'Falcó' (2016)

Comentarios y noticias sobre el resto de los libros de Pérez-Reverte

Moderators: Targul, Mithrand, Moderadores

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Rogorn on Mon Nov 27, 2017 9:54 pm

“La vida real te da argumentos literarios mucho más intensos que la imaginación del novelista”
Patricia Sánchez - wradio.com.mx - 27/11/2017

Historias que salen de lo vivido, de experiencias que se suman en el camino, es como define Arturo Pérez–Reverte la guía de su pluma en cada novela, personajes reales, escenas que demuestran que la realidad supera la ficción, “yo soy de los autores que construyen con la memoria y la experiencia, cuando yo hablo de experiencia, de dolor, de muerte lo he visto, lo he vivido he conocido he tomado copas con gente que lo ha hecho, lo he visto hacer, forma parte de mi vida, es mi memoria”.

Es 'Eva' una mujer que vive en Tánger, Marruecos en los años 30, en medio de la guerra, violencia, y aunado a eso, sexo y pasión una combinación interesante para el lector. ¿Cómo escribir sin dominar el espacio? Arturo Pérez-Reverte cuenta que él estuvo en cada lugar y espacio de la historia, el camino que plasma es algo ya conocido.
En su nueva novela 'Eva', Pérez-Reverte habla de los héroes, uno de los personajes fundamentales y que a diario con diferentes personalidades se pueden encontrar, pero ahora los vemos alejados, y a la sociedad ajena a ellos, en su experiencia como reportero la relación era distinta “Los héroes eran más inocentes que ahora, pero eso lo he vivido, cuando yo comencé a cubrir guerras que fue en los años 70, en Líbano, a Eritrea, a El Salvador a la guerra de Angola, Mozambique bueno todas estas guerras los combatientes tenían una cierta inocencia, es decir yo llegaba –hola soy periodista, -a qué bien-, yo era el testigo de su lucha, yo era bienvenido, pasaba con ellos una semana, sabían que yo iba a contar estaban orgullosos que la gente supiera como luchaban”. Los tiempos han cambiado para mal, la tecnología ahora ya no es atractiva, no lo es para una historia donde solo se ven aparatos y no la inteligencia de los personajes que desafían para conseguir lo que quieren con ingenio, ahora las películas modernas todas son igual “se ven solo móviles, satélites, drones”, comenta Pérez-Reverte quien en su obra incluye a un espía de antaño.

Para escribir una historia como esta, no hay que inventar, es necesario salir del territorio, de la zona de confort, aprender de “territorios imprecisos” señala el autor para después contar una verdadera historia a los lectores, compartir su mirada, a falta de esto es que hay novelistas que cuentan cosas que no interesan a nadie, dice Arturo Pérez-Reverte quien nos hace ver que a los malos se les debe escuchar para conocer qué hay en ellos, cómo lo logran y por qué lo hacen, comparte que él que estuvo cerca de personas incluso entrañables que hacían el mal.

La mujer es la protagonista de esta historia, a quien si se le traiciona se convierte en el enemigo más cruel, producto de una traición a su generoso amor, “cuando una mujer cree en algo, es implacablemente fiel en aquello en lo que cree, y por eso cuando una mujer deja de creer en algo es tan cruel, una mujer que ha amado a un hombre con la fe con la que una mujer se enamora de un hombre, y que renuncia a todo cosa que el hombre no hace, cuando ese hombre la traiciona y ella es consciente de eso y decide cambiar puede ser el más cruel de los enemigos”. Pérez-Reverte escribe para él y con ello se define libre y feliz, privilegiado de pensar en cada mañana que sigue con Falcó el personaje que dio pie a Eva y seguirá dando vida en una próxima narración.
User avatar
Rogorn
 
Posts: 13716
Joined: Thu Feb 01, 2007 12:00 am

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Rogorn on Tue Nov 28, 2017 10:55 pm

26.11.2017 - Presentando 'Eva' en la FIL de Guadalajara (vídeo, 53 minutos)
https://www.youtube.com/watch?v=Wcv378eTaqY
User avatar
Rogorn
 
Posts: 13716
Joined: Thu Feb 01, 2007 12:00 am

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Rogorn on Tue Nov 28, 2017 11:56 pm

"El soldado más perdido la mujer"
Dulce Amador - am.com.mx - 27/11/2017

Como reportero Arturo Pérez-Reverte vio de primera mano los conflictos de Medio Oriente y las guerrillas de Centroamérica viendo soldados en zonas de peligro, sin embargo, para él, la mujer está en un territorio más hostil que éstos. En el ejercicio de prensa el escritor español fue recabando historias que más tarde plasmaría en sus afamadas obras y las cuales lo llevarían a las listas de éxito de las librerías.

Conocer el territorio donde se desarrollan sus historias es esencial para el escritor, pues le permite tener elementos literarios más eficaces. “Cuando empezaba a cubrir guerras, en los años 70, voy por primera vez a Libano, al Salvador, a la guerra de Mozambique, y yo era testigo de su lucha y su vínculo con el mundo civil.”, recordó. “Yo soy de los que creen que hay lugares que son tan importantes como los personajes, a veces funcionan como uno más. Cuando voy a escribir una novela voy a los lugares, vivo ahí y camino por sus calles”.

Pero destacó que la mujer siempre estará en territorio enemigo y hostil, tema que siempre le ha preocupado y el cual retrata en su más reciente obra, 'Eva'. “No hay soldado perdido más perdido que la mujer. El territorio de la mujer es evidentemente hostil”, afirmó.

En su participación además señaló que la lectura también es un arma contra la ignorancia. “Leer da lucidez, pero ésta no es agradable. A veces es mejor ser estúpido, inconsciente, pero leer te da certezas, miradas que te hacen más infeliz. La lectura nos hace más desgraciados. Cuando leéis tenéis el consuelo de por qué ocurren las cosas”, dijo.

Tras vivir 21 años de ejercer el periodismo en radio y televisión, cubriendo informativamente los conflictos internacionales, Arturo Pérez-Reverte confesó que esta profesión nunca fue totalmente de su agrado. “El periodismo no me apasiona, sólo era un trabajo, una forma de ganar dinero, una profesión que llevó a viajar, conocer y descubrir historias que me hicieron descubrir lo que verdaderamente me apasiona”, reveló el autor para 'AM'. “Ser periodista me permitió viajar, pero no me apasiona nada el periodismo. Escribir es un acto personal de felicidad, me ha convertido en un hombre privilegiado y libre”, puntualizó.
User avatar
Rogorn
 
Posts: 13716
Joined: Thu Feb 01, 2007 12:00 am

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Ada on Thu Nov 30, 2017 11:51 am

'Eva', la segunda misión de Falcó. Un espía vacío que se entrega al sexo y a la muerte
Pablo Casado Muriel - eldebatedehoy.es - 30/11/2017

Arturo Pérez-Reverte continúa la saga 'Falcó' con 'Eva'. Esta novela lleva al espía nacional a Tánger, en una aventura que tiene como telón de fondo el famoso “oro de Moscú”, los fondos del Banco de España que el Gobierno republicano decidió enviar a la Unión Soviética en plena Guerra Civil.

Para escribir la reseña de esta segunda parte de la serie, releía la que pude escribir en 'El Debate De Hoy' cuando se publicó 'Falcó' y me centraba en el párrafo en el que, citando a Luis Martín-Santos, comentaba cómo la obra estaba bien nutrida de escarceos amorosos de esos que, no hace mucho, se advertían con dos rombos. Lo hacía porque, si algo me ha llamado la atención de 'Eva', ha sido la tendencia de Pérez-Reverte a incluir este tipo de escenas en la novela. Tal y como ocurría en la primera entrega, los encuentros sexuales de nuestro espía no aportan nada a una narración que, de seguir por este camino, puede acabar convertida en 'Las 50 sombras de Falcó'. Escenas narradas con poca elegancia, abusando de la vulgaridad y que se insertan, en algunas ocasiones, como un recurso fácil para cerrar un capítulo o avanzar hasta la siguiente escena.

El personaje que dibuja Pérez-Reverte es un completo nihilista, ya lo decíamos en la primera crítica, y en 'Eva' tan solo confirmamos que lo único que parece llenar el vacío existencial de Lorenzo Falcó es el sexo y la muerte. Estamos ante un perfecto psicópata, como alguno de sus compañeros de andanzas llega a calificarlo. El interés por dejar claras las sombras de este espía (el reverso tenebroso de Alatriste, como ha llegado a calificarlo un buen amigo mío) es el único argumento que puede justificar el interés del académico por detallarnos cada encuentro carnal del protagonista.

La historia que se nos narra en 'Eva' es buena, un buen libro de espías y guerra que, como la ciudad en la que se desarrolla, Tánger, está plagado de callejones, vericuetos y recodos que permiten engañar y tender trampas al lector. Además, Reverte vuelve al mar, sus hombres y su mundo, un elemento en el que se siente cómodo y que le permite demostrar que es capaz de desarrollar otro tipo de personajes. Valientes, honrados, sabedores de cuál es su deber y con capacidad para llevarlo a cabo. Los encuentros entre los capitanes del 'Mount Castle', mercante republicano encargado de transportar una buena cantidad de lingotes de oro en dirección a Rusia, y el 'Martín Álvarez', destructor nacional con la misión de recuperar ese dinero o hundir el primer barco, son de lo mejor de la novela y, junto a la relación entre ambas tripulaciones, nos permiten encontrar a ese Reverte que pone en valor el honor militar, la palabra dada y el pellizco de orgullo que permite olvidar diferencias ante un “fucking Spaniards”. Un mundo en el que Falcó se da cuenta de que no pinta nada.

Eva, nombre de la novela, no es otra que la agente bolchevique que en la primera aventura entablará una relación de extrañas lealtades con el espía franquista. Esta segunda entrega avanza en este terreno y no hay duda de que estamos ante la historia de “amor” que marcará la saga. Sin embargo, mucho más interesante que esos encuentros carnales que con tanto detalle nos narra Reverte en su novela son las conversaciones que mantienen Lorenzo Falcó, al que ya hemos calificado de absoluto nihilista, y Eva Neretva, comunista entregada por completo a la causa del proletariado y la internacionalización de la revolución. Dos polos opuestos en los que se puede comprobar que los extremos y el radicalismo nunca son la solución.

En estas conversaciones, eso sí, Pérez-Reverte cae continuamente en la comparación del fanatismo comunista con los cristianos. Habla el autor de una ceguera que permite aceptar incluso la propia inmolación por una causa mayor. Una reducción demasiado sencilla de lo que suponen la trascendencia o el martirio. Partiendo de esta base, es fácil seguir el camino que lleva al autor a insistir continuamente en el papel de la Iglesia en la Guerra Civil. Hay que reconocer que el escritor hace una gran labor, ya ocurría en el primer libro, con la documentación y evita simplismos clásicos a la hora de describir los horrores del conflicto fratricida que arrasó España. Arturo Pérez-Reverte habla sin reparo de los tiros en la nuca y los juicios sumarísimos de unos y otros pero, cuando se describen los horrores del bando nacional, no falta una referencia a curas fanáticos o bendiciones sobre pelotones de fusilamiento. Generalidades en una obra que las pretende evitar.

Todo hace indicar que tendremos una tercera novela de Falcó. Arturo Pérez-Reverte es un buen novelista y sus historias enganchan. Eso sí, me permito la licencia, o la osadía, de aprovechar estas líneas para pedirle al autor que no se olvide de su capitán, de Diego Alatriste, al que muchos dejamos en Venecia y a la espera de resolver asuntos pendientes con Gualterio Malatesta. Tanto echamos de menos a (si me lo permite) “nuestro” viejo soldado que en muchos pasajes de Falcó encontramos veladas referencias a ese mundo de espadachines en el Madrid de los Austrias: miradas de soslayo bajo el ala de un sombrero, el análisis de las vías de escape antes de comenzar una misión o -y esta me llamó poderosamente la atención- el consejo de aquel soldado que recomienda hacer las necesidades antes de entrar en acción con el fin de evitar infecciones y otros males. Lorenzo Falcó lo pone en práctica en las murallas de Tánger en 'Eva'; Diego Alatriste, desde la borda de una galera en las aguas del Mediterráneo, en 'Corsarios de Levante'.
User avatar
Ada
 
Posts: 5718
Joined: Thu Aug 16, 2007 11:00 pm
Location: Madrid

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Rogorn on Sat Dec 02, 2017 1:12 pm

'Eva' y 'Falcó' coquetean con el cine
Jorge Rodríguez - elvocero.com - 02/12/2017

No solo le toca salvar o sobornar al capitán del barco de los republicanos en pleno 1937, durante el segundo año de la Guerra Civil Española, al espía internacional Lorenzo Falcó, en la más reciente novela de Arturo Pérez-Reverte titulada 'Eva', sino que existe un sabor dentro de su personalidad, de que es capaz de robarse las 800 toneladas en oro que carga el buque del Banco de España, aunque tuviera que hundirlo en el puerto de Tánger.

Rodeado de maleantes, marinos picapleitos, borrachones, prostitutas, ladrones, oficiales corruptos, espías nacionales, republicanos, soviéticos, gángsters, moros dudosos, muchos personajes en siluetas, pasos misteriosos y otro navío anclado a metros suyos perteneciente a los generales sublevados el año antes en esas mismas tierras marroquíes, se pasea por el muelle este nuevo personaje de Pérez-Reverte, extraficante de armas y narcisista irrepetible, que le faltaba en su antología de caracteres.

Los republicanos necesitan llegar hasta Moscú y entregar ese dinero a cambio de armas presumiblemente, dado que la Unión Soviética –aunque comunista– presta ayuda al gobierno democrático de España. Aunque suene como ficción, en la vida real fue una de esas realidades objetivas más densas dentro de la historia del marxismo. Es entonces, cuando como creador de este espía internacional, Pérez-Reverte da vida a Falcó, cuya existencia en el género de la narrativa de espionaje estaba ausente en España.

Hubo una editorial catalana B.A.N.G. sobre una supuesta red internacional de espionaje y anticriminal que recordaba el mundo de James Bond, pero en estas páginas tercermundistas este personaje de Ian Fleming es demasiado moderno a pesar de que su autor lo haya equipado con vestuarios “high fashion” de la época, de escenarios con mujeres maravillosas y decoraciones de película, aunque la guerra siguiera su trágico curso.

La crítica literaria ibérica salva obras como 'Carne de trueque' (1979) de Fernando Martínez Laínez, la serie del agente Antonio Alba en 'Cazar al capricornio' (2009) y 'La otra cara de Jano' (2012) de Francisco Castillo, 'El espía imperfecto' (2009) de José Luis Caballero o 'La voz del pasado' (2010) de Fernando Rueda. Incluso cita un epígrafe de W. Somerset Maugham, de su novela de espías 'Ashenden', basada en su propia vida como espía en la primera Guerra Mundial.

Como en toda novela de aventuras de Pérez-Reverte, siempre existe un deus x machina, y este se desarrolla viendo desde la ventanilla de un baño donde a través del espejo ve a 'Eva' a una distancia bastante considerable en el carguero republicano y a más de un centenar de páginas de solo haberse referido a ella en una que otra ocasión. Como contrafigura, Eva Neretva es una agente soviética a quien el destino unió a Falcó en una escena donde le salva la vida, pero con efectos secundarios tremebundos.

Otra cualidad de Falcó que en la novela se nota como efecto, es que el personaje es un franquista declarado. La atmósfera exótica de esta narrativa pinta alguna próxima versión cinematográfica por la afición al detalle, el colorido, el erotismo, los olores que el autor depara a los lectores, en esta novela que atrapa de principio a fin. El lenguaje es astuto, risqué, con choques políticos contestables.
User avatar
Rogorn
 
Posts: 13716
Joined: Thu Feb 01, 2007 12:00 am

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Rogorn on Mon Dec 04, 2017 2:52 pm

Sobre ‘Eva’ (Arturo Pérez-Reverte) y ‘Los intocables de Eliot Ness’
literatioblog.wordpress - 04/12/2017

'Los intocables de Eliot Ness' es, a mi juicio, una obra maestra del celuloide. Su elenco de actores es increíble, y tanto su historia como su ritmo son tan buenos que hasta el intérprete más sobrevalorado de la historia del cine, Kevin Costner (de toda su extensa filmografía solo se salvan, en mi humilde opinión, además de 'Los intocables de Eliot Ness', 'Bailando con lobos' y 'Un mundo perfecto') se me antoja como un actor excelente. Claro que, rodeado como está de auténticos monstruos de la interpretación como Sean Connery o Robert De Niro, todo es más fácil. Cosas de la mímesis, supongo.

'Eva' (Alfaguara, 2017) de Arturo Pérez-Reverte. La segunda parte, o más que la segunda parte, la continuación de 'Falcó'. La segunda misión de Lorenzo Falcó, ese señorito jerezano y sin embargo espía patrio al servicio del Caudillo que bien podría ser (aunque con ciertos matices) nuestro peculiar James Bond. Con un Patek en vez de un Rolex Submariner (hablo del original Bond, no del que, rendido a la mercadotecnia, luciera más adelante un Seiko o un Omega); con una cuchilla Gillette escondida en el sombrero en vez de con mil y un gadgets en cualquier lugar, desde el propio reloj hasta las gafas de sol; y, también, sin Aston Martin, sin vodka con Martini, sin tantas mujeres en la cama y, sobre todo, sin la convicción de deberse en cuerpo y alma a una idea (por Inglaterra, James, que le decía 006 a Pierce Brosnan en 'Goldeneye'). Pero, a pesar de todo, y en esencia, bastante parecidos: espías, eficientes, eficaces, con un sentido del humor bastante ácido, galantes, seductores. Eso sí, Bond es la quintaesencia de la elegancia, la compostura y el saber estar mientras que Falcó es, cómo lo diría yo, español. Con elegancia, con compostura y con saber estar, también… pero en versión española. Y en la versión española de 1937. Es decir, con otros ademanes. Con otro jaez. Amén de que, al hilo de lo que decía antes de la idea, y las convicciones, como motores para la acción, Falcó es, en cambio, un fulano que, simple y llanamente, se debe a quien le paga, que en todo momento da la sensación de servir a quien más le llena el cazo. Un tipo al que todo lo demás parece importarle más bien poco. Por no decir un carajo. Algo que el propio Pérez-Reverte ha definido en alguna ocasión como amoralidad. Que Falcó es un amoral. Que no se plantea si algo está bien o mal, si matar a uno, o a tres, es correcto o no, moral o no, porque el fin (el dinero) justifica los medios. Porque es un superviviente de un tiempo, y unas circunstancias, que le ha tocado vivir. Y hace lo que sea necesario por sobrevivir. Esté bien desde el punto de vista de lo consuetudinariamente considerado como moral o no.

De 'Los intocables de Eliot Ness' hay un personaje que me parece sensacional. El de Frank Nitti, un mafioso interpretado por un actor no demasiado conocido, Billy Drago, un tipo al que el papel de asesino a sueldo contratado por Al Capone le viene como anillo al dedo. Como supongo que todos habréis visto la película de Brian De Palma (es del año 1987, tiene ya la friolera de treinta años, así que habéis tenido tiempo más que suficiente para verla si no lo habéis hecho ya -algo que sería imperdonable, por otra parte-), no escatimaré en información al respecto y os diré que Drago intepreta de manera magistral el papel de Nitti, un personaje que está inspirado en Frank “el ejecutor” Nitti, un señor de carne y hueso, Francesco Raffaele Nitto, un gángster nacido en Palermo y que fue, durante muchos años, la mano derecha del celebérrimo Al Capone en Chicago así como uno de sus principales lugartenientes. Si bien en la película Nitti acaba siendo arrojado al vacío por Eliot Ness (Kevin Costner), en la vida real Nitti acabó pegándose un tiro. Pero eso es lo de menos. El celuloide da para eso y mucho más, para cambiar sitios, acciones y hasta vidas. Porque el cine lo aguanta todo.

Hablaba de la amoralidad de Lorenzo Falcó. Esa característica que tanto marca al personaje. Ese rasgo que Pérez-Reverte dibuja como nadie en Lorenzo Falcó, en sus acciones, en sus movimientos, en sus pensamientos. En su talante, incluso. Ese rasgo que, en sus personajes de ficción (no es Lorenzo Falcó su primer valedor), tan bien sabe matizar el autor cartagenero. De hecho, en una obra recientemente analizada en este blog, 'El tango de la guardia vieja', ya podía advertirse dicha característica en su protagonista, el bailarín mundano Max, un tipo que vivía como vivía en función del momento y de las necesidades. Un hombre condicionado por las exigencias de su propio guion vital (vivir de manera acomodada) y que, en aras de permanecer fiel a él, desoía la llamada del corazón hasta en tres ocasiones.

Estábamos con Frank Nitti, pero no el de verdad. El de 'Los intocables'. El interpretado por Billy Drago. Es éste. Parece un cabrón con pintas, ¿verdad? En el filme lo era. Vaya que sí. Se lleva por delante a dos de los intocables. Al agente Oscar Wallace (Charles Martin Smith) y a Jim Malone (Sean Connery). Es un asesino sanguinario. Y eficiente. Muy eficiente.

Al respecto de 'Eva', no pienso contaros mucho más. Ya conocéis cómo funciona este blog. No me gusta destripar la acción de las novelas; prefiero, simplemente, dar unas pinceladas generales sobre sus argumentos y centrarme en otros aspectos que me hayan llamado más la atención. Por eso, me limitaré a deciros que, en esta obra, ambientada en 1937, Falcó recala en Tánger, donde deberá cumplir una peligrosa misión: conseguir que el capitán de un barco republicano cargado con oro del Banco de España cambie de bandera. Así, por la novela desfilarán espías sublevados y republicanos, marineros de diversas nacionalidades, embajadores, antiguas amantes de Falcó y también, cómo no, Eva, Eva Rengel, o Eva Neretva, la misma mujer soviética que ya se cruzara con Lorenzo Falcó en la primera aventura del espía y que viviera con él un tórrido romance y una bizarra relación de amor-odio y que ahora vuelve a aparecer, con oscuras intenciones, en su vida. Menudo cóctel, ¿verdad?

Vuelvo a 'Los intocables de Eliot Ness'. ¿Por qué?, te preguntarás, si es que acaso no lo has hecho ya. Pues muy sencillo. Fijaos, soy un lector bastante atento; me gusta disfrutar con los matices, con las descripciones y hasta con los trasuntos que en ocasiones pasan desapercibidos para quienes leen de una manera más “lineal”. Y a esa manera de leer se une, además, una costumbre muy personal que consiste en tratar de imaginarme a los personajes, de ponerles rostro, y eso lo hago tirando de imaginación y correspondencias con el mundo del celuloide. Y 'Los intocables de Eliot Ness' me ha servido para ponerle cara, y aspecto, a dos personajes de la novela de Pérez-Reverte. Por un lado, al propio Lorenzo Falcó, a quien me imagino como al agente George Stone, el eficaz tirador interpretado por Andy García, siempre impecablemente afeitado y peinado. Y, por otro, como ya os podréis imaginar después de todo lo hablado antes de él… a Paquito Araña como Frank Nitti. Con las mismas estridencias de vestuario (quién no recuerda ese ostentoso traje blanco de Nitti en el filme) pero, puestos a ser tiquismiquis, con los ojos de Steve Buscemi. ¿Más personajes? Claro, por supuesto. A Quirós, por ejemplo, me lo imagino como Brendan Gleeson en 'En el corazón del mar. ¿Y (sé que os lo estáis preguntando) cómo me imagino a Eva? Pues os lo diré. Como a esta señorita. Como a Natalia Simonova (la bellísima actriz Izabella Scorupco) en 'Goldeneye'. Hay que ver para lo que da la imaginación, ¿verdad?

Termino. Y resumo. Si queréis leer un libro donde la acción es frenética, leed 'Eva'. Si queréis leer un libro donde los hombres y sus acciones se rigen por códigos, leed 'Eva'. Si queréis leer un libro en el que hasta los silencios tienen significado, leed 'Eva'. Y si ya os he convencido para que leáis 'Eva', si no lo habéis hecho antes, leed 'Falcó'. Y, ya puestos, ved antes de nada, por primera vez o una vez más, 'Los intocables de Eliot Ness'. Y luego me contáis.
User avatar
Rogorn
 
Posts: 13716
Joined: Thu Feb 01, 2007 12:00 am

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Rogorn on Thu Dec 07, 2017 10:18 am

Falcó & Remil
Fernando Baeta - elespanol.com - 06/12/2017

De Lorenzo Falcó se sabe que es una pistola metida en una barra de hielo. También que no hay nadie como él capaz de manejar lo cruel y lo oscuro, que es un actor perfecto, un truhán redomado y un criminal peligroso que hasta la sangre parece resbalarle por encima, y que asume las bajezas que ha tenido que cometer para sobrevivir. Y de Remil, que sigue siendo, claro está, un reverendo hijo de remil putas –de ahí el nombrecito, ya que se ignora cuál le dieron al nacer–. Y que es lo suficientemente listo como para no enojarse demasiado con sus enemigos y tener clarinete que en el ajedrez de la vida hay que saber tirar el rey y dar la mano, o aplastar al contendiente sin el menor miramiento.

Falcó es un espía del general Franco en 1937 y Remil, un superviviente de las Malvinas que actualmente se gana la muerte de guardaespaldas, en el sentido más amplio de la palabra. El primero podría haber espiado para el otro lado y el segundo se desenvuelve igual de bien sirviendo a dictadores genocidas, a corruptos demócratas o al mismísimo papa de Roma. A Falcó lo parió Arturo Pérez-Reverte y a Remil Jorge Fernández Díaz. Del primero hay dos historias: 'Falcó' y 'Eva' (Alfaguara) y otras dos del segundo: 'El puñal' (Destino) y 'La herida' (Planeta). Las de Pérez-Reverte –publicadas en 2016 y 2017– se juegan en los primeros meses de la Guerra Civil Española y las de Fernández Díaz –2014 y 2017– en nuestros días. Dos personajes únicos y sobresalientes y cuatro novelas que te enganchan, que se meten en vena, te recorren de arriba abajo, se apoderan de ti y no te abandonan hasta la última página. Y es entonces cuando quieres más y te preguntas si habrá una tercera, y una cuarta entrega de estos cabrones adictivos porque no quieres que Falcó o Remil se acaben nunca.

Son tan distintos como iguales. No se sabe si se darían la mano o una hostia y si se liaran a cachetadas, ya fuera aquí o allá, no se quién caería primero. Son dos pendejos sin apenas escrúpulos, con una cierta ética barriobajera pero sin demasiados principios con los que cargar a cuestas. Dos canallas amorales con un discreto encanto. Para Falcó y Remil, dos solitarios que navegan sin apenas equipaje, dos mercenarios de sí mismos, la vida es un mero trámite. Los padres de estos héroes infames se conocen tan bien que hay algo de ambos en uno y otro, empezando por la mala leche y el cinismo ilustrado de sus creadores. Sus nombres tienen cinco letras –Falcó y Remil–, ambos tienen unos jefes peculiares –el Almirante, también conocido con el alias de Jabalí, y Calgaris, un almirante a la argentina–, ambos también sobreviven a mujeres etéreas –Eva y Nuria– que les carcomen las entrañas, y los dos saben que están de paso aunque prefieren alargar ese paso y disparar primero: “Mejor un por si acaso que un quién lo hubiera pensando”. Falcó dixit. “Nada en la vida es tan estimulante como que te disparen y no te acierten”. Palabra de Remil.

Si en la primera entrega el agente favorito del Almirante tenía la misión de salvar del pelotón de fusilamiento a José Antonio Primo de Rivera, en 'Eva' intentará que 30.649 kilos del oro de la República no viajen a Moscú y pase a engrosar las arcas nacionales. Para ello, Lorenzo Falcó, –“chico de buena familia y bala perdida en su juventud, traficante de armas antes que espía, mujeriego, simpático y cruel”, en palabras de Pérez-Reverte– que se mueve con idéntica soltura en el Ritz de París o el Plaza de Nueva York que en el barrio chino de San Francisco, entre las cucarachas de una pensión de Veracruz o en un burdel de Alejandría, deberá viajar a Tánger, un nido de secretos inconfesables y agentes al mejor postor, donde no hay nadie que no trabaje para alguien, y a menudo para varios a la vez. Y allí volverá a tropezarse con Eva, a quien ya conoció en su aventura joseantoniana, a quien ya amó cuatro meses antes, a quien no ha olvidado desde entonces. Se salvaron la vida mutuamente. Eva Neretva o Eva Rengel o Luisa Gómez o como quiera que realmente se llame esta espía soviética estará en Tánger para intentar que el oro llegue a su destino. Y aunque en la novela hay algunos personajes para encuadrar –otra vez Paquito Araña, Moira Nikolaos, el capitán Quirós, el capitán de Fragata Antonio Navia, además del Almirante, claro– la historia está en ella y en él, en lo que se dicen y en lo que se ocultan; sus diálogos de penumbra escritos a cuchilladas, sin piedad, con miedo a la palabra esperanza, directos al mentón, sin piedad…

-Tú crees en los generales fascistas y en los piquetes de ejecución rociados con agua bendita… En los asesinos del tercio, los moros violadores de mujeres…
-¿Debería creer en vuestras checas de retaguardia?... ¿En esa idílica República donde los comunistas gastáis más balas en matar trotskistas y anarquistas que soldados de Franco?...
-Eres un sucio esbirro…
-Sí…
-Nunca serías un buen comunista…
-Ni uno malo…
Aquello no era conciliable, se engañaban ambos. Y sin embargo él sabía –estaba seguro de que también lo sabía ella– que continuaba existiendo entre ambos un vínculo extraño y fuerte, hecho de vieja complicidad, de retorcido respeto…

En 'La herida' todo arranca con una monja que se desnuda y tira los hábitos al fuego. A Remil no le da una orden Franco pero sí le pide un favor, vía Calgaris y mosén Pablo, el papa Bergoglio. Hay que encontrar a la hermana Mariela, que se evaporó tiempo atrás, a la que parece que se le agotó la fe de tanto usarla en Villa Puntal, una de las villas miseria que rodean Buenos Aires. El guardaespaldas, que en la primera historia se convirtió en el puñal de una mujer fatal es ahora el hisopo del Santo Padre. Las relaciones de Remil –que viene de quedarse con el culo al aire en Nápoles– con su jefe no atraviesan el mejor momento. Y aunque arranca la búsqueda de Mariela Lioni tiene que suspenderla tras varios fracasos –huesos de caballo incluidos– para bajarse a la Patagonia y descender nuevamente a los infiernos de la corrupción política argentina. “Lo que no puedo contar como periodista lo cuento como novelista” dice el argentino Fernández Díaz.

Otra buena galería de personajes, con Leandro Calgaris a la cabeza, la maquiavélica BB, la gran lady Diana Galves y su fiel perro Juan Domingo, el Gran Jack, la Gorda Maca, Palma, Marquis, Salteño… Variopintos y crepusculares artistas invitados para contar la historia de siempre en la Argentina de siempre: corrupción política institucionalizada, narcotráfico oficial, matones con plaza, asesinos con uniforme de cualquier tipo, contables que mandan más que sus jefes, mentiras que parecen verdades o lo contrario… y por supuesto un gobernador de provincia, su inefable familia y un cártel de cualquier lado. Y frente a todo esto un Remil lleno de cicatrices, costuras y tatuajes comprometedores; un matón de estado, un quemo en una época progresista donde la opinión pública presiona día y noche para “democratizar” los servicios… y entonces yo me convertí en un gran estorbo… soy carne de purga. Y el puñal se convierte en herida, y Remil recuerda a Nuria, esa abogada española que vino a instalar un holding y que resultó ser la amante de un capo; una jefa insolente e histérica a la que domar con la pija. Y cuando vuelve a buscar a su monjita, que para eso se lo ha pedido el mismísimo papa Francisco, se da cuenta del peso del pecado original, la herida fundamental, y de que todos fuimos heridos alguna vez y nos pasamos los años luchando contra ese accidente, que algunos somos capaces de reconocer.

Pérez-Reverte y Fernández Díaz ya saben –al menos lo han dicho públicamente– que cuando Falcó se jubile se irá a Buenos Aires, vivirá en la última planta del hotel Alvear y desayunará todos los días en La Biela. Y que allí conocerá no se sabe si a un jovencísimo Remil o a su mentor Calgaris. No sabemos todavía quién de los dos autores escribirá sobre tan fantástico encuentro.

Pd. Dos personajes, cuatro novelas. En estos días lee. Lee en Negro.
User avatar
Rogorn
 
Posts: 13716
Joined: Thu Feb 01, 2007 12:00 am

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Rogorn on Fri Dec 08, 2017 8:08 pm

'Eva', de Arturo Pérez-Reverte: ruleta rusa literaria
Fran Sánchez - fantasymundo.com - 08/12/2017

La primera novela de Arturo Pérez-Reverte, la buena y breve 'El húsar', comienza con una escena en la que el joven protagonista afila fascinado la hoja de su pesado sable de caballería. Otro húsar, un curtido veterano de orígenes aristocráticos, le señala que esa es un arma impropia de un caballero. Eficaz para la carnicería pero carente de elegancia y agilidad para la esgrima. Sirvan esas dos armas blancas, tan letales como diferentes -el primero evoca la carnicería grupal del campo de batalla, mientras el segundo recuerda la esgrima individual, caballerosa en salas o rufianesca en calles, pero nunca gregaria- para explicar, en parte, el atractivo de las historias de espías.

Y es que el enfrentamiento en el campo de batalla, narrado por el género bélico y simbolizado por el sable, puede resultar menos emocionante para muchos lectores que la lucha en frentes secretos alejados de primera línea, contada por el género de espionaje y simbolizada por el florete. La combinación del peligro y la violencia, que acercan a la muerte, con el lujo y el sexo, que apegan a la vida, atrae. Y también atraen los protagonistas que tienen en sus propias capacidades y decisiones la llave de su destino, sin que la disciplina y los galones los conviertan en meros títeres.

Resultan particularmente interesantes las novelas anteriores al final de la Segunda Guerra Mundial. Obras como 'El enigma de las arenas', de Erskine Childers; 'Ashenden o el agente secreto', de Somerset Maugham; 'Los treinta y nueve escalones', de John Buchan o 'La máscara de Dimitrios', de Eric Ambler. También ese cine en blanco y negro rodado en tiempo de guerra, pero ambientado lejos de los escenarios bélicos, ejemplificado por películas como 'Casablanca', de Michael Curtiz; 'Tener y no tener', de Howard Hawks o 'Agente confidencial', de Herman Shumlin. Es de historias como esas de las que bebe Arturo Pérez-Reverte para crear su serie protagonizada por el espía Lorenzo Falcó, publicada por la editorial Alfaguara. Pero no cae en el pastiche o la impostura. Al contrario, logra crear algo genuino al incorporar a esas hechuras clásicas, habitualmente anglosajonas, toda la crudeza y la mala leche patrias. Y en un conflicto tan cruel como fue la Guerra Civil Española. Sirve de metáfora de esa adaptación la escena de la novela en la que se asume lo apropiado de elaborar cócteles foráneos con licores locales.

'Eva' es la segunda novela protagonizada por Lorenzo Falcó, un bala perdida jerezano de buena familia; guapo, sinvergüenza y mujeriego. Tras un pasado como traficante de armas internacional, ejerce ahora de espía descreído e implacable. Aunque captado por los servicios secretos de la II República, el servicio de inteligencia al que pertenece –el SNIO, Servicio Nacional de Información y Operaciones, encabezado por el Almirante– combate en el bando nacional en la Guerra Civil.

La primera entrega de la serie, 'Falcó', estaba ambientada en 1936. En ella era enviado a una misión casi suicida para tratar de rescatar a José Antonio Primo de Rivera de su encarcelamiento en Alicante. No es imprescindible haberla leído para leer 'Eva', pero sí recomendable. Porque, aunque esta novela se explica por sí sola, quien haya leído previamente la anterior tendrá ya una serie de claves que facilitarán y harán más fluida la lectura. Esta nueva aventura lleva a Falcó a la exótica y turbulenta Tánger de 1937. Una ciudad internacional donde chocan, como placas tectónicas, los intereses de las potencias europeas y en la que tienen su hábitat natural espías, traficantes, banqueros, buscavidas, conspiradores y asesinos.

En Tánger, Falcó debe intentar recuperar parte del oro del Banco de España, embarcado camino de la URSS en un mercante republicano que permanece amarrado en el puerto tangerino, un último refugio ante el acoso de un buque de guerra nacional. Su misión es lograr que la valiosa carga pase a manos franquistas, bien convenciendo al capitán para que cambie de bandera y entregue el barco, bien por cualquier otro medio. Precisamente los capitanes -asturianos ambos- de los dos barcos enfrentados representan el honor y la fidelidad a unos principios en medio de una guerra sucísima de sobornos, traiciones, torturas y asesinatos.

El arranque de la novela es trepidante, buscando enganchar al lector desde la primera línea. Pérez-Reverte emplea en estas novelas protagonizadas por Falcó una estructura que seguramente resultará familiar a los aficionados al género de espionaje, tanto literario como cinematográfico: un comienzo impactante en un escenario alejado de aquel en el que transcurrirá la historia principal, pero con elementos que conducen a ella. La tensión no afloja, pues el lector es consciente en todo momento de que los protagonistas caminan por el filo de una navaja en el que la muerte puede estar a la vuelta de la esquina y solo unos minutos separan el disfrute de un hotel de lujo o un casino de la tortura en un cobertizo miserable.

La novela no solo rezuma peligro y violencia, sino también sexo. Y es en las escenas de cama donde quizá las costuras de la verosimilitud se tensionan más. Son cuatro las mujeres que comparten sábanas con Falcó en el breve periodo en el que transcurre la historia. Muy diferentes entre sí, pero todas féminas de rompe y rasga: una ardiente actriz portuguesa, una altiva dama española (casada con uno de los personajes más antipáticos de la trama, protagonista involuntario de una escena memorable), una sensual criada mora y la letal y atlética espía rusa de la NKVD, Eva Neretva, quien da título al libro.

Sin edulcorar la terrible naturaleza de la guerra en la sombra, políticamente incorrecta a veces, descreída casi siempre, Pérez-Reverte ha escrito una obra tremendamente divertida de leer. Con ella confirma que el personaje de Lorenzo Falcó goza de muy buena salud y ha llegado para quedarse al panorama de la novela de aventuras. Una cuidada edición en tapa dura, con una clásica ilustración de cubierta y una tipografía evocadora de la época completan, desde el punto de vista de lo material, la experiencia de leer este libro.
User avatar
Rogorn
 
Posts: 13716
Joined: Thu Feb 01, 2007 12:00 am

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Rogorn on Mon Dec 11, 2017 10:02 pm

“Soy más Falcó que Alatriste”
Jesús Ruiz Mantilla - elpais.com - 11/12/2017

Cuando Arturo Pérez-Reverte presentó hace aproximadamente un año a Falcó, lo dejó claro: “Es más lobo que cordero”, dijo entonces en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Este lunes regresó al mismo escenario para revelar el equivalente animal de Eva, la heroína que da título a la segunda entrega de su presente saga. “Es loba”.

De ahí, curiosamente y siempre bajo el prisma de su padre, el autor, que su atracción ande más por las lindes del respeto que de la sensualidad. Pero hubo más confesiones por parte de Pérez-Reverte. Se las arrancaron a trío tres mujeres que, salvo una, Pilar Reyes, su editora, no se muestran precisamente complacientes con lo que escribe desde sus blogs y publicaciones. Por lo menos hasta ahora. Marta Flich, economista, actriz y bloguera en el 'HuffPost', y Karina Sainz, periodista de 'Vozpópuli', acompañaron al autor en la presentación.

En ese juego de comparaciones que deslizó ante el público, el autor dijo sentirse más identificado con este espía asesino y torturador, amigo de pocos amigos, que del barroco mercenario, compañero de parranda de Quevedo, que llevaba siempre un fardo a las espaldas con la derrota constante: "Tiene más de mí. Soy más Falcó que Alatriste. Este último tiene fe, es amigo de las mayúsculas. Yo, como Falcó, las perdí cuando era joven, con las lecturas, entre otras cosas. Me siento más identificado con esa mirada escéptica y amarga suavizada de humor negro que tiene el policía".

Aun así, les unen coincidencias. El fracaso. En el caso de Falcó, desde el inicio de la primera entrega. Sabes que no logrará su misión: liberar de la cárcel a José Antonio Primo de Rivera. Todo el mundo parte de la certeza de que no lo consigue. Y el fracaso, aunque no lo sepa, aunque siga envenenada por los sueños, será también el puerto de Eva: “Ella cree en el amanecer del comunismo. No le importa morir sin llegar a verlo, pero cree y está dispuesta a lo que sea con tal de conseguir su objetivo. Es incluso más peligrosa precisamente por eso, por su fanatismo. Falcó sabe que no lo logrará, pero aun así, es la primera mujer lobo que se encuentra en el camino y eso le produce un inmenso respeto”.

También 'Eva' ha supuesto un cambio en la escritura de Pérez- Reverte. Sobre su modelo de mujer en cuanto a personaje. “Leí muy pronto 'Los tres mosqueteros'. Y eso me marcó. Había un personaje, el de Milady de Winter, bella y malvada, sin necesidad de recurrir al valor para crear su propio mundo, que me fascinaba. Desde entonces, cada vez que he tenido que crear a una mujer se me ha desviado hacia ella, hacia Milady…”.

Eva es diferente. “Cada novela nos obliga mucho a pensar. Para contar, primero hay que entender. No sé si existe amor entre Eva y Falcó, lo que sí manda es el respeto entre iguales”. Ella es un cruce de mujeres reales y fantasmales. “Mujeres que lucharon por ideales en la Unión Soviética y acabaron en muchos casos en los campos, pero también en Polonia, Hungría o por los frentes que tuve que cubrir en los Balcanes y que, en su empeño, al sentirse liberadas de tener que servir a sus instintos, a crear una familia o cosas así, a cambio de una idea, llegaban a ser más crueles que los hombres”, comentó el autor.

--

Pérez Reverte comparte la "mirada amarga" del protagonista de sus últimas novelas
EFE - 11/12/2017

Arturo Pérez Reverte ha explicado hoy que el escepticismo, el humor negro y la mirada amarga son los rasgos que le unen a Falcó, el protagonista de sus dos últimos libros, de quien, según ha confesado, se siente más cerca que de Alatriste. A Pérez Reverte (Cartagena, Murcia, 1951) siempre le han interesado más los "lobos" que los "corderos" porque, a su juicio, los primeros son "más interesantes" en lo narrativo y en lo humano. Por eso, todos sus personajes -como él mismo- tienen algo de ese animal, según ha explicado el escritor en el Círculo de Bellas Artes durante una mesa redonda que se ha celebrado en torno a su última novela 'Eva', que, en sus palabras, es "una reivindicación" de lo que verdaderamente es el mundo "real".

El libro, lanzado en octubre bajo el sello de la editorial Alfaguara, continúa con las andanzas del espía que protagonizó su anterior trabajo, 'Falcó' (2016); un personaje al que el escritor ha querido darle una segunda vida literaria, después de su éxito de ventas: "más de 300.000 ejemplares vendidos en sus distintos formatos", apunta Pilar Reyes, su editora. Esta segunda parte de la historia tiene como coprotagonista a Eva, una agente soviética que ya aparecía en la primera novela y que ahora se verá envuelta en una serie de conspiraciones con la Guerra Civil española "como telón de fondo".

El personaje de Falcó no es "despiadado", pero es "singular", según su autor, que ha señalado que, por el tipo de novelas que él hace, necesita "héroes que no tengan ataduras familiares afectivas intensas" porque los conflictos que plantea "debe resolverse en solitario". "Yo no soy un hijo de perra como Falcó, porque él es un asesino. Pero ese escepticismo, ese humor negro que le sirve como supervivencia personal sí se lo he prestado yo. Y esa mirada amarga", asegura el también académico de la Real Academia Española, quien se siente más cerca de ese personaje que de su Alatriste.

El escenario de 'Eva', el Tánger de los años 30, no es un "mero decorado" -puntualiza Pérez Reverte- sino que forma parte de la trama: "Era un lugar donde la vida no valía nada", ha dicho. Otras dos marcas de carácter de esta novela son el humor y el sexo, ha apuntado la actriz Marta Flich, que también ha participado en el encuentro y que ha alabado el modo en que el autor de 'El club Dumas' y 'La Reina del sur' ha construido una relación de amor "poliédrica" y ha dibujado unos personajes femeninos "muy fuertes".
User avatar
Rogorn
 
Posts: 13716
Joined: Thu Feb 01, 2007 12:00 am

Re: 'Falcó' (2016)

Postby Rogorn on Mon Dec 11, 2017 11:36 pm

Arturo Pérez-Reverte: "Un cazador es más rentable"
Javier Torres - cadenaser.es - 11/12/2017

Lo ha dicho una y mil veces. Y lo repite siempre que tiene ocasión. La estupidez, para Arturo Pérez-Reverte, es lo peor. En una época en el que los niños viven y son educados "en un mundo que no es real sino blando y protegido , porque lo que existe es Mosul, Sierra Leona, Somalia...", no es raro que el autor de 'Eva' prefiera a los lobos. Falcó, el detective que protagoniza la novela que trascurre en Tánger, es uno de ellos. En realidad, es "un héroe desarraigado, sin ataduras familiares o emocionales". Y también, de la misma manera, un cazador que, para el académico, siempre es "más rentable que un cazado. Falcó es un lobo en territorio hostil con una piedad nada convencional". Pérez-Reverte asegura sentirse, por todo ello, más cercano a este personaje que a Alatriste porque mientras Falcó nunca tuvo fe, el espadachín "la ha tenido, aunque la vida se la haya quitado".

La novela que ahora publica Alfaguara se titula 'Eva' porque es una mujer la que se haya en el envés de la trama de espías que trascurre en Tánger, con unos marinos del bando nacional y otros del republicano que no dudan en aliarse cuando el insulto de unos extranjeros hiere por igual su orgullo, "obligándoles" a unirse en una vulgar pelea de bar contra un enemigo común. En su imaginario, la comunista Eva, la fría comisaria política, la mujer de ética y de profundas convicciones, tiene mucho de la Milady de Winter de 'Los tres mosqueteros'. "Es una mujer de acero", remata Pérez-Reverte, quien se muestra feliz cuando alguien le comenta que su última novela parece ser una verdadera provocación.

Mujeres. El autor confiesa divertido y con un punto de desafío que son ellas las que "cosifican" al espía que sin ética trabaja para el bando nacional. Tiene 37 años. Lo pinta apuesto aunque sean ellas las que provoquen, afirma el escritor. El "tan sólo se pone delante y sonríe". En su idea de la seducción, el hombre puede no ser el protagonista sino el objeto de deseo. Habrá más aventuras de Falcó aunque antes se cruzará algún que otro libro. En primavera, Pérez-Reverte publicará otro. Y aunque no quiere comentar nada sobre el mismo, quién sabe si más que en los seres humanos se podría centrar en sus mejores amigos, los perros.
User avatar
Rogorn
 
Posts: 13716
Joined: Thu Feb 01, 2007 12:00 am

Previous

Return to Otros libros

Who is online

Users browsing this forum: No registered users and 1 guest

cron