'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Películas, series, cómics y otros materiales basados en las obras de Pérez-Reverte

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Rogorn
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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Mar Nov 07, 2017 2:08 pm

Aires de western sin el oropel de las superproducciones.
Francisco J Tejeda White - moviementarios.com - 07/11/2017

La obra de Arturo Pérez-Reverte puede ser plato de mayor o menor gusto, pero su riqueza y éxito es indiscutible, dado que siempre suscita mucho debate, estimula la imaginación del lector, y sobre todo fomenta la curiosidad histórica de aquellos que se adentran en sus tramas. En la mayoría de los casos logra extraer un enfoque diferente de una historia que creíamos ya harto conocida, de una época de sobra retratada o de un ámbito hasta todo límite explorado. Nos hallamos ante otra ocasión de esas en las que el escritor nos propone sumergirnos en una selva de aventuras y descubrimiento, de documentación y detalle, de ficción histórica, de la que tiene un pie en la orilla de lo auténtico y otro en el de lo imaginado. No cabe duda de que el relato de Pérez-Reverte tenía mucho de veraz y que junto al director Agustín Díaz Yanes han buscado resquicios de históricos que respalden esta película. De ahí que hayan logrado conseguir un enfoque tan realista que lo que más me haya gustado de ‘Oro’ sea su tratamiento. No estamos ante el intento de limpiar el nombre del otrora imperio español, tampoco ante otra película cruenta sobre la aniquilación del pueblo indígena. Este es un filme mucho más equilibrado respecto a esas dos vertientes históricas que a unos les gustará y a otros no, pero que seguramente se adapte más a lo que realmente sucedió en el siglo XVI en Sudamérica.

Debido a lo anterior expuesto me alegra decir que esta película me ha parecido mejor que la que reunió anteriormente a Díaz Yanes y a Pérez-Reverte, es decir, ‘Alatriste’. La historia está mejor trabajada y la ambientación está también dentro de lo que consideramos como verídico. Los días de rodaje por Canarias, Andalucía, Panamá y Madrid han servido para construir una creíble selva y el trabajo de la figurinista Tatiana Hernández (Peris Costumes) es excelente a la hora de vestir a los protagonistas. Puede que siga los pasos de ‘1898. Los últimos de Filipinas’, película de corte similar e histórico, que me dejó mejor sabor de boca, y se llevó el cabezón de mejor vestuario.

Porque ‘Oro’ tampoco es una película redonda. Mis expectativas eran altas si comparo con lo que al final me he encontrado. Es bastante menos intensa y tiene un ritmo muy distinto al esperado, sus pautas están más marcadas por el género del western, no el de la épica aventurera. De la determinación del tono pueden llegar los desaciertos. Lo más llamativo son algunos fallos de rodaje y montaje que presenta. Repite alguna que otra escena, algunas tomas se ven con poca calidad, otros encuadres son bastante desacertados, en el inicio de algunas secuencias los actores están demasiado colocados… La historia va narrada por el protagonista de Raúl Arévalo y por el personaje de menos peso de Andrés Gertrúdix. Este último, al ser su rol el del representante del rey, va anotando todo lo sucedido con una prosa más adornada que en determinados momentos se pierde. Todo este cúmulo de deslices le resta fuerza a una película que de haber sido objeto de alguien más perfeccionista dejaría una carga mucho más poderosa en el espectador.

A nivel interpretativo no he visto descuidos como los que he comentados antes. Las actuaciones están más cerca del nivel de la historia. Los protagonistas, los actores con papeles de más peso, son los que más nos pueden llamar la atención, pero entre ellos destacan Raúl Arévalo y Óscar Jaenada. Se pasan la película entera con un tira y afloja que se ve obligado a detenerse por el patriotismo, el instinto de supervivencia y el sentido del honor del soldado. Eso les ha forzado a crear una extraña relación entre sus personajes: son adversarios pero a la vez camaradas. Tal vez debería ir más allá para referirme a su conflicto pero entraría en los terrenos pantanosos del spoiler.

‘Oro’ tiene virtudes para brillar como los propios premios que puede llevarse. Pero también tiene fallos tan penalizables como los pecados que convirtieron a nuestros protagonistas o antepasados en soldados de fortuna en busca de El Dorado. Me quedo por encima de todo con el recado irreverente y sarcástico que viene a decir que como buenos españoles siempre seguiremos con las mismas rencillas, y por si fuese poco querremos ser gallardos, estaremos haciendo alarde y mostrando bravuconería hasta en la más inútil de nuestras empresas.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Mar Nov 07, 2017 3:46 pm

Agustín Díaz Yanes: "Las Indias son nuestro Vietnam"
elperiodico.com - 07/11/2017

El director Agustín Díaz Yanes ha asegurado hoy que "las Indias son nuestro Vietnam" durante la presentación en el Festival de Cine Europeo de Sevilla de su última película, 'Oro', basada en las expediciones que buscaban la mítica ciudad de El Dorado durante el descubrimiento de América. En una rueda de prensa, Díaz Yanes se ha referido a la violencia que la cinta muestra en determinados momentos y ha indicado que ha intentado retratar lo más fielmente posible la sociedad de la época, "donde la gente difícilmente llegaba a los 30 años, las mujeres tenían ocho hijos y se les morían siete, y donde cuando se mataba a alguien se le mataba con un puñal, a la cara". "No podíamos haber hecho una película como esta sin algo de violencia", ha dicho el director, que ha tratado de mostrar "la épica de los pobres, de los héroes anónimos" que buscaban El Dorado.

'Oro', el título más esperado de esta edición del festival sevillano y que llegará a las pantallas en diciembre, está basada en un relato inédito de Arturo Pérez-Reverte inspirado en las expediciones de los conquistadores Lope de Aguirre y Núñez de Balboa. El director ha explicado que a la hora de retratar a los españoles que llegaron a América en aquella época, "los personajes son como la vida misma, depende del concepto que se tenga de lo que son héroes o villanos, aunque la épica de aquella época era una épica de pobres, que es lo que eran ellos, que se querían ganar la vida como podían, y más pensando que iban a encontrar una ciudad llena de oro".

En el reparto figuran Raúl Arévalo, Bárbara Lennie, Óscar Jaenada, José Coronado, Antonio Dechent, José Manuel Cervino, Luis Callejo, Juan José Ballesta, Andrés Gertrúdix, Diego París, Anna Castillo, Juan Carlos Aduviri y Juan Diego, actores que han arropado al director en la presentación de la cinta. Díaz Yanes, después de ocho años sin rodar, ha dicho que "es terrorífico esperar ahora la llamada del viernes o el sábado preguntándote cómo ha ido el estreno". No obstante, ha confiado en el éxito de esta película, entre otras cosas porque "hemos tenido mucha suerte, el rodaje estuvo lleno de suerte desde el principio con la elección del casting, parece que los papeles estaban elegidos para ellos".

Ha asegurado que no ha querido hacer una película "comparándome con nadie", en referencia a otras cintas sobre el descubrimiento y la conquista de América y ha añadido que del éxito hablará "el paso del tiempo, y dentro de diez o quince años, si sigue viva, podremos valorar si ha triunfado". Sobre el rodaje, ha destacado que "es muy fácil trabajar con Arturo (Pérez-Reverte), entre otras cosas porque es un gran narrador, y los personajes que crea motivan mucho, además de que mi relación con él es la de un amigo".

'Oro' es una película en la que sólo hay dos actrices, Ana Castillo y Bárbara Lennie, en respuesta a la sociedad de la época, "en la que viajaban muy pocas mujeres a las expediciones a América, en torno al 10%", ha dicho Lennie, que sí ha destacado la dureza del rodaje, "con mucho tiempo metidos en el barro, todos trabajando 12 horas diarias, con mucha convivencia y mucho tiempo para meternos en el papel". A la dureza del rodaje se ha referido Óscar Jaenada, que ha dicho que ayudaba a que el personaje tuviese un aspecto más real, algo que ha apostillado Raúl Arévalo, que ha bromeado diciendo que "el maquillaje también ayudaba".

La película, rodada en la selva de Panamá y en varios puntos de Andalucía, Tenerife y Madrid, ha tenido un presupuesto de uno ocho millones de euros. La cinta comenzó a rodarse en marzo de 2016, producida por Atresmedia, Apaches Entertainment, Sony Pictures España y el propio Arturo Pérez-Reverte.

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Díaz Yanes convierte las Indias en el «Vietnam» español
Jesús Morillo - abc.es - 07/11/2017

Agustín Díaz Yanes regresa ocho años después del estreno de su última película con uno de los títulos más esperados de la temporada del cine español: 'Oro', en la que ha adaptado un relato de Arturo Pérez-Reverte sobre conquistadores en busca de El Dorado, que el director madrileño ha convertido en una película de aventuras crepuscular. La película la presentó el director, los productores, entre ellos Enrique López Lavigne, y el equipo artístico este martes en el Archivo de Indias de Sevilla, donde se guarda la memoria del Descubrimiento y al que se desplazaron, además de Díaz Yanes, José Coronado, Bárbara Lennie, Óscar Jaenada, Raúl Arévalo, Juan Diego, Juan Manuel Cervino y Antonio Dechent, entre otros. El estreno se producirá este martes en el Teatro Lope de Vega, por cuanto 'Oro' se exhibe fuera de concurso dentro de la programación del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF), cuyo director, José Luis Cienfuegos, definió como «un regalo» su elección para la premiere mundial.

'Oro', explicó su director, no pretende ofrecer una visión sobre la Conquista de América, «no me hubiera atrevido», explicó Díaz Yanes, quien considera que para ofrecer una versión de ese periodo histórico «están los libros». A pesar de ello, el director considera que «las Indias fue nuestro Vietnam», por lo que la película la ha pensado más como un «Western» que narra la peripecia de unos «héroes anónimos». «Son conquistadores y en todas las crónicas de Indias se cuenta que iban a América buscando fama y fortuna. Del grupo de treinta que forma el grupo de la película, la gran mayoría iba buscando fortuna y los menos la fama, en el sentido de reconocimiento de haber descubierto algo».

López Lavigne incidió también en la voluntad de hacer una película de aventuras y en la idea de la América como el Vietnam español, como «nuestro Western, nuestra frontera». En ese sentido citó, junto a Díaz Yanes, la herencia que ha dejado en la película el Western crepuscular de los años setenta, de realizadores como Robert Aldrich, Sam Peckimpah y el propio John Ford. En esa época, señaló el productor, el Western vuelve sus «raíces históricas», algo que «no nos hemos permitido en esta película, aunque sí queríamos entrar en ello», todo ello rodado con «una melancolía, una violencia... crepuscular».

Todo ello convierte a 'Oro' en una película «incómoda», donde se muestra la violencia sin edulcorar que manejaban los hombres del siglo XVI, cuando se luchaba cuerpo a cuerpo y «se mataban cara a cara y lo intentamos hacer lo más realista posible». «No podíamos haber hecho una película como esta sin algo de violencia». Así, 'Oro' cuenta la historia de este grupo de buscadores de riquezas que tratan de llegar a la ciudad mítica de El Dorado, en lo que el director definió como «una épica de pobres, que es lo que eran ellos» y que ya estaba en el relato de Pérez-Reverte. Muestra «las pasiones que desata la codicia».

'Oro' supone la segunda colaboración entre Díaz Yanes y el escritor tras 'Alatriste' (2006), una película que estrechó la «relación de amistad» que mantenían desde hacía años. «Es muy fácil trabajar con él y es un gran narrador». El relato ha sido la principal inspiración, junto al Western crepuscular antes citado, para el realizador madrileño a la hora de abordar su nueva película. Sobre los precedentes de Werner Herzog ('Aguirre y la cólera de Dios') y Carlos Saura ('El Dorado'), el cineasta aseguró que «son directores extraordinarios» pero «muy alejados de mi bondad cinematográfica».

Tanto Óscar Jaenada como Raúl Arévalo se refirieron a la dureza del rodaje en la selva canaria, con largas jornadas ataviados con pesadas armas e incómodo vestuario y metidos hasta la cintura en el barro o en el agua. La película se ha rodado en una zona selvática próxima al Teide, en Tenerife, y los ríos en Andalucía, en concreto en el Guadalquivir y el Guadiamar. «Siempre que puedo ruedo en Andalucía, es el mejor sitio para rodar y para después de rodar», explicó el director. Pero pese a reconocer el director haber acertado con las localizaciones, Díaz Yanes señaló que los actores son «los que hacen la película», a la que terminan, además, de dar el clima «tres cosas»: el director de fotografía, Paco Femenía; el director artístico, Javier Fernández; y el compositor, Javier Limón.

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'Oro': una película incómoda
Álvaro Ochoa - diariodesevilla.es - 07/11/2017

"Fue un rodaje duro". La definición de Óscar Jaenada que ejemplificó en la imposibilidad de levantar las pesadas espadas con las que tiene que lidiar en 'Oro', basada en un relato breve del escritor Arturo Pérez-Reverte. La película, dirigida por Agustín Díaz Yanes, se presentó este martes en el Archivo de Indias pocas horas antes de su estreno mundial en el Teatro Lope de Vega dentro del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF).

Díaz Yanes explicó cómo y dónde se hecho este largometraje, que cuenta la historia de una treintena de exploradores en busca de El Dorado. Esa legendaria ciudad hecha de oro que supuestamente se encontraba en lo que hoy sería Colombia. El cineasta madrileño reveló localizaciones en la selva canaria y alabó el esfuerzo de los actores durante un rodaje, en el que se encontraron situaciones adversas como batallas en el barro o jornadas de grabación de doce horas. Enrique López Lavigne, productor de la película, también dio su visión del proceso de creación de la historia y coincidió con el Díaz Yanes y Jaenada en calificarla de "dura" e "incómoda". Desde el envejecimiento durante meses del vestuario hasta la propia trama a la que califica de "difícil". López Lavigne no cesó de aludir a la incomodidad como seña de identidad de una obra que fue presentada en el Archivo de Indias, estrechamente relacionado con el argumento, y que contó con los nombres más relevantes del reparto: José Coronado, Raúl Arévalo, Bárbara Lennie, Luis Callejo o el sevillano Juan Diego.

Vídeo: http://www.diariodesevilla.es/ocio/Oro- ... 81726.html

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Ríos de sangre para ganarse el ‘Oro’
Ismael G Cabral - elcorreoweb.es - 07/11/2017

«Las películas de Tarantino tienen mucha sangre y la gente va a verlas, espero que con la mía hagan lo mismo», bromeó el director Agustín Díaz Yanes en la presentación que ha tenido lugar en el Archivo de Indias de 'Oro', su nueva película. La cinta, que llega a los cines este viernes, ha centrado además una gala propia en el Teatro Lope de Vega dentro del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF).

El realizador reconoció que «no se podía abordar esta historia sin violencia porque hubiera sido absurdo», la de una expedición formada por un grupo de 30 hombres y dos mujeres que se internaron en la selva amazónica en busca del mítico El Dorado, una ciudad que se creía completamente hecha de este preciado metal. Basado en un relato inédito y homónimo del novelista Arturo Pérez-Reverte, la presentación ha reunido en Sevilla al elenco principal del filme, encabezado por Jose Coronado, Raúl Arévalo, Óscar Jaenada, Barbara Lennie, Juan Diego y Antonio Dechent, entre otros. «Llevaba mucho tiempo sin rodar y dije que sí cuando me ofrecieron este proyecto. Me llegó de rebote y ha sido un regalo hacerla, también es verdad que debo decir que me ha resultado la película más difícil de rodar de mi carrera», confesó su máximo responsable.

Localizada en las «selvas de Canarias» y en Andalucía, en diversos alrededores de los ríos Guadalquivir y Guadiamar, 'Oro' es una película de «héroes y villanos, aunque poner estas calificaciones corresponderá al público». Porque, lo que no ha pretendido ser el filme es «una revisión histórica». «No me hubiera atrevido a hacer algo así. Si me llegan a proponer que rodase la historia de Hernán Cortés o de Francisco Pizarro me habría negado. Pero esta, en cambio, es una película de héroes anónimos. Hubiera sido demasiado ambicioso por mi parte aspirar a otra cosa, las películas son solo películas para otros asuntos ya están los libros», arguyó Díaz Yanes sobre la polémica y revisionada Conquista de América.

Para el productor, Enrique López Lavigne, «las Indias fueron el Vietnam de los españoles, un lugar en el que los que iban a buscarse la vida avanzaban movidos por la codicia y el hambre y no sabían a qué peligros se iban a enfrentar a cada paso. Para rodar 'Oro' sentí que necesitábamos a un director crepuscular, que diera una pátina de melancolía al relato, que tuviera personalidad, por eso escogimos a Díaz Yanes».

El actor Juan Diego, que encarna Manuel Requena, quiso recordar cómo muchos de los conquistadores hicieron de aquellas tierras lejanas su paraíso, su lugar natural, su patria, «porque la patria es donde uno tiene pan para comer». En este contexto abrumadoramente masculino solo dos mujeres destacan en el filme, una de ellas, Barbara Lennie, calificó el rodaje de «duro e intenso»: «Alrededor de un 10% de mujeres fueron a América en aquellas expediciones y su papel fue fundamental porque sentaron los pilares de las nuevas sociedades mestizas». La dificultad de la grabación del filme es compartida por todo el elenco artístico. Pero para Óscar Jaenada «era necesario sentir el barro en la cara, la suciedad en la piel, el sudor y el cansancio. La humedad de la selva tenía que vivir con nosotros. Todo eso ayudó a dar más verdad a nuestras actuaciones, era indispensable que nos moviéramos en un clima de perenne incomodidad».

Luego vendrán las comparaciones. Y los referentes. Desde luego están en el pensamiento 'Aguirre, la cólera de Dios', de Werner Herzog (1972) y 'El Dorado', de Carlos Saura (1988). Pero también el cine español reciente ha abordado el tema, como la abiertamente crítica con el papel de los españoles en América, 'También la lluvia', de Icíar Bollaín (2010). 'Oro' se mueve en otro código, mucho más «épico», ligado al cine de aventuras. «Me he vuelto un director modesto y me sabe mal que me comparen con otros directores de enorme talento, solo sabremos si quedará algo de 'Oro' dentro de 15 años, cuando veremos si la película se mantiene o se olvida», dijo el realizador. Una película suya, 'Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto' (1995) sigue hoy, por ejemplo, igual de viva y rotunda que cuando se estrenó.

El productor, Enrique López Lavigne, reconoció que sigue siendo arriesgado, en España, producir una película como 'Oro'. «Este año he producido y estrenado una cinta de terror, 'Verónica', y una comedia, 'La llamada'; ambas han funcionado, pero no vamos a estar siempre haciendo los mismos géneros ¿no?», dijo en la presentación del nuevo título. «Ahora también estamos despuntando en cine negro, por cierto un género que ha comenzado con fuerza en Sevilla pero tenemos que explorar otros territorios, como aquellos conquistadores, y ojalá la taquilla nos respalde porque, de lo contrario, no podremos hacer más cintas como 'Oro'», concluyó.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Mar Nov 07, 2017 6:02 pm

'Oro'... de Agustín Díaz Yanes
agoradeideas.com - 09/11/2017

España es el único país europeo que, hoy por hoy, carece de una “historia nacional”. Quizás si se entendiera mejor nuestro pasado, existirían menos problemas en el presente. En cualquier caso, no es éste el lugar para explicar el por qué, ni siquiera sobre si existe una interpretación sobre la conquista (conquista y civilización) de América... ésta película asume este tema y lo hace mediante la aproximación a un grupo de conquistadores perdidos por la selva y en busca de 'Oro'.

La expedición de López [sic] de Aguirre ha sido tratada en otras películas que tuvieron en su momento cierto relieve ('Aguirre o la cólera de Dios' [1972] de Werner Herzog y 'El Dorado' [1988] de Carlos Saura), en ambos casos, el guión se basaba, más o menos, en hechos reales y en la crónica escrita por el propio protagonista. Esta tercera aproximación está realizada por Agustín Díaz Yanes sobre un texto de Arturo Pérez-Reverte, a su vez, inspirado en 'La aventura equinoccial de Lope de Aguirre' de Ramón J. Sénder. En los dos primeros casos, dos actores extranjeros, el excesivo Klaus Kinsky y el sobrio Omero Antonutti, alemán e italiano, daban sus versiones particulares sobre el personaje. Pérez-Reverte, en una de las entrevistas promocionales explica que el protagonista “para esta película había que ser español, porque solamente desde dentro entiende el país del que se van, cómo se relacionan entre ellos, cómo se matan entre ellos y al enemigo”.

El argumento es fácil de resumir: una treintena de hombres y un par de mujeres emprenden la expedición en busca de una ciudad hecha de oro que, efectivamente, existe, pero que no es exactamente como ellos se habían imaginado. A lo largo del camino suceden todo tipo de peripecias protagonizadas por hombres de natural turbulento que sólo respondían de manera unitaria y unánime en situaciones de combate ante el enemigo común.

La intención de la película es mostrarnos cómo eran los aventureros españoles del siglo XVI. Y hay que decir que al terminar los 103 minutos de proyección, el objetivo se ha logrado ampliamente. Una cosa eran los propósitos del Cardenal Cisneros y de los Reyes Católicos y de sus sucesores, y otra muy diferente encontrarse perdidos en las selvas tropicales y tener que responder a situaciones de máxima tensión frente a la naturaleza y frente a los ataques de las poblaciones indígenas. No es que los ideales originarios que inspiraron la conquista de América no estuvieran presentes, es que para la empresa se precisaban aventureros y hombres de hierro. Hombres procedentes de Navarra y Extremadura, andaluces, maños y vascos, muestran la variedad de caracteres y tonos que existía en “las Españas” del siglo XVI. Podemos decir que así veían los guerreros de a pie la conquista de aquel continente.

La película es recomendable especialmente a la hora de reconstruir una “historia nacional” (nunca como hoy tan necesaria) y hacerla accesible y comprensible para todos. Eso, o de lo contrario, prevalecerá la idea de que allí se produjo un “genocidio”, como parte de nuestra “leyenda negra”. Es cierto que los aventureros del siglo XVI buscaban oro en América, muchos de ellos, los jefes, empezaban a ser mayores y se sentían fracasados si no encontraban la ciudad del Dorado. Otros huían de la pobreza. Eran los “desertores del arado” de la época. Todos los imperios se han forjado con gentes como estas: un proyecto de dominación y de traslación de los propios valores culturales a otras latitudes. Esto fue la “conquista de América”, sin las exaltaciones ni las denigraciones extremas en las que se suele caer.

Si esta es la temática de 'Oro', cabe decir ahora algo de la película en sí misma. Sobre los actores, la ambientación, la fotografía y la música, los promotores de esta película pueden darse por muy satisfechos. Ver a Raúl Arévalo y a José Coronado embutidos en destartalados y roñosos uniformes ha supuesto ver revalidadas sus cualidades interpretativas. Ambos demuestran ser actores todoterreno que salen airosos de los más variados papeles que se les encargan.

En cuando a la dirección de Díaz Yanes cabe decir que es lamentable que un director con estas cualidades no se prodigue más. Su última película, 'Sólo quiero caminar', data de 2008 y resulta incomprensible que en casi nueve años no haya dirigido ninguna cinta, especialmente porque su carrera anterior se había visto plagada de nominaciones y premios. Aquí realiza un trabajo notable e incluso obteniendo un resultado superior a anteriores productos firmados por él. No es la primera vez que trabaja sobre un texto de Pérez-Reverte; en 2006 llevó a la pantalla 'Alatriste', su tercera cinta, en la que quizás lo único criticable era el acento de Viggo Mortensen que, aun hablando un castellano correcto, no termina de dar el perfil. Aun así, la película tuvo acentos épicos notables que le valieron tres Goyas.

Una película recomendable en todos los sentidos, especialmente para los que aspiran a recuperar y entender parcelas de nuestro pasado. Insistimos: la versión que nos da esta película es la de los hombres de a pie. Hubo por supuesto, otros niveles de decisión e ideales más elaborados en la epopeya americana que esperamos algún día asuman directores y empresas productoras de nuestro país. Ciento dos minutos bien empleados. Y finalmente mi pregunta es: ¿Cómo se va a tomar esta película cuando se proyecte en Iberoamérica…?

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Mar Nov 07, 2017 8:27 pm

Díaz Yanes regresa con (buen) cine de aventuras
Fon López - elpalomitron.com - 07/11/2017

Nueve años después de su última película regresa a las carteleras españolas Agustín Díaz Yanes con la gran apuesta de Atresmedia para 2017. El director, que ha confesado en entrevistas haberse planteado dejar el cine antes de este proyecto, cumple en 'Oro' todo lo que puede esperarse de una cinta de su género: un trabajo muy bien filmado y profundamente entretenido. 'Oro' supone la segunda asociación entre Díaz Yanes y Arturo Pérez-Reverte tras la adaptación de la saga 'Alatriste' (2006). En este caso el director rueda una obra inédita de su amigo con mejor resultado que la primera, a la que el paso de los años no le ha hecho demasiado favor. La cinta nos traslada al siglo XVI, cuando un grupo de saqueadores españoles organizan una expedición para encontrar una ciudad llena de oro en la selva amazónica.

Entre el grupo formado por 30 hombres y dos mujeres se encuentra uno de los repartos más espectaculares del cine español de los últimos años. El casting es el primero de los aciertos de la película: los intérpretes se dejan la piel desde la primera secuencia y consiguen transmitir la dureza de la expedición, la ambición, el deseo y la crueldad de los personajes. Más allá de Raúl Arévalo, Bárbara Lennie o José Coronado, que vienen encadenando fantásticos trabajos en los últimos años, ha sido agradable reencontrarse con el mejor Óscar Jaenada o los geniales Antonio Dechent y Anna Castillo, que además aportan comicidad cuando la historia lo requiere.

En 'Oro' encontramos al Pérez-Reverte más reconocible. No falta el lenguaje bélico que tanto le pone, las constantes referencias a la épica, el honor y la lealtad, la hipermasculinización de sus historias y la violencia. La de los españoles contra los pueblos indígenas pero también la de los propios locales entre ellos, que los saqueadores aprovechan a su favor, y la de los españoles entre sí, presos de la ambición por repartirse el botín con cuantas menos cabezas sea posible. La particular visión de la condición humana que tiene el escritor (que firma el guion junto a Díaz Yanes) está presente en cada uno de los personajes. Tampoco fallan las referencias a la España históricamente dividida, con sus hombres separados por fronteras y territorios y la crítica a ese clero que, más que evangelizar, castigaba con crueldad a los que no cumplían con la doctrina. Los españoles siempre batallando entre ellos y la Iglesia en el centro de todo.

El director sortea con éxito las dificultades que se le presentan en una cinta de este tipo, tanto en el propio rodaje (grabar en plena naturaleza) como en los diálogos, muy bien equilibrados para no resultar pomposos ni engolados. La voz en off de Andrés Gertrúdix, que interpreta al escribano real que acompaña a la expedición, liga armoniosamente la narración con la acción en pantalla. Al margen de todo lo anterior, 'Oro' no es una película especialmente profunda. Cine de aventuras con elementos del western que te mantiene pegado a la pantalla por sus excelentes interpretaciones, por la cantidad de muertes de todo tipo de principio a fin y gracias al buen pulso tras la cámara del mejor Díaz Yanes en mucho tiempo. Una buena historia de búsqueda de El Dorado con dosis de épica, crueldad y desencanto. La guinda, la banda sonora de Javier Limón.

LO MEJOR: Las actrices y los actores
LO PEOR: Es bastante probable que más de un espectador eche en falta más autocrítica acerca del impacto que tuvo la colonización en los indígenas americanos.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Mar Nov 07, 2017 9:08 pm

Festival de Cine Europeo de Sevilla acoge el estreno mundial de 'Oro'
Lola Domínguez - rtve.es - 07/11/2017

El Festival de Cine Europeo de Sevilla acoge hoy un estreno absoluto: la presentación mundial de 'Oro'. La nueva película del director Agustín Díaz Yanes, sobre un relato de Arturo Pérez Reverte, en lo que supone la segunda colaboración de ambos tras 'Alatriste'. Esta vez, una historia de conquistadores españoles que nos lleva al siglo XVI y a las expediciones en busca de El Dorado....

Archivo de Indias, Sevilla. Aquí, a las puertas, no todos los días tantas estrellas... José Coronado, Raúl Arévalo, Juan Diego, Bárbara Lennie... Todo el equipo de 'Oro'... El templo de las crónicas de Indias ha sido hoy escenario para presentar una película que no aspira a ser, avisa su director, otra visión sobre la conquista...

"La épica o la pequeña épica que haya es una épica de pobres, que es lo que eran ellos, que iban allí a ganarse la vida como fuera, y más sin pensaban que iban a encontrar una ciudad llena de oro", explica el director, Agustín Díaz Yanes. Una película, dice, sobre gente que para salir de la miseria parte a Indias en busca de fama y fortuna. Siglo XVI... Una de tantas expediciones españolas en la selva del Amazonas en busca de El Dorado... El rodaje, en Andalucía y Canarias, casi tan duro como la historia...

"Yo creo que necesitábamos que fuera duro, un rodaje duro", explica el actor Óscar Jaenada. "Que la humedad y la suciedad de la selva tenían que estar también en nosotros". "Todo eso, aunque viviéramos una milésima de lo que vivía una expedición similiar, toda esa incomodidad, ayudaba mucho para los personajes", añade Raúl Arévalo.

Una historia, han bromeado, "con más sangre que una película de Tarantino"... Y sólo dos mujeres en la película. "Aunque fueron un diez por ciento de mujeres las que llegaron a América, cuenta la actriz Bárbara Lennie, "y además eran fundamentales en la construcción de las sociedades... Los hombres llegaban y se mataban entre ellos... y después eran ellas las que organizaban y decían, bueno vamos a ver cómo hacemos esto".

'Oro' llegará este viernes a los cines.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/prog ... 1/4293412/

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Jue Nov 09, 2017 5:11 pm

Una selva atravesada por la codicia
Braulio Ortiz - granadahoy.com - 08/11/2017

Hace exactamente nueve años, en el otoño de 2008, Agustín Díaz Yanes estrenaba 'Sólo quiero caminar', y después, inesperadamente, el director de 'Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto' y 'Sin noticias de Dios' se encontró con que "el teléfono dejó de sonar". Pasó un largo período en el que el realizador llegó a publicar una novela, 'Simpatía por el diablo' (2012), hasta que la fortuna volvió a ponerse de su lado: le ofrecían adaptar un relato de su amigo Arturo Pérez-Reverte, a quien ya había llevado al cine en 'Alatriste'. Un material que posibilitaba de nuevo a Díaz Yanes, que estudió la carrera de Historia, volver al pasado, más concretamente al siglo XVI: el argumento narraba la tortuosa expedición de unos hombres -también dos mujeres- movidos por la ambición, que atravesaban la selva centroamericana con el afán de hallar una ciudad que, según la mitología que circulaba tras la conquista de las Indias, estaba toda hecha de oro puro. El nombre de este metal, 'Oro', es el título de este drama épico que protagonizan Raúl Arévalo, Bárbara Lennie, José Coronado y Óscar Jaenada dentro de un reparto coral en el que participan también los actores andaluces Antonio Dechent y Juan Diego, y que tuvo ayer su presentación mundial en el SEFF antes de estrenarse este viernes en los cines españoles. Para la presentación a la prensa se escogió un escenario ligado a los hechos que se narran: el Archivo General de Indias.

A Coronado le atrajo de la producción el poder recrear aquellas aventuradas expediciones de las Indias "donde podía ocurrir de todo, donde quienes iban las pasaban canutas: les picaban los bichos, te perseguían los indios, si te entraba un simple dolor de muelas te morías...", enumera. "No sé cómo lo hicieron, pero Enrique [López Lavigne, el productor] y Díaz Yanes nos embaucaron y nos metieron en el barro". El ganador del Goya por 'No habrá paz para los malvados', que encarna al sargento Bastaurrés, "posiblemente el miembro del grupo que se mueve menos por la codicia o por la fama, un soldado disciplinado, temeroso de Dios y de su rey", asegura que "lo que más me gustaba de involucrarme en una película tan vistosa era vivir la experiencia, acercarme lo más posible a lo que les pasaba a los personajes. Siempre digo que buceando en la construcción de personajes puedes enriquecerte personalmente. Y yo quería vivir ese periplo de supervivencia".

Revivir ese episodio, sin embargo, resultaba extenuante. Jaenada, que encarna al alférez Gorriamendi, desvela que "las espadas que usamos, por ejemplo, pesaban mucho. En esas batallas acababas agotado, sin fuerza para cortarle el cuello a alguien aunque quisieras. Pero yo creo que la dureza de todo y el cansancio le venían muy bien a nuestras interpretaciones". "Ya tuvimos un contacto Díaz Yanes y yo para otra película hace unos años, y no pudo ser. No sé si andaba por Inglaterra, por América o por dónde, pero tuve claro que con él tenía que volver", afirma.

'Oro' resulta novedosa en un detalle: siempre se piensa en las empresas de la conquista como en algo masculino, pero la película muestra el poder que ejercían algunas mujeres en la sombra. "Eran apenas un 10% del total de quienes viajaban a América, pero fueron decisivas en la construcción de las sociedades", argumenta Lennie, cuyo personaje, Doña Ana, la única presencia femenina de la cuadrilla junto a su sirvienta (Anna Castillo), influye en las decisiones de su marido Don Gonzalo al tiempo que alberga una atracción amorosa hacia Martín Dávila (Raúl Arévalo). "De Doña Ana me interesaba su ambivalencia, cómo por la necesidad de sobrevivir van asomando en ella algunas contradicciones. A lo largo de la Historia muchas mujeres han hecho lo que han podido desde un segundo plano, sólo hay que ver todas esas noticias que aparecen ahora sobre obras que se creían escritas por unos autores y en realidad habían sido hechas por sus esposas", sostiene Lennie, que en 'Oro' da vida a una dama "que había sido educada y tenía en la fantasía, en la literatura, un lugar de resguardo y de libertad interior. El arte y la literatura te salvan", reivindica la actriz.

Las letras tienen una gran relevancia en 'Oro', donde hay referencias al Amadís de Gaula, los personajes de Arévalo y Lennie son admiradores de 'Tirante el Blanco', la letra de una copla cantada en grupo sirve de bálsamo en un momento de terror y el cronista al que interpreta Andrés Gertrudix deja constancia de todos los hechos en bellos párrafos. "Nunca estuve convencido de meter la voz en off, lo intenté en otras películas y no me funcionaba", admite Díaz Yanes, "hasta que oí la voz de Gertrúdix", dice el director sobre una película "que había que escribir con mucho cuidado. Se habla mucho en ella y todo está basado en la palabra. En los diálogos hemos intentado mantener el espíritu de la época, el tratamiento entre ellos, el respeto, la jerarquía, pero modernizando un poco todo". A Arévalo, la "lírica" que halló en el libreto fue uno de los rasgos que le cautivaron del proyecto. "Frente a la sequedad y la crudeza, personajes como el de Gertrúdix, el de Lennie o el mío pondrían una parte más bonita", expone el intérprete, que se embarcó en 'Oro' tras rodar su exitoso debut como director, 'Tarde para la ira'. "De hecho, aplacé la posproducción de esa película por este rodaje. Me encantó volver a ponerme delante de la cámara, no me fue difícil cambiar el chip. Si trabajo como actor, trabajo como actor. Con 'Tarde para la ira' aprendí, entre otras cosas, a valorar más el criterio de un director, a respetarlo más".

En 'Oro' hay poesía, pero también barbarie. Díaz Yanes cree que "las Indias son nuestro Vietnam" y ha buscado la verosimilitud en una época brutal, "donde la gente difícilmente llegaba a los 30 años, las mujeres tenían ocho hijos y se les morían siete, y donde cuando se mataba a alguien se hacía no como ahora a distancia, sino mirándolo a la cara". Aunque en el siglo XVI existían ya los arcabuces, antiguas armas de fuego, la espada para acabar con el enemigo (o con el compañero de filas acusado de traición). "Y se daban escenas paradójicas como que alguien le cortara el cuello a otro por piedad, porque si le clavaba la espada simplemente podía dejarlo desangrándose durante horas", revela el director. Imágenes como ésta -aunque se trate de un filme que no se regodea en la sangre- han originado que en las entrevistas de estos días le pregunten a menudo a Díaz Yanes por la violencia de su obra. "Y no puedes hacer una película así sin ella. Estos personajes iban buscando oro, eran tipos duros... Me extraña que me suelan hacer esa pregunta con lo estúpidamente violento que es el cine de ahora... El siglo XVI es como la Segunda Guerra Mundial, tú ves Dunkerque y es salvaje, tiraban bombas y moría gente".

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Jue Nov 09, 2017 5:15 pm

Agustín Díaz Yanes presentó "Oro" en el Festival de Sevilla: Sangre, sudor, barro y ambición
Elio Castro - noticine.com - 08/11/2017

"Los actores han estado heroicos", afirma Agustín Díaz Yanes en la presentación mundial en Sevilla de 'Oro', su quinto largometraje como realizador; una cinta que narra la expedición de medio centenar de soldados españoles en la primera mitad del siglo XVI por las selvas amazónica en busca de El Dorado, la mítica ciudad construida con ese preciado mineral. "No queríamos hacer un 'Juego de tronos' ni un film épico y triunfalista, sino una película incómoda", apunta por su parte el productor Enrique López Lavigne. Para él 'Oro', basada en una historia escrita por el novelista Arturo Pérez-Reverte, tiene que ver mucho más con westerns crepusculares y revisionistas como 'La venganza de Ulzama', de Robert Aldrich o 'Grupo salvaje', de Sam Peckinpah que con cantares de gestas heroicos. Es, sí, una historia de descubridores y conquistadores, pero en la que se desprende una gran melancolía y tristeza. Un film que necesitaba de un enorme esfuerzo físico por parte de sus protagonistas, unos intérpretes que tuvieron que soportar en el rodaje el calor, la humedad, la lluvia y el barro de localizaciones situadas en Canarias y Sevilla donde se filmó la historia.

"Necesitábamos esa dureza", explica Óscar Jaenada que interpreta al fiero alférez Gorriamendi, uno de los exploradores obsesionados con encontrar el oro que da título al film. "Las espadas pesaban mucho; las batallas eran largas y nos ensuciábamos el cuerpo y la cara. Después de rodar esas escenas estábamos cansadísimos, pero había que seguir, y eso se nota en los rostros", añade. "Bueno, el maquillaje también ayudaba mucho", bromea quitando un poco de hierro al asunto Raúl Arévalo, que da vida a Martín Dávila, un humilde soldado extremeño que busca fama y fortuna en tierras americanas. "A mí me preocupaba que en una película tan física como ésta, con espadones y peleas de ochenta personas, todas ellas muy juntas, te llevaras sin querer un golpe que te abriera la cabeza. Con otros directores que exigen mucha intensidad podría haber habido más de un accidente. Agustín Díaz Yanes, en cambio, templaba y calmaba los ánimos. Nos cuidó mucho y yo lo agradezco", explica el actor.

"El cine tiene también algo de aventura", admite Bárbara Lennie, una de las dos mujeres (la otra está interpretada por Anna Castillo) que acompañan a estos guerreros en su recorrido por la selva. "Mi personaje, el de doña Ana, es más emocional, pero se acomoda de forma natural a la violencia. No estaba al principio en el guion, pero a Agustín le gustaba mucho esa mezcla de mujeres y de armas y me dijo que yo también tenía que pelear, coger un cuchillo y clavárselo a alguien por la espalada", nos cuenta la actriz. 'Oro', es una película coral en la que no hay solo un protagonista. En el reparto también nos encontramos con José Coronado, Juan Diego, Luis Callejo, Juan José Ballesta, Antonio Dechent, Andrés Gertrúdix y José Manuel Cervino. Según explica Agustín Díaz Yanes, a diferencia de lo que vemos en la pantalla, fue una tropa muy disciplinada. "Son 16 actores de primera categoría y si no te apoyan, ya puedes ponerte como quieras que el rodaje no va hacia delante. Hubiera sido imposible hacer la película".

Después de 8 años alejado de la primera línea del cine, el realizador de títulos como "Alatriste", "Sin noticias de Dios", "Solo quiero caminar" y 'Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto', su primer y más aclamado film, por el que ganó el Goya al mejor guion original y al mejor director novel, vuelve a recuperar algunas sensaciones que ya tenía casi olvidadas "como que te llamen el viernes con los datos de la recaudación del estreno", dice sonriendo. ¿Se convertirá 'Oro' en tras su paso por las taquillas? Pronto lo sabremos. "Todo el mundo me dice que no depende de esta película que yo siga haciendo cine, pero yo sé que depende de esta película", reconoce algo resignado Díaz Yanes. "Eso sí, como los soldados que cruzan el Amazonas en busca de El Dorado, soy un resistente".

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Jue Nov 09, 2017 5:24 pm

Agustín Díaz Yanes: El retorno del conquistador
Noel Ceballos - revistagq.com - 08/11/2017

"Durante un tiempo, pensé que mi carrera había terminado". Con esta franqueza habla Agustín Díaz Yanes (Tano para los amigos) del fracaso económico que vivió con 'Alatriste' (2006). Es de justicia poética, pues, que su regreso por la puerta grande también haya venido también de la mano de su amigo Arturo Pérez-Reverte, quien buceó en las crónicas de Indias para crear un relato de honor y ambición en la América del siglo XVI. "Leí el relato de Arturo en un viaje largo en autobús, de camino a una reunión sobre la posibilidad de adaptarlo para el cine. Antes de llegar, ya había llamado a los productores para decirles que lo haría".

Así nació 'Oro', película desgarrada, desgarradora y crepuscular, donde cada plano contiene una pequeña clase magistral de puesta en escena. La épica sucia de aquellas páginas lo atrapó sin remedio, así como también la fuerza del personaje femenino. "Mi cine siempre ha contado historias de mujeres", explica el director de 'Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto' (1995), "y aquí tuve el privilegio de hacerlo a través de una interpretación como la de Bárbara Lennie". En cuanto a su adscripción genérica, Díaz Yanes lo tiene claro: "Es un western. Por eso no quisimos ambientarla en ningún año ni lugar concreto, ni quisimos anclarla a una realidad. Sus espacios son abstractos, y las viviencias que se dan en ellos, si bien están extraídos de las crónicas de Indias y basados en testimonios escritos de la época, son vivencias humanas universales. Me interesaba más aspirar a ese tono de cine del Oeste, donde prima la abstracción, que contar una historia real".

El cineasta sonríe cuando entiende que le vamos a preguntar por la posible interpretación que su película, protagonizada por un puñado de españoles ante la disyuntiva de trabajar juntos o aniquilarse en pos de una victoria individual, podría tener para el espectador de 2017. "Es inevitable verlo así ahora mismo", condece. Sin embargo, sí asegura que hay algo que convierte esta trabajo en el más moderno de su filmografía: "Gracias a 'Oro' he tenido la oportunidad de trabajar no sólo con un productor como Enrique López-Lavigne, sino también con una nueva generación de profesionales del cine español. Son gente joven, técnicos y expertos que se han incorporado a la industria en los últimos años, y de los que he aprendido un montón. Una de las mejores cosas que me llevo de este rodaje es haber podido hablar con ellos".

Raúl Arévalo, José Coronado y Óscar Jaenada completan un reparto volcado en esta épica sucia sobre el precio humano de la conquista. "Yo no sabría hacer una película sobre Hernán Cortés, o sobre ninguno de los grandes nombres que estudiamos desde pequeños, pero sí sobre esas personas anónimas que iban al Nuevo Mundo en busca de dos cosas: fama y fortuna. Por eso el escribano (interpretado en la película por Andrés Gertrúdix) me parece el personaje del siglo. Su pluma era la única manera que muchos de nuestros antepasados tenían de pasar a la historia".

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Jue Nov 09, 2017 5:29 pm

'Oro' no brilla pero te conquista con su épica realista
Mikel Zorrilla - espinof.com - 08/11/2017

Las superproducciones son necesarias para lograr llamar la atención de un tipo de espectador que de otra forma seguramente nunca se acercaría a una sala de cine. Eso ha derivado durante los últimos años a una presencia abrumadora de la acción, habitualmente como respaldo para las aventuras de algún superhéroe, pero hubo una época en la que Hollywood confiaba presupuestos muy generosos a un tipo de cintas que hoy casi no existen.

En el caso del cine español el dinero siempre será un problema a la hora de intentar competir de tú a tú con lo que viene desde Estados Unidos, pero de vez en cuando se realizan esfuerzos que no siempre funcionan. Me viene a la mente el caso de ‘Alatriste’, la cual no funcionó como se esperaba de ella, y que comparte con ‘Oro’ tanto director como al creador de la historia. Donde sí hay una gran diferencia es que una era muy deficiente y la que ahora nos ocupa es una película bastante estimable.

Antes de nada creo que merece la pena comentar que hasta la fecha no había conectado demasiado bien con ninguno de los cuatro anteriores largometrajes dirigidos por Agustín Díaz Yanes, ni siquiera con su aclamada ópera prima ‘Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto’. Temía que me volviera a suceder lo mismo con ‘Oro’, pero sí que hay algo estimulante en este viaje hacia ninguna parte de un grupo de soldados españoles. Es evidente que Díaz Yanes ha querido exprimir a fondo los 8 millones de presupuesto que ha tenido a su disposición, optando por un exigente rodaje que llevó al equipo a Panamá y varias ciudades de España. Esto es algo que sabe reflejar en pantalla, reproduciendo la exigencia física de un viaje a través de la jungla de una forma natural y que se siente mucho más allá de la obligada suciedad de la que hacen gala sus personajes.

Además, Díaz Yanes mantiene su estilo seco que da pie a que los arrebatos de violencia funcionen con eficacia. La consigna es simplemente complicarse lo mínimo y mostrarlo todo de la forma más limpia posible. Quizá por ello choque tanto que en la gran escena de batalla que hay en ‘Oro’ se opte por una abundancia de planos cortos y un montaje casi propio de una producción de Hollywood que está intentando obviar que la preparación para la escena ha sido demasiado pobre. También hay otros detalles como la ocasionalmente excesiva utilización de la voz en off que rompen ese intento de relato realista para aproximarse más a lo que podría ser una crónica de los hechos. Ambas opciones están íntimamente relacionadas entre sí, pero ese detalle evita que uno se sumerja más en la historia por mucho que su uso sea intencionado para acercarse de forma más verídica a ese tipo de experiencias, pues su propios responsables reconocieron haber saqueado las crónicas de Indias para la construcción de ‘Oro’.

Eso lleva a que la propia construcción de los miembros expedición se apoye en una serie de arquetipos que en esta ocasión funcionan de forma satisfactoria en términos generales. Con esto quiero decir que sus motivaciones tienen sentido, también las rencillas internas y, cómo no, ese sentimiento de unión inquebrantable cuando el enemigo hace acto de presencia. Hasta hay espacio para el jefe pusilánime con arrebatos más propios de un dictador, sin olvidarse tampoco del creciente descontento que eso va creando. Además, no se cae en el error de querer ofrecer un retrato al gusto de los tiempos modernos -quizá haya algún pequeño detalle de vocabulario-, por lo que sí, aquí hay mujeres -dos solamente, eso sí-, pero su importancia se ajusta a lo que podían ofrecer en la época. Obviamente eso también se traslada al retrato de los soldados, dejando espacio tanto para personalidades más bondadosas como para auténticos bastardos que algunos espectadores estarán deseando que mueran de la forma más cruel posible.

Los problemas llegan al pasar de lo general a lo particular, ya que durante los primeros minutos es lógico que algunos personajes aparezcan para básicamente morir acto seguido y también que el protagonismo vaya oscilando, pero hay algunos que prácticamente desaparecen sin motivo llegado cierto punto -no diré quién por eso de los spoilers pero hay un caso especialmente sangrante- y cada uno de ellos acaba siendo más interesante por lo que aportan los actores que por cómo están definidos por el guion firmado por el propio Díaz Yanes a partir de una historia de Arturo Pérez-Reverte. Luego uno tendrá más simpatía por determinados miembros de su reparto -yo disfruté principalmente con Bárbara Lennie-, pero uno de los puntos fuerte de ‘Oro’ es lo compacta que resulta en este apartado, tapando así varias carencias de la película como la casi obligada tendencia a repetirse a sí misma con los eventos que van sucediéndose. Eso limita su alcance narrativo, pero nunca se convierte en una losa demasiado pesada.

En definitiva, ‘Oro’ es un apreciable viaje con un variopinto grupo de soldados en busca de suficiente oro para ganarse una nueva vida. Es una aventura sucia y con una vocación realista en la que no hay espacio para florituras innecesarias en lo argumental, algo muy bien respaldado desde lo técnico pero que sufre en lo artístico porque llega un punto en el que uno necesita conectar con los personajes a nivel individual y ahí sí que Díaz Yanes se queda a medias pese a lo implicado que está todo su reparto.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Jue Nov 09, 2017 5:34 pm

Hierro sin oro, codicia sin fruto
Carlos Mármol - elmundo.es - 08/11/2017

Aviso a navegantes: en 'Oro' muere hasta el apuntador. Quedan vuesas mercedes prevenidos. La película de Agustín Díaz Yanes, cuya carrera cinematográfica ha sido tan brillante como irregular, llega este viernes a los cines de todas las Españas, por recurrir a una expresión propia de la época donde sucede la acción (siglo XVI), con un elenco formado por actores-estrella, el respaldo financiero de gigantes de la producción audiovisual, que han aportado los ocho millones de euros de presupuesto; un impresionante aparato publicitario y la firme voluntad de replicar, a la manera española, las grandes superproducciones norteamericanas, aunque esta vez con una narración -inspirada en un relato histórico de Arturo Pérez-Reverte- donde se entremezclan las dos caras -gesta bifronte- del fenecido Imperio español en las Indias, un espacio y un tiempo donde el heroísmo sólo era la faz amable de la brutalidad y los códigos del honor miliciano una forma de administrar la eterna ambición humana.

La película de Díaz Yanes es un revival de la historia del conquistador Lope de Aguirre, aunque sin mención expresa a su persona, que ya antes había sido objeto de atención literaria -podemos citar, entre otras, las novelas escritas por Arturo Uslar Prieti y Ramón J. Sender- y recurrente adaptación cinematográfica, cuyas muestras más notables son 'Eldorado' (Carlos Saura) y 'Aguirre o la cólera de Dios' (Werner Herzog). No se trata pues de un cuento original, sino de una revisitación del mito que explora el proceso de transformación personal que experimentan, atrapados en un entorno tan hostil como las infinitas selvas de América, un grupo de conquistadores en busca de una imaginaria ciudad del oro, cuya evocación les permite soñar con abandonar su condición de siervos y marionetas del destino para convertirse en señores. Una recurrente utopía española.

La factura del filme, presentada dentro del Festival de Cine de Sevilla, es excelente en su realización, fotografía, dirección artística y, con alguna excepción, también en su interpretación. Cuestión distinta es el guión, firmado por Yanes y Reverte, que no ofrece excesivas sorpresas -algo propio de muchas superproducciones, donde las destrezas narrativas están mal vistas- y el relato se estructura a partir de una sucesión de distintas estampas corales -uno de los méritos de Díaz Yanes es la dirección de actores- donde hay de todo. Desde escenas de sexo soft a bastante violencia sonora y gratuita, pasando por algunas gotas de humor y cierta sociología, como por ejemplo la identificación de todos los personajes con su región natal de procedencia, una analogía vigente aún en la España de nuestros días. Todos estos ingredientes contribuyen a que 'Oro' sea una correcta película de entretenimiento, una digna propuesta de cine de acción, que a buen seguro resultará atractiva tanto para los amantes de los pastiches históricos como para aquellos devotos de las caras del actual cine español.

Que tiene todos los (supuestos) elementos para ser un éxito en la cartelera no cabe duda. Tampoco se antojan irreales sus opciones para triunfar en la próxima gala de los premios Goya. Más difícil nos parece, sin embargo, su consideración como objeto artístico, dado que su relato es previsible, los diálogos ilustran pero no conducen con decisión la trama en una dirección determinada y algunos de sus actores, a excepción de profesionales como Antonio Dechent -maestro del humor negro- o Juan Diego, siempre extraordinario en sus creaciones, trabajan poniendo caritas más que con el resto del cuerpo. La combinación de aciertos y errores, sumados a determinados excesos, le da a la fábula un aire de irrealidad que desvela, acaso en demasía, su condición de artificio. Si se trata de una elección consciente por parte de Díaz Yanes, es perfectamente lícita. Pero si, en cambio, es una consecuencia involuntaria de la peligrosa sobreactuación, podríamos considerarlo como un defecto en el que, quizás, no es probable que repare el gran público, principal destinatario de esta producción, que incluye una hermosa musicalización -made in Casa Limón- del soberbio poema de Quevedo dedicado al dinero, una de las joyas de nuestra literatura del Siglo de Oro.

Todos estos elementos, indudablemente notables por separado, naufragan desde el punto de vista de la elección del énfasis narrativo, que documenta, dramatiza y expone pero no logra en ningún momento provocar emoción, algo nada sencillo cuando la inversión económica, y la consecuente rentabilidad, condicionan la libertad de creación. No hay, por ejemplo, la más mínima dosificación de la violencia, cuya reiteración termina por anular su significado como recurso dramático. Tampoco se percibe un mínimo desarrollo psicológico en los personajes, cuya caracterización se limita a la estampa y al esbozo. Da la impresión de que el éxito de la película se confía a la espectacularidad -el paisaje, las localizaciones, la excelente fotografía que refleja el escenario del horror- y se prescinde de cualquier capacidad de sugerencia, optando por mostrar, hasta el exceso, la degeneración baldía de unos hombres-guerreros identificados en función de lo anecdótico, en vez de a través de sus emociones primarias: miedo, espanto, crueldad. El convulso mundo de 'Oro', donde hay más hierro de espada que metales dorados y la codicia humana no obtiene más fruto que la muerte, se hace presente con efectismo y profesionalidad. Sí. Pero la épica, tan ansiada, no se siente.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Jue Nov 09, 2017 5:42 pm

Agustín Díaz Yanes: “Tengo alergia a las banderas y al movimiento independentista catalán”
Begoña Piña - elasombrario.com - 09/11/2017

Agustín Díaz Yanes vuelve a encontrarse con Arturo Pérez-Reverte en su nueva película, ‘Oro’, historia de un grupo de desheredados del siglo XVI en busca de una ciudad hecha de oro en la selva americana. Crónica de hace 500 años que revela los mismos conflictos que se viven en este siglo XXI.

Agustín Díaz Yanes ha retrocedido 500 años en la Historia para retratar, sin tener demasiada voluntad de ello, lo más salvaje y desesperado de este mundo del siglo XXI. Un grupo de hombres, la mayoría pobres que intentan sobrevivir, encerrados en una selva hostil y desconocida, en busca de un oro por el que apuestan su futuro, luchan a muerte entre ellos. Codicia, violencia, deslealtad, enfrentamientos por el poder, el sexo o los nacionalismos, fanatismo religioso -que han sobrevivido en similar estado todos estos siglos- conviven con algún espíritu menos atormentado, más aventurero, y con dos mujeres que no ambicionan el oro, sino la libertad.

Película coral, con Raúl Arévalo, Bárbara Lennie y José Coronado en los papeles principales, 'Oro' es un nuevo encuentro del cineasta con Arturo Pérez-Reverte, autor del relato en el que se basa esta ficción, y un homenaje al montador Pepe Salcedo. Con sabor a western, rodada espléndidamente, sin los complejos del cine español, el filme es la crónica de una aventura de 30 hombres y dos mujeres, “gente que no era nadie, sin nada que perder y todo que ganar”.

-No es la primera ver que sus protagonistas son pobres que intentan sobrevivir, ¿por qué insiste?
-No lo había pensado, pero es verdad, aunque no sé por qué. Aquí otra vez es gente humilde que intenta sobrevivir como puede. Dicen que un director hace siempre la misma película.

-El mundo de estos personajes del siglo XVI en la selva americana ¿sirve de espejo al mundo de hoy?
-Jover Zamora nos decía en la facultad que los siglos XVI y XVII era los que más se parecían al XX. Por otro lado, Montero Díaz decía que Flandes y las Indias eran nuestro Vietnam, las guerras que nos fueron quitando el alma. La Historia tiende a repetirse, suerte cuando no lo hace.

-Habla usted de Vietnam, pero ‘Oro’ sabe más a western, ¿no?
-Siempre para hacer una película veo unas cuantas como inspiración. En este caso, el referente principal ha sido 'La venganza de Ulzama', de Robert Aldrich. He visto películas de Vietnam, pero es verdad que no me sirvieron tanto. También tiene vínculos con 'Grupo salvaje', unos hombres que se meten en un lío por una razón extraña. Esto es lo mismo, unos españoles por la selva en busca de oro pensando que va a cambiar sus vidas. Y aquí hay indios hostiles a los que ocupan su territorio, otros que trabajan para los españoles… El western es el gran género del cine.

-La mayoría de los personajes se mueven por codicia, eso tampoco ha cambiado mucho con los siglos, ¿no?
-No. El oro lo mueve todo. Pero entre los personajes hay diferencias; está el que interpreta Raúl Arévalo, que es más un descubridor, que prefiere la fama a la fortuna, y está el que interpreta Bárbara Lennie, una mujer que no ha tenido vida y que en la selva encuentra su único espacio de libertad donde dejar de ser una mujer inexistente.

-¿Es mi percepción, o ha sido más libre creando el personaje de las dos mujeres?
-El personaje de Bárbara Lennie es el que está pensado más contemporáneo, me he resistido a hacerlo como eran las mujeres de la época. Aunque estoy seguro de que las mujeres pensaban de una forma diferente a como dicen los libros de Historia. Los personajes femeninos han sufrido un gran deterioro en las películas en los últimos 15 años. Esto no puede ser. Y es curioso porque ahora hay una cantidad como nunca de extraordinarias actrices. No entiendo por qué no se les presta mayor atención a los personajes femeninos. Las películas buenas siempre tienen que tener una mujer protagonista.

-Entre los conflictos que viven estos soldados está el de los nacionalismos. ¿Otro reflejo de la actualidad?
-La Historia no ha cambiado y la de España es más complicada que la de otros países europeos, aunque ha ocurrido en todos. Yo soy poco didáctico, no lo he hecho por lo que está pasando ahora en Cataluña, pero es verdad que en España tenemos problemas que no están bien resueltos. A mí y a todos los antiguos militantes del Partido Comunista de España nos cuesta entender esto de los nacionalismos excluyentes. Tengo alergia a las banderas y al movimiento independentista catalán. ¿Qué es eso de ‘me quiero separar porque quiero ser más rico’? Me espanta la política de los sentimientos. Yo ya tuve la mala suerte de vivir cuando vivía Franco, ahora no entiendo que parte de la izquierda apoye esto.

-De alguna manera, en el movimiento independentista catalán hay una cosa que también está en ‘Oro’, la idea de la desobediencia necesaria, ¿no?
-Las rebeliones vienen cuando hay indecisión en el mando. Las películas serias cuentan problemas parecidos a los que se tienen en cada momento, pero el mes que viene la lectura de la película será otra y será diferente que la del año que viene.

-Pues volvamos a ‘Oro’ y a los pobres.
-Quitando la República y los gobiernos de González, nunca hemos tratado bien a los pobres, es una constante española. Ves la película 'Dunkerque' y te das cuenta de que los ingleses incorporaron a los pobres, les hicieron partícipes.

-Hay mucha violencia y crueldad en su película, ¿ha medido el alcance de ello?
-En las películas se hace una estilización de ello. Yo no creo que el ser humano sea tan cruel, creo que se ha logrado un punto de civilización en el que se mantiene una cierta cordura. Aunque hemos tenido dos guerra mundiales hace muy poco, y el nazismo y los gulags y la bomba atómica…

-La selva funciona como espacio casi único en la película, ¿ha sido especialmente duro el rodaje?
-En realidad estaba asustado como una liebre. Paco Femenía (director de fotografía) y yo hablamos muchísimo, porque ahora casi todas las películas se hacen de la misma forma. Sabíamos que la selva podía ser monótona, es un coñazo, así que apostamos por tenerla de fondo y por poner a los personajes delante. Paco se trajo la cámara anamórfica que utilizó El Chivo (Emmanuel Lubezki) en 'El renacido' de Iñárritu. Nos quitamos los aparatajes gordos, no usamos ni steadycam ni grúas, Paco se inventó un palo y así rodamos.

-Por cierto, sin hacer ningún alarde, que es bastante habitual hoy en el cine español. ¿No le tentó?
-Procuré limitar todo alarde de producción. Todos los planos de drones que he visto, por ejemplo, son absurdísimos, es mejor integrar al personaje en el paisaje sin dar el coñazo. Además, hay que conocer bien los límites del cine español; por muy estupendo que te pongas, habrá 100 películas de EE UU con un plano brutal infinitamente mejor que el tuyo y tú quedas un poco memo.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Jue Nov 09, 2017 5:48 pm

¿Por qué el cine español sigue instalado en el odio a las mujeres?
Beatriz Martínez - elpais.com - 09/11/2017

El año pasado las alarmas saltaron. Tan solo una de las cinco películas nominadas a los premios Goya estaba protagonizada por un personaje femenino potente y pasaba el test de Bechdel. Se trataba, como no podía ser de otra manera, de 'Julieta', de Pedro Almodóvar. El resto de la producción, salvo honrosas excepciones como 'Kiki, el amor se hace', 'La puerta abierta', 'María y los demás' o 'El olivo', eran directamente películas de tíos, de machotes intentando demostrar quién era más viril o quién la tenía más grande. Películas, al fin y al cabo, que exudaban testosterona por los cuatro costados y en las que el hueco dedicado a la mujer era anecdótico y en muchos casos inexistente. En el peor de los casos, directamente insultante.

Fue el año de 'Tarde para la ira', 'Que Dios nos perdone', 'Los últimos de Filipinas', 'El hombre de las mil caras' o 'Cien años de perdón'. En 'Que Dios nos perdone', en una de las escenas tenía lugar el intento de agresión a una mujer. La misma mujer, unos días más tarde, iba a casa de su agresor a llevarle gazpacho. ¿Cómo se puede permitir que se trasmita una visión tan distorsionada y frívola de un tema tan grave como este? Por supuesto también había conversaciones de irse de putas, de follar como campeones y ese tipo de cosas.

Este año las cosas parecen haber cambiado un poco. Hay películas como 'Abracadabra' que denuncian el concepto de macho ibérico con todos sus estereotipos más desagradables para terminar poniéndole una camisa de fuerza. Hay ejercicios de cine joven y libre, como 'Pieles' y 'La llamada', que abogan por la diversidad. También encontramos personajes femeninos fuertes y valientes en películas de género, como es el caso de 'Verónica' y 'Colossal'. Directoras como Isabel Coixet, Roser Aguilar o la joven Elena Martín que siguen apostando por retratar a la mujer de manera poliédrica a través de sus luces y sus sombras, de sus anhelos y debilidades, y directores, como Lino Escalera o Fernando Franco que consiguen en 'No sé decir adiós' y 'Morir', construir dos de los personajes femeninos más memorables del año, interpretados por Nathalie Poza y Marián Álvarez.

Esa es la cara, pero como no podía ser de otra manera, también tenemos la cruz. Continúa existiendo un cine anclado en una mirada profundamente misógina, que se acerca a la mujer para convertirla en objeto de deseo, que la relega a papeles insignificantes en la trama porque no sabe qué hacer con ella, que se encarga de recubrirla de los peores clichés y someter su voluntad a la tiranía masculina. ¿Qué pintaba, por ejemplo, Bárbara Lennie en 'Contratiempo' y Alba Galocha en 'Plan de fuga'? Nada, eran simples comparsas de la función. Papeles sin ninguna entidad que servían únicamente para poner de manifiesto las bondades de sus compañeros masculinos, verdaderos héroes de la función. ¿Por qué las representantes femeninas de 'Señor, dame paciencia' se pasaban todo el rato hablando de hombres y de lo bueno que estaba Andrés Velencoso?

En 'El bar', de Álex de la Iglesia ocurría algo bastante más grave. En un momento de la película, los protagonistas tienen que pasar por el hueco estrecho de una alcantarilla y para ello deben untarse de aceite. Cuando le toca el turno a Blanca Suárez, se detiene el tiempo, la cámara se deleita, la filma por todos lados intentando erotizar un momento que en el fondo resulta repulsivo: una chica joven teniendo que quitarse la ropa y siendo manoseada por todo el cuerpo únicamente para satisfacción del espectador masculino. Por supuesto, cuando le toca el turno a Carmen Machi, la misma acción parece convertirse en un acto jocoso que da lugar al chiste fácil. En 'Amar', la ópera prima de Esteban Crespo, una adolescente se deja llevar por una relación de dominio malsana que ejerce su pareja sobre ella sin que haya ningún tipo de denuncia explícita sobre ello. Al contrario, parece existir un cierto embeleso al escuchar a la protagonista lanzar frases tan propensas a la egolatría masculina como “me encanta tener tu semen dentro de mí” o “soy tú”. Frases que no hacen sino poner de manifiesto una mirada nociva en torno a las relaciones de posesión y toxicidad precisamente porque se tratan de una manera casi idílica, como si eso fuera lo bonito de vivir un primer amor, abandonarte a una relación que hace que pierdas tu identidad y que se basa únicamente en satisfacer a tu pareja, provocando una peligrosísima involución ideológica dentro de las generaciones más jóvenes.

Estas próximas semanas se estrenan otras dos películas que llegan dispuestas a situarse en el altar cipotudo del cine español del año. 'Oro' sería el equivalente a 'Los últimos de Filipinas' de este año. Ese tipo de película en la que los hombres son duros, están muy sucios y llevan armas para matar. Características todas ellas fundamentales para fortalecer su masculinidad. En medio de ese panorama tan desalentador, en el que son constantes las disputas entre gallitos, dos personajes femeninos: el que interpreta Anna Castillo y el de Bárbara Lennie que, de nuevo, como le ocurría en 'Contratiempo', no parece tener muy claro qué pinta en medio de esa selva en la que no tiene nada que aportar excepto servir como elemento perturbador y catalizador de violencia en medio del entorno varonil en el que se inserta. Que el argumento sea obra de Arturo Pérez-Reverte tampoco ayuda mucho a pensar otra cosa que aquí hemos venido a ver una historia de tipos de pelo en pecho que, además, son los encargados de escribir la historia de nuestro pasado.

Pero hasta Pérez-Reverte se puede considerar vencido en su beatificación de la sacrosanta masculinidad si tenemos en cuenta la adaptación que ha hecho Manuel Martín Cuenca de la novela de Javier Cercas 'El autor'. No es nada nuevo. Ya desde sus inicios, con 'La flaqueza del bolchevique' se podía intuir por dónde iban a ir los tiros. Ahora, en 'El autor', enseña sus cartas de una manera todavía más precisa y obvia: El protagonista, Javier Gutiérrez, para tener una mayor confianza en sí mismo, pone sus huevos encima de la mesa. Toda una declaración de intenciones.

No hay ningún tipo de filtro a la hora de ridiculizar a las mujeres que aparecen, ya sea porque son mentirosas o manipuladoras, por su físico o por su procedencia. Ellas son el origen de todos los males porque son capaces de hundir a un hombre en la más profunda de las miserias. El clásico victimismo machirulo que combina a la perfección con esa actitud y mirada prepotente que por desgracia todavía impera en buena parte de nuestro cine.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Jue Nov 09, 2017 10:12 pm

‘Oro’, la conquista de lo ignoto
Jesús Ruiz Mantilla - elpais.com - 09/11/2017

Aquel pulmón húmedo, verdoso y cuajado de barro que para los indígenas era la madre selva, los conquistadores lo llamaban de otra manera: maldita selva. Resultaba difícil hallar un hueco entre la maleza que sirviera de colchón sin quedar a salvo de las serpientes o había que llevar cuidado al cruzar un río para que no te engullera un caimán. Pero el oro todo lo valía. La vida, incluso. Y si al final del camino, te había decepcionado el destello de su espejismo, siempre podías consolarte con la conquista de un océano.

Esa peripecia, nada absurda, aunque no lo parezca llena de sentido, es lo que cuenta 'Oro', la nueva película de Agustín Díaz Yanes, basada en un relato inédito de Arturo Pérez-Reverte. Han retrocedido un siglo –del XVII al XVI- desde que Alatriste les conjuró a emprender la única adaptación al cine que se ha rodado sobre las entregas del autor. Y han saltado también de Flandes y el Madrid de los Austrias hacia América. “Arturo es un gentleman que te hace favores sin que te enteres. Y que pensara en mí para adaptar esta historia ha sido uno de tantos que le debo ya”, comenta el director.

Las páginas que leyó nada más caer en sus manos la historia estaban pobladas por un universo asfixiante y violento, trufado de sueños y delirios al tiempo. Pululaban por él un puñado de expedicionarios capitaneados por un oficial mayor más pendiente de su mujer que de la tropa; un cura más dado a sembrar conflicto que a imponer la paz, al que todo el mundo deseaba que la ira divina se tragara; un escriba dispuesto a llevar testimonio al emperador, guías indígenas con el mapa en la cabeza y los pies o soldados curtidos, que preferían ahogarse en un río lejano que cocerse en tierras de Andalucía, Castilla y Extremadura o padecer reuma en Navarra y Vizcaya…

A ellos dan vida, entre otros, Raúl Arévalo, José Coronado, Óscar Jaenada, Bárbara Lennie, Juan Diego, Antonio Dechent… 'Oro' lleva marcas y herraduras de leyenda. Pero nada negra: plagada de dorados, azules y claroscuros. Tatuada de barro y oxigenada por el verdor atosigante de una selva rodada principalmente en Canarias. “La leyenda negra existe y salta a la primera de cambio, como un resorte, por medio de los anglosajones, que la tienen muy integrada, para nuestra desgracia”, asegura el director.

'Oro' puede ser un intento de contrarrestar ese sambenito secular y nada equilibrado, a base de una exuberante aventura dirigida al gran público. “Tenemos una mala relación con nuestra Historia, no sé las razones. Nunca las he entendido del todo”, comenta Díaz Yanes. “Y eso que fue lo que estudié en la universidad. Nosotros hemos tenido parte de culpa, por dejación de responsabilidad a la hora de ofrecer un relato propio sin que tuviéramos que avergonzarnos. La etapa de Franco tampoco ayudó a dignificar nuestra memoria, pero a pesar de esa nube negra hemos sido perezosos”, comenta.

Una manera de contrarrestar tópicos es calibrar las dimensiones de la hazaña. “Lo que algunas expediciones de 30 o 40 consiguieron en México, en Perú, atravesando el corazón de la selva, con vistas a hallar lugares y tesoros sin garantías de que existieran, sólo puede calificarse como una epopeya”, dice el cineasta. Desclasados, bastardos, tan ciegos como para matarse entre ellos a falta de enemigo que se les cruzara en medio, hidalgos de segunda que veían allí, como definía Cervantes, “el refugio y amparo de los desesperados”. Entre la avaricia y el deseo de no morir sin haber sentido el hechizo de algo grande, fueron plantando semilla de mestizaje y, al tiempo, arrasando culturas milenarias. “Las motivaciones fueron diversas. Bien es cierto que a muchos les movió la codicia, pero, a otros, la satisfacción de acometer algo grande o el mero placer de nombrar ríos y montañas”.

A Díaz Yanes le fueron muy útiles las crónicas de indias: “El testimonio de ese germen de periodistas que ven y describen cosas que muchas veces no entienden, con un lenguaje delicioso”, asegura. Una fuente que le ha ayudado a vislumbrar lo que el director, de vuelta, pretende hacer comprender a los espectadores: “¿Quiénes éramos entonces? ¿Qué hacíamos allí?”. Dos preguntas aparentemente sencillas que en muchos casos no tienen respuesta.

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El apocalipsis de entonces
Javier Ocaña - elpais.com - 09/11/2017

'Oro', la nueva película de Agustín Díaz Yanes, se abre con una imagen paradigmática. Un plano fijo de una jungla, tomado desde la distancia, árboles por los que se cruza la niebla, física y metafórica, bajo unas notas musicales de cuerdas desgarradas que inspiran a la desolación. Es un plano casi exacto al del inicio de 'Apocalypse now', de Francis Ford Coppola. No suenan ni se entrevén los helicópteros, porque no los había, estamos en 1538, ni tampoco los compases del 'This is the end' de los Doors. Pero también es el fin. El principio del fin de un imperio llamado España.

Es un bello plano homenaje que, eso sí, como siempre ocurre con los guiños referenciales, y aunque la defina desde el primer segundo, resta autenticidad a la obra contemporánea. 'Oro', película aguerrida y desequilibrada, parece aludir en su historia, basada en un relato de Arturo Pérez-Reverte, que también ejerce de coguionista, a Lope de Aguirre, y su cólera de Dios a Werner Herzog. De hecho, además de la búsqueda de El Dorado, comparte con aquella un personaje femenino de estruendosa ambigüedad, que debe defenderse con sus propias armas de la crueldad de los hombres que la acompañan. Sin embargo, más que a la demencia de Herzog y Kinski, la película de Díaz Yanes apunta al western crepuscular, al 'Grupo salvaje' de Sam Peckinpah, a su violencia extrema, a esa hombría desvergonzada de amistades veteranas, de los que llevan toda su vida luchando por fama y fortuna, aunque en realidad solo estén unidos por la desesperación y por la huida del hambre y de la miseria.

Tras el éxito de 'Alatriste' (2006), Reverte y Díaz Yanes, en medio de un clima nacional que no hace sino confirmar que España parece estar condenada a no entenderse, trascienden la época en la que se ambienta su película para converger en un sempiterno odio entre tierras, reinos y caracteres. Pero frente a sus evidentes virtudes, que no son pocas, también hay algo en 'Oro' que la hace descabalgar: su irregularidad. En las interpretaciones —actuaciones excelentes frente a otras discretísimas, incluso momentos brillantes y funestos en un mismo actor—; en la narración, a veces reiterativa, otras cojitranca; en la verdad del ensañamiento de sus personajes, con instantes brutales y fogonazos cerca de lo mediocre. El balance, finalmente, es positivo, en la línea desmitificadora iniciada el pasado año con '1898: Los últimos de Filipinas', pero el barro moral y material en el que se mueven sus personajes no acaba de ser lo suficientemente constante.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Jue Nov 09, 2017 10:17 pm

Agustín Díaz Yanes: "Históricamente, poco malo hay que decir de esta película"
Javier Estrada - elmundo.es - 09/11/2017

Tras nueve años, Agustín Díaz Yanes (Madrid, 1950) vuelve a dirigir cine. 'Oro' es un filme que retrata la ambición desmedida (y sus consecuencias) de muchos españoles en la conquista de América. Ambientado en el siglo XVI, retrata la odisea de una expedición que intenta llegar a una ciudad mítica donde, supuestamente, encontrará cantidades de oro. El director de 'Sin noticias de Dios' ha contado con actores como José Coronado, Raúl Arévalo, Bárbara Lennie u Óscar Jaenada.

-La película surge de un relato de Arturo Pérez-Reverte. ¿Se pasó por el rodaje? ¿Qué le ha parecido el resultado?
-Arturo suele pasarse poco por los rodajes... Creo que lo hace porque es un tipo educado y no le gusta molestar: me pasó igual en 'Alatriste'. Vino un día, se sentó a ver una escena y a las dos horas se marchó. Sí, ha visto 'Oro' y está encantado.

-En tu camino hacia el oro, la expedición pierde a sus efectivos en una lucha cainita...
-En esta historia no hay buenos y malos. Sí personajes honrados y otros que no tanto. Todos matan por salir adelante.

-¿Cómo explicas esa lucha a muerte?
-En aquellos tiempos, este tipo de expediciones se afrontaba por fama o por fortuna. La segunda no era probable, por lo poco que les pagaban. Por eso se obsesionaban con el oro... Como toda empresa humana, esta aventura está llena de grandeza y de miserias.

-Muchos espectadores quizá no sepan que estudiaste Historia. ¿Has disfrutado por ello más este proyecto?
-Sí, porque te sumerges en un mundo que tienes que recrear. Disfrutas más preparándolo que con el rodaje en sí: con los actores ya da igual la espada, los cascos o el detalle de los ropajes. Hacer una película de época cuesta más, pero es satisfactorio.

-¿Elegiste a los actores según los personajes que debían interpretar?
-Siempre buscas arquetipos y personalidades... Pero lo que tenía bien claro es que debía hacer una película con actores veteranos y mucha gente joven. En aquella época, la gente iba a América con esa edad.

-Una producción de este tipo, con un reparto coral y un presupuesto holgado, recuerda a títulos clásicos...
-El presupuesto ha sido normal, no te creas... (risas). Quería contar cómo le va a un grupo de mataos que cruza la selva. No se trata de 'Braveheart' ni 'El Dorado'. No he pretendido hacer algo espectacular, sino más bien centrarme en cómo mueren los personajes poco a poco.

-¿Llegaste a pensar que no rodarías más en estos años retirado del cine?
-Sí, con la edad que tengo me parecía hasta razonable... Llega una nueva generación y lo normal es que caigas en el olvido... o te retires. Que conste que yo estaba encantado en mi casa, hasta que me ofrecieron el proyecto. Y me alegré por ello.

-¿Son los historiadores los espectadores más difíciles cuando se rueda una película de este tipo?
-Históricamente, poco malo hay que decir de esta cinta (se han cuidado muchísimo los detalles). Y esto lo digo yo que soy uno de ellos y les conozco bien.

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'Oro': la agonía y la selva
Luis Martínez - elmundo.es - 09/11/2017

En su cuento 'El salvaje', Horacio Quiroga hace coincidir realidad y sueño en la espesura de una jungla eterna. Imagina el autor seres de otros tiempos (allá por el terciario, dice) unidos por una extraña pesadilla con un individuo de hoy, o casi. En realidad, mantiene Quiroga, el hombre es el mismo, da igual el tiempo, y sólo la selva permanece como testigo y metáfora de todo lo que nos amenaza, nos inquieta, nos impulsa a seguir adelante. Es así.

'Oro', de Agustín Díaz-Yanes, pretende algo parecido. Quiere el director rescatar el aliento de una empresa desmesurada, la Conquista de un universo nuevo, desde la pulsión más elemental de un grupo de hombres solos y perdidos. Además de analfabetos, duros, pendencieros y, quizá lo peor de todo, españoles. ¿Cómo dejar la más hermosa, desmedida y hasta épica de las empresas con la que empezó el mundo moderno en manos de semejantes ganapanes? Ésa es la cuestión y ése, el estupor. Ningún héroe, y un conquistador se le parece bastante, sabe que lo es. Ahí, sin duda, la paradoja: arriesgar la vida por un puñado de oro y volver a casa con el Amazonas y un mar entero descubiertos. Y un genocidio, claro, entre medias. ¿Y si los hombres de entonces, pese a todo y pese al tiempo, fueran los de ahora? Quizá sólo la jungla tiene la respuesta.

Allí, en la espesura, y sobre un relato inédito de Pérez-Reverte, media docena de hombres y dos mujeres llegados cada uno de un rincón de España se enfangan en lo que se podría llamar la épica del barro. Buscan alimentar la más elemental de las ambiciones y lo hacen con lo único que tienen la mano: su fe ciega en el vacío. Llevan con ellos su afán y su destino. Y nada más.El director se arriesga así a fundar un género que si no es nuevo, lo parece. Entre la cinta bélica de patrulla, el western y la pesadilla de aliento herzogiano (por Werner Herzog), la película discurre violenta y cabal en medio de la fiebre y el sueño. Yanes se sabe un director caótico, un narrador que deposita siempre la carga de la prueba en la sensación real de angustia, en la veracidad del instante, en el gesto detenido de un hombre que se ve de frente con la muerte. Y es ahí, en la desesperación, donde la película crece, se ensucia y se ofrece casi como una experiencia catártica y asfixiante, tan fascinante como horrorosa, tan hipnótica como repulsiva.

Otra cosa es la dificultad de hacer coincidir el rigor de pedernal de cada uno de los diálogos de Reverte con la necesaria evolución de una trama detenida por fuerza en un único plano. La selva es siempre la misma. A los actores les cuesta sobreponerse a la contundencia de cada una de sus frases y les da aún más trabajo hacer creíbles las motivaciones, siempre primarias, que les habitan. Cada uno opta por su propia salida y, por momentos, daría la impresión que cada uno ha leído un guión distinto. Óscar Jaenada, fiero capitán, detiene el gesto en una única mueca; Bárbara Lennie apenas logra hacer comprensible su extraña y loca pasión; José Coronado agoniza literalmente por explicar lo que hace de él el líder que todos buscan... Y así. Sólo Raúl Arévalo se las ingenia para mantenerse en pie, para acertar a trasladar al espectador ese hueco que le compele a caminar tan cerca del precipicio entre el más evidente de los deseos y la más deslumbrante (eso es lo que hace el oro, deslumbrar) empresa.

El resultado es una película irregular e inconstante porque no queda más remedio. Es tan grande la ambición que justo es que así sea. Lo que queda al final es la evidencia de una aventura que vive en el agobio, en la falta de respiración, sus mejores momentos y que se bloquea en su voluntad de trascendencia. No es tanto una lección de historia, que también, como una lectura violenta de la selva, la que llevamos dentro. "Y mientras descendía la canoa por la costa, sintiéndome bajo el capote saturado de humedad, de selva y de diluvio, comprendí que aquel mismo hombre había vivido realmente, hacía millones de años, lo que ahora sólo había sido un sueño", se lee en 'El salvaje', y lo que vale para un hombre vale para todos. La misma jungla, idéntica pesadilla.

+ Apabulla la firme voluntad del director de fundar un género nuevo desde la agonía.
- Le cuesta a 'Oro' hacer que la narración progrese y se eleve demasiado, detenida en un único espacio.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Vie Nov 10, 2017 10:18 am

Agustín Díaz Yanes: «El pecado original de España son las divisiones territoriales»
Fernando Muñoz - abc.es - 10/11/2017

En estos tiempos de sobreproducción fílmica, el nombre de Agustín Díaz Yanes (Madrid, 1950) evoca templaza. Hijo de torero y amante del western clásico, mide cada paso antes de lanzarse a rodar. Por eso, quizá, tan solo ha dirigido cinco películas en veintidós años. Solo un nombre le hace arriesgarse de más, el de su amigo Arturo Pérez-Reverte. Del escritor adaptó al cine la historia de 'Alatriste', su personaje más popular, y ahora le pone imágenes a un relato todavía inédito, 'Oro'.

-¿Cuánto de western clásico hay en 'Oro'?
-Ojalá haya mucho. Confío en que el espíritu del western esté, lo he intentado por todos los medios. Para preparar la película vi 'La venganza de Ulzana', de Robert Aldrich, y otros tantos, aunque nada de John Ford, porque es imposible. Es tan bueno que no hay forma de intentar hacer nada para llegar a él.

-Llama la atención cómo se remarcan los lugares de origen de cada uno de los conquistadores...
-Es que era así, y lo era en toda Europa, porque en esos siglos se construyen los estado nación. Además, había algo muy español, el que era de Trujillo odiaba al de Zafra por cercanía. Es como lo que ocurre ahora con el fútbol.

-Pero sorprende que, pese a ser todos de Castilla, remarquen tanto su pueblo.
-Es que antes se identificaban por el pueblo en el que habían nacido. Lo primero que hacían era preguntar de dónde eres, daba un poco igual el cómo te llamabas. Arturo lo puso en su relato, y no había que obviarlo, porque era así y ha seguido siendo así, no solo en España sino también en Europa. Los nacionalismos pequeños y grandes se han seguido moviendo hasta ahora.

-De aquellos polvos, estos lodos.
-Todas las naciones tienen su pecado original, y cada nación lucha con su pecado original de una forma u otra. El nuestro es el de las divisiones territoriales, los franceses tienen otros, los ingleses otros… En EE.UU. han pasado 200 años de la guerra de secesión y mantienen un problema acojonante con el sur y el norte. Cuando hice la carrera leí 'El Mediterráneo en la época de Felipe II', de Fernand Braudel, y decía que «la historia es de tiempos largos». Y esto es tres y cuatro siglos. Las mentalidades van cambiando, o lo parece, porque se mantienen mentalidades muy antiguas.

-La sombra del genocidio siempre planea en la Conquista, una idea que ya se está superando. ¿Por eso no lo ha retratado en el filme?
-El relato de Arturo es lo que está en la película. Si me hubieran encargado hacer a Hernán Cortés o Pizarro, no lo hubiera hecho. Yo no haría una película sobre si ha habido genocidio o no, no me veo capacitado. Esta es una película de 30 españoles y dos españolas que cruzan la selva en busca de una ciudad de oro. Y como ocurrió en el siglo XVI y hubo indígenas en la selva, pues matan indígenas, se matan entre ellos, van con un indígena... Ni el relato ni la película querían ser una explicación general de la conquista.

-El filme se centra más en las luchas cainitas de los españoles...
-Eso siempre ha sido así. Para los conquistadores, los nativos eran un elemento perturbador, pero más perturbador era que se quiseran quedar cinco con el oro y quitar a los demás. Al final iban a por eso.

-'Oro' es una historia de ambición, de envidias, de peleas entre españoles... ¿Es el siglo de los conquistadores o es nuestro presente?
-(Risas) Es el siglo de los conquistadores. Yo no sabía que esto que iba a ocurrir. No soy profético. Pero son pasiones humanas que existen desde la Biblia, no nos hemos inventado nada.

-Es el ADN español, el quítate tú para ponerme yo...
-No, los ADN son muy parecidos, con matices, entre todas las naciones. El nuestro se parece al de los ingleses con pequeñas diferencias. Nuestra historia no ha sido fácil, nuestros gobernantes no han sido precisamente unos genios… Y nuestra historia ha sido muy larga. En cambio, los ingleses han tenido más suerte con cómo construyeron su sociedad. Pero el ADN es el mismo, lo que cambian son las circunstancias políticas y sociales. España ha sido, de Europa, el país que peor suerte ha tenido con sus élites y gobernantes, que en general han sido siempre terroríficas, incluida la dictadura ominosa de Franco, que ha sido destructiva para el país y que fue un desastre. Ellos han tenido a Churchill y nosotros a Franco, y esa ha sido la gran diferencia.

-¿Se pregunta qué debían sentir aquellos 30 españoles en la selva?
-Es la gran pregunta que nos hacíamos. A veces me preguntaban los actores, y no sabía qué decir. Tu eres un señor de Trujillo, que no ha salido del pueblo, y con trece o catorce años, pobre como una mierda, te entra la ventolera y te vas a Sevilla, coges un barco, cruzas el Atlántico y llegas a un continente que no tiene nada que ver contigo, ni que se parece a lo que has visto, y te ves rodeado de selvas, de animales que no conoces, de hombres y mujeres que nunca has visto.. Y es como ir a Marte. Imagina a un tío del secarral de Extremadura en medio de la selva.

-¿Cómo se explica que tan pocos españoles dominaran un continente tan grande?
-No lo sé, es otra de esas preguntas que siempre me hago. Es una aventura. Y con pocos medios. No es como ahora los americanos que van con unos aviones acojonantes. Estos llevaban armas más sofisticadas que los indígenas, pero al final eran arcabuces, algún cañón... Siempre me ha dejado sin respuestas, nunca lo he podido comprender. Una vez fui al museo del Ejército y me dejaron una pica de las que usaron los tercios en Flandes. La intenté coger y no podía de lo larga que era y de lo que pesaba. Y estos, cargados en la selva y vestidos con andrajos y a saber cómo. Arturo dice que es porque eran duros como el pedernal. No lo sé, pero me asombra cuando leo cosas de los conquistadores de esos siglos.

-¿Cree que le podrán criticar por la imagen que da de la mujer en el filme?
-Yo creo que no. Desgraciadamente, la mujer en el siglo XVI, fuera o no aristócrata, no tenía nada: era parir y estar sometida a lo que dijera el gilipollas de su marido… En 'Oro' están representadas por encima de lo que estaban. Y es así porque yo quería que fuera así.

-¿Qué ha dejado fuera del relato original de Reverte?
-No lo sé, porque leí el relato hace dos años, y cuando empiezas a escribir los guiones dejas cosas fuera. Pero Arturo ha estado siempre conmigo, así que el espíritu está al menos en el guión. Luego la película ya sabes que se te escapa de las manos y que la gente lo interpreta como quiera.

-¿Cómo ha sido lidiar con el ego de tantos actores ganadores de un Goya?
-Muy bien, y lo digo en serio. Además, ¡yo también tengo un goya! (risas). Al ser una película coral, tenía 16 personajes importantes, les dije a los más protagonistas que alguna vez debían comportarse como extras para que los otros pudieran brillar. Y se comportaron magníficamente.

-¿Qué hay de 'Alatriste' en 'Oro'?
-Es una película grande, basada en un personaje tan grande como Alatriste. Y a pesar de un elenco extraordinario iban y venían, porque Viggo salía en el 99% de los fotogramas. Solo hubo una mañana que no vino al rodaje. Son dos películas completamente diferentes. Incluso las espadas, tal y cual, todo es diferente. Me sirvió mucho 'Alatriste' para hacer esta, pero no tiene nada que ver.

-¿Qué aprendió al rodar 'Alatriste' que haya aplicado en 'Oro'?
-'Alatriste' fue como hacer varias carreras en una. Aprendí cómo se puede rodar la época, cómo se filman las luchas con espada, la violencia, el cuerpo a cuerpo... Que es muy jodido de hacer.

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'Oro': la locura del conquistador vasco que quiso independizarse en América del Imperio español
César Cervera - abc.es - 10/11/2017

Tras la conquista de Quito (Ecuador), que se suponía más rica que la ciudad inca de Cuzco pero no lo era, el cordobés Sebastián de Belalcázar tuvo noticia de una tierra más al norte llamada Cundinamarca, donde los reyes eran cubiertos con oro en polvo por puro placer. «Desnudaban al heredero y lo untaban con una liga pegajosa, y lo rociaban con oro en polvo, de manera que iba todo cubierto de este metal», escribió el cronista Juan Rodríguez Freyle sobre el mito que corrió febril entre los conquistadores españoles.

El rumor sobre aquella fábula hinchó la imaginación de cientos de españoles, que robaron, mataron, se traicionaron y perecieron en pos de la leyenda de El Dorado. La película 'Oro', basada en un relato inédito del escritor Arturo Pérez-Reverte, mezcla en una ficción elementos de varias de estas desafortundas aventuras. De Belalcázar al pirata inglés Walter Raleigh; la búsqueda de la ciudad de oro supuso una atracción irresistible para una generación de europeos que arribaron en el Nuevo Mundo a la promesa de poblaciones talladas en oro y cubiertas de esmeraldas. El propio Cristóbal Colón menciona en su diario de a bordo 139 veces la palabra "oro".

El oro y la traición fueron monedas de cambio en esta persecución del particular Santo Grial de los españoles. Francisco de Orellana traicionó, en 1541, a Gonzalo Pizarro, el hermano más pendenciero del conquistador del Perú, cuando éste dirigía una expedición desastrosa hacia el «País de la Canela» (otra leyenda, que data de los tiempos de Colón). Cercados por el hambre, Orellana y medio centenar de hombres se ofrecieron a continuar el viaje con un bergantín para conseguir comida y luego regresar, pero lo cierto es que no tenían pensado volver sobre sus pasos. Para cuando Pizarro conoció su deserción, Orellana se encontraba atrapado en el corazón del Amazonas, al calor de El Dorado.

El 24 de junio de 1542 la expedición fue diezmada por feroces indias guerreras, cuyo recuerdo de las mitológicas mujeres «amazonas» dieron nombre a aquel río, otra muestra de que en el continente del realismo mágico la línea entre lo mítico y lo real siempre resulta difusa. Así las cosas, el conquistador extremeño logró alcanzar la costa Atlántica con algunas riquezas robadas a los indios y partió rumbo a España. En su revancha, en febrero de 1546, Orellana falleció víctima de las fiebres en la desembocadura del río Amazonas.

El testigo de Orellana fue recogido veinte años después por el navarro Pedro de Ursúa. La película 'Oro, cuya expedición original también dirige un capitán navarro, emplea como base precisamente su andadura. Los cuatrocientos soldados que componían la misión de Ursúa fueron dejando a su espalda un reguero de muertos debido al hambre, los ataques de los indios caribes (temidos por sus flechas venenosas) y las enfermedades. El numeroso séquito de familiares y sirvientes que acompañaban al navarro, entre los que se incluía su joven amante, Inés de Atienza, envenenó pronto el ánimo de los soldados. La falta de resultados sembró el odio hacia el veterano Ursúa, quien solo parecía tener ojos para su amante mestiza. El odio tornaría en locura. Pedro de Ursúa e Inés de Atienza fueron finalmente asesinados a puñaladas la noche del 1 de enero de 1561, en un pueblo de indios de la provincia de Machífaro. El ideólogo de la conjura fue el vasco Lope de Aguirre, quien ya tenía numerosos antecedentes en levantamientos. Tuvo de su lado a una de las facciones en las que se organizaban los españoles a la hora de repartir el rancho y calentarse al fuego. Incluso entonces había pugnas y banderías en América entre vascos, extremeños, navarros y el resto de españoles, como bien refleja la cinta. Una cadena de asesinatos y sabotajes terminó entregando el poder a Lope de Aguirre, que, contrario al plan original de buscar El Dorado, encabezó una rebelión contra la Corona. No obstante, sus propios hombres, tan crueles y feroces como su líder, le traicionaron y le dieron muerte en Barquisimeto (actual Venezuela). Sin leer la letra pequeña, Simón Bolívar dejó escrito que la rebelión de Aguirre fue la primera declaración de independencia de una región de América. No apreció que lo que perseguía el vasco, sobre todas las cosas, seguía siendo el oro.

La película de Díaz Yanes toma como punto de partida el viaje de Ursúa y el motín de Aguirre, pero a través de personajes inventados se nutre de otros episodios de la gran gesta que fue la Conquista de América. No falta en la aventura el personaje del escribano culto que da cuentas al rey, el soldado veterano de las guerras de Italia o el fraile civilizador, que vertebraban habitualmente estas expediciones. También aparecen las pugnas fratricidas entre distintas misiones de conquistadores, como cuando Hernán Cortés debió enfrentarse a los soldados del gobernador Diego Velázquez antes de continuar con su guerra contra los aztecas. 'Oro', además, combina el mito de El Dorado con otra fábula recurrente en aquellos años. La de los edificios techados en oro en Cíbola, una de las siete ciudades legendarias fundadas supuestamente por unos obispos españoles que cruzaron el Atlántico tras la invasión musulmana. Todas ellas leyendas, que sirvieron de motor y aliciente para la exploración de un continente hostil.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Vie Nov 10, 2017 10:23 am

Españoles en busca de El Dorado
Óscar Belategui - lasprovincias.es - 10/11/2017

Cuenta Arturo Pérez-Reverte que los españoles que en el siglo XVI hacían las Américas para huir de la pobreza y el hambre no tenían nada que perder excepto la vida. Eran soldados en pos de un sueño de fama y fortuna, «gente dura, arrogante y cruel, a menudo dividida por rencillas y lugares de nacimiento», describe el escritor. «Mataron sin escrúpulos y murieron sin protestar en busca del oro soñado. Pero mientras caminaban hacia lo desconocido, aquellos hombres y mujeres alumbraron, sin pretenderlo, un nuevo mundo y una asombrosa epopeya».

Así es 'Oro', una cinta dirigida por Agustín Díaz Yanes, que se presenta como una de las más ambiciosas propuestas del cine español este año y llega hoy a las carteleras. Rodada en Panamá y en una zona selvática próxima al Teide, en Tenerife, el quinto largo del autor de 'Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto' -tras ocho años sin ponerse tras las cámaras- cuenta con un reparto a la altura de la empresa. Dos de sus integrantes, Raúl Arévalo y Óscar Jaenada estuvieron ayer en Valencia presentando un filme en el que «se han sentido muy arropados por el estupendo plantel de actores que no siempre hemos encontrado en nuestra carrera», dijeron. A ellos se suma Bárbara Lennie, con quien componen un triángulo de amor, celos y violencia. José Coronado es el sargento Bastaurrés, fiel a Dios y al emperador. José Manuel Cervino, Juan Diego, Andrés Gertrúdix, Juan José Ballesta, Antonio Dechent y Anna Castillo completan la lista de profesionales que tuvieron que revolcarse en barro y sangre.

'Oro' se basa en un relato inédito de Pérez-Reverte que narra la odisea de un grupo de aquellos hombres -y dos mujeres- a la búsqueda del Dorado. Corre el año 1540 y una expedición atraviesa la selva centroamericana con el empeño de encontrar una ciudad mítica con los tejados de oro. Díaz Yanes, que ya obtuvo el plácet del escritor con 'Alatriste', se pone la cámara al hombro para mezclarse con los protagonistas en una selva amenazadora y claustrofóbica. Porque aquellas Indias «fueron nuestro Vietnam», como sanciona el director. Este grupo de feroces desheredados a los que mueve la codicia no sufrirá tanto los peligros de la voluptuosa naturaleza como sus pulsiones cainitas. «Pelean contra todo y contra todos, incluso contra ellos mismos, en busca de fama y fortuna», cuenta Díaz Yanes. «Son emigrantes paupérrimos del siglo XVI. Sanguinarios, pero también generosos e idealistas. Gente que no era nadie, sin nada que perder y todo que ganar».

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Vie Nov 10, 2017 10:33 am

Díaz Yanes: «'Oro' es un ‘‘western’’ en la selva del siglo XVI»
Gonzalo Núñez - larazon.es - 10/11/2017

Entre la irritante multitud y variedad de frases motivadoras que pueblan nuestra modernidad líquida hay una que, sin embargo, cuadra a la perfección con la aventura equinoccial de aquellos españoles de Indias: «No sabían que era imposible y por eso lo hicieron». Y lo hicieron, mayormente, por hambre y por codicia, en pos de una utopía, por su rey (y a veces contra él) y por su dios. Y eso es historia. Y negarlo o reducirlo a un cliché es coger el rábano por las hojas y es, básicamente, una estupidez. «Fue una epopeya llena de claros y de oscuros, donde hicimos cosas buenas y malas, pero está ahí y hay que contarlo como fue», defiende Agustín Díaz Yanes, que ha retratado en 'Oro', la superproducción de 8 millones de euros que parte de un relato inédito de Arturo Pérez-Reverte, a aquellos españoles de los Siglos de Oro que eran «duros como el pedernal, pobres la mayoría, que salían de aquí hacia las Indias en busca de fama y fortuna; algunos alcanzaron la primera, pocos; la segunda, casi ninguno».

«Los que hemos estudiado Historia –prosigue el director de 'Alatriste', cinta en la que fraguó su sólida amistad con el escritor «best-seller»– sabemos que es absurdo pretender trasladar cosas pasadas a la mentalidad de ahora. La conquista es pasado, hay miles de libros a favor o en contra, más o menos ecuánimes, y todo lo que sea coger esa historia y verla con los ojos de ahora es ridículo. La vida en el siglo XVI ('Oro' arranca en 1538), no solo en España sino en toda Europa, no tenía el valor de ahora mismo, entre otras cosas porque la mayoría no llegaba a los 30 años. Había otro concepto de la vida y la muerte, porque la muerte estaba muy presente en sus vidas, y ahora está muy alejada. Todo lo que sea ir atrás y verlo como ahora no conduce a nada. Y no podemos pedir perdón por lo que hicieron nuestros antepasados, o algunos de ellos. Me parece un absurdo. La historia está para escribirla, interpretarla con nuevos datos y aceptarla».

La cinta no es, de todos modos, una vindicación épica de la conquista en una época que abjura de ella –la corriente por la retirada de monumentos a Colón en América y España es su cara extrema– ni un retrato de sus más eximios protagonistas. «Si la película hubiese sido sobre Cortés o Pizarro no la hubiese hecho», asegura Díaz Yanes, «pero lo genial del relato de Arturo es que coge a seres anónimos, y eso para mí era la posibilidad de hacer una especie de ‘‘western’’ que transcurriera en las selvas del siglo XVI».

'Oro' bebe tanto en lo documental de piezas como la 'Historia verdadera de la conquista de la Nueva España', de Bernal Díaz del Castillo (un soldado, no un cronista al uso), y las narraciones de las jornadas de Omagua y Eldorado, como de filmes tal que 'Grupo salvaje' (1969) de Sam Peckimpah, o aventuras del Vietnam como 'El cazador'. Lo que plantea Díaz Yanes durante 103 minutos es una inmersión en una época y un entorno hostil junto a un grupo de soldados en busca de una ciudad dorada a través de las selvas del Darién. «Ésta no es una película sobre la conquista, sino situada en la conquista –apostilla Raúl Arévalo, protagonista de la cinta junto a un nutrido nombre de actores importantes como José Coronado, Bárbara Lennie, Óscar Jaenada, Juan Diego y Antonio Dechent–. Tano (Díaz Yanes) quería hacer un filme de personajes, no a lo Hollywood, con grandes batallas». «Intenté meterme en la cabeza de la gente que iba a esos sitios –añade el director–, de alguien de Extremadura que no había salido nunca de su pueblo y de repente se marcha a Sevilla y de ahí a Sanlúcar y aparece en las Indias. Debía ser como si nos llevan ahora a Marte».

La amenaza constante del enemigo, una naturaleza fascinante pero indescifrable para aquellos españoles de hace medio milenio y, sobre todo, las rencillas internas (y frecuentemente entre regiones) complican esta expedición en tierra de nadie, entre el barro y la lluvia. «Eran tan duros que podían aguantar carros y carretas, pero seguramente una gripe se los podía llevar por delante en aquellos tiempos», señala Arévalo, para quien «una de las cosas que hace actual a Pérez-Reverte al escribir es que muestra que la esencia de lo que somos los españoles ya viene de ahí aunque hayamos dado pasos de gigante. Ya entonces había esa rivalidad entre navarros y aragoneses, entre aragoneses y extremeños... Y ese caracter peleón del español que ha existido aunque haya evolucionado». Según Díaz Yanes, los españoles exageramos la importancia histórica de nuestras rivalidades: «A veces nos falta algo de comprensión global, fuera de España. Nuestro país siempre ha tenido un problema de nacionalidades, quizá más por ser una unión de reinos, pero eso siempre ha sido así también en lugares como Italia o Alemania, donde los ducados se odiaban entre ellos».

Rodada mayoritariamente en Canarias, y con planos extraídos de la selva panameña del Darién, la ambientación ha sido clave para el trabajo de interpretación: «Con este tipo de personajes todo el aspecto físico ha ayudado mucho. De repente verte vestido así te da otra posición corporal, o encontrarte en la selva, pues aunque rodáramos en Canarias aquello parecía Brasil. La incomodidad, la frondosidad, lleno de mierda, de barro, sudado de verdad. Todo eso ayuda a meterte en el papel y te das cuenta de que la gente de aquella epoca aguantaba eso multiplicado por diez millones», explica Arévalo, quien considera que «la caras, los caracteres» de actores tan carismáticos como Coronado, Jaenada o Juan Diego remaban a favor de la historia. Para Díaz Yanes, 'Oro' ha sido, además, una resurrección inesperada para el cine: «Tenía pensado retirarme, pero porque no me llamaba nadie. En ocho años, desde que terminé 'Solo quiero caminar', únicamente recibí dos llamadas, así que al final te sometes».

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Vie Nov 10, 2017 10:46 am

'Oro', el Vietnam español: "España no descubrió nada, América ya estaba allí"
Marta Medina - elconfidencial.com - 08/11/2017

Dice Agustín Díaz Yanes que la conquista de las Indias es, para los españoles, "nuestro Vietnam". La época dorada del Imperio español, sí, pero también un momento que levanta ampollas e invita a la autocrítica, una autocrítica que no es nueva y que se remonta incluso hasta 1550 con la Junta de Valladolid, en la que Bartolomé de las Casas ya planteó el debate sobre la violencia con la que se trató a los indígenas por parte de los conquistadores. Y es que en 'Oro', su última película, recién estrenada en el Festival de Cine de Sevilla y que llega a la cartelera este mismo fin de semana, Díaz Yanes imagina con un realismo virulento cómo fue la experiencia de aquellos conquistadores, más allá del pendón y la épica, en la que la enfermedad, la muerte y la brutalidad están presentes en un día a día extremo en el que "la gente difícilmente llegaba a los 30 años, las mujeres tenían ocho hijos y se les morían siete, y donde cuando se mataba a alguien se le mataba con un puñal, a la cara".

'Oro' es un western crepuscular ambientado en el siglo XVI, en el que un batallón a las órdenes del "emperador Carlos, rey del mundo y de las tierras de España", en busca de oro, fama y fortuna, o mejor dicho, en una huida hacia delante escapando del hambre y la miseria. Después de ocho años alejado del cine, el director madrileño vuelve con un proyecto de gran magnitud -aunque recalca que el presupuesto ha sido inferior a los 8 millones de euros que se le adjudican-, una película histórica, rodada en parte en la jungla panameña y con un reparto repleto de grandes nombres como José Coronado, Bárbara Lennie, Óscar Jaenada, Juan Diego y Raúl Arévalo, entre otros. "Volver a rodar cualquier película da vértigo, porque cuando hablamos de millones de euros, aunque sea una película muy barata. Es que incluso en una película ‘barata’, dos millones de euros son dos millones de euros, que es un montón de dinero. Cuando empiezo una película el vértigo viene del dinero que ponen detrás de ti, porque en cuanto te equivoques o vayas mal o pierdas tiempo o la cosa no vaya, es el dinero de otra gente lo que hay en juego y esa es tu responsabilidad. Claro que me ha dado vértigo, mucho vértigo". De nuevo, el oro.

Con 'Oro', el responsable de 'Alatriste' (2006) vuelve a adaptar un texto de Arturo Pérez-Reverte -esta vez inédito- al cine. "Hemos intentado meternos en la mente de estos soldados del siglo XVI. Gente que no había salido nunca del pueblo y, de repente, coge un barco que pasa tres meses de travesías horribles y llegan a un continente que para nosotros sería como llegar a un planeta desconocido completamente. Estaba la jungla, lo vemos al principio, cuando uno de los personajes dice lo de "engullido por una bestia que aquí llaman caimán", porque no tenían ni puta idea de lo que eran. Es que no sabían donde iban, nada estaba cartografiado. Las espadas que pesaban de cojones en aquella época. Mataban a la gente con una daga. Había un sacrificio brutal". Un imperio levantado con el sudor y la sangre de los indígenas, sí, pero también de los soldados.

Y este relato sobre los albores de la construcción de una nación se estrena precisamente en un momento en el que el modelo de nación está abiertamente cuestionado. La película dará que hablar, seguro, aunque Díaz Yanes no espera que 'Oro' se convierta en estandarte de nada. "No creo que la conquista, habiendo pasado 400 años, sea un tema controvertido, la verdad. Yo vi ‘Aguirre’ de Herzog cuando se estrenó y no vi ninguna polarización social, vi ‘El Dorado’ de Carlos Saura y tampoco noté ninguna polarización. Yo creo que son ciertas élites políticas las que buscan la polarización".

"Yo creo que el punto político, si lo tuviera la película -que no lo tiene para nada-, es que creo que aún hay muchos libros de historia que hablan del "descubrimiento de América" y creo que hay que huir de esos términos", defiende por su parte Óscar Jaenada, que en 'Oro' interpreta al alférez Gorriamendi. "Nosotros no descubrimos nada, eso ya estaba ahí. Fue una conquista y demostramos que allí había gente, no fue un descubrimiento, y estaría bien que en los libros de historia con los que aprenden nuestros hijos se utilizasen los términos y las palabras como son. Quizás eso es lo que está también pasando ahora, que nadie utiliza la palabra correcta para definir lo que está pasando. Por lo demás, yo no creo que nadie se sienta más o menos español por ver esta película".

José Coronado, otro de los protagonistas de la cinta, añade: "A mí lo que me gusta de contar esta historia es que creo que, como yo siempre he admirado mucho a los americanos por cómo se ríen de sus vergüenzas y de sus miserias, también está bien que lo hagamos nosotros y que pongamos sobre la mesa un problema que ya era patente desde hace 500 años y que seguimos teniendo hoy en día". ¿Y cuál es ese problema tan español? Lo describe la voz en off del cronista de 'Oro', interpretado por Andrés Gertrúdix: "Si no había enemigo enfrente, nos matábamos entre nosotros".

"Esto de que los españoles sean así, de que si el uno era de Trujillo y el otro de otro lado peleaban, no es del todo verdad", prosigue Díaz Yanes, que además de director de cine también es licenciado en Historia por la Complutense. "Quizá menos cuando se unificó Inglaterra, en todos los países de la época ocurría. Porque ésta es una época en la que las naciones empiezan a unirse y se empiezan a formar. Y eso ocurría en Francia, ocurría en Italia y en España un poco más porque éramos el país -bueno, todavía no éramos un país como tal, pero casi- más poderoso del mundo y al ser el más poderoso del mundo teníamos más visibilidad, lo que nos hacía tener un carácter más agrio. Entre los extranjeros teníamos fama de ser un pueblo más aguerrido, un poquito más cruel. Pero lo que también somos aquí es muy masoquistas".

No de crueldad, quizás, pero sí de violencia está empapado el relato que de la colonización hace 'Oro', algo a lo que apuntan cada vez más voces críticas respecto al relato oficial de la historia. "No puedes decir que la conquista de América fue maravillosa, porque no lo fue, como no lo fue la Transición española", admite Raúl Arévalo, que da vida al soldado Martín Dávila. "Pero sin defender nada y haciendo cosas horribles como hicieron -y desde el punto de vista de alguien como mi personaje-, también hay que entender, pero nunca justificar, que es que en esa época decían que los indios no tenían alma, se les consideraba animales. Y llegaban allí y si los mataban no consideraban que estuviesen matando a una persona, de nuevo sin querer justificar nada. Contar esto como lo cuenta la película es dejar a cada uno que saque sus conclusiones, pero sí que es verdad que es un tema complicado de la historia de nuestro país".

'Oro' es una película muy masculina, puesto que la conquista de América fue una campaña muy masculina. Sin embargo, entre los colonizadores de Díaz Yanes también hay dos mujeres interpretadas por Bárbara Lennie y Anna Castillo. "Mi personaje es más literario que histórico, es el que puede estar más modernizado", explica Lennie. "Yo no tenía mucha idea de qué habían hecho las mujeres, no me las imaginaba, entonces aprendí que las mujeres en la conquista de América fueron bastantes y que algunas llegaron a liderar ejércitos, a sobrevivir a sus maridos y a sus sirvientes. Y lo que más me gustó es que para ellas también fue un espacio de libertad, aunque sea de libertad mental, de libertad espiritual".

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'Oro': mucha (mucha) sangre, sudor y pocas lágrimas en la conquista de América
Marta Medina - elconfidencial.com - 10/11/2017

La conquista de América fue una sangría. Vista de cerca, despojada de la épica histórica, del contexto, allí debió de oler a sangre, a barro y a orina, a muerte y sufrimiento y, sobre todo, a sacrificio. Más allá de los blasones y los títulos nobiliarios, aquello debió de ser una lucha con pocas treguas por la supervivencia —de los unos y de los otros, superioridades técnicas y derechos humanos aparte—, donde si uno no sucumbía a manos de la naturaleza, lo hacía por enfermedad o por el ataque de un enemigo e incluso de un paisano. Recuerdo haber visto hace tiempo un documental sobre la vida de las sardinas, cuya longevidad tiene más de milagro que de estadística y en la que si una no muere como pasto de tiburones lo hace como aperitivo de una foca, un alcatraz, un delfín, un barco pesquero o porque muere asfixiada en el centro de un banco de sardinas masivo que le roban el oxígeno. Y, según 'Oro', parece que los conquistadores del siglo XVI tenían más de sardinas de lo que les hubiese gustado.

Agustín Díaz Yanes vuelve a estrenar largometraje después de casi una década, cuando su 'Sólo quiero caminar' (2008) recaudó poco más de un millón de euros con un presupuesto de alrededor de 12 millones de euros. Un batacazo de los que hacen tambalear carreras. Pero Díaz Yanes ha vuelto con un proyecto ambicioso, un drama histórico inspirado en las primeras expediciones de los conquistadores españoles en América y contando con un reparto si no de imanes para la taquilla, sí de actores indiscutiblemente sólidos como José Coronado, Bárbara Lennie, Óscar Jaenada y Raúl Arévalo, además de un plantel de secundarios de primer nivel.

Y aunque 'Oro' no es 'Aguirre: la cólera de Dios', Díaz Yanes ha firmado una película digna, con una factura bella y envolvente, aunque con evidentes carencias dramáticas. Basada en un relato inédito de Arturo Pérez Reverte, con quien ya colaboró en la adaptación cinematográfica de 'Alatriste' (2006), la película no ha sabido —o querido— despegarse del estilo del escritor murciano y se encomienda a una estructura más cercana a la crónica histórica que al cine en sí. Y teniendo en cuenta que 'Oro' es una ficción, esta elección se convierte más en un fallo que en una virtud. Pero a pesar de la poca atención que la película otorga a la profundidad emocional de sus personajes, la cuidada composición de los planos, el trabajo de fotografía y los paisajes naturales que retrata hacen que 'Oro' siga resultando una experiencia disfrutable.

'Oro', repetimos, es una ficción y cuenta el periplo de unos soldados a las órdenes de Carlos I —muchos de ellos extremeños y andaluces— a través de las junglas hasta entonces inexploradas de centroamérica en busca de una ciudad, según cuenta la leyenda, construida enteramente a base de oro. Díaz Yanes abandona el lenguaje de la gesta y cuenta la crudeza de unos hombres que, escapando de las perspectivas vitales miserables del escalafón más bajo de una sociedad feudal, se embarcaron en una misión a cara de perro en busca de fama y fortuna y, de paso, contribuyendo al nacimiento del Imperio español. "¿Por qué estás aquí?", le preguntan a Martín Dávila (Raúl Arévalo), uno de los soldados del batallón. "Porque soy un hombre de poca condición y sin ningún título", responde parafraseando 'Tirant lo Blanch'.

El espectador acompaña a un batallón de cuarenta hombres que sale de un imaginario Puerto Cristo para adentrarse en la geografía ignota del Nuevo Mundo a las órdenes de —un también ficticio— Gonzalo de Baztán (José Manuel Cervino). Y en las sesenta y dos jornadas que dura el viaje, aquí no queda ni el apuntador. Bueno, el apuntador sí, pero poco más. Díaz Yanes no escatima en escabrosidad para reflejar un camino marcado por todos los males imaginables, desde la truculencia del ataque de un caimán —una bestia que hasta entonces no conocían— o la aparente levedad de la picadura de un mosquito que, mala suerte, transmite la fiebre amarilla. Y, sobre todo, el hombre —perro come perro—, el peligro más grande de todos.

Lo que comienza como una aventura acaba como una huida hacia delante por la supervivencia. A las órdenes de Don Gonzalo está el licenciado Ulzama (Andrés Gertrúdix), encargado de escribir el diario de la expedición; el alférez Gorriamendi —"yo, Juan de Gorriamendi soy un soldado que busca oro", se describe el personaje interpretado por Óscar Jaenada— y el sargento navarro Bastaurrés (José Coronado), entre los soldados más destacados, y su mujer Doña Ana (Bárbara Lennie) junto a su criada La Parda (Anna Castillo), las dos interpretaciones más destacadas del reparto. A lo largo del viaje, el batallón de Gonzalo de Baztán se enfrenta a la naturaleza adversa, a la población indígena —"todos los indios son hostiles con los soldados: es su tierra", defiende el guía Mediamano (Juan Carlos Aduviri)— y a los conflictos internos motivados por la codicia, la desconfianza e incluso la religión —a la campaña también acompaña el Pater Vargas, interpretado por Luis Callejo—: cualquier excusa era buena para dejar correr la testosterona.

La película evoca una época en la que la muerte era un paso que se asumía con fría resignación, para víctimas como para verdugos. 'Oro' es una escabechina de principio a fin, en la que cualquier disputa —"si no había enemigo enfrente nos matábamos entre nosotros", dice uno de los personajes— se arreglaba a puñaladas. Un mundo violento e inmisericorde, pero en el que todavía se confiaba en la palabra del hombre: por ejemplo, en caso de muerte de un compañero, su parte del botín debía hacerse llegar a la familia. También discurre sobre el difícil papel de la mujer de entonces, independientemente de la etnia y del estamento social, utilizada en el caso de las indígenas como botín para los colonos y como moneda de cambio en el caso de los soldados.

Sin embargo, y en busca de ese realismo sucio y agresivo, Díaz Yanes acaba olvidando que la emoción es donde se sustenta el cine. Los conflictos de sus personajes están trabajados de forma muy superficial y desarrollados con cierta precipitación. Tampoco ayudan unos diálogos demasiado literarios y que provocan unas interpretaciones, en general, algo engoladas. Sin embargo, el gran acierto de Díaz Yanes es haber confeccionado la película a base de códigos más propios del 'western' crepuscular que del cine de aventuras, como una vuelta de tuerca interesante y efectiva, a la que le falta sin embargo más pulso dramático. Mucha —mucha, pero que mucha— sangre, sudor y pocas lágrimas en la búsqueda de una quimera. Porque, a pesar de las quimeras, hay veces que el único camino posible es hacia delante.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Vie Nov 10, 2017 10:52 am

'Oro': película que salva un pésimo año para el cine español
Iván Reguera - cuartopoder.es - 10/11/2017

'Oro' merece tener una buena taquilla porque está bien producida y rodada, porque habla de nosotros (de antepasados nuestros que huían de un país miserable en busca de fortuna) y porque es una película de acción que en nada tiene que envidiar a un buen western o una película del Vietnam. Sin duda, es una película que salva la honra de un annus horribilis para nuestro cine, de los peores en décadas. 'Oro' trata de una patrulla de desarrapados en la jungla que se enfrentan a innumerables peligros: enfermedades, serpientes mortales, caimanes que los devoran, indígenas, sus propios compatriotas compitiendo por el oro… Y entre los mayores peligros, ellos mismos: sus envidias, sus recelos territoriales, sus motines, sus pulsiones sexuales por culpa de esa dama que no sabe qué pinta en todo ese infierno… Y ahí están las tan actuales Españas, matándose entre ellas pero a la vez luchando juntas contra un enemigo común (concepto básico de la película). Como ha dicho su director, Agustín Díaz Yanes, “sabemos odiarnos muy bien”. Y en la película se palpa.

'Oro', basada en una historia inédita de Pérez-Reverte, consigue que te creas a todos esos compatriotas en pos del oro, de riquezas, de títulos nobiliarios, de futuro y hasta de aparecer en los libros de historia. Todo transcurre en el siglo XVI (hacia 1540) y está inspirado en la pirada hazaña de los conquistadores Lope de Aguirre y Núñez de Balboa y su expedición de 30 hombres y dos mujeres durante dos meses en la selva amazónica. Buscaban una quimérica ciudad cuyos tejados estaban hechos de oro puro. Imaginen. Lejos de aquel tostonazo de Saura llamado 'El dorado', Pérez-Reverte y Yanes se adentran en esta fascinante página de nuestra historia (una de las muchas que tenemos como el imperio que fuimos y que jamás han sido tratadas por el cine español) y lo hacen con una película de acción que coquetea de forma inteligente con el western y las películas de patrulla por la selva, llámenle Vietnam o Guadalcanal.

El guión no tiene un protagonista, aunque Arévalo, Coronado, Lennie y Jaenada sean los primeros espadas. Casi todo el reparto está estupendo en sus papeles. Callejo como el cura cabrón (la Iglesia siempre mangoneando en la historia de España), Ballesta como el navarro, Anna Castillo como sirvienta de Lennie, Dechent como el necesario contrapunto humorístico para una peli tan seca, Gertrúdix como la voz en off principal (hay dos), Cervino como el líder sádico (muy Bligh en 'Rebelión a bordo')… Y digo “casi todo el reparto” porque todos brillan menos uno: Juan Diego como el renegado (muy coronel Kurtz). No se le entiende al hablar, no vocaliza bien.

La producción es impecable para el cine español. Ocho millones de presupuesto, mucho rodaje en Canarias y más de 100 técnicos detrás. Un privilegio que los productores y Yanes han sabido aprovechar para no hacer una película intelectual o una cosa moderna y de festival (como Saura) y han tirado por lo clásico, lo rudo, lo seco, por el cine de género bien hecho y entretenido. Uno de sus productores, Enrique López Lavigne, ya mascaba trasladar a la pantalla la gesta de Cortés y Blas de Lezo, pero no lo logró. La sencillez del metafórico relato de Reverte (esa España que se sigue pareciendo tanto a la nuestra) se lo puso más fácil. Y para él el concepto estaba claro: “La conquista de América fue nuestro western y también nuestro Vietnam”.

La película logra momentos emotivos dentro de lo ruda que es, pero prefiero no citarlos para no hacer spoilers. El guión es más que digno (aunque echo en falta más enjundia en el personaje del tal Medrano) y hay un terreno en el que 'Oro' podría haber salido muy mal parada: la tensión sexual que genera el personaje de Lennie. Pero ella funciona y su personaje está bien definido. Es una mujer que, en plena jungla, huye de una España que la trata como a un objeto, la cosifica. Buena idea.

Habrá, supongo, quien saque el tema del genocidio en alguna critica o comentario sobre 'Oro'. Está en su derecho. La película expone bien lo que fue todo aquello: soldados de fortuna buscando quimeras, riquezas, algunos medio delincuentes, matándose entre ellos, degollándose, dándose garrote, violando, saqueando… En una escena, el guía indígena le pregunta a Coronado (un sargento) su procedencia y le habla de su pueblo. Cuando Coronado le pregunta por el suyo, el guía le responde que ya no existe su pueblo porque ha sido arrasado por los españoles. Así fuimos. Gentuza de la peor especie. ¿Fue aquello un genocidio, una rapiña, una conquista, un descubrimiento? Que cada uno juzgue. Los libros de historia ayudan mucho y para eso están. Los que no mienten, claro. Los franquistas fueron muy duchos tergiversando los libros de texto y todavía hoy celebramos esa imbecilidad de la Hispanidad por la Castellana.

'Oro' es una película de acción y hay que juzgarla como tal. Qué mezcla tan extraña la de esta película: por una parte da vergüenza recordar lo que les hicimos a esa pobre gente y por otra admiras el valor de esos pirados en busca del oro, como los pirados de 'El tesoro de Sierra Madre'. Por eso 'Oro', con sus pocos defectos, es una película rara y valiente. Necesaria. De esas que dices: ya era hora de que se hable de esto en nuestro cine, y ademas entreteniendo. Lo mismo me pasó con 'Los últimos de Filipinas', también comentada en este diario.

Lo mejor: cuenta algo que nos ha costado contar, y sin complejos, durante décadas. También la banda sonora y el uso de la música en una escena de acción en concreto. Lo peor: Juan Diego y la última y confusa escena de acción.

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Re: 'Oro' (estreno 10 de noviembre)

Mensaje por Rogorn » Vie Nov 10, 2017 10:57 am

La fiebre de selva y oro
Oti Rodríguez Marchante - abc.es - 10/11/2017

Como Herzog, como Saura, Agustín Díaz Yanes en complicidad con Arturo Pérez Reverte se aventura en ilustrar ese capítulo alucinado de épica y ambición en el que una partida de conquistadores españoles se adentran en la selva amazónica en busca de la mítica ciudad de El Dorado.

El relato de Pérez Reverte sobre la expedición de Lope de Aguirre y Núñez de Balboa lo recoge Díaz Yanes con la indumentaria narrativa de la crónica de Indias, y lo más sorprendente de lo que vemos y lo que oímos (apuntes, dietario, crónica de hace cinco siglos) suena rebosante de actualidad, como si 'Oro' no nos hablara exclusivamente del pasado, sino de un tormentoso presente y de una actualidad llena de ambición, ensoñaciones, violencia, traición, sediciones y contradioses… No ha de ser casual, pues, que esos personajes aguerridos, emponzoñados de selva y hambres, dialoguen entre sí como se dialoga ahora: Reverte, conocedor experto del lenguaje de la época, Díaz Yanes y sus actores, impregnan de ahora mismo aquella vieja sensación de sueño de conquista y apocalipsis. Podrían, incluso, establecerse paralelismos entre cada personaje, sus pasiones y actos, con los de plena actualidad, desde el escribano Real, que apunta como un tertuliano, a la medra eclesiástica o a las luchas internas por el poder, por la gloria, por el placer y por el oro.

'Oro' entra por los ojos, pero le da trabajo a la nariz: españolazos de patria chica a la gresca goyesca. Te entierra en esa progresiva descomposición de lo humano del hombre cuando la incertidumbre, el miedo, la crueldad y la distorsión de principios y fines lo acorralan con un envoltorio perfecto de selva, barro, flujos y sangre. Pero también te provoca una salida a la reflexión: lo que éramos, lo que somos. Obviamente, es una película amarga, pesimista, con escasos momentos de grandeza (acaso el de Juan Diego y algún gesto de Arévalo o Coronado) pero que resume quevedianamente un estado de ánimo y de patria. Todos los actores están espléndidos (¿cuándo no lo está Óscar Jaenada?) y tanto te meten en el contexto histórico de entonces como en el Telediario de hoy.

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