'El francotirador paciente' (noticias sobre la novela)

Comentarios y noticias sobre el resto de los libros de Pérez-Reverte

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Lun Ene 04, 2016 8:02 pm

Son grafiteros, no son criminales
diariojaen.es - 04/01/2016

La Guardia Civil de no sé dónde, ni me importa, ha desarticulado 17 grupos organizados de grafiteros, acusados de realizar graves daños en vagones. Y no es el único caso de esta historia entre policías y grafiteros. Los referidos fueron acusados de desorden público y pertenencia a organización criminal ilícita. O el periodista no estuvo fino ese día, o los agentes se excedieron en el lenguaje del atestado, aunque la Ley es la Ley y en su argot hay palabras que causan risa. Raramente una mente criminal tiene capacidad para los grafitis, pues no sería tal. Y, más extraño, dudo que alguien con sentido artístico, cuando pinta un grafiti considere que está cometiendo un crimen.

Recomendaría a los agentes de estas brigadas que leyeran la novela 'El francotirador paciente', del escritor y miembro de la Real Academia de la Lengua Arturo Pérez-Reverte. Para documentarse acompañó a verdaderos grafiteros, concluyendo que el grafitero tiene derecho a llamarse escritor. Para el novelista cartagenero, el grafiti puro lo único que quiere decir es: escribo, luego existo.

El mundo del grafiti es un mundo nuevo, en continua expansión. Se refiere a cualquier escritura mural, imágenes, símbolos o marcas de cualquier clase en muros del paisaje urbano, que busca provocar y cuestionar temas sociales de manera realista o metafórica, de mil y un estilos distintos. Y lo hace como un grito de protesta.

Y gracias a ese movimiento pudimos conocer a Keith Harina en los años 1980, dibujando con rotulador sus míticas siluetas sobre los anuncios en el metro de Nueva York. Más tarde dibujó historietas con tiza blanca sobre los paneles negros del metro, reservados para publicidad. Y fue arrestado, perdiéndose su rastro, su memoria y su arte.

No fue ese el caso de gobiernos que apoyaron los murales callejeros. La prueba más evidente, entre otras, son los 235 frescos que dibujó Diego Rivera sobre diversos temas mexicanos, con un fuerte contenido social, sobre las paredes del Patio del Trabajo o del Patio de las Fiestas y que recorre el Palacio de la Secretaría de Educación Pública de México DF.

Si uno tiene la buena o mala costumbre de caminar por las calles de muchas ciudades de este país sin un plano facilitado en la Oficina de Turismo local, puede quedarse realmente asombrado al ver solares sin vallar, porque llevan lustros intentando hacer catas arqueológicas, paralizando las obras y haciendo del solar un estercolero. Puede ver fachadas de casas sin enlucir, aunque su interior sea un palacio, pero así demuestra que no está acabada la obra y el impuesto es menor. Puede ver caretos de candidatos de diversos partidos políticos sobre los que cada cuatro años se ponen otros nuevos, sin que nadie se moleste en limpiar los paneles. Puede ver paredes al aire, con pegotazos de yeso, con andamios derribados o con escombros sin retirar, tras vallas oxidadas. Puede ver obras interminables por falta de presupuesto, carteles de programas de rehabilitación de cualquier administración que ya están oxidados. Puede adentrarse en callejones y asombrarse al ver pequeñas casas con los tejados caídos y que se sostienen solo por los edificios vecinos. Y lo curioso es que parece que nadie se lamenta y que se busca mostrar al turista ese paisaje tan rústico, que no rural, tan buscado por aficionados a la fotografía. Algo así como aquellos viajeros románticos del siglo XIX que creían que África empezaba en Despeñaperros.

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Ada
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Mensaje por Ada » Lun Ene 11, 2016 9:17 am

Primera lectura de 2016: 'El francotirador paciente', de Arturo Pérez Reverte
atrapadoporloslibros.blogspot - 10/01/2016

14 de diciembre de 2013. Tal vez un día cualquiera de entre los muchos días que uno vive o va viendo pasar a lo largo del tiempo, pero no. Aquel día, que parece algo lejano, tuve la oportunidad de asistir a un acto en el que uno de los escritores que sigo con cierta frecuencia y me gustan era el protagonista, pues era un acto de firma de libros de la última novela que había publicado aquel escritor y... sí, como podéis ver en la imagen conseguí su firma, su dedicatoria en el libro. ¿Y de quién se trataba? De Arturo Pérez-Reverte, uno de los escritores del actual panorama literario nacional más querido y odiado a partes iguales, seguido y criticado por sus obras literarias, por sus artículos periodísticos y por sus comentarios irónicos, mordaces, cargados de cruda realidad y, por qué no apuntarlo, subidos de tono en ocasiones. Escritor, en mayúsculas, donde los haya. Poco se puede apuntar de su figura y su obra que no se sepa. Un detalle que parece poco importante, pero es destacable. La única editorial donde ha publicado sus novelas es Alfaguara. ¿Y qué relación, os preguntaréis, tiene esa fecha indicada de diciembre de 2013 con estos días iniciales de 2016? Aquel día de 2013 asistí a la firma del libro de 'El francotirador paciente' y ahora, dos largos años después, y como primera lectura del año, he leído su novela. Ya dicen que más vale tarde que nunca.

No es 'El francotirador paciente' una novela estrictamente estilo Reverte -si es que realmente existe tal estilo- si nos atenemos a la narrativa de gran parte de sus novelas en las que el lector debe digerir lentamente todo cuanto está leyendo, en las que quien se enfrenta a sus páginas debe estar lo suficientemente atento -y despierto- para no perderse ninguno de los numerosos detalles que el autor suele verter en las páginas de sus libros. Exceptuando la serie de novelas protagonizadas por el capitán Alatriste, la gran mayoría de obras de Pérez-Reverte que he podido leer resultan algo densas, con excesiva información, aun siendo esta relevante, y todo esto no implica necesariamente que sea un aspecto negativo, pero puede llegar a alejar a más de una persona que quiera iniciarse en el universo literario de tan insigne escritor.

Es 'El francotirador paciente' una novela totalmente diferente a lo que anteriormente ha publicado (desconozco si 'Hombres buenos', la novela que publicó el año pasado, es fiel a su pluma), y esto implica o simboliza que es autor todoterreno capaz de adentrarse por terrenos poco explorados sin volcar el vehículo con el cual circula. Se trata de una novela con una línea argumental fácil de seguir, digerible, sin excesivas florituras o fragmentos excesivamente largos o densos que te obligan a releer determinados párrafos.

¿Arte urbano? ¿Vandalismo? ¿Pintadas sin sentido? Mucho se ha hablado y se comenta hoy en día acerca de aquella expresión artística o aquellos dibujos que "lucen" en persianas metálicas, paredes, muros, vagones de tren y de metro, etc. El arte del grafiti es el telón de fondo sobre el cual Pérez-Reverte plantea su novela ofreciendo una pincelada de este debate en sus páginas. Pérez-Reverte nos ilustra acerca de esto a través de su personaje protagonista que en su tesis para el doctorado en Historia del Arte expone lo siguiente:

"El grafiti actual es la rama artística o vandálica , según se mire, de la cultura hip hop aplicada sobre superficies urbanas. El nombre abarca tanto la firma, o tag, hecha con rotulador, como obras complejas que entran por derecho propio en el terreno del arte; aunque los escritores de grafiti, sea cual sea su nivel entre cantidad y calidad, suelen considerar toda acción callejera como expresión artística. El nombre viene de la palabra italiana graffiare o garabatear..." (página 44-45)

Arturo Pérez-Reverte hace un recorrido, sin apuntes de opinión personal, sobre el arte del grafito, acerca el punto de vista tanto de los defensores como de los detractores de este movimiento, de esta expresión artística o gamberrada, muestra la filosofía de vida, el porqué de las acciones que llevan a cabo y que provocan accidentes de fatal desenlace. Sniper es un reconocido artista del grafiti que vive bajo el anonimato (nadie sabe qué aspecto tiene, dónde vive) y después de largo tiempo "creando" promueve acciones callejeras y como leyenda del arte urbano que es, jóvenes de todo el mundo le siguen e idolatran. Tal fama ha alcanzado, tanto sus obras como sus propuestas, que van tras sus pasos. Unos para acabar con su vida (como Lorenzo Biscarrués) y otros para convertirle en un artista comercial. Este es el caso de Alejandra Varela, conocida como Lex, experta en arte urbano que recibe el encargo de un importante empresario del mundo de las editoriales para saber el paradero de Sniper y convertirle en artista comercial publicando en una obra las obras que ha plasmado en paredes, vagones de tren...

Con esta novela Pérez-Reverte nos transporta por escenarios españoles (Madrid), italianos (Nápoles y Verona) y portugueses (Lisboa) de la mano de Alejandra Varela, la experta en arte y la persona que debe descubrir el paradero de Sniper. En ese viaje el autor nos ilustra con pinceladas históricas, como las referencias que hace a Muelle, nombre bajo el cual firmaba Juan Carlos Argüello, un español pionero en los grafitos con rúbrica.

"-Sniper y yo crecimos en el barrio de Aluche -acabó contándome Topo cuando centramos el asunto-. Nos gustaba la misma música y escribir en las paredes. Eran tiempos de La Polla Récords, Barón Rojo... Ensayábamos nuestros tags en cuadernos del colegio y luego bombardeábamos por todas partes. En esa época éramos flecheros. Firmábamos debajo de Muelle, imitando su espiral: eddings, poscas, pilote, pegamentos Camaleón, mucha laca de bombilla..." (página 71)

Buena novela me ha parecido 'El francotirador paciente', tanto por el tema planteado como por los personajes protagonistas perfilados. Pese a que el empresario editorial que propone, con una sustancial cifra, a Alejandra Varela el encargo de buscar, encontrar y plantearle la propuesta editorial al artista callejero tiene su rol en la novela, son la citada Alejandra, Biscarrués como padre afectado y el mismo Sniper quienes tienen su peso específico en la novela. En el caso de Sniper inicialmente de manera indirecta (su figura y su obra, su filosofía de vida va planeando a través de otros personajes secundarios que va encontrando Alejandra Varela) hasta tener un peso directo.

Combina en esta novela narración y diálogo, y eso es un punto que facilita la lectura de la obra, que ayuda a entender todo el proceso de búsqueda de Varela, que te tiene cuando toca en tensión, con la adrenalina en alza. Sabe transmitir a lo largo de las páginas las diferentes emociones (dolor en el caso de Biscarrués, el padre que pretende localizar a Sniper para rendir cuentas por la muerte de su hijo; emoción artística ante lo que representa lo dibujado o el artista en cuestión) que vemos en los diferentes personajes que aparecen en esta novela.

Si bien es cierto que no es una de las grandes novelas del autor, sí que es totalmente recomendable su lectura. Te consigue atrapar desde el primer instante, te va ofreciendo detalles que despiertan tu curiosidad, que despiertan tu interés no solo en cómo se van sucediendo los acontecimientos sino en el tema de fondo de la novela. Algún giro narrativo sorprendente.
Consuela saber que nadie a quien amas se quema en lo que arde. http://adacaramelada.blogspot.com.es

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Ada
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Mensaje por Ada » Mié Feb 17, 2016 11:14 am

Consuela saber que nadie a quien amas se quema en lo que arde. http://adacaramelada.blogspot.com.es

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Mié May 25, 2016 8:43 pm

Banksy, el grafitero antisistema, entra en un palacio de Roma
Pablo Ordaz - elpais.com - 25/05/2016

Están los viejos aerosoles tiritando bajo el polvo. Unas 150 obras de Banksy, el enigmático dibujante callejero, aquel cuyo rostro y verdadera identidad siguen siendo un misterio, yacen expuestas en un museo del centro de Roma, entre los palacios del poder y de la moda, protegidas por un arco de seguridad a prueba de grafiteros descontentos con la deriva mercantilista de un arte nacido para protestar desde los muros desconchados de fábricas abandonadas. La exposición, titulada 'Guerra, capitalismo y libertad', es la mayor organizada hasta el momento del artista surgido en Bristol en los años 80, y reúne algunas de sus piezas más conocidas –la niña con el globo en forma de corazón o la del manifestante encapuchado arrojando un ramo de flores—, procedentes de colecciones privadas, ninguna arrancada de las paredes. A la pregunta de si Banksy, quien quiera que sea, ha participado o está al tanto de la exposición que, desde ayer y hasta el 4 de septiembre, permanecerá abierta en el palacio Cipolla (Vía del Corso, 320), uno de los comisarios responde: “No puedo responder a esa pregunta”.

El mundo del arte está lleno de fantasmas, pero ninguno con el pedigrí de Banksy. A la calidad de sus obras y al compromiso de sus argumentos, se une el gran misterio que envuelve su identidad y que hace un par de meses intentó desvelar la Universidad Queen Mary de Londres. Según el análisis realizado con técnicas policiales de más de 140 lugares en los que Banksy dejó alguna de sus obras, los investigadores llegaron a la conclusión de que se trata de un inglés de 42 años llamado Robin Gunningham, pero no pudieron dar con él. “¿Te imaginas que esté por aquí? Puede ser cualquiera de nosotros”, se pregunta con guasa Filippo, un romano de 28 años que acaba de pagar los ocho euros de la tarifa reducida de la entrada para contemplar la obra de quien durante años fue un héroe a imitar. ¿Ya no? Se piensa la respuesta. “Ya no tanto”, concluye. “Es un debate que surge a menudo entre quienes también nos dedicamos al grafiti, ya sea de vez en cuando, como es mi caso, o de una manera casi profesional, como Blu [uno de los grafiteros italianos más conocidos]. Un grafiti dentro de un museo es como un león en la jaula de un zoo”.

Dice Filippo mientras pasea con un par de colegas por las inmaculadas salas de la exposición –cada una con su atento guarda de seguridad— que los dibujos de Banksy, como el león cautivo, siguen manteniendo su belleza, pero han perdido su afán transgresor, la denuncia y el peligro, la adrenalina de la incursión nocturna y clandestina. Hasta los grafiteros españoles que entrevistó Arturo Pérez-Reverte para escribir 'El francotirador paciente' tenían claro que “los verdaderos grafiteros no buscan exponer en galería”. Después de haberlo admirado tanto, despreciaban que se hubiese vendido a “marchantes poderosos, a casas de subastas, a críticos de arte absolutamente venales que participan de los beneficios del sistema”, según declaró en su día el veterano corresponsal de guerra.

¿Es Banksy un vendido? Según Acoris Andipa, un galerista londinense especializado en su obra, “a Banksy no le gusta la dimensión comercial de la circulación de sus obras”. En una entrevista con el diario italiano 'Corriere della Sera', Andipa asegura que la muestra de Roma se ha organizado con la condición de que en el título no figurara el nombre de Banksy para desposeerla en lo posible del “sabor comercial”, pero lo cierto es que la exposición –dividida en tres materias, guerra, capitalismo y libertad— no se diferencia de cualquier otra muestra convencional, incluida una tienda donde la mercadotecnia ha sabido domesticar aquellos primeros grafitis sobre los trenes y los muros de Bristol en camisetas y tazas para el desayuno. Según Stefano Antonelli, uno de los comisarios de la muestra, el éxito de Banksy está en la simplicidad de sus mensajes: “La guerra es algo erróneo. El capitalismo sin árbitros provoca grandes daños y la libertad no es como la habíamos imaginado”

Hace un par de meses, el grafitero italiano Blu, uno de los más reconocidos del mundo y cuya identidad también se desconoce, decidió arrancar de las paredes de Bolonia algunos de sus murales para evitar que formaran parte de la exposición 'Street Art. Banksy&Co. El arte en estado urbano'. Desde su portal de Internet, en el que figuran fotografías de sus obras, explicó que algunos de sus colaboradores habían vertido pintura gris sobre sus dibujos para evitar que se prestaran a “la grotesca paradoja que representa el arte callejero dentro de un museo”.

Una frontera, la que separa la calle de los museos, que ya atravesó Banksy hace tiempo y que, pese a las críticas de sus iguales, ha permitido que sus obras hayan llegado a cohabitar, por ejemplo, con las de Rembrandt y Van Gogh en el nuevo museo de arte moderno de Ámsterdam.

Desde una perspectiva radical, la irrupción de Banksy en un palacio de Roma se puede ver como la capacidad del capitalismo de fagocitar las críticas y convertirlas en productos de mercado. Pero también como la posibilidad de atraer hacia los museos a un público más joven y despertar su curiosidad hacia el arte. Ahora en Roma es vecino de Velázquez. En la misma vía del Corso, a solo unos metros del palacio Cipolla, se sitúa el de Doria Pamphili. En una de sus salas se encuentra el retrato de Inocencio X, que provocó grandes colas cuando se expuso en el Museo del Prado y que aquí permanece solitario, casi olvidado, la mayor parte del día. Puestos a hablar de enigmas, no hay comparación entre el que encierra la mirada que Velázquez dibujó en el rostro de Giovanni Battista Pamphili (1574-1655) y el que se esconde bajo el seudónimo de Banksy. Cuando el Papa contempló su rostro en el cuadro de Velázquez, exclamó: “¡Demasiado verdadero!”.

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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Lun Nov 14, 2016 6:00 pm

Villaverde, cantera del arte urbano
Victoria Gallardo - elmundo.es - 13/11/2016

Contaba Pérez-Reverte que, en Villaverde, "entre bancos de cemento acribillados de tags y pintadas", varios chavales vestidos de forma idéntica pasaban las tardes "diseminados por la plaza, saltando con el skate o de charla". Son esos "chicos duros que emiten en su propia longitud de onda". Los mismos que solían rondar una ferretería cercana, especializada en rotuladores y aerosoles. El enclave descrito en 'El francotirador paciente', novela en la que el escritor se adentra en el mundo del grafiti a través de diferentes localizaciones de Madrid, Lisboa, Verona y Nápoles, se convertirá en los próximos días en el escenario sobre el que Madrid Street Art Project (MSAP) desarrollará su nueva propuesta.

A través del programa '¡Madrid Activa!' y promovido por la Junta de Distrito de Villaverde, el proyecto que se trae entre manos este colectivo artístico busca captar la atención de los vecinos para ayudarles a conocer mejor su entorno, reflexionar sobre él y contribuir a su mejora. "En esta ocasión, nuestro principal interés es promover que la cultura no se centralice sólo en el centro de la capital, sino que llegue también a la periferia", explica Guillermo de la Madrid, miembro de MSAP. Implicar de forma activa a los participantes es un requisito que se han marcado como imprescindible. "De un tiempo a esta parte, nos estamos acostumbrando a una dinámica en la que los artistas llegan, pintan lo que tenían pensado pintar y se van. No hay interacción con la población ni un trabajo previo sobre el espacio. Tampoco una reflexión sobre cómo se integra la obra en él ni sobre quiénes lo habitan. Se trataba de romper precisamente con todo eso. Los implicados podrán tener los trabajos a la altura de los ojos, y eso es algo que supone otra forma de convivir con el arte urbano".

Como muestra de esto estarán las "postales de barrio" que los asistentes podrán confeccionar los sábados 19 y 26 de noviembre guiados por Julio Alberto Jiménez, más conocido como Dos Jotas. "Aquí, la imagen del artista como genio y creador desaparece. Esto es un trabajo de todos", explica este madrileño. Tras escoger qué rincones de su entorno les parecen los más representativos, los vecinos harán una selección de fotografías que convertirán en postales de estética similar a las estampas turísticas, pero que, en este caso, pondrán de relieve el barrio a través de la visión de sus habitantes. Una breve descripción anotada en el reverso por los propios autores será la que cuente qué tiene de especial ese lugar para ellos. Finalmente, las postales se instalarán en diferentes lugares públicos de Villaverde y estarán a disposición de cualquier persona interesada. "El objetivo es que los ciudadanos se puedan 'autoidentificar' con el espacio en el que viven", añade. "Es importante que se involucren para recoger ese sentimiento de comunidad y aprovecharlo. Y, desde el punto de vista artístico, también es relevante que se sientan artistas. El proyecto dejará de ser mío y pasará a ser completamente suyo".Uno de los aspectos en los que más incide Dos Jotas es en el de reivindicar este tipo de arte urbano que "va más allá de los grandes murales pintados en una medianera". Ese que "tiene más que ver con lo pequeño, con un lenguaje que reflexiona sobre la ciudad, sobre sus conflictos sociales y que, al mismo tiempo, hace ver la realidad con otros ojos".

Algunos espacios representativos del distrito, como centros educativos, también desempeñarán su papel en esta iniciativa, así como elementos arquitectónicos puramente funcionales, desde cerramientos hasta escaleras. "Es una forma de recuperarlos, de darles una nueva función", prosigue de la Madrid. En el mes de diciembre, los artistas Ampparito y Digo Diego serán los encargados de dirigir la creación de diferentes intervenciones murales, mientras que una jornada pictórica, de libre expresión, será la tercera y última actividad que cerrará esta integradora iniciativa."El arte urbano está en la calle, y por eso es una buena herramienta para llamar la atención, no sólo sobre temas determinados, con mensajes concretos o de denuncia, sino también para reflexionar sobre espacios que cambian o que adquieren un valor añadido a través de estas manifestaciones", concluye Guillermo de la Madrid. "El hecho de que cambie tu forma de ver la ciudad, tu cotidianidad, es lo que lo hace valioso. Puede transformar tu manera de vivir la realidad".

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Re: 'El francotirador paciente' (noticias sobre la novela)

Mensaje por Rogorn » Mié Ene 03, 2018 1:54 pm

Grafiteros, mendigo y académico
Javier Marías - elpais.com - 31/12/2017

Hay semanas llenas de pequeños sinsabores o incidentes que lo mueven a uno a la risa, más que al enfado. Ojalá fueran todos así. La que hoy termina ha sido una de esas. La cosa empezó en la presentación de la última novela de Pérez-Reverte. En el escenario, el autor y tres mujeres, entre ellas nuestra magnífica editora Pilar Reyes, afanándose por dialogar e interesarnos. A mi izquierda, un par de individuos, con calva moderna y media barba, que no paraban de cuchichear como posesos. Una incontinencia verbal fuera de serie. “¿Qué diablos hacen aquí”, me preguntaba, “en un sitio al que se viene a escuchar, no a rajar desenfrenadamente?” Claro que el panorama general del patio de butacas no era alentador: la mitad de los asistentes estaban a lo suyo, es decir, mandando y recibiendo whatsapps y chistes, haciendo fotos y vídeos con sus aparatos estúpidos, sin prestar la menor atención a lo que se hablaba arriba. La mala educación de mucha gente está alcanzando niveles disuasorios: ya no se puede ir al cine, ni a un concierto. Pero al menos los del móvil “interactuaban” en silencio, más o menos, mientras que los calvos modernos no descansaban: chucu-chucu, chucu-chucu, un bisbiseo inaguantable. Aun así aguanté cuarenta minutos, limitándome a mirar con estupor al que tenía al lado. Hasta que no pude más. Ya he escrito aquí sobre los peligros de llamarle hoy la atención a nadie. Poco después de hacerlo hubo dos víctimas más: un anciano le afeó a un coche, a distancia, haberse saltado un paso de cebra, y el conductor se detuvo, se bajó, le pegó un puñetazo al viejo y lo dejó seco en la calzada; y otro sujeto que meaba en la calle respondió a la recriminación de un vecino sacando una pistola y metiéndole un tiro. Así que me jugué la vida al decirles: “Oye, ¿vuestra tertulia la tenéis que tener aquí?” A lo que el de más allá me contestó altanero: “Es que podemos hacer las dos cosas, escuchar y hablar”. “Ya”, le respondí sin discutirle la falsedad, “pero molestáis a los demás, que no somos tan hábiles”. Pararon un poco, sólo un poco. Tres días después, Pérez-Reverte estaba informado: “Ya sé que casi te pegas con unos amigos míos”. “Pues vaya amigos, no sé por qué no escogieron la cafetería”. “Son dos grafiteros que me echaron una mano con una novela. Desde entonces van a todo lo mío, por lealtad personal, pero se aburren. Eso sí, me dijeron que eras chulo”. “¿Chulo yo? Para nada, fui muy modoso”. Comprendí que, en efecto, me había jugado la vida con tipos de acción, y encima amigos de un amigo.

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Re: 'El francotirador paciente' (noticias sobre la novela)

Mensaje por Rogorn » Mar Feb 06, 2018 5:40 pm

El francotirador paciente: lo que debes saber si no lo has leído
Ariadna Resua - arealibros.republica.com - 06/02/2018

Si hablamos de libros, una de las cosas que debemos tomar en cuenta para iniciar son a los autores españoles, los cuales desde el siglo XVII han sido referencia mundial, y en la actualidad siguen dando de qué hablar, uno de ellos es Pérez–Reverte, quien en los recientes años ha sido muy criticado por sus acertados artículos sobre la actualidad española.

Una de sus últimas novelas fue 'El francotirador paciente', publicada en el 2013. Esta novela del periodista español es una grata sorpresa para los detractores de Pérez–Reverte, debido a lo diferente que es de sus demás publicaciones, por lo que es un libro que merece el tiempo de ser leído. 'El francotirador paciente' es una novela ambientada en la actualidad, a diferencia de muchas novelas históricas recientes, desarrollándose en pleno corazón de la vida urbana. El libro es un claro ejemplo de esos que no deben ser juzgados por su portada, ya que por el título cualquiera podría esperar que fuera como muchos otros de Pérez–Reverte, un libro de guerra.

La explicación del título tiene que ver más bien con el psudónimo que tiene el personaje principal en su grupo callejero y con el cual firma sus grafitis, ‘Sniper’, lo que significa "francotirador" en inglés. Además demuestra cómo este joven vive a través de mundos ilegales, pintando entre trenes, gasolineras o edificios en mitad de la ruina. Usualmente este escritor español había escrito excelentes novelas en las que escribió y recreó sus historias en el Siglo de Oro español como si lo fuese vivido de principio a fin, pero ahora Pérez–Reverte ha demostrado su versatilidad con esta redacción ambientada en pleno siglo XXI con un mundo más oscuro y desconocido para muchas personas por la ilegalidad que representa el mundo urbano.

En esta publicación el periodista aprovechó sus dotes de investigador para llevarnos a la búsqueda de quien a la postre sería el personaje principal, centrando la investigación en la voz de una especialista de arte callejero llamada Alejandra Varela. Esta audaz narradora decide buscar al francotirador paciente por los bajos mundos de la ciudad, siguiendo su rastro a través de sus grafitis. Aunque esto no afecta realmente en la literatura del libro, 'El francotirador paciente' está escrito para que sea narrado en primera persona por la investigadora Alejandra Varela, quien trabaja para un editor de libros llamado Lex [sic], y es abiertamente homosexual. Este hecho marca una arriesgada apuesta por el escritor al romper con una cualidad poco usada, como tener una narradora lesbiana comentando la historia en primera persona.

El aprovechamiento de esta narración es muy bien utilizado para describir las diferentes ciudades de Italia por las que el francotirador paciente o Sniper va dejando sus pistas y acertijos en grafitis, mientras Alejandra lo va siguiendo, encontrando que el trabajo que le fue dado es mucho más que una simple búsqueda. Uno de los aspectos más resaltantes y envolventes de esta historia son las persecuciones que atañen a Sniper, luego de que el hijo de un gran empresario muriera por realizar uno de los retos que el francotirador paciente dejó para luchar contra el sistema. Por esta razón, Sniper es perseguido por toda Europa por unos matones contratados por este prestigioso empresario. Asimismo, Lex se centra en la búsqueda del grafitero, apoyado en un resentimiento hacia una persona que lucha cínicamente y a través de otras personas contra el sistema dañado, probablemente afectado por el recuerdo de un amor.

Sin lugar a dudas, los ingredientes que presenta 'El francotirador paciente' hacen que esta novela, que te lleva de la aventura al suspenso, sea más que entretenida, a lo que se le suma que como en una típica novela revertiana, las sorpresas están detrás de cada página. El libro tiene a su favor la ironía mordaz y socorrona que Pérez–Reverte presenta en sus publicaciones y que es poco comprendida por los usuarios de las redes sociales, principalmente por falta de comprensión lectora, de educación de pensamiento y de una visión crítica de la vida, pero sobre todo, falta de humor.

Luego de una primera lectura, encontramos que 'El francotirador paciente' es un perfecto libro para iniciar a los jóvenes lectores en el mundo y los libros de Arturo Pérez–Reverte, ya que como casi todas las novelas del periodista español, esta está escrita para ser leída de manera rápida y sencilla, además de al ser ambientada en la Europa de la actualidad, llega más fácilmente a un público joven. Este libro muestra una de las especialidades de Pérez–Reverte, como lo es dejar reflexiones durante cada capítulo tan sutilmente que pocas veces se nota la complejidad de la misma.

Coquito159
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Re: 'El francotirador paciente' (noticias sobre la novela)

Mensaje por Coquito159 » Dom Feb 11, 2018 1:32 am

Puedo encontrar esta novela en pdf? Alguien que me ayude porfavor

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