Registrado: Feb 01, 2007 Mensajes: 9459 Ubicación: Campeón del Mundo
Publicado: Dom Jul 15, 2012 10:12 amAsunto: 167 - 15.09.1996 - El acento de la fé
EL ACENTO DE LA FÉ
El domingo pasado terminaba mi panfleto hablándoles de la fe descafeinada, y lamentando que los mismos académicos que consagraron el leísmo y otras canalladas anularan el hermoso acento que le daba consistencia. A fin de cuentas, uno aprendió a leer con venerables ediciones de caballeros que se llamaban Galdós y Quevedo, entre otros. Y la fe, o fé, tanto la que no tiene el buscón don Pablos como la que sostiene a Gabriel Araceli en Trafalgar o acuchillando franceses, figuraba allí rigurosamente acentuada. Y como algunos, a fin de cuentas, somos la media docena de libros que leímos en nuestra juventud, mi fé, sea del género que sea, lleva un acento como la ceja de Indurain.
Es frecuente en la España de los últimos tiempos oponer casticismo a europeísmo, como reacción a este ambiente de puticlub que estamos propiciando entre unos y otros. Y eso supone una simplificación peligrosa. Porque hay un casticismo artificial, de pastel, que puede incluir desde Los Del Río y su Macarena hasta la engominada Mallorca del mes de agosto, la ruta del bakalao, o los nenes encapuchados molotovizando cada fiesta de pueblo, y otro más profundo, más digno de detenerse un poco en él, que a veces puede simbolizarse en un simple acento. En este país, como escribió Américo Castro, no hubo nunca pensamiento, sino creencias. Desde casi siempre, los españoles no hemos construido nuestro espacio actual de convivencia sentándonos a meditar, sino en la acción movida por una fé u otra. Aunque a menudo esa palabra, fé, haya servido como eufemismo de obsesión, revancha, ambición y locura. Aquí, a diferencia de los otros países europeos que imagino que justamente por eso siempre nos jodieron con tan manifiesta eficacia, nunca nadie se ha sentido miembro de una colectividad nacional, cuya marcha depende de lo que haga en plan hormiguita el conjunto de sus individuos. Inglaterra, Alemania, Holanda, se formaron sobre intereses de negociantes y provechosa moral luterana. Italia, sobre su vieja sabiduría comercial, mundana y su propia falta de espíritu nacional. Francia, en torno a unos reyes autoritarios y centralistas sin el menor escrúpulo, habilísimos en manejar a Dios. Mientras que la España del siglo VIII en adelante, obligada a encomendarse al apóstol Santiago para no ser ni musulmana ni francesa, no tuvo más remedio que recurrir a la agresión y a las creencias heroicas, a acogotar moros y gabachos en Las Navas y en Roncesvalles, para mantenerse violenta, orgullosa y libre. Aquí nos hicimos a la contra. Por eso no hubo Renacimiento como en Italia, ni bailes cortesanos como en Francia, y no hubo poesía amorosa medieval porque esa mariconada se dejaba para los califas de Córdoba.
Suena terrible, sí. Pero es nuestra Historia. Es justo lo que tuvimos, y no hubo más. Mientras los filósofos europeos ideaban cómodas utopías, españoles casi analfabetos salpicaban el mundo con su sangre por materializar sus ambiciones, sus odios y sus sueños; y en los intervalos solíamos volvernos contra nosotros mismos. Por eso nuestra historia se basó en la espada. En ella ciframos nuestra existencia y quimeras; y cuando el acero se oxidó empezaron a darnos por la retambufa. España, Portugal, Iberoamérica, no son sino una larga historia de fés, con acento, imposibles. De esperanzas traicionadas y sueños rotos. Ahí está la paradoja, y ése es justo el problema. Con el acento de esa fé en líderes, ideas, venganzas o tesoros de El Dorado, los españoles llenamos las mejores y también las más horribles -a menudo fueron las mismas- páginas de nuestra historia. Y por ellas pagamos un altísimo precio.
Pero el español ya no cree. Ni sueña. Como mucho, ajusta cuentas con el vecino por cuestiones de pesetas, se da de palos por un trasvase de agua para regadío, vuelca el vómito de su bilis en el cobarde tiro en la nuca, o manipula a los deficientes mentales para que apaleen ancianos y quemen autobuses, llamándolos heroicos gudaris. Nos hemos vuelto unos mierdecitas de andar por casa; tan vulgares y ordinarios como cualquiera de aquellos a quienes antaño degollamos para ser diferentes. ¿Nos imaginan ustedes ahora echándonos a la calle para defender una monarquía, una república, un modo de vida o tan siquiera nuestra propia libertad? Hace poco más de medio siglo aún éramos capaces de ello; ahora lo seguiríamos por la tele, zapeando entre ‘Melrose Place’, Jesús Puente y ‘Los Vigilantes de la Playa’.
Registrado: Feb 01, 2007 Mensajes: 9459 Ubicación: Campeón del Mundo
Publicado: Dom Jul 15, 2012 10:19 amAsunto:
Hay veces en que todo se alinea de una manera extrañamente perfecta. Aquí tenemos Navas de Tolosa (800 años mañana), una protesta ortográfica de un Arturo preacadémico que ha seguido manteniendo más tarde desde la propia RAE, y una duda sobre si los españoles se echarían a la calle que aún sigue sin resolverse.
Registrado: Sep 06, 2008 Mensajes: 2206 Ubicación: Madrid
Publicado: Mie Jul 25, 2012 6:33 pmAsunto:
Actualmente los españoles se están echando a la calle, aunque creo que se hace más por los intereses propios que por principios o solidaridad.
Quicir, que el movimiento 15 M sí, es solidario y persigue unos objetivos idealistas, pero el resto de españolitos se la suda mucho.
Mientras hemos sido testigos de cómo el paro subía cual leche hirviendo, y los datos económicos pronosticaban el caos, nos hemos quedado, sindicatos incluidos, sentados. aAhora bien, cuando es el pan de cada cual el que está en riesgo, sí nos movemos.
Las protestas de funcionarios ha sido mucho más multitudinaria por toda España, que cualquier otra manifestación covocada antes, y ojo, respeto que cada cual defienda lo suyo, pero me decepciona y me entristece, precisamente eso, que tan sólo sea lo propio lo que provoque al español actual a movilizarse. _________________ "Fuera del perro, el libro es el mejor amigo del hombre. Dentro del perro quizá esté muy oscuro para leer". G.M.
Puede publicar nuevos temas en este foro No puede responder a temas en este foro No puede editar sus mensajes en este foro No puede borrar sus mensajes en este foro No puede votar en encuestas en este foro