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Rogorn
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Mensaje por Rogorn » Lun Nov 26, 2018 10:14 am

Pérez-Reverte dice ser un superviviente que pudo contar conflictos humanos
EFE - 26/11/2018

El escritor español Arturo Pérez-Reverte afirmó hoy en la mexicana Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara que su mirada narrativa se ha nutrido de la "parte educativa de la guerra", y se declaró un "superviviente" que ha podido contar los conflictos humanos. "El mundo en el que estuve tantos años, un mundo violento y turbulento, podría haberme aniquilado (...) podía haber muerto, pero no ocurrió, sobreviví, y con lo que salvé de esos naufragios escribo novelas", aseguró el narrador durante la presentación de su más reciente libro, 'Sabotaje', editado por Alfaguara. La novela es el cierre de la trilogía 'Falcó', está ambientada en 1937, durante la Guerra Civil en España, y retoma las aventuras del personaje Lorenzo Falcó, espía y agente de servicios de inteligencia.

Pérez-Reverte, quien fue corresponsal de conflictos armados durante 21 años, aseguró que tiene una deuda con la guerra, pues esta tiene un aspecto "educativo" que ayuda a entender a los seres humanos. "Es horrible, pero cuando vas a la guerra con libros en la mochila, con preparación intelectual, cuando llevas mecanismos de análisis, la guerra es educativa porque aprendes tantas cosas y ves al ser humano haciendo lo mejor y lo peor", aseguró. "Buena parte de la mirada que tengo sobre el ser humano y el mundo con la que escribo mis novelas se forjó ahí, y también se la presto a mis personajes", añadió el escritor en un diálogo con la escritora y columnista mexicana Alma Delia Murillo.

El autor de la saga del capitán Alatriste aseguró que siempre le ha interesado el tipo de ser humano que es un héroe pero no a la manera tradicional, sino como alguien que es capaz de "manipular su destino". "Las víctimas de la vida no me interesan, narrativamente hablando. Me interesan los hombres o mujeres que son capaces de pelear contra los dioses, los que escupen al cielo, en el sentido metafórico", expresó. Pérez-Reverte aseguró que no hay que ser un héroe para ir a la guerra, sino tener lucidez cuando la vida golpea. Son esos héroes los que han estado siempre en sus novelas, pues son los que representan la verdadera complejidad humana, indicó.

La edición 32 de la FIL de Guadalajara, que se celebra del 24 de noviembre al 2 de diciembre, reúne a 800 autores y a 2.000 editoriales provenientes de 47 países que exhibirán más de 400.000 títulos durante nueve días.

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Falcó: una lealtad en busca de una causa
Gustavo Rodríguez - milenio.com - 25/11/2018

En una tarde. En una presentación de libro que estuvo a punto de convertirse en una gresca, entre gritos de ¡Fascista!, ¡franquista! Y otros menos decorosos por parte de un par de asistentes, Arturo Pérez-Reverte concluía la presentación de 'Sabotaje', con un discurso tan desesperado como existencialista que suscitó aplausos de una parte del público, risas de otra, seriedad de la mayoría e insultos y murmullos de unos cuantos.

“Nos estuvieron engañando durante siglos. No somos el centro del universo, no somos tan importantes, llevamos muriendo durante millones años, aplastados bajo la bota de un dios absurdo, cruel e implacable, somos perros con un poco más de suerte, algo de inteligencia y un poco de sentimientos. ¡Somos una mierda! Lo he visto, no somos nada, así que aprovechen el poco tiempo que tenemos aquí, porque después no vamos a ser nada, somos pedazos de carne que se pudren al sol, basta con un pedacito de metal, un virus, un terremoto o un tsunami, para que nos vayamos al demonio”, exclamó Pérez-Reverte.

La charla avanzó entre las frases brillantes y las divagaciones humanas del escritor de 'Falcó'. Tocó temas de su interés como la guerra, la literatura, la violencia, la guerra y los valores humanos. Se trataba de la presentación del libro 'Sabotaje', el tercer y último de la trilogía 'Falcó', una novela que inicia en “una noche serena y cálida, sin apenas brisa. Casi a mediados de mayo” de 1937, “bajo la pérgola de una terraza”, en la que “se veían cinco manchas blancas y un punto rojo […] en los labios del hombre que permanecía inmóvil en la oscuridad”. ¿Qué hacía Falcó en París en la primavera de 1937? ¿Es el 'Guernica' que conocemos el verdadero cuadro que pintó Picasso?

​La presentación fue dirigida por Alma Delia Murillo, quien reciente escribió 'El niño que fuimos' (2018) y que fue llevando al escritor español a través de temas de su interés como “el ser sobrevivientes”, aunque para Pérez-Reverte, “cada narrador es un mundo: los hay que son un canalla, un cínico, un apóstol, un mentiroso, un héroe, un blasfemo, un amante de la verdad y yo no sabría a qué tipo pertenezco, sólo sé que buscaba experiencias, yo fui a la isla de los piratas en busca de algo como lo que leía en los libros, estuve en un mundo agresivo que bien pudo exterminarme y en el que vi a periodistas borrachos y malvivientes, náufragos de la vida. Quizá sí lo pueda decir, soy un superviviente”.

El creador de 'La Reina del Sur' finalmente anunció que se está preparando una nueva temporada, que pronto verá la luz en América.

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"Yo no tengo ideología, tengo biblioteca"
Omar Muñoz - eloccidental.com.mx - 25/11/2018

Arturo Pérez-Reverte es uno de esos autores que parecen bastarse a sí mismos. Ataviado en un saco negro sin una sola arruga y una camisa blanca como ya no las hacen, el escritor español de 67 años acudió a la Feria Internacional del Libro para presentar la tercera parte de la trilogía protagonizada por Lorenzo Falcó: 'Sabotaje'.

Con una forma de mirar por encima que lo caracteriza y unos argumentos tan lúcidos que rayan en el cinismo, quien fuera corresponsal de guerra por más de veinte años se permite hablar de la bajeza del ser humano porque la conoce de primera mano: “En mis novelas me interesa la lealtad, no el amor. La cosa es que cuando has vivido lo que yo y visto lo que yo, puedes ver hacia atrás y olvidarte de las grandes imposiciones que usualmente tiene la vida. Miras hacia atrás y rescatas, si acaso, cuatro cosas: valor, coraje, orgullo y dignidad”.

Este libro tiene como protagonista a Falcó, un personaje que es un agente franquista que intenta evitar a cualquier costa que el 'Guernica' que está pintando Picasso llegue a la Exposición Universal de París en 1937 en la que la República busca conseguir apoyo,y Reverte habla de la forma en que le presta su manera de ver el mundo al protagonista: “Mientras que Alatriste es un un héroe moral (refiriéndose a otro de sus personajes entrañables), Falcó es el antihéroe, el no tiene ideología. Él lo que busca es un pretexto para vivir la aventura mucho antes que una causa”.

Pérez-Reverte despotrica contra la cultura occidental en particular y contra el género humano en lo general: “La sociedad occidental deriva hacia la estupidez (...) y es que nos han hecho creer que es el mal lo peor del género humano, cuando lo peor es la estupidez”, y remata: “La vida humana no vale un pimiento, somos una mierda, nos damos demasiada importancia. Yo cambiaría sin pensarlo la vida de dos humanos por la de un perro”.

Al final de la charla, un periodista colombiano pidió hacerle una pregunta al cartaginés, a lo que el autor respondió: “No, acá lo importante es lo que decimos nosotros”. Así, en medio de gritos e imprecaciones que lo acusaban de monárquico y de fascista, terminó la presentación de 'Sabotaje', la última novela de un autor que sabe que “entre más sincero es un escritor, más corto es su recorrido y más vulnerable es su contenido”.

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Mensaje por Rogorn » Lun Nov 26, 2018 5:38 pm

Una nueva aventura de la saga 'Falcó'
informador.mx - 26/11/2018

Arturo Pérez-Reverte visitó la FIL para presentar una nueva entrega de “Falcó”, una saga que ya lleva tres publicaciones. Con el título de “Sabotaje”, la novela es un thriller que se remonta a los años de la preguerra europea en los años treinta. Aunque Arturo recurre a la historia, su escritura busca la actualidad, platicó en entrevista: “No me alejo de la realidad: yo escribo de la realidad. Escribo con tres cosas: con lo que leí, con lo que viví y con lo que imagino. Con esos elementos cuento historias. A veces tienen lugar en el pasado, a veces en el presente; pero siempre hablan del presente. Si es una novela medieval, del siglo XVIII o XX, siempre hablo del hombre de ahora. El hombre no cambia; cambian las circunstancias. Los problemas son los mismos: la violencia, la lujuria, la ambición. Yo intento en mis novelas, que no son didácticas, explicar que somos lo que somos porque fuimos lo que fuimos. Y conociendo la historia conocemos el presente”.

La experiencia de la violencia ha generado también la experiencia estética (como el cuadro de Guernica, de Picasso y presente en “Sabotaje”): “El arte no sirve, eso es literatura. La violencia se entiende con la violencia: un narco de Sinaloa no se conmueve con el Guernica. Cualquier cuadro, los dibujos de Goya, si los ve un guerrillero de Boko Haram. Son engaños que nos hacemos en la cultura occidental: el mundo real va por otra parte. Al mundo real le importa el arte un carajo”.

En ese sentido, “Falcó” es una de esas personas que podría destruir el Guernica, alguien que en palabras de Pérez-Reverte es un “lobo”: “Yo trabajo con lobos. No conozco un solo cordero que sea narrativamente interesante. He conocido muchos lobos, no lo aprendí en una película ni leyendo novelas. Lo he visto, he sido amigo de lobos, he comido con ellos y los he visto matar, incendiar. A veces también tuve que hacer de lobo, prefiero serlo que ser un cordero”.

Sobre narrar el contexto histórico previo a la Segunda Guerra Mundial, en un momento histórico que ha sido comparado con la actualidad: “No son idénticos, evidentemente el mundo ha cambiado. Pero hay una serie de elementos, aunque no hay fascismo o nazismo. Pero hay una serie de elementos, las injusticias, las crisis económicas, los nacionalismos pequeños. Son elementos que permiten al menos prever que hay nubes en el horizonte, y no son agradables. Vivimos en una sociedad anestesiada: la música no nos deja oír los truenos de la tormenta que viene. Hay demasiada música y poco oído: eso se paga muy caro. Lo he visto en los Balcanes, en el Líbano. Fui reportero de guerra 21 años, sé reconocer los truenos. A la gente le incomoda, prefiere no escuchar”.

Durante la novela Arturo refiere cómo se utilizó al cine como una herramienta de propaganda en los años treinta: “El cine ya no hace propaganda, después lo hizo la televisión. Ahora lo hacen las redes sociales. Va evolucionando, pero la herramienta es la misma siempre. El mundo está en guerra siempre, es una guerra de idas, no siempre de disparos. En la guerra de ideas cualquier cosa es arma: el arte es arma, las redes sociales son un arma también”.

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Pérez-Reverte todavía cree en los héroes
Alejandra Carrillo - ntrguadalajara.com - 26/11/2018

Falcó está imparable. También Arturo Pérez-Reverte, la mente maestra, un poco siniestra, detrás de este entrañable personaje que le ha dado tres entregas: Sabotaje, la más reciente de ellas. Todas las ha presentado en la FIL, donde sus lectores, como parroquianos, llenaron el salón ayer cuando junto con la escritora mexicana Alma Delia Murillo presentó esta última novela negra. Su misión esta vez es lograr que Picasso no termine el Guernica. Con un estilo encantador, conmovedor, pero también oscuro, en medio de las traiciones, la devastación de la guerra, describió Alma Delia se impone la inmensa vitalidad de Falcó.

Entre las cosas que declaró el escritor durante su visita a Guadalajara, fue que la guerra le marcó como narrador, estuvo más de 20 años inmerso en distintos conflictos a lo largo y ancho del globo y sin ellos, quizá, no hubiera podido escribir lo que escribe. Se considera, en ese sentido, un sobreviviente: “No fui a la novela de los piratas para inspirarme, me fui ahí a donde pasaban cosas y a ver si la vida era como en los libros, un mundo violento y turbulento que podía haberme aniquilado como tantos”, dijo a sus lectores. “Podía haber naufragado, pero no ocurrió y sobreviví, con la supervivencia, con lo que saber de esos naufragios me dejó, escribo esas novelas… la guerra también es educativa y nutritiva, cuando vas a la guerra con libros en la mochila, con una interpretación intelectual o mecanismos de análisis, aprendes tantas cosas sobre el ser humano...”.

De ahí, de la guerra y de lo capaz que es el ser humano de hacer el mal están inspirados sus personajes, sobre todo Falcó, un tipo duro con una moral elástica y con sus principios retorcidos. A pesar de todas las maldades del mundo y de los valores, Pérez-Reverte cree en los héroes y no le gustan las víctimas de la vida. Es más, para él hay dos tipos de personas, los que saben y los que no saben que van a morir. Falcó lo sabe, Arturo también. “Hay muchas clases de seres humanos, pero a mí me interesa sólo uno: los héroes que son capaces de pelear con los dioses, los que escupen al cielo, el que depende de sí mismo y vuelve a su hogar bajo un cielo sin dioses”, dijo.

Para él es irrebatible: el mundo occidental deriva hacia la estupidez, el futuro que nos depara es una estupidez, porque “estamos criando una sociedad de gilipollas”, que se ofenden por todo. Esta opinión que no es ningún secreto en su caso le ha traído varias controversias que lo tachan de machista y de anticuado. En la presentación de Sabotaje, ahondó un poco más en ello, dijo que los buenismos, la mentira de que se puede vivir queriendo a todos nos hará ponernos en los colmillos del lobo feroz que nos devorará sin despeinarse.

En esta novela, como en el mundo ideal que él se imagina, no hay amor: hay sexo, erotismo, escenas intensas, pero amor no, Falcó es un tipo de su tiempo, dijo, de los 30, en donde no había machistas sino eso, hombres de su tiempo. Esos hombres que aún ahora le dejan seguir creyendo en la humanidad, en que “el ser humano es capaz todavía de pelear, de jugarse cosas y arriesgarse a ganar o perder, capaz de levantarse, me emociona casi. El héroe existe todavía”, dijo.

Y en ese tenor escribe, no como un acto que le hace feliz, y ya. “Es como navegar, te obliga a estar lúcido, te impide envejecer demasiado deprisa, a tener que afilar la espada todos los días, leer, mirar, relacionarte, aleja la tendencia a recluirte, a aislarte del mundo, a la pereza… te a mirar a actuar, esa disciplina, ese adiestramiento de vida te hace diferente”.

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Mensaje por Rogorn » Dom Dic 09, 2018 9:04 am

Perversiones y obscenidades de Pérez-Reverte en la FIL de Guadalajara
Carlos de Urabá – diario16.com – 30/11/2018

Llegó a la FIL como todo un sumo pontífice repartiendo bendiciones a diestra y siniestra. Empezó por confesarse. En todo caso ya sabíamos que para convertirse en un gran escritor se necesita ser un desalmado. Precisaba carnaza para lograr la inspiración y entonces se dedicó a realizar épicas campañas por el Tercer Mundo (que es donde suelen desarrollarse las tragedias). Esas escenas desgarradoras de torturas, muertes y violaciones le sirvieron para reflexionar acerca de la condición humana. “Nuestra especie es violenta por naturaleza, mientras que los animales son más compasivos”. Parece olvidar que los conquistadores españoles con sus perros mastines y sus feroces perros de caza sembraron el terror en este continente. “Dios es cruel e implacable y le importa un bledo los miserables y los hambrientos” ¿Quién puede creer en Dios cuando se impone la ley del más fuerte? “Somos una mierda, somos pedacitos de carne que se pudre al sol”.

Gracias a que tenía miedo a la muerte logró sobrevivir- “Soy un superviviente de la guerra”. ¿Ulises?- comentó cariacontecido. En las guerras aprendió la vileza a la que puede llegar el ser humano. En África, en Asia o en el Latinoamérica los oprimidos seguirán siendo oprimidos pues son víctimas de un extraño conjuro (sin mayores análisis socio-políticos).

Pérez-Reverte es el heredero de esos conquistadores y aventureros que cruzaron el Atlántico en busca del Dorado. En su alma resucita la “furia española” de Colón, Hernán Cortés, Alvarado o Pizarro. Simplemente explota la nostalgia imperial, que es el común denominador de su extensa obra literaria. El descubrimiento de América es un milagro civilizador que redimió los herejes de la antropofagia y el salvajismo. “Al final según la historia toda guerra es inmoral”. Todas menos en las que participan los españoles.

El reino de España reconquista las Indias como parte del plan muy bien diseñado a nivel político, económico y cultural. Y la FIL es el mejor ejemplo para comprender ese delirio neoimperial con el desembarco de los tercios o editoriales (Alfaguara, Planeta, Santillana, Anagrama) y la legión de los mass media (PRISA, ‘El País’). Pérez-Reverte se yergue soberbio con el casco y la armadura empuñando la espada victoriosa del Cid Campeador: ¡Arriba España! Su fama le precede y a su paso llueven rosas y claveles.

Bravuconamente pregona el odio al ser humano y su amor por los perros: “Daría mi vida por mis dos perros”. “La única vez que he llorado fue cuando murió entre mis brazos mi perro”. Ni siquiera derramó una lágrima el día que murió mi padre. Aplausos del respetable que abarrota la sala de la FIL.

En su libro ‘Sabotaje’ el protagonista Falcó se distingue por ser un tipo cínico, mentiroso y blasfemo. “Los canallas son más atractivos que los bondadosos”. “Falcó es un verdadero hijo de puta que se va a Paris a destrozar el Guernica”. Parece que le ha traicionado su inconsciente pues para él -tras el asesinato de Calvo Sotelo el gobierno republicano también fue directo responsable del golpe de estado fascista. Palabra de Dios, te alabamos señor.

Al reflexionar sobre la cruel realidad mexicana volvió a insistir que sus mayores amores son sus dos perros Sherlock y Rumba. Claro, mientras pueda seguir escribiendo y creando, la humanidad entera se puede ir al carajo. El dolor o el sufrimiento ajeno es algo que lo trae sin cuidado pues su hogar es el centro del mundo. Al fin y al cabo “me gusta navegar en mis barcos y ser feliz”. Además le sobra dinero para realizar todos sus sueños –en compañía de Sherlock y Rumba, por supuesto.

Los devotos que abarrotan la sala lo cubren de elogios y ciñen sus sienes con una corona de laurel. Y no es para menos, pues vende libros como pan caliente, el best seller por excelencia con millones de libros vendidos gracias a la maquinaria propagandística de la industria editorial. Desde el Olimpo contempla a las hormiguitas terrícolas con desprecio, son tan insignificantes y no se parecen en nada a sus perros. ¿Quién lo puede contradecir? Cuidado que ante una pregunta capciosa desenfunda su espada justiciera y arremete con su jaca zaina que vomita fuego.

En su libro ‘Sabotaje’ Falcó es un tipo que mata y que tortura pero al mismo tiempo es guapo, encantador, simpático y elegante (algo que nos revela una psiquis esquizoide). Todas las mujeres quieren acostarse con él. Los problemas en México le traen sin cuidado pues su prioridad es seguir alimentando su ego VIP: primero yo, segundo yo, tercero yo.

“Los derechos de los perros hay que reivindicarlo”. El abandono de los perros le causa mayor preocupación que los niños pobres que piden limosna en los semáforos de Guadalajara. Solamente hay que salir de la FIL para encontrárselos frente a frente. Niños no; animales sí. Son más afectivos y jamás te traicionan. Su fidelidad es proverbial. “No hay compañía más silenciosa y grata que la de los perros”. Atronadores aplausos de su manso redil.

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Mensaje por Rogorn » Jue Feb 07, 2019 9:54 pm

El homenaje de Alsina a Raúl del Pozo con Pérez-Reverte, José María García y Antonio Lucas
ondacero.es - 07/02/2019

Raúl del Pozo ha sido homenajeado en la Universidad Complutense. Hasta allí se ha ido Carlos Alsina para darle una sorpresa a Raúl y ha aprovechado para hablar con periodistas que también han querido acompañar al colaborador de Más de uno, como José María García, Antonio Lucas o Arturo Pérez-Reverte. El periodista José María García también le ha dedicado unas palabras a Raúl del Pozo desde el micrófono de Carlos Alsina. Por su parte, el escritor y periodista, Arturo Pérez-Reverte, ha destacado ante el micrófono de Alsina, que Raúl del Pozo es uno de los últimos clásicos del periodismo.

https://www.ondacero.es/programas/mas-d ... dd593.html

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Homenaje a Raúl del Pozo en la Complutense: la gloria no sólo es para los muertos
Jesús Fernández Úbeda - libertaddigital.com - 07/02/2019

La Universidad Complutense de Madrid, en el marco del I Congreso de Periodismo y Comunicación Global, ha homenajeado este jueves a Raúl del Pozo (Mariana, Cuenca, 1936), a quien califica de "periodista total", con, primero, una mesa de debate, moderada por el profesor Manuel Fernández Sande, en la que hemos participado José María García, Jorge Bustos, Carmen Rigalt, el escritor Eduardo Martínez Rico y el firmante de este artículo; segundo, con un diálogo entre el autor de 'El reclamo' y Antonio Lucas, Carlos Alsina, Edu Galán y Arturo Pérez-Reverte, quien ha recordado que conoció a "Raúl en el año 73, en 'Pueblo'. Ya era brillante y muy guapo". "Sus ojos tienen en sus retinas la imagen de un mundo que ha desaparecido", ha añadido. La tercera pata del homenaje ha sido la entrega de "un premio en reconocimiento a la contribución de Raúl del Pozo al periodismo español".

Para mí, el homenaje fue una sorpresa feliz, por no decir un desmentido: esperaba que a Del Pozo se le glorificase, pero muerto. Bien es sabido que España es un país necrófilo –metafóricamente, quiere decirse–, y que el de los periodistas, con el de los curas, es el gremio en el que más abundan las envidias y los navajazos. Por fortuna, la Complutense me ha quitado la razón.

"El odio es necrófago. En este caso hay amor, aunque sea a los huesos", escribió el homenajeado en un artículo sobre los restos de Cervantes. Raúl del Pozo: el periodista total ha sido un acto de amor al músculo, al cerebro, a la pulsión literaria, al enorme sustrato cultural y, sobre todo, al periodismo efervescente de este vivísimo domador de palabras. Subrayo su instinto informativo –quizá, su mayor virtud–: Del Pozo nunca ha olvidado que, ante todo, es un periodista y, así, centrifuga en sus columnas off the records, escribe sobre las aguas que lleva el río que suena, ofrece fidedignos dicen que dicen…, resumiendo: da noticias. En este sentido, no hay que olvidar que las primeras informaciones del caso Bárcenas afloraron en la tronera ruidosa y callejera del autor de 'A Bambi no le gustan los miércoles'.

Precisamente, en el prólogo de esa obra, Del Pozo rememora: "He sido reportero, cronista de sucesos, corresponsal en el extranjero y he cubierto conferencias y hasta bautizos". Poco después, añade: "Vale más lanzar una piedra que una palabra, el que escribe se proscribe". No es mala lección esa.

Conocí a Raúl del Pozo el 8 de agosto de 2013. Acudí a él a propósito de un reportaje sobre Umbral. Estaba asustado, como cuando Moisés compareció ante Yahvé en el Monte Oreb. Creía que se presentaría con un "Yo soy el que soy", que ardería alguna planta de su jardín, que la Luna se volvería roja, etcétera. Me imponía un respeto cuasi marcial, primo hermano del miedo. Conste, por cierto, que siempre he sido más de Del Pozo que del autor de 'Mortal y rosa' o 'Los helechos arborescentes': primero, porque, cuando empecé a estudiar Periodismo, Umbral ya estaba muerto y el "gitano de Cuenca" era el dueño de la última columna de 'El Mundo'; segundo, porque siempre me he sabido más periodista que escritor –aunque Del Pozo también ha escrito: "Lo confieso, cometí adulterio con la Literatura"–.

Por fortuna, Del Pozo no fue aquella tarde –ni es– el Dios exterminador de pueblos del Antiguo Testamento. Hace seis años, conocí a un tipo inteligentísimo, entrañable, noble, generoso. Desde entonces, somos muy buenos amigos. He sido negrita en sus columnas cuatro veces. Compilé los artículos incluidos en 'El último pistolero'. Presentó mi libro, con José Mota e Igor Paskual, en marzo del año pasado. Nos vemos ocasionalmente, y hemos estado juntos en duras y en maduras. Es lo más parecido a un familiar que tengo fuera de mi familia. Lo quiero mucho. Y, por fortuna, ese amor no es cosa mía exclusiva: una pila de gente adora a Raúl. Van dos ejemplos ilustres. El presidente de 'Libertad Digital', Federico Jiménez Losantos, me cuenta: "En Raúl entrevemos la agreste desconfianza de la primavera, el social hastío del estío, la honrada confianza del otoño y el calor del perdón de los inviernos. Es una prosa para todas las estaciones". Por su parte, Arturo Pérez-Reverte, me dice: "A Raúl del Pozo las certezas y los años no lo hicieron ni cínico ni malo. Es bueno, es veterano, es sabio. Es la lucidez, la experiencia y la memoria".

En definitiva, por cosas como el acto de este jueves, qué gusto da a veces equivocarse.

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Mensaje por Rogorn » Mar Abr 30, 2019 10:58 pm

"¿Decir 'todes les niñes?' Me niego. No me da la gana"
Efe - 28/04/2019

"¿Decir 'todes les niñes'? Me niego. No me da la gana. No porque sea académico, porque yo soy un escritor profesional (...). Me niego a que me digan cómo tengo que escribir para no ser machista", aseguró este domingo el escritor español Arturo Pérez-Reverte en Buenos Aires. "El mundo ha cambiado, la mujer tiene roles que antes no desempeñaba, y es evidente que la lengua debe adaptarse a ello. Lo que pasa es que hay límites, y el límite es la estupidez", añadió el miembro de la Real Academia Española durante la presentación de su nueva obra en la Feria Internacional del Libro de la capital austral. Bajo su punto de vista, el lenguaje inclusivo, uno de los temas con los que se ha creado polémica en el último año en el país sudamericano y que busca la igualdad a través de una lengua sin género, es una "estupidez" que le "entorpece" a la hora de ejercer su profesión como escritor. "Yo tengo que escribir con claridad, en un código que mis lectores comprendan y compartan. Entonces, otra cosa es que el club de niñas analfabetas de Rosario me diga cómo tengo que escribir mis novelas para no ser machista", sentenció.

El autor español aplaudió lo que consideró "feminismo serio", como el de su novela 'La reina del sur' (2002), de la que aseveró que se usa como "cátedra del feminismo en algunos países", y criticó que, en un mundo donde "la inteligencia está penalizada" en las escuelas, "los imbéciles están ganando". "Cualquier destello de élite, de inteligencia en general, es sistemáticamente machacado, y eso tiene sus consecuencias al final", afirmó.

El autor presentó en la 45ª Feria del Libro de Buenos Aires su último título, 'Sabotaje', en el que cuenta lo que, aseguró, es la última de las aventuras del espía Arturo [sic] Falcó. "Hay tres novelas de Falcó y hay más que quiero escribir. No sé si me queda una novela o tres, un año o diez, pero quiero continuar otras historias que tengo en la cabeza", destacó. Para Pérez-Reverte (Cartagena, España, 1951), Falcó, espía del régimen franquista que se introduce en el bando republicano, es un "patriota de sí mismo", "todo aquello" que a él le "hubiera gustado ser" pero nunca fue, prueba de ello son los "affaires" que vive Falcó con actrices del Hollywood dorado, o incluso "venganzas personales" que practica el autor a través del personaje. 'Sabotaje', ambientada en el París de los años 1930, está dedicada, según el autor, a su tío Lorenzo Pérez-Reverte, que fue voluntario en la Guerra Civil española como soldado de la República. "Los héroes siempre son los mártires, en España, si son republicanos, mejor caen", comentó.

Con alrededor de 30 novelas a sus espaldas y 21 años dedicados al periodismo de guerra, Pérez-Reverte brindó "batallitas", anécdotas y con la complicidad de una sala repleta de seguidores, y reconoció que si su personaje principal es "un canalla", es porque se ha "cansado" de escribir sobre "buenos".

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Pérez-Reverte dice sí al lenguaje inclusivo, no al "todes"
Reuters - 29/04/2019

El escritor español Arturo Pérez-Reverte apoya el lenguaje inclusivo pero dice que se niega a decir "todes" para evitar ser considerado machista, mientras asegura que la mujer será la gran protagonista de la narración del futuro, un relato que tal vez no esté en los libros sino en las series y las redes sociales.

Pérez-Reverte presentó el domingo su última novela 'Sabotaje' en la 45 edición de la Feria Internacional de Libro de Buenos Aires, una de las más prestigiosas de América Latina, en una conferencia en la que defendió la lengua como herramienta de trabajo y cuestionó el radicalismo en el lenguaje inclusivo. "El lenguaje inclusivo es necesario, hablaríamos latín si no hubiera cambiado el lenguaje. Y es verdad que el lenguaje responde a unos modelos masculinos (...) que es evidente que están cambiando. Es así y así tiene que ser", dijo el escritor, periodista y miembro de la Real Academia Española de 67 años.

"La mujer está ejerciendo ahora roles que antes no desempeñaba y es evidente que la lengua debe adaptarse a ello. Lo que pasa es que hay límites y el límite es la estupidez. Yo puedo decir señoras y señores, presidenta, jueza pero no voy a decir 'todes les niñes'", dijo. "Para mí la lengua es una herramienta de trabajo. Entonces necesito que mi herramienta de trabajo sea limpia, buena, eficaz, nítida, clara", agregó.

Pérez-Reverte considera que la literatura no puede aspirar a crear nada nuevo si no a dar versiones personales de temas que han sido escritos incontables veces, pero que hay una mujer nueva que será la gran protagonista de las novelas del futuro, aunque seguramente la narración llegue en otros formatos. "Esto (el libro) está muerto, le queda poco tiempo, unos 20, 30, 50 años. La gran narración será manejada por las redes sociales, series de televisión, ese tipo de cosas y ahí es donde, bajo el soporte que toque dentro de 50 o 100 años, habrá heroínas que ni siquiera podemos imaginar", dijo ante un auditorio colmado en una sala con capacidad para mil personas. "Se ha escrito muy poco hasta ahora (...) No hay todavía una literatura sincera que aborde a esta mujer de la que estamos hablando (...) El gran protagonista del futuro, la gran narración del futuro, sin lugar a dudas, va a ser la mujer como durante 3 mil años ha pasado con el hombre", agregó.

Pérez-Reverte, quien tiene más de dos millones de seguidores en Twitter y lectores en 40 países, presentó "Sabotaje", parte de la trilogía del espía "sinvergüenza" Lorenzo Falcó, ambientada durante la Guerra Civil Española. "Falcó es un tipo que no tiene escrúpulos. Estoy harto de los buenos (...) Los malos son mucho más interesantes que los buenos. Es más, de un malo se aprende mucho más que de un bueno", dijo el autor, quien ha sido corresponsal de guerra. "Cuando me fui a esos sitios y estuve entre asesinos, violadores, torturadores, gente del lado oscuro de la vida, descubrí que hay muchas más lecciones interesantes que en el lado luminoso de la vida (...) Con esa mirada escribí a Falcó, no quería hacer un paladín de la bondad", agregó.

El autor de 'El capitán Alatriste' y 'La Reina del Sur' presentó el libro el domingo, mientras en España se celebraban las elecciones generales, pero no habló de política, salvo para decir que "lo que veo en el mundo no me gusta". "Fui educado pensando en el ser humano como elemento capaz de mejorar gracias a la cultura y la inteligencia. Para los que fuimos educados en esa creencia, es muy difícil cuando te das cuenta de que los discursos que priman en las redes sociales, en la política y tal son justamente lo opuesto a eso", concluyó.

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Las peleas de un ex corresponsal de guerra: el perfil agresivo de Arturo Pérez-Reverte
Javier García - latercera.com - 29/04/2019

Ayer, el narrador español y miembro de la RAE presentó su última novela en la Feria del Libro de Buenos Aires y dijo que el lenguaje inclusivo es “una estupidez”. Este año se enfrentó al Presidente de México y fue recriminado por el Museo Memorial de Auschwitz. Tiene más de 2 millones de seguidores en Twitter y más de 41 mil tweets publicados. Así como le gusta hablar en público, al escritor español Arturo Pérez-Reverte (67) también le gusta disparar verbalmente. Y la red social, simbolizada con un pájaro, es una de sus plataformas favoritas. Periodista, ex reportero de guerra en conflictos como el Líbano, Angola y Bosnia, en la actualidad Pérez-Reverte se ha transformado en la figura de escritor polémico. Es crítico, rápido y a menudo violento en el lenguaje, pero siempre su opinión es desde la vereda del poder: se define como un republicano y desde hace 15 años es miembro de la Real Academia Española (RAE).

Ayer, el creador de 'Las aventuras del capitán Alatriste' presentó su nueva novela en la Feria del Libro de Buenos Aires, en el predio de La Rural. Más tarde se instaló en el stand de Penguin Random House, donde firmó ejemplares. Titulado 'Sabotaje', el volumen es parte de su saga protagonizada por Lorenzo Falcó. “Falcó es un tipo que no tiene escrúpulos. Estoy harto de los buenos (…) Los malos son mucho más interesantes que los buenos”, dijo en su charla Pérez-Reverte, y luego se refirió al lenguaje inclusivo. “¿Decir todes les niñes?, me niego. No me da la gana. No porque sea académico, porque soy un escritor profesional y me niego a que me digan cómo tengo que escribir para no ser machista”, señaló el autor. Agregó que hoy “la mujer tiene roles que antes no desempeñaba, y es evidente que la lengua debe adaptarse a ello, lo que pasa es que hay límites y el límite es la estupidez”. Las palabras de Pérez Reverte amplificaron su resonancia en una feria que fue inaugurada el jueves pasado por la antropóloga feminista Rita Segato, y que tiene en el feminismo y la inclusión uno de sus ejes temáticos. De todos modos, no es primera vez que el narrador se refiere al tema: el año pasado amenazó con dejar la RAE si se cambiaba el lenguaje de la Constitución por uno inclusivo.

Hace 20 años, en la feria de 1999, el ex periodista también provocó reacciones airadas: aquella vez dijo que Borges, un enamorado de la lengua inglesa, se comportó como “un concheto y un gilipollas” respecto del idioma español. En 2003, el autor español ingresó a la RAE para ocupar el sillón T. El 15 de julio de ese año, murió el escritor chileno Roberto Bolaño, a los 50 años. En su última entrevista, Mónica Maristain le preguntó por el cargo institucional de Pérez-Reverte.

“La Real Academia es una cueva de cráneos privilegiados. No está Juan Marsé, no está Juan Goytisolo, no está Eduardo Mendoza ni Javier Marías… pero está Pérez-Reverte. Bueno, (Paulo) Coelho también está en la Academia brasileña”, respondió el autor de 'Los detectives salvajes'. Durante estos años, Pérez-Reverte se ha encargado de decir que Bolaño era “un resentido social y un escritor muy literario, en el peor sentido del término”. Pero el ex reportero de guerra también pelea con los vivos. En marzo pasado trató al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de “imbécil” y de “sinvergüenza”. Esto luego que el mandatario contó que envió cartas al rey Felipe VI y al Papa Francisco para solicitarles que se disculpen por los agravios cometidos por los españoles contra los pueblos originarios durante la conquista del territorio mexicano hace 500 años. “Que se disculpe él, que tiene apellidos españoles y vive allí. Si este individuo se cree de verdad lo que dice, es un imbécil. Si no se lo cree, es un sinvergüenza”, apuntó Pérez-Reverte en su cuenta de Twitter, quien recibió el Premio Rey de España de Periodismo 2017 y acaba de publicar el libro 'Una Historia de España' (Alfaguara).

A inicios de este año hizo un desafortunado comentario sobre Auschwitz, el campo de concentración y exterminio nazi. “Iba a escribir una novela sobre Auschwitz, pero ya no quedan personajes libres: La bibliotecaria de Auschwitz, La bailarina de Auschwitz, El tatuador de Auschwitz, El farmacéutico de Auschwitz, La enfermera de Auschwitz, El mago de Auschwitz, El violinista de Auschwitz…”. La proliferación de títulos asociados al recinto de la Alemania nazi en los últimos años es real; en ese sentido, Pérez-Reverte tenía razón. Pero el tono de sus palabras fue poco respetuoso, y le valió un llamado de atención. “La historia de Auschwitz es la historia del sufrimiento de 1,3 millones de personas. Su tweet parece desencadenar comentarios que tristemente se están convirtiendo en una burla irrespetuosa a la memoria de esas personas”, se leyó en la cuenta de Twitter del Memorial de Auschwitz.

Sobre si es un escritor polémico o no, en 2015 respondió Pérez-Reverte a La Tercera: “Publico artículos todas las semanas y algunos son muy agresivos. Además, tengo Twitter, donde también opino. Y claro, hay divisiones con el poder, con los gobiernos. En ese sentido, sí soy un autor polémico”. Consultado por el dinero invertido, por aquellos días, por el Gobierno español en la búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes, Pérez-Reverte señaló: “Fueron 140 mil euros. ¡Eso es lo que se gasta un político corrupto en putas y cocaína!”.

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Mensaje por Rogorn » Jue May 09, 2019 11:43 pm

Ferrer-Dalmau dona al Museo del Ejército ruso el cuadro que pintó sobre las tropas rusas en Siria
Rafael M Mañueco - abc.es - 08/05/2019

En un emotivo acto en presencia del escritor Arturo Pérez-Reverte, el artista español Augusto Ferrer-Dalmau, «el pintor de batallas», donó hoy al Museo Central de las Fuerzas Armadas de Rusia el cuadro que ha pintado en honor de las tropas rusas en Siria. Por este gesto, el viceministro de Defensa ruso, el general Andréi Kartapálov le ha otorgado la medalla «por la consolidación de la comunidad militar».

Ferrer-Dalmau estuvo el año pasado en la ciudad de Alepo con las tropas rusas desplegadas en Siria en apoyo del régimen de Bashar al Assad. Convivió con los militares rusos y tomó bocetos y apuntes para el cuadro hoy presentado. Este pintor catalán es conocido por sus numerosos trabajos sobre temas castrenses. Ha acompañado a las fuerzas españolas destacadas en Afganistán, Líbano y Malí. Ha ejecutado también lienzos de contenido histórico como «Rocroi, el último tercio» o la «Carga del río Igan por el Regimiento Alcántara». Son también famosas sus obras dedicadas a la División Azul. Se da la circunstancia de que la intensa recuperación impulsada por el presidente Vladímir Putin de la memoria de la victoria soviética sobre la Alemania nazi en la II Guerra Mundial, la Gran Guerra Patria como siempre se denominó en Rusia, ha llevado a una rechazo sin precedentes en los medios de comunicación rusos del papel jugado entonces por los países aliados de III Reich.

En este contexto, la España franquista y en particular la División Azul han estado en el punto de mira de las críticas de muchos sectores sociales en Rusia. La publicación en febrero por parte de ABC de un artículo de carácter histórico sobre la División Azul de César Cervera provocó un nota de protesta de la Legación Diplomática rusa en Madrid. El presentador estrella del canal de televisión ruso «Rossiya-1», Dmitri Kisiliov, cargó duramente contra el material de Cervera en un extenso reportaje incluido en su programa «Noticias de la Semana».

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El Pintor de Batallas: "Alepo, la ayuda ha llegado"
Javier Benítez - sputniknews.com - 08/05/2019

Llegó un momento culminante y muy esperado en Moscú: el pintor español Augusto Ferrer-Dalmau presentó su obra maestra 'Alepo, la ayuda ha llegado', basada en la misión de la ayuda humanitaria de los soldados del Ejército ruso en Siria. El escenario elegido estuvo a tono: la Sala de la Victoria del Museo Central de las Fuerzas Armadas.

Intensidad en las sensaciones. Fue lo que predominó de forma omnipresente en el acto, tanto en el ambiente como en los protagonistas. Y así lo manifestó a Sputnik el propio artista. Expresó que su vivencia fue de emoción, "porque me he encontrado con compañeros con los que estuve en Siria, algunos oficiales con los que coincidí también en la misión. Fue un momento emotivo para mí porque estuve con grandes soldados y todo ha sido muy bonito".

Nada pudo cuadrar mejor en la presentación de la obra que desde el principio fue bienavenida. La buena ventura acompañó al artista en todo momento: desde el germen de la idea, hasta el proceso de creación en sí mismo frente al lienzo, pasando por su presencia sobre el terreno, y la sincera y agradecida acogida de su pintura. Y por si fuera poco, la presentación de la obra tiene lugar en la víspera de la celebración del Día de la Victoria en Rusia. "Es un día de victoria donde la población rusa ganó una guerra muy cruenta, donde la gente lo celebra. La gente está feliz, está contenta. Aprovechamos incluso el cuadro para presentarlo en la Sala de la Victoria, donde están todas las banderas. Es un momento estrella. Un cuadro presentado en un momento tan emblemático, pues no puede ser mejor".

Y para confirmar que nada podía ser mejor, Ferrer-Dalmau fue condecorado con la medalla del Ministerio de Defensa 'Por Fortalecimiento de la Hermandad de armas'. "No lo esperaba, y la verdad es que me encontré con una situación para mí muy emocionante, de ser un español condecorado por el Ministerio de Defensa en Moscú en un día tan emblemático, ¿qué más se puede pedir? Estamos hablando de una potencia militar como es Rusia. Para mí es un momento de mucho orgullo. Digamos que me siento muy orgulloso de ser español y de recibir esta condecoración de Rusia", dice emocionado el artista. ​Asimismo, explica que 'Alepo, la ayuda ha llegado', representa el momento en que fue testigo de cómo llegaban las ayudas humanitarias de Rusia a la población civil sira, azotada por la guerra desde el año 2011. "Un momento muy emotivo para mí porque lo vi en directo. Cómo la gente, la población, estaba agradecida, necesitada de ayuda, y estos momentos son los que yo viví. Muy emotivos".

Al rememorar su viaje a Siria donde acompañó a los soldados rusos en misión, Ferrer-Dalmau confiesa que en aquel momento no tenía idea de lo que iba a pintar: "Iba con la mente en blanco", afirma. "Voy a un sitio que no conozco, con un Ejército que no conozco… ¿qué voy a pintar?", se preguntó entonces. Una incertidumbre que no deja de ser habitual en el artista, quien ha estado acompañando muchas misiones durante los últimos años. "Cuando vas a una misión, no sabes lo que vas a ver". Entonces, tuvo una revelación: "Después de ver muchas situaciones, y de ver el frente, y de estar con los soldados, vi el cuadro. Casi fue fácil", se sincera. "Ver a la población atendida, ayudada, ese era el momento del cuadro, es el momento que representa todo lo que yo vi. Lo que es la miseria de la guerra, pero al mismo tiempo la grandeza de la ayuda de los soldados, cómo protegían a la población civil para que pudieran recibir los suministros. Esto es lo que me dio la imagen del cuadro", manifiesta.

El escritor español Arturo Pérez-Reverte, quien puso nombre al cuadro, pronunció unas palabras para presentar la obra. Al respecto, Ferrer-Dalmau explica que el escritor es su gran amigo, quien además fue invitado a este acto por el embajador de Rusia en España y por el Gobierno ruso. "Él conoce muy bien mi obra, conoce mi forma de pintar, él ha visto el proceso del cuadro, y también le hacía mucha ilusión pronunciar unas palabras en la presentación, y como siempre, muy acertadas y en su medida. Perfecto", concluye el 'Pintor de Batallas' Augusto Ferrer-Dalmau.

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Mensaje por Rogorn » Mié May 22, 2019 10:33 pm

"Vivimos la época dorada del periodismo de guerra; éramos reporteros, no analistas"
Jesús Fernández Úbeda - libertaddigital.com - 22/05/2019

Arturo Pérez-Reverte y el cámara de guerra José Luis Márquez, moderados por la periodista Berna G. Harbour, han conversado en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense sobre sus trabajos en Eritrea, Tiananmen y, sobre todo, en los Balcanes, donde coincidieron, a propósito del 25 aniversario de la publicación de 'Territorio comanche' (Alfaguara, 1994), novela en la que el autor cartaginés relata su experiencia como reportero durante los conflictos bélicos de la antigua Yugoslavia –y en la que Márquez es coprotagonista–.

Pérez-Reverte ha dicho que tanto él como el cámara vivieron "la época dorada del periodismo de guerra": "No opinábamos. Éramos putos reporteros, no éramos analistas. La gente de corbata estaba en la redacción". "Éramos muy caros: en vida, en salud, en divorcios… Eso nos daba una especie de orgullo de casta, una cierta chulería, legítima, por otra parte, pero ahora –el mundo periodístico– no es así. Ya nadie demanda ese material", ha añadido.

El escritor de obras como 'Falcó' o 'El tango de la Guardia Vieja' ha apuntado que tanto él como Márquez eran "cazadores" y que su obligación era la de "contar lo que había": "Yo nunca fui a parar una guerra, ni él tampoco". En este sentido, el cámara ha dicho: "Te tienes que concienciar, y esto lo consigues a lo largo de la vida, que tú vas a hacer una misión. No vas ni de bombero ni de Cruz Roja: la misión es la de ir e informar de lo que pasa allí".

El acto celebrado este jueves ha sido concebido por Pérez-Reverte como un homenaje a su buen amigo: "No sois conscientes del privilegio que es tener aquí a José Luis Márquez. Los cámaras de la CNN o de la NBC venían a ver qué había hecho". A lo largo de la conversación, ambos han recordado algunas experiencias que vivieron juntos y han homenajeado a los compañeros muertos, como Julio Fuentes o Miguel Gil. Cuando el encuentro a punto de finalizar, el escritor ha advertido: "Pensamos que la matanza, la muerte, el horror, el degollar es propio de Burkina Faso, del Perú de Sendero Luminoso, de los Balcanes…, pero el que está en la guerra se da cuenta de que la frontera es muy tenue. En ese sentido, el periodismo vale para señalar peligros: ‘Cuidado, porque al final de este camino, hay un bosque de cruces de madera’".

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Pérez-Reverte homenajea a su amigo, el cámara José Luis Márquez, en el 25 aniversario de 'Territorio comanche'
Alberto Martín - tribuna.ucm.es - 22/05/2019

Arturo Pérez-Reverte acudía este 22 de mayo a la Facultad de Ciencias de la Información para conmemorar los 25 años de la publicación de una de sus más reconocidas novelas, 'Territorio comanche', un homenaje a los reporteros de guerra ambientada en el conflicto de los Balcanes. Pero en realidad, lo que el académico de la Lengua quería homenajear no era su libro, sino a su compañero en esa guerra que cubrió para RTVE, el cámara José Luis Márquez. "Es que estoy muy orgulloso de él. Es mi amigo", dijo Pérez-Reverte para justificar la cascada de elogios y anécdotas que ensalzaron el trabajo y personalidad de Márquez, a quien no en vano ya dedicó hace 25 años el libro.

'Territorio comanche', como señaló el profesor Manuel Tapia, quien presentó el acto, sigue siendo un libro vigente, "un clásico del periodismo y la literatura", en el que Pérez-Reverte supo conjugar "la precisión y contención de la buena escritura, pero sin tener ninguna contención en lo que decía, diciéndolo absolutamente todo". Sin embargo, según contaron el propio escritor y la periodista Berna G. Harbour, moderadora de la charla, si José Luis Márquez no hubiera estado cerca de Arturo Pérez-Reverte en aquella guerra muy posiblemente 'Territorio comanche' no habría existido. "Escribí la novela para que Márquez tuviera su puente volado", llegó a decir el creador de Alatriste, en referencia a la vivencia que ambos compartieron en aquellos intensos días y que es esencial en la novela. Según contó el autor, la historia del puente volado en la novela es real, pero hay una diferencia: en la realidad ellos no lo vieron volar. Márquez aún echa la culpa de no poder grabar la segura voladura de aquel puente al paso de un tanque serbio a las prisas de su compañero por llegar a la emisión del telediario. El caso es que tras horas esperando la voladura decidieron marcharse -"yo me quería quedar, pero él no me quería dejar solo", protesta aún José Luis Márquez- y al volver al día siguiente el puente ya no estaba allí.

José Luis Márquez es, en palabras de Pérez-Reverte, "una máquina de trabajar fría e impasible", capaz de jugarse la vida cada día por su trabajo. Según contó su amigo, no pocas veces se situó en medio del fuego cruzado para buscar la mejor toma, llegando incluso, de manera literal, a pasarle las balas entre las piernas. Tan quieto se quedaba siempre para que el plano no se le moviera, que el propio Pérez-Reverte en ocasiones le empujaba "porque nadie se iba a creer que caían bombas a nuestro lado y la imagen no se movía". En palabras de Berna G. Harbour, para los reporteros de guerra como Pérez-Reverte y José Luis Márquez en su trabajo hay tres prioridades: la primera, grabar; la segunda, llegar para transmitir en el telediario y la tercera, sobrevivir. "Y siempre en ese orden".

La vez que Márquez más cerca estuvo de no cumplir la tercera norma no fue en Yugoslavia, sino en Tiananmén. Sí, en efecto, allí estaba Márquez el 4 de junio de 1989. De hecho, era el único cámara que se encontraba allí, y a quien se deben las pocas imágenes que hay de la matanza de estudiantes que llevó a cabo el ejército chino. Márquez aún recuerda estar allí esperando en medio de las manifestaciones y quedarse dormido hasta que escuchó el sonido de los tanques. Consiguió salir de allí confundido entre los manifestantes y llegar a otra plaza en la que realmente se llevó a cabo la matanza. Aún no sabe bien cómo consiguió salir del lugar en una ambulancia entre cadáveres y heridos. El agotamiento le hizo dormirse hasta llegar al hotel en el que se encontraba alojada la prensa internacional. Por supuesto, la cinta de la cámara iba a buen recaudo bajo su pantalón.

La muerte, los cadáveres, los cuerpos mutilados, no son las imágenes, según contaron Pérez Reverte y Márquez, que acompañan de por vida a personas que como ellos han vivido tantas guerras. No, son otras imágenes las que quedan para siempre. Pueden ser de un perro herido en una pata que te acompaña por una carretera para que no lo abandones, pero con todo tu dolor no puedes llevar contigo, como le sucedió a Reverte, o una niña de seis o siete años que se jugaba la vida cada día para tratar de llamar a su madre por teléfono. Nunca lo conseguía. El día que lo logró, su madre, que la había abandonado y trasladado a Italia, dejándola a cargo de su abuela, no quiso hablar con ella. Esa imagen siempre perseguirá al gran José Luis Márquez. "Mi amigo", resaltó de nuevo Pérez-Reverte.


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Mensaje por Rogorn » Vie May 24, 2019 6:34 pm

«El horror es un perro que te mira»: Pérez-Reverte y José Luis Márquez recuerdan la guerra 25 años después
Óscar Rus - abc.es - 24/05/2019

Casi 25 años después de su publicación, 'Territorio comanche' (Alfaguara), de Arturo Pérez-Reverte, se ha convertido en un doble clásico: del periodismo y de la literatura. «Se moja en el contenido, pero se contiene en la escritura y elige perfectamente las palabras», describió la periodista Berna G. Harbour al presentar la charla entre Pérez-Reverte y José Luis Márquez, el cámara de televisión al que Reverte dedicó esta novela, que escribió tras 21 años como corresponsal de guerra, los últimos nueve en Televisión Española; o como «cazador»; o como «puto reportero que no opinaba».

'Territorio comanche' cumple un cuarto de siglo el próximo julio, por lo que la conversación llena de tacos entre estos dos viejos periodistas, organizada el pasado 22 de mayo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, sirvió como homenaje en directo por parte del escritor a su «fiel amigo», aunque a veces se hayan «agarrado por el pescuezo».

«El que salía en el Telediario era yo. Sin él, no sería posible», reconoció un locuaz Pérez-Reverte. Aquel originario homenaje de 1994, a medio camino entre la ficción y la realidad, tenía un principal propósito: hacer volar un puente (una obsesión) que el dúo no había podido filmar en la antigua Yugoslavia. «Márquez era como un robot, un trípode. Cuando caía una bomba, yo le movía para que pareciera real», reveló el miembro de la RAE. Pero el legendario reportero también le devolvía sus jugarretas; como aquella en la que le hizo repetir una entradilla –buena desde la primera toma– con un tanque serbio de fondo.

«Nuestro trabajo era contar lo que estaba ahí», defendió Pérez-Reverte; una «misión» compartida por Márquez, ávido de «hacer las imágenes más crudas posibles». Su otra misión era «joder un poco» la comida a los burócratas que veían la guerra a través del televisor. Bajo aquella premisa, Márquez pudo grabar, aunque mínimamente, la masacre de Tiananmén (1989). «Fue un verdadero caos. Era el único periodista que estaba en la plaza», recordó el cámara, que también describió cómo logró salir de allí en la parte trasera de una ambulancia, con un cartón sobre él. Aunque no entendía el chino, aquella vez sí que entendió las palabras de un nativo: «¡No te muevas por el amor de Dios!». Se quedó dormido del agotamiento hasta llegar al hotel.

Más que las tripas («Eran capítulos que pasaban y los dejaba atrás», comentó Márquez), son los nimios detalles los que acamparon en su memoria. A Pérez-Reverte le persigue una persecución: la de un perro con una pata rota en el Líbano («el horror es un perro que te mira»)... Un niño con un peluche levantando el puño a su paso... Las botas dejando huellas de sangre... Pero el «momento de la soledad del hotel», según Pérez-Reverte, siempre llegaba: «Márquez se apoyaba sobre la pared y fumaba. Yo leía mucho».

Al reportero gráfico le ha seguido toda la vida una imagen de Yugoslavia: «Una niña musulmana, de 6 o 7 años, vivía a cincuenta metros de un control que le disparaban todos los días. La madre la había dejado en manos de su abuelo y se había marchado a Italia. Esta niña, todos los días, iba al edificio de Naciones Unidas a pedir que la dejaran llamar a su madre para hablar con ella. Un día lo consiguió y la madre le dijo "No puedo hablar contigo"». «Eso es la guerra», apostilló su excompañero de faenas.

Hace 25 años, Reverte dejó por escrito en 'Territorio comanche' las tres causas de muerte como reportero de guerra: la mala suerte, la inexperiencia o la ley de las probabilidades, o sea, porque toca y punto. «Me acuerdo mucho de Julio Fuentes y Miguel Gil ["El Muyahidín"], que era abogado en Barcelona y unas vacaciones decidió irse a Yugoslavia a ver qué pasaba allí», rememoró Márquez. «Somos unos supervivientes. Hemos tenido mucha suerte», continuó.

Eso sí, Reverte avisa de que la buena y la mala suerte hay que «adiestrarla» («porque acaba») mediante la experiencia. Lo mencionó en la novela, cuando en una encrucijada en Vukovar (Croacia), Márquez deduce que el camino de la izquierda podría tener minas a raíz de la hierba no pisada. La suerte fue que les pilló de día y no de noche. Aunque, para mala suerte, la de «Jose» en Eritrea, durante 1975, donde se cayó por un precipicio, «desde veinte metros de altura», y se rompió la espalda.

Pero el televisor siempre está ahí, recordándoles sus años mozos e inflando el mono de volver. «Es ver la tele y decir "ahí tenía que estar yo"», reconoció Márquez. Pero aquel Periodismo ya no existe. El excámara señaló literalmente su teléfono móvil como el acabose del oficio. «Ahora la gente sabe que la televisión es también un arma de guerra», justificó Reverte, resignado con que ahora «mover conciencias un día no vale para nada».

Y por aquel camino se dejaron la salud, el matrimonio… Márquez, de hecho, se divorció en cuanto acabó la guerra. Ya se había dejado por escrito en «Territorio comanche»: «Quizá por eso su mujer no se había divorciado aún: porque existían guerras a las que mandarlo». Algo quedó, sí: como aquel rolex que Márquez se había prometido a sí mismo como premio de jubilación y se lo acabó regalando Reverte con un pellizquito de 'Territorio comanche'. Fue durante una cena en Casa Lucio. «Toma, gilipollas, tu puto rolex». Y el impasible Márquez lloró; casualidad o no, uno de sus hijos se llama Arturo.

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Mensaje por Rogorn » Dom Jun 09, 2019 11:21 am

Feria del Libro: Cuatro horas para ver dos minutos a Pérez-Reverte
Judith R Iglesias - larazon.es - 02/06/2019

Once en punto de la mañana. El sol se alza con fuerza sobre la arboleda del parque del Retiro. El aire literario de Madrid se concentra a lo largo del paseo de Fernán Núñez. Se trata del primer domingo de la Feria del Libro 2019 y, al fondo, bajo la carpa de firmas, un hombre llega elegante con el informal ambiente que se desliza de la primavera. Con su estilográfica en la mano y y una sonrisa en los ojos, Arturo Pérez-Reverte comienza a recibir a sus lectores. Pero la fila que espera con ansia su encuentro con el autor de la saga ‘’Alatriste’’, ha amanecido mucho antes y, ante la emoción contenida, llegar a las once es llegar tarde. Desde las diez menos cuarto, los más acérrimos lectores se arremolinan ante la carpa, esperando ser los primeros. Quizá porque para la mayoría ésta no es la primera vez y saben lo que es apostarse a las puertas de un escritor de semejante envergadura. Hacia las doce de la mañana se corta finalmente la cola, pero el bullicio continúa.

‘’Se está colando gente y muchas personas se quejan por la espera. Ahora se ha cortado porque ha llegado hasta las 210 que ha contado el mismo editor y, aún así, la gente sigue poniéndose a esperar’’, comenta Natalia, una joven que se encuentra trabajando para mantener el orden. No es su primer año en la Feria del Libro y sabe que hay algunos escritores ante los que pasarse horas al sol no es un impedimento para conseguir sus firmas. ‘’Ocurre especialmente con los youtubers. El año pasado vino Auronplay y se llenó un montón. Blue Jeans está aquí todos los años y siempre se llena. Este año regresa Ibáñez y ya verás cómo se va a poner’’, afirma.

Gafas de sol, abanicos y blusas ligeras acompañan el avance de la mañana que se precipita contra el medio día y las sombras de los árboles son el único refugio para todos los seguidores que llevan ‘’Una historia de España’’ bajo el brazo. ‘’¿Esto es para Pérez-Reverte? ¡Que el Señor nos pille confesados!’’ Exclama un hombre que, directamente, elude ponerse a la cola.

Una pareja que ha venido de Galicia expresamente para disfrutar de la Feria del Libro se queda sin la posibilidad de obtener una firma del autor. Mientras tanto, los que aguantan el paso de las horas se mantienen firmes en su espera, sobreviviendo entre helados y refrescos, la llegada a la tan lejana carpa de firmas.

‘’Todos los años es igual, aunque este es aún más fuerte que el anterior’’, cuenta la editora de Arturo Pérez-Reverte, Carolina Arroyo. ‘’Ahora tiene ‘Una historia de España’ que salió en el mes de marzo y su nueva novela, que publicó a finales del año pasado y nada, sus lectores son muy fieles. Él los cuida mucho’’. Para la mayoría de ellos, dos minutos de Pérez-Reverte valen la pena. ‘’He leído en un suplemento todos los capítulos de ‘Una Historia de España’ y me gusta mucho. Los leía todos los domingos’’, comenta un hombre que ha venido desde Argentina por primera vez a La Feria del Libro de Madrid y que está a la cola desde las 9:45 de la mañana. Entre sus preferencias, como la de tantos otros seguidores, ‘’Alatriste’’ está en cabeza, así como ‘’La tabla de Flandes’’ y ‘’Falcó’’.

Rondan las dos y media de la tarde y la fila todavía parece interminable. La emoción se acrecienta cuando la multitud da unos pocos pasos y surge, a su vez, el temor de que la espera recaiga en un espacio al sol. Algunas personas vienen preparadas y, aunque sea con sombrillas o alguna caja en la cabeza, todo sirve para sobrellevar la espera. El momento se acerca y, tres horas después de su llegada, Arturo Pérez-Reverte continúa dedicando uno o dos minutos, no es posible más, y la misma sonrisa con su estilográfica en la mano a cada uno de sus lectores.

Mientras tanto, en la caseta 171, se ha hecho con la mañana el Premio Planeta 2019, Santiago Posteguillo que, desde las doce no ha dejado de firmar libros hasta el medio día. Agotador y satisfactorio. Mientras, en la 161 Blue Jeans da por terminada su firma de hoy, cargado de alegría y optimismo.

La mañana ha ido, según sus palabras, ‘’muy bien, incluso después de cerrar sigue habiendo un montón de gente’’. Se apresura a dirigirse hacia sus seguidores, mientras comenta ‘’dicen que en este año se van a batir los récords del pasado, de los dos millones doscientas mil personas. Parece que el tiempo está bien y que nos va a acompañar. Ojalá se vendan muchos libros y venga mucha gente’’. Él es un fijo de la feria: “Prácticamente duermo aquí. Tengo doce firmas en doce casetas, así que todavía me queda mucho’’.

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