El juego de las tres palabras Episodio II

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EvaSalvi
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Mensaje por EvaSalvi » Sab Jun 17, 2006 10:40 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia
"Una persona que quiere venganza guarda sus heridas abiertas"

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elisheva
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Mensaje por elisheva » Dom Jun 18, 2006 9:59 pm

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampítica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
...En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada...

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juanrahig
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Mensaje por juanrahig » Dom Jun 18, 2006 11:07 pm

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampítica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso...

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Gabriel
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Mensaje por Gabriel » Lun Jun 19, 2006 5:24 pm

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo
Las piezas blancas y negras parecían representar divisiones maniqueas entre la luz y la oscuridad, el bien y el mal, en el mismo espíritu del hombre.
G. Kasparov.

Epígrafe en La tabla de Flandes, capítulo VII.

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adosinda
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Mensaje por adosinda » Lun Jun 19, 2006 9:11 pm

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de...

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Agualuna
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Mensaje por Agualuna » Mar Jun 20, 2006 7:17 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta
<a href="http://agualunaylilith.spaces.live.com/"> <strong>http://agualunaylilith.spaces.live.com/</strong></a> Recuerdo...aquel espeso bigote que le ocultaba el labio superior, su delgada silueta envuelta en la capa y el sombrero de ala ancha bajo c

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adosinda
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Mensaje por adosinda » Vie Jun 23, 2006 12:44 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña

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Gabriel
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Mensaje por Gabriel » Vie Jun 23, 2006 1:17 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso.
Las piezas blancas y negras parecían representar divisiones maniqueas entre la luz y la oscuridad, el bien y el mal, en el mismo espíritu del hombre.
G. Kasparov.

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EvaSalvi
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Mensaje por EvaSalvi » Vie Jun 23, 2006 10:52 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
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Agualuna
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Mensaje por Agualuna » Vie Jun 23, 2006 11:03 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
<a href="http://agualunaylilith.spaces.live.com/"> <strong>http://agualunaylilith.spaces.live.com/</strong></a> Recuerdo...aquel espeso bigote que le ocultaba el labio superior, su delgada silueta envuelta en la capa y el sombrero de ala ancha bajo c

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elisheva
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Mensaje por elisheva » Dom Jun 25, 2006 10:44 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
La lucha se volvió cruenta, las armas volaban velocísimas, casi invisibles al ojo humano, el agotamiento hacía mella en los contrincantes...cuando de repente, en un movimiento arriesgado, el de negro acercó su rostro al del capitán y con irónica sonrisa preguntóle:
-¿Has bailado alguna vez a la luz de la Luna?
...En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada...

luthien66
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Mensaje por luthien66 » Dom Jun 25, 2006 12:06 pm

Perdonad que os interrumpa , pero os esta quedando que ni pintado, QUE DESCOJONE POR DIOS!!! (hace un tiempecillo que no leia este hilo, pero lo acabo de redescubrir y es buenisimo) lo de la peluca rubia buenisimo !!! y lo de las librerrimas?? que, nos llevamos un par de pancartas al estreno??hacen unas pancartas?? que bueno..que bueno...
Siento no continuar pero es que yo no tengo gracia pa esto y es tan, tan bueno que no quiero cagarla...( me lo pienso imprimir cuando este acabado) VENGA SEGUID POR FAVOORRRRRRR!!!!!!!

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Corsaria
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Mensaje por Corsaria » Dom Jun 25, 2006 2:46 pm

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
La lucha se volvió cruenta, las armas volaban velocísimas, casi invisibles al ojo humano, el agotamiento hacía mella en los contrincantes...cuando de repente, en un movimiento arriesgado, el de negro acercó su rostro al del capitán y con irónica sonrisa preguntóle:
-¿Has bailado alguna vez a la luz de la Luna?
-Obvio- respondió en perfecto porteño- ¿Viste la luna reflejada en el Río de la Plata? Ahí bailaba yo cuando era mozo recién llegado del Chaco.
Había descubierto fascinada, estremecida de placer y de miedo, que todos los libros del mundo hablaban de ella.

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Lenka
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Mensaje por Lenka » Mié Jun 28, 2006 12:10 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
La lucha se volvió cruenta, las armas volaban velocísimas, casi invisibles al ojo humano, el agotamiento hacía mella en los contrincantes...cuando de repente, en un movimiento arriesgado, el de negro acercó su rostro al del capitán y con irónica sonrisa preguntóle:
-¿Has bailado alguna vez a la luz de la Luna?
-Obvio- respondió en perfecto porteño- ¿Viste la luna reflejada en el Río de la Plata? Ahí bailaba yo cuando era mozo recién llegado del Chaco.
- Ah, pero viviste en el Chaco, vos?? - se pasma el villano -. Che, yo tengo una prima en Catamarca. Rosarito se llama. Una morocha de ojos verdes...
- No tengo el gusto - responde El Capitán tras meditarlo unos instantes -. Si tuvieras alguna foto suya...
- Ay, no, qué pena... En casa sí que tengo. Ven un día a cenar a y te enseño el álbum del cumpleaños de mi tía Balbina, que lo celebramos en...
- Pero queréis hacer el favor de seguir luchando, COÑO??? - bramó una voz cavernosa.
Todos los ojos se posaron entonces en el artífice de tal berrido, que no era otro que...
Me alegro de no haberte matado todavía...

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Mensaje por Corsaria » Mié Jun 28, 2006 2:20 pm

Publicado: Mie Jun 28, 2006 9:10 am Asunto:

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El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
La lucha se volvió cruenta, las armas volaban velocísimas, casi invisibles al ojo humano, el agotamiento hacía mella en los contrincantes...cuando de repente, en un movimiento arriesgado, el de negro acercó su rostro al del capitán y con irónica sonrisa preguntóle:
-¿Has bailado alguna vez a la luz de la Luna?
-Obvio- respondió en perfecto porteño- ¿Viste la luna reflejada en el Río de la Plata? Ahí bailaba yo cuando era mozo recién llegado del Chaco.
- Ah, pero viviste en el Chaco, vos?? - se pasma el villano -. Che, yo tengo una prima en Catamarca. Rosarito se llama. Una morocha de ojos verdes...
- No tengo el gusto - responde El Capitán tras meditarlo unos instantes -. Si tuvieras alguna foto suya...
- Ay, no, qué pena... En casa sí que tengo. Ven un día a cenar a y te enseño el álbum del cumpleaños de mi tía Balbina, que lo celebramos en...
- Pero queréis hacer el favor de seguir luchando, COÑO??? - bramó una voz cavernosa.
Todos los ojos se posaron entonces en el artífice de tal berrido, que no era otro que... El maestro de armas que durante largos meses les enseñó cómo hacer de la espada, una prolongación de sus brazos.
Había descubierto fascinada, estremecida de placer y de miedo, que todos los libros del mundo hablaban de ella.

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Gabriel
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Mensaje por Gabriel » Mié Jun 28, 2006 9:10 pm

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
La lucha se volvió cruenta, las armas volaban velocísimas, casi invisibles al ojo humano, el agotamiento hacía mella en los contrincantes...cuando de repente, en un movimiento arriesgado, el de negro acercó su rostro al del capitán y con irónica sonrisa preguntóle:
-¿Has bailado alguna vez a la luz de la Luna?
-Obvio- respondió en perfecto porteño- ¿Viste la luna reflejada en el Río de la Plata? Ahí bailaba yo cuando era mozo recién llegado del Chaco.
- Ah, pero viviste en el Chaco, vos?? - se pasma el villano -. Che, yo tengo una prima en Catamarca. Rosarito se llama. Una morocha de ojos verdes...
- No tengo el gusto - responde El Capitán tras meditarlo unos instantes -. Si tuvieras alguna foto suya...
- Ay, no, qué pena... En casa sí que tengo. Ven un día a cenar a y te enseño el álbum del cumpleaños de mi tía Balbina, que lo celebramos en...
- Pero queréis hacer el favor de seguir luchando, COÑO??? - bramó una voz cavernosa.
Todos los ojos se posaron entonces en el artífice de tal berrido, que no era otro que... El maestro de armas que durante largos meses les enseñó cómo hacer de la espada, una prolongación de sus brazos. Los dos contrincantes intercambiaron miradas y arqueos de cejas, con los que se decían, “vas o voy” (o sea, si este quiere pelea que se apunte, ¿lo atiendes o lo despacho yo?) todo era suspenso y un silencio expectante que fue roto por un sonoro y expresivo GROOOUUUAAARRR, que emitió un Chewaca que salió de repente. Se trataba del Jinete disfrazado, que recurrió a ese recurso para eludir a la policía, con un atuendo facilitado por Solo
Las piezas blancas y negras parecían representar divisiones maniqueas entre la luz y la oscuridad, el bien y el mal, en el mismo espíritu del hombre.
G. Kasparov.

Epígrafe en La tabla de Flandes, capítulo VII.

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Solo
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Mensaje por Solo » Jue Jun 29, 2006 3:08 pm

8O
El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
La lucha se volvió cruenta, las armas volaban velocísimas, casi invisibles al ojo humano, el agotamiento hacía mella en los contrincantes...cuando de repente, en un movimiento arriesgado, el de negro acercó su rostro al del capitán y con irónica sonrisa preguntóle:
-¿Has bailado alguna vez a la luz de la Luna?
-Obvio- respondió en perfecto porteño- ¿Viste la luna reflejada en el Río de la Plata? Ahí bailaba yo cuando era mozo recién llegado del Chaco.
- Ah, pero viviste en el Chaco, vos?? - se pasma el villano -. Che, yo tengo una prima en Catamarca. Rosarito se llama. Una morocha de ojos verdes...
- No tengo el gusto - responde El Capitán tras meditarlo unos instantes -. Si tuvieras alguna foto suya...
- Ay, no, qué pena... En casa sí que tengo. Ven un día a cenar a y te enseño el álbum del cumpleaños de mi tía Balbina, que lo celebramos en...
- Pero queréis hacer el favor de seguir luchando, COÑO??? - bramó una voz cavernosa.
Todos los ojos se posaron entonces en el artífice de tal berrido, que no era otro que... El maestro de armas que durante largos meses les enseñó cómo hacer de la espada, una prolongación de sus brazos. Los dos contrincantes intercambiaron miradas y arqueos de cejas, con los que se decían, “vas o voy” (o sea, si este quiere pelea que se apunte, ¿lo atiendes o lo despacho yo?) todo era suspenso y un silencio expectante que fue roto por un sonoro y expresivo GROOOUUUAAARRR, que emitió un Chewaca que salió de repente. Se trataba del Jinete disfrazado, que recurrió a ese recurso para eludir a la policía, con un atuendo facilitado por Solo; quien olvidó mencionar el nimio detalle de las proporciones del disfraz, que eran de wookie tamaño real, con lo que no llegaba a ver a través de los agujeritos de los ojos y propició que, en su ciega carrera,
“Asintió grave el poeta, miró a otra parte y no dijo nada. Como él mismo había sostenido alguna vez, la amistad se nutre de rondas de vino, estocadas hombro con hombro y silencios oportunos.

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EvaSalvi
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Mensaje por EvaSalvi » Vie Jun 30, 2006 10:10 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
La lucha se volvió cruenta, las armas volaban velocísimas, casi invisibles al ojo humano, el agotamiento hacía mella en los contrincantes...cuando de repente, en un movimiento arriesgado, el de negro acercó su rostro al del capitán y con irónica sonrisa preguntóle:
-¿Has bailado alguna vez a la luz de la Luna?
-Obvio- respondió en perfecto porteño- ¿Viste la luna reflejada en el Río de la Plata? Ahí bailaba yo cuando era mozo recién llegado del Chaco.
- Ah, pero viviste en el Chaco, vos?? - se pasma el villano -. Che, yo tengo una prima en Catamarca. Rosarito se llama. Una morocha de ojos verdes...
- No tengo el gusto - responde El Capitán tras meditarlo unos instantes -. Si tuvieras alguna foto suya...
- Ay, no, qué pena... En casa sí que tengo. Ven un día a cenar a y te enseño el álbum del cumpleaños de mi tía Balbina, que lo celebramos en...
- Pero queréis hacer el favor de seguir luchando, COÑO??? - bramó una voz cavernosa.
Todos los ojos se posaron entonces en el artífice de tal berrido, que no era otro que... El maestro de armas que durante largos meses les enseñó cómo hacer de la espada, una prolongación de sus brazos. Los dos contrincantes intercambiaron miradas y arqueos de cejas, con los que se decían, “vas o voy” (o sea, si este quiere pelea que se apunte, ¿lo atiendes o lo despacho yo?) todo era suspenso y un silencio expectante que fue roto por un sonoro y expresivo GROOOUUUAAARRR, que emitió un Chewaca que salió de repente. Se trataba del Jinete disfrazado, que recurrió a ese recurso para eludir a la policía, con un atuendo facilitado por Solo; quien olvidó mencionar el nimio detalle de las proporciones del disfraz, que eran de wookie tamaño real, con lo que no llegaba a ver a través de los agujeritos de los ojos y propició que, en su ciega carrera, se pegara una hostia de proporciones considerables, yendo a caer sobre...
(lo siento, me lo habéis puesto a huevo)
"Una persona que quiere venganza guarda sus heridas abiertas"

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adosinda
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Mensaje por adosinda » Vie Jun 30, 2006 5:18 pm

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
La lucha se volvió cruenta, las armas volaban velocísimas, casi invisibles al ojo humano, el agotamiento hacía mella en los contrincantes...cuando de repente, en un movimiento arriesgado, el de negro acercó su rostro al del capitán y con irónica sonrisa preguntóle:
-¿Has bailado alguna vez a la luz de la Luna?
-Obvio- respondió en perfecto porteño- ¿Viste la luna reflejada en el Río de la Plata? Ahí bailaba yo cuando era mozo recién llegado del Chaco.
- Ah, pero viviste en el Chaco, vos?? - se pasma el villano -. Che, yo tengo una prima en Catamarca. Rosarito se llama. Una morocha de ojos verdes...
- No tengo el gusto - responde El Capitán tras meditarlo unos instantes -. Si tuvieras alguna foto suya...
- Ay, no, qué pena... En casa sí que tengo. Ven un día a cenar a y te enseño el álbum del cumpleaños de mi tía Balbina, que lo celebramos en...
- Pero queréis hacer el favor de seguir luchando, COÑO??? - bramó una voz cavernosa.
Todos los ojos se posaron entonces en el artífice de tal berrido, que no era otro que... El maestro de armas que durante largos meses les enseñó cómo hacer de la espada, una prolongación de sus brazos. Los dos contrincantes intercambiaron miradas y arqueos de cejas, con los que se decían, “vas o voy” (o sea, si este quiere pelea que se apunte, ¿lo atiendes o lo despacho yo?) todo era suspenso y un silencio expectante que fue roto por un sonoro y expresivo GROOOUUUAAARRR, que emitió un Chewaca que salió de repente. Se trataba del Jinete disfrazado, que recurrió a ese recurso para eludir a la policía, con un atuendo facilitado por Solo; quien olvidó mencionar el nimio detalle de las proporciones del disfraz, que eran de wookie tamaño real, con lo que no llegaba a ver a través de los agujeritos de los ojos y propició que, en su ciega carrera, se pegara una hostia de proporciones considerables, yendo a caer sobre Elena Anaya. Esta se enfadó tanto que nos sorprendió a todos al transformarse en vampira, y...

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Gabriel
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Mensaje por Gabriel » Sab Jul 01, 2006 2:40 am

El día del estreno de 'Alatriste' había un grupo de tarados con rojas camisetas, algunos hasta llevaban piercings, tatuajes, bermudas de colores, y chanclas con calcetines. Pero lo peor no es eso, sino... las ondeantes banderas del Tercio de Cartagena diseñadas para llamar la atención de los demás presentes y de los actores que asistían al evento, esperando pasar desapercibidos ante la marabunta de predadores histéricos.

En estas aparece Viggo, y aquello se convierte en un hervidero de quinceañeras desaforadas, sólo superadas en desafuero por l@s treintañer@s 'de todos los sexos'. Fue entonces cuando apareció la línea horizontal, sobre las cabezas de la horda roja, de un gran envoltorio que desenrollaron para exhibir una enorme manta que decía: "COJONES ES PALABRA CORRECTA". En otra ponía "ARTURO, EXPLICA LO DE LAS LIBERRIMAS".

Entonces Arturo Perez Reverte se acercó a la multitud y vió algunos rostros conocidos, los mismos que le acosaban en sus pesadillas, fotógrafos de sociales, con aspecto de gilipollas cantamañanas, que se preparaban a lamparearlo sin piedad con sus flashes, en plan de "preparen-apunten"...y de repente la gran pregunta, cuando un reportero tomatero le suelta:

- Arturo..es cierto tu relación con Anita Obregón?

Entonces viendose acorralado por microfonos y camaras, exclamó iracundo:

- No nos queda sino batirnos, hereje!!!

En ese preciso instante, y como impulsado por un resorte, lanzóse Echanove sobre la multitud berreando cual poseso y usando a modo de ariete el termo de agua caliente con el escudo del San Lorenzo que Viggo porta y cuida como a la niña de sus hipnóticos ojos el cual le fué sustraido no sin cierto mérito por un grupo de foreras enloquecidas entre las cuales destacaba...una fan gritona que lanzaba alaridos equiparables a los que se estilaban en los tiempos dorados de la beatlemanía.

- ¡Cáspita! - exclamó el Profesor -. ¿Quién es esa loca que capitanea la horda de walquirias histéricas?
- Es Luthien... - respondió Ugalde ojiplático -. Aquella a cuyos pies os portrasteis...
- Che, loco - suspiró Viggo -. Me dejaron sin mate!!

Entonces, en mitad del revuelo, apareció Elena Anaya abriéndose paso entre la multitud porque uno de los tipos con camiseta roja la perseguía intentando ponerle una peluca rubia.

Afortunadamente para ella la hora del crepúsculo llegó a su fin, con lo que su naturaleza vampírica hizo acto de presencia, y desplegando sus alas y siseando venenosas palabras a través de sus caninos desarrollados, levantó el vuelo.
pero no contaba con que uno de los foreros, concretamente un atractivo gaditano de sedosa cabellera era en realidad descendiente de Van Helsing, de manera que ni corto ni perezoso desenfundo potente rifle de "gotcha", cargado con cápsulas de agua bendita por cura probo en viernes santo, y le disparó una andanada de estilo antiaereo.

Todo esto hizo que el público asistente gritara y aplaudieran de emoción, pues pensaban que era parte del espectáculo. Pero lo que ellos desconocian era la existencia entre ellos de, un individuo de ojos negros como pozos, media sonrisa radiante, que mientras se atusaba el bigote silbaba misteriosos ti-ru-ri-ta-ta.

Esto hizo enmudecer al público, que atónito esperaban ver el mayor de los combates jamás pensados en medio de la gran via madrileña, pero en eso llegó la policía. Mucha, mucha policía, a la que atrajeron los bramidos terribles de la vampiresa derribada, e intentaban llevarse detenido al gallardo, valiente y carismático cazador de bestias demoniacas apodado “jinete”, que porque las nuevas leyes y los respetos a las minorías y que la civilidad y todo eso. Pero en todo eso estaban demasiado distraídos para ver que Viggo Mortensen y el misterioso tipe que silbaba se habían enzarzado en una interesante demostración de lo que habían aprendido en su entrenamiento de esgrima para hacer la película (que es justo lo que los fans esperaban, por otra parte)
Y el silencio reinó de pronto, las respiraciones se contuvieron y sólo se escuchaba el ris-ras de las armas y el jadeo de los contrincantes. Nunca se habia visto en directo tal alarde de de acrobática danza y fiereza en las miradas
La lucha se volvió cruenta, las armas volaban velocísimas, casi invisibles al ojo humano, el agotamiento hacía mella en los contrincantes...cuando de repente, en un movimiento arriesgado, el de negro acercó su rostro al del capitán y con irónica sonrisa preguntóle:
-¿Has bailado alguna vez a la luz de la Luna?
-Obvio- respondió en perfecto porteño- ¿Viste la luna reflejada en el Río de la Plata? Ahí bailaba yo cuando era mozo recién llegado del Chaco.
- Ah, pero viviste en el Chaco, vos?? - se pasma el villano -. Che, yo tengo una prima en Catamarca. Rosarito se llama. Una morocha de ojos verdes...
- No tengo el gusto - responde El Capitán tras meditarlo unos instantes -. Si tuvieras alguna foto suya...
- Ay, no, qué pena... En casa sí que tengo. Ven un día a cenar a y te enseño el álbum del cumpleaños de mi tía Balbina, que lo celebramos en...
- Pero queréis hacer el favor de seguir luchando, COÑO??? - bramó una voz cavernosa.
Todos los ojos se posaron entonces en el artífice de tal berrido, que no era otro que... El maestro de armas que durante largos meses les enseñó cómo hacer de la espada, una prolongación de sus brazos. Los dos contrincantes intercambiaron miradas y arqueos de cejas, con los que se decían, “vas o voy” (o sea, si este quiere pelea que se apunte, ¿lo atiendes o lo despacho yo?) todo era suspenso y un silencio expectante que fue roto por un sonoro y expresivo GROOOUUUAAARRR, que emitió un Chewaca que salió de repente. Se trataba del Jinete disfrazado, que recurrió a ese recurso para eludir a la policía, con un atuendo facilitado por Solo; quien olvidó mencionar el nimio detalle de las proporciones del disfraz, que eran de wookie tamaño real, con lo que no llegaba a ver a través de los agujeritos de los ojos y propició que, en su ciega carrera, se pegara una hostia de proporciones considerables, yendo a caer sobre Elena Anaya. Esta se enfadó tanto que nos sorprendió a todos al transformarse en vampira, y eso porque estaba toda maltrecha y desfalleciente de la caída anterior, con suero y sujeta en camilla para llevarla al hospital; pero con la transformación se decidió mejor llevarla al servicio veterinario del zoologico de Madrid. Los policías, sorprendidos también, perdieron su interés en el temerario gaditano de sedosa cabellera, pues el vampiricidio, o su intento con lesiones, no tienen figura legal como delito.
Las piezas blancas y negras parecían representar divisiones maniqueas entre la luz y la oscuridad, el bien y el mal, en el mismo espíritu del hombre.
G. Kasparov.

Epígrafe en La tabla de Flandes, capítulo VII.

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