'La Reina del Sur' (2002)

Comentarios y noticias sobre el resto de los libros de Pérez-Reverte

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Sab Ene 17, 2015 4:20 pm

Daniel Monzón: "Siempre hay algo que podría llevarnos a cualquiera a cometer un asesinato"
Jotdown - 01/2015 (extracto)

Aunque parezca mentira, no todos los directores de cine viven en Hollywood (o en La Castellana). Daniel Monzón (Palma de Mallorca, 1968), uno de los directores más punteros del cine español, es vecino de un pequeño pueblo cercano a Valencia, donde no es difícil coincidir con él. Puestos a romper clichés, Daniel no se parece en absoluto al del director excéntrico y pagado de sí mismo. Al contrario, lo primero que sorprende de él es su extrema sencillez, su trato afable y un desternillante sentido del humor. Pero aún sorprende más su incombustible amor por el cine. Cierto, se le supone, pero no deja de maravillarnos la intensidad juvenil, la pasión desbordada y la felicidad con que habla de su oficio. (...) En 2014, Daniel ha estrenado una de las películas más taquilleras de la historia del cine español, 'El niño', un policíaco que nada tiene que envidiar al mejor cine internacional y que le confirma como uno de los directores más importante del momento. (...)

-Vamos directamente a 'El niño'. Llama la atención que los gomeros (los traficantes) consideren el tráfico de droga más como un juego que como una actividad lucrativa.
-No solo los gomeros. Cuando hablábamos con la policía, descubrimos que también ellos jugaban a un juego, más ajedrecístico, si quieres. En el caso del personaje de Tosar, por ejemplo. En la persecución física a los gomeros también se da esa componente de juego-caza, de gato y ratón.

-Las persecuciones son espectaculares. Transmites la sensación euforizante que sienten unos y otros.
-Exacto. De hecho, el personaje de Luis Tosar, que en la película es un hombre solitario y angustiado, recupera una especie de casi felicidad cuando vuelve al helicóptero y retoma la amistad con el personaje de Eduard, una amistad que está basada, en buena parte, en la complicidad del juego. Para hacer la película me impuse a mí mismo tratar de entender el punto de vista de los dos bandos. He sobrevolado con Luis Tosar el Estrecho en un helicóptero en labores de búsqueda, porque se nos permitió acompañar a Vigilancia Aduanera. También me metí en una lancha rápida. Y descubrí la tremenda euforia que te producen esas persecuciones. Cuando corres a esas velocidades en una lancha en mitad de la noche, con un horizonte abierto… No hay límites. Reflejar esa euforia era uno de mis propósitos en la película. Quería que el espectador se contagiara del estado de ánimo de unos y otros, que lo viviera de forma física. Vaya por delante que me encantan los espectáculos americanos, pero algo que empieza a cansarme un poco es el exceso de efectos digitales. Quería que en 'El Niño' las persecuciones involucraran seres humanos, que no fueran juegos de ordenador. En ese sentido, estoy bastante contento de cómo se resuelve la acción en la película. Una de las cosas que hago cuando me siento con mi equipo técnico es, en efecto, incitarles, despertarles su pasión. Y estoy muy orgulloso de ellos, todos han respondido muy bien. Tanto que, en más de una ocasión, nos hemos jugado la vida (risas).

-Llegaste a lanzar un helicóptero contra el mar.
-Sí. En ese caso era un helicóptero ficticio de tamaño real. Pero sí, lo hicimos. Cuando nos planteamos el rodaje de 'El Niño', me di cuenta de que algo así no se había rodado nunca en cine español. Así que nos lo teníamos que inventar. Cuando ruedas persecuciones clásicas con coches, tienes ya una serie de elementos (cámara car, russian arm…) que pueden alquilarse aquí o en otros países. Pero en el mar no había nada por el estilo. Así que nos inventamos una «lancha cam». Hablé con el maquinista, con operadores. Experimentamos. Me monté en lanchas de la guardia civil, vi qué problemas podía tener para rodar las escenas clave, me di cuenta de que el agua de la estela te obstruye toda la visión, inventamos técnicas para solventar ese y otros muchos problemas. La primera vez que pasé la película, para el mercado internacional, en Cannes, donde había gente de ochenta países, recibí muchas felicitaciones por estas secuencias. A pesar de que estábamos en la meca del cine, todos estaban maravillados con nuestros trucos, todos me preguntaban cómo lo habíamos hecho.

-¿Has leído 'La Reina del Sur', de Pérez-Reverte? Hay una persecución que recordé cuando vi la película, es como verla filmada.
-Jorge (el guionista) la leyó y me dijo que estaba muy bien. Yo preferí no leerla para que no me influenciara. Sin embargo, cuando Luis Tosar y yo sobrevolamos el Estrecho en el helicóptero de Vigilancia Aduanera fue con el mismo piloto con el que lo había hecho Pérez-Reverte. Nuestras fuentes de documentación fueron las mismas en muchos casos, así que claramente compartimos referentes.

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Mensaje por Rogorn » Dom Feb 08, 2015 11:15 am

La narcotraficante mexicana La Reina del Pacífico queda en libertad tras ocho años de prisión
EFE - 08/02/2015

La narcotraficante Sandra Ávila Beltrán, alias La Reina del Pacífico, ha quedado en libertad este domingo después de que un tribunal del estado mexicano de Jalisco ordenara su liberación inmediata, una resolución que según la Fiscalía no admite recurso alguno. Según publica la prensa local, Ávila Beltrán fue recibida por sus familiares y juntos abandonaron el centro penitenciario de Nayarit, en el que estaba recluida, a bordo de varias camionetas.

La Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) informó el sábado que la víspera la magistrada encargada del caso revocó una sentencia por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, ya que Ávila Beltrán "ya había sido juzgada por el mismo delito, tanto en México como en el extranjero". Por tanto, ordenó su "inmediata libertad", una resolución que "no admite recurso alguno", explicó la Fiscalía mexicana. "La Reina del Pacífico" fue detenida en México en septiembre de 2007 acusada por la PGR de introducir en el país varias toneladas de cocaína en 2002 junto con su ex pareja sentimental, el colombiano Juan Diego Espinosa Ramírez, alias "El Tigre".

A finales de 2010 un juez mexicano la absolvió de los delitos de delincuencia organizada y blanqueo de dinero, pero la retuvo para ser extraditada a Estados Unidos, lo que sucedió en agosto de 2012. Ávila Beltrán fue entregada a las autoridades estadounidenses en cumplimiento del acuerdo de extradición y, en julio de 2013, la Corte Federal para el Distrito Sur de Florida (EEUU), la condenó a 70 meses de prisión. Tras esto fue repatriada a México en agosto de 2013 y de nuevo encarcelada para enfrentarse a la Justicia por cargos de blanqueo de dinero. El 5 de septiembre del 2014 fue condenada a cinco años de prisión y mil días de multa por ser penalmente responsable en la comisión del delito de operaciones de procedencia ilícita y fue recluida en el Centro Federal de Readaptación Social, en el estado de Nayarit.

Nacida en el estado mexicano de Baja California, Ávila Beltrán es sobrina del narcotraficante Miguel Ángel Félix Gallardo, alias "El Padrino", y se considera la inspiradora del personaje protagonista de la novela "La Reina del Sur", del escritor español Arturo Pérez-Reverte.

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Que nooooooooooooooooooooo :evil: :x

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Mensaje por Rogorn » Dom Feb 08, 2015 5:27 pm

Justicia a la mexicana: Salinas, Ávila y Gordillo
Anel Guadalupe - sdpnoticias.com - 08/02/2015

“Dice Sandra Ávila que si voltea a un lado ve el narco, si voltea hacia el otro, observa a las autoridades y si mira al frente, los ve juntos” narró don Julio Scherer en 'La Reina del Pacífico: es la hora de contar'. Ninguno de los dos podía saber que la entonces lideresa magisterial Elba Esther Gordillo pasaría de ser figura clave con Calderón a presa política con Enrique Peña Nieto.

La realidad y no la teoría, soportan cada uno de los testimonios que Ávila dio a Scherer en la prisión donde fue confinada -hoy sabemos-, por el delito de portación de familiar indebido. Los otros, la PGR no los pudo probar.“La señora es prima de Miguel Ángel Félix Gallardo, legendario en el mundo del narco y pariente también de los Arellano Félix. Ahí están también, en el fuerte nudo familiar, los Beltrán Félix y los Beltrán Leyva, desde hace tres décadas dedicados al narcotráfico. Entre sus relaciones amistosas, el expediente enumera a Joaquín Guzmán Loera, el Chapo: a Ignacio Coronel Villareal, Nacho Coronel; a Juan José Esparragosa Moreno, el Azul; a Ismael Zambada García, el Mayo y a los hermanos Caro Quintero”.

Por eso, el periodista asume que el peral sabe de peras y Sandra Ávila sabe de los perales del narcotráfico, pero hasta donde sabemos no constituye delito alguno, nacer en la cuna equivocada. Las acusaciones menores contra La Reina del Pacífico tienen que ver con el consumo de cocaína y tráfico de estupefacientes. Insisto: ni eso pudo probar la PGR. Y es que el encarcelamiento tanto de Ávila como de Gordillo no significa necesariamente que son culpables -tampoco inocentes-, de lo que la autoridad las acusa, por eso desconcierta a la opinión pública que al final, la carga de la prueba sea tan endeble que convierte a presuntos victimarios en víctimas de un inepto sistema de justicia que padecemos todos los mexicanos un día sí y otro también.

Ambas mujeres formaron parte de parafernalias mediáticas en diferentes sexenios. Sandra formó parte de los montajes mediáticos de la guerra contra el narco del entonces presidente Felipe Calderón y Elba fue detenida en el contexto de las reformas estructurales promovidas por Enrique Peña Nieto. Hoy, no es un secreto que el expediente que la PGR construyó en torno al caso de la señora Gordillo da pena ajena. El escándalo, pues, no es que la ex lideresa magisterial pueda salir de prisión debido a su edad o a su precario estado de salud, sino que en el próximo sexenio podría ser totalmente exonerada de los delitos imputados actualmente y, como Sandra Ávila, las autoridades hagan el ridículo -otro- al que tienen penosamente acostumbrada a la opinión pública.

Por otro lado, el caso de Raúl Salinas de Gortari es -en sí mismo-, un mensaje que confirma los dichos de La Reina del Pacífico: cuando un poderoso cae, su descenso a los infiernos del ciudadano de a pie se debe más a cuestiones políticas que a asuntos de orden legal.

Pero si lamentable es la actuación de la justicia en México, el periodismo que aquí se hace -salvo honrosas excepciones-, rara vez presenta pruebas derivadas de investigaciones serias realizadas por agencias ídem. La mayoría de los medios prefiere convertirse en Ministerio Público, convirtiendo sus notas en simples boletines de prensa oficial que contribuyen al linchamiento del personaje de turno según la agenda publicitaria del gobierno.

Por eso, entre la historia de Teresa Mendoza, “La Reina del Sur” de Arturo Pérez-Reverte y Sandra Ávila Beltrán, “La Reina del Pacífico” descrita por Julio Scherer, vale la pena preguntarse cuál de las dos es un personaje de ficción y su vida una obra literaria producto de la imaginación de su autor.

Hoy, ambas son libres.

¿Usted qué opina, estimado lector?

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Mensaje por Rogorn » Lun Feb 09, 2015 10:15 am


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Mensaje por Rogorn » Mar Feb 10, 2015 5:37 pm

La Reina del Pacífico quedó en libertad
elpais.com.uy - 10/02/2015

La Reina del Pacífico tiene 54 años, ha envejecido y su mundo, el de los grandes padrinos del narco mexicano, hace tiempo que colapsó. Ahora es simplemente Sandra Ávila Beltrán, una expresidiaria de pelo entrecano, a la que un tribunal ha puesto en libertad tras revocarle la última sentencia que le quedaba por cumplir. Su salida de la cárcel de Nayarit, en la costa del Pacífico, termina con un periplo penitenciario que arrancó el 28 de febrero de 2007 cuando fue apresada junto a su pareja, Juan Diego Espinosa, alias El Tigre, al abandonar un Vips de la Ciudad de México. Aquel día, su captura fue exhibida por el presidente Felipe Calderón como un logro mayor.

Durante años había sido perseguida por las autoridades mexicanas y la agencia antinarcóticos estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés), más que por su poder, un factor que judicialmente nunca se llegó a demostrar, por su conocimiento casi genético del laberinto en el que se deslizaban las grandes bandas de narcotraficantes. Sobrina de Miguel Ángel Félix Gallardo, El Padrino, considerado en la década de 1980 el "jefe de jefes mexicano", su vida había transcurrido a la sombra de capos como los Caro Quintero, Beltrán Leyva, Ismael Zambada García, El Mayo, o el propio Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, dueño y señor del cártel de Sinaloa.

Esta intimidad con los mayores criminales acrecentó una leyenda forjada en su historia de mujer fatal. Sus dos maridos, ambos agentes de la autoridad pasados al lado oscuro, habían muerto apuñalados y a traición. Uno por la espalda, otro mientras convalecía en un hospital. Su imagen exuberante, su pasión por las joyas (se le incautaron 179 tras su detención) y sobre todo, su presencia constante en las grandes festejos que solían ofrecer los capos, muchas veces con la participación de autoridades, culminaron este ascenso al dudoso cielo de las narcoleyendas.

A la Reina del Pacífico se le dedicaban corridos y servía de inspiración para escritores. Tanta fama no cayó en saco roto. Cuando la detuvieron, la maquinaria de Felipe Calderón aprovechó para apuntarse un tanto y presentarla al mundo como una de las piezas claves del narcotráfico entre Colombia y Estados Unidos. Acababa de arrancar la brutal guerra contra el narco que dejaría un reguero de 80.000 muertos y 20.000 desaparecidos.

Sandra Ávila Beltrán permaneció cinco años encarcelada en penales mexicanos. En agosto de 2012, tras alguna sospechosa absolución en México, fue extraditada a Estados Unidos bajo la acusación de conspirar para importar y distribuir cocaína. Los cargos, que podían acarrearle la cadena perpetua, se diluyeron y tras negociar con la fiscalía se declaró culpable de haber asesorado a su pareja, El Tigre, considerado el enlace entre el narco colombiano y el cártel de Sinaloa. La organización que lideró en su momento el no menos legendario Chapo Guzmán, encarcelado hace un año, ya tiene su heredero. Dámaso López Núñez, conocido por El Lic —por la abreviatura de "licenciado"—, se yergue como el heredero del poderoso cártel mexicano. Quienes lo conocen lo describen como un hombre atildado que no desentonaría en el consejo de administración de una gran empresa. Este hombre de 48 años fue policía y trabajó para la fiscalía de Sinaloa, antes de pasarse al bando criminal y terminar convirtiéndose en el nuevo capo. Las organizaciones criminales han elevado sus niveles de violencia. Los tiempos cambiaron, para peor en México.

En agosto de 2013 la Reina destronada volvió a pisar tierra mexicana. Y este viernes, un tribunal admitió su último recurso contra una sentencia por lavado de dinero al considerar que ya había sido juzgada por este delito. Anoche, Sandra Ávila Beltrán cruzó el umbral de la cárcel. La Reina del Pacífico vuelve a estar libre.

Las coincidencias entre la "Reina del Pacífico" y el personaje de ficción creado por el novelista español Arturo Pérez-Reverte parecen evidentes. Sin embargo el autor ha negado que su libro 'La Reina del Sur', publicado en 2002, haya tomado a Sandra Ávila Beltrán como fuente de inspiración. "Es un personaje imaginario por completo. Está basada en hechos tan reales que la gente piensa que es real", explicó el propio autor en una entrevista. Pérez-Reverte, que antes de dedicarse de lleno a la literatura se desempeñó durante años en el periodismo y, en particular, como corresponsal de guerra, suele realizar investigaciones a fondo para producir sus obras de ficción. "Estuve viviendo en el norte, estuve con los narcos, con la gente. Comí, de cervezas Pacífico bebí litros y litros, pagué tragos a amigos narcos", relató. Sin embargo, el mundo que el escritor recuerda parecía bastante diferente. "Los narcos que conocí ya están muertos, en la cárcel o se han ido. Era gente que decía: mujeres y niños no se tocan, campesinos... eran narcos para ganarse la vida. Tenían todavía esa manera del hombre honrado, eran narcos para comer, tenían códigos éticos", explicó.

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Mensaje por Rogorn » Lun Feb 16, 2015 2:37 pm

Por fin alguien lo cuenta mejor:

Sandra Ávila, la llamada 'Reina del Pacífico'
elpais.com.co (Colombia) - 16/02/2015

El mito empezó en el 2002 con el libro de ficción ‘La Reina del Sur’, de Arturo Pérez-Reverte. Luego, Los Tucanes de Tijuana le cantaron en un corrido a “la famosa Reina del Pacífico y sus playas. Esa grande del negocio, una dama muy pesada”.

Las autoridades mexicanas y estadounidenses empezaron a hablar de la "Reina del Pacífico", de quien se decía era una importante pieza entre los carteles mexicanos y colombianos. En febrero del 2007, el presidente Felipe Calderón, iniciando la llamada "guerra contra el narco", anunció la captura de Sandra Ávila Beltrán, la identificó como "la reina del Pacífico", una de las narcotraficantes más buscadas. En su país tenía un proceso por lavado de activos y en Estados Unidos por un cargamento de nueve toneladas de cocaína.

Tras su captura, los famosos Tigres del Norte le hicieron su propia letra en el corrido ‘Reina de reinas’. “Digna la reina de reinas, ante la ley no se inclina, camina con pies de gato, la cuerda floja domina. Entre más bella la rosa, más peligrosa la espina. A Sandra Ávila Beltran la prendieron con su amante. Le dijeron que los gringos la acusan de traficante, también de lavar dinero de personas importantes...”. Con la letra, recordaron cómo el día de su captura sonrió desafiante ante las cámaras. Con su pelo negro, maquillada, ropa ceñida al cuerpo y unos aros de oro en las orejas posó ante las cámaras como una reina. Desafiante. Vanidosa. Altiva. Amante de las joyas -cuando la detuvieron le decomisaron 179-. Y con ese mismo orgullo habló para el reconocido periodista Julio Sherer. “Yo no soy turista en el mundo del narco”, le dijo. Sobrina, prima, esposa, amante y viuda de narcos y policías. Es prima de Rafael Caro Quintero, fundador del Cartel de Guadalajara, y sobrina de Miguel Ángel Felix Gallardo. Su primer esposo, un comandante de la Policía, fue asesinado. A su segundo marido, jefe del Instituto Nacional del Combate a las Drogas, también lo mataron.

“Fui capturada y los medios me exhibieron con todo su poder. Narcotraficante, peligrosa, es lo menos que han dicho de mí en su gritería”, agregó en la entrevista publicada en el libro ‘La Reina del Pacífico: la hora de contar’. Cuando la arrestaron, las autoridades aseguraron que había sido amante de Ismael "El Mayo" Zambada, jefe del Cartel de Sinaloa. Y junto a ella fue detenido su novio, el colombiano Juan Diego Espinosa Ramírez, alias El Tigre. “Su captura fue un golpe publicitario. Se demostró que no era quién decía el Gobierno. No tenía la influencia en el narcotráfico que decía Calderón. Fue algo publicitario para demostrar que se combatía el narcotráfico, un show mediático que muestra el fracaso del Gobierno en su política de lucha contra las drogas”, expresa el periodista sinaloense Javier Valdez.

Esta semana, Sandra Ávila Beltrán salió en libertad, luego de pasar cinco años encerrada. Afuera del penal de Nayarit, en México, la esperaba un automóvil BMW. Al cruzar la puerta de la cárcel las imágenes no mostraban esa figura altiva. Su pelo ya no era negro, lucía canoso. Más arrugada, pese al botox, que, según publicaron diferentes medios, se aplicaba en prisión. Ávila Beltrán fue acusada en México de manejo de dinero ilegal, pero la justicia la absolvió y en 2012 la extraditó hacia Estados Unidos. En ese país primero la acusaron de conspirar para importar cinco kilos de cocaína entre 1999 y 2004 y solo la condenaron a 70 meses de prisión por ayudar a un narcotraficante (su novio El Tigre) a evadir la justicia durante cinco años.

Juan Diego Espinosa, alias El Tigre, quien está libre y regresó a Colombia, testificó contra ella. “A ellos los inflaron los informantes que tenían las autoridades. Ella era reconocida por sus relaciones en el mundo del narcotráfico, pero nunca fue la gran narcotraficante que dijeron. Le endilgaban un cargamento de nueve toneladas, que luego se descubrió que había sido de Conejo (el tulueño Harold Mauricio Póveda, detenido en México) y de la gente de Diego Montoya”, relata un exnarcotraficante colombiano, quien ahora colabora con Estados Unidos. Y agrega: “Espinosa solo era un mandadero de ella. Él era hasta casado, con dos hijas, cuando llegó a México y se hizo su novio, le manejaba los carros y hacía vueltas. Pero le gustó la patrona y se metió con ella. La conocí, era una mujer pantalonuda. Brava, le gustaba tomar tequila y decía muchas groserías, cualquier cosa y te mandaba para la chingada. Tenía los gustos de todos lo que se meten en ese mundo, pero de ahí a decir que era una gran narca, como Griselda Blanco, hay mucho trecho”.

Sandra Ávila regresó a México en el 2013, deportada, y fue recluida en la prisión de Nayarith, mientras le seguían un proceso por lavado de activos. Pero la semana pasada, el tribunal determinó que ella ya había sido juzgada por ese delito y absuelta. Entonces, ordenó su libertad. “Yo no oculto mi vida, digo lo que soy. Pero el Gobierno sí la oculta (...). La Reina del Pacífico, personaje a lo Pérez-Reverte, en una cárcel mexicana, nada menos”, dijo años atrás en la entrevista a Sherer. Ahora, la reina recuperó su libertad.

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Mensaje por Rogorn » Sab Nov 28, 2015 11:09 am

Boquerones con torta
JR Alonso de la Torre - hoy.es - 28/11/2015

«Tenían una mesa reservada para media hora más tarde en Torre de Sande. Un restaurante soberbio, había dicho él. En el casco antiguo». Él es Teo Aljarafe. Y lo cuenta ella, Teresa Mendoza. Ambos son personajes de la novela 'La Reina del Sur'. Y quien en realidad lo narra todo es el novelista Arturo Pérez-Reverte, que en esa novela sitúa una escena en el Parador de Cáceres y otra en un camino campestre por Arroyo de la Luz. Pero lo que nos interesa para nuestras crónicas gastronómicas de los sábados es que el novelista se fijara en este restaurante cacereño tan singular.

Comemos hoy en un restaurante con historia y con literatura. Se llama Torre de Sande porque está situado en la planta baja de la torre del mismo nombre, una atalaya palaciega del siglo XV, desmochada por los Reyes Católicos, al poco de ser levantada, por haber apoyado sus señores a Juana la Beltraneja en su lucha dinástica contra Isabel de Castilla. El restaurante Torre de Sande se encuentra en lo más alto de la parte antigua de Cáceres, en la plaza de San Mateo, que preside la ciudad desde sus 459 metros de altura. Ese cogollo monumental y geofísico también lo es gastronómico, pues tres restaurantes tientan a quien se pierde y se encuentra entre callejas, plazas, torres y palacios.

César Ráez dirige Torre de Sande desde el año 1996 y, a punto de cumplir los 20 años, ha consolidado el restaurante como una de las referencias de la gastronomía extremeña: mantiene una excelente relación calidad-precio, con una oferta que armoniza la tradición y el riesgo en una síntesis sorprendente. En Torre de Sande se pueden comer varios menús cerrados o se puede comer a la carta. La bodega de vinos es amplia e interesante, sirviendo un buen tinto Castillo de Feria, tempranillo crianza 2012 DO Ribera del Guadiana embotellado expresamente para la casa.

Se puede tomar un menú de tapas con inesperadas mezclas que, incluso, dan pistas para sorprender a los cuñados en las cenas navideñas. Por ejemplo, las milhojas de pan de cristal con torta del Casar y boquerones en vinagre, que así, de pronto, suena a conflicto, pero resulta un hallazgo de contrastes deliciosos. Y, cambiando el pan de cristal por otro más sencillo, es fácil de preparar: una cucharadita de torta sobre el pan y tres boquerones en vinagre encima. ¡Boccato di cardinale!

El menú de tapas (25 euros), sigue con una torrija de queso de cabra, cebolla asiática, manzana y jamón ibérico, una fajita de prueba de cerdo con caramelo de pimentón y un salteado de frutos rojos con helado de vainilla. Habíamos probado el menú vegetal (25) y es delicado y conveniente si no se quiere comer demasiado. Sirven un salmorejo de cerezas con queso de cabra y gel de higos que aún no he olvidado, témpura de verduras con mayonesa wasabi, gratinado de verduras de temporada con muselina de ajo y queso y crema de vainilla con pétalos de manzana.

En nuestra última visita, nos sirvieron unas berenjenas rebozadas y fritas sobre salmorejo tradicional muy divertidas, sabrosas y fáciles de preparar para sorprender (las berenjenas estaban cortadas en tiras para poder mojarlas en el salmorejo). También probamos un sencillo y perfecto arroz de verduras, una carrillera melosa. La lista de platos de la carta es amplia y te dejan con la sensación de que ha merecido la pena salir de casa a comer, ya sean unos sencillos huevos de nuestro corral con puré trufado y polvo de migas y jamón (12), un lomo de bacalao con confitura de tomate y salsa de aceitunas negras (20) o un cochinillo a baja temperatura deshuesado y crujiente (18).

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Mensaje por Ada » Mié Feb 03, 2016 1:43 pm

Este libro está hoy en Amazon (versión ebook) a menos de un euro. Por si os interesa comprarlo
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Mensaje por Ada » Jue Abr 07, 2016 9:29 am

Presentan la versión en inglés de 'La Reina del Sur' en Hispanicize
eldiario.es - 07/04/2016

Los protagonistas de la serie televisiva 'Queen of the South' ('La Reina del Sur') se mostraron "emocionados" de formar parte de este proyecto que se presenta hoy mundialmente durante la conferencia Hispanicize en Miami, Florida (EE.UU.). "Fue un honor. Cuando leí el libro como hace 8 años me fascinó, y cuando me invitaron a la serie entré por Teresa Mendoza", dijo a Efe la actriz Alice Braga, quien interpreta el papel protagonista de Teresa Mendoza.

Una de las novelas más importantes del escritor español Arturo Pérez-Reverte, 'La Reina del Sur', es llevada a la pequeña pantalla en forma de serie televisiva de habla inglesa, como ya anteriormente lo había hecho en español el canal hispano Telemundo. "Tienes un gran material y todo el mundo quiere interpretarlo, así que nos sentimos muy honrados y afortunados por ser los segundos en interpretar esta historia", dijo Verónica Falcón, quien interpreta el papel de Camila Vargas en la serie. "Yo si pudiera hacerla en español me encantaría, pero como ya hicieron la versión para Telemundo más basada en el libro, ellos optaron por hacerla en inglés", apuntó Braga.

Vargas aprovechó la ocasión para mencionar la necesidad de crear "más historias para los hispanos", pero también ve necesario dejar de "ponerle etiquetas" a las cosas para que la situación cambie. "Creo que debe haber buenos papeles para todo el mundo sin importar el país", argumentó la actriz mexicana. La serie en inglés, llevada a la televisión por USA Network, no sigue estrictamente la historia tal y como es contada en el libro de Pérez-Reverte, sino que "optaron por coger los personajes, inspirarse ellos y crear unas nuevas situaciones". "Los escritores de la serie optaron por no seguir exactamente el libro, así que me dio un poco de dolor, pero así es la tele", manifestó la protagonista de la serie. Aún así, la actriz brasileña intentó acercarse lo más posible al personaje creado por el escritor español, buscando la "fuerza y personalidad" de la Teresa del libro.

La historia de Pérez-Reverte narra la vida de Teresa Mendoza, una mujer mexicana que se traslada a España, ya que su vida está en peligro y allí se envuelve en las redes de contrabando y narcotráfico. La historia muestra su vida, sus deseos, ilusiones, amores, además de sus negocios ilícitos en su nueva patria.

La presentación de la serie, que se convertirá en el primer trabajo televisivo en ser proyectado en la sección de cine de la conferencia, tuvo lugar en el Regal South Beach Stadium de Miami.
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Mensaje por Ada » Vie Abr 15, 2016 10:32 am

Un comentario sobre "La reina del Sur", de Arturo Pérez-Reverte
14.04.2016


La última recaptura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán desencadenó una serie de hechos secundarios entre los que, sin duda, aparecieron personajes inesperados, como por ejemplo el actor estadounidense Sean Penn y la actriz mexicana Kate del Castillo.

Esta última fue precisamente protagonista de “La reina del Sur”, telenovela estrenada en 2011 por Telemundo y que marcó récords en sintonía en diversos países del mundo, merced a lo espectacular de sus paisajes, pero principalmente a la fortaleza de su historia.

Con un presupuesto de US$10 millones, la producción adaptó la novela escrita por el escritor español Arturo Pérez Reverte y publicada originalmente y con una gran resonancia por Alfaguara en el año 2002.

Catorce años después el libro llegó a mis manos. No había tenido la oportunidad de ver de forma íntegra la telenovela protagonizada por Kate del Castillo, Humberto Zurita, Rafael Amaya, Iván Sánchez y Cristina Urgel, por lo que mi impresión sobre el libro fue espectacular.

Lo leí en poco menos de una semana y logré comprender por qué Pérez Reverte es uno de los autores más vendidos en Hispanoamérica junto a nada menos que Mario Vargas Llosa.

“La reina del Sur” cuenta la trepidante historia de Teresa Mendoza Chávez, alias ‘La mejicana’, una sufrida mujer nacida en Culiacán, Sinaloa, que termina enamorada del ‘Güero’ Dávila, un piloto de aviación relacionado con el cártel de Juárez.

La escabrosa muerte de este personaje marca la historia de Teresa de principio a fin. Por él debe huir de su ciudad natal en busca de seguridad y paz. La protagonista huye a España y se establece en Melilla, donde conoce a un propietario de clubes nocturnos llamado Driss Larbi.

Teresa Mendoza intenta rehacer su vida en medio de los recuerdos de su tierra y de las expectativas por salir adelante en un país complejo. El amor (si es que puede llamarse así a lo que ella llega a sentir) se enciende nuevamente con otro personaje misterioso: el gallego Santiago López Fisterra.

Arturo Pérez Reverte construyó una novela potente de la que el lector será incapaz de desprenderse, cuando el reportero que cuenta la historia habla y cuando el relato tiene como protagonista a la propia Teresa, una mujer tan arriesgada y valerosa como misteriosa y cautivante.

“La reina del Sur” es una novela extensa. La versión que llegó a mis manos fue publicada por Debolsillo y cuenta con 522 páginas que evidencian los mejores trazos de su autor, un hombre dedicado muchos años al periodismo de guerra, lo que es notorio en este relato punzante, casi como el disparar de una ametralladora llena de cartuchos.

El libro se lee fácilmente –a pesar de su multiplicidad de personajes, lugares y situaciones– y si bien es una ficción, encubre varias realidades detrás de ese mundo ilegal del narcotráfico, las evasiones y el peligro. Aún hoy, 14 años después de su publicación, se puede considerar a “La reina del Sur” como una de las grandes obras escritas en castellano en lo que va del siglo XXI.

http://elcomercio.pe/blog/librosami/201 ... ez-reverte
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Mensaje por Rogorn » Jue Sep 29, 2016 8:56 am

¿Por qué aspiramos a la vida de los narcos?
laotraopinion.com.mx - 28/09/2016

A inicios del nuevo milenio, Arturo Pérez-Reverte publicó su novela 'La Reina del Sur', donde cuenta la historia de Teresa Mendoza, una mexicana que triunfa en España no precisamente en el lado de lo legal, sino en todo lo contrario, y es que dedica sus días al contrabando y al narcotráfico. La novela nos presenta a una mujer que luego de la adversidad se convierte en una emprendedora visionaria y de gran capacidad intelectual, apasionada, que lleva una vida donde los lujos, los hombres y la amistad son las constantes. Es decir, que Teresa Mendoza podría funcionar como un ejemplo a seguir, pues tiene todas las cualidades que harían feliz a cualquiera, o eso nos han hecho creer.

Resulta curioso cómo esta novela, que después fue llevada a la pantalla chica por Telemundo y Antena 3, fue parteaguas para lo que conocemos como “narcocultura”, la cual es responsable de que hoy millones de personas idealicen la vida de aquellos que se dedican al negocio de las drogas. Sin embargo, los testimonios, las noticias y un sinfín de delincuentes que hoy se encuentran presos, como El Chapo Guzmán, nos deberían dejar claro que las cosas en ese ámbito no son color rosa, sino rojas… Y que nadie en su sano juicio debería anhelar o aspirar a pertenecer a un cártel, de donde, sabemos, la única forma de salir es con los pies por delante.

El periódico 'El País' publicó el día de hoy un reportaje en el que el hijo de Pablo Escobar, Juan Pablo Escobar, asegura que la vida de un narcotraficante es mucho peor que lo que muestran las pantallas y las páginas de los libros que abundan en este género. Para él, la serie de Netflix 'Narcos' está dulcificada y pinta una verdad que dista mucho de la realidad. “Es imposible cuidar la imagen de mi padre. No mintamos. Él mató a unas tres mil personas”, dice el testimonio de Escobar hijo.

En la novela de Arturo Pérez-Reverte 'La Reina del Sur', la historia de la mujer está contada de tal manera que el lector o televidente crea un vínculo emocional con el personaje de la ficción, y nunca desearía que sus planes y negocios ilícitos sean descubiertos. En la vida real, los ciudadanos deberíamos anhelar, en lugar de la vida de los narcos, que en algún momento las autoridades de todo el mundo puedan idear políticas que de una vez por todas terminen con el narcotráfico que millones de vidas ha cobrado en nuestro país y en muchos otros, ¿o no?

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Mensaje por Rogorn » Lun Ene 02, 2017 12:21 pm

Retrospectiva del narcotráfico
Jesús González Schmal - impacto.mx - 01/01/2017

Arturo Pérez-Reverte, el autor de la novela 'La Reina del Sur', donde narra la historia de una bella mujer, Teresa Mendoza, de Culiacán, Sinaloa, implicada en la relación con el narcotráfico por su vinculación amorosa con un guardaespaldas de los capos, fue una obra crucial para conocer la trama de los entonces negocios del narcotráfico. La radiografía de entonces, hace 15 años, le dio autoridad al novelista para comparar con lo que el mismo tema está ocurriendo en México, sobre todo porque, para su elaboración, ocupó más de dos años, conviviendo prácticamente en los lugares donde se escenificaban los hechos mismos del narcotráfico.

Pérez-Reverte, que estuvo en México el mes pasado con motivo de la FIL de Guadalajara, hace un trágico balance de lo que antes y ahora, ha ocurrido con ésta actividad y concluye: “Todo cambió (y eso es muy triste) porque ese cambio viene de la ofensiva fallida emprendida por los gobiernos mexicanos…”. “No es una guerra contra el narco -añade- es una guerra contra una parte del narco para beneficiar a otra parte del narco. Y esa guerra no podía ser nunca una guerra limpia, es una guerra tramposa y, por supuesto, no consiguió ningún objetivo, más que acabar con unos narcos y beneficiar a otros. En México nunca se ha luchado en verdad contra el narco”.

El autor se siente mexicano por su constante estancia en nuestro país y el afecto entrañable a los mexicanos, por eso dice que: “México me duele, como si me doliera Andalucía o Cataluña si estuviera como está ahora. Me entristece mucho ver cómo, poco a poco se van perdiendo muchas de las virtudes de los mexicanos: Y es el mundo global y el narco, que van pudriendo las cosas de convivencia y de respeto que antes se debían… lo más deplorable de la guerra contra el narco fue que al no ser contra todo el narco sino contra algunos, provocó una fragmentación de cárteles y el seguimiento de nuevos capos que actúan sin los códigos de antaño, sin principios ni escrúpulos”.

El escritor en la FIL, aventura “que si en los 80 el gobierno hubiera hecho un pacto con esos narcos de antes apelando a su patriotismo; se hubiera pactado no envenenar a México, no violentarlo, hubiesen podido llegar a acuerdos con los dos o tres que controlaban todo. Hoy es imposible porque son miles de líderes. No lo sé es una utopía, pero a lo mejor pudo irse por otro camino, pero se fue por el camino de la hipocresía y eso nos llevó a donde estamos”.

Da pena oír a Pérez-Reverte porque sin duda conoce profundamente nuestra realidad y la historia de éste tipo de comercio que él vivió desde la época en que era un producto de exportación sujeto al libre mercado de la oferta y la demanda siempre creciente allende las fronteras y limitadísimo consumo al interior. “A México se le fue de las manos y los culpables fueron los gobiernos desde Salinas hasta Peña Nieto: No jugaron limpio con lo del narco engañan a todos a mexicanos y no mexicanos. No luchan contra los narcos, están luchando contra los narcos que no eran los amigos, y están ayudando a esos amigos narcos a deshacerse de los otros narcos”, concluye el novelista.

El hecho contemporáneo que no aborda Pérez-Reverte es la decisión de Felipe Calderón de implicar al Ejército y extraditar a los capos a petición de Estados Unidos. Desde entonces la violencia y la anarquía son las características de una sociedad derrotada por sus gobernantes. Tal vez el escritor ibero desconoce que, si bien nunca se supo de pactos explícitos en el pasado entre el narco y la autoridad, sí era obvio que algún arreglo había en tanto el consumo interno era insignificante y la tolerancia para el paso por el territorio nacional hacia el exterior no sorprendía a nadie. Se cerraron los circuitos financieros y se abrieron las rivalidades con armamento importado con la competencia por un mercado nacional que ha seguido creciendo. La historia de la Reina del Sur concluye en el estrecho de Gibraltar con la muerte de Teresa Mendoza. No se conocen los nuevos capítulos ni se sabe quién cumple la tarea de abastecer el mercado peninsular y el de Europa. Lo cierto es que allá no pagan con sangre y violencia el consumo. Los pactos o las complicidades les están dando mejor resultado probablemente. México es un infierno cada día más insoportable. La corrupción es el gran combustible de la hipocresía y la irresponsabilidad con el futuro de los mexicanos.

Pérez-Reverte concluye. “Si México no fuese un país tan lleno de corrupción en la que participa desde el Presidente hasta el último patrullero, si México se libera de eso, sería una gran potencia humana, económica y demográfica. Una potencia extraordinaria”. Con éste epilogo, la respuesta de los mexicanos no puede ser sino de profunda vergüenza por una pérdida de la misma. Nadie puede negar su responsabilidad en el desastre, obvio es que en mayor grado corresponde a quienes con el poder en la mano lo han pervertido para ejercerlo contra la propia nación. Paradójico e inexplicable pero cierto. La retrospectiva de Pérez-Reverte es incuestionable, hoy puede servirnos si la rectificación fuese posible.

La voz de alarma del camino sin regreso la acaba de dar un Ejército que llega al agotamiento de vivir en la contradicción que la autoridad civil lo ha sumido. Ellos también son mexicanos, tienen familia y sufren como todos. El grito es definitivo: ¡Basta ya! La historia no puede seguir igual.

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Mensaje por Rogorn » Sab May 27, 2017 10:22 am

'La Reina del Sur', de Arturo Pérez-Reverte: una novela trepidante
Lidia Casado - juntandomasletras.blogspot - 27/05/2017

Me ha costado bastante buscar una "femme fatale" para complementar la correspondiente categoría de la Yincana Criminal. No es un tipo de personaje que me atraiga mucho y tampoco he encontrado en las novelas que he leído a lo largo de mi vida una mujer fatal que me ha llamado la atención. Además, no es un personaje con el que comulgue especialmente, sobre todo si nos atenemos a su definición más canónica (en la Wikipedia, por ejemplo, se habla así de este personaje tipo: "Una mujer fatal —de la expresión francesa "femme fatale"— es un personaje tipo, normalmente una villana que usa la sexualidad para atrapar al desventurado héroe. Se la suele representar como sexualmente insaciable. Aunque suele ser malvada, también hay mujeres fatales que en algunas historias hacen de antiheroínas e incluso de heroínas. En la actualidad, el arquetipo suele ser visto como un personaje que constantemente cruza la línea entre la bondad y la maldad, actuando sin escrúpulos sea cual sea su voluntad"). En definitiva, que no encontraba ni una historia ni un personaje que me atrajeran lo suficiente como para leer una novela que encajara en el epígrafe de esta semana.

Luego me acordé de esta Reina del Sur de Arturo Pérez-Reverte y me dije: "Voy a probar, a ver si encaja en la categoría". Y es cierto que Teresa Mendoza no encaja en el modelo de "femme fatale" más tradicional, pero sí que se ajusta a la configuración más moderna del personaje tipo, a eso de que actúa sin escrúpulos y se mueve constantemente en la línea que separa la bondad de la maldad. Y si no la bondad, lo que podríamos llamar normalidad. Sobre todo porque, hasta cierto punto, nos es presentada como una mujer a la que las circunstancias han convertido en lo que es. Tuvo la suerte o la desgracia de nacer donde nació, de tener un novio metido en el tráfico de drogas, de ir a la cárcel y conocer a otra mujer que le propondría otro negocio relacionado con las drogas... Al final la sensación que he tenido es que, bueno, la pobre mujer no tenía otro remedio que dedicarse al contrabando y al narcotráfico. Y eso... pues me ha dejado un poco a medias. Porque, sí, Teresa es una narcotraficante con todas las de la ley pero me hubiera gustado que estuviera... no sé... más convencida de ello.

El resultado final es que una no sabe si es heroína o villana, víctima o verdugo. Y me gusta el juego, la propuesta de que todos podemos ser lo uno y lo otro depende de cómo reaccionemos a lo que nos ocurre o de cómo nos tomemos lo que nos pasa o de las decisiones que tomemos o dejemos de tomar. Pero para una protagonista de estas características con la que me topo... pues me hubiera gustado que su dibujo estuviera más definido, que fuera más fuerte y decidida, aunque en este caso fuera para mal.

Más allá del personaje principal, me ha gustado mucho el ritmo, la estructura y la trama de la novela (incluido un giro final que yo no esperé y que le dio sentido a muchas cosas, al tiempo que dio también un vuelco a la estructura que me gustó mucho). La novela se lee muy fácilmente gracias a la prosa ágil y bien construida de Pérez-Reverte y al propio tema en sí, atractivo e interesante. De igual modo, también me gustó mucho el juego metaliterario, el guiño a la autoficción que se incluye: el del escritor que recoge documentación y realiza entrevistas para escribir una obra sobre Teresa Mendoza. Cambiar la perspectiva y apoyar la narración en "testimonios reales" me parece que le da un toque muy peculiar a esta novela, un toque que me ha gustado mucho.

Este juego metaliterario también da pie a un cambio de narradores y, por lo tanto, de puntos de vista que también me ha resultado interesante. En la novela escuchamos la voz en primera persona del escritor que se documenta para construir o, mejor, reconstruir la vida de Teresa Mendoza y los capítulos o fragmentos así presentados se van entrelazando con los narrados en tercera persona, en los que sí se nos habla de la vida de la Reina del Sur, desde un punto de vista más objetivo y alejado. Y que, además, no juzga, lo cual me ha resultado curioso teniendo en cuenta el tema de fondo que se trata en la obra.

Y, finalmente, también me ha encantado toda la ambientación de la novela. El autor consigue que la obra sepa a México, a corridos y a narcotráfico. Y aunque es cierto que se queda con esta parte tópica del país (la que le interesa para la novela, claro está), también es verdad que levanta como pocos ante los ojos del lector un ambiente perfecto que es más que un mero escenario en el que situar la acción y que hace no solo que la novela se lea mejor o sea más realista, sino que logra que casi casi se viva, se escuche y se huela. En definitiva, Pérez-Reverte nos ofrece una gran novela, interesante y bien tramada, ambientada de una forma excepcional y con un personaje principal que despierta muchas preguntas y reflexiones en el lector. Nos seguimos leyendo.

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Re: 'La Reina del Sur' (2002)

Mensaje por Rogorn » Dom Oct 29, 2017 8:47 pm

Hace tanto tiempo que conozco a Élmer Mendoza
Mónica Maristain - sinembargo.mx - 28/10/2017

(...) En diciembre de 2002, Arturo Pérez-Reverte presentó en la Feria del Libro de Guadalajara 'La Reina del Sur', una novela que narra la vida de una narcotraficante de Culiacán, Sinaloa, y que estaría inspirada en las peripecias de la Reina del Pacífico, considerada una líder histórica en el contrabando de cocaína de Sudamérica a México.

El autor niega más o menos rotundamente (como es muy su estilo) que Teresa Mendoza, su personaje, le deba algo a la real y ahora encarcelada Andrea Avila [sic], aunque admitió en aquella ocasión haberse valido de los buenos oficios del escritor mexicano Élmer Mendoza para conocer los intrincados vericuetos de la “cultura del narco”, un sistema que se inicia con los narcocorridos de Los Tigres del Norte y que tiene su punto climático en ciertas novelas, como las del propio Elmer, por caso su celebrada Balas de plata.

La amistad entre Pérez-Reverte y Mendoza ha generado un chiste entre bambalinas de la intelectualidad mexicana tendiente a hablar de 'La Reina del Sur' como de “esa linda novela que escribió Élmer”. La ironía es reflejo, en todo caso, de una extrañeza que causa la historia del narco mexicano narrada desde afuera, algo singular, aunque en un país acostumbrado a ser mejor narrado por los extranjeros que por sus naturales (ejemplos: Bajo el volcán, de Malcolm Lowry; Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño). Por lo pronto, la chanza no hace más que pronunciar en secreto una verdad intuida: lo que está pasando con el tema del narcotráfico mexicano no puede ser contado desde una frontera lejana. Al menos no puede ser contado sin el riesgo de tornarse así un folklore for export, tan for export como las bolsitas con la cara pintada de Frida Kahlo o los muñecos de resina con la estampa de un mexicano durmiendo la siesta eterna en la vereda pública.

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Re: 'La Reina del Sur' (2002)

Mensaje por Rogorn » Lun Dic 11, 2017 11:48 pm

"Es una guerra tramposa"
Ernesto Núñez - Reforma - 12/12/2016

Hace 15 años, cuando estaba por publicar 'La Reina del Sur', el escritor español Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) ya advertía que el narco se quedaría muchos años más en México. "El mundo del narco va a seguir, porque hoy por hoy no hay una alternativa social ni económica que permita erradicarlo", auguraba en entrevista con Reforma, en noviembre de 2001, cuando llevaba escritos 11 de los 17 capítulos que conforman 'La Reina del Sur' (Alfaguara, 2002), que a la postre se convirtió en la novela más exitosa sobre el narcotráfico mexicano.

Antes de sentarse a escribir la historia de Teresa Mendoza, Pérez-Reverte pasó dos años en México visitando muchos de los escenarios donde transcurre la vida de la protagonista, principalmente en Sinaloa; habló con narcos, periodistas, cantantes de narcocorridos y con cualquiera que pudiera ayudarle a recrear ese mundo. Tres lustros después, Pérez-Reverte confiesa que, hoy en día, no podría escribir esa novela, pues el narcotráfico pasó de ser una actividad económica clandestina a una locura sangrienta. "Yo no vine de turista, a estar dos días y ya. Yo estuve mucho tiempo aquí, lo estudié a fondo. Estuve yendo a tomar copas con narcos, a hablar y que me contaran sus orígenes. Eran tipos grandes, veteranos. Y ahora no, ahora son chicos jóvenes, descerebrados, que se meten de todo, y ahora no hay un territorio en el cual te puedas sentar a hablar con ellos. Yo no me fiaría hoy de ninguno. La investigación que yo hice, de meterme a conocer sus familias, su entorno, es algo que hoy no se podría hacer. Yo no me haría hoy amigo de ningún narco. Todo cambió, y eso es muy triste", comenta Pérez-Reverte, quien achaca ese cambio a la ofensiva fallida emprendida por los gobiernos mexicanos, incluso antes de que Felipe Calderón declarara la guerra en diciembre de 2006.

"No es una guerra contra el narco, es una guerra contra una parte del narco para beneficiar a otra parte del narco. Y esa guerra no podía ser nunca una guerra limpia, es una guerra tramposa y, por supuesto, no consiguió ningún objetivo, más que acabar con unos narcos y beneficiar a otros. En México nunca se ha luchado de verdad contra el narco", explica.

Pérez-Reverte fue reportero hasta los 45 años. A los 35, empezó a combinar su trabajo periodístico con la escritura de novelas con las que alcanzó fama mundial. El club Dumas, 1993; Territorio comanche, 1994; La piel del tambor, 1995; Las aventuras del capitán Alatriste, 1996, y La carta esférica, 2000 destacan entre las obras que publicó antes de La Reina del Sur. Como reportero, cubrió 22 guerras al estilo antiguo: estuvo en los frentes de batalla hablando con los diferentes bandos, tratando de informar con una visión equidistante de los conflictos.

Vino a México 11 veces antes de empezar a investigar la historia de Teresa Mendoza. Le gustan las cantinas y los narcocorridos, conoció a varios capos sinaloenses, visitó la capilla de Malverde en Culiacán, se hizo amigo de Los Tigres del Norte y compadre del escritor Élmer Mendoza. Para él, lo más deplorable de la "guerra contra el narco" fue que, al no ser contra todo el narco sino contra algunos, provocó una fragmentación de carteles y el surgimiento de nuevos capos que actúan sin los códigos de antaño, sin principios ni escrúpulos. "Yo conocí el narco en México de los años 80 y 90, y he notado una diferencia importante: en aquel tiempo todavía quedaban algunos de los viejos narcos de primera generación, gente que tenía reglas, códigos para mantener la cosa en paz; había hasta un sentido social del narco que era interesante y hasta necesario, porque la gente pasaba hambre y el narco solucionaba ciertos problemas. Había una parte del narco que, si bien no era aprobable o justificable, sí era comprensible. Ese narco más casero, más tradicional, más sereno, violento entre ellos pero no hacia afuera, cuando empezó la 'guerra contra el narcotráfico', revolucionó. Cayeron los viejos narcos y surgió una segunda generación que quiso hacerse con el poder, y esos ya no tenían los mismos códigos, principios, sino que querían hacer dinero rápido. Comenzó la guerra abierta, empezó a implicarse a la población civil, y se perdieron los códigos. Y fuimos a un narco cruel, violento, despreciable", describe.

Pérez-Reverte ya no encuentra nada simpático en el narco, que ahora califica como cruel, oscuro, sucio, sangriento, sin ninguna regla, sin ningún freno. Y sin un final posible. "No estoy capacitado para hacer predicciones. Lo que no me gusta es su presente. Se le fue de las manos eso a México, y los culpables fueron los gobiernos. Desde Salinas hasta aquí: no jugaron limpio con lo del narco. Nos engañaron a todos, a mexicanos y no mexicanos. No están luchando contra los narcos, están luchando contra los narcos que no eran sus amigos, y están ayudando a esos amigos narcos a deshacerse de los otros narcos", acusa.

El autor -un best seller mundial- no teme hablar de México con soltura, pues dice ser mexicano. Estuvo en el país a finales de noviembre para presentar en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara su nueva novela, 'Falcó'. Y fue una de las figuras más mediáticas de la FIL, calificado como un rockstar en los boletines oficiales del evento. "Yo no me siento extranjero aquí. Yo me siento tan mexicano como usted. Por eso opino y me siento con derecho a decir esto, por eso estamos haciendo esta entrevista. Y... ¿cómo veo a México?, pues México me duele, como me dolería Andalucía o Cataluña si estuviera así. Es mi patria y sufro por ella. Me entristece mucho ver cómo, poco a poco, se van perdiendo muchas de las virtudes de los mexicanos: la dignidad, el orgullo y esa mezcla de ternura y violencia. Y es el mundo global y el narco, que van pudriendo cosas de convivencia y de respeto que antes se daban mucho. Y eso me fastidia".

Pérez-Reverte se cree tan mexicano, que incluso se aventura a plantear un escenario hipotético: "Si en los años 80 el gobierno hubiera hecho un pacto con esos narcos de antes, apelando a su patriotismo; si hubieran pactado no envenenar a México, no violentarlo, hubiesen podido llegar a acuerdos con los dos o tres que controlaban todo. Hoy es imposible, porque son miles de líderes. No lo sé, es una utopía, pero a lo mejor pudo irse por otro camino, pero se fue por el camino de la hipocresía y eso nos llevó a donde estamos ahora".

"En ese mundo había cosas que me parecían interesantes, ahora no; no me sentiría a gusto trabajando dos años en una historia de narcos mexicanos", dice. Y, sin embargo, escribió el guión de la serie 'El último dragón' -producida por Televisa y W Studios, y de próxima aparición en TV por internet-, que narra la historia de un narcotraficante de cuello blanco. Más allá del debate sobre la programación de narcoseries en horario familiar, el escritor considera que ocultar la existencia del narco no va a desaparecerlo. Sugiere, en sentido contrario, educar a los mexicanos en el tema, explicar el fenómeno históricamente y hablar de él en las escuelas. "Hay zonas de México que no se entienden sin el narcotráfico. Entonces, ese intento de censura del narco es absurdo. Es una actividad social y económica que existe. ¡Y no!, ¿cómo vamos a estar haciendo apología? Es como los narcocorridos; se hacen sobre narco porque es lo que se está viviendo, es una expresión popular de una realidad", añade.

"México está a la vanguardia, es el más vigoroso de los 22 países de habla española. Todo el tiempo está creando neologismos, continuamente está creando palabras nuevas; además, palabras estupendas que definen muy bien las cosas".

"Si México no fuese un país tan lleno de corrupción, en la que participan desde el Presidente hasta el último patrullero; si México se liberara de eso, sería una gran potencia humana, económica y demográfica. Una potencia extraordinaria".

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Re: 'La Reina del Sur' (2002)

Mensaje por Rogorn » Mar Dic 26, 2017 10:18 pm

'La reina del Sur', Arturo Pérez-Reverte
mariana-is-reading.blogspot - 20/12/2017

Arturo Pérez-Reverte es murciano y Murcia me tiene enamorada desde hace unos cuantos años. Buscando qué leer en internet, me topé con 'La Reina del Sur', una novela que se debate en la realidad ficcionada y la ficción realizada. Así de complejo, tanto como el narcotráfico.

Nunca había leído al autor y sin duda espero seguir haciéndolo. En esta oportunidad, nos presenta a Teresa Mendoza, un personaje que se va transformando en una leyenda popular. Se sitúa a finales del siglo XX, como la mayoría de estas novelas, al sur de España, donde la protagonista se refugia del mundo de las drogas y la corrupción política, tras huir de su tierra natal, Culiacán. Tras la muerte de su novio, “El Güero”, recorremos su vida, nos conocemos de que existe, de que es esa mujer que huye de su país presa del miedo y llega a un nuevo sitio con la intención de seguir (sobre) viviendo, sorteando obstáculos y corriendo de apuro en apuro, hasta convertirse en La reina del sur, que se convierte en una leyenda sencilla tras comprender su complejidad (sí, así de ilógico), mostrando sus deseos, ilusiones, amores y raíces.

La protagonista es una mezcla de causas familiares y sociales, con un fuerte temperamento y “criterios morales”, que da pie a que la novela enganche desde la primera página, pues la acción no baja hasta el final de la historia que tiene pa capacidad de dejarnos boquiabiertos. El único fin de esta novela es explicar la vida de Teresa, cuáles fueron sus consecuencias y de dónde nace su pasión por la venganza, a modo de héroe que encarna el duro aprendizaje de la vida.

Teresa es una especie de “heroína cansada”, como él mismo la llamó una vez. Pérez-Reverte traza un perfil femenino distinto y complejo, apoyado en una gran carga psicológica, complementada con un conjunto de personajes variados, que son un reflejo de la condición humana, sus sueños, lealtades y, sobretodo ambiciones, que dan pie a que se conjugue la corrupción al poder y se intensifique la perspectiva de buenos y malos. El autor nos invita a sacar nuestras propias consecuencias, dentro de una novela ácida, que parte del respeto a ciertas normas, en las que se escudan los canallas sin piedad.

El murciano construye personajes notables, atractivos y llenos de suspenso. Domina todos los trucos y los aplica variando sus narradores. Conjuga la crónica periodística con el relato novelado, donde demuestra su talento como periodista y escritor, uniendo en una voz principal la de numerosos testigos, comenzando con una primera persona, que roza la segunda y que da paso a un narrador omnisciente, que va y viene en un tiempo roto, entre el castellano peninsular y el mexicano vulgar.

Entretenida como pocas, La reina del sur es una novela inquietante que aborde la problemática que hay bajo la aventura criminal, que Arturo Pérez-Reverte trabaja bajo un juego constante entre periodismo, literatura, realidad y ficción, con descripciones minuciosas, que dan un mayor realismo a la novela, que en ningún momento se hace pesada. Se trata de un personaje femenino que evoluciona y que se convierte en un mito entre las calles, acercándose a la cultura mexicana profunda, en conjunto con las tradiciones españolas.

La narración es rápida y precisa, da la sensación de estar leyendo la biografía de alguien real, que existe y que ronda en algún rincón del planeta. Es una realidad que a través de 500 y pico de páginas que reflejan a ese pedazo de la sociedad que se mueve bajo las redes del narcotráfico, a través de una mujer sinaloense que escala los niveles más altos del crimen organizado.

La intención del español era hacer un “narcorrecorido”, en una muestra de describir la ola de criminalidad que ahoga al mundo, a través de una heroína popular cuyos actos son producto del medio que la rodea. Teresa es callada, parece ser indolente, sólo reacciona ante la presión, pues su mundo interior se constituye por varios recuerdos trágicos y una gran habilidad para marcar a la gente y resolver cualquier cosa que se le atraviese.

Abundan las persecuciones, los tiroteos y la admiración hacia esta mujer. Pérez-Reverte se muestra como un observador atento de la vida mexicana, construyendo una novela que la provoca y la denuncia, en una historia vertiginosa que no para ni un momento. En definitiva, una novela intensa e interesante que me ha gustado muchísimo y que espero sea el inicio de una larga trayectoria con el escritor.

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Re: 'La Reina del Sur' (2002)

Mensaje por Rogorn » Mar Feb 20, 2018 2:39 pm

Teresa Mendoza, sin censura
César Güemes - confabulario.eluniversal.com.mx - 10/02/2018

“También las mujeres pueden”. Con esta frase, tomada de una canción de Los Tigres del Norte, Teresa Mendoza, el personaje más mediático y enigmático de la literatura del narcotráfico en México habla de su vida en el negocio y revela su espíritu filantrópico, alejado de la vanagloria.

Acto Uno

–Me gustaría que reconocieras a cierta mujer, que hablaras con ella.
–No entiendo, no del todo –y aunque la concentración del caso trate de ser sólo para la plática, es imposible que la mirada y el pensamiento no se volatilicen con toda la belleza femenina en ligero atuendo aquí donde la temperatura es de 30 grados a la sombra mientras allá en el país cada mañana se congela el rocío hasta en las ventanas aun ahora, en la primera semana de febrero.

El viento, propiamente el aire que genera el breve auto sin capota, refresca, alivia esta zona en donde, casi diría Sabina, “el frío no se puede concebir”.

–Ya entenderás. Ella te ubica bien. Y yo estaré presente, pero en silencio y sin participar en lo que hablen. Así que pregunta con entera confianza.
–Dicho así, el asunto no tiene mucho interés que digamos.

–Tengo quince años de vida más que tú, y te llevo 25 como enviado de guerra. Así que a mí no me vas a contar. Es una mujer a la que conocimos juntos, a la distancia, allá en el noroeste de tu patria, ahora mía también.

Que sí, que hubo muchas personas conocidas al alimón por allá. Pero una específicamente… Pues, ni hablar, sólo una.

–¿Vamos a la casa de la señora? –pregunto, fingiendo la mayor indiferencia posible, mientras tiendo, contrariamente a mi costumbre, un ejemplar de 'Eva', su nueva novela, para que me la firme. El tipo es duro y entiende para qué necesito esa constancia.
–Es aquella casa blanca. Guardaré silencio, recuerda, chaval –pone algún saludo y la firma completa: Arturo Pérez-Reverte-.

–Menos misterio, señor Hitchcock.
–Teresa Mendoza, La Reina del Sur. Tienes mi anuencia para hablar con ella. Sólo considera que estaré escuchando y le echaremos un ojo al original ella y yo.

–¿Vive la Mendoza?
–Y vive bien… Payaso.

Acto Dos

Ya no hay modo de llamarla Teresita, aunque conserve intacta la sonrisa juvenil, la gentileza del norte de México a flor de gesto, la cadencia al habla de su natal Sinaloa –aquel dejo de dulzura y distancia, al mismo tiempo, muy propio de quien viene de Las Siete Gotas, Culiacán–, y una forma física que en esta etapa de la madurez –envuelta en ropa hecha a medida– es todavía más espectacular si bien serena.

Es, sin duda, Teresa Mendoza, largos años conocida como La Reina del Sur, quién sabe si por su gusto. La señora, muy joven señora, es monarca sin duda de varios reinos, conocidos o apenas visibles, todos reales aunque algunos tan felices que se diría imaginarios. Su actual modo de vida deja abiertas muchas interrogantes: no se encuentra en la zona más cara del país que eligió, no habita una mansión con un foso de cocodrilos en derredor, en principio no tiene guardias salvo el par de profesionales sujetos que hacen pasar tres veces al periodista por una suerte de túnel de dos metros de largo que hace las veces de escáner, a la entrada del conjunto arquitectónico.

Pero en un cajón, cuando lo abre para guardar no sé qué, me parece entrever la culata de una pistola. Aunque, tal vez condicionado por el mito –reconstruido en una novela de 500 páginas y, basadas en ella dos adaptaciones televisivas de muy buen recibimiento–, más allá de su existencia en carne y sangre, se trate sólo de imaginación.

–Comprenderá que no pueda decirle Teresita, señora Mendoza. Y no por la leyenda, no por lo vivido sino por lo que ahora vive.
–No se preocupe por eso. Teresita murió hace demasiado tiempo, como muchos de quienes la llamaban así. Me acostumbré a pensar en ella como alguien que se fue. Prefiero que me llame Teresa.

Brinda la mano derecha, cordial y serena, pero se mantiene un poco distante. Agradece la charla en un castellano con tintes de acento peninsular. Una mujer mayor entra a escena y supervisa que un sujeto coloque en la mesa lo mismo vino que botellas de agua, hielo, copas, vasos, una generosa charola de carnes frías, quesos varios, pan fresco. Y se van. La propia Teresa se da a la tarea de abrir y descorchar botellas. El periodista la auxilia de inmediato pero ella, con una mirada casi fría, sólo casi, lo detiene:

–Mi casa: mis reglas. Mi invitado.

–Estoy aquí en calidad de periodista, Teresa, no de invitado.
–Usted no está aquí por periodista, sino porque su apellido me trae ciertos recuerdos. Si no digo que es usted mi invitado ni siquiera habría salido del puerto y se regresaría nadando. O a lo mejor ni regresaba –hace una pausa de grave silencio y luego deja que su risa feliz y confiable llene la estancia vacía salvo por nosotros–. Que estoy de broma, menso… Tome lo que guste, beba lo que le apetezca.

–Naturalmente, no sé si ha pasado usted todo este tiempo a la sombra o tal vez ha virado sus negocios de tal manera que ahora se dé el lujo de no tener una Sig Sauer al alcance de la mano. O al menos, no a la vista. Todo indica que es usted una empresaria: restaurantes, ropa femenina, donaciones generosas a infantes en estado de pobreza extrema y hasta un sitio para el rescate de perros sin dueño…
-Pero nadie sabe que soy yo quien hace todo eso. Ni lo sabrá. Hay cosas que ocurren sin que una deba aparecer como protagonista. Y así es como debe ser. Hay lecciones pesadas que nunca se olvidan, y en otra vida aprendí a volar por debajo del radar. Sigo haciéndolo. Lo de hoy con usted es una excepción, entre otras cosas porque sé que respetará las reglas. Hay amigos fieles que me lo han garantizado. Usted sabe mejor que nadie que si no respeta esas reglas, como decimos en México, se muere. No lo mata nadie, cuidado, no lo tome por amenaza. Se muere bien solito.

–Hay, habrá aunque sean cada vez menos, quienes la veamos como antes: sólo un par de zapatillas deportivas, un short, una camiseta arriba de la cintura y una calculadora en la mano, afuera del Mercadito Buelna. ¿Qué parte de usted es aquella Teresita? ¿Queda algo de ella?
–A veces, cuando me siento a tomar un trago de Herradura reposado y pongo a los Tigres o a los Tucanes, esa Teresita vuelve un rato y se sienta a mi lado. Pero, apenas la miro un poco fijo, desaparece. Supongo que es lo que ocurre con los fantasmas.

–Como ha sido usted fuerte y firme, entenderá que no vine hasta acá, a pesar de los pesares, para disminuir lo que representó: se ha dado a conocer el más cercano índice de feminicidios en México, y lamentablemente Sinaloa encabeza la lista.
–Será porque hay allí demasiados machos sin conciencia, hijos de su pinche madre. Y porque las leyes y las autoridades lo consienten. Pregunte a ellos. No todas las mujeres tienen, como yo tuve, la suerte de poder ajustar cuentas con los hombres que las maltratan. Ahora que, cuando pueden, y eso ocurre a veces, es imperdonable que no lo hagan.

–Su figura se ha llevado varias veces a la pantalla, particularmente en Estados Unidos. Ni a usted ni a mí nos interesa el mundo del espectáculo, sólo que hoy existe un dato al fin dado a conocer luego de décadas de silencio: el acoso sexual a las mujeres que viven de su talento actoral. Eso tampoco es justo, Teresa.
–Pues fíjese que estoy de acuerdo. Es intolerable aprovechar el poder para eso. Pero, como mujer que soy, preferiría que esas mujeres le echaran coraje y denunciaran a esos acosadores cuando las acosan, no veinte años después, cuando ya son ricas y famosas. Ahí veo poco mérito, en tanta espera. A mí también me acosaron, qué se cree. Muchas veces. Incluso un gatillero llamado Gato Fierros me violó, o empezó a hacerlo hasta que le metí un balazo, y un tiempo más tarde le dieron piso por encargo mío. No hay nada mejor que lo que una misma soluciona. De cualquier manera, a un hombre de ésos no hay que perdonarlo nunca. El que la hace, que la pague.

–Hoy en el país se libra una batalla muy distinta a la que usted peleó: la regla es de todos contra todos, caiga quien caiga. Le pido que me diga que no tiene ni ha tenido relación alguna con esa gente sin ley. Le pido que me diga que usted luchó sola.
–Luché sola en un mundo de hombres, asustada y pensando sólo en sobrevivir, hasta que comprendí que la forma de sobrevivir era actuar precisamente con las reglas de los hombres. Jugando su mismo juego. Ustedes lo inventaron y me obligaron a pelear: pues tomad una buena dosis, cabrones. Eso dije y eso hice. Y en eso las mujeres podemos ser aún más duras y crueles que ellos. Como dicen Los Tigres: “También las mujeres pueden”. Y como sabe, yo pude mucho… Y todavía puedo.

–Qué la parece que su rostro esté asociado en televisión, por ejemplo, a la actriz Kate del Castillo.
–Lo hizo bien. Fue capaz de crear un personaje creíble y digno, y se lo agradezco. No me falseó apenas nada e hizo que a menudo me reconociera realmente en ella. Si alguna vez volviera a hacerse algo en televisión, no me desagradaría que Teresa Mendoza volviera a ser encarnada por Kate. Creo que con su trabajo se lo ganó de sobra.

–Públicamente debo agradecer que el escritor y periodista Arturo Pérez-Reverte haya mediado durante semanas para que esta entrevista se llevara a cabo. ¿Qué le agradece usted, qué no le agradece? ¿Le narraría los quince años de su vida reciente para continuar con esa forma de “sobrevida” literaria o se queda con la leyenda a cuestas?
–Pérez-Reverte se portó conmigo como un caballero. Contó justo lo que sabía que podía contar sobre Teresita y Teresa y calló el resto. Él y yo nos mantenemos en contacto discreto. Y quizá les dé a todos una sorpresa muy pronto. Han pasado cosas interesantes en los últimos años. Y si alguien puede contarlas un día, será él. O quienes acudan a él.

–¿Esto es una especie de promesa?
–No. Es sólo una posibilidad. Una sinaloense sólo promete lo que está segura de cumplir.

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