'La Reina del Sur' (2002)

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MacVamp
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'La Reina del Sur' (2002)

Mensaje por MacVamp » Dom Abr 11, 2010 10:00 am

(Este hilo contiene información solamente sobre el libro 'La Reina del Sur'. Para encontrar textos sobre la serie de televisión, ir aquí: http://capitan-alatriste.com/modules.ph ... opic&t=105)

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Pérez-Reverte lleva 'La Reina del Sur' a tierra de narcos, donde se inspiró la obra
Juan Jesús Aznárez - El País - Culiacán - 08/09/2002

Arturo Pérez-Reverte se encaminaba hacia el Casino Cultural de Culiacán para presentar 'La Reina del Sur' (Alfaguara) cuando alguien le salió al paso con un aviso: "Soy mexicano, y si ofendes a México, atente a las consecuencias". La noche del viernes, en la capital del Estado de Sinaloa, tierra de gente decente, de narcos y de avisos, el escritor no quiso ofender y se declaró enamorado de México y facultado, por tanto, para hablar de las lacras y virtudes del país que inspiró su última obra: "No es una novela sobre el narco, es un viaje al corazón de Teresa Mendoza".

Una capilla del bandido generoso Jesús Malverde, honrado con cuarenta lamparillas y el agradecimiento de las familias sinaolenses encomendadas a su amparo, -"gracias por hacer que mi esposo regrese al buen camino"-, presidieron el acto. La escenografía incluyó una banda de mariachis, actores que dieron vida a la protagonista, a un jefe mafioso y a dos de sus pistoleros, arma el cinto y chamarra de cuero, y dos mesas de cantina. Sobre ella, saboreando tequila, Reverte y los escritores y periodistas César Güemes, Elmer Mendoza y Julio Bernal, sus carnales de Culiacán, conversaron sobre el libro.

Cerca de 400 personas, distribuidas en mesas, colmaron el salón, y hubo profusión de cervezas, de aplausos y corridos, uno especial. "El corrido de Arturo Pérez-Reverte, el único escritor, ni Carlos Fuentes, ni Octavio Paz, que tiene un corrido", destacó Robles. "Gracias a la virgen de la Macarena y a Malverde por mi regreso a Culiacán. A. P. Reverte", bromeaba una de las dedicatorias al bandido. Coincidiendo con el regreso del autor al noroeste bronco, el narcotráfico reventaba a puntapiés y a balazos a un ex jefe policial y agotaba varios peines de fusil de asalto en otros ajustes de cuentas.

Un periódico local abrió la portada del viernes con 'Balacera en la Chapultepec', y otro dio cuenta del ametrallamiento y muerte de un empresario, titulares muy parecidos a los que recibieron al escritor hace casi tres años durante su primera visita a Culiacán en busca de escenarios. "Yo no he inventado nada, ni quiero ofender sino ayudar a reflexionar, pero el día que llegué a Sinaloa mataron a 15, y el día que me fui le pegaron 60 tiros a un policía". Pérez-Reverte admitió haber tenido "los prejuicios normales" hacia un Estado que es sede de uno de los principales carteles de México, pero el conocimiento corrigió su opinión. "El narco es sólo una parte". La violencia es sólo una parte de Sinaloa, pero determina su imagen. "No podemos quejarnos con Pérez-Reverte y reclamarle qué flaco favor nos ha hecho con escribir esta última novela", que tendrá proyección internacional, escribía ayer en 'Noroeste' Arturo Santamaría Gómez. "Pareciera que lo más original que ha creado Sinaloa es precisamente la "narcocultura". Y si hay que echarle la culpa a alguien será a nosotros mismos". El autor evitó cualquier juicio moral sobre el narcotráfico para permitir, dijo, que el lector extraiga sus conclusiones. "En la novela no juzgo si el narco es bueno o malo. Soy un novelista que paseo mi personaje por un mundo que ya existe".

Los 25.000 ejemplares de la primera edición se venden rápidamente, según portavoces de Alfaguara, y la cola para firmar autógrafos se amontonaba la noche de la declaración de amor a México, al término de una tertulia en la que Reverte reiteró sus convicciones: las turbiedades, las sombras y la violencia conviven con la lealtad, la dignidad y el honor, "y como en el caso de Teresa Mendoza, en la parte oculta de la vida es posible descubrir virtudes y valores que salvan a ese mexicano". Un admirador le hizo el mejor cumplido: "Teresa Mendoza soy yo, son muchas mujeres. Es el mexicano".

Arturo Pérez-Reverte se manifestó a favor de prohibir la radiodifusión de los narcocorridos, para evitar que su engañosa épica cause estragos entre los chavales desorientados o sin futuro, pero pidió no abdicar de un profundo estudio académico sobre el fenómeno que, en buena medida, ha estructurado el ritmo de su novela. "Quedé fascinado por la potencia narrativa del corrido". Sus contertulios le preguntaron sobre las claves para, con un promedio de diez en Sinaloa investigar, hubiera acertado con la personalidad de la gente y su singular lenguaje. "Leí tus libros como libros de texto. Gracias a ti", le espetó a Elmer Menzoza. "¿Cómo te sientes maestro?".

La lectura de la documentación disponible, y la atención prestada al habla popular y al mundo de las cantinas de Culiacán, "a las que entraba con el respeto de una iglesia", complementaron el aprendizaje. Las últimas palabras del escritor, cuando la gente ya se levantaba de sus asientos, fueron para la persona que le amenazó amablemente antes de entrar en el casino. "Me hubiera gustado decirle que esta novela no la ha escrito un pinche gachupín. La ha escrito un mexicano que tiene derecho a hablar de su patria en España o en México".
"Ama a los mortales, pues, y sigue viviendo como lo has hecho, temerariamente, con apetencia por todo y amor por todo, pero llegará el momento en que sólo podrá salvarte el amor de los que son de tu estirpe". A. R.

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Mensaje por MacVamp » Dom Abr 11, 2010 11:36 am

"El entorno femenino ofrece espacios que sólo intuyo o desconozco
César Güemes - La Jornada (México) - 05/10/2002

En el centro de esta ciudad, frente a su bullicioso mercado principal, existe una burbuja de silencio para refrescarse a solas con una Pacífico o para la conversación en corto. La Ballena, se llama el restaurante que en su parte anexa del mismo nombre ofrece este espacio insonorizado para sus parroquianos, sólo uno por mesa, dos cuando mucho. Ahí, Arturo Pérez-Reverte, de cara a una cerveza helada que apenas tocará, afirma que 'La Reina del Sur' (Alfaguara), cuya protagonista es la culichi (culiacanense) Teresa Mendoza, fue escrita por un mexicano. La novela, con música de por medio interpretada por Los Mensajeros de Sinaloa, se presentará este viernes en el Casino de la Cultura, a las 20 horas, con los comentarios del escritor Élmer Mendoza y el periodista Julio Bernal.

-Esta es la primera vez que un personaje femenino protagoniza una novela tuya. ¿A qué se debe que sea hasta ahora?
-A que las mujeres como personajes, que siempre me han interesado y hay muchas en mi obra, ofrecen una manera de sentir y actuar muy distinta a los varones. El mundo masculino tiene en realidad pocas habitaciones sin explorar, al menos en mi caso; en cambio, el entorno femenino siempre me ofrece espacios que sólo intuyo o que francamente desconozco.

-Sitúas a Teresa Mendoza en su ámbito natural, el del narcotráfico. ¿Qué tanto te acercaste a ese ambiente para conseguir el tono narrativo?
-Lo suficiente como para que todo lo contado sea verosímil dentro de la obra y en muchas ocasiones también en el exterior. Si seguimos los pasos de los personajes, ya sea en Culiacán o en alguna parte de España, podemos acompañarlos a lo largo de la novela como si fuera un mapa. Establecer ese tipo de itinerarios fue uno de los trabajos que me implicó más tiempo y varios viajes entre España y México.

-¿Conversaste con personas que actúan al margen de la ley?
-Desde luego. Conocer la historia de la Reina del Sur, sobrenombre de la Mendoza, sólo puede conseguirse en cierto tipo de ambientes.

-¿Hubo algún peligro?
(El escritor retira la servilleta blanca con que acostumbran cubrir en La Ballena la boquilla de las cervezas. Responde luego de esa mínima pausa.)
-Se dieron varias situaciones delicadas, pero nada más. Finalmente vengo de 20 años de ser reportero de guerra, durante ese lapso sí que había peligro concreto e inmediato, además de que en esa época me topé con cualquier cantidad de personas que vivían no sólo al margen de la ley sino contra la ley misma.

-El hecho que de sea el mundo del narcotráfico en el cual enmarcas la historia podría traerte comentarios adversos.
-Serán de quienes no lean la novela. El narcotráfico es sólo un punto de partida, una referencia, un modo de vida en el que Teresa Mendoza se ve envuelta. La condición humana de los personajes, que son muchos en esta obra, toca ese puerto, pero la navegación es amplia. En España la novela ha tenido buena cantidad de lectores hasta el momento y no he recibido ningún comentario en donde se la descalifique por el entorno en que la ubico. Confío en que 'La Reina del Sur' sea mucho más que su contexto social.

-En todo caso, han aparecido comentarios de articulistas que te acusan de haber abandonado la ''aventura intelectual". ¿Qué tan amplia fue la investigación para documentar esta novela?
-A lo largo de por lo menos dos años y medio me dediqué a recopilar información sobre los personajes y los lugares en los que se mueven. Recorrí varios países de Europa y desde luego hice incontables visitas a México, sobre todo a Culiacán y sus alrededores. Leí cuanto libro, diario y revista tuve al alcance para reconstruir la vida de Teresa Mendoza. Estuve incluso en el barrio de Las Siete Gotas, donde nació, en un paraje apartado de Culiacán. Todo el resto es ya parte de la novela.

-¿Alcanzarías a diferenciar qué es real y qué es novela, incluidos en este renglón a los personajes?
(Pérez-Reverte da un pequeño trago a su media Pacífico que ya se calentaba demasiado sobre la mesa, y apunta:)
-Podría hacerlo, pero narrar ese proceso me implicaría otro libro, uno que por cierto no me atrae escribir. En cuanto a los personajes, aunque muchos toman el nombre de personas reales y que viven en los sitios que señalo, cuento con la ventaja del escritor: puedo permitirme que actúen según los intereses narrativos de la obra. De cualquier forma, habrá quienes se reconozcan sin problema, como es el caso del puntual escritor Elmer Mendoza y del promotor cultural y periodista Julio Bernal, ambos de Culiacán, y sin quienes me habría sido muy arduo establecer la vida y las relaciones de Teresa Mendoza en Sinaloa.

-Corre la especie de que para 'La Reina del Sur' tomaste la vida de Camelia la Texana, que por su parte se ha hecho corrido.
-La escuché alguna vez, antes de escribir la novela, como tuve que escuchar quinientos corridos sinaloenses para que el libro tuviera, como se dice aquí, la música por dentro. Y aunque me siento cercano a Los Tigres del Norte, debo expresar que Teresa Mendoza no es Camelia ni le debe a ese corrido más que a todo el resto de música que escuché como parte de la documentación.

-Habrás salido mucho de tu entorno habitual para hacer esta nueva novela.
-Ni un milímetro. Afirmo que 'La Reina del Sur' la escribió un mexicano. Me veo con tanto derecho a tratar los temas y los personajes de México como un mexicano lo tiene de hacer otro tanto con España. Fui mexicano mientras trabajé en esta novela y el que no lo crea que me demuestre lo contrario.

Imagen
Pérez-Reverte en la capilla de Jesús Malverde (2002)
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Mensaje por Rogorn » Lun Mar 14, 2011 5:02 pm

"He escrito un corrido mexicano de 500 páginas"
Entrevista con Ángeles García - El País - Madrid - 28/04/2002

El escritor Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) tomaba tequila con unos amigos en una cantina mexicana cuando escuchó un corrido en el que se cantaba la vida de Camelia la Tejana, una narcotraficante del Estado mexicano de Sinaloa. Ahí nació 'La reina del Sur', la última novela del autor español. Una historia marcada por la ley del más fuerte, que Alfaguara publicará con una tirada inicial de 275.000 ejemplares el 5 de junio, en plena Feria del Libro de Madrid. "Sonó el teléfono y supo que la iban a matar". Así arranca 'La reina del Sur', la última novela del escritor Arturo Pérez-Reverte, protagonizada por Teresa Mendoza, una narcotraficante que asienta su reinado en México y España.

-¿De dónde surge 'La reina del Sur'?
-Yo he viajado mucho a México y lo conozco muy bien. Por mi trabajo de reportero había tratado con gente que se dedica al narcotráfico y que está conectada con la zona del Estrecho. Un día escuché los narco-corridos, ese tipo de canción que es la épica de la delincuencia. Recuerdo que estaba en una cantina tomando tequila con unos amigos y oí una de esas canciones: 'Camelia La Tejana'. Era la historia de una narcotraficante de Sinaloa, un Estado del noroeste, junto al golfo de California, en el que mucha gente vive del narcotráfico: cultivo de marihuana, importación de cocaína para pasarla a Estados Unidos... Resulta que la droga es allí una forma de vida porque está en su economía, en su música, en su cultura en general. Cada persona que matan, cada cosa que ocurre, se hace folclore y leyenda viva a través del corrido. En su origen, el corrido era la épica de la revolución, pero ahora es una épica de la droga. Es un mundo durísimo, muy difícil de entrar, que me sedujo mucho. Hay grupos como Los Tigres del Norte o los Tucanes de Tijuana que son como Camarón de la Isla para nosotros. Hay una forma de vestir, de hablar, de disfrutar. Ese mundo me fascinó, pero yo no tengo la capacidad de hacer un corrido de tres minutos. No tengo ese talento. Entonces decidí hacer un corrido de 500 páginas.

-¿Qué significa eso sobre el papel?
-La novela tiene estructura de corrido. Cada capítulo lleva un título de canción. Dentro de ese mundo tan especial quise contar la historia de Teresa Mendoza. Fui a Sinaloa, me instalé con ellos, tomé mis copas con la gente de allí y recorrí cada uno de los lugares que describo para conseguir la precisión geográfica que tienen todas mis novelas.

-¿Quién es Teresa Mendoza?
-Es una chica de 22 años típica de Sinaloa. Analfabeta, de origen muy humilde, novia de un piloto de avionetas que lleva marihuana y cocaína a Estados Unidos desde la sierra de Sinaloa. Se llama David "El Güero". Teresa vive con él y de él. Van a restaurantes, compran ropa cara hortera. Ella ve telenovelas, escucha canciones de Juan Gabriel... Pero en ese mundo, cuando algo sale mal, sale fatal. Si metes la pata, matan a toda tu familia. El día que yo llegué a Sinaloa habían matado a 15 personas. El día que me fui habían liquidado al jefe de policía de 60 disparos a la puerta de su casa. David, el novio de Teresa, intenta pasarse de listo y lo matan a él y a su familia. La tipa consigue huir y logra llegar a España, a la zona de Gibraltar.

-¿Por qué viene Teresa a España?
-Tiene conocidos. En esa parte (Ceuta, Melilla, Gibraltar) y durante 12 años se convierte en la Reina del Sur. Va a la cárcel y allí descubre los libros. En la celda lee y se queda deslumbrada con 'El conde de Montecristo'. También en la cárcel conoce a una mujer, hija de una rica familia jerezana, que se enamora de ella y la ayuda ocupándose de su educación y refinamiento. Teresa tiene la particularidad de que cada golpe que le da la vida consigue empujarla hacia arriba. Poco a poco progresa y se convierte en la mujer que en los años noventa revoluciona la forma de hacer el narcotráfico en el sur de España. Triunfa y sale en el '¡Hola!'. Invierte en Marbella y se convierte en alguien muy poderoso, algo así como la Koplowitz del narcotráfico.

-¿Es entonces cuando vuelve a México?
-Vuelve porque tiene que ajustar cuentas con su pasado.

-¿Cómo contempla ese mundo?
-No lo juzgo. Es un mundo que está ahí y mis personajes se mueven en él. No hay cuestiones morales o éticas. La historia es cruel, dura. Otras veces he trabajado con la historia. En esta ocasión no hay elementos del pasado. Si antes el misterio estaba en torno a un cuadro o una carta, esta vez el misterio está en el corazón de una mujer.

-¿Al escribir esta novela ha descubierto cosas del mundo de las mujeres que no supiera?
-Por primera vez en mis novelas el punto de vista narrativo es el de una mujer. Cuento desde dentro cómo es esa mujer, cómo se relaciona con los hombres. Ha sido una aproximación literaria en toda regla. Eso me ha llevado a otro problema importante que es el del lenguaje. Para mí, cada novela es un poema narrativo que hay que resolver. Cada novela exige su documentación, sintaxis, etcétera. En este caso es una mujer, y de Sinaloa. Analfabeta al principio, que habla y piensa con el argot sinaloense, algo que no entienden ni siquiera el resto de los mexicanos. He tenido que conseguir que ese lenguaje resultara asequible para cualquier lector normal. Hay un trabajo previo muy importante: conseguir el tono adecuado. Ha sido apasionante jugar con un lenguaje que es español, pero que no es el nuestro. Convertirlo en herramienta fundamental de la historia ha sido un trabajo durísimo durante más de dos años y medio.

-¿Cómo se ha asesorado?
-Hablando con la gente en las cantinas. He hecho pruebas de lenguaje y de sintaxis. Hice una lista de 7.000 palabras que han leído amigos mexicanos y españoles. Al final encontré una forma de contar que hace que el lector pueda leer sin atrancarse. El lenguaje es para mí lo mejor del mundo, pero siempre tiene que estar al servicio de la trama. Hay otra cosa: que cada historia que vives en un libro te modifica a ti mismo. Con esta novela he descubierto que todavía hay puertas en el español que manejo que se podían abrir perfectamente. Siempre he sido muy encorsetado en el lenguaje (el español de Galdós, Quevedo) y he evitado anglicismos, americanismos, pero esta vez ha sido un trabajo voluntario el introducir elementos heterodoxos. Eso me ha abierto puertas expresivas.

-Por el mundo de Teresa Mendoza desfilan las mafias más importantes...
-Está la mafia mexicana, española, rusa. Cada una tiene sus métodos pero unas mismas leyes. El mundo de los delincuentes tiene unos códigos no escritos que se respetan a rajatabla. Es su forma de supervivencia. Son personajes éticamente reprobables, pero mantienen códigos absolutamente férreos.

-¿Qué cambia en ese mundo cuando el jefe es una mujer?
-Nada. Juega con una ventaja: se la supone débil y puede tener un coraje muy superior al de un hombre. Todos la infravaloran al principio sin saber (ella tampoco lo sabe) que tiene una posibilidad de crueldad, de cálculo, de coraje o decisión muy superior a los hombres que la rodean. Es un mundo en el que si pierdes la chingaste, y eso lo sabe ella mejor que nadie.

-¿Qué aspecto tiene Teresa Mendoza?
-No es ni guapa ni fea. Es una joven de 22 años corriente que de repente se ve en la calle corriendo pistola en mano y se crece. Habla poco y mira mucho. Al leer 'El conde de Montecristo' piensa que todos los libros hablan de ella. Aprende a impresionar a los hombres. Tiene toda la capacidad de crueldad del mundo porque no tiene frenos morales. Ha sido violada a los 13 años, ha vivido cambiando dólares para los narcos en la calle Juárez.

-¿Se enamora?
-No. Tiene hombres pero sabe que no puede enamorarse. Un día descubre ante el espejo a una mujer que la está mirando pero que no es ella. Decide jugar en un mundo en el que las reglas las han hecho los hombres y sabe que si retrocede cae. No tiene retaguardia. En cada paso se la juega y por eso es más cruel que cualquier hombre. Es como un soldado en territorio enemigo que sabe que a la derrota le sigue el exterminio.

-Le veo contento con el personaje y con la novela.
-Uno sabe cuándo ha conseguido lo que quería. Yo había visto a esa chica y sé que he escrito lo que quería. Sí, estoy contento.

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Mensaje por Rogorn » Lun Mar 14, 2011 8:26 pm

'La Reina del Sur', número 1 en ventas en Estados Unidos
Alfaguara - 14/3/2011

La novela 'La Reina del Sur' de Arturo Pérez-Reverte se ha situado esta semana en el primer puesto entre los libros más vendidos de ficción en castellano en Estados Unidos, coincidiendo con el éxito de audiencia que está teniendo en este país la emisión de la serie del mismo título. De hecho, la superproducción televisiva 'La Reina del Sur' se ha convertido en el estreno más visto en la historia de la cadena Telemundo, productora líder en contenidos para la comunidad hispana de los Estados Unidos. La serie, que se estrenó el pasado lunes 28 de febrero con una cuota de pantalla de 2,4 millones de espectadores, se emitirá a partir del lunes 14 de marzo en España en Antena3.

Con motivo del estreno de la serie, Alfaguara y Punto de Lectura han reeditado la novela en una edición especial que tiene como portada el cartel de la serie. 'La Reina del Sur' es una de las novelas de Arturo Pérez-Reverte más vendidas y aclamadas por los lectores de todo el mundo. Ha sido traducida a más de 30 lenguas y publicada en 50 países. "Tiene el lector uno de esos libros que dejan sin aliento", señalaba unánimemente la crítica.

Las obras de Arturo Pérez-Reverte han despertado el interés del mundo de cine y gran parte de su producción literaria ha sido llevada a la gran pantalla: 'El maestro de esgrima' (dirigida por Pedro Olea), 'La tabla de Flandes' (dirigida por Jim McBride), 'La carta esférica' (dirigida por Imanol Uribe), 'Cachito' (Enrique Urbizu), 'Territorio comanche' (Gerardo Herrero), 'El club Dumas' ('La novena puerta', Roman Polanski), el guión de 'Gitano' (dirigida por Manuel Palacios) y 'Alatriste' (dirigida por Agustín Díaz Yanes).

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) fue reportero de guerra durante veintiún años y es autor, entre otras novelas, de 'El húsar', 'El maestro de esgrima', 'La tabla de Flandes', 'El club Dumas', 'Territorio Comanche', 'La piel del tambor', 'La carta esférica', 'La Reina del Sur', 'Cabo Trafalgar'; 'Un día de cólera', 'El Asedio' y de la serie histórica 'Las aventuras del capitán Alatriste'. Es miembro de la Real Academia Española. Arturo Pérez-Reverte tiene uno de los catálogos vivos más destacados de la literatura actual.

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Mensaje por Rogorn » Mar Mar 15, 2011 11:11 pm

"He escrito desde el corazón de una mujer"
Entrevista con Miguel Mora - El País - Madrid - 06/06/2002

En plena feria, llega el gran fenómeno de ventas. Ya están en las casetas y en las librerías los primeros 275.000 ejemplares de 'La Reina del Sur' (Alfaguara), la frenética novela-corrido de Arturo Pérez-Reverte, que narra, al ritmo de la música de Los Tigres del Norte, la carrera iniciática, desde el arroyo mexicano de Sinaloa hasta la jet marbellí y el penal de El Puerto, de Teresa Mendoza, la joven viuda de un narco de medio pelo. El escritor afirma que la aventura, esta vez, es un pretexto para bucear en el corazón de una mujer. Treinta y siete pequeños editores, entretanto, anunciaron ayer la II Fiesta Bibliodiversidad, en la que se entregarán hoy premios a la librería Jarcha y al periodista de RNE Javier Lostalé.

Nada más verle, se nota que Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) está encantado con 'La Reina del Sur'. A toda mecha, orgulloso y lleno de entusiasmo, cuenta que ha trabajado muy duro durante 29 meses y que ahora sabe más que antes de ponerse a escribir. La novela explora territorios nuevos: está escrita en un castellano mestizo, a medias mexicano y español (según dónde transcurra la acción), y desde un punto de vista doble, el del narrador masculino y el de la protagonista femenina. "En 'La carta esférica' me acerqué al alma femenina. Pero aquí, por fin, he escrito desde el corazón de una mujer", afirma el autor.

-Parece que Los Tigres del Norte están muy contentos de que haya hecho una novela a partir de sus narcocorridos.
-Los adoro. Son los mejores, aunque antes eran más duros y ahora se han amariconado un poco, están más románticos. Mi sueño siempre fue hacer un narcocorrido de tres minutos para que lo cantaran ellos. Lo que pasa es que no tengo ese talento. No puedo escribir una cosa tan potente como un narcocorrido, que registra el alma, y tiene ternura y violencia, inocencia y crueldad, en tan poco tiempo.

-¿Y es verdad que la canción 'Camelia la Tejana' es el origen de 'La Reina del Sur'?
-La cosa viene de antes. A los 50 años vas por el mundo con una idea, con una cierta sonrisa, con una forma de mirar. Pero es verdad que el catalizador, el click, sonó el día que oí 'Camelia' en una cantina mexicana. Se me quedó, busqué más, reuní cerca de 500 corridos, empecé a documentarme más sobre los narcos... Y el resultado natural de todo eso fue la novela.

-Los Tigres del Norte basan sus canciones en la realidad. ¿Hay realidad en su novela?
-No hay nada real en el libro, ¡es una puta novela! Está entre tapas. Es literatura.

-Con personajes reales.
-Algunos nombres son reales. Los personajes son falsos.

-¿Y es usted el narrador?
-¡Tampoco!

-Pero la novela está escrita con técnica de reportaje.
-A mí no me lo parece. Tomo escenarios de la realidad, nombres, episodios. Y, como todos mis libros, éste también es muy minucioso, muy riguroso. Lo que pasa es que esta vez el tema no es el ajedrez o la esgrima. Es una mujer, y la calle. Y el efecto de eso puede parecer periodístico. Pero ya no soy un reportero. Miro con el chip del escritor. Aunque es verdad que para la documentación me he movido como un reportero, la novela no tiene nada de reportaje. Ni siquiera 'Territorio comanche' era periodística.

-Se diría que reniega...
-No, no reniego para nada, porque la visión de la vida me la dio el periodismo.

-¿Y considera que es una novela de aventuras?
-La aventura es un pretexto para indagar en el corazón de una mujer. La mujer es como un soldado perdido en territorio enemigo. Quería saber por qué es cruel y mala, por qué se calla cuando se calla, por qué es tan valiente y tan peligrosa, por qué te desprecia como hombre. El enigma de esta novela es el corazón de una mujer. En novelas anteriores me había ido acercando poco a poco, ahora lo he contado desde dentro.

-¿Ha sido difícil?
-He estado 29 meses comiendo, pensando, sintiendo como una mujer. Los hombres tenemos consuelos: el sexo, el fútbol, el autoengaño. La mujer, no. Si pierde el combate, se juega la vida. Su épica y su soledad son más intensas. Pero el esfuerzo ha valido la pena. Ahora sé bastante más que antes de empezar a escribir. No creo que haya descubierto el misterio, ni que haya hecho todo lo que quería hacer, pero sé que sé más. Y eso es un buen motivo para escribir una novela. Lo importante es que después de escribirla no seas igual que eras.

-El lenguaje parece el otro gran desafío de 'La Reina del Sur'.
-Sí, porque siempre he sido un escritor muy ortodoxo con el lenguaje, de sujeto, verbo y predicado, y aquí hay mejicanismos, anglicismos, un español fronterizo, mestizo, popular. Además, tenía que saltar del narrador a ella sin que hubiera chirridos. Ha sido gozoso, apasionante y agotador, pero he visto que hay una parte negociable del idioma, una parte brutal y muy expresiva, que enriquece mucho esa otra parte inviolable. Ya se sabe que las razas mestizas producen las mujeres más hermosas.

-Teresa tiene sangre india, pero no es excesivamente guapa.
-Quería que fuera ni guapa ni fea, ni lista ni tonta, de infantería, una mujer a la que los golpes la llevan para arriba. La vida es así: no ambicionas nada y un golpe te hace subir. O al revés. Ella tiene la inteligencia de aprender de la vida. Y en ese sentido es también una novela de aprendizaje. Aunque no es 'La cartuja de Parma', claro.

-¿La incursión en territorios nuevos le llevará a nuevos lectores?
-Supongo. Pero igual pierdo los viejos. Eso nunca se sabe. Lo primero es que me guste a mí, que para eso he estado dos años con la historia en la cabeza. Podía haberla escrito en dos meses, como Ken Follett, y se hubiera vendido igual. El problema de eso es que la siguiente ya no la vendes. La gente dice: "El éxito, qué suerte". ¡Qué cojones suerte! El éxito obliga a arriesgar en cada novela. Por lo menos a mí. Si no arriesgara, sería aburridísimo.

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Mensaje por Rogorn » Mar Mar 22, 2011 12:11 am

Pérez-Reverte se pone en la piel de una mujer en su última novela
María Asunción Guardia - La Vanguardia - Barcelona - 20/04/2002

Con una tirada inicial de 275.000 ejemplares y una rueda de prensa multitudinaria, se presentó en Barcelona 'La Reina del Sur', la última novela de Arturo Pérez-Reverte, editada por Alfaguara. Según Juan Cruz, director literario de esta editorial, se trata de la novela más perfecta del escritor. “Durante 29 meses he intentado ser mujer”, explicó Pérez-Reverte, quien tomó conciencia del problema desde que tuvo una hija y se sintió responsable de ella. “Ser mujer es como ser un soldado perdido en tierra hostil, sin huida ni retaguardia posible, sometido a leyes hechas por el enemigo.” Desde la época en que traducía a griegos y latinos, Pérez-Reverte se sintió fascinado por este soldado perdido en territorio extraño. “En el mundo actual, la mujer es ese soldado. Porque está sola, porque es más lúcida, tiene menos capacidad de autoengaño y es consciente de su soledad y su dolor. Se mueve en territorio hostil sin esperar salvación en medio de un mundo masculino, con normas que no ha hecho ella. Incluso la más feliz en apariencia, tiene parcelas de soledad personal que no llena con nada. La mujer puede ser considerada un rehén en el mundo actual.

El novelista ha elegido el mundo del narcotráfico como territorio hostil de la protagonista de 'La Reina del Sur'. Pero no pretende denunciarlo ni justificarlo. “Es sólo el decorado –dice–. La novela es amoral. El mundo narco me importa un carajo como novelista, no como ciudadano”, precisó. Pero a Pérez-Reverte le gustan los héroes de frontera, la figura del canalla con valor, el que corre riesgos en un mundo en el que incluso los malos son “pichafrías de ordenador”.

“Ser novelista de éxito te permite tener lectores asegurados”, continuó sincerándose Arturo Pérez-Reverte, quien confiesa haber pagado muchas copas con el fin de obtener infomación, y haber tirado de agenda de “personas indeseables que ya conocía” para documentarse debidamente. Cada vez más partidario de la heterodoxia en el lenguaje, el autor se vale del mestizaje, de palabras que hagan creíble la historia desde dentro. “Que la lengua sea generosa: la ortodoxia nunca es buena para nada, hay que abrir ventanas hacia América Latina”, declaró.

Este periodista, que dejó de serlo en 1994 para pasarse a la novela, lo pasa todo por el filtro de la literatura. En realidad, ve la vida a través de ella. Y ya da por sentado que sus obras siempre acaban convirtiéndose en películas. 'El capitán Alatriste' y 'La Reina del Sur' ya están en proyecto. “Pero el director de ‘La Reina del Sur’ –apunta Pérez-Reverte– tiene que ser latino y no gringo.

Foto:
http://hemeroteca.lavanguardia.es/previ ... 2/pdf.html

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Mensaje por Rogorn » Mié Mar 23, 2011 11:43 pm

Pérez-Reverte abre las páginas de 'La Reina del Sur' bajo los acordes de un narcocorrido
Amelia Castilla - El País - Madrid - 07/06/2002

Hubo tequila y corridos de esos que hablan de federales, pistoleros y hembras de corazón. Arturo Pérez-Reverte abrió ayer las páginas de 'La Reina del Sur' (Alfaguara), en una charla con la escritora Carmen Posadas. El autor cartagenero habló del reto lingüístico que supuso poner voz a una mexicana, de su pasión por el mundo de las fronteras, la estética de camisas de seda de los narcos -"mejor vivir cinco años como rey que 50 como buey"- , del precio que uno paga por los sueños en un mundo donde todavía es posible la aventura y de su rendida admiración por las mujeres que pelean.

Arturo Pérez-Reverte y Carmen Posadas entraron en la abarrotada Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes precedidos por la música de Miguel y Octavio Jaramillo. El escritor lucía traje oscuro y camisa blanca, y la escritora, vaqueros, tacones de aguja y americana de ante. Sobre la mesa reposaban una botella de tequila y agua. El autor de 'La carta esférica' contó cómo un tipo que vive de contar historias quedó fascinado en una taberna mexicana, por la potencia narrativa que encierran tres minutos de canción. "Lamenté carecer de talento para resumirlo todo en tres minutos de música y palabras. El mío iba a ser, qué remedio, un corrido de papel impreso". Su vida como reportero, las fronteras que ha cruzado a lo largo de su vida, sus amigos, los guardias y los propios narcos llenaron su vida durante los últimos meses.

"¿Qué se siente siendo mujer?", le preguntó la escritora. "Me he ido acercando mucho a ese personaje en todas mis novelas, y en la última casi lo rocé. La idea básica era saber qué tenía en la cabeza esa mujer cuando me miraba". Al escritor cartagenero le gustan las mujeres que pelean o las que se rinden después de pelear largo rato. Le fascinaba la idea de una mujer que sobrevive en un mundo de hombres, y especialmente en el de los narcos, que es muy machista. Como ejemplo de la filosofía de éstos, habló de un caso real, el de unos sicarios que le regalaron a su jefe el día de su cumpleaños el cadáver de su enemigo.

"¿El ritmo puede afectar a la carpintería de la novela?", preguntó la escritora. La idea de Pérez-Reverte es que una novela es un problema narrativo y que el lector debe fluir por ella. Si se para a pensar qué bien lo ha hecho el escritor, malo. "Esa aparente facilidad es difícil. Me guié por la estructura del corrido, su épica y sus personajes. He hecho cosas que no había hecho nunca. La historia requería correr, y todo eso, como escritor, me ha hecho moverme".

Para buscar la documentación de la novela, el escritor tiró de su agenda periodística. No había museos del narcotráfico que visitar ni cuadros que explicaran la vida en Sinaloa, y por eso se fue a las cantinas y a los bares y se emborrachó con la gente que puebla esos locales. Pagó facturas de hasta 2.000 dólares, hizo amigos y, una vez más, el escritor comprobó que la realidad supera a la ficción.

"La mujer de un narco era lectora mía, y eso me abrió muchas puertas", añadió Pérez-Reverte, que aseguró preferir a un narco con su pistola que a uno de esos "canallas" que matan con cheques y que hacen que otros se la jueguen por ellos. "No cabe duda de que, cuando eres lúcido, la vida acaba siendo un narcocorrido", concluyó el escritor, mientras los Jaramillo iniciaban los acordes de 'Camelia la Tejana', la canción que dio origen a esta novela de más de 500 páginas.

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Mensaje por Rogorn » Dom Mar 27, 2011 9:15 pm

Pérez-Reverte al desnudo
Rafael Conte - El País - 08/06/2002

'La Reina del Sur'. Arturo Pérez-Reverte. Alfaguara. Madrid, 2002.
548 páginas. 20,75 euros

En 'La Reina del Sur', el autor cartagenero asegura el espectáculo. Teniendo como modelo a Dumas, la protagonista es una Alatriste femenina que correrá mil aventuras en el mundo del narcotráfico. Como de tanto leer a Arturo Pérez-Reverte uno termina descubriendo mediterráneos (el mar que más le gusta), se me ha encendido una lucecita revelándome el sentido del apellido de su más famoso héroe. Pues vamos a ver, no es que Alatriste sea tan sólo un préstamo tomado del apellido de su amigo el escritor y editor mexicano Sealtiel ídem, sino toda una declaración de principios, los de la búsqueda del héroe fracasado, la nostalgia del triunfo pasado por la derrota -"¡hala! ¡triste! ¡sigue adelante en medio de tu tristeza, pues la victoria te enaltece si sigues peleando pese a todo en el interior mismo de todos tus fracasos!"-: los verdaderos héroes son los más tristes porque al final es la derrota quien otorga la heroicidad.

Sólo se trata, por tanto, de superar la tristeza mediante la asunción del dolor, y ello se repite en todas sus obras, tanto en la serie juvenil del capitán Alatriste como en su semiautobiográfico 'Territorio comanche' (uno de sus mejores libros), sus textos breves (desde el ensayo perfeccionista de 'El húsar' hasta el magistral texto de 'Una cuestión de honor' o el más humorístico y explosivo de 'La sombra del águila'); y al final, en sus más célebres y contundentes novelas serias, que con este nuevo título llegan a seis y se presentan ya a estas alturas como los mayores éxitos de ventas habidos en España en los últimos diez años. Y ello no es de extrañar, ya que Arturo Pérez-Reverte es hoy el novelista más perfecto de la literatura española de nuestro tiempo. Y digo el más perfecto en el sentido del más perfeccionista, del mejor profesional de todos. Esas cualidades profesionales que tanto brillan por ejemplo en la antigua narrativa anglosajona que Pérez-Reverte, pese a buscar sus raíces en el viejo folletín francés, ha sabido trasplantar entre nosotros con una contundencia total y sin perder por ello ninguna de sus más raciales y tradicionales virtudes.

Este perfeccionismo, además, nos llega en su obra de abajo arriba, como si se tratara de una superación de sus aspiraciones literarias, no de una rebaja o degradación de sus propias condiciones. La carrera literaria de Pérez-Reverte nos llega como un camino ascendente, nace de la cultura tradicional, de un trasfondo de lecturas muy bien asimiladas, y que bien utilizado le presta esa capacidad de contagio y transparencia, de comunicabilidad, con una honradez a toda prueba: de ahí que en mi opinión su triunfo aplastante en el mercado haya sido siempre totalmente legítimo, pues a la vez nos llega dotado de ese sentido ético -la dignidad de la derrota- que acabo de exponer.

Pérez-Reverte, sin embargo, nos concede sus aventuras -pues de eso se trata, sus novelas cuentan aventuras como las de siempre, de Homero a Dumas- basadas en aventuras intelectuales que las enriquecen. Ordena 'El maestro de esgrima' según los capítulos de un tratado de este histórico deporte, basa 'La tabla de Flandes' en un cuadro histórico de dos personajes que jugaron otrora una partida de ajedrez, que habrá que jugar al revés para descubrir un crimen del pasado -al que se superpone una intriga contemporánea entre restauradores de cuadros- o en los medios de la bibliofilia y antigüedades y círculos aficionados a la obra de su admirado Alejandro Dumas en 'El club Dumas', o en ambientes eclesiásticos e informáticos en la historia de una iglesia que mata para no morir en 'La piel del tambor', o nos cuenta el rescate de un tesoro hundido en el mar siguiendo pistas a través de mapas marinos históricos en 'La carta esférica'. Seguir sus libros más largos y serios resulta así tanto o más sugestivo por sus intrigas basadas en enigmas culturales que en las aventuras físicas o normales que corren sus personajes, que muchas veces se resuelven revelando primero sus enigmas intelectuales o culturales. No es fácil saber de bibliofilia, jugar al revés al ajedrez, introducirse como un hacker en la informática vaticana, conocer la historia real de los manuscritos de Dumas, saber de restauraciones de cuadros o de la evolución de la historia de los mapas marinos, ya está, eso es lo que a mis ojos enriquece su sabiduría narrativa, tan bien construida siempre, tan exhaustivamente detallada, documentada y estructurada, hasta el punto de que, frente a todo ello, la historia real resulta más endeble y a veces hasta tópica.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado ahora. 'La Reina del Sur' prescinde de todas esas arquitecturas anteriores para contarnos una aventura de manera lineal y directa, sin -al menos en apariencia, pues las citas de los corridos mexicanos sólo le sirven para titular capítulos- las apoyaturas culturales de antes. Se trata de la aventura vital de una joven delincuente, Teresa Mendoza, mexicana de Sinaloa, compañera de un piloto dedicado al contrabando de droga, que traiciona y es asesinado por sus propios colegas, obligando a la muchacha a poner difícilmente pies en polvorosa, pues la violan mientras se defiende a tiros para no correr la misma suerte. Huye a España, a Melilla, donde trabaja de camarera, se lía con un gallego también narcotraficante y piloto de planeadoras marinas, se traslada a Gibraltar y Algeciras, ve morir a su compañero en un accidente que quizá sea criminal y va a dar con sus huesos al penal del Puerto de Santa María. Las aventuras se suceden a un ritmo frenético, que también permite a su autor mostrar sus habilidades lingüísticas en el lenguaje mexicano popular, donde efectúa verdaderos ejercicios de estilo, y mostrar sus profundos conocimientos del hampa de aquel país y del narcotráfico multirracial, internacional y cosmopolita que transcurre en torno al estrecho de Gibraltar y que el competente periodista que es Pérez-Reverte, experto en guerras y batallas sin cuento, describe a la perfección, pues se trata de una novela escrita 'desde fuera', ya que el propio Pérez-Reverte se presenta como un contrapunto persiguiendo la historia de su personaje, aquí no caben experimentos interiores que valgan, su modelo no es Proust sino Dumas.

Durante su estancia en la cárcel, Teresa Mendoza se revela como una buena cabeza, inteligente, fría y calculadora, se aficiona a leer, y descubre fascinada -entre otros libros que aquí se homenajean- la historia del Conde de Montecristo, que ella misma está repitiendo sin saberlo conscientemente: pues la suya es la historia de una venganza, pasada por la cárcel, con una iniciadora aristocrática que hace las veces de abate Faria con su tesoro a cuestas, lo que le permitirá al salir iniciar la(s) historia(s) de su(s) venganza(s). Teresa Mendoza es otro Alatriste (femenino), delincuente, eso sí, pero con el honor a cuestas de sus derrotas anteriores, que se salvará al final, lavará sus culpas ante la justicia -no sin la debida y frenética batalla final, que quizá, pese a su perfección, sea un pegote- y se desvanecerá en el horizonte como su admirado Edmundo Dantés, quizá en su caso con un hijo en su seno, aspirando a una posible paz, con las venganzas satisfechas, después de tanto delito, tanto crimen, tanto muerto, tanta traición, tantas mafias, intrigas y aventuras desmelenadas. Pasen y lean, el espectáculo está no solamente servido sino asegurado.

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Mensaje por Rogorn » Mar Mar 29, 2011 11:33 pm

Salvemos las distancias
Pau Vidal - El País - Barcelona - 13/06/2002

La Reina del Barrio Chino se llamaba María de la Paz Guerrero Molina y había nacido en Palma de Mallorca en 1909, en el seno de una familia de militares. Paseaba con orgullo ese apodo por los bajos fondos de Barcelona desde que en 1927, en el teatro Apolo, se estreno una zarzuela del mismo título, obra de Pedro Luis Gálvez, que en tres cuadros de tono melodramático contaba las andanzas de uno de los personajes más excéntricos de lo peorcito de la ciudad: a pesar de la férrea educación cristiana, su dominio del inglés y el francés y la habilidad de tocar el piano, Maruja Guerrero ofrecía su cuerpo a todo aquel que lo quisiera por cinco pesetas, en alguno de los muchos cabarets y tugurios que poblaban un barrio por entonces vivo. Por deferencia de Paco Villar, autor de 'Historias y leyendas del Barrio Chino', sabemos que su entrega a la prostitución no se debía, como en la inmensa mayoría de los casos, a la necesidad y la ignorancia: "El vicio no se cura. Es una enfermedad mental. Necesito expansionar mis locuras, maltratarme a mí misma y estar pendiente cada día de una nueva emoción. ¡Abandonar mi viejo Barrio Chino es tener miedo a la muerte!". Como mujer de carácter que era, sus correrías fueron noticia de periódico, incluida la sentencia que en 1933 la declaró culpable de sustraer a un caballero que la había invitado a vino un dije de oro con piedras preciosas tasado en 200 pesetas. Poco después, la guerra civil hizo estragos tanto en la ciudad como en sus habitantes, y al terminar ni el barrio era tan chino ni la reina tan majestuosa. En los cuarenta, aun siendo relativamente joven, se arrastraba por las calles mísera, enferma y envejecida, y de su reinado no quedaba más que esta copla recogida por Abel Iniesta en una antología de 1949: "¡Barrio Chino, madriguera/ de idealidad y delito,/ miserable gusanera,/ celeste barrio maldito/ que albergas a la quimera!/ Tienes tu reina bravía;/ con mirarla se diría/ que nació para reinar:/ fulgen, en su frente, el día/ y, en sus pupilas, el mar./ Maruja, la peregrina/ que enferma de cocaína,/ barragana de un ladrón/ tiene un trono en cada esquina/ y un vasallo en cada hampón;/ Maruja, que nunca llora/ ni nunca su labio implora,/ firme en su orgullo real,/ altiva y siempre señora/ de los abismos del Mal./ Y, atados a igual destino/ la reina y el Barrio Chino,/ nadie les puede vencer:/ ¡el brazo del asesino/ defiende el cuerpo divino/ de la divina mujer!".

La Reina del Sur se llama Teresa Mendoza y es la protagonista de la novela del mismo título que estos días anda presentando Arturo Pérez-Reverte. Ya saben: México, Gibraltar, narcotraficantes, droga, alcohol y muertos a porrillo. La historia de una mujer heroína, como Maruja Guerrero, salvando las distancias. Es inútil contarles el argumento, porque a estas alturas seguro que ya lo habrán oído o leído en las mil y una entrevistas, reportajes y demás con que una campaña de promoción como Dios manda ha popularizado el libro. Anteayer martes, sin ir más lejos, Pérez-Reverte estuvo en Barcelona y escenificó una conversación con el escritor mexicano Sealtiel Alatriste en que no tuvo más remedio que repetir de nuevo lo que ya ha reiterado sobre el libro: "Éste es un libro sobre personajes que viven en la frontera, las únicas zonas vivas porque para sobrevivir en ellas hace falta valor. Y en este mundo cada vez más desnatado, el valor es la única cosa que todavía no se puede comprar (...). Esos delincuentes a pesar de todo tienen unos códigos, y yo prefiero un malo con códigos a un meapilas sin escrúpulos (...). Me he metido en el interior de una mujer porque sólo ellas todavía son capaces de comportarse como héroes: hoy en día ser mujer es una doble putada (...). Conozco bien el mundo de las armas y de las drogas porque durante 21 años trabajé como corresponsal de guerra en diversas partes del planeta". Aun sin haber sido saludados por nadie cuando ambos escritores se sentaron en el escenario y empezaron a conversar sin previo aviso, los asistentes gozaron del espejismo de creerse por un rato destinatarios privilegiados de la novela: además del acento genuinamente mexicano de Alatriste, el mariachi Vargas de Barnatitlán iba amenizando a cada rato la charla con algún que otro corrido alusivo a las palabras del novelista. Al término de la sesión, previo paso por la mesa atiborrada de ejemplares de la obra, fueron igualmente agasajados con el menú preferido de todo narcotraficante, descontando la coca: nachitos, guacamole, salsa picante, carne enchilada y, por supuesto, tequila y cóctel margarita. Pérez-Reverte, hábilmente, se guardó un as en la manga para el final, la interpretación del narcocorrido ('Camelia la Tejana') que ha dado origen a 'La Reina del Sur', tal como tampoco se ha cansado de contar: "Lo oí en una cantina y me fascinó, porque un corrido es una novela de aventuras en tres minutos. Pero como yo no tengo talento para resumir tanto, decidí hacer un corrido de 500 páginas". Y mientras la guitarra y el acordeón le ponían música a esa truculenta historia de pistola al cinto, botas de piel de iguana, camisas de seda y tequila, parecía estar oyendo la historia misma de la Reina del Barrio Chino. Salvando las distancias, claro.

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Mensaje por Rogorn » Jue Abr 07, 2011 9:30 am

Pérez-Reverte defiende que la mujer es "el soldado en territorio enemigo"
Eva Larrauri - El País - Bilbao - 14/06/2002

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) asegura que su última novela 'La Reina del Sur' es un viaje al corazón de la mujer. Más de dos años de trabajo para reflejar cómo piensa, siente y lucha su protagonista femenina han supuesto para el autor "una experiencia renovadora". Entender la vida "a la luz de las mujeres", reconoce, es un acto de conocimiento personal. "La mujer es el soldado en territorio enemigo", aseguró ayer en Bilbao.

Pérez-Reverte divide sus libros en tres categorías: Novelas gordas, la serie del capitán Alatriste y otros. En total, ya suma 17 publicados. La última de las "novelas gordas", 'La reina del sur' (Alfaguara), es una historia de 500 páginas inspirada en un narcocorrido mexicano y protagonizada por una mujer que surge de la nada y llega a controlar el narcotráfico en Gibraltar. 'La Reina del Sur' salió al mercado el 5 de junio con una espectacular tirada de 275.000 ejemplares y la editorial ya está pensando en reeditarla. Su anterior novela, 'La carta esférica', se mantuvo diez meses consecutivos en las listas de libros más vendidos en España y también conquistó a los lectores en Francia, Italia y Estados Unidos. Un exultante Pérez-Reverte reconoció ayer en Bilbao que se siente feliz por el éxito de sus novelas, porque le da libertad. "El éxito de La reina del sur me permite escribir la siguiente, y eso son más años de independencia", aseguró.

'La reina del sur' gira alrededor de Teresa Mendoza, una mexicana inculta que llega a lo más alto del muy masculino mundo del narcotráfico. El proceso de acercamiento a la mujer en su literatura ha sido progresivo, "como en un zoom", según la expresión del autor. Partiendo de un plano secundario, los personajes femeninos han ido ganando terreno en cada nueva obra hasta llegar al protagonismo y el escritor reconoce los beneficios de mirar al mundo con los ojos de una mujer. "Intentar comprender mi vida a la luz de las mujeres de mi vida es un acto de conocimiento personal muy interesante", explicó. "Es el eje que me llevó a escribir la novela". La historia de Teresa Mendoza es un genérico "viaje al corazón de la mujer", añadió. El esfuerzo del trayecto le ha permitido descubrir una imagen muy impactante para ilustrar su concepto de la idiosincrasia femenina: "La mujer es el soldado en territorio enemigo; es el soldado perfecto en un territorio hostil. Es el último gran héroe del tiempo en que vivimos", defendió con vehemencia, atribuyendo estas características a una herencia secular, transmitida por vía femenina. Pérez-Reverte ve a los hombres siempre en compañía o con el consuelo de los amigos, las copas o el fútbol, frente a las mujeres que conservan un reducto de soledad. "La mujer tiene una lucidez que le permite engañarse menos que los hombres", dijo.

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Mensaje por Rogorn » Sab Abr 09, 2011 11:33 am

Tigres del Norte, reinas del Sur
Arturo Pérez-Reverte conversa con Eslava Galán y Rafael de Cózar sobre su última novela
María José Carrasco - El País - Sevilla - 19/06/2002

'Jefe de jefes', 'Contrabando y traición', 'La banda del carro rojo'... Parece la jerga de un grupo de narcotraficantes, pero son títulos de narcocorridos de un disco de grandes éxitos de Los Tigres del Norte, esas canciones épicas que hablan de la inmigración, la droga o la frontera mexicana. Unos narcocorridos que están en el origen de la narco-novela 'La Reina del Sur' (Alfaguara), la última aventura literaria de Arturo Pérez-Reverte, escrita como un corrido mexicano de 500 páginas. El novelista cartagenero desveló anoche en Sevilla algunas claves de la historia dura y cruel de Teresa Mendoza, una chica salida del arroyo mexicano de Sinaloa que llega a la jet-set marbellí, pasa por el penal de El Puerto de Santa María y se convierte en la reina del narcotráfico en el sur de España.

La conversación sobre la reina de estos lares se desarrolló en La Carbonería. Los interlocutores de Pérez-Reverte fueron los también escritores Juan Eslava Galán y Rafael de Cózar. "Es una historia de despojos, de las cosas y los hombres de los que se va despojando Teresa Mendoza", explicaba el autor en un vídeo previo a la tertulia. Una historia también sobre la soledad de una mujer. "Las mujeres inteligentes y lúcidas están solas, aunque tengan familia. Siempre hay una parte de sombras, de oscuridad, un rincón de soledad que no se cubre nunca", continuó Pérez-Reverte. El enigma, presente en todas sus tramas, lo constituye en esta ocasión "el viaje al corazón de la mujer".

Eslava Galán calificó a la protagonista de "corrientita", porque no es ni guapa ni fea, y "moderna", porque es capaz de vencer en un mundo de hombres. "Es una mujer que le echa cojones a la vida, como berenjenas de simientes", dijo para referirse a su valor. A Rafael de Cózar le apasionó la descripción del mundo de la mafia, "por desconocido". Para el autor de la serie sobre el capitán Alatriste, la mujer es como un soldado perdido en territorio enemigo. "Es el soldado perfecto, el último soldado perdido de este siglo".

El tema de los genitales masculinos acaparó buena parte de la charla. "En el primer mundo cualquier mierda puede ser delincuente; en la frontera no, si no le echas cojones a la vida, porque el valor como requisito previo para hacer algo aquí se ha perdido", comentó Pérez-Reverte. Ganar o perder, jugárselo todo a una carta, vivir deprisa y lo mejor posible, sin pensar en el futuro, la épica de los narcocorridos y de la mafia, la vida en las fronteras... Esas ideas están en 'La Reina del Sur'.

"¿No parece una novela amoral?", inquirió De Cózar. "Es que es una novela amoral", respondió el de Cartagena. "La vida es amoral", apostilló Eslava Galán. "En las fronteras, el mundo es más amoral y menos legal. Aquí, sucede al revés, pero es más inmoral el delincuente de cuello blanco, de ordenador, porque allí se paga con la vida", concluyó Reverte.

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"La mujer es un soldado perdido en territorio enemigo"
T Sarabia - Diario de Sevilla - Sevilla - 19/06/2002

Dos años y medio pendiente de cada gesto de una mujer imaginaria, compartiendo con ella anhelos comunes y dándole forma en más de 500 páginas en las que confía haber desgranado su alma con acierto. Así es como Arturo Pérez-Reverte habla de su nueva novela, 'La Reina del Sur', una obra que presentó ayer en Sevilla y que, por encima de todo, define como un “viaje al corazón de una mujer”, travesía que le ha resultado compleja, porque meterse en piel ajena no es nada fácil, máxime si es del llamado sexo débil, al que considera “un soldado perdido en territorio enemigo”.

Sea como fuere, el escritor está tan satisfecho con su trabajo que no tiene duda en calificar de “personajes travestidos” (siguiendo las declaraciones de un autor al que no recuerda) a la Ofelia ideada por Shakespeare, la Madame Bovary de Flaubert o Ana Karenina, de Tolstoi, al tiempo que reivindica la autenticidad de Teresa Mendoza, protagonista de su libro. Y ello a pesar de que ésta no es una mujer cualquiera, sino una joven mexicana que deja su tierra para viajar hasta España, donde se convierte en una narcotraficante capaz de controlar la droga que circula por el Estrecho de Gibraltar. Mientras tanto, han pasado doce años y el lector sigue intentando descubrir el enigma que se esconde en los silencios de Mendoza. Este misterio femenino fue el que siempre interesó a Pérez-Reverte, quien, no obstante, decidió ambientar su historia en el mundo de los narcos “porque me apetecía contar peripecias y aventuras”. Así que tiró de su antigua agenda de reportero, hizo algunas llamadas y se metió de lleno en operaciones de la Guardia Civil y en círculos de traficantes a los que conocía desde antaño (recuerda que la mujer de uno de ellos era lectora suya, lo que allanó su camino), todo desde la premisa de su distorsión posterior. “Es cierto que he tenido que hacer un trabajo periodístico previo, pero en mi novela no hay nada de periodístico; es curioso ir a esos lugares con la malicia que da el saber que luego lo vas a manipular todo, porque incluso los personajes reales que hay aquí dentro, una vez metidos en la novela, son literatura”.

El resultado ha sido contado a dos voces: la de Teresa, con acento mexicano del estado de Sinaloa, y la de un narrador que hilvana sus pasos en castellano. Un dueto perfecto para interpretar los llamados corridos narcos, canciones de unos tres minutos de duración en las que se resume una pequeña historia (en muchos casos real) y que han servido a Pérez-Reverte para titular cada uno de los 17 capítulos de este libro.

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Pérez-Reverte presentó en Sevilla ‘La Reina del Sur’
Juan Carlos Vázquez - El Día de Córdoba - Sevilla - 19/06/2002

El escritor Arturo Pérez-Reverte presentó ayer en Sevilla su última novela, 'La Reina del Sur', en el transcurso de un acto en el que estuvo acompañado por diversos autores, entre ellos Salvador Gutiérrez Solís -colaborador de 'El Día de Córdoba'-, Juan Eslava Galán y Rafael de Cózar, que debatieron sobre los rasgos de esta obra literaria.

Pérez-Reverte defendió que 'La Reina del Sur' es la novela que le tocaba escribir, “porque un escritor no elige las novelas, sino que las novelas eligen al escritor”. Autor de exitosos títulos como 'La tabla de Flandes' o 'El club Dumas', el autor explicó que aunque en esta novela también abundan las aventuras, en esta ocasión “el principal enigma a resolver es el silencio de una mujer”. Se trata de Teresa Mendoza, una mexicana que levanta el mayor imperio del narcotráfico del sur de Europa.

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«La mujer es hoy como un soldado perdido en territorio enemigo»
J Morillo - ABC de Sevilla - Sevilla - 19/06/2002

Cuando se habla de novela y está firmada por Arturo Pérez-Reverte eso suele ser sinónimo de éxito. El escritor añadiría que también es sinónimo de dinero, pero también de «reto personal» y el desafío de 'La Reina del Sur' no es otro que «viajar al corazón de la mujer».

Dice Arturo Pérez-Reverte que «las mujeres y las novelas te eligen». A sus 50 años, cuando es el mayor best-seller en español, Teresa Mendoza lo ha elegido para que el escritor realice «un viaje al corazón de la mujer», porque la mujer, y no un cuadro, es «el enigma» que propone 'La Reina del Sur' (Alfaguara), su nueva novela, cuya tirada inicial habla por sí sola: 275.000 ejemplares. Ayer la presentó en Sevilla, y como este escritor ha sido cocinero antes que fraile, apareció ante sus antiguos compañeros de la prensa relajado, con la sonrisa cómplice y el comentario afilado en la recámara: «Hoy esto -sostiene un ejemplar de su novela- me importa un carajo, ya está hecho, ya he vivido lo que quería, ya es sólo papel y tinta, ya tengo en la cabeza mi siguiente historia. No sólo escribo para tener éxito y dinero, sino por un reto personal, que este caso es la mujer».

Lo que propone Pérez-Reverte es la historia de Teresa Mendoza, una viuda de un piloto del narcotráfico que se convierte en la mayor traficante de estupefacientes del Sur de España. Una protagonista femenina que ha obligado a este escritor a «intentar contar la historia desde dentro de ella, eso ha sido lo más divertido». Pero también complicado, ya que, confiesa, lo más difícil fue «el tema del sexo, pues estás acostumbrado a verlo, incluso, desde otra posición física». La experiencia ha llevado a este antiguo reportero a una conclusión: «La mujer tiene un carácter más luchador y más fuerte que el hombre. Es como un soldado perdido en territorio enemigo: si es derrotada no tiene retaguardia. Ser mujer hoy es más duro que antes», debido a la «esquizofrenia a la que el mundo obliga a la mujer, que antes tenía la vida resuelta, si seguía su papel».

El segundo de los retos que se propuso el autor de 'La tabla de Flandes' es describir de forma verosímil el narcotráfico. «A diferencia de otras novelas, no había ni museos ni bibliotecas del narco, por lo que tuve que viajar a los lugares en los que transcurre la acción y recuperar algo de mi trabajo de reportero. Fue divertido recuperar los viejos gestos, pero con la malicia de saber que iba a manipular los datos. Nada de lo que hay en la novela es periodismo».

Al desarrollarse la historia entre Mexico y el estrecho de Gibraltar, Pérez-Reverte ha tenido que integrar en la novela el español de la península y el del otro lado del Atlántico: «Tenía que fundir el español y el mexicano, algo técnicamente muy complejo». Y es que a esta novela no duda el escritor en calificarla «técnicamente complicada», para añadir a reglón siguiente que «eso es algo que no le interesa al lector, ya que si este piensa «qué bien escrita está esta página, he tenido un orgasmo», malo, porque el lenguaje debe estar al servicio de contar una historia».

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¿Ha beneficiado a Sevilla la cumbre de la UE?
Alejandra N González de la Higuera - ABC de Sevilla - 24/06/2002

Comenta el escritor Arturo Pérez-Reverte que Sevilla no es una ciudad para hacer cumbres, ni expos, ni olimpiadas, porque Sevilla es una ciudad para que la vida no se altere y mantenga su ritmo. Paolo Gallman así lo afirmaba al referirse a las extensas sabanas africanas, en las que todo tiene su propio ritmo. Pero Sevilla no es África y me parece que Reverte olvida cómo esta ciudad fue, en esos siglos dorados cómplices de las aventuras de Diego Alatriste y Tenorio, cuna y capital del mundo conocido, y que a pesar de los años sigue manteniendo esa capacidad de aglutinar contrastes y convertirse en señora de jefes de Estado.
Última edición por Rogorn el Vie Oct 19, 2012 4:55 pm, editado 3 veces en total.

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Mensaje por Rogorn » Mié Abr 13, 2011 12:01 am

La Reina del Sur
Entrevista con JR García Bertolín - Cartelera Turia - Valencia - 25/06/2002

Desde que salió a la venta 'La Reina del Sur', que hace el número 17 de los libros de Arturo Pérez-Reverte y la séptima de lo que él llama sus «novelas gordas», está vendiendo a razón de diez mil ejemplares diarios. Iba por los 213.500 en el momento de la entrevista. Además esta vez ha tenido críticas estupendas, lo que a este autor de 51 años, que se inspiró en un narcocorrido, no deja de preocuparle. Traducido a veinte idiomas, llevado al cine en numerosas ocasiones, Pérez-Reverte ha elegido esta vez como personaje principal a una mujer dedicada al narcotráfico, se ha metido en su piel durante más de dos años y ha alucinado.

-Uno echa a rodar una novela por el mundo y recibe el retorno de los lectores. Son dos años y medio con una historia que la cuidas, la mimas, la lanzas a la vida y esperas que le vaya bien. Es como el que casa una hija. Me parece que esta vez está bien casada. A la gente le gusta y las críticas han sido positivas. Los críticos me han dejado poco margen para enfadarme, porque todos la han puesto bien. Hasta se ha dicho que es mi novela más perfecta. Lástima. Siempre digo que un crítico enemigo te mantiene despierto, porque no te deja dormir, y a partir de un cierto momento de la vida es bueno tener enemigos, gente que sabes que si resbalas en la bañera van a estar ahí para rematarte. Es algo que te da una saludable vigilancia.

-También han dicho que era una novela de más riesgo que otras tuyas.
-Lo que quería contar lo conté. Cada novela es un proceso, una forma de abrir puertas, de ampliar territorio. Decidí correr unos riesgos que no había corrido antes, abrirme a unos temas que no había tocado, como el narcotráfico. Es una novela completamente actual, en la que utilizo un lenguaje mestizo entre el mejicano y el español, y no sabía cómo iba a salir. Ahora estoy tranquilo y satisfecho. Salió. Lo que pasa es que cuando has hecho una novela te olvidas de ella, es como hablar de un amor que tuviste y ya no te importa.

-¿Cada nueva novela es el producto de una evolución como autor?
-Sé que es la mejor novela que podía escribir ahora, que lo he hecho lo mejor que he podido. A medida que vives te va cambiando el corazón, el punto de vista, mejoras, aprendes trucos, descartas otros, hay cosas que renuevas. Cada novela es un paso adelante. Espero que sea mejor que las anteriores, pero decir que es perfecta me parece excesivo, porque perfecto no es nada. Esta vez la apuesta era mayor, me salía de los temas habituales, y eso requería un esfuerzo de trabajo y de cálculo muy intenso. Esta novela refleja un poco cómo veo el mundo con 51 años.

-¿Cómo te ha quedado el cuerpo después de dos años y medio pensando y sintiendo como mujer?
-No todo el rato, afortunadamente. La protagonista era una mujer, y si fallaba eso fallaba todo. Si esa mujer era falsa, era ficticia, postiza, poco creíble, la novela se iba completamente al diablo. Ahí tenía que mojarme mucho. Me fijé un gran esfuerzo personal, recurrí a mi memoria, al sentido común, a los libros que había leído, a la gente que había conocido, a la mujer en general, como madre, como amante, como esposa, como hermana, como hija, e intente mirar el mundo como lo mira la mujer.

-¿Y qué viste?
-Que es una faena ser mujer, que es duro ser mujer en un mundo cuyas reglas las han hecho los hombres o, como dice Teresa Mendoza, vivir un corrido cuya letra te han escrito otros. Ha sido muy interesante acercarme a esa forma de ver el mundo que tienen las mujeres, ver al hombre desde el punto de vista de la mujer, y verme a mí mismo, los aspectos miserables, los aspectos crueles y los aspectos cobardes del hombre respecto a la mujer, en la vida, en la sociedad. El hombre como eterno ganador y la mujer como eterna perdedora, la mujer como soldado en territorio enemigo siempre.

-¿Todo eso da buen juego literario?
-Creo que el personaje funciona, aunque eso lo tienen que decir los lectores, o en este caso mejor las lectoras. El hombre es mucho más plano, más elemental, es sota, caballo y rey, es lujuria, es odio, es venganza... La mujer tiene mucha más riqueza, libra batallas todos los días y cada batalla que pierde ya nunca más la recupera, a diferencia del hombre, que tiene un montón de formas de recuperarse, porque él hizo las reglas. Hay unos matices de heroicidad y de épica muy interesantes. La mujer es el último héroe creíble que queda. El mundo de la mujer es muy duro, es muy desolador ser mujer y ser derrotada, porque no tienes más costuras, más retaguardias. Los hombres construimos una serie de coartadas, de analgésicos sociales o de autoengaños, que nos permiten soportar mejor el dolor, la derrota y la soledad.

-¿Es verdad que el origen de todo fue un narcocorrido?
-Uno de los elementos que utilicé para construirla fue el narcocorrido, y todo narcocorrido es una exaltación del narco. La protagonista viene de una familia muy humilde, que no tiene nada. El narco no se hace narco por vicio, se hace porque quiere mejorar de condición, como ocurre en Barbate o en La Línea. No hay ningún fondo moral, ni puedo hacer una novela para denunciar. Describo un mundo con unos personajes, no juzgo a esos personajes. Lo describo desde la óptica de una mujer que sabe que a la policía se la compra, que a los jueces se les corrompe, que al que no se le compra se le mata. Lo del narco es un accidente, pero un accidente con muchas posibilidades narrativas. Meterte dentro de una mujer cuando mata, pelea, lucha, odia, sobrevive, es una experiencia muy fuerte. Ha sido divertido, ilustrativo y enriquecedor. Ahora sé cosas sobre la mujer que si las hubiese sabido con 20 años me hubiesen sido muy útiles. Una novela es una forma de aprender tan buena como otra cualquiera.

-De 'La carta esférica' hubo gente que dijo que le sobraban cien páginas.
-A una novela no le sobra nunca nada. Cada escritor amuebla el mundo con sus novelas como le sale de los cojones, porque es su territorio. Hace lo que quiere, y a mí esta vez me apetecía contar el mundo con 550 páginas. Hay placeres personales, ritmos, amigos, guiños, a los que no puedes renunciar. Me gusta que ese mundo crezca y se bifurque y se multiplique. Para mí una novela es vivir, comer, conocer, tener vidas que nunca tuve, ajustar cuentas, matar a tíos que nunca pude matar, conseguir mujeres que nunca pude conseguir. Todo eso es un mundo muy complejo que intento meter en una novela que es la más compleja que he escrito nunca, pero eso no tiene que notarlo el lector, que ha de moverse por la historia fluidamente y correr con ella. Quiero que al lector quede una forma de ver el mundo, que algo en su forma de ver el mundo haya cambiado después de leerla. No es mi objetivo que digan: "¡Qué bien escribe Reverte!"

-¿Tus novelas siempre huelen a cine?
-No pienso en la adaptación cinematográfica, pero sé que la van a hacer en cine de todas formas. Cuando escribí 'El maestro de esgrima' o 'La tabla de Flandes' también lo sabía, pero te doy mi palabra de honor de que no pienso ni en actores ni en actrices cuando hago una novela. Los personajes están allí, y yo me los creo y los vivo, y la gente se los cree porque son muy visuales. Mis novelas son muy visuales, y siempre hay alguien que piensa que en ellas hay una película, pero debajo queda una historia que no es tan fácil de llevar al cine, y es lo que siempre falla. Les quitas esa historia y no queda más que una peripecia. Las películas son mediocres porque sólo es la peripecia lo que cuentan. Salvo 'El maestro de esgrima' o 'Cachito', las demás me han parecido mediocres todas. El cine es un apéndice divertido, pero no me siento para nada vinculado moralmente al resultado de las películas. No reconozco mis novelas en las películas.

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"La mujer es el último gran héroe épico actual"
Levante Digital - 26/06/2002

Arturo Pérez-Reverte habla rápido, con el mismo nervio de sus tiempos de reportero, dispara titulares a cada pregunta y mantiene un trato cercano con el gremio que dejó hace casi una década. «Ahora os toca a vosotros ganaros el jornal», espeta a periodistas después de esbozar cuatro detalles de su última novela, 'La Reina del Sur'. Como los 17 libros que le precedieron -siete de ellos de los «gordos»-, el último va camino de instalarse en la azotea de las listas de ventas. Al menos eso auguran los 213.000 ejemplares agotados en veinte días de una novela con el narcotráfico como telón de fondo, ambientada entre México y el Mediterráneo oriental y basada en hechos reales.

Con una versión cinematográfica en ciernes -de la que no quiso ofrecer detalles-, lo único que sorprende en el decorado del exitoso lanzamiento de 'La Reina del Sur' es la unanimidad en las críticas benévolas. «Es bueno tener críticos enemigos. Así si resbalas en la bañera se encargan de rematarte. Ayudan a mantener una saludable vigilancia», bromeó. Pérez Reverte considera que su última novela no es perfecta, pero sí «la mejor que podría haber hecho».

Lejos del recurso histórico, Pérez-Reverte se ha pertrechado de sus herramientas de reportero para superar el reto de 'La Reina del Sur', y tirar de agenda y entrevistas durante dos años y medio para bregar con un asunto de actualidad. «No hay ningún museo del narco. La novela es una forma de aprender como cualquier otra», apunta. En su acercamiento a un tema espinoso como el del narcotráfico, el escritor ha dejado atrás los juicios de valor. «No hay un fondo moral, ni podía haberlo. Me limito a describir un mundo, los valores de un narco, sin juzgar si es bueno o malo».

Arturo Pérez-Reverte ha tenido que volver a ponerse, como en 'La carta esférica', en la piel de una mujer, de Teresa Mendoza, la mexicana novia de un piloto de avionetas al servicio de narcotraficantes, y que, en pocos años, pasa a convertirse en la reina del tráfico de drogas en el Estrecho de Gibraltar. El escritor considera que los personajes femeninos tienen más matices, una riqueza «heroica». «La mujer es el último héroe épico actual, un soldado en territorio enemigo, sin retaguardia ni analgésicos sociales. Su mirada es mucho más lúcida, porque su mundo es más duro y desolador. La mujer se autoengaña menos que el hombre, que ha puesto las reglas del juego y, como dice la protagonista,le toca vivir un corrido cuya letra han escrito otros», explica.

Los narcocorridos -las canciones populares mexicanas que narran las hazañas de los narcotraficantes- inspiraron la novela e impregnan la estructura y el ritmo, en el que ha intentado que no se vean los «zurcidos» de una trama «compleja» que se extiende a lo largo de más de 500 páginas. No renuncia a las novelas largas, con guiños y referencias. Cada escritor, opina, «amuebla el mundo con sus novelas». Tampoco se resigna a prescindir de la diversión. «Cuando escribo prefiero subirme a una planeadora (una embarcación de vigilancia costera) que asomarme a una ventana con lluvia», indicó.

El padre de la saga Alatriste dice que cada nueva novela implica «un paso adelante como ser humano» pero asegura que sigue escribiendo la misma novela de sus inicios, adaptada a los cambios que «el corazón y el punto de vista» imponen.

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Pérez-Reverte novela las peripecias de una mujer, "el último héroe épico"
Presentada en Valencia 'La Reina del Sur', inspirada en 'narcocorridos'
F. B. - El País - Valencia - 26/06/2002

La experiencia ha sido "muy interesante en el aspecto personal". Durante dos años y medio, Arturo Pérez-Reverte se ha puesto casi en la piel de una mujer para escribir su última novela, 'La Reina del Sur' (Alfaguara). Desde ese punto de vista, el escritor se reafirmó ayer en Valencia en la idea de que la mujer es "el último héroe épico", en un mundo "cuyas reglas han hecho los hombres". Un mundo que en el caso del libro es el del narcotráfico.

La novela, de hecho, surgió de la escucha de los narcocorridos mexicanos que cantan las gestas de los narcotraficantes, de forma nada políticamente correcta, por cierto -y los que lo son, es que el éxito les ha "aburguesado", apuntó Pérez-Reverte-. En ese contexto de "peripecias", que dan mucho juego narrativo, aunque bien podía haber sido cualquier otro mundo, 'como el de la abogacía o el del periodismo', Pérez-Reverte ha colocado por primera vez en su ya dilatada trayectoria, jalonada de numerosos éxitos literarios y que comprende 17 libros, a una mujer como protagonista.

"La mujer tiene más matices; los hombres son más planos, más elementales", explicó el autor de 'La carta esférica' en una conferencia de prensa previa a la presentación del libro en la sede de la Fundación Bancaixa. "Es muy desolador ser mujer y derrotada; los hombres construimos coartadas y autoengaños para soportar mejor la derrota, la soledad o la muerte, pero la mujer es más lúcida y se engaña menos", y añadió: "Frente a la derrota y el dolor [la mujer] se enfrenta con más entereza, esto hace especialmente interesante trabajar con este material a la hora de hacer una novela". La mujer es, pues, "el último gran héroe épico" que queda en la actualidad, porque vive en la "frontera difusa, y se debate entre ser mujer y lo que le pedimos que sea en el mundo actual", y no renuncia a los hijos, por ejemplo, teniendo al mismo tiempo que competir con los hombres.

Así lo hace Teresa Mendoza, la protagonista del libro, novia de un piloto de avionetas que trabaja para narcotraficantes. Cuando matan a su novio, esta mujer analfabeta huye a España, donde se inicia en el mundo del tráfico de hachís hasta dar a parar con sus huesos en la cárcel, donde descubre el mundo de la literatura. Una vez libre, vuelve a su tierra mexicana para saldar cuentas con su pasado. La mirada de Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) evita cualquier moralina a la hora de enjuiciar las peripecias narcotraficantes. En realidad, no se juzga a nadie. El antiguo reportero de guerra se ha valido en esta ocasión de técnicas periodísticas para trazar un relato sobre un mundo que le ha proveído de múltiples posibilidades narrativas y "escenas muy fuertes". La crítica se ha volcado en elogios a 'La Reina del Sur', su mejor novela. Pérez-Reverte comentó que quizá sea la más compleja.

Al parecer, el libro ya cuenta con un proyecto de adaptación cinematográfica, si bien el escritor no reveló ningún detalle. Sí señaló que de las numerosas versiones que el cine ha dado de sus libros, sólo en 'Cachito' y 'El maestro de esgrima' reconoce su literatura.

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"Ser mujer es una faena"
Las Provincias - Valencia - 26/06/2002

Con más de quince novelas a sus espaldas, alrededor de mil páginas de opinión y unas cuantas decenas de conflictos bélicos (Líbano, Angola y Bosnia, entre otros) vividos, a Pérez Reverte parece que le queda poco por demostrar en su vida profesional. Seguro de sí mismo, con la templanza y firmeza que da ser uno de los escritores más leídos del país, el colaborador de 'Las Provincias' Arturo Pérez Reverte visitó ayer Valencia para hablar de su última novela, 'La Reina del Sur'. Detrás de las 500 páginas que conforman su libro se esconde una mujer analfabeta que se convirtió en una de las narcotraficantes más poderosas. "No sé si es mi mejor novela. Sé que no es perfecta, pero sí la más compleja. Esta vez la apuesta ha sido mayor, porque he introducido nuevas tramas y registros'', explicó el autor.

La historia empezó a tomar forma en la mente del cartagenero la primera vez que escuchó en una taberna de Sinaloa unos narcocorridos, canciones que en México, a pesar de estar prohibidas, tienen muchos seguidores por su espíritu incorrecto y por hablar de famosos delincuentes. Y ahí nació Teresa Mendoza, la protagonista. "En realidad, este personaje ya rondaba en el resto de mi obra. Ahora he sentido la necesidad de saber más de él'', contó el escritor, que ha pasado dos años y medio pensando como una mujer. "Es una faena ser mujer en un mundo cuyas reglas han escrito los hombres. La mujer es la auténtica heroína de nuestro tiempo, porque ha tenido que sobrevivir a muchas derrotas. Nosotros somos más planos, ellas tienen que librar batallas cada día'', anotó Pérez Reverte, mientras recordaba que ésta era una forma de comprender mejor a su hija y al resto de féminas que le rodean.

El columnista prepara una nueva entrega del capitán Alatriste, mientras gesta una nueva novela. "Me cuesta hablar de 'La Reina del Sur' cuando ya tengo otras historias en la cabeza'', dijo este autor, que sabe que su último trabajo tendrá versión cinematográfica. "Todas las películas que han hecho sobre mis novelas son mediocres, excepto 'El maestro de esgrima', porque no recogen la esencia'', comentó.

Mientras llega ese momento, ya está en las librerías la historia de una mujer que pasó de amante de un camello a importante traficante. "Una historia que me ha servido para matar a los hombres a los que no he tenido oportunidad de hacerlo en vida''. Reverte dixit. La claridad y rotundidad siguen distinguiendo a este escritor.
Última edición por Rogorn el Dom Feb 26, 2012 1:54 pm, editado 2 veces en total.

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Mensaje por Rogorn » Sab Abr 16, 2011 9:18 am

La emperatriz de la droga
Juan A Masoliver Ródenas - La Vanguardia - 10/07/2002

Uno de los preceptos del no escrito decálogo de la crítica periodística, y el más ignorado, es el de respetar las necesidades del lector y el de acercarse a cualquier género no desde las limitadas exigencias estéticas del crítico, sino desde las exigencias del género. Un criterio imprescindible a la hora de juzgar los llamados best-séllers de calidad. Un best-séller de calidad no es simplemente la obra que vende más, sino la que busca un círculo muy amplio de lectores con la finalidad dominante de entretener y con un mínimo de cualidades literarias. En este sentido, ni García Márquez ni Javier Marías, pongamos por caso, son escritores de best-séller. En España, el más digno representante es Arturo Pérez-Reverte, tanto por la serie del capitán Alatriste como por títulos como 'La tabla de Flandes', 'El club Dumas', 'La piel del tambor' o 'La carta esférica'. Novelas con un leve tinte histórico sin que sean históricas, con un marcado sentido de la aventura y con una prosa pragmática que procede de sus veinte años de experiencia como reportero de prensa, radio y televisión.

Bajo el código estético del best-séller de calidad (difícilmente se puede hablar aquí de código ético) es como hay que juzgar 'La Reina del Sur', novela de múltiples escenarios a través de un personaje central, Teresa Mendoza, una muchacha de origen humilde, de escasa cultura, físicamente insignificante y que, en el transcurso de doce años, acaba por convertirse en una verdadera leyenda, la Reina del Sur, “la emperatriz de la droga”. Por un lado tenemos un desarrollo argumental lleno de tensiones, por el otro, el desarrollo de una personalidad que, a medida que descubre la más esencial soledad, descubre también su independencia.

Teresa Mendoza, en Culiacán, Sinaloa, vivió a la sombra del Güero Dávila, un narcotraficante al que mataron por bocazas y por traidor. Teresa huye a España y en Melilla conoce al otro hombre de su vida, el gallego Santiago López Fisterra, que acabará muriendo en una persecución. Menos importante es el tercer hombre de su vida, en la Costa del Sol, Teo Aljarafe, el único que la deja embarazada, y al que ordenará matar por haberla engañado, señalando de este modo el triunfo definitivo de su soledad y su independencia. De entre los numerosos personajes que giran en torno a Teresa habría que destacar al más frívolo y más trágico (en una novela más propensa a la frivolidad que a la tragedia), la pelirroja O’Farrell, a la que conoce en la cárcel de El Puerto de Santa María.

La novela, literariamente, surge de dos centros que se unen felizmente: los narcocorridos y la investigación que desarrolla el narrador en torno a Teresa Mendoza para reconstruir su vida, incluida la etapa más oscura de sus años mexicanos: “Del mismo modo que en otros tiempos lo fueron los corridos de la Revolución, los narcocorridos eran ahora la nueva épica, la leyenda moderna de un Méjico que estaba allí y no tenía intención de cambiar”. El narcocorrido marca el aspecto heroico de la narración: personajes mitificados por el pueblo como lo fue en Sicilia Salvatore Giuliano, por ponerse al lado de los pobres. Los corruptos son aquí la policía, el ejército, el México de Salinas de Gortari o una Marbella identificable con la de Jesús Gil. Y a lo largo de la novela nos llegan las canciones y los cantantes, entre los que ocupa un lugar destacado José Alfredo, así como la historia del tráfico de drogas en América y en Europa.

Si existe el narcocorrido, el narrador se propone escribir la narconovela: “Lamenté carecer de talento para resumirlo todo en tres minutos de música y palabras. El mío iba a ser, qué remedio, un corrido de papel impreso y más de quinientas páginas”. El narrador ofrece pues la dimensión literaria: el “work in progress” de este puzzle sin demasiados misterios para el lector, las reflexiones sobre la investigación y, por lo tanto, sobre la novela, y la visible identificación con el propio Arturo Pérez-Reverte.

Los motivos recurrentes giran casi todos en torno a Teresa: la foto con el Güero Dávila, que primero parte por la mitad, señal de un indicio de independencia, y que luego destroza, expresión de su definitiva soledad; la pistola que enlaza doce años de su vida, la agenda en la que se ocultan algunas de las claves de la novela, el espejo y el desdoblamiento de Teresa, la etapa no contada de su vida, su obsesión por la felicidad, que sólo encuentra a ramalazos, y con La Situación o la sucia luz del alba como signos premonitorios.

Aunque exhaustivamente documentado, en ningún momento el relato pierde la ligereza y la tensión narrativas. Pese a la referencia a la violencia y a la corrupción, no hay aquí intención moral ni intensidad dramática. La parte mexicana (o mejicana: la ortografía oscila a lo largo de la novela) es la más interesante, con una especial habilidad para reproducir la lengua, aunque geográficamente resulta imprecisa. Los personajes piensan o hablan demasiado por boca del narrador. La pasión por la lectura de Teresa coincide con la de los lectores de best-séllers, pero Pérez-Reverte parece empeñado en dar el mismo peso a 'El conde de Montecristo' que a 'Pedro Páramo', cuando en ningún momento 'La Reina del Sur' se acerca a “la otra literatura”. Por eso no me parece que, en nombre de la verosimilitud, Teresa tenga derecho a decirnos, hablando de novelas, que: “La aburrió un poquito una muy famosa que todo el mundo recomendaba: 'Cien años de soledad'”.

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Mensaje por Rogorn » Vie Abr 22, 2011 8:30 am

Pérez-Reverte presenta su novela 'La Reina del Sur' en Cádiz
F. P. M. - El País - Cádiz - 03/10/2002

El escritor y periodista Arturo Pérez-Reverte presenta hoy en la ciudad de Cádiz su última novela, 'La Reina del Sur', líder de ventas en España desde que salió publicada el pasado mes de julio. Pérez-Reverte vuelve así a uno de los escenarios en los que se desarrolla gran parte de la historia de su obra, la provincia gaditana, donde pasó largas temporadas para conocer de cerca el fenómeno del narcotráfico entre las costas de Cádiz y de Marruecos, que es el mundo sobre el que gira el argumento de la novela.

El Palacio de Congresos y Exposiciones de Cádiz acogerá a las 12.00 la presentación de 'La Reina del Sur', editada por Alfaguara, en la que Pérez-Reverte narra la transformación de una mujer, llamada Teresa Mendoza, que, según la editorial, "crea un imperio de la nada en un mundo de hombres duros, el del narcotráfico". La novela surgió de la escucha de los narcocorridos mexicanos que cantan las gestas de los narcotraficantes.

El acto será presentado por el periodista gaditano Óscar Lobato, amigo personal del escritor y uno de los personajes que aparecen en la novela. "Es la historia de una mujer que llega a convertirse en la gran capo de una poderosa organización dedicada al narcotráfico asentada en el sur de Andalucía tras huir de su México natal después de que asesinaran a un narcotraficante con el que mantenía relaciones afectivas", explicó Óscar Lobato.

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Mensaje por Rogorn » Mié May 11, 2011 6:36 pm

Arturo Pérez-Reverte celebra en Guadalajara los valores contradictorios de los mexicanos
José Andrés Rojo - El País - Guadalajara - 05/12/2002

"No estoy en Guadalajara para promocionar el libro, he venido simplemente a rendir cuentas con los amigos", dijo ayer Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) durante una rueda de prensa en la ciudad mexicana. De 'La Reina del Sur' (Alfaguara) se han vendido ya en todo el mundo 500.000 ejemplares, de los cuales en México han sido 60.000. Los Tigres del Norte han escrito 'La canción de Teresa Mendoza' (nombre de la protagonista del libro) y Agustín Díaz Yanes ha terminado el guión de la película -"espléndido", confesó Pérez-Reverte-. "Así que no hace falta contar de qué va un libro que ya está en marcha", dijo el escritor, que prefirió centrarse en la cocina de su escritura.

"Aquí te pueden a matar a tiros hablándote todo el tiempo de usted, y eso me gusta", dijo Arturo Pérez-Reverte. "En México hay una mezcla de crueldad y ternura, de violencia e inocencia, de ingenuidad y sabiduría vieja que me fascina. Así que en la novela quise atrapar ese mundo oscuro y luminoso". Más adelante comentó: "Hay dos tipos de hijos de puta: los que tienen reglas y los que no las tienen. Dentro de los mundos marginales de México encuentro que hay un respeto profundo por una serie de valores. Y es eso lo que les permite conservar íntegra su dignidad y no bajar la cabeza, que es algo que sucede cada vez más en España". Arturo Pérez-Reverte habló sobre todo de las dificultades y desafíos con los que se enfrentó al escribir la novela 'La Reina del Sur'. El mayor de todos, el lenguaje. "En los libros no funciona el lenguaje de la calle. No se puede adaptar directamente, tiene que pasar antes por una elaboración literaria para que luego resulte verdadero. Así que me tuve que sumergir en el habla sinaloense, y en esa empresa me ayudaron los amigos, como el escritor Elmer Mendoza. Ahora que el libro se está traduciendo, los que lo hacen se están volviendo locos con los giros, las expresiones, la terminología".

'La Reina del Sur', que nació cuando Pérez-Reverte escuchó en una cantina un corrido de Los Tigres del Norte, va a tener notables complicaciones para encontrar a la protagonista de su versión cinematográfica. "En el libro está muy rigurosamente descrita: es de Sinaloa, ni fea ni guapa, con una cultura muy rudimentaria que luego supera gracias a sus lecturas en la cárcel, que se transforma de mujer tímida e inocente en otra que es muy poderosa y que ha pasado por situaciones muy complicadas. No va a ser fácil encontrar una actriz que pueda reflejar todos esos registros", comentó el escritor.

Arturo Pérez-Reverte anunció también que el proyecto cinematográfico ya está en marcha, que le gustaría que fuera dirigido por un realizador mexicano, que en la producción participan Televisa, el Grupo PRISA y otros productores españoles particulares y que se está buscando también alguna aportación estadounidense. Pérez-Reverte confesó que tenía miedo de que la novela no gustara en México. "Temía que pensaran que cómo diablos viene a contar nuestras historias ese pinche gachupín cabrón. Pero finalmente creo que han valorado que el gachupín ha sido honesto y riguroso al acercarse a un personaje que lo ha fascinado".

'La Reina del Sur' gira alrededor de Teresa Mendoza, una mexicana de origen humilde que llega a lo más alto del mundo del narcotráfico. Pérez-Reverte comentó alguna anécdota de su viaje a Sinaloa, "que fue mi verdadera prueba, mi examen, mi reválida". Allí, cuenta, una mujer se le acercó y le dijo: "Yo no fui narca pero me identifico con Teresa Mendoza". También contó otro encuentro sorprendente: "Una señora muy clásica bajó de un taxi, se acercó y afirmó rotundamente: 'Yo soy la jefa de Teresa Mendoza cuando trabajaba de cambiadora' ".

Foto:
http://hemeroteca.lavanguardia.es/previ ... 2/pdf.html

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Mensaje por Rogorn » Vie Ago 12, 2011 9:14 pm

Pérez-Reverte prepara una novela sobre el narcotráfico
Óscar Lobato – Europa Sur – 19.06.2001

Arturo Pérez-Reverte regresa al ‘Territorio Estrecho’. Esta vez para explorar en profundidad los entresijos del tráfico de drogas. “La excusa es mi nuevo libro. Pero es que a mí esta zona me encanta. En lo personal y en lo profesional me engancha. Cuando trabajaba en TVE y no había guerras, ni historias en el extranjero yo siempre me cogía a algún cámara y me bajaba aquí, donde siempre había acción”, explica entusiasmado el escritor.

“El libro trata sobre una serie de personajes que se mueven en el mundo del narcotráfico. En la provincia de Cádiz y, concretamente, en el Campo de Gibraltar, se ambientan varios capítulos. Pero no son los únicos escenarios”, reconoce. Imposiciones de índole editorial y un acuerdo existente ya para trasladar esta obra a la televisión, impiden al escritor ser más explícito. Esa misma confidencialidad tiende un velo sobre el título, que debe mantenerse hasta pocos días antes de su publicación, a principios del 2002. “La acción arranca en el estado mexicano de Sinaloa —explica Pérez-Reverte—. Luego, los hechos van moviendo los personajes por diversos municipios y localidades gaditanas, aunque también hay pasajes en la provincia de Málaga o en la propia Melilla.

Cuando se ve trabajar a este carismático ex enviado especial, resulta fácil comprender por qué se ha convertido en el escritor con mayor índice de ventas en España. Su afición por el rigor y la minuciosidad con la que construye las situaciones es extrema. En este su nuevo retorno a las aguas del narcotráfico y las costas del Campo de Gibraltar, Pérez-Reverte está realizando un acopio exhaustivo de documentación. El novelista ha recuperado a sus viejos contactos a uno y otro lado de la Ley para comprobar, una y mil veces, que cada detalle de las secuencias de acción sea correcto y en el orden adecuado. Arturo Pérez-Reverte ha visitado, por supuesto, a sus conocidos del lado oscuro del espejo. Citas clandestinas en los rincones más discretos e insospechados de la comarca.

El escritor se ha reencontrado también con las dotaciones de las patrulleras y helicópteros de Vigilancia Aduanera (VA) que operan en esta zona. “Tengo que agradecer a los responsables de Aduanas las facilidades que me han dado para este trabajo”, manifiesta Pérez -Reverte.

Con los hombres de Vigilancia Aduanera en el Campo de Gibraltar, su relación es bastante fluida. Muchos le conocían ya de una década atrás, cuando Arturo y Valentín, su cámara, rodaron aquí una serie de reportajes sobre el tráfico de drogas, cuyas impresionantes imágenes aún siguen apareciendo en TVE-1. Para narrar con precisión las maniobras de las “planeadoras” contrabandistas y las turbolanchas de Vigilancia Aduanera, Pérez-Reverte ha agotado todos los medios a su alcance. Tras dos meses de estudio pormenorizado de las cartas y derroteros del Estrecho de Gibraltar y gracias a su bien conocida afición náutica, trazó una serie de cursos que convenían a su acción. Toda la semana pasada ha estado sometiendo estas hipótesis al criterio de los expertos. Las ha navegado día y noche y vuelto a recorrer en diferentes condiciones de viento y velocidad.

Conseguido un amplio visto bueno a su propuesta, los tripulantes de la HJ-9 —la turbolancha aduanera de Algeciras— le recibieron a bordo para explicarle varias técnicas de interceptación y abordaje. El resultado trasladará al lector una gama de sensaciones bien singulares: la pugna entre lanchas de alta velocidad.

Arturo Pérez-Reverte ha podido revivir la semana última imágenes que le devolvieron a sus tiempos de corresponsal en primera línea de acción. Tras subir a un helicóptero de Vigilancia Aduanera para realizar una patrulla nocturna sobre las aguas del Estrecho, la dotación de la aeronave detectó a una Iancha contrabandista que se dirigía hacia la costa de Málaga, a toda pastilla. La tripulación del helicóptero y el patrullero ‘Alcaraván’, con base en dicho puerto andaluz, lograron capturar a los traficantes y el alijo, cuando éste era desembarcado en una playa del término de Mijas. “Son unas sensaciones muy intensas, que aspiro a reflejar con la mayor fidelidad posible” —explica el escritor—. “Todo es cuestión de milésimas de segundos y, el subidón de la adrenalina, entre los de uno y otro bando, alcanza unos niveles altísimos”.

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nexus6
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Mensaje por nexus6 » Vie Ago 26, 2011 7:55 am

“Para escribir 'La Reina del Sur' he pensado y sentido dos años y medio como una mujer”
Entrevista con Nuria Azancot - El Cultural - 29/05/2002

“Sonó el teléfono y supo que la iban a matar”. Así, como un tiro, y bien lejos de las estocadas del capitán Alatriste, comienza 'La Reina del Sur' (Alfaguara), la última novela de Arturo Pérez-Reverte. Es la historia de Teresa Mendoza, una joven analfabeta atrapada en el mundo del narcotráfico mexicano y español, que va creciendo hasta convertirse en la Esther Koplowitz del tráfico de drogas. Un personaje de leyenda, con Chavela Vargas y los narcocorridos de fondo, sus balaseras, y con chingaderas bien grandes. Pero hoy, Pérez-Reverte nos recibe además en su isla del tesoro, su guarida, cuajada de libros (más de 10.000), de maquetas de barcos y de sables. Por tener, tiene incluso un trozo de estuco de la biblioteca de Sarajevo, un autógrafo de Alejandro Dumas (“Abril, 1850”), escafandra, astrolabio y telescopio, cartas de navegación, cuadros, una alacena con objetos tintinescos (“yo soy de Haddock”, confiesa) y recuerdos (“los menos posibles”) de su vida de reportero. Eso sí, al doblar la esquina se intuyen las sombras de Lucas Corso y del marinero Coy... 'El Cultural' anticipa también un fragmento de la novela, elegido por el propio Pérez-Reverte. Aunque en 'La Reina del Sur' afirma que “lo que decimos nos aprisiona mucho más que lo que hacemos o lo que callamos”, Pérez-Reverte tiene ganas de hablar. De contar, por ejemplo, que está “muy contento” con su última novela, y de reírse de la supuesta facilidad de su estilo, “tan difícil”.

-¿Por qué ha decidido abordar la vida en las fronteras?
-Quizá porque una novela es el resultado de una vida, y en la mía me he movido en territorios de frontera. En este mundo cada vez más legalizado y desnatado, las únicas zonas vivas son las fronteras. La épica se ha refugiado en la frontera, porque allí hay carne y sangre y pasiones y aventuras y libertad.

-La misma libertad que defiende la protagonista del relato, Teresa Mendoza, en una historia de aventuras que es un narcocorrido.
-Sí, nació al escuchar una de esas canciones. ¡Ojalá tuviera el talento de contar la historia de Teresa en tres minutos de canción, pero no soy lo bastante bueno! Por eso he necesitado 540 páginas con estructura de corrido, su épica, su ritmo, su lenguaje. Incluso los títulos de los capítulos son de narcocorridos. Es pura acción. Hay cantidad de mangantes de la literatura que camuflan su falta de ideas, de historias, con una especie de batería formal. Pero a mí, si no hay historia, el lenguaje me importa una mierda, digan lo que digan. Aquí sí hay historia y lenguaje.

-¿Cuál era entonces el problema?
-Que, aunque Teresa es un personaje muy revertiano, esta vez no había un enigma que resolver, ni museos o bibliotecas en los que documentarse, pero sí recuerdos y amigos y contactos. La historia estaba ahí, en las cantinas de México y Gibraltar, así que he vuelto a hablar con mis amigos, y he navegado en las patrulleras de la guardia civil y en los barcos de los narcos, de día y de noche.

-Porque en el libro abundan los personajes reales, como el narco Batman Güemes, del que escribe que los coyotes encendían hogueras para ahuyentarle cuando subía a la sierra.
-Sí, pero el novelista tiene privilegios de los que el periodista o el documentalista carece, como el incluir personajes reales que al pasar a la ficción dejan de serlo. Mi agenda no es convencional, en ella no hay académicos ni diseñadores, sino traficantes, prostitutas, terroristas. Conocía bien ese mundo, y lo he convertido en literatura, en ficción.

-Porque lo importante es la historia de Teresa y su transformación.
-Es que ser mujer es una putada. Antes lo era, pero ahora es peor, porque tiene que hacer frente a nuevas responsabilidades sin perder el lastre anterior. El problema que plantea la novela es cómo una mujer que no tiene esperanzas ni ambiciones puede ganar en un mundo de varones con reglas de varones. Y lo logra porque no tiene esperanza. La mujer siempre ha sido un soldado perdido en territorio enemigo. Si el hombre fracasa tiene mil refugios, pero la mujer tiene una capacidad de autoengaño menor. A Teresa la vida la va despojando de inocencias y esperanzas y le va dando lucidez. Y quería que fuera ella quien lo contara. Ha sido un trabajo difícil, delicado y educativo. He vivido durante dos años y medio pensando y sintiendo como una mujer. Al fin me he librado de ella, pero ahora hay heridas que comprendo. Estoy contento, porque esa forma de ver a los hombres a través de la mujer me la he currado.

-Como el lenguaje.
-Por supuesto. En esta novela ése era el problema técnico fundamental: mi protagonista, que es mexicana y analfabeta, tenía que llegar a ser la Koplowitz de la droga, y tenía que hacer creíble ese proceso a través del lenguaje. También tenía que conseguir que un lector mexicano y uno español se la creyeran y la entendieran: he estudiado mucho el lenguaje, hasta hacerme un glosario de 700 palabras. Siempre he sido muy ortodoxo, muy clásico con la sintaxis, pero esta novela requería un lenguaje y un ritmo diferentes, más acelerado, más heterodoxo, con anglicismos, y sin entorpecer la acción.

-Tampoco la entorpecen las historias de amor, ya que todo es amor fatal o no correspondido. ¿Por qué?
-No sé, quizá porque los personajes llegan demasiado pronto o demasiado tarde en la vida. Quizá también porque mi vida como corresponsal me ha dado una conciencia exagerada de nuestra fragilidad. Y el amor simboliza mejor que nada la fragilidad de lo que tenemos.

La fragilidad de lo que creemos también. Porque la novela “es amoral”. Al cabo, Pérez-Reverte ha pasado gran parte de su vida en un mundo en el que “lo moral y lo inmoral se confunden. Lo que pasa es que en ese mundo amoral sí existen reglas no convencionales que se llaman lealtad y dignidad. En un mundo en el que todos los valores se han ido al carajo, las únicas virtudes que existen son la dignidad y la lealtad. Prefiero un canalla leal a un bueno veleidoso”. Hay más, mucho más en la novela. Homenajes al Conde de Montecristo y a Pedro Páramo. Una emocionada reivindicación de la lectura, “que nos abre puertas y nos ayuda a vivir” y del lector, “que sabe que todos los libros hablan de él”.

-Hace tiempo aseguró que la literatura española había estado 20 años secuestrada por gilipollas que decían lo que había que leer. ¿Cree que se han rendido?
-Todavía lo intentan, pero esa batalla la han perdido gracias a los lectores. Yo sigo en el mismo sitio y son ellos los que han cambiado, y no sólo conmigo. Recuerde lo que escribieron de Marsé los que hoy le adulan.

-¿Qué es su Moby Dick?
-Nada ni nadie. Tengo 50 años y ya he arponeado a Moby Dick, he naufragado, y he conquistado mi doblón de oro. Soy un superviviente. He sobrevivido a los críticos, a García Posada, a María Antonia Iglesias, a la televisión. No tengo que salir a cazar porque lo hice con veinte años.

Lo cierto es que lo ha conseguido. Nadie se atreve con él, y por eso, aunque el libro arranca con una tirada de 275.000 ejemplares, tampoco este año va a estar en la Feria del Libro, “por coherencia”, ni se va a prestar a la promoción de la novela “más de lo imprescindible”.

-¿Y ahora qué, otro Alatriste?
-Sí, voy a empezar el quinto, ambientado en el mundo del teatro. Pero antes necesito navegar. El mar te da conciencia de que estás vivo y de tu fragilidad. Es cruel y egoísta. Pero además, cuando has vivido tanto y sientes la tentación de echarte a dormir, el mar no te deja. No conoce a nadie, el muy cabrón.
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.Es hora de morir

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Mensaje por Rogorn » Mar Sep 13, 2011 10:25 pm

El narcotráfico en México, trama de la próxima novela de Arturo Pérez-Reverte
César Güemes - La Jornada - México - 10/2002

El escritor español Arturo Pérez-Reverte confirma en exclusiva para 'La Jornada' un rumor que comenzó a circular hace un par de meses en el medio editorial: la nueva novela que está a punto de entregar a Alfaguara ocurre en México, la trama se relaciona con el narcotráfico y una mujer sinaloense, Teresa Mendoza, es la protagonista.

Encontramos a Pérez-Reverte en Madrid, recién llegado de recibir el Premio Mediterráneo, conferido en Francia anualmente por un jurado que conforman miembros de la Academia Goncourt. Conocido y reconocido en ese país, cuyo gobierno le ha otorgado la distinción de Caballero de las Artes y las Letras, en su Madrid el prosista se revela sin embargo poco afecto a la pompa y circunstancia de medallas y galardones. En el Café Gijón, uno de sus puntos de referencia geográfica, explica mientras consume a grandes sorbos precisamente una taza de café:

-Aunque parezca extraño, es algo que puede resultar molesto. Me explico: hay escritores cuya vida profesional se apoya mucho en mesas redondas, conferencias y actos públicos dentro del mundo literario. En mi caso, por carácter, porque fui reportero de guerra y llegué a este orbe desde lejos, he procurado quedarme al margen. Alguna vez me preguntaron por qué hacía novelas amplias, y la respuesta es que no hago vida literaria, no doy conferencias, no me reúno casi con nadie, y eso me deja todo el tiempo para escribir. En ocasiones, claro, no se puede rechazar una invitación, como la de haber sido jurado del Premio Cervantes hace un par de años. Respecto de los galardones, procuro no recogerlos personalmente, y no es por modestia, sino porque mi quehacer de escritor discurre por cauces diferentes.

-Ha circulado en México la especie de que estás a punto de entregar a tu editorial una novela que transcurre justamente allí. Te pido que confirmes o desmientas el dicho.
-Lo confirmo. De hecho, estoy a punto de entregarla a mis editores. Es una novela cuya protagonista es mexicana, y cuya trama empieza y termina en México. Es la vida imaginaria de una mujer llamada Teresa Mendoza, joven sinaloense que se encuentra inmersa en el terreno del narcotráfico, se ve en problemas, tiene que irse y se instala en la costa andaluza. Y luego llega a ser un personaje muy importante en el narcotráfico internacional. Diez años después vuelve a México para ajustar cuentas con su pasado. En el fondo está, me parece, 'El conde de Montecristo', hecho mujer, mexicana y en tiempo presente.

-Hace tiempo dijiste en México que estabas interesado en escribir un corrido para que lo interpretara un grupo nacional. ¿Qué ocurrió con ese propósito?
-Sucedió que quise escribir un corrido mexicano y me salió una novela de 500 páginas. Tengo una fuerte vinculación, desde niño, con el género. Me sé de memoria casi todos los corridos de la Revolución mexicana, por ejemplo. Y hace varios años escuché uno de Los Tigres del Norte y me di cuenta de que habían conseguido adaptar a los tiempos actuales la vieja tradición musical. Me impresionó su capacidad de síntesis al contar una historia en tres minutos, el argot propio del tema, la fuerza narrativa. Claro que me hubiera gustado mucho escribir un corrido para que lo interpretaran Los Tigres del Norte o Los Tucanes de Tijuana, por mencionar a dos de mis grupos favoritos. Pero no fue posible. Voy dos veces a México desde hace una docena de años y tanto me interesó el tema y el tipo de personajes que hice este corrido de 500 páginas y con eso me quito la espina que me dejó toda esa relación con la música mexicana.

-¿Por qué tuvo que ser Teresa Mendoza de Sinaloa y no de Colombia o de algún otro país latinoamericano?
-Aunque he estado en Colombia, no tengo con ese país el vínculo sentimental que guardo con México, nación que me sé de memoria, luego me parece que la pregunta necesita otra respuesta. En mi nueva novela no hay ni buenos ni malos, como no los hay en estado de pureza en la vida diaria. El mundo del narco está ahí y la sociedad sinaloense en buena medida vive rodeada por él, así como otras lo hacen en torno a las fábricas de automóviles o al cultivo de la vid. Así que el territorio del narco es uno en donde las personas viven, sufren, trabajan, mueren, triunfan o fracasan. Como me interesaba todo eso y para mí escribir una novela es meterme en los sitios que deseo conocer, era casi inevitable que me acercara, con muchas estancias de por medio, al noroeste mexicano. He transcurrido la existencia viajando y todavía no encuentro un ambiente y unos caracteres humanos como los que habitan Sinaloa. Con la novela le hago un homenaje a México, al corrido y a la vida diaria del noroeste mexicano. E insisto en que no tiene un fondo moral. Es un hecho objetivo. No es un libro de denuncia sobre el narcotráfico, pero tampoco lo es a favor. Sencillamente, narra la historia que allá se vive.

-Ha trascendido, por último, que esta obra tuya se convertirá en una telenovela realizada en México por una productora de importancia.

Pérez-Reverte pide un último café antes de responder. Parece que ya está bien de revelaciones. Sin embargo contesta, con una media sonrisa:

-Hemos hablado, es cierto, y es posible que así ocurra. Me reservo en todo caso el nombre de las personas con las que he tratado y de la productora. Aunque me parece que es un secreto que será guardado muy poco tiempo.

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Mensaje por Rogorn » Mar Sep 13, 2011 11:00 pm

Los Tigres del Norte graban 'La Reina del Sur', en homenaje a Pérez-Reverte
A. C. - El País - 10/11/2002

Los Tigres del Norte ya tienen nuevo disco. El grupo mexicano, que puso de moda el narcocorrido con sus historias desgarradas sobre el contrabando y la traición, ha decidido en esta ocasión devolverle el favor al escritor Arturo Pérez-Reverte. Su nuevo trabajo, que se pondrá a la venta en España a principios de año, contiene 14 cortes y se llamará 'La Reina del Sur', el mismo título de la novela del escritor cartagenero, inspirada, en su origen, en la canción 'Camelia la Tejana' de Los Tigres del Norte.

Su nuevo trabajo se enmarca en la línea de los anteriores, con canciones de marcado tinte político, e incluye temas como 'El artista' o 'El soldado', sobre el sufrimiento de un padre cuyo hijo es llamado a filas para participar en la guerra. En su contenido, 'La Reina del Sur' tiene un carácter menos trágico que otros trabajos del grupo. ‘Uniendo fronteras’, el álbum anterior de esta banda familiar nacida en Sinaloa, permaneció semanas en el primer puesto de la lista de discos latinos de la prestigiosa revista Billboard, con temas como 'Mi fantasía' o 'Somos más americanos'.

El grupo, conocido a nivel popular en España gracias a la novela de Pérez-Reverte y a la gira que realizaron el pasado mes de septiembre, lleva desde los años setenta cantando narcocorridos, en los que narran historias sacadas de la realidad de su país y en los que tienen un fuerte protagonismo la denuncia política y los emigrantes ilegales. Su discografía, con más de 50 compactos editados, es tan fuerte como su fama en México y en la zona de baja California, donde viven y donde más de una calle lleva su nombre. Pero no sólo Los Tigres del Norte parecen interesados en la novela de Pérez-Reverte. La obra está siendo adaptada al cine por Agustín Díaz Llanes [sic].

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Mensaje por Rogorn » Vie Sep 16, 2011 11:38 am

La ficcionalización del norte
Federico Campbell - websietedias.tripod.com (México) - 14/10/2002

El ejercicio del periodismo nos está haciendo ver algo que los corridos norteños primero y ahora la novela mexicana -la de Martín de la Rosa, Élmer Mendoza, Daniel Sada, Eduardo Antonio Parra- también están empezando a mostrarnos a través de un lenguaje y unos personajes que antes no estaban en nuestra literatura. Más allá de las abrumadoras reiteraciones de la nota roja -no desdeñables ni desprovistas de valor histórico, como si esbozaran un prefacio de la literatura- la novela de Noroeste mexicano parece ser la que mejor está traduciendo ese mundo siniestro, deprimente y estremecedor que tanto ha venido a perturbar nuestra convivencia civil. La verdad sólo puede proliferar en tantas verdades como almas haya en un pueblo, en una novela que, aún sin emplear nombres propios de personajes reconocibles en el teatro de nuestra criminalidad, aprovecha la densidad de las doscientas páginas y todos los recursos de la narrativa para aspirar a una verdad menos cuadrada o más ambivalente y no a alcahuetear la verdad sucia y “jurídica” de los abogados y los jueces.

Martín de la Rosa no sólo sabe escribir. También sabe leer los periódicos y analizar los hechos. Topógrafo de oficio, sabe medir asimismo la gravedad y el carácter dramático de los acontecimientos y sus protagonistas, como hace en 'Batir, la bajada del señor', una ficción literaria -entre la novela y el periodismo negro, sobre un Caravelle cargado de droga que amaneció un día en el desierto- que trata de radiografiar y comprender cómo las criaturas humanas se desdoblan en personajes y sobreviven, como en la tragedia griega, entre la vida y la muerte, entre la impunidad y la justicia, entre el norte y el sur de la Baja California.

La realidad rebosa de historias inéditas. Basta salir a la calle, al campo y a la sierra, y saberlas encontrar. Por ahí aparecerá la voz de personas que son personajes interesantes, que hablan sin conciencia literaria, a partir de la más pura oralidad. Su habla, la cadencia de sus frases, el uso de arcaísmos del español, van dando forma sin saberlo a una cierta visión del mundo, a un sentido de la realidad que sólo es discernible en el habla sonorense o sinaloense, por ejemplo, o en esa dimensión del castellano mexicano que corre por ambos lados de la frontera norte.

No sólo se trata de lo que dan la región y sus personajes, como querría una visión antropológica social, sino de una organización especial del lenguaje que corre a cargo de los nuevos escritores y que no se restringe a un mero reflejo de la realidad social. "El norte de México no es simple geografía: hay en él un devenir muy distinto al que registra la historia del resto del país; una manera de pensar, de actuar, de sentir y de hablar derivadas de ese mismo devenir y de la lucha constante contra el medio y contra la cultura de los gringos, extraña y absorbente", escribe Eduardo Antonio Parra.

También a novelistas venidos de fuera y a ciertos cineastas les cautiva el norte de México. Roberto Bolaño, chileno, ubica una de sus últimas novelas en Ciudad Juárez. El español Arturo Pérez-Reverte acaba de concluir, por otra parte, su novela sobre el narcotráfico en México y la ubica, naturalmente, en Sinaloa. En una nota enviada desde Madrid, César Güemes adelanta que el personaje es una mujer, Teresa Mendoza, sinaloense involucrada en avatares narcotraficosos y se aleja un poco de la acción refugiándose en la costa andaluza y después se vuelve una figura internacional del trafiquín.

El autor de 'Territorio comanche' y de 'La carta esférica' hizo una investigación de campo en Culiacán y en sus alrededores. Élmer Mendoza lo acompañó, y se quedó con muy buena impresión del escritor. Pérez-Reverte habló con la gente, recogió los giros de su lenguaje, y algo más importante: que la cultura del narcotráfico (en sentido antropológico) está allí en la región desde los tiempos de los bisabuelos. Se vive una moral distinta a la de las zonas urbanas del resto del país, de la Capital, o de las capitales regionales como Guadalajara y Monterrey. La percepción del novelista, y su expresión resultante de la escritura, se mantiene en una distancia "inocente". No juzga ni se ladea a ninguno de los dos lados de la moral. En la vida cotidiana el narcotráfico es un trabajo como cualquier otro. No hay vergüenza, ni siquiera por caer en la cárcel. No se discrimina como pretendientes a los muchachos que quieren casarse con tus hijas. Se trata de una moral aparte (como la de los políticos, según decía Maquiavelo).

El mundo del narco está allí, como una realidad social objetiva, y el sinaloense se siente dentro de él como en su propia piel, así como "otros lo hacen en torno a las fábricas de automóviles o al cultivo de la vid". Si hay consumo, hay oferta. Muchos se retiran. Se dedican un tiempo al negocio y luego se pasan a poner su empresa o su changarro, porque no es posible pasarse la vida a salto de mata y con el Jesús en la boca.

Como tal vez era predecible, el narrador entrevió los primeros signos de estas vidas en los corridos norteños que conoce de memoria y desde su primera juventud. Le impresionó, le dice a Güemes, la capacidad de síntesis de la épica de la droga: la que cantan Los Alegres de Terán y Los Tigres del Norte: su talento para resumir en unos cuantos versos una "historia en tres minutos, el argot propio del tema, la fuerza narrativa". Hizo un corrido de 500 páginas cuyo titulo aún no se sabe.

Y corridos hay muchos que se cantan en las cantinas de Guasave y Mocorito, en Badiraguato y Los Mochis, canciones que no llegan a grabarse en las disqueras comerciales. Se cantan y se los lleva el viento. No hay impresor de compacts que se atreva a grabarlos ni estación de radio que quiera trasmitirlos. Les da miedo. Esos corridos, como dice Luis Astorga, son los noticieros de la región. Y ahí está la literatura, la lírica, la gesta, la épica de la droga. Pérez-Reverte, que no da conferencias ni participa en mesas redondas ni actúa como "analista" en la tele, se pasó pues por los escenarios del crimen y de la camaradería. No investigó como el periodista de guerra que fue sino como novelista: recogió ambientes, vio personajes, oyó frases, escuchó un español muy peculiar, la cadencia del castellano sinaloense: el desmadre, el relajo, las parrandas de tres días de tambora y trombón por las calles de Tierra Blanca, el barrio de Culiacán.

Qué chingados, es tu tierra, no tienes tanto que perder, te la juegas, y hasta te diviertes un rato. Total vida, ahí te quedas. Si tienes que llevar una carga a Sonoíta, pues le entras y ahí vas pagando, a la Federal de Caminos, al ejército, a la judicial federal, a la judicial estatal, a la municipal, para todos hay. La aventura. Una vida de película. Y aparte te diviertes, te vas al otro lado a comprarte botas de 500 dólares y sombreros de cowboy en Arizona, como el hombrecito de Marlboro. Y te bajas el miedo con mota o con coca. Mientras vas pasando los retenes. Todo está arreglado. Todo mundo está metido en el ajo.

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