan con Mansfeld.

Junio: Segismundo III de Polonia firma la paz con Gustavo Adolfo de Suecia.

20 de junio: Otra victoria católica del conde de Tilly (28.000 hombres, 10.000 caballería), ahora sobre Cristián de Brunswick (21.300 hombres, 8.300 caballería), en Höchst, al intentar cruzar el Main hacia el sur para reunirse con Mansfeld. Brunswick sufre grandes pérdidas, y Mansfeld califica a los huidos que le llegan de morralla. Con esta victoria Tilly ocupa el Palatinado y echa a Federico V. Tilly luego pone cerco a Heidelberg.

Agosto: Dentro de su política de conciliación religiosa, Jacobo I de Inglaterra prohíbe los ataques públicos contra puritanos o católicos.

11 de agosto: En España, el conde de Olivares es nombrado primer ministro. Se crea la Segunda Junta de Reformación, llamada ‘Junta Grande’, con el cometido de redactar un informe para el rey.

A pesar de sus salidas nocturnas, Felipe IV nunca tolera que su esposa Isabel sea humillada por nadie al respecto de sus correrías amorosas y siempre la honra como reina, a lo que ella responde manteniendo una dignidad pública irreprochable. Otra cosa es lo que ella siente privadamente como mujer. Por otro lado, Isabel es tremendamente popular entre el pueblo español, a pesar de ser francesa. Su belleza, su simpatía, su jovialidad (que va perdiendo paulatinamente en la severa corte hispana), su fervoroso catolicismo, y no reñido con ello, su gusto por el teatro y los toros, la hacen una madrileña más a los ojos de la Villa y Corte.

Obviamente, las lenguas más afiladas hablan sobre si ella le devolvería los cuernos alguna vez, y aunque nunca ha habido pruebas, el rumor más fuerte se centra en Juan de Tassis y Peralta, conde de Villamediana, un audaz noble a quien no por nada llaman ‘el conde poeta’. Entre sus encuentros cercanos con la reina están el deslizarle poemas en la mano, el sacarla en brazos de un incendio en el Buen Retiro durante una obra de teatro que ella misma representaba (obviamente se dice que lo provocó él mismo), y el famoso incidente de los reales: participando en una fiesta de lanzas, el conde tomó como divisa para participar en ella una especie de jeroglífico donde aparecía, escrito con reales de plata, las palabras ‘son mis amores’ – es decir: ‘mis amores son... reales’. ¿Reales de dinero o reales de realeza? Según continúa el relato, más o menos embellecido, cuando un bufón desentrañó el significado, Felipe IV replicó: ‘pues yo se los haré cuartos’.

21 de agosto: El conde de Villamediana es asesinado dentro de su coche en plena calle por unos embozados. Nunca se descubrirá a los asesinos, aunque los nombres de Ignacio Méndez y Diego Mateos circulan insistentemente, sobre todo cuando reciben sustanciosas prebendas. Lope de Vega escribe una famosa décima al respecto: ‘Mentidero de Madrid, / decidme, ¿quién mató al conde? / Ni se sabe ni se esconde; / con discurso discurrido. / Dicen que lo mató el Cid / por ser el conde lozano. / ¡Disparate chabacano! / La verdad del caso ha sido / que el matador fue Bellido, / y el impulso... soberano.

5 de septiembre: A la muerte del cardenal de Retz, el obispo Armand du Plessis es nombrado para cubrir su vacante como cardenal Richelieu.

19 de septiembre: Heidelberg se rinde a Tilly tras once semanas de sitio.

Otoño: Superada la crisis interna, Luis XIII de Francia formaliza la Liga de Lyon con Saboya y Venecia contra los Habsburgo. España, que ocupada en Holanda ahora mismo no desea guerra en Italia, abandona la Valtelina pacíficamente, dejando al mando a tropas papales de Gregorio XV.

Octubre: Muere Baltasar de Zúñiga, con lo que la política exterior española, hasta ahora en sus manos, pasa también a manos de Olivares, aunque para guardar las apariencias se instituye oficialmente un triunvirato junto a Agustín Mexía y Fernando Girón.

18 de octubre: Tratado de Montpellier: Luis XIII de Francia firma la paz con los hugonotes, que han de aceptar destruir las fortalezas que controlan, excepto La Rochela y Montauban, lo cual supone un importante golpe para su poderío y capacidad defensiva. Su presencia en el bajo Languedoc se reduce a cinco poblaciones y Cévennes. Muchos hugonotes ven sus días contados.

20 de octubre: Felipe IV aprueba un informe de la Junta Grande que propone reducir en dos tercios el número de empleados públicos, moderar el gasto suntuario, trasladar a los nobles de la Corte a sus señoríos, y frenar la emigración a las capitales y a América para evitar el despoblamiento de muchos lugares. También aconseja conceder privilegios a los artesanos católicos extranjeros que se instalen en España, a los matrimonios jóvenes, y a aquellos que tengan más de seis hijos varones. Además, se recomiendan medidas proteccionistas para la industria castellana. Por último, se propone la creación de erarios y montes de piedad, una red bancaria en la que participen todos los súbditos españoles invirtiendo la vigésima parte del valor de sus propiedades al tres por ciento de interés anual. El dinero resultante se invertiría en aumentar la producción agrícola y artesanal. Las oligarquías urbanas no quieren arriesgar su dinero de esta manera y se muestran contrarias al plan.

Los rumores aumentan de que Olivares estimula y hasta prepara personalmente las aventuras extraconyugales del rey. El arzobispo de Granada, Galcerán Albanell, preceptor de Felipe IV en sus años de príncipe, censura el comportamiento de Olivares. Éste responde diciendo que cuando acompaña al rey en sus salidas nocturnas no ocurren ‘cosas ilícitas’, y que es bueno que el rey quiera observar con sus propios ojos lo que su padre, aislado del mundo en el Alcázar, no había querido ver. Al hacerse público este debate, la reina Isabel, reputada de ser una de las reinas más guapas que nunca había tenido España, viendo los rumores confirmados, se siente profundamente agraviada, y empieza a tener enfilado a Olivares.

2 de noviembre: Mannheim capitula ante los católicos.

Creación de la Junta de Comercio, que será un fracaso.

Batalla de Fleurus contra las tropas del duque Christian de Brunswick y el conde Ernesto de Mansfeld. El tercio de Cartagena es aniquilado, y Alatriste resulta herido gravemente. Es licenciado y vuelve a España, donde Íñigo se va a vivir con él, mitad criado mitad paje.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 1:57 pm

1623 (41) – Enero: El ministro de economía francés, Schomberg, es sustituido por La Vieuville, que para asegurar su posición forma una alianza con María de Médicis al precio de apoyar la entrada de Richelieu en el consejo real.

Febrero: Los holandeses masacran a los colonos ingleses de Amboyna.

10 de febrero: En Castilla, se publican los Artículos de Reformación, un compendio de las propuestas de la Junta Grande del año anterior, incluyendo la creación de los impopulares erarios a golpe de decreto. Como concesión a las peticiones de las ciudades, se protege la producción española prohibiendo la entrada en el reino de varios productos manufacturados extranjeros.

21-25 de febrero: Dieta de Ratisbona: Federico V pierde la categoría de elector del Imperio, que dos días después pasa a Maximiliano de Baviera, aunque sólo con carácter vitalicio, no hereditario, junto con el Palatinado, del que federico he de exiliarse. Contrariado con la decisión y desesperado por sus continuos fracasos, Federico organiza un ejército para recuperar sus estados por la fuerza.

Febrero: El hijo de Jacobo I, el príncipe Carlos de Inglaterra, inicia viaje a España con el ánimo de ver la posibilidad de la famosa unión dinástica con la Corona española, haciendo el camino vía Francia de incógnito, de manera harto misterioso-folletinesca, que le da un aire romántico. Una vez en Madrid, lo más que llega es a ver a la infanta María, de dieciséis años, desde lejos. Al parecer, a ambos les gusta la idea bastante, e incluso llegan a firmarse capitulaciones matrimoniales.

Marzo: En este asunto se ven envueltos Alatriste e Íñigo, en la aventura de los dos ingleses narrada en la primera novela de la serie. Uno de ellos es George Villiers, el favorito real que este año es nombrado duque de Buckingham, el primer duque inglés en más de un siglo sin rastro de sangre real en sus venas, y que cada vez es más impopular. Tras este episodio de intentar meter a los católicos en la casa real inglesa, se le ve como un ambicioso trepa que no duda en poner los intereses nacionales en peligro para favorecer los suyos propios: con Jacobo llegando al final de su reinado, Buckingham busca colocarse en buena posición para continuar como favorito real de su hijo y sucesor. [¿Y qué mejor manera que irse de parranda con él por Francia y España?]

Marzo: Francisco de Quevedo es perdonado de su destierro definitivamente.

Marzo: Frankenthal se rinde al control de la archiduquesa de Flandes.

Junio: El territorio americano de Nueva Holanda es considerado oficialmente una provincia por la metrópolis holandesa.

6 de agosto: Victoria católica de Tilly sobre Cristián de Brunswick en Stadtlohn, el mayor y más decisivo triunfo de la guerra hasta ahora: 6.000 muertos y 4.000 prisioneros protestantes, por sólo 1.000 bajas católicas. Tilly queda como dueño de facto del noroeste de Alemania.

30 de agosto: La burocracia de las cortes inglesa y española y los intereses encontrados de dos naciones demasiado diferentes (incluyendo la religión) acaban desilusionando a Carlos de Inglaterra en su intento de casarse con la infanta María. Cuando finalmente el proyecto se rompe, y Carlos y Buckingham se vuelven a Londres, la noticia es recibida con alegría mayoritaria en Inglaterra.

La posible alianza dinástica anglo-hispana era una de las pocas razones que impedían a Inglaterra luchar abiertamente contra España, y además ahora la decepción personal lleva a Buckingham y a Carlos a buscar el conflicto con ahínco, incluso presionando a Jacobo personalmente. Entonces, Inglaterra y Francia se alían para recuperar el Palatinado de manos de los Habsburgo, pero eso sí, sin mojarse personalmente: se ofrecen subsidios a príncipes protestantes alemanes, se firma el Tratado de Compiegnes con Holanda y se revitaliza la Liga de Lyon con Saboya y Venecia. Ante estas alianzas, la Corona española intenta solidificar una unión católica con Austria y la Liga Católica alemana, pero aunque Austria acepta, la Liga (sobre todo Maximiliano de Baviera) no quiere verse envuelta en la guerra holandesa, y la negociación no prospera.

Afortunadamente, la alianza anti-Habsburgo tampoco llega a consolidarse del todo, pero Luis XIII invade y ocupa la Valtelina diciendo que España no ha abandonado el enclave como se había firmado en el Tratado de Asti.

Federico V pide ayuda al Rey Gustavo Adolfo de Suecia, pero éste está ocupado en un contencioso con Segismundo III de Polonia, que le reclama el trono sueco. Así que entonces busca ayuda en Holanda, pero las tropas españolas acaban de comenzar el asedio de Breda.

4 de octubre: Las Cortes de Castilla se avienen a votar un servicio a la Corona de 60 millones de ducados en 12 años. Esta crecida suma de dinero provoca el descontento de las ciudades, sobre todo en Andalucía.

Diciembre: Jacobo I rompe definitivamente el tratado matrimonial con España.

El sevillano Diego de Silva y Velázquez es nombrado pintor de la real cámara, con un mísero sueldo de doce reales diarios (lo mismo que un ayudante de barbero), que a veces tiene problemas para cobrar.

Francia está en clara crisis, con unos nobles de poca capacidad de gobierno y demasiado gusto por las rebeliones y las intrigas, una creciente tensión entre católicos y protestantes, y el continuo crecimiento del poderío Habsburgo en Europa. El rey, Luis XIII, ya no es menor de edad, pero se ve ya que no va a ser un monarca capaz, y sigue dominado por su madre y la camarilla de ésta. Además, varios de los ministros se muestran incompetentes.

Este mismo año ocurre la aventura del convento contada en ‘Limpieza de sangre’, en la que Alatriste ayuda a unos conversos amigos de Quevedo, y que casi acaba con Íñigo en la hoguera de la Inquisición.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 1:58 pm

1624 (42) – Enero: Mansfeld deshace su ejército de mercenarios. No habrá batallas en Alemania en todo el año. La causa protestante alemana parece condenada al fracaso total.

Febrero: Parlamento en Inglaterra: viendo la ruina del ‘Spanish match’, Buckingham recupera cierta popularidad al abrazar la causa que la mayoría de parlamentarios quería ver hecha realidad: una guerra naval contra España, así que Buckingham obtiene del Parlamento una concesión de 300.000 libras para dicho objetivo y se aparta de su cargo al tesorero Lord Cranfield, que se opone al proyecto por su alto coste.

Febrero a abril: Visita oficial de Felipe IV a Andalucía.

Abril: Se rompen oficialmente los acuerdos existentes de matrimonio entre España e Inglaterra.

29 de abril: El cardenal Richelieu es admitido en el Conseil d’en haut (consejo de estado) francés, provocando un problema de protocolo nada más llegar: los miembros del consejo se sientan más cerca del rey cuanto más antiguos sean, pero desde el siglo XV los cardenales tienen preferencia sobre los laicos, así que Richelieu acaba sentado más cerca del rey que el canciller d’Aligre o el condestable Lesdiguieres.

Mayo: Muere el duque de Uceda en su celda en Alcalá de Henares.

24 de junio: Se disuelve a Compañía de Virginia y el territorio pasa directamente a manos de la Corona inglesa.

29 de junio: Tratado de Sjöaryd entre Dinamarca y Suecia. En los últimos dos años, ambos países han estado enzarzados en disputas sobre la interpretación del Tratado de Knäred de 1613, en particular sobre los impuestos que los barcos suecos han de pagar al paso por los estrechos daneses. Cristián IV de Dinamarca, sin dinero para pagarse un ejército con el que imponer sus intereses por la fuerza, acaba capitulando a los términos diseñados por el canciller Oxenstierna: las exportaciones suecas a Dinamarca tendrán un impuesto añadido, los barcos suecos no pagarán en aguas danesas, y habrá comecio libre entre ambas naciones. Es un gran golpe para el orgullo danés, que ya no podrá proclamar su ‘dominium maris Balthici’. A partir de ahora Suecia es al menos tan potente como Dinamarca, a la vez que la primera está en auge y la segunda en decadencia.

Esto tiene su repercusión en Alemania también. Todo el trabajo danés para presentarse como la mejor protectora de los intereses protestantes del continente queda en entredicho, ya que Suecia ofrece otra buena opción para cada príncipe alemán. De hecho, Gustavo Adolfo se muestra interesado en formar una gran alianza protestante contra las temibles tropas católicas, pero para ello pide 32.000 hombres, todos los barcos posibles, dos puertos bálticos para su uso militar exclusivo y ‘direktorium’ absoluto: control total sobre todas las fuerzas que se reúnan, tanto suecas como holandesas, inglesas, alemanas y hasta danesas. Obviamente, nadie le va a conceder tal cosa y la propuesta fracasa, sobre todo porque los demás piensan que lo que Gustavo Adolfo quiere es controlar todos los puertos del Báltico, convirténdolo en un lago sueco. Él contesta: ‘Si saco un cubo de agua del mar, ¿se supone entonces que quiero bebérmelo entero?’ Entonces los desesperados príncipes alemanes se vuelven hacia Cristián IV de Dinamarca.

12 de agosto: El primer ministro francés, La Vieuville, es arrestado y cesado por Luis XIII tras sus continuos errores económicos y de política exterior, habiéndoselas apañado para enemistarse con el rey, su madre y Gastón de Orleans.

13 de agosto: Luis XIII de Francia nombra a Richelieu primer ministro. A pesar de la desconfianza mutua que se tienen en lo personal, ambos acabarán logrando un grado de entendimiento que llevará a Francia a un gran auge político, quizá ayudados por el compartir mala salud. Richelieu jamás olvidará que un simple deseo del rey le puede apartar de su puesto por muy cardenal que sea, y nunca permitirá que el poder se le suba a la cabeza. Trabaja incansablemente – para lo cual su insomnio resulta útil – y luego explica sus propuestas a Luis cuidadosamente, expresando su preferencia, pero dejando al rey elegir – o haciéndole pensar que elige él. También ayudará que ninguno de los sucesivos favoritos personales de Luis va a estar a la altura del cardenal.

A pesar de la capacidad personal de Richelieu, un país no se puede llevar solo, así que no tiene empacho en poner a sus amigos y familiares (sus ‘créatures’) en puestos importantes: un hermano de cardenal, una sobrina de duquesa y un primo de mariscal de Francia entre lo más señalado. Durante su mandato casi siempre dejará los asuntos económicos a expertos, alegando ignorancia del tema, pero no encontrará ningún problema para hacerse inmensamente rico a base de coleccionar cargos, empezando por gobernadurías en su región natal, el oeste de Francia, donde llegó a poseer sucesivamente Le Havre, Harfleur, Montvilliers, Pont-de-l’Arche, Honfleur, Brouage, Ré, Aunis, La Rochela, Nantes y finalmente toda Bretaña. También invertirá en comprar tierras, muchas veces a nobles endeudados, en Anjou-Poitou y Aunis-Saintonge, entre ellos su ex-hacienda familiar de Richelieu, obviamente de gran valor sentimental, perdida tras la muerte de su padre. Aparte de dinero, con esto conseguía además hacerse con un territorio propio en el que poder refugiarse si un día venían mal dadas y negárselo a sus posibles enemigos. En total, ninguna otra figura del ancien régime francés lograría nunca tanta tierra propia.

Un problema que Richelieu va a empezar a encontrarse desde ahora, sin embargo, es su hasta ahora valedora, María de Médicis, que le ha aupado a él para que él luego la aúpe a ella otra vez. Mientras que María de Médicis es la abanderada de los llamados ‘dévots’, partidarios de aliarse con los Habsburgo para erradicar la herejía protestante, Richelieu es ferozmente anti-Habsburgo, viendo a España y el Imperio como serios rivales para la grandeza de Francia. En cuanto a la religión, obviamente coincide en querer hacer desaparecer el protestantismo, pero más por la fuerza del debate y el razonamiento que por la fuerza de las armas, que sólo puede resultar beneficioso a los enemigos exteriores.

19 de octubre: Las Cortes de Castilla acuerdan un servicio de 12 millones de ducados aún pendiente desde la última concesión.

Noviembre: Primeros dos asuntos exteriores a los que Richelieu ha de hacer frente: Enriqueta y la Valtelina. El primero es el proyecto de casar a Enriqueta María, la hermana de Luis XIII con el príncipe heredero de Inglaterra, Carlos. Esto no sólo no es rechazado por los dévots, sino deseado, creyendo que traería beneficios a los católicos ingleses. El segundo tema es la eterna disputa sobre el valle alpino de la Valtelina: España ha cedido el control a tropas papales, pensando que nadie se atrevería con ellas, y menos un cardenal católico, pero Richelieu muestra bien a las claras desde el principio que en su obsesión anti-Habsburgo ningún movimiento ni alianza es impensable para él, y sus tropas ahora echan a las papales del valle con ayuda de Suiza. Urbano VIII pide a Richelieu que al menos los católicos de la zona no sean devueltos al cruel mando de los grisones, pero Richelieu no quiere hacer nada en contra de los derechos de la Liga Gris.

25 de diciembre: Olivares publica su ‘Gran memorial’, obra esencial para entender las ideas de gobierno del valido. En él expone al rey que las continuas dificultades que ponen las ciudades a la Corona hacen más aconsejable gobernar sin ellas. Como las ciudades, por ley, deben formar parte de los Consejos donde se toman las decisiones, Olivares propone usar la triquiñuela de gobernar por Juntas, comisiones creadas para tratar un problema concreto urgente, donde los representantes de las ciudades no tienen que tener un puesto obligatorio. El abuso de este procedimiento le hará bastante impopular.

Otra idea central de Olivares es hacer que los demás reinos de las Españas ayuden más a Castilla (el reino con más presión fiscal), con hombres y dinero, para así colocar a España en el lugar hegemónico que merece en el mundo. Para ello Olivares propone gobernar todos los dominios con el estilo y leyes castellanas, uniformando todo el territorio como se ha hecho en Francia, con iguales responsabilidades y derechos y sin diferencias de ningún tipo. Para ello se sugiere enlazar matrimonialmente a la nobleza de todos los reinos, como los Medina-Sidonia andaluces con los Braganza portugueses, y utilizar la fuerza si es necesario en caso de resistencia a este proyecto.

Previa consulta con Bruselas, España decide cerrar a los barcos holandeses las esclusas de acceso a los ríos Escalda, Mosa, Rhin y Lippe, para así intentar ahogar el comercio holandés en el Mar Báltico. A la vez, se procura convencer a los príncipes católicos alemanes para que hagan lo mismo: el duque de Neoburgo recibe una petición para interrumpir el tráfico fluvial por el río Weser, y se confía en que Tilly use su ejército para impedir la navegación por el Elba. También se crea el Almirantazgo de los Países Septentrionales, una compañía con base en Sevilla, que actúe desde Flandes comerciando por todo el norte de Europa. Por desgracia, esta compañía no funciona demasiado bien, ya que el sistema de convoyes ideado resulta inadecuado. Sin embargo, es eficaz en controlar el comercio procedente del Báltico, ya que en todos los puertos controlados por los españoles se nombran veedores con facultades para abordar los buques, inspeccionar los documentos, las mercancías y los almacenes, y confiscar los géneros que vengan de contrabando.

Alberto de Wallenstein es nombrado duque de Friedland en reconocimiento de sus servicios contra Gábor Bethlen.

Expulsión de los españoles de Japón.

El almirante holandés Piet Heyn ocupa la ciudad brasileña de Salvador de Bahía, posesión portuguesa y por tanto española.

Alatriste se alista de nuevo y se lleva a Flandes a Íñigo como mochilero. Juntos participan en el sitio de Breda. Asalto y saqueo de Oudkerk, donde Alatriste pasa el invierno.

Bernini contruye el baldaquino de San Pedro de Roma.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 1:59 pm

1625 (43) – Alatriste e Íñigo están presentes en el motín del tercio de Cartagena, la Batalla de los Diques, la encamisada del dique de Sevenberge y el combate del reducto de Terheyden, narrados en ‘El sol de Breda’.

31 de enero: Tras firmar un acuerdo con Dinamarca, Inglaterra envía una expedición naval combinada de 12.000 hombres para ayudar al yerno de Jacobo I en el Palatinado, mandada por el mercenario alemán Ernesto de Mansfeld, pero el rey ordena que no se pase por ningún territorio español para evitar guerra abierta. Los franceses se enfadan por esto y le niegan a la expedición permiso para pasar por su territorio tampoco. Como consecuencia, Mansfeld se ve obligado a atracar en Flushing, donde una combinación de epidemias, falta de provisiones y mal tiempo hacen fracasar el intento ignominiosamente.

Marzo: Francia y Saboya lanzan un ataque conjunto sobre Génova dirigido a interrumpir el tráfico español en Italia. La escuadra española del Marqués de Santa Cruz desbarata el plan. Olivares, a pesar de la provocación, decide que España no puede permitirse otro frente en Italia y contemporiza.

27 de marzo: Muere Jacobo I de Inglaterra, habiendo conseguido su objetivo de mantener a Inglaterra en paz todo su reinado. Asciende al trono su hijo Carlos I, que tendrá la idea contraria – hasta su hermana Isabel declara ‘ahora pueden estar seguros de que todo irá bien en Inglaterra’. El duque de Buckingham, amigo personal de Carlos desde su aventura española, continúa como favorito de la Corona.

Carlos I llega al trono inglés en unas condiciones ideales: heredero indisputado, mayor de 20 años, popular con el pueblo por su odio a España, y de mayor moralidad que su padre, lo cual le lleva a comenzar su reinado limpiando la Corte de la promiscuidad y corrupción que la habían caracterizado con Jacobo I. La cosa pinta bien para que se convierta en un rey sobresaliente. Sin embargo, su carácter es más frío y distante que la cálida camaradería escocesa de su padre, y menos dado a buscar una solución de compromiso, prefiriendo intentar imponer su voluntad y estableciendo un peligroso ambiente de ‘conmigo o contra mí’.

7 de abril: Wallenstein es nombrado general de las fuerzas imperiales.

23 de abril: Muere Mauricio de Nassau y le sucede Federico Enrique de Nassau como stadtholder de Holanda.

Mayo: En Francia, comienza otra revuelta hugonote en La Rochela, dirigida por el duque de Soubise. El propio Richelieu, furioso por tener que desviar tropas de Italia para encargarse de este engorro interno, dirige el ataque sobre la ciudad por mar y tierra. Sin embargo, la revuelta tardará tres años en acabar.

Mientras, continúan las negociaciones de matrimonio anglo-francesas. Richelieu pide la liberación de todos los presos católicos en Inglaterra y ayuda naval inglesa para acabar con la rebelión hugonote de La Rochela. Por supuesto, para esto hay que tratar con el Parlamento inglés, que no va a ver bien ninguna de las dos peticiones, así que Buckingham se ve en la peligrosa situación de elegir a quién enfadar más, a su parlamento o a los franceses.

11 de mayo: Carlos I de Inglaterra y Enriqueta María se casan por poderes. Buckingham es enviado a París a recoger a la novia, y aprovecha para sugerir a Richelieu una alianza contra España, pero el cardenal la rechaza por prematura. Tales reticencias molestan a Buckingham, que luego escandaliza a la corte francesa al cortejar a la reina, la española Ana de Habsburgo.

5 de junio: Breda se rinde a Ambrosio Spínola tras once meses de asedio.

13 de junio: Boda formal de Carlos I de Inglaterra se casa con Enriqueta María, hermana de Luis XIII de Francia. Los primeros años del matrimonio serán bastante infelices, y habrá continuos roces sobre el acuerdo matrimonial, con ambos países acusándose mutuamente de incumplirlo.

Junio: Gustavo Adolfo de Suecia abandona la alianza anti-Habsburgo con Holanda, Inglaterra, Brandemburgo y el Palatinado para emprender una campaña militar contra Polonia. Mientras, Cristian IV de Dinamarca entra en Alemania al mando de 20.000 mercenarios, pero las tropas imperiales del general Wallenstein le obligan a retirarse.

Junio: Se convoca al Parlamento inglés, que sigue clamando por la guerra contra los Habsburgo, pero otra vez no vota el dinero suficiente: dos subsidios de 140.000 libras. Inglaterra había prometido apoyo naval para el ataque francés de La Rochela, pero al haberse extendido la rebelión a otras comunidades hugonotes, Carlos I rehúsa proveer esta ayuda para no quedar como enemigo del protestantismo en general. Tras mucho tira y afloja, finalmente Inglaterra enviará dicha ayuda. Buckingham y Richelieu se enemistan personalmente.

Aunque, como todos los reyes, Carlos I ha expresado su deseo de trabajar de acuerdo con el Parlamento, en la práctica las relaciones van a ser aún más tirantes que con Jacobo I. Si ya Carlos es de talante más seco que su padre, además tiene un defecto de tartamudez que le lleva a hablar poco y a detestar tener que hacerlo en público, lo cual a veces es tomado por hosquedad y menosprecio. Sin embargo, Carlos sí que es impaciente de temperamento y poco dado a los acuerdos, tendiendo a echar la culpa a una minoría de desafectos que contaminan a los demás. El primer roce viene cuando en lugar de concederle a Carlos el cobro de un impuesto vitalicio sobre el peso de las mercancías (tonnage and poundage), como es costumbre, se le concede sólo durante un año mientras se revisan las finanzas reales. Jacobo I ya había tenido problemas con la tacañería de los diputados ingleses, y ahora tiene pinta de irle a pasar lo mismo a Carlos.

30 de junio: Las ciudades castellanas dan su conformidad a un servicio de 12 millones de ducados si la Corona se compromete a financiar los polémicos erarios ella misma. Ambas partes saben que esto significa el arrinconamiento definitivo del proyecto de erarios, ya que la Corona no tiene los recursos para ello.

Julio: Carlos I nombra capellán real a Richard Montagu, un clérigo de los llamados ‘arminianos’, tendentes a reducir las diferencias entre anglicanos y católicos, lo cual alarma a la paranoica mayoría protestante inglesa.

Agosto: Carlos I disuelve el Parlamento y Buckingham se pone a preparar un audaz golpe contra Cádiz a la antigua usanza, como lo hacía Drake en tiempos de Isabel I.

Septiembre: Tratado de Southampton entre Inglaterra y Holanda para hacer la guerra contra España.

14 de septiembre: Una importante flota francesa al mando del duque de Montmorency se acerca a La Rochela, cortando las comunicaciones de la ciudad con la flota de Soubise en la isla de Ré. Tras dos días de batalla entre ambas, Soubise es derrotado y huye a Inglaterra.

1 de noviembre: La armada anglo-holandesa, liderada por el propio Buckingham, intenta el golpe contra la flota de América en Cádiz. Dirige la defensa gaditana Don Fernando Girón y Ponce de León, un anciano gotoso. La expedición, mal preparada y con escasos fondos por culpa del Parlamento, fracasa dramáticamente, sin conseguir destruir un solo barco español importante.

[De este ataque se habla en ‘El oro del Rey’, al llegar Alatriste e Íñigo de vuelta a España sólo unos días después. Nueva aventura para ellos en Andalucía: a instancias de Quevedo y Gualdalmedina atacan la urca flamenca Niklaasbergen en San Lúcar de Barrameda por encargo de las más altas esferas de la Corte. Tras ello son recibidos en audiencia real en los Alcázares de Sevilla. Íñigo empieza a llevar espada y es tratado como un igual por Alatriste.]

Los recientes éxitos de las armas españolas envalentonan hasta a los políticos, y en las nuevas conversaciones con Holanda, España presenta unas condiciones tan duras que los holandeses no pueden aceptar: reapertura del estuario del río Escalda a la navegación española, retirada holandesa de las Indias, libertad de culto para los católicos en Holanda y reconocimiento, simbólico aunque sea, de la soberanía española sobre la zona. Estas condiciones, rechazadas cuatro años antes, lo son también ahora.

13 de noviembre: Olivares presenta uno de sus proyectos más ambiciosos, la Unión de Armas, al Consejo de Estado. En él se cristaliza su deseo ya mencionado en su Gran Memorial de hacer participar más a los reinos periféricos en las guerras de la Corona. La idea es formar un ejército español de 140.000 soldados sufragado por cada reino según una cuota fija en función de sus recursos económicos y demográficos. Las cuotas fijadas son: Castilla y las Indias 44.000, Cataluña, Portugal y Nápoles 16.000 cada uno, Flandes 12.000, Aragón 10.000, Milán 8.000, Valencia y Sicilia 6.000 cada uno, y Baleares y Canarias 3.000 cada uno. Aragón, Cataluña y Valencia responden diciendo que tal tema debe debatirse en sus propias Cortes, de manera que el Rey ordena celebrarlas, en los tres reinos, a principios del año próximo.

9 de diciembre: Se forma la Liga de La Haya entre Inglaterra, Holanda y Dinamarca, que parece mucho sobre el papel, pero en el fondo es muy decepcionante: el fracaso de Buckingham sobre Cádiz hace que el parlamento inglés no tenga dinero otra vez, Suecia y el rebelde húngaro Gabor Bethlen pasan de apuntarse, Juan Jorge de Sajonia desaprueba la alianza y Jorge Guillermo de Brandemburgo está aterrorizado por el avance católico. Finalmente se acuerda que Dinamarca mantenga sobre el campo un ejército de 38.000 hombres (8.000 caballería), mientras que Inglaterra contribuye con 300.000 florines al mes y Holanda con 50.000 florines al mes. Los preparativos, además, son lentos y dan tiempo al bando católico a organizarse.

Muerte del duque de Lerma en su retiro burgalés. Rodrigo Calderón es ajusticiado.

Sonado romance de Felipe IV con la hija del conde de Chirel. Tan prendado está el rey que mueve hilos para que el conde sea enviado a Italia, al mando de las galeras, donde no estorbe.

En América, recuperación de Salvador de Bahía a los holandeses y rechace de un ataque sobre Puerto Rico.

Auto de fe en Córdoba: 39 judeoconversos portugueses son condenados por la Inquisición.

San Vicente de Paúl funda las Hermanitas de la Caridad en París.

1625 ha sido un annus mirabilis lleno de victorias para España, lo cual suscita un gran entusiasmo en la Corte. Felipe IV y Olivares, exultantes, encargan múltiples representaciones pictóricas, muchas de las cuales serán colgadas más tarde en el Palacio del Buen Retiro. Además, se encargan obras teatrales a Félix Lope de Vega (‘El Brasil restituido’) y Pedro Calderón de la Barca (‘El sitio de Breda’). Sin embargo, las preocupaciones de la Junta de Reformación por ‘proteger la moral de los jóvenes’ lleva a imponer la prohibición de imprimir comedias y novelas en Castilla.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:02 pm

1626 (44) – Enero: Cortes de Aragón en Barbastro. La Iglesia y la nobleza aragonesas no ponen objeción a la Unión de Armas, pero las ciudades, con Zaragoza al frente, sí, considerando los cálculos de la Corona excesivos. Además, no están dispuestas a votar ninguna concesión sin el consentimiento de los vecinos. Cuando finalmente se vota el servicio solicitado, y aún así no en hombres sino en dinero, la cantidad se ve rebajada en un 20%.

Tras una marcha forzada de 35 millas en 36 horas, Gustavo Adolfo de Suecia aplasta a los polacos en Wallhof. No es una de las victorias más grandes en términos de número de tropas presentes, pero se considera muy importante, ya que deja a Suecia como dueña absoluta de Livonia y permite a Gustavo Adolfo traspasar las operaciones militares hacia el oeste, a Prusia: el objetivo ahora es conseguir bloquear la desembocadura del Vístula, arteria principal de la economía polaca, con lo cual se les podría derrotar finalmente.

Poco después, Gustavo Adolfo toma Braunsberg y Elbing, la cual se convierte en el centro administrativo sueco en Prusia, con el propio Oxenstierna colocando su cuartel general allí. Es más, las intenciones suecas quedan claras cuando en los términos de la capitulación de Elbing, sus habitantes son obligados a jurar lealtad a Gustavo Adolfo ‘y sus herederos’.

Los suecos no tardan en llegar a Gdansk, puerto que si logran tomar puede darles la llave de toda Polonia. Los burgueses de la ciudad están ansiosos de evitar guerra abierta, pero Gustavo Adolfo estropea las conversaciones perdiendo la paciencia y lanzando un áspero ultimátum que resulta inaceptable. Así, en lugar de ser neutral, Gdansk se convierte en un enemigo declarado, con lo que las esperanzas suecas de un éxito relámpago en Prusia quedan deshechas. Años más tarde Oxenstierna dirá que de todos los enemigos de Gustavo, Gdansk fue quien más daño le hizo. Segismundo III tiene tiempo para reorganizarse, pero de momento, sin embargo, los suecos lograrán vencer dos veces a los polacos en Mewe antes de acabar el año.

5 de febrero: Paz de La Rochela entre la Corona francesa y los rebeldes hugonotes. Se les prohíbe tener barcos de guerra y se les hace demoler uno de sus fuertes. Luis XIII pone guarniciones en Ré y Oléron. Los rocheleses envían a Inglaterra por ayuda. Richelieu pide a su embajador en España, Du Fargis, que comience conversaciones de paz sobre la Valtelina.

Febrero: En Inglaterra, el duque de Buckingham se identifica públicamente con los anti-calvinistas en los Debates de York House. Si hasta ahora los protestantes tenían unos ciertos límites para atacar al favorito real, cuya madre se ha convertido al catolicismo recientemente y cuya esposa era católica hasta que se casó con él, éstos quedan ahora eliminados.

Febrero: El parlamento inglés vuelve a ser convocado, pero a pesar del desastre de Cádiz el año anterior, se deja bien claro que no votará ningún subsidio hasta que Buckingham sea ‘apartado de intervenir en los asuntos importantes del estado’. Entonces, Carlos I, en contra del tradicional privilegio de que los parlamentarios no pueden ser arrestados durante el periodo de sesiones, da orden de apresar a varios de los más protestones. Ya antes de empezar las deliberaciones había recurrido a otra treta que no gustó nada: nombrar a varios de sus principales críticos como sheriff de sus condados, con lo que no podían ser elegidos como diputados y por lo tanto no podrían acudir al Parlamento. Todo esto le da una fama de artero, embustero, sibilino y carente de sentido político. En respuesta, los parlamentarios suspenden sus sesiones indefinidamente para conseguir la liberación de los diputados presos.

Febrero: Luis XIII de Francia prohíbe la práctica de los duelos, que en esta época son una verdadera locura de moda, bajo severas penas. El Concilio de Trento ya los ha condenado, y ésta es la tercera vez que se prohíben en Francia, pero sin resultado. Richelieu tiene razones personales para odiar los duelos: su padre mató a un hombre en uno y su hermano mayor murió en otro.

5 de marzo: Tratado de Monzón entre España y Francia. Por él Francia aparta sus tropas y los enclaves de la Valtelina, Bormio y Chiavermo se erigen en estado autónomo. Los grisones protestantes vuelven a obtener el mando sobre la población católica. Ni España ni Francia ganan el control sobre el territorio, pero ambos obtienen derecho de paso para sus tropas. La maquinaria de propaganda de Richelieu saluda el tratado como una victoria francesa, pero ni sus aliados italianos, Venecia y Saboya, ni Holanda se lo tragan. Tampoco la opinión pública francesa. Richelieu se desliga públicamente de Du Fargis, diciendo que se ha extralimitado y que la culpa es suya, pero cuando el escándalo pasa, acepta el tratado, que mantiene a los españoles y franceses en paz por ahora mientras Francia se ocupa de La Rochela.

Marzo: Cortes de Valencia en Monzón (se celebran aquí por la entrevista con Francia para firmar la paz y para que Felipe IV no tenga que desplazarse demasiado en su camino de Aragón a Cataluña después). En Valencia las consecuencias económicas de la expulsión de los moriscos (casi 120.000 personas, mucho más que en ningún otro reino) aún no se han superado, y aquí es la nobleza quien opone mayor resistencia, diciendo que ni se pueden reclutar 6.000 soldados ni recaudar el dinero para movilizarlos, y que además Valencia no tiene fronteras que defender contra enemigos de la Corona, aunque sí un litoral que le cuesta ya 30.000 ducados proteger. Aún así la Corona consigue una concesión de 1.080.000 libras en quince años.

Abril: Cortes de Cataluña en Lérida. Aquí los catalanes consiguen que antes de hablar de la Unión de Armas se elaboren nuevas leyes, como la creación de una Compañía Mercantil para el Levante, y se traten otras reivindicaciones, como recortar la jurisdicción de la Inquisición o no pagar el quinto de los ingresos municipales. Luego, cuando se llega al tema principal, Cataluña se niega a toda contribución de soldados porque sus constituciones dicen que se prohíbe hacer la guerra fuera de sus fronteras y que cualquier leva debe responderse sólo si el caso es tan excepcional que el Rey se pone personalmente al frente del ejército. Sin embargo, y a pesar de que la situación económica no es boyante, las Cortes catalanas están dispuestas a entregar 2 millones de libras para ayudar, cantidad que a la Corona le parece insuficiente. Además, en Cataluña ni siquiera hay un sólo estamento que apoye por entero la idea de la Unión, porque tanto la nobleza como el clero están fuertemente divididos al respecto.

25 de abril: En Baja Sajonia, las tropas católicas de Wallenstein (14.000 hombres) derrotan a las protestantes de Mansfeld (7.000) en el puente de Dessau sobre el Elba y ocupan Pomerania. 3.000 protestantes son hechos prisioneros. Mansfeld se refugia con sus supervivientes en Brandemburgo.

4 de mayo: Exasperados por las continuas negociaciones y disensiones, la comitiva real de Felipe IV abandona Cataluña hacia Madrid.

6 de mayo: El mariscal d’Ornano es apresado por sedición al oponerse a los planes de boda de Gastón de Orléans con Mademoiselle de Montpensier.

Tiene lugar ahora la quinta novela, ‘El caballero del jubón amarillo’, donde Alatriste comparte una amante actriz con el rey, María de Castro, y luego le salva la vida al monarca junto con Íñigo.

Junio: Mansfeld entra con refuerzos en Silesia.

Junio: Carlos I disuelve el Parlamento para proteger a Buckingham y echa de la Corte a los principales enemigos de su favorito, lo cual aumenta el descontento y priva de nuevo al rey de cualquier subsidio que pudiera llegarle por vía parlamentaria. Además, dado que los expulsados son sustituidos por personas elegidas por Buckingham, el acceso a la persona del rey queda controlado por él prácticamente en absoluto. Esto aísla al rey de otras opiniones y le hace perder contacto con la realidad política del país.

Julio: Se proclama la Unión de Armas en Castilla con la promesa de que la Corona costeará la mayor parte del esfuerzo bélico. Mientras, en Nápoles, la nobleza de nuevo cuño, muy fiel a Madrid, consigue los 16.000 hombres sin problemas, y en Flandes, tras alguna dificultad, se logran también los 12.000 de su cuota. Quevedo escribe al respecto: ‘En Navarra y Aragón / no hay quien tribute un real; / Cataluña y Portugal / son de la misma opinión; / sólo Castilla y León / y el noble reino andaluz / llevan a cuestas la cruz.

Julio: La Ordenanza de Nantes requiere que todos los castillos y fortalezas de Francia sean desmantelados.

Julio: Conspiración de Chalais contra Richelieu. La nobleza francesa, al igual que la de muchos otros países, es una clase de personas con mucho dinero que gastar y ningún trabajo que hacer, ya que está mal visto trabajar, comerciar o incluso llevar personalmente las haciendas propias, así que pasan su tiempo intrigando y buscando hacer sentir su presencia en la corte y que el rey les pida opiniones, aunque en muchos casos éstas carezcan de valor alguno debido a la falta de conocimientos o la incompetencia de quien las ofrece. Ahora, el hermano del rey, Gastón de Orleans, heredero al trono mientras Luis no tenga hijos, está descontento con Richelieu y con los planes matrimoniales que el cardenal tiene para él, así que dado que Luis XIII sólo escucha a Richelieu, varios nobles descontentos con el poder que está acumulando el cardenal se unen para derrocarle o incluso matarle como ya ocurrió con Concini, sin tener ningún otro plan político que simplemente quitar al que está para ponerse ellos. Entre los conspiradores están el príncipe de Condé, el duque de Conti y la duquesa de Chevreuse, viuda de Luynes y amante del joven Enrique de Talleyrand, marqués de Chalais. Richelieu se entera del asunto sin ninguna dificultad debido a su excelente red de espías, y Chalais paga el pato siendo arrestado el día 8. La duquesa de Chevreux, una conspiradora casi profesional a la que hasta Richelieu llama ‘el diablo’, se destierra a Lorena, un ducadi independiente que pronto se convertirá en el burladero de los descontentos franceses. El 31 Gastón consigue su ‘premio’ como siempre: el ducado de Orléans y el condado de Blois. A cambio, accede a casarse con Marie de Montpensier, a ver si sienta cabeza. Eso espera su madre, María de Médicis, que lo tiene mimado desde niño por encima de Luis.

20 de julio: Buckingham llega a la isla de Ré con 84 barcos y 10.000 hombres y pide permiso para entrar en La Rochela. Para su gran sorpresa, el alcalde de La Rochela le dice que sus ciudadanos son fieles al rey de Francia y se le niega la entrada. Se deja pasar a Soubise sólo con dificultad. Buckingham entonces decide hacer algo útil e intenta tomar la fortaleza de Saint Martin a los realistas, esperando que si tiene éxito los rocheleses se levanten en masa, pero fracasa por falta de provisiones.

Julio: Du Fargis, a órdenes de Richelieu, propone una alianza franco-española a Olivares, lo cual deleita a los dévots, que siempre quieren un mayor acercamiento con la gran potencia católica. Sin embargo, en Madrid la desconfianza hacia Francia es grande, y hasta la infanta le recuerda a Olivares que Felipe II decía que Francia y España son fundamentalmente irreconciliables. Sin embargo, tal acuerdo vendría bien a mabos países ahora, y Olivares hace por ello.

5 de agosto: Tilly captura Göttingen para los católicos.

19 de agosto: Chalais es ejecutado de manera horrible. Como el verdugo no está disponible, se escoge a un convicto de la prisión para que actúe en su lugar. Como el hacha tampoco está, se le da una espada, pero el convicto no sabe usarla, así que atiza como puede el cuello y la cabeza de su víctima más de quince veces y acaba teniendo que rematarle con veintinueve golpes dados con un martillo. Richelieu se muestra complacido del rigor usado y espera que sirva de escarmiento.

27 de agosto: Tilly, con ayuda de algunas tropas de Wallenstein, derrota en Lütter-am-Bamberg a los daneses, que sufren casi 4.000 muertos, 2.500 prisioneros y hasta 2.100 desertores que se pasan a Tilly. Los católicos sólo sufren 400 bajas y 300 heridos. El prestigio danés queda irreparablemente dañado y los príncipes protestantes alemanes buscan la paz a cualquier precio.

7 de octubre: 29 barcos franceses llenos de hombres y provisiones burlan el bloqueo inglés sobre Saint Martin justo cuando iba a rendirse. A la mañana siguiente, los ingleses se ven saludados desde los muros con pollos, pavos, jamones y demás ensartados en picas sobre los parapetos.

12 de octubre: Luis XIII toma el mando de sus tropas en La Rochela personalmente y decide cercar la población por completo, tanto por tierra como por mar, llegando a construir un puerto alternativo, Port Neuf, para acoger a la flota real.

Octubre: Wallenstein y Mansfeld acuerdan una tregua hasta la primavera siguiente.

Octubre: Richelieu es nombrado ‘Grand Maitre et surintendant de la navegation et du commerce’.

6 de noviembre: Un último intento desesperado de los ingleses por tomar Saint Martin acaba desastrosamente. Los franceses capturan 44 estandartes, que son llevados en triunfo a París y expuestos en Notre-Dame.

8 de noviembre: Buckingham se vuelve a casa.

20 de diciembre: El Emperador Fernando II se ve forzado a firmar un tratado con Gábor Bethlen, que desde Transilvania amenaza Viena.

Diciembre: Comienza una importante asamblea de notables en París, en la que Richelieu intenta aumentar el control del rey sobre la nobleza, propugnando maneras más efectivas de suprimir las revueltas: penas menores pero aplicadas implacablemente y destrucción de las fortalezas privadas que no estén cerca de fronteras nacionales.

No todas las medidas de Richelieu serán en contra de la nobleza; es más, les considera un pilar importante del país, pero considera que no deben permitirse ni rebeliones ni intromisiones en el gobierno. El que tenga ambiciones políticas, que vaya por lo legal e intente hacerse elegir miembro en los consejos del rey. A la vez, Richelieu recomienda privadamente al rey que en casos complicados como el de su hermano Gastón y otros ‘grands’, les conceda favores y dinero para así evitar males mayores, entre ellas alianzas con príncipes extranjeros en contra de Francia (esto va por España sobre todo).

Se suspende la acuñación de moneda de vellón en España.

Nace un hijo de la relación de Felipe IV con la hija del conde de Chirel. Se le bautiza con el nombre de Francisco Fernando, pero muere al poco tiempo, al igual que la madre, cuya casa es transformada en convento de monjas calatravas. De este suceso hablan los versos: ‘Caminante, esta que ves / casa, no es quien solía ser; / hízola el rey mancebía / para convento después.

Muere la hija y heredera del conde de Olivares. Se considera que desde ahora se dedicará más aún en cuerpo y alma a su trabajo como valido ‘como un condenado a galeras’.

En el norte de África, los corsarios de la República de Salé, en su mayoría moriscos expulsados de España diecisiete años antes, comienzan su actividad pirática hasta 1668. Sus singladuras les llevan incluso hasta el Canal de la Mancha.

Suecia toma el puerto de Reval a los polacos, pero su ejército es rechazado luego en el Vístula.

Mientras, las relaciones entre Inglaterra y Francia empeoran: Inglaterra captura barcos franceses que presuntamente llevan contrabando a España, y Francia responde capturando la flota que lleva el vino a Inglaterra.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:03 pm

1627 (45) – Enero: Inglaterra declara la guerra a Francia. La desastrosa política de Carlos I la ha llevado en sólo dos años de una situación de paz a estar en guerra con España y Francia a la vez.

31 de enero: Los ingresos ordinarios de la hacienda real están hipotecados a causa de los juros, y las sumas que restan libres están ya consignadas por adelantado. La Corona tiene préstamos con banqueros genoveses por valor de 6.612.000 ducados de plata. La tasa de inflación es del 13%, debido a la acuñación de 20 millones de ducados en los seis años que Felipe IV lleva de rey. Así que la Corona se declara en bancarrota y suspende pagos a todos los acreedores excepto a dos prestamistas: los Fugger viejos y el italiano Octavio Centurione.

20 de marzo: Finalmente se acuerda una alianza franco-española contra Inglaterra.

27 de marzo: Nuevo decreto de Felipe IV, reduciendo el valor facial de la moneda de vellón a su valor verdadero. Se encarga a los banqueros genoveses la operación de recibir dicha moneda de los particulares al 5% de interés y entregarles plata a cambio, pero sólo al 80% de su importe y al cabo de cuatro años. Esta medida tropieza con el rechazo de las oligarquías urbanas.

Mayo: Habiendo ocupado la línea del Elba, Wallenstein limpia rápidamente la Alta Silesia de tropas protestantes.

14 de mayo: En respuesta a la prohibición de duelos en Francia, un grupo de nobles desafía el edicto organizando un duelo entre seis participantes en la Place Royale, cerca de la residencia de Richelieu. El responsible del reto es Francisco de Montmorency Bouteville, vencedor ya de 22 duelos anteriores. La cosa acaba con un muerto, Bussy d’Amboise, y un herido grave. Bouteville escapa.

22 de junio: Tras haber sido encontrado y arrestado, Bouteville es ejecutado en la Place de Greve a pesar de las protestas de otros nobles de importante familia como él y a pesar de que su esposa está embarazada de tres meses. Esto confirma la temible reputación sanginaria de Richelieu, el apoyo incondicional que le tiene el rey y la intención de ambos de tener a la díscola nobleza francesa bajo su dominio. La cosa parece funcionar, ya que las fuentes de la época no mencionan prácticamente duelos durante varios años, aunque la práctica volverá a conocer auge más tarde.

Junio: Como el Parlamento inglés del año pasado fue disuelto sin conceder ningún dinero al rey, éste recurre a un Préstamo Obligatorio (‘Forced Loan’), cosa que sólo se hace en caso de gran emergencia, lo cual, según muchos críticos, no existe en este momento. Además, otras medidas de guerra como ordenar a los civiles que hospeden a las tropas o suspender el habeas corpus provocan que la opinión política inglesa se polarice cada vez más. Buckingham, deseoso de ganarse el favor del Parlamento otra vez, conduce una expedición naval desde Portsmouth a favor de los hugonotes de La Rochela, no en contra, como le había prometido a los franceses. Obviamente, Richelieu se lo va a tomar muy mal.

Junio: En Castilla, un nuevo decreto prohíbe la impresión de cualquier texto sin aprobación anterior de las autoridades. Esto se hace para silenciar el descontento del pueblo con la inflación galopante, pero lo que hace es aumentarlo, creando además entre los intelectuales españoles un ambiente de denuncia mutua para ajustar rivalidades.

20 de julio: Buckingham atraca en la isla de Ré para preparar su ataque sobre las tropas de la corona francesa en La Rochela.

11 de septiembre: Una asamblea protestante en Uzes confirma a Rohan como comandante en jefe de todas las parroquias hugonotes y se acepta una alianza con Inglaterra. Muchas poblaciones hugonotes, sin embargo, rehúsan unirse a esta revuelta y Rohan acaba sin poder acudir en apoyo de La Rochela. El conde de Denbigh, llegando desde Inglaterra, no hace ningún intento serio de romper el bloqueo.

14 de septiembre: Tilly y Wallenstein unen fuerzas para invadir el Holstein danés, aniquilando a sus enemigos en Grossenbrode.

17 de septiembre: Se sanciona el ‘Medio general’ en Castilla: el importe de los créditos de los hombres de negocios a la Corona (6.612.000 ducados) es cancelado con juros situados en los servicios de millones, después de ser transformado en vellón con el 34% de premio. [No, yo tampoco lo entendí. ¿Alguno de Económicas?] Hablando en plata, esto les supone a los prestamistas perder entre millón y medio y dos millones de ducados. La Corona española va a tener muy difícil volver a encontrar un prestamista, sobre todo genovés, que se fíe de ella. A pesar de ello, pronto habrá asentistas portugueses dispuestos a prestar dinero de nuevo.

Septiembre: Durante unas semanas, Felipe IV se ve aquejado de una grave enfermedad que hace a temer a muchos lo peor. La corte vuelve a convertirse por unas semanas en hervidero de intrigas. Olivares, que siempre ha tratado de enemistar al rey con sus hermanos, intenta alejar al menor y más capaz, Fernando, a Lisboa como virrey, pero éste no pica. Tras seis años en el poder, los pasquines contra Olivares empiezan a llenar las calles de Madrid, y las iglesias registran mucha menos concurrencia de gente para rezar por la salud de Felipe IV de lo esperado.

12 de octubre: El intento de Buckingham en La Rochela acaba en desastre, incluyendo la famosa anécdota de que las escalas que los ingleses habían traído para intentar trepar por las murallas de la ciudad eran demasiado cortas y por tanto inservibles. España, bajo el tratado con Francia, envía ayuda naval, pero llega cuando Buckingham ya ha sido derrotado.

14 de diciembre: Cristián IV se ve obligado a retirarse a las islas danesas en el Mar Báltico ante el avance católico en su propio país.

26 de diciembre: Muere Vicente II Gonzaga, duque de Mantua y marqués de Monferrato. Ambos territorios son feudos del Imperio, pero mientras que el marquesado se puede heredar por vía femenina, sólo un varón puede heredar el ducado. Estas tierras son de gran importancia estratégica: Mantua limita con el Milanesado, del que el rey de España es duque hereditario, y Monferrato tiene la ciudadela de Casale, que controla el valle del alto Po. Poco antes de su muerte, Vicente ha nombrado heredero a su primo el duque Carlos de Nevers, un francés vasallo de Luis XIII, por lo cual Francia puede usarlos para amenazar las posesiones españolas en Italia. El hijo de Carlos, el duque de Rethelois, comienza a actuar en su nombre y Carlos se casa con la sobrina de Vicente, sin buscar el permiso del Imperio ni informar a España.

Debuta en los teatros españoles una joven actriz de 16 años, María Inés Calderón. La primera noche en que la ve actuar, Felipe IV la hace subir a su palco, y acaba convirtiéndose en su amante más conocida. Felipe IV luego decreta el destierro del duque de Medina de las Torres, anterior amante de ella, no se sabe si por razones relacionadas con la actriz. Además, el rey llega incluso a reglamentar para ella un lugar propio en un balcón, cerca de el que la realeza usa para ver los festejos en la Plaza Mayor, que el pueblo llama desde entonces ‘el balcón de Marizápalos’. La Calderona será amante del Felipe IV los dos próximos años.

En Portugal, los conversos empiezan a acaparar las finanzas, ante la creciente contrariedad del clero local.

En Prusia, Suecia obtiene dos nuevas victorias sobre Polonia en Dirschau (en la segunda Gustavo Adolfo resulta herido grave), pero el derrumbe polaco no se produce: cuando los suecos logran bloquear el Vístula, Segismundo III consigue intoducir víveres por Stettin, Kolberg, Königsberg u otros puertos, y hasta pierden una batalla naval contra los polacos en Oliva. Los cálculos suecos, tras las repetidas derrotas de los demás protestantes, quedan deshechos, y todos ven con espanto y preocupación el continuo avance católico hacia el noreste alemán.

Francisco de Quevedo publica ‘Los sueños’.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:04 pm

1628 (46) – 4 de enero: Dinamarca y Suecia firman un tratado de defensa mutua contra los católicos, cuyo éxito ha conseguido aliar a dos viejos enemigos en su contra. El Báltico no será danés sólo o sueco sólo, pero tampoco católico. Sin embargo, como muestra de que la guerra de Kalmar aún no se ha olvidado, el tratado es sólo por tres años. Gustavo Adolfo constituye un Comité Secreto para evitar discutir en la Dieta el delicado asunto de si entrar con todo en la guerra europea o no.

12 de enero: El Comité Secreto apoya la idea de enviar tropas suecas a luchar en Alemania si Gustavo Adolfo lo considera necesario.

Carlos de Nevers llega a Mantua y pide al Imperio que confirme su caso. Olivares se muestra ansioso por evitar que un francés pueda mandar un territorio tan importante, pero dado que Felipe IV, como duque de Milán, es vasallo del Emperador en este caso, la decisión no recae en España.

Febrero: Fernando II depone al duque de Mecklemburgo y le concede el ducado a Wallenstein.

10 de febrero: Luis XIII vuelve a París, dejando a Richelieu al mando de las operaciones militares en La Rochela.

Marzo: En Inglaterra, vuelve a llamarse al Parlamento.

11 de marzo: Intento infructuoso de Richelieu de tomar La Rochela por sorpresa.

Primavera: Francisco de Quevedo es desterrado otra vez tras haber denunciado enemigos suyos que su ‘Política de Dios’ va en contra de Olivares.

Abril: Fernando II nombra a Wallenstein ‘Almirante del Mar Báltico’, lo cual termina de alarmar a los suecos. Tras el impresionante avance de los católicos a través de Alemania ahora sólo les falta barrer a los protestantes de la costa báltica, lo cual es peliagudo, pero, como dice Wallenstein: ‘hay 28 puertos en Pomerania, y debemos poner guarniciones en todos ellos.’ Conseguir tomar todos los puertos hanseáticos sería un gran logro, y a ello se pone, construyendo nuevos barcos en Wismar, pero cree que Stralsund sería una base naval mejor, y así se ocupa la isla de Dänholm, justo enfrente.

Mediados de abril: Luis XIII vuelve a La Rochela.

Mayo: Fernando II no desea meterse militarmente en el conflicto de Mantua, así que Olivares se salta el escalafón y ordena al gobernador de Milán, Gonzalo Fernández de Córdoba, que invada el territorio y sitie la fortaleza de Casale, para intentar colocar como duque al candidato español, Carlos Manuel de Saboya. Esto hace que se reanime la extendida opinión por toda Europa sobre la soberbia de los españoles y empuja a muchos estados pequeños a buscar protección francesa contra los Habsburgo. Casale, mientras, es un bastión considerado casi inexpugnable, y el sitio se alarga durante meses.

13 de mayo: Juan Jorge von Arnim, enviado por Wallenstein a ocupar el puerto de Stralsund, en Pomerania, justo enfrente de Suecia, pone cerco a la ciudad, ya que los lugareños se le resisten. Se envía a pedir ayuda a Gustavo Adolfo, que se acaba de ir a Prusia.

25-28 de mayo: Tropas danesas de Cristián IV llegan a Stralsund justo a tiempo para evitar la victoria de los sitiadores.

7 de junio: Viendo que Carlos I sigue empeñado en apoyar a Buckingham contra viento y marea, los parlamentarios piden que firme una Petición de Derechos (‘Bill of Rights’) por la que reconozca sus errores recientes a cambio de concederle cinco subsidios, que parece mucho, pero otra vez se quedan cortos. El problema es que Inglaterra hace tanto tiempo que no lucha sobre tierra firme en el extranjero que los parlamentarios ingleses no tienen ni idea de cuánto cuesta organizar un ejército en serio, con modernidades caras como cañones, arcabuces y munición. Tras el acuerdo, entonces los parlamentarios vuelven a pedir al rey el final del favoritismo de Buckingham, lo cual le enoja enormemente. Entonces, el rey recurre a otra artimaña que le va a salir cara: manda al impresor de la corte que borre de la Petición de Derechos el número que eleva dicho documento a estatuto aprobado, con lo cual es como si no fuera ley oficialmente.

20 de junio: Los sitiados de Stralsund reciben ayuda sueca, de momento una simple avanzadilla.

Julio: El 6 Wallenstein llega a Stralsund a dirigir el cerco personalmente, pero el 17 llegan el grueso de los refuerzos suecos y el 24 ha de dejarlo por imposible. Quedan así tropas suecas y danesas juntas en el interior de la ciudad, lo cual puede ser fuente de problemas.

Julio: Carlos I de Inglaterra nombra a Richard Montagu obispo de Chichester y a William Laud obispo de Londres, ambos arminianos. De nuevo estos nombramientos no son bien recibidos por la opinión pública anglicana.

Agosto: Los habitantes de Stralsund deciden que prefieren una guarnición sueca a una danesa. Los daneses se retiran y Gustavo Adolfo va colonizando la ciudad poco a poco, consiguiendo así una valiosa plaza fuerte en terreno alemán. Gustavo oficialmente no está en guerra con el Emperador aún y sigue siendo neutral.

7 de agosto: Felipe IV dicta una medida deflacionista: la moneda de vellón queda reducida a la mitad de su valor facial. De la noche a la mañana, todos los poseedores de monedas de vellón ven reducido su valor en un 50%. Además, se hace a la gente tener que resellar cada moneda con el nuevo valor estampado encima, que el rey promete será ‘para siempre jamás’.

Mediados de agosto: Luis XIII comienza a pensar que el cerco de La Rochela está durando demasiado, con un gran costo de mantener tropas y distrayendo fuerzas de los asuntos franceses en Italia. El alcalde, Jean Guiton, no acepta. Clavando una daga en la mesa, dice: ‘así haré con el primero que hable de rendirse.’ Sin embargo, la opinión entre los rocheleses está muy dividida y Richelieu intenta aumentar el descontento introduciendo un panfleto en la ciudad culpando a unos pocos de la desgracia de toda la población.

23 de agosto: John Felton, un soldado desafecto por haber sido desmovilizado recientemente, mata a puñaladas al duque de Buckingham en Portsmouth mientras prepara otra expedición a La Rochela. El suceso es recibido con tanta alegría en Inglaterra que el funeral debe celebrarse de noche.

2 de septiembre: Wallenstein derrota a los daneses por enésima vez en Wolgast, consiguiendo por fin la retirada de Cristián IV de la guerra.

7 de septiembre: Zarpa la expedición inglesa que iba a ser de Buckingham al mando del conde de Lindsey. Llega a su destino a final del mes, pero se ve claramente que no hay nada que hacer.

26 de octubre: La Rochela decide pedir el perdón real.

28 de octubre: La Rochela capitula ante la Corona francesa. Se producen algunos actos salvajes, como es normal en las guerras civiles, pero Richelieu insiste en que se trate a los vencidos con respeto y prohíbe el habitual saqueo, lo cual le gana el aprecio de todos. Durante el próximo año, se seguirá utilizando la fuerza militar para acabar con las bases protestantes en el resto del país.

31 de octubre: Cientos de carros llenos de vituallas entra en la hambrienta La Rochela.

1 de noviembre: Richelieu celebra misa solemne de Todos los Santos en la iglesia de Santa Margarita. Por la tarde, Luis XIII entra en la ciudad.

18 de noviembre: Luis XIII abandona La Rochela hacia París, siendo aclamado por los rocheleses. Comienza la destrucción de sus fortificaciones y la pérdida de todos los privilegios que tenía desde el siglo XII. La ciudad empieza a llenarse de católicos (10.000 por 8.000 hugonotes en menos de una década), aunque los protestantes seguirán dominando la vida comercial y maritima. Richelieu pide a Luis XIII que use las tropas libres ahora para ayudar a su aliado Carlos de Nevers en Mantua. Sin embargo, dado que las tropas se desvían hacia Italia, varias poblaciones hugonotes continúan la lucha.

15 de diciembre: Comienza una larga serie de debates en el Consejo sueco: el canciller Oxenstierna aboga por quedarse en Stralsund a defender la zona e intentar acabar el conflicto con Polonia, pero el más ambicioso rey Gustavo Adolfo cree que la mejor defensa es un buen ataque, antes de que los polacos y los imperiales, como católicos, se alíen formalmente, tomen el Báltico y lo usen contra Escandinavia. El resultado final no está en duda, pero Gustavo quiere asegurarse que no habrá descontento contra él cuando el paso se dé definitivamente.

En Holanda, la situación empeorará bastante todo este año, con la archiduquesa de Flandes deseando firmar una paz cuanto antes, ya que debido a la suspensión de pagos del año pasado, no hay dinero suficiente para un ejército español que necesita 4 millones de ducados al año.

El almirante holandés Piet Heyn captura la flota española cargada con la plata del año en la bahía de Matanzas, Cuba. Con el dinero conseguido, los holandeses organizan un ejército dirigido por Federico Enrique de Nassau, que logra tomar La Haya. Además, los holandeses ocupan Java y las Molucas.

Portugal funda su Compañía de las Indias Orientales.

Gregorio XV canoniza a Ignacio de Loyola.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:06 pm

1629 (47) – 6 de enero: Cristián IV de Dinamarca se la juega a su aliada Suecia comenzando negociaciones de paz separadas con el Imperio en Lübeck. No se invita a Suecia a enviar representantes, pero de todas formas, Gustavo Adolfo manda por escrito los términos que aceptaría: evacuación total de las tropas imperiales, incluyendo los barcos, del norte de Alemania, demolición de sus fortificaciones en la costa báltica y devolución a Dinamarca de su territorio, todo ello a cambio de evacuar Stralsund. Gustavo sólo busca tranquilidad y seguridad para su reino, y no menciona temas religiosos, ni el Palatinado ni Bohemia, pero el Imperio está en su apogeo, y las peticiones suecas son desestimadas.

Mientras, Suecia obtiene una importante victoria contra Polonia en Grozno, de poca importancia militar, pero de gran repercusión política, ya que aumenta el prestigio guerrero sueco en un momento en el que todos están intentando ver qué papel jugará Suecia a partir de ahora.

15 de enero: Luis XIII y Richelieu salen de París al mando de las tropas que van a enviar a Mantua.

Enero: Francisco de Quevedo vuelve a Madrid y comienza su etapa de mayor colaboración con el régimen de Olivares, gracias al confesor jesuita del valido, Hernando de Salazar. Junto a Antonio de Mendoza se convierte casi en su escritor oficial, publicando ‘El chitón de las Tarabillas’, una defensa a ultranza de Olivares.

Enero: Nueva sesión del Parlamento inglés. En él Carlos I espera que se le conceda el derecho de cobrar indefinidamente el impuesto de ‘tonnage and poundage’

Febrero: Cristián IV queda con Gustavo Adolfo en persona en la frontera de Ulvsbäck. La reunión resulta un fracaso en lo personal, con Gustavo a punto de perder los estribos ante lo que ve como una traición danesa. Sin embargo, esto es lo que Cristián quiere: que los imperiales vean que daneses y suecos son enemigos irreconciliables y que no deben ser puestos en el mismo saco.

Finales de febrero: Las tropas francesas intentan cruzar los Alpes en dirección a Mantua, pero el duque de Saboya les corta el paso.

2 de marzo: Habiendo preguntado el Parlamento inglés por qué la Petición de Derechos no se ha convertido en estatuto todavía, se revela la argucia del número borrado. Obviamente, los diputados montan en cólera, se le niega el tonnage and poundage a Carlos I y varios de ellos, dirigidos por John Eliot, interrupen una sesión. Carlos disuelve el Parlamento el mismo día.

5 de marzo: Carlos I ordena el arresto de los nueve diputados que interrupieron la sesión del día 2. A partir de entonces Carlos decide gobernar por sí mismo, sin ayuda del Parlamento, y pasarán once años antes de que vuelva a ser convocado.

Así, dado que no puede pagarse las guerras el sólo y el Parlamento tampoco se las paga, comienza conversaciones de paz con Francia y España. Además reforma su Corte, el gobierno central y local y la Iglesia a su gusto. El organismo principal pasa a ser el Consejo Privado (Privy Council), que en ausencia de Parlamento pasa a manejar un número de asuntos cada vez mayor, y se reunirá más de mil veces en los próximos once años. En él, se empezará a formar un grupo permanente con los más allegados al rey (el obispo William Laud, Sir Thomas Wentworth, el secretario Windebank y el tesorero Lord Weston), y aquellos que disientan lo más mínimo se verán marginados o excluidos. Carlos se toma el autogobierno muy en serio y acude a las reuniones del Privy Council muy a menudo y bien preparado. Lo mismo pasará en la Corte, transformándola desde su desorganización, promiscuidad y derroche en un modelo de orden, formalidad y ceremonial, con meticulosos manuales de ordenanzas gobernando cada minuto del día, incluyendo quién puede acceder a su persona y quién no, de manera que cada vez más Carlos se irá aislando de cualquier opinión crítica.

Otro organismo muy utilizado es la Cámara de la Estrella (Star Chamber), que se hace infame debido a los brutales castigos de los que hace uso, entre ellos recortar las orejas (ear-cropping) a quienes se opongan al rey.

6 de marzo: Francia logra forzar su marcha a través del paso de Susa e invade Piamonte. Carlos Manuel de Saboya se rinde y Francia le ofrece parte de Monferrato a cambio de derechos de paso al marquesado y ayuda contra los españoles.

29 de marzo: A pesar de las recomendaciones españolas de prudencia en la victoria, el Emperador Fernando II, influido por su confesor, el jesuita Lamormaini, publica el Edicto de Restitución, por el que se obliga a los príncipes calvinistas a restituir a la Iglesia Católica los territorios ‘secularizados’ por ellos desde 1552. Aunque el luteranismo se tolera, el calvinismo queda proscrito. Estas condiciones hacen que dichos príncipes busquen ayuda en la corte sueca, donde el rey Gustavo Adolfo, de grandes ambiciones de conquistador, se ha erigido en paladín de la causa protestante y está buscando una excusa para intervenir en los asuntos alemanes. Los historiadores ven este hecho como una oportunidad perdida para haber acabado la guerra aquí y ahora si se hubiera tenido más tolerancia religiosa, ya que hasta los protestantes neutrales como Juan Jorge de Sajonia temen por su futuro. Varios electores católicos están en desacuerdo con la falta de tacto, y se ponen en guardia contra su propio emperador, que se muestra demasiado autócrata.

Abril: Fernández de Córdoba se ve obligado a levantar el sitio de Casale por falta de medios. El impacto de esta derrota es tremendo. Mucho dinero que debía haber ido a las tropas en Holanda se ha gastado en este fracaso militar, que representa un duro golpe para la reputación española. Este verano verá un gran debate en España sobre si concentrar el esfuerzo bélico en Flandes o en Italia, con Felipe IV enfrentándose a Olivares incluso. Mientras, Luis XIII permanece en Susa, donde recibe a embajadores de Florencia, Génova y Venecia que le aclaman como su héroe y defensor de sus libertades.

14 de abril: Inglaterra firma el Tratado de Susa con Francia, en el que no se menciona para nada el tema de los hugonotes, y continúa negociaciones de paz con España.

25 de abril: Se produce el matrimonio por poderes de la otra hermana de Felipe IV, la infanta María (la que no llegó a casarse con el príncipe Carlos de Inglaterra), con su primo el rey Fernando III de Hungría, hijo del Emperador Fernando II, y hacia allí sale en un viaje que se alarga extraordinariamente, ya que tarda un año en llegar a Budapest.

Abril: Nuevo levantamiento hugonote bajo el duque de Rohan, yerno de Sully, ayudado por España, en el Languedoc. Luis XIII deja una guarnición en Casale y se vuelve a Francia para terminar con la rebelión.

Mayo: Las tropas francesas saquean el reducto hugonote de Privas tras diez días de sitio. A Richelieu no le gusta esto, pero piensa acertadamente que el ejemplo llevará a otras ciudades a rendirse sin lucha.

27 de mayo: Paz de Lübeck entre el Imperio y Dinamarca, firmada sin consultar a Suecia. Cristián IV de Dinamarca recupera los territorios perdidos y ve confirmados los derechos que tenía sobre la navegación del río Elba. A cambio, promete no inmiscuirse en adelante en los asuntos imperiales, con lo cual queda fuera de la guerra. El papa Urbano VIII denuncia esta devolución de tierras a los herejes como un escándalo. Por su parte, los príncipes alemanes que aún esperan ayuda danesa se quedan sin otra opción que buscar la protección sueca.

Junio: España confía en que esta paz permita al Emperador Fernando II ayudar a España en Italia, y así es, en parte. Fernando II aún no ha accedido a aceptar a Carlos de Nevers como duque de Mantua, y envía un ejército hacia Milán. España también vuelve a la carga y Ambrosio Spínola se encarga, muy a su pesar, de volver a sitiar Casale. Carlos Manuel de Saboya tampoco respeta el acuerdo.

28 de junio: Se proclama el Edicto de Ales, que confirma la tolerancia religiosa en Francia pero elimina los privilegios políticos y militares de los protestantes. El ‘estado dentro del estado’ desaparece y la minoría hugonote, de gran importancia económica en la zona, queda leal a la Corona, tanto, que Rohan será un importante líder militar francés contra los españoles en el futuro. Richelieu supervisa personalmente la demolición de hasta veinte murallas por todo el Languedoc. Cuando Montauban pide conservar las suyas, les amenaza con un cerco y toma doce rehenes entre las familias notables mientras se procede a las demoliciones. Este es el fin de la ‘república’ hugonote, pero el número de practicantes no descenderá (si acaso, aumentará incluso) en los próximos 25 años.

Julio: La situación en Italia ha vuelto a empeorar tanto que Richelieu quiere volver a mandar tropas allí, pero no tiene el apoyo completo del consejo real. Una facción dirigida por Marillac y Bérulle desaprueban su política, por cara y por ir contra una potencia católica.

A pesar de compartir la creencia católica, el Imperio y Polonia no han llegado nunca a aliarse por la gran desconfianza que los polacos tienen en los alemanes. Durante este verano, Wallenstein logra convencer a los polacos de que tras la derrota de Gorzno necesitan su ayuda, y Segismundo III acepta un ejército imperial de 6.000 hombres al mando de Arnim. Así, el bando católico consigue vencer a los suecos en Honigfelde, de donde Gustavo Adolfo tiene suerte de escapar con vida. Sin embargo, Suecia retiene el control de la desembocadura del Vístula y los católicos les embisten en vano. Para septiembre está claro que aquello son tablas antes de cerrar la campaña por el invierno.

16 de septiembre: Se firma la Tregua de Altmark, por la que los suecos, bien asesorados por el francés Hercule De Charnacé, enviado de Richelieu, firman una tregua de seis años con Polonia y consiguen confirmar sus conquistas y derechos aduaneros en Prusia: todos los estuarios prusianos quedan en manos suecas, excepto el brazo del Vístula en Gdansk. La buena organización de Gustavo Adolfo hace que sus empresas guerreras cada vez le den más dinero, tierras, estatus y prestigio. Mientras que para todos los demás la guerra es un desastre económico, él la ha logrado convertir en un buen negocio. Esto supone una gran victoria política para Suecia y Francia y para el bando católico casi anula los efectos de haber podido eliminar a Dinamarca por la paz de Lübeck.

Ahora Richelieu ya tiene un ojo en los suecos como aliados deseables en su lucha contra los Habsburgo, pero Gustavo Adolfo no quiere convertirse en el matón a sueldo de nadie y rechaza una oferta francesa de 300.000 riksdalers para que intervenga en Alemania. De hecho, ahora que tiene vía abierta para la invasión de Alemania por la que tanto abogaba, Gustavo pasa unos meses muy malos de depresión, incertidumbre y hasta paranoia: meterse más a fondo en Alemania significa un auténtico avispero para un país de sólo poco más de un millón de habitantes. Gustavo duda sobre dónde desembarcar o cuánto gastar, pero sobre todo le preocupan los daneses ¿Le traicionará Cristián IV otra vez? Gustavo llega a plantear atacar a Dinamarca primero para asegurarse la retaguardia, lo cual haría las delicias del bando católico. Aquí se ve otra vez el extraordinario equipo que forman Gustavo y Oxenstierna, cada uno ayudando donde flaquea el otro. Oxenstierna reconoce haber estado equivocado al no querer intervenir en Stralsund y ahora es él quien ve claro que no deben temer a los daneses.

Además está la propia personalidad de Gustavo. Como asiduo estudiante de Hugo Grocio, [el jurista holandés a quien se considera el padre del derecho internacional de hoy], Gustavo es partidario de la idea de ‘bellum iustum’: una guerra no sólo ha de tener una causa justa, sino que también se debe haber intentado evitar por medio de discusión razonable con el enemigo. Gustavo lleva guerreando casi todo su reinado, pero es muy consciente de los males que conlleva: el gobernante ideal es el pacífico, con Augusto como ideal clásico, que Gustavo conoce por su educación. Pero al mismo tiempo, como buen sueco, Gustavo es el heredero de las leyendas góticas, del pueblo que hizo caer al Imperio Romano. También, la guerra puede verse como un castigo de Dios por los pecados de uno, pero Gustavo empieza a ser visto cada vez más como un instrumento de Dios precisamente, el campeón contra el error papista. Puede verse así cómo todas estas influencias contrapuestas luchan en la mente de Gustavo por hacerse con el control. Sin embargo, en medio de todo esto, Gustavo nunca pierde de vista que lo principal es mantener y asegurar la supervivencia de Suecia como nación próspera, con mayor o menor territorio.

Así es como en noviembre, con la decisión ya tomada nueve días antes, aún se ve a Gustavo en Gdansk viendo la posibilidad de llegar a un acuerdo con Fernando II, pero no es posible.

A todo esto, Suecia, tras perder a Dinamarca, no tiene un sólo aliado, así que Gustavo envía emisarios a todas las cortes no católicas de Europa: todos vuelven con las manos vacías: Inglaterra y Francia están en guerra una con otra, Gabor Bethlen se acaba de morir, Holanda mira con malos ojos el dominio marítimo sueco en el báltico, y sólo ciudades aisladas, como Núremberg, consideran entrar en acuerdos comerciales. Sin embargo, una muestra de lo que le espera a Gustavo es la respuesta de Juan Jorge de Sajonia, el líder de los luteranos alemanes: por muy correligionarios que sean Gustavo y él, si los suecos entran en territorio alemán, Juan Jorge se considerará con el deber de luchar contra ellos por ser enemigos de su Emperador. Juan Jorge es un patriota alemán contrario a toda intervención extranjera, y además, no desea que otro luterano le sustituya como principal baluarte protestante.

2 de noviembre: La Corona española remite a los Consejos una orden para que estudien la manera de aumentar las rentas y reducir los gastos, y se encuentran nuevas maneras de recaudar dinero: secuestrar las remesas de plata que lleguen de América con destino a los particulares en calidad de préstamo forzoso, crear nuevos impuestos sobre el papel sellado y el tabaco, rebajar del 5 al 4% el interés devengado por los juros, retener un 5% de los ingresos de los mercaderes y encomiendas, y cobrar la ‘media annata’: todo aquel que tome posesión de un cargo, durante su primer año en él tendrá que pagar la mitad de su sueldo en impuestos.

Noviembre: Richelieu logra imponer su autoridad sobre el consejo real lo suficiente como para volver a comenzar la guerra en Italia.

29 de diciembre: Luis XIII se queda en París para terminar de negociar la vuelta de Gastón de Orléans a la corte, así que Richelieu es nombrado teniente general de las tropas francesas en Italia.

Nace Juan José, hijo bastardo de Felipe IV con la Calderona, que a partir de entonces, a sus dieciocho años, se retira como monja a un convento en el valle de Utande, en la Alcarria, donde pasará el resto de sus días y del que llegará a ser abadesa.

Comienza un brote de peste que asuela el Mediterráneo durante tres años.

Inicio de la depresión del comercio español con América.

Invierno de 1629-30: Federico Enrique de Orange, hermanastro de Mauricio de Nassau, lanza una ofensiva que rompe el bloqueo fluvial y captura Wesel y La Haya.

En Hungría, muere Gábor Bethlen.

Richelieu forma la Compañía de Nueva Francia para monopolizar el comercio con Canadá.

Velázquez pinta ‘Los borrachos’.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:06 pm

1630 ( 48 ) – 18 de febrero: Gustavo Adolfo de Suecia firma el Tratado de Tiegenhoff con el puerto de Gdansk, por el que se queda con la mayoría de las tasas aduaneras de las carreteras de la ciudad a cambio de su protección.

Richelieu cruza los Alpes en pleno invierno hasta que se encuentra el bloqueo de Carlos Manuel de Saboya en Susa. Oyendo que parte de la guarnición de Pinerolo está fuera, ordena al mariscal Créqui tomar la fortaleza por sorpresa.

29 de marzo: Francia toma la fortaleza saboyana de Pinerolo, de gran importancia estratégica, y luego derrota a un ejército saboyano-piamontés en Avigliano.

13 de abril: La decisión problemática que se presenta a Francia ahora es cómo usar Pinerolo: ¿intentar quedarse con ella y provocar una guerra abierta con España o negociar su devolución para la paz? Richelieu opina que deben quedársela como bastión importante en el lado italiano de los Alpes. Como siempre, el cardenal escribe al rey un memorandum sobre el tema y le pide que decida. Hasta ahora el tema iba de ayudar los intereses legales de un ciudadano francés, pero ahora hablamos de posesiones tomadas militarmente, lo cual son palabras mayores. ¿Richelieu o Marillac? ¿Con España o contra España?

10 de mayo: Luis XIII, habiéndose reconciliado con Gastón, se reúne con Richelieu en Grenoble, y se decide rechazar la propuesta de paz española e ir a la guerra

14 de mayo: Gustavo Adolfo da un discurso de despedida en la Dieta sueca. No volverá a poner pie en su patria otra vez.

Junio: Francia desencadena su ataque sobre Saboya, conquistando el ducado entero excepto una fortaleza, mientras Spínola sigue sitiando Casale para España y Collalto Mantua para el Imperio. Poco después comienzan negociaciones entre todas las partes bajo mediación papal, cuyo enviado es Julio Mazarino, que atrae la atención de Richelieu. Mientras, en Lyon, el partido anti-guerra, con María de Médicis al frente, continúan minando la autoridad de Richelieu, y hasta 6.000 tropas desertan.

17 de junio: La flota sueca comienza a salir de Älvsnabben hacia Alemania.

26 de junio: Gustavo Adolfo desembarca con su ejército de 14.000 soldados en el puerto alemán de Peenemünde, lo cual marca una nueva etapa en la guerra. Al llegar, Gustavo se arrodilla en la playa y pide el favor divino en su empresa.

10 de julio: Los suecos ocupan Stettin, capital de Pomerania.

Julio: Luis XIII, esta vez en persona, vuelve a invadir Saboya, pero ha de volverse a Lyon por enfermedad.

18 de julio: Los imperiales capturan y saquean Mantua, pero los franceses, a punto de claudicar, tienen la suerte de que tanto Spínola como el pretendiente español, el duque de Saboya, mueren.

1 de agosto: Gustavo Adolfo consigue su primer aliado, la ciudad de Magdeburgo, que acaba de sobrevivir un asedio de Wallenstein, y donde los suecos ya tenían agentes anteriormente. Gustavo queda en acudir a su socorro si vuelve a ser sitiada. Es una gran noticia para él, ya que Magdeburgo es una de las principales ciudades alemanas, y controla puentes sobre el Elba de gran importancia estratégica para acceder a la Baja Sajonia.

Principios de septiembre: Se acuerda una breve tregua en Casale.

22 de septiembre: Luis XIII de Francia cae gravemente enfermo, con alta fiebre, lo cual alrma sobremanera a Richelieu, ya que él es casi su único apoyo en la corte.

30 de septiembre: Luis XIII mejora notablemente.

13 de octubre: Encuentro de los electores imperiales en la Dieta de Regensburg. El capuchino Padre José, encargado de la diplomacia francesa en el extranjero, mano derecha de Richelieu, logra convencer a los electores católicos descontentos con el Edicto de Restitución de que Francia protegería sus intereses mejor que Fernando II, y además consigue convencer a los católicos anti-Habsburgo (que los hay, como Maximiliano de Baviera), para que empiecen a maniobrar contra su propio Emperador. Richelieu pretende así convencer a los príncipes alemanes de crear una especie de ‘tercera vía’, por supuesto dominada por Francia, en la que los alemanes no tengan por qué alinearse con el Emperador ni con sus enemigos. Los resultados son la dimisión de Wallenstein como ‘generalísimo’ del Imperio y que se rehúsa elegir al hijo del Emperador Fernando II como ‘rey de romanos’ (es decir, casi su sucesor), diciendo que los Habsburgo no tienen por qué considerar un derecho automático suyo el ocupar el trono imperial. Además, se reduce el tamaño del ejército del Imperio de 150.000 hombres a 39.000, y el de la Liga a 20.000 - mal momento para hacerlo, con los suecos amenazando desde el norte. El conde de Tilly, gran enemigo de Wallenstein, es puesto al mando de ambos ejércitos, pero se siguen considerando estructuras distintas. Por último, Fernando rehúsa firmar cualquier paz en Italia a no ser que Francia se comprometa a no ayudar nunca a sus enemigos en el Imperio. Como consecuencia, Francia rechaza firmar el compromiso y la guerra en Italia continúa.

Octubre: Habiendo expirado la tregua, el ejército francés se dirige hacia Casale de nuevo. Cuando llegan a vista del objetivo, aparece un jinete agitando una tela blanca gritando ‘¡Alto, alto! ¡Paz, paz!’ Es Julio Mazarino, que ha logrado negociar términos de paz aceptables para todos.

26 de octubre: Paz de Cherasco, que pone fin a la guerra de Mantua. Se admiten los derechos hereditarios del duque de Nevers sobre Mantua y Monferrato y se otorgan algunas compensaciones territoriales a Saboya y Francia, que se queda con el fuerte de Pinerolo. España no sólo no gana nada, sino que pierde el terreno conquistado en Flandes en 1625 y la posibilidad de alcanzar una paz ventajosa con Holanda. Desde la llegada de Richelieu al poder, aún no ha conseguido una victoria importante, pero con él al mando la vuelta de Francia al gran tablero europeo es visible.

5 de noviembre: España e Inglaterra firman la Paz de Madrid, prácticamante calcada de la Paz de Londres de 1604. A pesar de que Carlos I había prometido a Federico V que no firmaría si España no promete devolverle el Palatinado, al final el tratado no contiene ninguna garantía al respecto. Como anécdota, el enviado español a esta paz es el pintor flamenco Pedro Pablo Rubens.

10-11 de noviembre: En Francia, nueva conspiración contra Richelieu, el ‘Día de los Inocentes’: El líder esta vez es el canciller Luis de Marillac, que piensa que Richelieu está gastando demasiado dinero en guerras, lo cual lleva a subir los impuestos, lo cual lleva a aumentar el riesgo de revueltas campesinas. Además, Marillac representa a un numeroso grupo de católicos descontentos con la política anti-Habsburgo de Richelieu que sólo beneficia a los protestantes. Así que por una vez parece que en este complot hay un contenido político, no simples ambiciones personales. Se apuntan Gastón de Orléans otra vez y ahora hasta la reina madre, María de Médicis, descontenta con su antiguo protegido Richelieu porque ahora ella también se siente desplazada de la corte – tras la victoria de La Rochela, Richelieu cada vez cuenta menos con ella. Así que, aprovechando las secuelas de la enfermedad de Luis XIII y que la Corte está dividida sobre si condenar o ratificar las decisiones de la Dieta de Regensburg, intentan derrocar al cardenal, pero cuando el rey se entera desbarata todo el plan contra ‘el más leal y devoto sirviente del mundo’. Richelieu ofrece dimitir, pero Luis no lo acepta. Marillac es apresado.

Una de las razones por las que los intentos contra Richelieu son continuos es que en Francia no existe una manera de hacer oposición leal al gobierno, como hay en Inglaterra con el parlamento. Si piensas distinto, en un parlamento puedes expresar tu opinión, y si convences a suficiente gente, se votará a tu favor, pero en Francia es el rey y aquellos que tengan su oído quienes deciden, así que hay pocas opciones para expresar disensión excepto conspirar.

11 de noviembre: Gustavo Adolfo firma un tratado con Guillermo V de Hesse-Cassel para que su ducado quede bajo protección sueca durante toda la guerra. A cambio Guillermo queda obligado a luchar ‘por la seguridad y el bienestar’ de Suecia ‘hasta haber conseguido nuestros objetivos’. Esta es ya una alianza ofensiva en contra del Imperio. Este tratado, que de hecho significa que Hesse-Cassel queda totalmente en manos suecas, pone en alerta a los demás príncipes alemanes. ¿Es eso lo que busca Gustavo, quedarse con sus tierras y ejércitos como pago a luchar contra los católicos?

Diciembre: Los suecos apartan a las tropas imperiales de Gartz y Greiffenhagen.

El problema de Carlos I es ahora cómo obtener dinero sin intervención del Parlamento inglés. Para ello, revive varias tasas y multas que habían caído en desuso: por ejemplo, se supone que cualquiera que tenga tierras que produzcan más de 40 libras al año debe presentarse al rey para ser nombrado caballero. Esta es una práctica aún en vigor, pero que ya nadie aplica. Ahora Carlos comienza a poner multas a los que no lo habían hecho, y recauda 175.000 libras en diez años.

Crisis de subsistencia en Castilla. La pobreza y la falta de alimentos alcanzan cotas preocupantes.

Olivares propone a Quevedo ser embajador en Génova, pero éste lo rechaza.

Holanda toma a los portugueses la ciudad brasileña de Pernambuco.

Peste en Italia y Alemania.

Se inician las obras del palacio del Buen Retiro.

Nace el príncipe Carlos, hijo de Carlos I de Inglaterra.

Tirso de Molina introduce la historia de don Juan en la literatura con ‘El burlador de Sevilla y convidado de piedra.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:08 pm

1631 (49) – 3 de enero: el servicio de millones de la Corona española es abolido, pero se crea un nuevo impuesto, sobre la sal. La medida es impopular en todas partes, pero algunos de los primeros en protestar son miembros del clero, por tener que pagar la sal al mismo precio que los seglares. Incluso la Santa Sede ve este impuesto con malos ojos.

23 de enero: Tratado de Bärwalde: Francia, representada por Hercule de Charnacé, acuerda pagar 400.000 riksdalers por año durante los próximos cinco a los suecos para que éstos luchen ‘por las libertades en Alemania y por el libre comercio en el Báltico’ con un mínimo de 36.000 hombres (6.000 caballería), además de respetar la práctica del catolicismo en cualquier territorio que tomen los suecos. Esto permite a Richelieu proseguir con sus ambiciones en Italia mientras Suecia tiene ocupados a los Habsburgo. Así que, aunque Gustavo Adolfo lo ve como un buen negocio (le pagan por hacer algo que ya iba a hacer igual), Richelieu ha conseguido finalmente cazar al sueco en sus redes y tenerle de mercenario. O eso es lo que él se cree. Los objetivos de ambos pueden coincidir puntualmente, pero Gustavo nunca va a pelear explícitamente en favor de Francia. Es un juego peligroso para Richelieu, ya que no deja de ser un cardenal católico aliándose con un rey protestante en contra de las tropas católicas de los Habsburgo que intentan derrotar al protestantismo alemán y escandinavo. Pero claramente, al elegir entre su religión o su política anti-Habsburgo, Richelieu se ha quedado con lo segundo.

Mientras, el conde de Tilly llega a Frankfurt-on-Oder para tomar el mando de las tropas imperiales, comenzando un periodo de maniobras y contra-maniobras: Tilly busca empujar a Gustavo contra la costa y éste busca no quedar encerrado.

Febrero: Gustavo Adolfo ocupa la mayoría de Mecklemburgo, avanzando lento pero seguro.

20 de febrero: Reunión de varios príncipes protestantes (tanto luteranos como calvinistas) en Leipzig para intentar consolidar esa ‘tercera vía’ ideada por Richelieu, por la que todos pudieran protegerse tanto de los católicos como de los suecos, cuyo avance todos los príncipes alemanes temen. Proponen al Emperador resistir la invasión sueca a cambio de abolir el Edicto de Restitución, a lo que Fernando II se niega. El congreso acaba sin soluciones satisfactorias, lo cual aumenta la desunión.

23 de febrero: Luis XIII, harto de su madre, ordena que sea desterrada a Moulins.

Marzo: Tilly ataca la guarnición sueca más débil, Neu-Brandenburg. Gustavo les había ordenado resistir hasta el último hombre, pero su contraorden llega tarde y cuando la plaza cae la mayoría de los defensores son masacrados. Gustavo reacciona agrupando a sus tropas y consiguiendo un contingente mayor que el de Tilly, pero por una vez en su vida Gustavo duda, llama un consejo de guerra y acepta su opinión de no luchar en batalla abierta. Esto supone un gran error, ya que Tilly decide sitiar Magdeburgo, en auxilio de la cual los suecos estarían obligados a ir.

3 de abril, Domingo de Ramos: Gustavo piensa que si Tilly ataca su ciudad, él puede atacar la suya, y así obligarle a levantar el cerco de Magdeburgo: en una brutal operación que ignora todas las formalidades de la guerra de asedio, Gustavo toma Frankfurt-on-Oder, donde sus tropas, mal pagadas, cometen escandalosos excesos sobre una población amiga, ya que son protestantes. Pero la idea muere de éxito: Gustavo ha tomado Frankfurt tan rápido que Tilly decide darla por perdida sin acudir en su socorro y no levanta el sitio de Magdeburgo.

Finales de abril: El problema ahora para Gustavo es que Magdeburgo está demasiado lejos para llegar con seguridad. Tras haber intentado conversaciones para obtener alianzas o al menos derecho de paso por Brandemburgo y Sajonia, Gustavo mueve a sus tropas por las buenas a Berlín, la capital de Brandemburgo, pero Jorge Guillermo sigue negándose a ayudarle. Gustavo decide no coaccionarle para no enemistarse con otros príncipes alemanes. Al final, lo único que consique es una guarnición sueca en Spandau y derecho de mando sobre la guarnición brandemburguesa de Küstrin. Pero aún Juan Jorge de Sajonia se niega a concederle derecho de paso por su ducado.

8 de mayo: Tratado de Múnich (ratificado en Fontainebleau el 30 de mayo): Francia y Baviera se alían en sus intereses anti-Habsburgo tras muchas discusiones. Richelieu quiere separar a Maximiliano del Emperador y usarle como instrumento para ganar influencia en Alemania. Maximiliano por su lado quiere que Richelieu de una vez ayude contra los protestantes alemanes. Finalmente Richelieu se compromete a conseguir más votos favorables a Baviera en las próximas elecciones y Baviera promete no luchar contra enemigos franceses. Sin embargo, Maximiliano se guarda el derecho de obedecer al Emperador como señor suyo que es. La maraña política de Richelieu se complica cada mes que pasa: ahora tiene acuerdos con el protestante Gustavo y el católico Maximiliano, que a su vez tienen intereses contrapuestos entre sí.

8 de mayo: Luis de Marillac es condenado a muerte por su papel en el ‘día de los inocentes’, tras un juicio muy irregular: Richelieu ha escogido los jueces personalmente, y cuando éstos parecen inclinados a no condenar al reo, el juicio se traslada a la casa del propio Richelieu en Rueil, sin duda para intimidarles. Además, al acabar el juicio se destruyen todas las actas del caso por orden real. Al parecer, Marillac era inocente, pero al ser jefe de las tropas francesas en Italia, Richelieu no quiere riesgos y se asegura de su condena.

10 de mayo: Marillac es ejecutado. El intento ejemplarizante le sale mal al cardenal, ya que ocurre todo lo contrario y París se llena de panfletos en su contra.

16 de mayo: Gustavo Adolfo pide a Juan Jorge derecho de paso urgente por Sajonia, en vano.

20 de mayo: El ejército de la Liga Católica, mandado por Tilly y Pappenheim, captura y saquea Magdeburgo en la mayor atrocidad cometida durante toda esta guerra. La ciudad es destruida por el fuego prácticamente entera y mueren 24.000 civiles. Magdeburgo era la mayor partidaria de Gustavo Adolfo desde el Edicto de Restitución, y su única aliada con armamento disponible, por lo que el rey sueco ahora queda como un mal protector que incumple sus promesas. Guillermo V de Hesse-Cassel se mantiene al lado sueco, pero Guillermo de Weimar, que estaba preparándose para unirse a los suecos, detiene sus preparativos y vuelve a la neutralidad. Los protestantes buscarán vengarse de las brutalidades católicas y la violencia excesiva crecerá en cada encuentro a partir de ahora en ambos bandos.

El desproporcionado saqueo e incendio de Magdeburgo hace que la ciudad quede inservible para ser usada como base, aparte de que no hay provisiones, así que Tilly ha de abandonarla.

Mientras, viendo que el conflicto de Mantua ha acabado y que las tropas imperiales de Italia vienen hacia Alemania, zonas del sur como Württenberg y Baden empiezan a organizar un ejército para bloquearlas y Tilly ha de atender el tema, de forma que Gustavo se encuentra en una posición bastante buena, con su ejército entero al no haber podido luchar en Magdeburgo, y con esta ciudad vacía de imperiales.

Finales de mayo: Wallenstein, reducido a ocuparse de sus posesiones privadas en Bohemia, y resentido con el Imperio por despedirle, contacta con el conde de Thurn, uno de los ‘defenestradores’ de Praga, y luego con Gustavo, ofreciéndole sus servicios. Además, se niega a proporcionar provisiones a la Liga Católica, lo cual fuerza a Tilly a buscarlas en Sajonia. Esto y la defección de su antiguo subordinado von Arnim a la protestante Sajonia muestran la conducta de algunos militares profesionales de la época.

23 de junio: Habiendo avanzado desde Brandemburgo, Gustavo Adolfo toma Tangermünde en ayuda de Guillermo V y cruza el Elba hacia el oeste: es significativo que por primera vez sus ejércitos han avanzado más allá de los mapas que se había traído de casa.

Julio: En Italia, el papa Urbano VIII se anexiona Urbino.

18-19 de julio: María de Médicis escapa de Compiegnes a refugiarse en el Flandes español. No volverá nunca más a Francia. Esto destruye una de las amenazas más serias para la supervivencia política de Richelieu, pero aún quedan varias: los favoritos sociales del rey, Gastón de Orléans y hasta la reina Ana. Así que no le queda más remedio que seguir trabajando por el favor real: como él mismo dice, el despacho del rey es más difícil de conquistar que todos los campos de batalla de Europa.

20 de julio: Gustavo se mueve río abajo hasta Werben, donde construye un gran campamento fortificado en una gran curva del Elba. En diez días tiene allí a 21.000 hombres, y se esperan refuerzos. Su esperanza es ahora forzar una batalla campal con Tilly antes de que a éste le lleguen refuerzos de Italia: los levantamientos del suroeste de Alemania han sido aplastados sin problemas.

8 de agosto: Tilly intenta atacar el campamento sueco en Werben, pero su caballería pierde una escaramuza cerca de Burgstall y ha de retirarse ignominiosamente. La moral protestante aumenta: los duques de Mecklemburgo, que habían sido desterrados por Wallenstein, son reinstaurados. Agradecidos, los duques Juan Alberto y Bernardo de Saxe-Weimar aceptan mandos en el ejército sueco.

22 de agosto: Guillermo V de Hesse-Cassel acepta finalmente el acuerdo con Suecia. Gustavo vuelve a buscar sacar a Juan Jorge de Sajonia de su inerte pacifismo que le está llevando a perder la estima de los demás príncipes protestantes. Además, su moderación y lealtad al Emperador no van a evitar que Fernando II aplique en sus territorios el Edicto de Restitución. Juan Jorge empieza a organizar un ejército, en principio sólo para defenderse.

24 de agosto: Esto es suficiente para que Tilly vea a Sajonia como un enemigo en potencia envíe un ultimátum para que deshaga tales tropas. Juan Jorge se traga el orgullo y abre conversaciones con Gustavo.

4 de septiembre: Tilly invade Sajonia.

8 de septiembre: Gustavo entra en Wittenberg, donde es recibido con entusiasmo por la población.

11 de septiembre: Provocado por la invasión católica, Juan Jorge de Sajonia se une, bajo sus propios términos, a la alianza protestante, cuyo ejército ahora supera en número al católico. Sin embargo, suecos y sajones desconfían unos de otros. El 13 Tilly toma la fortaleza de Pleissenburg y el 14 Leipzig.

17 de septiembre: Momento importante en la guerra: el ejército sueco-sajón, acudiendo en ayuda de Leipzig, arrasa a Tilly en Breitenfeld, a pesar de que los sajones aportan muy poco y son eliminados de la batalla a las primeras de cambio por los tercios, dejando el flanco izquierdo protestante desprotegido. Gustav Horn, comandante de la izquierda sueca, reforma sus tropas, llama refuerzos del centro y lanza un furioso ataque con todos sus hombres sobre los tercios antes de que éstos puedan recobrarse de su victoria sobre los sajones. Mientras, en la derecha, las nuevas tácticas de la caballería sueca detienen y derrotan a Pappenheim, considerado el mejor comandante de caballería de su tiempo. Pronto los suecos vencen en ambos flancos, los imperiales pierden sus cañones pesados, y los suecos vienen sobre el centro. Al llegar la noche, Tilly está herido y en fuga hacia el noroeste, con el ejército católico devastado. Es la primera victoria importante de los protestantes desde el comienzo de la guerra, y viene a producirse en la mayor batalla de todo el conflicto: 31.400 católicos (10.000 de ellos caballería) contra 41.000 protestantes (13.300 caballería) durante cinco horas de lucha. Tilly pierde casi la mitad de su efectivo (7.600 muertos, 9.000 prisioneros), incluyendo 19 estandartes de caballería y 80 colores de infantería, por sólo 2.100 bajas suecas.

Hasta ahora, los católicos han ganado muchas batallas por superioridad en número y veteranía de sus tropas, a veces venciendo sólo con presentarse y formar, desmoralizando al inexperto enemigo, pero ahora han encontrado la horma de su zapato con los suecos, veteranos de las guerras con Polonia, que no se deshacen bajo la presión. La causa católica en Alemania se deteriora por completo ante el avance del nuevo campeón protestante. Richelieu queda aterrorizado, no habiendo esperado tanto éxito sueco, que amenaza ahora con unir toda Alemania bajo un rey protestante en lugar de bajo la influencia francesa, como él pretendía. Por su parte, Fernando II queda tan destrozado por la noticia que contempla la idea de huir de Viena a Graz o incluso Italia. Las lecciones de Breitenfeld obligan incluso a replantear la táctica guerrera en campo abierto a nivel básico.

24 de septiembre: En la costa cantábrica, donde la demanda de sal para salar pescado y alimentar al ganado es considerable, el descontento es grande, y en Vizcaya se produce el ‘motín de la sal’, violentos altercados dirigidos contra la oligarquía vasca gobernante, por no defender los fueros locales con firmeza.

26 de septiembre: Tras la victoria, Gustavo Adolfo tiene el campo tan abierto que no sabe ni hacia dónde ir. Tras discutir las posibilidades con Juan Jorge, y para evitar disputas, se decide que Gustavo avance hacia el suroeste a través de Turingia hacia los valles del Main y el Rhin, mientras que Juan Jorge va por separado Oder arriba hacia Silesia. Sin embargo, se cometen dos errores: no perseguir y destruir el resto de las tropas de Tilly, que así puede reagruparse en paz, y rechazar la oferta de Wallenstein.

2 de octubre: Gustavo ocupa Erfurt, en Turingia, donde establece su principal bastión en Alemania central. Este era su último objetivo antes del parón invernal, pero todo va tan fácil que Gustavo decide continuar su marcha.

14 de octubre: Würzburg se rinde a los suecos.

17 de octubre: En una hazaña que impresiona a los cronistas contemporáneos, los suecos toman la fortaleza episcopal de Marienberg, donde consiguen un gran botín, incluyendo un gran número de libros, que se envían a Suecia para la universidad de Uppsala.

A todo esto, Tilly se ha recuperado con pasmosa rapidez, y tras agrupar las unidades imperiales dispersas por el noroeste, se ha unido a Carlos de Lorena, logrando una fuerza de más de 40.000 hombres. Con ellos se dirige al encuentro de Gustavo y llega a estar a un solo día de distancia de Würzburg, amenazando Ochsenfurt. Pero Gustavo no pica, y tilly tiene órdenes de actuar con prudencia, así Tilly gira hacia el sur a buscar campamento para el invierno y finalmente no se produce otra batalla. Ante esto, Gustavo decide continuar su avance.

Octubre: Enviados franceses empiezan a intentar colocar a Baviera en contra del Emperador. En la corte Maximiliano en Múnich no tienen éxito, pero otros territorios católicos, en las zonas más amenazadas por los suecos, como Würzburg, Worms, Osnabrück, Maguncia, Colonia y Tréveris, llenas de obispados ricos, la idea de neutralidad para salvar la piel, aunque sea bajo mediación francesa, parece tener gancho.

27 de noviembre: Gustavo Adolfo entra en triunfo en Frankfurt, a lomos de un caballo español. So objetivo es invernar en Maguncia, pero para ello ha de cruzar el Rhin. Sin embargo, nada le parece imposible ahora mismo.

Diciembre: Los suecos entran en el Bajo Palatinado, cruzando el Rhin, lo cual se ve como una hazaña logística que admira a toda Europa.

15 de diciembre: La cosa está tan mal para los católicos bávaros que a insistencia de Olivares y hasta de Maximiliano de Baviera se llama de nuevo al veterano Wallenstein. Éste acepta, pero poniendo duras condiciones en el Acuerdo de Göllersdorf: el Emperador y España pagarán a sus tropas, se le compensará a él personalmente por la pérdida de Mecklemburgo tras su destitución, y podrá negociar él mismo paces en nombre del Emperador con cualquier príncipe alemán. Wallenstein dedica el invierno a reclutar y adiestrar tropas en Bohemia.

17 de diciembre: Worms capitula ante los suecos.

22 de diciembre: Maguncia, cuyo elector ha huido, abre sus puertas a Gustavo. Aquí acampa para el invierno, en un campo llamado Gustavusburg, donde hace a los alemanes, como siempre, pagar la estancia de sus tropas. Los alemanes no lo ven con muy buenos ojos.

Richelieu, temiendo que los suecos puedan llegar hasta las mismas puertas de Francia, ocupa Lorena y presiona su duque para que se comprometa a proporcionar medios de transporte y víveres a las tropas francesas. También empieza a expulsar a los españoles de los presidios que ocupaban en el electorado de Tréveris, arrebatando Moyenvic al Emperador, justo cuando los holandeses emprenden una ofensiva destinada a romper las líneas defensivas del Maas, que les lleva a recuperar Mastrique.

Termina el brote de peste de 1629.

En una sola campaña Gustavo ha llevado sus tropas desde el Oder hasta el oeste del Rhin, ha logrado una victoria histórica por varias razones contra el mejor general de su tiempo, consiguiendo romper todas las barreras financieras y logísticas que le podrían haber impedido progresar y colocándose como el líder indisputable de la Europa protestante. Mientras pasa la Navidad en Maguncia, toda Alemania parece estar en sus manos, y Suecia se ha convertido en una potencia internacional. La cautela que ha mostrado hasta ahora desaparece ante las continuas victorias y la ausencia de la influencia calmante de Oxenstierna a su lado desde que fue nombrado gobernador general de Prusia le llevan a subir el tono en sus relaciones con amigos, enemigos, neutrales y hasta desconocidos. Durante el resto del invierno sus agentes llevan a todas partes las noticias y la propaganda de sus triunfos, buscando nuevas y ventajosas alianzas. Llegan hasta Transilvania a ver a Jorge Rákóczy, el sucesor de Gábor Bethlen, hasta Crimea a negociar con los tártaros o hasta Estambul a hablar con el Turco, intentando abrir un segundo frente contra los católicos en el sur, pero no lo consigue. También trata de tentar a los neutrales cantones suizos, pero éstos han escarmentado encabeza ajena, y viendo la destrucción llevada a cabo en Alemania, incluso los de ideología protestante sólo se muestran dispuestos a enviar provisiones y mercenarios, mientras estén bien pagados. El único éxito que tiene la diplomacia sueca es con Rusia, ya que Polonia es el enemigo común de ambos, y la tregua sueca con los polacos expira ahora – de hecho, Suecia se convierte en la primera nación en tener un embajador permanente en Moscú. Rusia está interesada en arrebatarle Smolensko a Polonia, y Gustavo accede a reclutar 5.000 alemanes para ayudarle para tener a los polacos ocupados en el este.

Sin embargo, todo esto son consideraciones más bien periféricas. Lo que Gustavo tiene que pensar bien es cómo actuar respecto a España y Francia. Hasta ahora sólo estaba luchando con aliados de ambos, pero habiendo llegado hasta el Rhin, está peligrosamente cerca de las posesiones de los dos países, y cualquier movimiento de cualquiera de los tres traerá nuevas guerras. España y Suecia ven que no se pueden permitir más enemigos y evitan el conflicto directo, así que paradójicamente, es la Francia aliada de Suecia la que va a tener más quebraderos de cabeza, con Gustavo en sus mismísimas fronteras, ocupando territorios que Richelieu codicia. Sin embargo, por ahora, el plan es que 1632 será de nuevo Suecia contra el Imperio.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:09 pm

1632 (50) – Enero: Axel Oxenstierna deja Prusia y llega al campamento de Gustavo en Maguncia y comienza a organizar los territorios ocupados por Suecia a su manera, promulgando nuevas ordenanzas religiosas para los territorios calvinistas, entre las que están libertad de culto para los luteranos y no persecución de los católicos. También comienza una existosa campaña de reclutamiento de alemanes el en ejército sueco. El ambicioso objetivo es llegar a 210.000 hombres, una cifra quizá factible para vastos imperios como el turco, pero inaudita en Europa. Además, esto provocará el conflicto en muchos mandos alemanes de ser vasallos del Emperador y empleados de Suecia a la vez.

Gustavo Adolfo se ha metido en este fregado sólo para poder establecer un cinturón de terreno en Alemania que protegiera a su patria del temible avance imperial, que había llegado hasta la mismísima costa báltica, pero en menos de dos años de campaña ha conseguido literalmente salirse del mapa, llegando hasta donde nunca había pensado. ¿Qué hacer ahora? Durante los meses anteriores, durante la tregua invernal y aún durante la campaña del 32 que está a punto de empezar las mentes de Gustavo, Oxenstierna y sus notables son un hervidero de ideas militares y posibilidades políticas según resulte la guerra, pero pueden resumirse así: el plan es buscar la derrota total de los católicos en el campo de batalla y después organizar una federación decente de estados protestantes en Alemania, incluso con un parlamento permanente, que evite el renacimiento del Imperio católico, y de la que Suecia sería ‘primus inter pares’, ya que la mayoría tienen tratados casi feudales con Gustavo ‘y sus sucesores’. Después, Gustavo se volvería a una Suecia cuyo territorio comprendería Pomerania para siempre y dirigiría la política común desde allí. Una posibilidad a mayores sería incluso hacerse nombrar príncipe de Maguncia y si la cosa va extraordinariamente bien llegar a ser elegido Emperador – y todo mientras tanto bien pagado por los alemanes.

Sin embargo, estos planes no tienen en cuenta la misma dificultad que Gustavo se ha encontrado hasta ahora: el pueblo llano le recibe a donde va como su campeón contra el papismo y le rinde sincera pleitesía, pero los gobernantes, obispos y príncipes del mosaico alemán lo que quieren es conservar su independencia: la religión es un motivo para alinearse con o contra otros, pero sus creencias nunca les llevarán a dejarse arrebatar su esquina de terreno. Cambiar un Emperador Habsburgo por otro Vasa no es un trueque que les sirva de nada si pierden su trono, y además el tono soberbio que cada vez más se le va poniendo a Gustavo, exigiendo humillantes referencias a los agradecimientos que los alemanes le deben por sus victorias, no ayudan diplomáticamente a vender la idea.

A todo esto, además, estos planes son para cuando la paz llegue tras la derrota de los católicos: mientras, hay batallas que luchar, en las que Gustavo exige control militar total sobre todas las tropas protestantes. De momento, se encuentra personalmente a la cabeza de seis ejércitos distintos, con un total de unos 100.000 hombres (sin contar los 20.000 sajones de Juan Jorge o a los 16.000 en Suecia y el Báltico) dispuestas en un vasto arco desde Silesia al alto Rhin. El plan es hacer girar ese arco hacia la derecha, invadiendo la católica Baviera y establecer una nueva base en Suabia, que no habiendo sufrido guerra, podrá alimentar a sus tropas. De esta forma ‘se uniría el Rhin con el Danubio’, cerrando los pasos alpinos a posible refuerzos católicos desde Italia, de igual manera que el Rhin impide la llegada de tropas desde Holanda. Por último llegaría el golpe de gracia para acabar con la captura de la capital imperial, Viena, desde el oeste. Es un plan de enorme ambición y proporciones con muchos puntos flojos: para empezar, Gustavo sólo tiene la mitad de los hombres que pretendía, y además asume que el norte no le va a dar problemas, pero aquí es donde va a verse el error de dejar escapar vivo a Tilly y los supervivientes de Breitenfeld en Baja Sajonia. Otro problema son los aliados sajones, que van por libre y que al mando de von Arnim causan más problemas casi que los católicos. Y por último está la vuelta de Wallenstein.

6 de enero: Tratado de Vic entre Francia y el duque Carlos IV de Lorena, que promete mantener buenas relaciones con Luis XIII, entregar la fortalea de Marsal durante tres años y dejar paso libre a las tropas francesas. Luis considera incluso invadir Alsacia, donde se han visto destacamentos suecos, pero el padre José aconseja no hacerlo.

Después, Luis envía una embajada a Maguncia a hablar con Gustavo, dirigida por De Brezé, cuñado de Richelieu, buscando que se retire del Rhin y respete la neutralidad de la Liga Católica. Gustavo, que esperaba colaboración total de Francia, recibe la petición gran enfado, y trata tan mal a los embajadores franceses que, según de Brezé, ‘nos hubiera sido muy fácil romper relaciones y declararle la guerra allí mismo.’ Luego poco menos que les fuerza a prometer que Francia romperá relaciones con Maximiliano.

7 de febrero: Las Cortes de Castilla, convocadas para jurar a Baltasar Carlos como príncipe heredero, dejan claro a la Corona que sólo concederán nuevos servicios si se reduce el precio de la sal. La Corona obtiene del Consejo de Castilla una sentencia que confirma los plenos poderes del Rey sobre los procuradores de las ciudades representadas en las Cortes. Este es un duro golpe para las pretensiones de poder de las ciudades, que en adelante acatarán institucionalmente los planes de la Corona. Finalmente, las Cortes votan un servicio de 2.500.000 ducados por tres años a cambio de que el tributo desaparezca y se acepte un precio fijo para la sal decidido por la Corona.

Febrero: Federico V viaja a Maguncia para intentar ver si Gustavo puede ayudarle con lo suyo de intentar recuperar su Palatinado. Gustavo le recibe bien y da honores de príncipe, pero no le promete nada. De momento, sin embargo, Federico se pega como una lapa a los viajes del sueco por Alemania.

28 de febrero: Maximiliano de Baviera expulsa a las tropas suecas de Bamberg, lo cual enfrenta directamente a los dos aliados de Richelieu.

Marzo: tras un invierno tenso de preparaciones, la campaña de 1632 se considera crucial para la suerte de una guerra que entra en su decimocuarto año. El movimiento comienza con Gustavo tan ansioso de atacar Baviera antes de que Wallenstein empiece a atacar Bohemia que comienza a moverse con 90.000 hombres aún sin preparar. Se va hacia el norte del Danubio intentando acabar con Tilly, pero éste retrocede rápidamente. Gustavo entonces se desvía hacia Núremberg, donde es bien recibido y consigue 2.000 nuevas tropas y una contribución mensual de 20.000 riksdalers. Tilly, mientras, logra expulsar a los suecos de Bamberg. Gustavo Adolfo decide responder atacando Baviera, ya que el grueso de las tropas católicas se concentra en Bohemia, de donde quieren echar a los sajones.

16 de marzo: Gustavo Adolfo cerca Donauwörth, en Baviera, y consigue hacerse con el triángulo suabo entre el Danubio, el Lech y los Alpes donde quería establecer su base. Por contra, el propio Lech, crecido por el deshielo, es una barrera que le separa de Maximiliano y Tilly. Pero nada es imposible para Gustavo.

Abril: Muere Segismundo III de Polonia. La sucesión de su hijo Ladislao no estaba clara, pero el miedo a los suecos y rusos (se piensa que Gustavo Adolfo podría intentar presentar su candidatura) une a la corte polaca y Ladislao es elegido sin dificultad.

13 de abril: Wallenstein es formalmente restituido como Comandante Imperial Supremo con mando sobre 50.000 hombres.

15 de abril: Cerca de Rain, el ejército sueco cruza con éxito el río Lech bajo el fuego de las tropas católicas, en otra operación sueca destinada a los libros de estrategia: ataques de despiste, cortinas de humo, cañoneo en masa para cubrir el punto de cruce y como culmen la innovación técnica: un puente flotante casi pegado al agua y por tanto menos vulnerable al fuego enemigo. Maximiliano se retira en confusión a la fortaleza de Ingolstadt, llevando con él a Tilly, herido de muerte por fuego de cañón (morirá el día 30). Los suecos avanzan de forma inexorable, tomando Augsburg y saqueando todo lo que encuentran sistemáticamente y sin piedad para no dejar nada al enemigo. Muchas poblaciones se les rinden sin resistencia. Sin embargo, Maximiliano consigue huir de Ingolstadt dejando suficientes hombres en ella para aguantar un asedio largo y logra llegar a Regensburg antes de que Gustavo se pueda enterar. La campaña sueca ya no va como estaba previsto: puede ocupar Baviera, pero acabar con Maximiliano va a ser muy difícil. Además, Gustavo esperaba que Wallenstein acudiera en ayuda de Baviera y dejara tranquila a Bohemia y Sajonia, pero Wallenstein no pica y sigue preparándose en su base bohemia.

Abril: Carlos I de Inglaterra concede una carta colonial a un noble católico, Lord Baltimore, para colonizar Maryland.

17 de mayo: Gustavo Adolfo captura sin oposición la capital de Baviera, Múnich, de donde Maximiliano ha de huir otra vez, camino de Salzburgo. El dominio sueco en Alemania llega a su apogeo. Los números siempre suben y bajan, pero en un momento dado se calcula que llega a tener hasta 140.000 hombres a su mando, algo absolutamente excepcional. El problema ahora para Gustavo es saber qué pasa con los sajones. Von Arnim parece estar jugando a dos barajas, teniendo descontento a Juan Jorge, que no le puede quitar el mando porque es el úncio general competente que tiene, y a la vez manteniendo contactos con su antiguo superior, Wallenstein. Gustavo se teme una traición en el frente del este cualquier día.

Sin embargo, ‘apogeo’ significa que a partir de ahí se va hacia abajo. La vuelta de Wallenstein produce un efecto inmediato en el bando católico, retomando Praga y echando a los sajones de von Arnim de Bohemia antes de acabar el mes. Además, logra amenazar la retaguardia sueca en Turingia.

Mayo: La Corona española convoca Cortes de Cataluña en Barcelona, en un mal momento económico por los efectos de la reciente peste, que ha interrumpido el comercio con Francia e Italia. Olivares no quiere dejar a los hermanos del rey solos en Madrid, por su paranoia sobre un posible movimiento de ellos contra él, así que prácticamente les obliga a ir a Barcelona con la comitiva real. Para endulzar la situación, el menor, Fernando, es elegido para presidir estas Cortes catalanas. Sin embargo, un conflicto de etiqueta, provocado por las autoridades de Barcelona al no querer descubrirse ante él, empeora la tensa situación. La convocatoria termina sin acuerdos positivos.

El ejército español procedente del Palatinado logra detener el avance holandés, mientras que la escuadra española de Dunkerque ocasiona estragos.

Junio: Tras ver el gran éxito sueco, los daneses, aún viendo su propia impotencia, no se han quedado cruzados de brazos, y Cristián IV ha estado entrando en tratos con Wallenstein y Pappenheim para intentar recuperar Mecklemburgo, Bremen y Verden si alguna vez los católicos se las quitan a los suecos. Gustavo reacciona estableciendo una alianza con el rival dinástico de Cristián IV, Federico III de Holstein-Gottorp, una alianza que durará tres generaciones.

12 de junio: Gustavo Adolfo escribe a Oxenstierna pidiendo más tropas desde Suecia para intentar recuperar Sajonia antes de que Wallenstein pueda encerrarle en Baviera.

14 de junio: Gustavo abandona Donauwörth, llevando 18.500 hombres y 70 cañones consigo, dejando el resto de sus hombres guardando Baviera y Suabia.

19 de junio: Gustavo Adolfo llega a Núremberg, gran partidaria suya, rica y aún no tocada por la guerra. Allí ordena reforzar las fortificaciones, a la espera de los católicos, cometiendo el grave error de encerrar a una tropa de 45.000 hombres en una zona demasiado restringida, pero consigue alejar a Wallenstein de Sajonia. Éste decide imitar a Gustavo y aliarse con una ciudad próxima, Zirndorf, desde donde vigilar a los suecos y emboscarles si se les ocurre salir mientras se bloquea Núremberg. Entonces es Gustavo quien imita a Wallenstein y ordena que el resto de sus tropas por Alemania central cerquen al cercador. La cuestión es ahora cuánto tardará Oxenstierna en traer a los otros suecos.

Mediados de junio: Gastón de Orléans entra en Francia con su ejército desde Luxemburgo, yendo al encuentro del duque Henri de Montmorency en el Languedoc, donde la gente está descontenta con Richelieu por intentar imponer ‘créatures’ suyas en varios cargos locales. Le apoyan los hugonotes más descontentos y la nobleza provincial, disatisfecha con el creciente poder de París. Los campesinos también se demuestran dispuestos a levantarse en armas contra los crecientes impuestos. Con la participación de Gastón de Orléans el asunto parece un golpe de estado en toda regla. Sin embargo, todo parece peor de lo que es en realidad, y con objetivos muy diferentes, las distintas facciones no logran ponerse de acuerdo.

31 de junio: Wallenstein y Maximiliano de Baviera, aún enemigos pero ahora con intereses comunes, unen sus ejércitos, alcanzando un total de 48.000 hombres.

Julio: Wallenstein sitia Núremberg y corta el aprovisionamiento de la ciudad.

Julio: Felipe Cristóbal von Sötern, elector de Tréveris y obispo de Speyer, se coloca bajo la protección de Francia. Tropas francesas se estacionan en Philippsburg.

Agosto: Olivares convence a Felipe IV para que envíe a Holanda a su hermano, el cardenal-infante don Fernando al frente de un ejército para recuperar Alsacia, salvaguardar el Franco Condado y limpiar de tropas enemigas el pasillo del Rhin. A pesar del auxilio de Gonzalo de Córdoba desde el Palatinado, Holanda toma Mastrique. Poco después cae la región de Limburgo en manos holandesas. El ejército español en Flandes queda sumido en el desorden.

12 de agosto: Luis XIII condena a todos los que ayuden a Gastón, directa o indirectamente, como rebeldes y culpables de delito de lesa majestad.

27 de agosto: Contra todo pronóstico, los distintos ejércitos suecos y sajones logran reunirse en el día previsto cerca de Núremberg en lo que supone una obra maestra de planificación por parte de Axel Oxenstierna. Wallenstein se retira a Zirndorf y se convierte en el asediado, aunque en una posición cómoda, difícil de atacar y bien protegida por cañones, mientras que Gustavo no dispone de tiempo para sentarse a asediar durante meses.

1 de septiembre: En Castelnaudary, el mariscal Schomberg derrota a las tropas de Gastón y Montmorency, que es herido y apresado.

1-2 de septiembre: Gustavo mueve sus tropas a Fürth y acampa ahí. Wallenstein ahora supone que Gustavo está maniobrando para atacarle desde el noroeste y reordena a sus tropas al efecto. Los vigías suecos malinterpretan la maniobra y creen que Wallenstein está abandonando la posición, dejando sólo una pequeña retaguardia para cubrir su retirada.

4 de septiembre: Cuando Gustavo recibe esta información improvisa un ataque de caballería lo más rápido posible hacia el oeste para intentar cortar la supuesta retirada de Wallenstein, al tiempo que arroja el resto escarpada colina arriba esperando una victoria fácil contra una resistencia debilitada. Durante todo el día las tropas suecas intentan trabajosamente subir por la colina de Alte Feste, pero el resbaladizo terreno impide subir los cañones.

5 de septiembre: Cuando Gustavo decide parar el ataque ha sufrido 2.400 bajas (1.000 muertos) por 600 de Wallenstein. Es la primera derrota sueca desde Neu-Brandenburg: se acaba su leyenda de invencibilidad. Pero lo peor es que en el campamento sueco de Fürth las provisiones se acaban, sobre todo las de los caballos, que mueren a miles, y las epidemias comienzan. La disciplina se hace difícil y comienzan las deserciones, llegando a perder Gustavo la tercera parte de sus hombres.

18 de septiembre: Gustavo levanta el sitio bajo la mirada triunfal de Wallenstein y deja a Oxenstierna al mando de Núremberg. Gustavo entonces intenta tentar a Wallenstein con un acuerdo privado, lo cual el general no está autorizado para hacer, ya que Gustavo no es un príncipe alemán. Gustavo le ofrece la diócesis de Würzburg, con el título de duque de Franconia y si se puede arreglar, la corona de Bohemia. Wallenstein declina, informa de todo al Emperador, pero no rompe los contactos, política que ha seguido siempre.

Septiembre: La archiduquesa Isabel Clara Eugenia de Flandes, presionada para negociar con los holandeses un tratado de paz, convoca a los Estados Generales sin notificarlo a Madrid. Olivares revoca sus poderes.

Octubre: La protesta popular por el impuesto sobre la sal estalla violentamente, sobre todo en Madrid, y sobre todo contra los recaudadores de este impuesto, en su mayoría portugueses. La Corona amenaza con hacer perder sus negocios a la élite mercantil vasca, que entonces ayuda a abortar la revuelta. A cambio, la Corona otorga un perdón general y anula el odiado impuesto.

Todo esto no impide que al inaugurarse el cuerpo central del palacio del Buen Retiro haya varios días de fiesta con un despilfarro total: a las damas asistentes se les obsequian bolsas llenas de monedas de oro. El ayuntamiento madrileño sufre durante este año un impuesto de 40.000 ducados para pagar este y otros dispendios.

6 de octubre: Gustavo cruza el Danubio para limpiar Suabia. La cuestión para Gustavo ahora es qué hacer el resto del otoño. Una posibilidad es acabar de dominar Baja Sajonia, pero tras los grandes planes de victoria total en un solo año, esto parece poco, a pesar de que sería una buena base para el año siguiente, y Gustavo se empeña en intentar arrastrar a Wallenstein a Baviera, a pesar de que ya ha visto que no pica en este tipo de trucos. Gustavo intenta tomar Ingolstadt, pero sin resultado.

14 de octubre: Maximiliano, preocupado por Ingolstadt, empieza a marchar hacia allí, con lo cual Gustavo logra separarle de Wallenstein, pero éste va al encuentro de Pappenheim para unirse contra Juan Jorge de Sajonia. Esto podría ser fatal para los suecos, ya que si Sajonia cae, los pasos de Turingia hacia el norte quedarán cerrados y Gustavo quedará encerrado en Alemania. Gustavo suspende operaciones en Baviera y marcha hacia Sajonia a toda velocidad.

20 de octubre: Gustavo llega a Nördlingen.

31 de octubre: El duque de Montmorency es una figura muy importante en Francia, leal sirviente en el pasado de Luis XIII y de su padre Enrique IV, líder de una de las principales familias nobles del país, gobernador de Languedoc y hasta hace poco Almirante de Francia, puesto que Richelieu le ha quitado para dárselo a un partidario suyo. Por ello, importantes peticiones se hacen para su liberación, pero no hay piedad y es ejecutado en el patio del ayuntamiento de Toulouse.

1 de noviembre: Wallenstein toma Leipzig y se separa de los cuerpos de ejército de Holck y Gallas.

Gustavo pasa por Núremberg, recoge a Oxenstierna, y tras una marcha total de 630 kilómetros en 17 días, logra llegar al paso turingio de Saale antes que Wallenstein. La marcha hubiera sido inútil por sí sola, pero menos mal para Gustavo que Bernardo de Saxe-Weimar había conseguido llegar antes que ambos y había ralentizado a los imperiales. En una curva del río parecida a la de Werben, Gustavo acampa y fortifica la posición.

14 de noviembre: Wallenstein cree que Gustavo, al acampar considera concluida la campaña por este año declarando parón invernal, así que el general católico empieza a dispersar sus tropas, entre ellas nueve regimientos de caballería al mando de Pappenheim, que ahora está en Halle, a 60 kilómetros de distancia. ‘Ahora en verdad creo que Dios me lo ha entregado a mis manos’, se dice que dijo Gustavo al enterarse.

15 de noviembre: Gustavo sale de su campamento para cazar a Wallenstein por sorpresa. Por pura suerte, un destacamento imperial se tropieza con ellos mientras cruzan el río Rippach, y pelean obstinadamente con ellos, deteniendo su avance durante unas preciosas horas mientras se envía a alertar a Wallenstein, con lo cual pierden el crucial elemento sorpresa y Gustavo ha de posponer el ataque al día siguiente. Wallenstein dispone de 16 horas al menos para reconstruir sus tropas, y envía a Halle a por Pappenheim, que recibe la orden a medianoche y sale con su caballería inmediatamente.

16 de noviembre: A las 5 de la madrugada despiertan los suecos. A las 6 la infantería de Pappenheim empieza a marchar desde Halle. A las 7 los suecos están en orden de batalla. A la caballería de Pappenheim no se le espera hasta mediodía como pronto, lo cual da tiempo a terminar la pelea de sobra antes de que llegue. Así, la decisiva batalla de Lützen tendrá lugar entre dos ejércitos de número comparable en vez de con mayoría católica. Los suecos y sajones, aprovechando la desbandada de las tropas de Wallenstein, se presentan ante él con 19.000 hombres (6.200 caballería) y 60 cañones. El Imperio tiene 16.700 (6.900 caballería) y 38 cañones.

Y en éstas, resulta que hay niebla. Impenetrable, que frustra el ataque sueco hasta que empieza a levantar a las 10. Entre ponte bien y estate quieto son las 11 cuando comienza el ataque. Wallenstein está a cuatro disparos de cañón de distancia, en una posición cuidadosamente preparada, protegida por molinos en la derecha y una zanja en el centro, con sólo la izquierda, reservada para Pappenheim cuando llegue, como punto débil. Los suecos cruzan la zanja y empiezan a envolver la izquierda imperial. A las 12 llegan los 2.300 jinetes de Pappenheim con pinta de poder arreglar el desaguisado, pero a los pocos minutos el general es herido de muerte por fuego de cañón. Uno de sus regimientos se niega a luchar, y el pánico se empieza a extender por la izquierda imperial. Mientras, el centro sueco sigue apretando y captura siete de los cañones de Wallenstein, volviéndolos contra ellos. La batalla parece decidida.

Y ahora vuelve la niebla, aún más espesa que antes, protegiendo la deserción en masa de la izquierda imperial, con lo cual los suecos no ven cuánta ventaja llevan, y evitando su victoria por ahora. Gustavo coge al regimiento de caballería de Småland y carga en su ayuda. Casi inmediatamente es alcanzado por una bala. Su caballo le aleja de su escolta y queda atrapado en la melée. Un jinete imperial le dispara en la espalda y cae de la silla al barro, donde otro disparo le alcanza en la cabeza. Los soldados imperiales le quitan el anillo real, el reloj, una cadena que siempre lleva alrededor del cuello, una de las espuelas y toda la ropa menos la camisa, dejando el cadáver donde estaba.

El mando sueco pasa a Bernardo de Saxe-Weimar, el cual consigue arreglar una derrota casi segura. Ya es imposible una victoria por la izquierda imperial, porque Piccolomini ha tomado el lugar de Pappenheim y carga contra los suecos, pero por el centro, tras lucha excepcionalmente sangrienta, los suecos consiguen completar su avance y empiezan a tomar los molinos uno tras otro, cañones incluidos.

Cuando empieza a atardecer a las 5, la pelea está decidida, pero la infantería de Wallenstein aguanta tenazmente. Ya es casi de noche cuando llega la infantería de Pappenheim tras 60 kilómetros en 12 horas de marcha, pero Wallenstein dice basta: no tiene munición y ambos ejércitos están exhaustos tras más de cinco horas de lucha, tras las cuales los suecos han perdido la tercera parte de sus tropas y los imperiales aún más. Al final del día, con los estándares militares de la época, se considera victoria sueca, dado que Wallenstein decide retirarse hacia Bohemia al perder su artillería y los suecos pueden recuperar Sajonia. Hoy día hay quien lo ve como un empate o incluso una derrota para ambos, dadas las grandes pérdidas.

Obviamente, la muerte del rey es un momento importante para los suecos, que exigen ser pagados antes de ver qué más se hace. Como no hay dinero (en todas partes cuecen habas), se rebelan, y el canciller Oxenstierna decide sobornar a los oficiales prometiéndoles las tierras que conquisten en Alemania – por ejemplo, el alemán Bernardo de Saxe-Weimar es hecho duque de Franconia.

Muere el hermano menor de Felipe IV, el infante Carlos, a los 25 años, de una ‘fiebre de tabardillos’.

Quevedo acepta el título de secretario real, un cargo mayormente honorífico, pero que de vez en cuando le tiene ocupado con papeleo administrativo.

Rembrandt pinta la ‘Lección de anatomía del doctor Tulp’.

Claudio Monteverdi escribe su Misa Mayor para celebrar el final de la peste en Venecia.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:10 pm

1633 (51) – Primavera: Las tropas suecas acampan en Donauwörth durante tres meses. Tras la muerte de Gustavo Adolfo de Suecia, la influencia escandinava en Europa disminuye considerablemente. Su hija y sucesora, Cristina, tiene sólo seis años, y la regencia hasta su mayoría de edad se hace por medio de un gabinete colectivo falto de cohesión, dado que Oxenstierna aún sigue en Alemania. Así que el objetivo del canciller, ahora que el belicoso Gustavo Adolfo ha muerto, es intentar salirse del avispero alemán, pero no sin conseguir tres objetivos: 1) dejar organizada una Liga Protestante fuerte que evite el avance católico hasta el Báltico en el futuro, 2) conseguir permanentemente el territorio de Pomerania en la orilla alemana del Báltico y 3) lograr una importante compensación económica por retirarse y para pagar a las tropas (20 millones de riksdalers).

23 de abril: Se forma la Liga de Heilbronn: Francia y Suecia se alían con varios príncipes alemanes contra los Habsburgo. El unirse a esta liga o no divide los principados alemanes en dos campos enfrentados. Maximiliano de Baviera encabeza a los católicos contra este plan.

18 de junio: Carlos I es coronado rey de Escocia en Edimburgo y ordena al parlamento escocés preparar una liturgia según líneas anglicanas.

26 de junio: Habiendo violado el tratado de Vic casando en secreto a su hija Margarita con Gastón de Orléans, Carlos IV de Lorena se ve obligado a firmar un nuevo tratado con Francia, más severo: además de Marsal, Francia recibe el condado de Clermont-en-Argonne y se colocan guarniciones francesas en Haguenau y Saverne.

8 de julio: Victoria de los protestantes mandados por el duque Jorge de Brunswick-Lüneburg en Hessisch-Oldendorf (alrededor de 14.500 hombres por bando), la cual resulta sorprendente, dado el descontento generalizado en sus tropas. Tras el triunfo, los suecos vuelven a amotinarse.

6 de agosto: Tras morir George Abbot, arzobispo de Canterbury, Carlos I le reemplaza con su favorito eclesiástico, William Laud. Juntos, empiezan a promover una serie de reformas para dotar de mayor coherencia y unidad a la Iglesia Anglicana, varias de las cuales resultarán tan impopulares entre los protestantes ingleses como el propio Laud.

Por ejemplo, Laud es partidario de mantener una dignidad y elaboración formal en las celebraciones anglicanas, o lo que él mismo llama ‘la belleza de lo santo’ (the beauty of holiness), mientras que muchas confesiones protestantes odian la ceremonia y boato en la misa, tomándolo como una ofensa a Dios y muestra de soberbia y avaricia, típica del catolicismo. Así, la mayoría de las parroquias inglesas celebran la eucaristía alrededor de una mesa corriente colocada en el centro de la iglesias. Por contra, Laud quiere un altar consagrado (no una mesa corriente) en la cabecera del edificio, y separado de la congregación por una barandilla de madera para evitar la desecración de dicho espacio sagrado. También está a favor de embellecer las iglesias con vidrieras y esculturas que dignifiquen el espacio para el culto. Por último, una de las reformas más impopulares es el reservar los sermones sólo para los ministros de la parroquia, y prohibir las reuniones extraeclesiales si no son para hacer catequesis dirigida por el propio cura, con lo cual una de las principales prácticas protestantes, la de discutir la biblia entre todos y escuchar a sus pastores fuera de misa queda suprimida.

Todo esto viene a su vez de la diferencia principal entre catolicismo y calvinismo: el catolicismo dice que el hombre ve perdonados sus pecados y se salva tras la muerte sólo haciendo uso de los sacramentos (sobre todo la eucaristía, de ahí la especial importancia del altar, el sacerdote y la jerarquía con los obispos a la cabeza), mientras que el calvinismo dice que cada uno ya está predestinado, que los sacramentos no importan tanto (y desde luego no para salvar a la gente) y que la interpretación de la biblia no debe estar reservada a los ministros ordenados, sino abierta a todos los creyentes.

Estas ideas y controversias no son nuevas, sino que vienen desde los tiempos en que los propios Lutero y Calvino vivían, pero lo que sí es nuevo es que Carlos I y William Laud intentan ahora imponer sus creencias minoritarias a un pueblo que las rechaza en su gran mayoría. El nuevo arzobispo no es católico en absoluto, pero sí que es uno de los llamados ‘arministas’ que tiende a disminuir la importancia de las diferencias religiosas entre católicos y protestantes. De hecho, Laud resume su postura general así: ‘Los protestantes no llevan ese nombre por protestar contra la Iglesia de Roma, sino por protestar contra sus errores y supersticiones. Sólo habría que eliminar éstos de la Iglesia romana, y nuestra Protesta terminaría, y la separación también.’ A los ojos de los calvinistas más recalcitrantes, estas palabras y sus ideas sobre el culto le hacen aparecer ‘el ladronzuelo apostado en la ventana de la iglesia para abrir la puerta al papismo’, en palabras del conde de Bedford. Además, dada la acusada tendencia de Carlos I a rodearse sólo de personas afectas a sus opiniones, la abundancia de moderados y arministas en puestos de poder eclesiástico hace desaparecer la diversidad de opiniones de los tiempos de Jacobo I. Para colmo, varios personajes de alto rango se convierten al catolicismo y Carlos permite la presencia en su Corte de un enviado papal por primera vez desde los tiempos de María Tudor. No es extraño que todo esto dé la apariencia de que hay una conspiración anti-calvinista en la corte.

20 de septiembre: En Lieja, el astrónomo italiano Galileo Galilei es condenado por el papa a prisión de por vida por promover la herejía de que la tierra gira alrededor del sol, a no ser que se retracte.

20 de septiembre: Aunque Richelieu quiere evitar dar la impresión de que Francia tiene el objetivo de conquistar Lorena para no enemistarse con los príncipes alemanes, Luis XIII ocupa parte de Nancy.

Octubre: El duque de Württemberg también coloca bajo protección francesa su ducado de Montbéliard.

Tras controlar Alsacia, Breisgau y Lorena, Francia deja el Camino Español prácticamente intransitable. El duque de Feria limpia de enemigos franceses la región entre Constanza y el vado de Breisach, pero urge encontrar una ruta más segura para el ejército español, pasando por Bohemia y Sajonia.

Octubre: Wallenstein ataca el cuartel general del conde de Thurn, el ‘defenestrador’ de Praga, líder en el exilio de la rebelión bohemia, ahora enrolado en la Liga de Heilbronn. Tras ser apresado, Thurn entrega todas las poblaciones ocupadas en el norte de Silesia para pagar su libertad. A continuación, Wallenstein avanza a través de Lusacia hasta el río Oder, comenzando una campaña contra Sajonia y Brandemburgo, que no se habían unido a la Liga de Heilbronn, desconfiando de las intenciones suecas.

Mientras, en el campo católico, Wallenstein empieza a ser odiado por casi todos, debido al uso que sigue haciendo de los poderes extraordinarios que se le dieron debido al pánico causado tras Breitenfeld. Haciendo uso de lo firmado en Göllersdorf, discute personalmente acuerdos con Sajonia, pero también lo hace con Francia y Suecia, lo cual queda fuera de lo pactado, ya que no son estados alemanes. La opinión sobre él es que está más interesado en firmar acuerdos que le traigan riqueza personal que en defender la causa católica contra los suecos.

Noviembre: Muere la duquesa de Flandes, Isabel Clara Eugenia, último de los vástagos legítimos de Felipe II. Al no dejar descendencia, recae en su sobrino el rey Felipe IV de España nombrar nuevo gobernador, y el elegido es su hermano menor, el cardenal-infante don Fernando. Esto supone un duro golpe para quienes veían en él alguien con arrestos junto a quien desbancar a Olivares.

Diciembre: El conde de Hanau permite a los franceses entrar en tres poblaciones de baja Alsacia.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:11 pm

1634 (52) – 12 de enero: Fernando II envía emisarios a Wallenstein, que está en Pilsen, para que mueva sus tropas a Baviera. Éste reacciona exigiendo a sus oficiales que le juren fidelidad personal a él, lo cual puede considerarse alta traición. Dos de sus principales hombres, Piccolomini y Gallas, se niegan y se van del campamento a ver al Emperador.

24 de enero: Fernando II retira el mando a Wallenstein y le declara traidor.

Principios: Richelieu abre un proceso en el Parlamento de París para anula el matrimonio de Gastón y Margarita. Antes que enfrentarse a este proceso, Carlos IV de Lorena abdica en favor de su hermano Nicolás Francisco y entra al servicio del Emperador. Poco después Nicolás huye a Italia, dejando un vacío legal que abre el camino para que Francia se pueda anexionar el ducado, con lo que facilita su acceso a Alsacia, una región muy sensible que se disputan el Imperio, Suecia y España. Los suecos se llevan el gato al agua y acaban haciénsose con todo el territorio excepto Sundgau y Breisach, que los españoles aún controlan.

18 de febrero: España promete más tropas para ayudar a Fernando II, pero dejando claro que no quiere enviarlas bajo el mando de Wallenstein, así que con el beneplácito de Madrid, el Emperador firma una orden para que Wallenstein sea detenido y conducido a Viena. Los soldados imperiales empiezan a desertar en masa.

25 de febrero: Las circunstancias no están claras del todo, pero al parecer Fernando II, deseando acabar con el asunto Wallenstein de una vez por todas, organiza un golpe preparado por mercenarios extranjeros (Butler, Gordon y Lesley) que acaba con el asesinato de Wallenstein y cuatro de sus principales partidarios en Eger. El rey Fernando de Hungría, hijo de Fernando II y yerno de Felipe IV, es nombrado en su puesto como jefe de las fuerzas imperiales.

Abril: Francia y Holanda acuerdan una alianza defensiva. El estatúder holandés Federico Enrique intenta que Luis XIII vaya más allá e intervenga militarmente en Holanda. Se propone repartirse Flandes cuando se eche a los españoles, Francia quedándose con el sur. La oferta tienta a Richelieu, ya que llevaría sus fronteras hasta Brujas, reduciendo la vulnerabilidad de París a una invasión desde Artois. Sin embargo, eso sería tener guerra en tres frentes (Holanda, Alemania e Italia), y la oferta se rechaza.

23 de abril: Brandemburgo dice que no se unirá a la Liga de Heilbronn a no ser que los suecos abandonen Pomerania, pero éstos se niegan a irse, lo cual confirma las disensiones entre aliados protestantes, así que habrá dos ejércitos distintos durante la campaña de este año. Sajonia y Brandemburgo intentarán atacar Silesia y Bohemia, mientras que la Liga atacará Baviera.

Mayo: El consejo real francés prohíbe el culto protestante en los dominios de Richelieu, extendido luego a todos los señoríos eclesiásticos.

22 de julio: Fernando de Hungría, apoyado por los bávaros de Aldringen, recaptura Regensburg y desde allí avanza hacia el oeste por ambas orillas del Danubio.

Agosto: Oxenstierna decide entregar Philippsburg a Francia, haciendo otra propuesta tentadora: los suecos se concentrarían en Bohemia y y Silesia, dejando a Francia manos libres en el Rhin. Francia también sacaría más posesiones del acuerdo, pero probablemente al precio de aliar a todos los príncipes alemanes en su contra, ya que Richelieu siempre ha prometido que no busca más territorio en Alemania.

Agosto: Fernando toma Donauwörth y pone sitio a Nördlingen, donde espera la llegada de su primo y tocayo, el cardenal-infante don Fernando, al mando de 15.000 hombres.

23 de agosto: Los suecos, al mando de Gustavo Horn y Bernardo de Saxe-Weimar, llegan desde el este a las cercanías de Nördlingen. Sus fuerzas son inferiores en número a las católicas de Matthias Gallas, unos 23.000, muchos novatos, contra unos 35.000, muchos veteranos.

6 de septiembre: El ejército hispano-imperial obtiene ‘la mayor victoria de nuestros tiempos’, en palabras de Olivares, sobre los suecos en Nördlingen, al grito de ‘Viva la casa de Austria’. La derrota es total: los suecos pierden todos sus cañones ( 68 ), con 8.000 muertos y 4.000 prisioneros, incluyendo Horn. Saxe-Weimar logra huir hacia Alsacia con lo poco que le queda, y empieza a desmantelar todas sus guarniciones al sur del río Main.

La Batalla de Nördlingen tiene una enorme repercusión en todas las cancillerías europeas. La Liga de Heilbronn, que iba a ser el gran baluarte protestante, queda reducida a una banda de refugiados sin tierra. Franconia, Suabia y Württenberg caen ante los católicos casi sin usar las armas. Hasta los franceses se retiran del valle del Rhin. Para intentar sacar el mayor partido posible, se intenta dividir aún más a los protestantes manteniendo negociaciones separadas con Sajonia y Brandemburgo. Muchos príncipes alemanes se echan en brazos de Francia, prometiendo extensas concesiones si declara la guerra a España.

11 de septiembre: La noticia de Nördlingen llega a París. Seis horas después, Richelieu tiene ya preparado un memorandum para Luis XIII, esta vez sin pros ni contras: tarde o temprano iba a haber que ir abiertamente a la guerra, y el momento es ahora – pero con cautela. Harán falta meses de preparación y aliados firmes.

20 de octubre: En Inglaterra, Carlos I ha continuado con sus fuentes de ingresos alternativas, reviviendo sus derechos sobre los bosques, y todo aquel que se haya pasado de lindes y se haya metido en un bosque real es multado. Esto le proporciona otras 40.000 libras en seis años. Sin embargo, el más controvertido y productivo de estos expedientes fiscales es el Dinero para Barcos (Ship Money): desde los tiempos de Eduardo III, este era un impuesto que se aplicaba a las poblaciones costeras en tiempos de emergencia para con él equipar a una flota que defendiera al reino. Desde hoy, a pesar de ser tiempo de paz, Carlos vuelve a cobrarlo y el año próximo lo extenderá a toda la nación, no sólo a la costa. A pesar de la dudosa legalidad de esta práctica, Carlos consigue recaudar el 90% de esta tasa. Carlos ahora ingresa tanto dinero que como resultado, sólo tiene que evitar conflictos militares para ser completamente independiente del Parlamento.

21 de octubre: Luis XIII y su hermano Gastón de Orléans se reconcilian en una emotiva escena en Saint-Germain-en-Laye. Todos sus partidarios, excepto Le Coigneux, reciben todas sus prebendas de nuevo.

Noviembre: Fernando II por fin intenta un movimiento de acercamiento a los protestantes: en los ‘Preliminares de Pirna’ ofrece varias concesiones a Juan Jorge de Sajonia y mueve la fecha del Edicto de Restitución de 1552 a noviembre de 1627, lo cual premite a los protestantes conservar las tierras ganadas por ellos en el norte de Alemania en los últimos 75 años y a los católicos las suyas en el sur.

10 de diciembre: Muere Fadrique de Toledo, gran y arrogante comandante militar castellano, poco después de haber sido despojado de sus prebendas. Su catafalco mortuorio es desmantelado por orden real, lo cual muchos ven como una deshonra para un héroe nacional. Quevedo vuelve a meterse en problemas con su pluma criticando el asunto con el soneto ‘Venerable túmulo de Don Fadrique de Toledo’. Su último verso, ‘da... al discurso miedo’ puede verse como un reflejo de su descontento ante la censura imperante.

Diciembre: Oxenstierna abandona la Liga de Heilbronn y hasta Guillermo de Hesse-Kassel ve a Francia como la única esperanza protestante.

Mientras, ‘siempre jamás’ resulta durar seis años: Felipe IV rompe su promesa de 1628 de no cambiar el valor de la moneda de vellón, y promulga una pragmática duplicándolo, es decir, poniéndolo otra vez donde estaba. Los poseedores de estas monedas han de volver a resellarlas con su nuevo valor.

En Castilla, la Junta de Ejecución sustituye al Consejo de Estado.

Íñigo sienta plaza como soldado en los correos reales, continúa su tormentosa relación con Angélica de Alquézar y asesora a Velázquez para el cuadro ‘La rendición de Breda’.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:13 pm

1635 (53) – Enero: El Imperio captura Philippsburg a Suecia, abriendo la puerta a los españoles en Tréveris.

8 de febrero: Nuevo tratado franco-holandés, acordando una invasión conjunta de Flandes y su partición posterior.

10 de febrero: Richelieu funda la Academia Francesa en París.

26 de marzo: Aprovechando las recientes victorias y las retiradas sueca y francesa, España ocupa Tréveris y apresa a Felipe Cristóbal von Sötern, su elector [que estará en prisión diez años, hasta 1645]. Como este príncipe está bajo protección francesa (véase 1632), Francia ya tiene un ‘casus belli’ que usar como excusa con el que declarar la guerra a España.

1 de abril: El consejo de estado francés concluye que el rey debe tomar armas contra los españoles.

28 de abril: Tratado de Compiegne con Suecia, que entrará en vigor cuando Francia rompa con España y el Imperio. Estos dos tratados no dejan a Francia en muy buena posición: la partición de Flandes se deja muy vaga y Suecia puede irse cuando quiera. Además, el hecho de que permita a los suecos quedarse con Maguncia y Worms enoja a los príncipes alemanes, que esperan que Francia proteja sus intereses. Es el fracaso final de Richelieu en su intento de tener de su lado tanto a católicos como a protestantes. Además, en el consejo celebrado el mismo día, Richelieu nota la incapacidad de los consejeros, sin ideas sobre estrategia, número de tropas, coste de las operaciones ni hasta de la necesidad de atacar sólo a España y no al Imperio.

19 de mayo: Francia envía un heraldo a Bruselas declarando la guerra ‘sólo’ a España. En ella Íñigo participará como soldado.

Uno de los motivos principales de esta guerra es el temor francés a que el mosaico de principados alemanes acabe uniéndose y nombrando su dirigente al Emperador Fernando II. Para Francia sería una auténtica pesadilla estar rodeada a este y oeste por tres potencias aliadas (España, Austria y Alemania), todas gobernadas por Habsburgos, así que busca privar a los imperiales de apoyo español, teniéndolos ocupados en guerra. Hasta ahora Francia ha dejado que los protestantes alemanes y holandeses le hagan el trabajo sucio de luchar contra los Habsburgo, pero con la paz a punto de firmarse, ahora han de mojarse ellos en persona. Francia cuenta para ello aún con la ayuda de Suecia, que se niega a abandonar Pomerania, su último reducto en la orilla sur del Báltico, y cómo no, Holanda.

20 de mayo: Al día siguiente, los franceses Chatillon y De Brezé derrotan a los españoles en Avein, cerca de Lieja, pero el bárbaro comportamiento de las tropas francesas les ganan la hostilidad local. Las enfermedades y las deserciones hacen que la tropa francesa degenere en una morralla que los holandeses mandan de vuelta a casa en barcos.

Richelieu ahora se vuelve aún más intransigente con la nobleza francesa. El ‘seigneur’ de La Roche, Louis Clausel, intenta sobornar al duque de Rohan, ahora comandante de las tropas francesas en la Valtelina, en favor de España. Rohan le denuncia y es apresado. Otro noble francés, Adrien de Montluc, conde de Cramail, es encarcelado en la Bastilla por pedir al rey que firme la paz con España, y no saldrá de allí hasta la muerte del cardenal.

30 de mayo: Paz de Praga del Imperio con Sajonia, Brandemburgo y la mayoría de los príncipes luteranos alemanes, por las que a cambio de moderación religiosa, sus ejércitos pasarán a incorporarse a los del Imperio, abandonando a Suecia. Además, se establece que las fronteras vuelvan a como estaban el 12 de noviembre de 1627, ocho años antes, y que todos los territorios ocupados desde 1630 sean devueltos a sus dueños originales, lo cual incluye intentar quitarle Pomerania a los suecos, que han perdido muchos aliados, para dársela a Brandemburgo. Se considera que a partir de este momento el resto de la guerra pierde en gran parte su motivación religiosa y ahora el conflicto pasa a ser de dinastía contra dinastía, puramente por la tierra. Sólo unos pocos príncipes protestantes quedan en pie contra el Emperador, entre ellos Guillermo de Hesse-Kassel, cuyo ej’ercito de 10.000 hombres Francia subvenciona.

Olivares acoge este tratado con enorme satisfacción, pensando que ahora el Imperio podrá ayudar a España y así compensar los cuantiosos subsidios recibidos por los austriacos durante años a cambio de nada.

11 de julio: Después de que el duque de Rohan haya ocupado la mayoría de la Valtelina, Francia firma un tratado con los duques de Saboya y Parma para conquistar juntos el Milanesado, pero la falta de otros apoyos en Italia llevan la idea al fracaso.

Octubre: Richelieu acuerda subvencionar el ejército de 18.000 hombres de Bernardo de Saxe-Weimar, poniéndose bajo órdenes francesas a cambio de darle tierras Habsburgo en Alsacia. Se le da como misión intentar tomar el vado de Breisach. De la gran coalición anti-Habsburgo sobre la que Gustavo Adolfo había presidido una vez, ya sólo quedan dos ejércitos sueltos, ambos a sueldo francés.

16 de octubre: Sajonia declara la guerra a su antigua aliada Suecia.

Noviembre: Clausel acaba torturado y ejecutado, tras haberse ocupado Richelieu del caso contra él personalmente.

Durante este año, muy malo para las armas francesas, el Imperio toma Kaiserslautern, Heidelberg y Maguncia.

19 de noviembre: El comandante de las tropas suecas, el príncipe alemán Bernardo de Saxe-Weimar, acuerda con Francia recibir un millón de libras anuales para mantener su ejército de 18.000 hombres (6.000 caballería) en activo en Alemania hostigando a los Habsburgo. Además, Bernardo recibe Alsacia y se le promete quedarse con todo lo que conquiste. Muchos suecos no están muy contentos de quedar de hecho bajo órdenes francesas, pero han de aceptarlo.

Comienza la colonización de Connecticut.

Francia ocupa Martinica y Guadalupe.

Velázquez termina ‘La rendición de Breda’.

Calderón de la Barca escribe ‘La vida es sueño’.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:14 pm

1636 (54) – 15 de agosto: Comienza la etapa franco-Habsburgo de la Guerra de los Treinta Años: el ejército imperial de Gallas invade Borgoña, sitiando Saint-Jean-de-Losne. El ejército español del cardenal-infante don Fernando, mandado por el príncipe Ottavio Piccolomini, siguiendo consejos de Maximiliano de Baviera, invade Picardía y el Franco Condado, capturando La Capelle y sitiando durante nueve días la ciudad de Corbie, a sólo 120 kilómetros de París, que es presa del pánico y de la que muchos empiezan a huir. La caballería de von Werth llega incluso a adentrarse hasta las murallas de Compiegne y Pontoise. Luis XIII mantiene la calma y sale a la calle cabalgando sin escolta armada, hablando con la gente en persona. Richelieu muestra menos presencia de ánimo al principio, ofreciendo incluso dimitir, pero el rey le convence y él también sale a la calle, logrando darle la vuelta a la opinión del pueblo parisino, que ya pedía su cabeza – literalmente. Con este ánimo se logra reclutar a 30.000 hombres para defender la capital, a pesar de lo cual Richelieu insiste en que deberían retirarse hasta el Loira, cosa que Luis declina.

1 de septiembre: Luis marcha desde París para reconquistar las poblaciones del norte que habían caído en manos españolas. Sin embargo, son las líneas españolas de abastecimiento, demasiado largas, y las dificultades para encontrar hombres y dinero con los que tomar París lo que salvan a los franceses, y el cardenal-infante se retira. Por su parte, Gallas tampoco tiene mucho éxito, aparte de la destrucción provocada, ya que Sain-Jean-de-Losne se le resiste, cubriéndose de gloria y ganándose el apelativo de Saint-Jean-Belle-Défense. La esperanza española de acabar la guerra contra Francia rápidamente se desvanece.

La marea cambia. Los franceses ocupan Breisach y otras plazas desde las que poder penetrar en Alemania. Al tiempo, los suecos logran hacer retroceder al ejército imperial hasta Silesia, y ocupan Alsacia y el Franco Condado.

Septiembre: Muere Carlos de Nevers, duque de Mantua, otra vez sin hijos, con lo que el ducado pasa a su viuda, una devota partidaria de España.

4 de octubre: En Wittstock, los suecos vencen a un ejército imperial-sajón al mando de Montecuccoli no sólo superior en número (16.000 contra 19.000), sino tambien protegido bajo árboles y con posición elevada a su favor. La victoria, de gran prestigio para los suecos por la determinación mostrada, preserva la vital posición sueca en Mecklenburgo y Pomerania, pero tiene un alto coste: un tercio de las tropas perdidas.

14 de noviembre: Francia recaptura Corbie.

22 de diciembre: Fernando III de Hungría, hijo de Fernando II, es nombrado ‘rey de romanos’ y heredero de su padre.

La moneda de vellón vuelve a cambiar su valor: ahora triplica su valor facial, y como siempre, la Corona se queda con las ganancias del cambio. La práctica empieza a ser considerada una gallina de los huevos de oro, aunque en no mucho tiempo hunda la economía española. La moneda de vellón, ante tanta manipulación, pierde toda su credibilidad, y todos tratan de evitar usarla, incluso volviendo al sistema de trueque (que por otra parte, en muchos sitios nunca había desaparecido siquiera).

Crisis de los baldíos: Los baldíos son terrenos que no se cultivan, y la Corona de Castilla tiene muchos de su propiedad, sobre todo en Andalucía, algunos desde los tiempos en que fueron arrebatados a los musulmanes durante la Reconquista. Ahora, algún covachuelista de la Corte se ha acordado de ellos, y se piensa en recuperarlos y venderlos para ingresar dinero. Sin embargo, tanto tiempo han estado descuidados, que en muchos lugares los vecinos de estos terrenos han estado usándolos gratis o sin permiso, e incluso algunos han movido las lindes de sus parcelas, adquiriendo territorio ilegalmente. Así pues, ahora que la Corona intenta poner orden en todo este asunto, los agentes de las comisiones cortesanas se hacen tremendamente impopulares. Particulares y hasta concejos enteros envían memoriales de queja al rey. A pesar de llegarse a las manos en alguna ocasión, la Corona no da marcha atrás, y mucha gente queda en la miseria, ayudando a despoblar lugares enteros y aumentar la emigración a las ciudades.

Quevedo, tras haber defendido al rey contra las Cortes, continúa la segunda parte de su ‘Política de Dios’, con pasajes contra el estilo de gobierno de Olivares, en concreto el Palacio del Buen Retiro, recientemente inaugurado, donde el rey está como en un ‘sepulcro de muerte en vida.’ El descontento creciente de Quevedo con Olivares se nota cada vez más en sus palabras.

Se funda la Universidad de Harvard, en Cambridge, Massachussets.

Calderón de la Barca publica su primer volumen de comedias.

Los holandeses se establecen en Ceilán.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:16 pm

1637 (55) – 15 de febrero: Muere Fernando II y le sucede como Emperador su hijo Fernando III, rey de Hungría y yerno de Felipe IV. Con tal excusa se celebran diez días de dispendiosas fiestas en Madrid. Para ellas se construye una plaza de madera que cuesta 100.000 ducados para celebrar una ‘batalla galante’ en la que participa lo más lucido de la corte. Las estimaciones de gasto total son 300.000 ducados. Entre las muchas coplillas sobre el exceso está: ‘Buenos están los faroles, / la plazuela y plateado; / medio millón se han gastado / solamente en caracoles.

Mientras, en Inglaterra ya van ocho años de gobierno personal del rey. Carlos I manda al límite de lo que permite la ley, nunca haciendo nada ilegal, pero dando una imagen de autosuficiencia que va dividiendo a una nobleza que estaba muy acostumbrada a intervenir en la vida política muy activamente. De hecho, hay muchos que piensan que se puede actuar dentro de la ley y aún así ser un tirano, y así es como ven a Carlos aquellos que se quedan fuera de su círculo. Sin embargo, como a falta de participación ha habido paz y prosperidad, el modelo de gobierno ha continuado. Ahora mismo Carlos está ingresando un millón de libras anuales entre todos sus impuestos y multas, el 50% más que en 1625 y el doble que su padre al llegar al trono en 1603. Sin embargo, éste es el año en el que todo comienza a estropearse: un súbdito, John Hampden, se niega a pagar el Ship Money, bajo el principio de ‘no impuestos sin permiso parlamentario’.

Marzo: El barón de Pujols informa a Olivares de que Francia quiere parlamentar. Richelieu quiere una tregua y Olivares una paz basada en la devolución mutua de los terrenos conquistados. Ninguno está preparado para concesiones serias.

11 de junio: Los jueces del caso Hampden se dividen al respecto 10-2 a favor del rey, lo cual no significa una victoria para nadie, pero sí una esperanza para buscar un hueco por donde entrarle a Carlos I.

14 de junio: William Prynne, Henry Burton y John Bastwick, que han publicado panfletos en contra de las reformas religiosas de William Laud son condenados por la Star Chamber a multa de 5.000 libras, prisión de por vida y ‘ear-cropping’ (recorte de orejas). La indignación por el incidente les convierte en héroes y aumenta la tensión religiosa en el país.

23 de julio: En Escocia, la introducción por Carlos I y William Laud de un nuevo Libro de Oraciones oficial encuentra gran resistencia, provocando desórdenes cuando se usa por primera vez en la catedral de Edimburgo. Empieza a haber violencia y levantamientos, y comienzan los contactos entre los descontentos anticarlistas en Inglaterra y Escocia: el maquiavélico plan es ayudar a los escoceses a invadir el norte de Inglaterra para que así Carlos convoque al Parlamento, como se hace siempre en caso de guerra. Entonces, en este Parlamento, los descontentos ingleses podrán hacerse oír contra el rey tras una década de agravios.

Verano: En Portugal se intenta conseguir dinero para la Corona sin aprobación de las Cortes lusas. Cuando el corregidor de Évora trata de llevar a cabo el cobro por la fuerza, se provoca un levantamiento popular que se extiende por el Alentejo, el Algarve y Ribatejo. Es muy significativo que el motín de Évora no viene provocado por la miseria, sino en defensa de los derechos del reino de Portugal a aprobar leyes e impuestos en sus Cortes. En famosa frase de Olivares al dominico fray Juan de Vasconcelos, la rebelión ‘no es por el huevo [la comida] sino por el fuero.

27 de septiembre: Un intento español de invadir el sur de Francia acaba con la derrota española en Leucate.

8 de octubre: El duque Víctor Amadeo de Saboya muere. Su viuda, Cristina, hermana de Luis XIII, se convierte en regente, pero sus dos cuñados, el cardenal Mauricio y el príncipe Tomás, son pro-españoles. El Piamonte se pone de su lado, y la duquesa se ve reducida a la ciudad de Turín. Finalmente se fuga a París, pero no quiere que su hijo sea educado en la corte de Luis XIII.

Octubre: En Holanda, Federico Enrique retoma Breda.

Mientras, en la Valtelina, el duque de Rohan intenta reconciliar a la población católica con sus señores protestantes, pero sólo logra hacerse persona non grata, y es forzado a abandonar el valle, lo cual impide el paso de tropas francesas hacia Italia, mientras que se mantiene el paso de tropas españolas.

Finales: Desmanes de las tropas de la Corona en Villafranca del Penedés.

Amparándose en sus constituciones, Cataluña se niega al reclutamiento de 6000 soldados pretendido por Olivares.

Los suecos han tenido un mal año y ya sólo se agarran como pueden a unos pocos lugares de Pomerania. El canciller Oxenstierna intenta maniobrar diplomáticamente para desligarse de sus compromisos con Francia y abandonar la pesadilla alemana de una vez.

René Descartes publica su ‘Discurso del método’.
Última edición por Rogorn el Vie Oct 28, 2005 7:33 pm, editado 3 veces en total.

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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:18 pm

1638 (56) – 19 de febrero: La proclamación de Carlos I defendiendo el Libro de Oraciones escocés se recibe como una declaración de guerra. Comienza así la llamada ‘Guerra de los Obispos’.

1 de marzo: La Alianza Nacional Escocesa es firmada en Edimburgo por los clérigos, al día siguiente por el pueblo y puesta en circulación por toda Escocia. La palabra Alianza (Covenant) está buscada a propósito: es el término usado en inglés para la Alianza de Dios con su pueblo en la Biblia. Así, desdee ahora se les llama ‘covenanters’.

Marzo: Los suecos de Bernardo de Saxe-Weimar vencen a los imperiales, capturando incluso al comandante enemigo, Juan von Werth.

15 de marzo: Richelieu firma un acuerdo con Oxenstierna para atacar al Imperio, los franceses desde el oeste y los suecos desde el este. El general escandinavo Juan Banér recibe 14.000 nuevos hombres desde Suecia, que usa durante el resto del año para retomar Mecklenburgo y Pomerania y limpiarlos de imperiales.

Julio: Desmanes de las tropas de la Corona española en Palafrugell.

Algunas tropas españolas en Alemania son desviadas hacia holanda. Bernardo de Saxe-Weimar aprovecha para avanzar a lo largo del Rhin desde Basilea, capturando Rheinfelden, y venciendo a los imperiales en Wittenweier. Mientras, el mariscal Chatillon cerca Saint Omer.

18 de agosto: Tras vencer a los imperiales en Wittenweier, Bernardo sitia Breisach, una fortaleza en un promontorio, clave para controlar las tierras de los Habsburgo a lo largo del Rhin.

5 de septiembre: En Francia, Luis XIII tiene un hijo varón, Luis, con lo que el problemático Gastón de Orléans deja de ser heredero al trono.

7 de septiembre: Victoria española sobre Francia en Fuenterrabía, en auxilio de la que los catalanes se habian negado a ir. Según el príncipe de Condé, el duque de La Valette no había querido lanzar las tropas sobre la ciudad a pesar de que habían conseguido romper sus defensas, diciendo que las tropas eran suyas porque él las pagaba y que quería conservarlas. Además se dice que se le ve sonreír al retirarse. En vez de rebatir estos cargos, La Valette huye a Inglaterra, donde permanece hasta la muerte de Richelieu. Ello no impide que sea juzgado en su ausencia y ejecutado en efigie.

21 de noviembre: La Asamblea de Glasgow, descontenta con el nuevo Libro de Oraciones, se reúne durante un mes y decide la abolición de los obispos en Escocia.

17 de diciembre: Breisach se rinde a Bernardo de Saxe-Weimar, con lo que España pierde dos corredores vitales desde Italia hacia el Imperio y Flandes. A los católicos se les concede condiciones honorables – sólo hasta que Bernardo descubre que los prisioneros suecos en la fortaleza se han visto obligados a comerse a sus camaradas muertos para no morir de hambre.

18 de diciembre: Francois du Tremblay, el Padre José, agente de Richelieu, muere.

Francia está siendo esquilmada por la existencia de seis ejércitos distintos, ninguno de los cuales está teniendo mucho éxito. Los Habsburgo llevan en guerra mucho más que los franceses, veinte años ya, y ambos bandos se reúnen en Compiegne para intentar firmar una paz, pero no se consigue.

El canónigo de la Seo de Urgel, Pablo Claris, vehemente nacionalista, es nombrado presidente de la Diputación catalana, y empiezan a menudear los conflictos entre él y el virrey, el conde de Santa Coloma.

Cortes de Castilla: el Consejo de Portugal pierde parte de sus funciones.

Olivares empieza a manifestar a algunos amigos su cansancio tras casi dos décadas en el poder, pero él es el primero que ve a Felipe IV incapaz de gobernar por sí mismo. Sus enemigos, que los ha tenido desde el principio, siempre han sido demasiado mediocres como para organizar un ataque contra él.
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Mensaje por Rogorn » Mié Sep 07, 2005 2:19 pm

1639 (57) – Marzo: Los covenanters escoceses toman Edimburgo y otros pueblos.

14 de abril: Los suecos de Banér vencen a los imperiales del archiduque Leopoldo Guillermo, hermano del Emperador, y avanza hasta las mismas murallas de Praga. Incapaz de tomarla, se retira al Elba.

18 de junio: Como Carlos I no se atreve a enfrentarse a un ejército escocés superior en número, firma la Paz de Berwick para acabar las hostilidades y vuelve a Londres.

Julio: Francia toma la fortaleza de Salces, en Cataluña. Los catalanes ahora reúnen un buen número de hombres para retomarla, pero los roces con las tropas reales son continuos.

11 de julio: Muere Bernardo de Saxe-Weimar.

6 de septiembre: Tras haber reunido trabajosamente una flota en La Coruña para hacer frente a los holandeses y llevar hombres y provisiones a Flandes, tras haber perdido Breisach, ésta zarpa de puerto. La flota no es tan grande como la Invencible, pero tiene más cañones.

Mediados de septiembre: La flota española, acosada por la holandesa, ha de refugiarse en la costa inglesa de Kent.

22 de septiembre: Lord Thomas Wentworth llega a Londres desde Irlanda y se convierte en el nuevo favorito de Carlos I.

21 de octubre: La flota española es interceptada por la armada holandesa del almirante van Tromp y casi totalmente destruida en la decisiva batalla de Las Dunas (The Downs), frente a la costa inglesa de Kent. Esto supone un gran golpe para la navegación española, y muchos sitúan en este punto el declive definitivo de España como potencia marítima. Además, los españoles se quedan sin manera de llevar refuerzos y provisiones a Holanda ni por tierra ni por mar. Olivares escribe: ‘La señal de que Dios desea que se haga la paz es que nos está privando visiblemente de los medios para hacer la guerra.

31 de octubre: Se disuelve el parlamento escocés.

15 de noviembre: La noticia del desastre de Las Dunas llega a Madrid.

Diciembre: Aparece debajo de la servilleta del rey un documento llamado ‘Memorial satírico’, en versos que llegan a comparar a Felipe IV con un hoyo, que cuanta más tierra se quita, más grande se hace. Se sospecha que el autor es Francisco de Quevedo

7 de diciembre: Con gran secreto, Quevedo es hecho preso en casa del duque de Medinaceli, donde se aloja en Madrid, y enviado a la prisión de San Marcos, en León, sin mayores formulismos, acusado de traidor, enemigo, crítico del gobierno e íntimo amigo y corresponsal de Francia. Esto último parece demasiado fuerte para creerse, dado el gran patriotismo de Quevedo, pero al parecer, se ha oído decir en las tertulias de Medinaceli alabanzas al rey de Francia por ponerse al frente de sus ejércitos mientras que el de España nunca se mueve de Madrid. Este y otros comentarios son pie suficiente para acusar a quien se quiera de afrancesado. Quevedo trabaja incesantemente desde su prisión para intentar ganarse otra vez el favor real, sobre todo cuando comienza las mayores dificultades para Olivares.

Comienza a usarse la quinina con fines medicinales tras haber curado con ella a la condesa de Chinchón en Perú.

Jeremiah Horrocks observa y predice el tránsito de Venus correctamente por primera vez.

La Academia Francesa comienza a escribir el Diccionario de la Lengua Francesa.

Se abre la primera imprenta de Norteamérica en Cambridge, Massachussets.
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